{"id":8624,"date":"2021-06-01T07:54:37","date_gmt":"2021-06-01T12:54:37","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=8624"},"modified":"2021-06-01T07:54:39","modified_gmt":"2021-06-01T12:54:39","slug":"sexo-poder-y-machos-reprimidos-el-viaje-de-anna-wiener-al-lado-oscuro-de-silicon-valley-papel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/sexo-poder-y-machos-reprimidos-el-viaje-de-anna-wiener-al-lado-oscuro-de-silicon-valley-papel\/","title":{"rendered":"Sexo, poder y machos reprimidos: el viaje de Anna Wiener al lado oscuro de Silicon Valley | Papel"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"font-size:18px\"><em>La escritora desmonta la mitolog\u00eda de Silicon Valley en &#8216;Valle inquietante&#8217;, una fascinante cr\u00f3nica de su paso por empresas tecnol\u00f3gicas de San Francisco<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"935\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Captura-de-Pantalla-2021-06-01-a-las-7.51.48-1024x935.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8625\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Captura-de-Pantalla-2021-06-01-a-las-7.51.48-1024x935.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Captura-de-Pantalla-2021-06-01-a-las-7.51.48-300x274.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Captura-de-Pantalla-2021-06-01-a-las-7.51.48-768x701.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Captura-de-Pantalla-2021-06-01-a-las-7.51.48-1536x1402.jpg 1536w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Captura-de-Pantalla-2021-06-01-a-las-7.51.48.jpg 1928w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption><strong>FOTOGRAF\u00cdA: RUSSELL PERKINS<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-cyan-blue-color has-text-color has-medium-font-size\">LETICIA BLANCO \/ Barcelona \/ PAPEL \/ EL MUNDO<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>En 2013, con 25 a\u00f1os, Anna Wiener abandon\u00f3 su precario empleo en el mundo editorial neoyorquino y fich\u00f3 por una<em>&nbsp;startup<\/em>&nbsp;tecnol\u00f3gica donde pas\u00f3 a cobrar el doble (luego el triple, el cuatriple&#8230;). Acab\u00f3 mud\u00e1ndose a San Francisco y all\u00ed se zambull\u00f3 de lleno en&nbsp;<strong>la cultura corporativa de Silicon Valley, un micromundo lleno de privilegios, excentricidades y abusos<\/strong>&nbsp;con un lado oscuro que retrata en la fascinante novela&nbsp;<em>Valle inquietante<\/em>&nbsp;(Libros del Asteroide).<\/p>\n\n\n\n<p>Wiener se mimetiz\u00f3 r\u00e1pidamente en su nuevo ecosistema laboral, donde las largas jornadas de trabajo apenas dejaban espacio para la vida personal. Todo se controlaba, priorizaba y monetizaba. Hasta el tiempo libre se optimizaba.&nbsp;<strong>El corporativismo alienante se combinaba con una especie de espiritualidad no religiosa<\/strong>&nbsp;que presum\u00eda de honestidad radical. Eran frecuentes, por ejemplo, las salidas de fin de semana con compa\u00f1eros de trabajo donde abundaban los masajes reiki y el tarot para, de vuelta a la oficina, el lunes, volver a las extenuantes jornadas frente al ordenador.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 significa que todas las facetas de nuestra vida est\u00e9n dominadas por internet?\u00bb, se pregunta Wiener. \u00ab<strong>La naturaleza adictiva de todas las aplicaciones tiene que ver con los incentivos<\/strong>&nbsp;que se dan en las empresas de Silicon Valley. Buscar la rentabilidad m\u00e1xima, la rapidez, las inyecciones del capital de riesgo&#8230; todo est\u00e1 relacionado\u00bb, explica la autora, que describe la bah\u00eda de San Francisco como un salvaje oeste tomado por la fiebre del oro tecnol\u00f3gico en el que se lleg\u00f3 a naturalizar que&nbsp;<strong>empresas con 12 empleados estuvieran valoradas en m\u00e1s de mil millones de d\u00f3lares<\/strong>, lo que se conoce como un unicornio.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La adicci\u00f3n fue la caracter\u00edstica principal de la cultura tecnol\u00f3gica en la d\u00e9cada de 2010<strong><\/strong><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>\u00abLa adicci\u00f3n fue la caracter\u00edstica principal de la cultura tecnol\u00f3gica en la d\u00e9cada de 2010. La pregunta entonces era: \u00bfc\u00f3mo lo hacemos para asegurarnos de que la gente se enganche a una app?&nbsp;<strong>El objetivo no era que la mirases una vez al d\u00eda, sino muchas<\/strong>\u00ab, explica Wiener, que trabajaba en una empresa de an\u00e1lisis de datos cuando las filtraciones de Edward Snowden hicieron estallar el esc\u00e1ndalo de la Agencia de Seguridad Nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Wiener habla del&nbsp;<strong>\u00abtriunvirato oscuro\u00bb de la tecnolog\u00eda<\/strong>, formado por \u00abel capital, el poder y una masculinidad heterosexual insulsa y reprimida\u00bb. El clima laboral en las empresas donde trabaj\u00f3 era de&nbsp;<strong>entrega absoluta a La Causa (as\u00ed, con may\u00fasculas) y de adoraci\u00f3n mesi\u00e1nica al fundador,<\/strong>&nbsp;chicos j\u00f3venes sin experiencia que en muchas ocasiones s\u00f3lo hab\u00edan hecho unas pr\u00e1cticas antes de pasar a ser multimillonarios de la noche a la ma\u00f1ana. \u00abDe repente est\u00e1n rodeados de equipos que no saben gestionar y lo \u00fanico que escuchan es gente dici\u00e9ndoles que son brillantes. Todo esto<strong>&nbsp;es emocionante y t\u00f3xico a la vez<\/strong>, se acaba creando un ambiente en el que no se encajan bien las cr\u00edticas o se menosprecian\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfY lo de masculinidad \u00abinsulsa y reprimida\u00bb?<\/strong>&nbsp;\u00abCon eso me refiero a la vida social que yo vi entre la gente de mi equipo, sobre todo si la comparabas con la de otros sectores donde tambi\u00e9n hay mucho dinero, como las finanzas o la publicidad. La diferencia es que en Silicon Valley el dinero viene de los negocios, no de los clientes. No es que la gente no tuviera sexo en San Francisco, sino que las din\u00e1micas sociales eran, por as\u00ed decirlo, menos espont\u00e1neas\u00bb. Tambi\u00e9n bastante infantiles, viendo los \u00abbeneficios\u00bb que ofrec\u00edan las empresas a sus empleados:&nbsp;<strong>barra libre los viernes, karts, tirolinas, mi\u00e9rcoles de whisky,<\/strong>&nbsp;yoga en las oficinas, seminarios en Las Vegas, noche de juegos, piscina de bolas y yincanas en las que se requer\u00eda hacerse un&nbsp;<em>selfie<\/em>&nbsp;con una&nbsp;<em>stripper.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00abEl sexismo, la misoginia y la cosificaci\u00f3n no defin\u00edan el lugar de trabajo, pero estaban por todas partes\u00bb<\/strong>, describe Wiener. \u00abNo son exclusivos de las tecnol\u00f3gicas, es algo generalizado, pero el desequilibrio entre hombres y mujeres tiene mucho que ver\u00bb, reflexiona. \u00abHay una minor\u00eda de mujeres. Es algo que tiene que ver con la composici\u00f3n demogr\u00e1fica de la tecnolog\u00eda y con la cultura de trabajo, que est\u00e1 muy orientada a los j\u00f3venes, a la fiesta, que considera que el trabajo deber\u00eda ser algo divertido. Incluso en las empresas donde hay m\u00e1s mujeres trabajando, sus trabajos suelen estar mucho peor pagados y eso no es algo que tenga que ver con sus capacidades, sino con el sexismo, la misoginia y&nbsp;<strong>la cultura de la joven sobradamente preparada<\/strong>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>Wiener compara a todos los aspirantes a triunfadores que se mudaron a una ciudad de perdedores como San Francisco con la fiebre del oro. En realidad, si uno cambia la coca\u00edna por&nbsp;<strong>las microdosis de LSD<\/strong>, el ambiente de excesos tambi\u00e9n tiene mucho del&nbsp;<em>yuppismo<\/em>&nbsp;de los 80 en Wall Street, con la diferencia de que las finanzas eran entonces algo abstracto para la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n y que internet, las aplicaciones y sus plataformas se han metido hasta el tu\u00e9tano de nuestra vida m\u00e1s \u00edntima. \u00abEst\u00e1n en nuestra vida social y familiar,<strong>&nbsp;les confiamos desde nuestros ciclos de fertilidad hasta nuestras citas y encuentros sexuales<\/strong>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abSi pensamos en toda la actividad que se ha consolidado en el mundo a partir de un pu\u00f1ado de plataformas, es f\u00e1cil darse cuenta de<strong>&nbsp;lo importante que es que haya diversidad en la toma de decisiones de esas empresas<\/strong>. Sin duda internet ser\u00eda distinta si la gente que dirige estas empresas fuese m\u00e1s diversa, si hubiese m\u00e1s mujeres, personas de distintas razas. Pero el modelo financiero es tan espec\u00edfico que es dif\u00edcil que cambie\u00bb, opina Wiener.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Valle inquietante<\/em>&nbsp;refleja la parte m\u00e1s oscura de internet como acelerador de un crecimiento que agranda las desigualdades, tambi\u00e9n de su potente factor como disolvente de las clases sociales, pese a que la mayor\u00eda de ensimismados l\u00edderes de las grandes empresas tecnol\u00f3gicas creen que est\u00e1n llevando a cabo una revoluci\u00f3n que cambiar\u00e1 el mundo cuando lo que cambia, en el fondo, son sus cuentas bancarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Wiener tambi\u00e9n habla de la carga psicol\u00f3gica y la \u00abdisonancia cognitiva\u00bb que le produc\u00eda ver lo lucrativas y todopoderosas que se hab\u00edan vuelto las empresas para las que trabajaba vendiendo cosas (herramientas, software) que no exist\u00edan f\u00edsicamente y que adem\u00e1s eran extremadamente fr\u00e1giles y pod\u00edan borrarse en cualquier momento.&nbsp;<strong>\u00abHab\u00eda conseguido cobrar un sueldo de seis cifras y sin embargo no sab\u00eda hacer nada\u00bb,<\/strong>&nbsp;confiesa en alusi\u00f3n a esa generaci\u00f3n que tira de tutoriales de YouTube para todo: cocinar pescado a fuego lento, quitar el moho del alf\u00e9izar de una ventaba o hacerse una autoexploraci\u00f3n mamaria.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La privacidad, la recolecci\u00f3n de datos y la seguridad me siguen generando ansiedad<strong><\/strong><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>\u00abInternet es bastante joven. Probablemente la mayor\u00eda de trabajos que existen hoy se queden anticuados en 15 d\u00edas. Buena parte de lo que vemos hoy es gente que procesa la integraci\u00f3n absoluta y total de la tecnolog\u00eda en nuestras vidas\u00bb, explica.&nbsp;<strong>\u00abYo no tengo la soluci\u00f3n para internet, no s\u00e9 si es reformable<\/strong>\u00ab, a\u00f1ade Wiener, que sigue viviendo en San Francisco y hoy escribe sobre tecnolog\u00eda para<em>&nbsp;The New Yorker.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En 2018, cuando se dio cuenta de que el dinero no bastaba para mitigar el agobio emocional del trabajo, lo dej\u00f3. Abandonar \u00abel agotamiento, la repetici\u00f3n y la toxicidad intermitente\u00bb fue un respiro, pero en el libro confiesa que se sinti\u00f3 vulnerable al cruzar \u00ablos muros del poder\u00bb.&nbsp;<strong>\u00bfAcaso no era mejor formar parte del bando que vigilaba que del bando vigilado?<\/strong>&nbsp;\u00abMi vida ha cambiado pero buena parte de los miedos que ten\u00eda respecto a la tecnolog\u00eda cuando ten\u00eda veintitantos siguen estando muy presentes. La privacidad, la recolecci\u00f3n de datos y la seguridad me siguen generando&nbsp;<strong>ansiedad<\/strong>\u00ab, asegura.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPuede hacerse algo para limitar el poder desaforado de gigantes como Amazon, Google, Apple o Microsoft? \u00abEl poder de estas empresas se podr\u00eda frenar un poco con reglamentaci\u00f3n y leyes, tambi\u00e9n con sindicatos, que es algo que se empieza a explorar. La presi\u00f3n social externa tambi\u00e9n ayuda. Pero en general, creo que<strong>&nbsp;el poder no est\u00e1 organizado para frenar a estas empresas<\/strong>. Son compa\u00f1\u00edas muy americanas con valores muy americanos, as\u00ed que tienen pocas limitaciones. Si se produce alg\u00fan cambio, deber\u00e1 venir de dentro de Estados Unidos, no de fuera\u00bb, pronostica.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abNo s\u00e9 si est\u00e1n muy contentos con el libro\u00bb, bromea sobre c\u00f3mo ha sentado su testimonio, uno m\u00e1s que a\u00f1adir a esa corriente de renegados de Silicon Valley que ponen en duda la moralidad del negocio desde una perspectiva tanto econ\u00f3mica como humanista.\u00a0<strong>\u00abHay una promesa de libertad en internet, una idea ut\u00f3pica. Y hay una parte de verdad en ello<\/strong>\u00a0porque internet puede hacer cosas milagrosas por la gente. Pero esa parte tiene que ver menos con las personas que dirigen esas empresas que con los incentivos que reciben\u00bb, concluye.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/futuro\/2021\/05\/28\/60afc06b21efa0e9168b459c.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La escritora desmonta la mitolog\u00eda de Silicon Valley en &#8216;Valle inquietante&#8217;, una fascinante cr\u00f3nica de su paso por empresas tecnol\u00f3gicas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8625,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[1803,1804],"class_list":["post-8624","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-anna-wiener","tag-valle-inquietante"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8624","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8624"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8624\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8626,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8624\/revisions\/8626"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8625"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8624"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8624"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8624"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}