{"id":86265,"date":"2024-09-25T09:10:36","date_gmt":"2024-09-25T14:10:36","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=86265"},"modified":"2024-09-25T09:10:38","modified_gmt":"2024-09-25T14:10:38","slug":"opinion-los-encuentros-de-centros-de-cultura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/opinion-los-encuentros-de-centros-de-cultura\/","title":{"rendered":"Opini\u00f3n | Los Encuentros de Centros de Cultura"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\">Es necesario un mundo que tenga cabeza, que tenga sentido, que encuentre sentido<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"500\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Fidencio-Aguilar.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-71831\" style=\"width:113px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Fidencio-Aguilar.jpeg 500w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Fidencio-Aguilar-300x300.jpeg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Fidencio-Aguilar-150x150.jpeg 150w\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-27257aba796181782a833f9e5154a65c\" style=\"font-size:26px\"><strong><em>Por Dr. Fidencio Aguilar V\u00edquez<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los Encuentros de Centros de Cultura organizados por la Universidad Popular Aut\u00f3noma del Estado de Puebla (UPAEP) tienen una historia, y por lo tanto una evoluci\u00f3n, una maduraci\u00f3n. Hay venas de continuidad y de cambio, como toda historia humana. Desde el ya lejano 1997 en que arranc\u00f3 el primero de esa serie hasta el m\u00e1s reciente \u2014llevado a cabo los d\u00edas 19, 20 y 21 del presente mes en esa casa de estudios\u2014, forman una suerte de&nbsp;<em>corpus<\/em>&nbsp;cuyas dimensiones vale la pena ver.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde luego, hay datos objetivos para mirar esas dimensiones y experiencias que dejan, o no, huellas en quienes participan o han participado en esos Encuentros. Me gustar\u00eda referirme a estas experiencias en mi persona. En \u00e9stas tambi\u00e9n hay una mirada a las mencionadas dimensiones. Trato de plantear \u2014si se me permite el t\u00e9rmino\u2014 una suerte de conciencia hist\u00f3rica de esos eventos, c\u00f3mo fueron pensados, para qu\u00e9 fueron planteados y cu\u00e1l era el horizonte que se vislumbraba en los inicios.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"576\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Follow-Us-On-Whats-1-576x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-86266\" style=\"width:212px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Follow-Us-On-Whats-1-576x1024.png 576w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Follow-Us-On-Whats-1-169x300.png 169w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Follow-Us-On-Whats-1-768x1365.png 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Follow-Us-On-Whats-1-864x1536.png 864w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Follow-Us-On-Whats-1.png 1080w\" sizes=\"(max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><a href=\"https:\/\/whatsapp.com\/channel\/0029VaeRnMa77qVakJPLMI09\">ES GRATIS<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><\/h4>\n\n\n\n<p>Ahora bien, es verdad que el inicio est\u00e1 m\u00e1s absorbido por el momento de entonces (1997), tanto a nivel global como regional y, sobre todo, local. Esos \u00e1mbitos estaban, por as\u00ed decirlo, \u201cconectados\u201d. Y uno de los que vio esa \u201cconexi\u00f3n\u201d fue Manuel D\u00edaz Cid. A nivel global estaba planteado el Gran Jubileo del a\u00f1o 2000, convocado por Juan Pablo II; en Am\u00e9rica Latina estaba en efervescencia la tercera ola democr\u00e1tica: M\u00e9xico se estrenaba en esa experiencia. Puebla bull\u00eda en sus universidades, pero sin encuentro.<\/p>\n\n\n\n<p>No quiero decir que no hab\u00eda deseo de encuentro, sino que no hab\u00eda espacios adecuados para ello. Fue curioso para m\u00ed que los temas acerca de los centros de cultura como \u00e1mbitos privilegiados de humanidad y de humanismo ten\u00edan poco eco en la universidad; en \u00e9sta estaba el paradigma del \u00e9xito, la calidad total y, si acaso, del conocimiento como medio eficaz para lograr aqu\u00e9llos. Lo m\u00e1s curioso fue que D\u00edaz Cid invit\u00f3 a un grupo de amigos a departir estos temas en su casa, en plan de amistad.<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00eda decir que tales Encuentros surgieron a partir de reuniones de amigos, como si una de sus notas fuera la amistad, entendida \u00e9sta como \u201cencuentro\u201d, reconocimiento, aceptaci\u00f3n y di\u00e1logo. Ese camino de \u201cencuentro\u201d lo vivi\u00f3 don Manuel \u2014como le dec\u00edamos familiarmente a D\u00edaz Cid\u2014 hasta el final de su vida, primero cada ocho d\u00edas, luego cada quince. La mesa de su casa se volv\u00eda el espacio de la voz que pregunta y del o\u00eddo que atiende cualquier observaci\u00f3n o comentario. La formalidad era apagada por una copa de co\u00f1ac, un caf\u00e9 o un helado. El anfitri\u00f3n mostraba su cercan\u00eda con cada uno.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s D\u00edaz Cid planteaba lo anterior a las autoridades universitarias y con su grupo de amigos las convenc\u00eda para llevar a cabo esos \u201cencuentros\u201d entre los diversos centros de cultura. Los cuatro primeros correspondieron al Gran Jubileo del 2000, dedicados a las personas divinas \u2014los tres a\u00f1os previos\u2014 y al tr\u00e1nsito de milenio. Hubo un v\u00ednculo con la Santa Sede, con el entonces Consejo Pontificio para la Cultura. En el a\u00f1o 2000 el tema era, como en el m\u00e1s reciente, nuestra Am\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese Encuentro fue memorable para m\u00ed por dos cosas: 1) La presencia de Alberto Methol Ferr\u00e9; 2) Mi primera participaci\u00f3n en tales eventos: don Manuel me avent\u00f3 al ruedo. Desde luego, objetivamente, la primera de suyo era extraordinaria. No dir\u00e9 sino algo destacable del pensador uruguayo que me impact\u00f3 de entrada: 1) Su capacidad de s\u00edntesis y de an\u00e1lisis: en media hora se despach\u00f3 toda la historia de la humanidad desde los albores hasta el presente; 2) Su tartamudez, pese a la cual ten\u00eda al auditorio cautivado y fascinado. Desde luego, su gran cultura. \u00c9l y D\u00edaz Cid eran una delicia.<\/p>\n\n\n\n<p>Hubo a lo largo de este camino personalidades grandes y distintas. Lo que mir\u00e9 ahora, en el Encuentro reciente, fue algo que don Manuel intuy\u00f3 y tambi\u00e9n algo que ni se imaginaba. Dos amigos participaron en \u00e9l con un toque muy especial, respondiendo al momento presente y a los retos subyacentes: los signos de esperanza, pese a los tiempos recios para la democracia y para el cristianismo, y la posible y necesaria conversi\u00f3n pol\u00edtica. Rodrigo Guerra y Rocco Buttiglione encarnan esa intuici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Los Encuentros, sin embargo, han ido m\u00e1s all\u00e1 de las perspectivas del iniciador. Esto indica que de una u otra forma se han institucionalizado. Las instituciones significan un paso importante para quienes las integran: la amistad inicial pasa a ser amistad social, amistad de instituciones. Lo curioso es que, ahora que casi todas las instituciones se encuentran en crisis, una amistad entre instituciones puede romper la inercia burocr\u00e1tica \u2014tentaci\u00f3n de toda instituci\u00f3n\u2014 y los juegos de poder.<\/p>\n\n\n\n<p>No estoy insinuando nada, simplemente que tales inercias rompen con la confianza que da origen y sostiene a las instituciones. Las universidades no est\u00e1n exentas de ello. De hecho, dijo el prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educaci\u00f3n \u2014Jos\u00e9 Tolentino de Mendon\u00e7a\u2014, tales instituciones no est\u00e1n siendo \u201claboratorios para el futuro\u201d y tienen la gran tentaci\u00f3n de \u201cmomificarse\u201d. El reto de las universidades cat\u00f3licas, m\u00e1s all\u00e1 de la calidad, es la credibilidad, porque testimonian una fe. Y a partir de ah\u00ed podr\u00edan integrar a sus egresados a la vida p\u00fablica, como ciudadanos aut\u00e9nticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Habl\u00f3 de otros temas, como las nuevas s\u00edntesis sapienciales, las nuevas racionalidades centradas en la persona humana, su dignidad y su valor. Mientras hablaba, me vino a la mente la novela de Elias Canetti,&nbsp;<em>Die Blendung<\/em>,&nbsp;<em>El resplandor<\/em>&nbsp;(<em>Auto de fe<\/em>, como fue traducida al castellano). Mir\u00e9 entonces, como el Nobel de literatura plantea, una cabeza sin mundo (como son algunas universidades y algunos centros de cultura), pero tambi\u00e9n un mundo sin cabeza, como la sociedad actual.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde luego, es necesario \u2014para vivir nuestra humanidad\u2014 un mundo que tenga cabeza, que tenga sentido, que encuentre sentido. Pero m\u00e1s all\u00e1 de esto es preciso que el mundo, adem\u00e1s de cabeza, tenga alma. Necesitamos un mundo con alma. Los centros de cultura pueden colaborar en esto de manera sustancial. La universidad no puede renunciar a esto, mucho menos la universidad cat\u00f3lica. Si renuncia a su prop\u00f3sito, puede terminar como el personaje de la novela de Canetti.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es necesario un mundo que tenga cabeza, que tenga sentido, que encuentre sentido Por Dr. Fidencio Aguilar V\u00edquez Los Encuentros [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":71831,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8,22],"tags":[30727,3958,3722],"class_list":["post-86265","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","category-opinion-invitada","tag-el-sentido-de-la-vida","tag-filosofia","tag-libertad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86265","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=86265"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86265\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":86267,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86265\/revisions\/86267"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/71831"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=86265"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=86265"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=86265"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}