{"id":84910,"date":"2024-09-11T11:11:06","date_gmt":"2024-09-11T16:11:06","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=84910"},"modified":"2024-09-11T11:11:09","modified_gmt":"2024-09-11T16:11:09","slug":"los-seis-materiales-de-los-que-depende-nuestra-civilizacion-sin-ellos-no-seriamos-capaces-de-sobrevivir-papel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/los-seis-materiales-de-los-que-depende-nuestra-civilizacion-sin-ellos-no-seriamos-capaces-de-sobrevivir-papel\/","title":{"rendered":"Los seis materiales de los que depende nuestra civilizaci\u00f3n: \u00abSin ellos no ser\u00edamos capaces de sobrevivir\u00bb | Papel"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-background has-medium-font-size\" style=\"background-color:#44dff1\"><strong>La arena, la sal, el hierro, el cobre, el petr\u00f3leo y el litio no s\u00f3lo han creado imperios y nutrido el progreso y la codicia de los seres humanos, sino que tambi\u00e9n condicionan su futuro. En su nuevo ensayo, Ed Conway plantea hasta d\u00f3nde estamos dispuestos a llegar para conseguirlos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"910\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/17256369046341-910x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-84911\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/17256369046341-910x1024.jpeg 910w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/17256369046341-267x300.jpeg 267w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/17256369046341-768x864.jpeg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/17256369046341.jpeg 1200w\" sizes=\"(max-width: 910px) 100vw, 910px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-78635f03f94611662d36fe0f4d3c1ff3\"><strong><a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/autor\/jorge-benitez.html\">Jorge Ben\u00edtez<\/a> \/ Texto \/ Patricia Bolinches \/ Ilustraciones \/ PAPEL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>or favor, memorice las siguientes palabras: CATL, Wacker, Codelco, Shagang, TSMC y ASML. Es probable que le cueste un notable esfuerzo, como cuando de ni\u00f1o se enfrent\u00f3 por primera vez en la escuela a la tabla de multiplicar del 9, a los afluentes del Ebro o -si es muy veterano- a la temida lista de los reyes godos. Toda esta ristra de nombres extra\u00f1os corresponde a empresas de las que probablemente nunca haya o\u00eddo hablar, pero que son m\u00e1s importantes que las marcas de las que todo el mundo s\u00ed ha o\u00eddo hablar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo es eso posible? Seguramente porque estamos ante el mayor secreto de la econom\u00eda mundial: las compa\u00f1\u00edas m\u00e1s famosas, esas de beneficios multimillonarios y logos reconocibles por cualquier habitante de Madrid, Se\u00fal o El Cairo,&nbsp;<strong>no existir\u00edan si las anteriormente citadas no hicieran su trabajo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin ellas no habr\u00eda Amazon, ACS o Inditex. Ni tampoco Google, Pfizer o Nvidia.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, en cuanto a usted,&nbsp;<strong>sin ellas no habr\u00eda superado la escala evolutiva del troglodita<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Este grupo de empresas que hay que aprenderse de memoria extraen, filtran y transforman los materiales que, seg\u00fan el periodista&nbsp;<strong>Ed Conway<\/strong>, han definido el progreso, las innovaciones y los anhelos del ser humano. Son, en concreto, seis: la arena, la sal, el hierro, el cobre, el petr\u00f3leo y el litio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEstas compa\u00f1\u00edas son tan misteriosas que no est\u00e1n acostumbradas a que nadie las contacte, algunas ni siquiera tienen departamento de comunicaci\u00f3n\u00bb, revela por videoconferencia Conway, jefe de Econom\u00eda de Sky News y autor de&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/Material-world-Construyeron-Transformar%C3%A1n-GEOPOL%C3%8DTICA\/dp\/8411002837?__mk_es_ES=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&amp;crid=3L4PRUHQKAAS9&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.jCoju2gF7NWhGOkPNq4jf_ScKsusbtTdbc-BAlWLaq49PcJYeK9qwpk-X2QdfAkeYRPb_oOsfRULnGgp_TCVIsL6OOcCVFbkXSOJw8I_u7jyBx5WQIxn4LujOWYLVFtnNyYgbaWYLnCKfYX7fHeuNe3Zy0MwG_TyGly1wDuEFuDusTyyr8eDjLkW6LmBNJtq-f_4N7oVKwu_DEgTmn7lL905NXMsRmhWbeY5zlBmg94.00zSyNiV_HhbEZZSAG2QrktpJuGUtN9zLV-ASOCWbWw&amp;dib_tag=se&amp;keywords=material+world&amp;qid=1725635289&amp;sprefix=material+world%2Caps%2C102&amp;sr=8-2&amp;linkCode=ll1&amp;tag=papel_elmundo-21&amp;linkId=859a94b414ec7b13c9bc5b0d7eb025b3&amp;language=es_ES&amp;ref_=as_li_ss_tl\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>Material World<\/em><\/a>&nbsp;(Ed. Pen\u00ednsula), un libro en el que narra c\u00f3mo estas sustancias construyeron nuestro mundo y lo regir\u00e1n en el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Para saber m\u00e1s<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2021\/10\/22\/16349227442874.jpg\" alt=\"\" style=\"width:187px;height:auto\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Mineraggedon.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/futuro\/2021\/10\/24\/6172e7eafdddffec198b4570.html\">C\u00f3mo la escasez de materias primas causar\u00e1 un frenazo tecnol\u00f3gico<\/a><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Redacci\u00f3n:\u00a0JORGE BEN\u00cdTEZ\u00a0<\/li>\n\n\n\n<li>Redacci\u00f3n:JOSETXU PI\u00d1EIRO (ILUSTRACIONES)<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2023\/09\/06\/16940109149468.jpg\" alt=\"\" style=\"width:181px;height:auto\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Futuro.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/futuro\/2023\/09\/06\/64f85bf7e85eced6398b45aa.html\">La guerra invisible que marca nuestro tiempo: \u00abLos chips son el arma geopol\u00edtica m\u00e1s importante\u00bb<\/a><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Redacci\u00f3n:\u00a0QUICO ALSEDO\u00a0<\/li>\n\n\n\n<li>Redacci\u00f3n:ILUSTRACIONES: JOSETXU L. PI\u00d1EIRO<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"cardTitle_signUp\"><\/h2>\n\n\n\n<p>Para documentarse este periodista brit\u00e1nico de 45 a\u00f1os descendi\u00f3 hasta las entra\u00f1as de la mina m\u00e1s profunda de Europa, recorri\u00f3 las piscinas verdes de litio de Sudam\u00e9rica y visit\u00f3 las<strong>&nbsp;f\u00e1bricas punteras de chips de silicio en Taiw\u00e1n<\/strong>. Y su conclusi\u00f3n, despu\u00e9s de tanto kilometraje, es que estamos en Babia, que somos presa de la creencia equivocada de que nuestra realidad se rige por lo digital, que todo es Netflix, firma electr\u00f3nica y apps de m\u00f3vil cuando, en realidad, todo lo que tenemos depende del mundo material, f\u00edsico y radicalmente tangible.<\/p>\n\n\n\n<p>Bajo nuestros pies es donde&nbsp;<strong>nace el progreso y se evita el caos.&nbsp;<\/strong>Tambi\u00e9n, reconoce, estos seis regalos de la Naturaleza que hemos aprendido a manipular tienen un lado oscuro que ha provocado guerras y la ruina econ\u00f3mica de decenas de civilizaciones. Estos ingredientes, nos guste o no, son de cierta forma los arquitectos del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abGrabando un reportaje en una mina de oro aprend\u00ed que para conseguir un anillo de oro hay que volar una monta\u00f1a entera\u00bb, cuenta Conway. \u00abEso me impresion\u00f3 mucho\u00bb. As\u00ed que el reportero ech\u00f3 las cuentas para saber cu\u00e1nta tierra hay que mover para producir&nbsp;<strong>un lingote de este preciado metal: 5.000 toneladas<\/strong>. Es decir, el equivalente a diez Airbus A380, los aviones de pasajeros m\u00e1s grandes del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa visita minera hizo preguntarse a Conway de d\u00f3nde salen los objetos de nuestra vida cotidiana y cu\u00e1l es su coste. Se puso a investigar. Eso s\u00ed, a pesar de servir de inspiraci\u00f3n, el oro no pas\u00f3 el corte. No estar\u00eda en su lista definitiva de materiales m\u00e1gicos.<\/p>\n\n\n\n<p>-En Espa\u00f1a la miner\u00eda s\u00f3lo supone el 0,02% del PIB. \u00bfPor qu\u00e9 algunos de los materiales que considera tan influyentes tienen a priori tan poca importancia en las econom\u00edas?<\/p>\n\n\n\n<p>-Las estad\u00edsticas y los datos convencionales son muy buenos para contarte parte de la historia, son \u00fatiles para saber cu\u00e1nto estamos dispuestos a pagar por las cosas. Sin embargo, no te explican la dependencia que provocan.&nbsp;<strong>Es una paradoja&nbsp;<\/strong>porque sin estos seis materiales no ser\u00edamos capaces de sobrevivir: la civilizaci\u00f3n estar\u00eda acabada. Cada vez fabricamos mejores cosas y de forma m\u00e1s r\u00e1pida, necesitamos de menos mano de obra, si bien estos logros nos han hecho complacientes y menospreciar el mundo material.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-pullquote has-medium-font-size\"><blockquote><p><strong><em>\u00abLas empresas que los controlan son tan misteriosas, que a pesar de su tama\u00f1o muchas no tienen ni oficina de prensa\u00bbEd Conway, autor de &#8216;Material World&#8217;<\/em><\/strong><\/p><\/blockquote><\/figure>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>En resumen, es muy importante saber el precio de algo&#8230; pero&nbsp;<strong>el precio no es lo mismo que la importancia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hay muchas pruebas de que el razonamiento de Conway es cierto.<strong>&nbsp;Sin hormig\u00f3n nuestras construcciones se derrumban<\/strong>, los fertilizantes nos salvan del hambre y la fibra \u00f3ptica permite que los datos viajen de un lugar a otro a la velocidad de la luz. Electricidad, calor, vacunas, telecomunicaciones&#8230; Una lista de los deseos que s\u00f3lo se cumplen si contamos antes con estos bienes de la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante su incuestionable trascendencia cuesta creer que se haya mantenido tanto tiempo el halo de misterio que envuelve a las empresas que se dedican a comerciar con ellos. \u00abCreo que&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/historias\/2019\/09\/26\/5d8b7ca121efa0c7778b4614.html\">este oscurantismo se produce<\/a>&nbsp;por dos razones\u00bb, dice Conway. \u00abLa primera es que gran parte de<strong>&nbsp;su trabajo es sucio<\/strong>, incluso peligroso, con enormes costes medioambientales y tratos con pa\u00edses que no respetan los derechos humanos. Y la segunda es la globalizaci\u00f3n, que ha arrastrado a todas las industrias a externalizar tareas. As\u00ed se ha alcanzado tal nivel de sofisticaci\u00f3n que nadie es independiente de la maquinaria o los componentes de los dem\u00e1s, ni el m\u00e1s puntero\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Este panorama ha hecho que cualquier objeto cotidiano, por muy sencillo que nos parezca, se haya convertido en una mu\u00f1eca rusa que nunca acaba de completarse. \u00abApple posiblemente sea el mayor fabricante del mundo,&nbsp;<strong>pero no fabrica ninguno de sus art\u00edculos<\/strong>\u00bb, ejemplifica Conway. \u00abSi abres un iPhone descubrir\u00e1s m\u00e1s de un centenar de componentes que han sido fabricados por un centenar de empresas distintas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Es la trampa del no saber qui\u00e9nes construyen las cosas. Lejos de ser independientes del mundo f\u00edsico, nunca hemos dependido tanto de \u00e9l. Aunque no lo valoremos como se merece. \u00abEstos materiales rara vez aparecen en las historias del esfuerzo o la innovaci\u00f3n humana, o si lo hacen es como una sustancia inerte transformada m\u00e1gicamente por un inventor brillante\u00bb, a\u00f1ade el autor de&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/Material-world-Construyeron-Transformar%C3%A1n-GEOPOL%C3%8DTICA\/dp\/8411002837?__mk_es_ES=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&amp;crid=3L4PRUHQKAAS9&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.jCoju2gF7NWhGOkPNq4jf_ScKsusbtTdbc-BAlWLaq49PcJYeK9qwpk-X2QdfAkeYRPb_oOsfRULnGgp_TCVIsL6OOcCVFbkXSOJw8I_u7jyBx5WQIxn4LujOWYLVFtnNyYgbaWYLnCKfYX7fHeuNe3Zy0MwG_TyGly1wDuEFuDusTyyr8eDjLkW6LmBNJtq-f_4N7oVKwu_DEgTmn7lL905NXMsRmhWbeY5zlBmg94.00zSyNiV_HhbEZZSAG2QrktpJuGUtN9zLV-ASOCWbWw&amp;dib_tag=se&amp;keywords=material+world&amp;qid=1725635289&amp;sprefix=material+world%2Caps%2C102&amp;sr=8-2&amp;linkCode=ll1&amp;tag=papel_elmundo-21&amp;linkId=cb151d3148c74baa20896b98026a0061&amp;language=es_ES&amp;ref_=as_li_ss_tl\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>Material World<\/em><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2024\/09\/06\/17256369346341.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Lo que los hace tan vitales no es que sean muy buenos en lo que hacen, desde la conductividad del cobre hasta la densidad energ\u00e9tica del petr\u00f3leo, sino muchas otras cosas m\u00e1s. La principal es que han conseguido que objetos de enorme complejidad sean corrientes y&nbsp;<strong>miles de millones de personas tengan acceso a ellos.<\/strong>&nbsp;Basta echar un vistazo al tel\u00e9fono m\u00f3vil y sus cientos de aplicaciones para darse cuenta de ello. Encima, estos objetos son relativamente baratos, sobre todo si tenemos en cuenta lo que antes costaban los objetos tan sofisticados. Hace un siglo el vidrio, el acero y los medicamentos eran un lujo s\u00f3lo al alcance de las clases privilegiadas, mientras que hoy pr\u00e1cticamente toda la poblaci\u00f3n puede acceder a estos productos fabulosos nacidos de esta lista de materiales. Cu\u00e1nto m\u00e1s cantidad fabricamos, m\u00e1s barato resultan.<\/p>\n\n\n\n<p>Como mejor se explica esto es con la potencia de los ordenadores. En 1960, un megabyte de memoria costaba m\u00e1s de cinco millones de d\u00f3lares. En 1990, su precio hab\u00eda bajado hasta los 46 d\u00f3lares. Y en la actualidad&nbsp;<strong>vale menos de un c\u00e9ntimo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Eso s\u00ed, todas estas bondades para el consumidor no est\u00e1n blindadas. Tienen un gran problema: son extremadamente sensibles a la geopol\u00edtica. \u00abHemos estructurado la econom\u00eda mundial partiendo del supuesto de que todos los actores clave est\u00e1n satisfechos con el statu quo y quieren jugar con las mismas reglas\u00bb, explica por email&nbsp;<strong>Chris Miller,<\/strong>&nbsp;autor del&nbsp;<em>best seller<\/em><em>La guerra de los chips<\/em>&nbsp;(Pen\u00ednsula). \u00abPor eso, durante d\u00e9cadas, nadie se preocup\u00f3 si<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/internacional\/2022\/12\/11\/6392f14dfc6c83ef678b457f.html\">&nbsp;la fabricaci\u00f3n se concentraba en determinadas regiones<\/a>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Para este profesor de Historia de la Fletcher School de Massachussets, los materiales cr\u00edticos afrontan constantes tensiones, algunas impredecibles, que amenazan su suministro. \u00abLa amenaza de China sobre Taiw\u00e1n y otros pa\u00edses vecinos con presiones y movimientos de tropas no ha hecho m\u00e1s que empezar.&nbsp;<strong>La guerra en Ucrania<\/strong>&nbsp;ya nos ha demostrado que las dictaduras act\u00faan sin l\u00f3gica y que sus acciones pueden tener consecuencias econ\u00f3micas de enorme alcance\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, Conway pone \u00e9nfasis en el enfrentamiento entre las dos superpotencias actuales por el control de su comercio y refinado. \u00abLos chinos ponen limitaciones a minerales que resultan, por ejemplo, clave en la fabricaci\u00f3n de semiconductores\u00bb, explica. \u00ab<strong>Hay una carrera mundial por construir bater\u00edas el\u00e9ctricas y paneles solares&nbsp;<\/strong>y, de momento, China la est\u00e1 ganando. Lo curioso es que lo logra con un territorio poco rico mineralmente, mucho menos que Estados Unidos, lo que le obliga a importar la gran mayor\u00eda de sus reservas. Por eso se centra en el dominio de las cadenas de suministros\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas tensiones son un serio aviso para que nadie olvide la interdependencia. El comercio mundial se enfrent\u00f3 a una importante crisis cuando hace un par de a\u00f1os hubo falta de semiconductores, que nacen de la arena de cuarzo. Un bloqueo simult\u00e1neo que afectara a la vez a varios de estos seis materiales hundir\u00eda la econom\u00eda mundial.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-pullquote has-medium-font-size\"><blockquote><p><strong><em>Ed Conway descubri\u00f3 que para obtener un lingote de oro hay que mover 5.000 toneladas de tierra<\/em><\/strong><\/p><\/blockquote><\/figure>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Quien mejor ha explicado nuestra ignorancia como consumidores ha sido el economista&nbsp;<strong>Leonard Read<\/strong>, que escribi\u00f3 un libro hace ya 70 a\u00f1os en el que describ\u00eda c\u00f3mo se fabrica un objeto conocido por todos: un l\u00e1piz. Su relato demostr\u00f3 que ni el m\u00e1s sabio de los seres humanos sabe en realidad de d\u00f3nde proceden las cosas en el mundo moderno.<\/p>\n\n\n\n<p>La madera del vulgar lapicero que escogi\u00f3 Read proced\u00eda de cedros americanos, mientras que su mina era grafito extra\u00eddo en Sri Lanka que se mezclaba con arcilla del Mississippi y grasas animales. La laca que recubr\u00eda la madera era aceite de ricino y su base hab\u00eda sido rematada con lat\u00f3n y zinc. La goma de borrar del borde&nbsp;<strong>se fabricaba con aceite de colza procedente de Indonesia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Un l\u00e1piz viaja m\u00e1s que la mayor\u00eda de las personas en una vida. Imaginen entonces la fascinante historia que podr\u00eda contarnos la lavadora de casa, un cohete espacial o el f\u00e1rmaco antidepresivo m\u00e1s innovador del mercado. Por eso resulta imprescindible aprender que<strong>&nbsp;la base de la pir\u00e1mide de todo lo que nos rodea<\/strong>, de la f\u00e1brica del mundo, la forman estos seis materiales.<\/p>\n\n\n\n<p>Semejante distinci\u00f3n, exige un breve apunte biogr\u00e1fico de cada uno de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>El m\u00e1s enigm\u00e1tico es, sin duda, la arena. Se trata del elemento m\u00e1s com\u00fan del planeta, tan s\u00f3lo detr\u00e1s del ox\u00edgeno. Ocupa desde las profundidades marinas hasta gigantescos desiertos.&nbsp;<strong>No vale nada, a priori, hasta que se descubren sus cualidades m\u00e1gicas<\/strong>. Si le echamos cemento, piedras y agua tenemos hormig\u00f3n para construir casas y puentes; si se le a\u00f1ade grava y bet\u00fan, obtenemos asfalto para hacer carreteras. Y qu\u00e9 decir del vidrio, salido tambi\u00e9n de la arena y el primer producto manufacturado de la historia, adem\u00e1s de padre de la fibra \u00f3ptica. De su silicio, como dec\u00edamos antes, sacamos los chips que hacen funcionar pr\u00e1cticamente todo en la sociedad hiperconectada.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay mucha arena, pero no es infinita y no toda vale para los distintos procesos. Ya es el segundo recurso m\u00e1s demandado del planeta, tan s\u00f3lo por detr\u00e1s del agua. Seg\u00fan Naciones Unidas, el mundo&nbsp;<strong>gasta 50.000 millones de toneladas anuales&nbsp;<\/strong>y, de acuerdo con un estudio de la Universidad de Leiden (Pa\u00edses Bajos), en un pu\u00f1ado de d\u00e9cadas su demanda habr\u00e1 crecido un 45%.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos granos resultan tan lucrativos que&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/historias\/2021\/08\/29\/61290832e4d4d890498b45c9.html\">el crimen organizado ya controla<\/a>&nbsp;muchos de ellos. Seg\u00fan la Interpol, su comercio ilegal mueve 300.000 millones de d\u00f3lares cada a\u00f1o, s\u00f3lo superado como actividad delictiva por el tr\u00e1fico de drogas y el de bienes robados. \u00ab<strong>Las principales mafias de la arena operan en India y China<\/strong>&nbsp;esquilmando los lechos de los r\u00edos para fabricar hormig\u00f3n\u00bb, explica Conway. \u00abEste negocio se mueve sin pensar en sus consecuencias, si se contamina un r\u00edo o envenena a la poblaci\u00f3n de un pueblo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La arena y sus derivados son una cuesti\u00f3n de Estado. Chris Miller lo confirma y da un dato concluyente: China ya gasta m\u00e1s dinero en importar chips de silicio que en la compra de petr\u00f3leo. \u00abNo tengo duda de que no hay en el comercio internacional un producto m\u00e1s importante que los semiconductores\u00bb, dice el autor de<em>&nbsp;La guerra de los chips<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 decir de la sal, que en la antig\u00fcedad era s\u00edmbolo de prosperidad y val\u00eda m\u00e1s que el oro. Gracias a ella nuestros antepasados consiguieron que una sardina pescada ayer en Fuengirola no tuviera que venderse ma\u00f1ana. Conservar la carne para que no se pudriera y lograr que la leche se convirtiera en un queso duradero. Adem\u00e1s,&nbsp;<strong>sus beneficios construyeron casi todos los palacios de Venecia.<\/strong>&nbsp;S\u00f3lo por eso deber\u00edamos rendirle pleites\u00eda. Pero la sal no s\u00f3lo es el coraz\u00f3n de la tierra, sino tambi\u00e9n del mundo moderno. Y no por espolvorearla sobre un guiso. \u00abHoy en d\u00eda es la base de la industria de los productos qu\u00edmicos y farmac\u00e9uticos\u00bb, apunta Conway. Es decir, la sal nos mantiene vivos (y limpios).<\/p>\n\n\n\n<p>Otro de los elegidos es el hierro. Est\u00e1 en todas partes, en nuestro cuerpo y en nuestro entorno desde hace miles de a\u00f1os. Con \u00e9l se refuerza el hormig\u00f3n, se construyen centros de datos y se fabrican coches. En su mezcla con el carbono nos trajo&nbsp;<strong>el acero, el metal que se convirti\u00f3 en el esqueleto del mundo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por el hierro el hombre ha excavado agujeros brutales taladrando el suelo desde tiempos inmemoriales, si bien estos esfuerzos resultan modestos si se compara con lo que hemos hecho por obtener cobre. Una presi\u00f3n que no ha decrecido con el paso del tiempo: en 2021<strong>&nbsp;Goldman Sachs&nbsp;<\/strong>lo catalog\u00f3 como el \u00abnuevo petr\u00f3leo\u00bb. Sin \u00e9l, nos quedar\u00edamos a oscuras porque conduce el calor y la electricidad.. Es d\u00factil, aguanta la corrosi\u00f3n y se puede reciclar.<\/p>\n\n\n\n<p>Del petr\u00f3leo se ha hablado mucho y se lleva d\u00e9cadas anunciando su fin. La transici\u00f3n ecol\u00f3gica, que sin duda liderar\u00e1 el litio con sus bater\u00edas, reducir\u00e1 la dependencia m\u00e1s contaminante de los combustibles f\u00f3siles, pero esto no ser\u00e1 su fin ni mucho menos. Hay muchas cosas, especialmente respecto al pl\u00e1stico, en las que el petr\u00f3leo es insuperable.<\/p>\n\n\n\n<p>Un ejemplo m\u00e1s del requisito que se impuso Ed Conway para su selecci\u00f3n: los materiales cr\u00edticos que construir\u00e1n el futuro&nbsp;<strong>no cuentan en la actualidad con sustitutos solventes.&nbsp;<\/strong>Algo que confirman los n\u00fameros. En 2019 la humanidad extrajo y explot\u00f3 m\u00e1s recursos del suelo que durante el per\u00edodo de 300.000 a\u00f1os que comprende desde nuestro nacimiento como especie hasta 1955.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-pullquote has-medium-font-size\"><blockquote><p><strong><em>\u00abEn el comercio mundial el producto m\u00e1s importante son los semiconductores\u00bbChris Miller, autor de &#8216;La guerra de los chips&#8217;<\/em><\/strong><\/p><\/blockquote><\/figure>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El hambre no cesa. La tecnolog\u00eda y la transici\u00f3n verde necesitan de estos seis materiales en cantidades brutales. Esta vez con prop\u00f3sitos diferentes, no con el objetivo de aumentar la densidad energ\u00e9tica de los combustibles que se persigui\u00f3 en el pasado, sino de la eliminaci\u00f3n de las emisiones de carbono.<\/p>\n\n\n\n<p>Saciar nuestras necesidades implica m\u00e1s miner\u00eda. Conway cree que veremos su regreso a Europa, que es incluso m\u00e1s rica en minerales que China.&nbsp;<strong>\u00abHab\u00edamos cerrado muchas minas porque dejaron de ser competitivas y eran contaminantes\u00bb<\/strong>, dice. \u00abLo que pasa es que su reapertura no va a depender de un debate geol\u00f3gico, sino social\u00bb. Pone el ejemplo del valle del Jadar, en Serbia, donde se localiza la mayor reserva de litio de Europa, que se enfrenta a la oposici\u00f3n ciudadana, especialmente de los agricultores de la zona.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl litio serbio garantizar\u00eda el suministro para la industria de un continente, pero es todo muy complejo. Por una parte, es entendible la protesta porque la gente no quiere contaminaci\u00f3n, pero, por otra, \u00e9sta se est\u00e1 alimentando tambi\u00e9n con bulos sobre la mina, alguno incluso apunta a que va a servir para esconder residuos nucleares\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El debate en Serbia tambi\u00e9n est\u00e1 en Espa\u00f1a, donde hay yacimientos del llamado&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/economia\/2024\/08\/28\/66abc376fc6c832c6c8b4579.html\">oro blanco en Extremadur<\/a>a, Galicia y Salamanca que a\u00fan no se explotan y viven un largo vagar de tr\u00e1mites. \u00abPara abordar este tema&nbsp;<strong>se necesita de una conversaci\u00f3n honesta, incluso inc\u00f3moda<\/strong>, sobre pros y contras\u00bb, a\u00f1ade Conway. \u00abSin duda, \u00e9sta es la gran asignatura pendiente de nuestros pol\u00edticos: analizar sin tapujos hasta d\u00f3nde queremos llegar para tener un h\u00e1bitat m\u00e1s limpio\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto, Susana Tim\u00f3n, cient\u00edfica del CSIC especializada en Geolog\u00eda Econ\u00f3mica, considera imprescindible&nbsp;<strong>promover un cambio cultural y fomentar la importancia de los minerales&nbsp;<\/strong>en la fabricaci\u00f3n de productos de uso cotidiano y en las aspiraciones de la transici\u00f3n ecol\u00f3gica. \u00abEs necesario hacer visible la actividad minera, haciendo especial hincapi\u00e9 en las fases de exploraci\u00f3n y desarrollo, que son las que m\u00e1s rechazo social despiertan, as\u00ed como todos los procesos metal\u00fargicos implicados\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s severo es&nbsp;<strong>Michael Nest,<\/strong>&nbsp;consultor y autor de&nbsp;<em>Colt\u00e1n<\/em>, libro que analiza la pol\u00e9mica carrera por uno de los minerales m\u00e1s codiciados del mundo, que considera que la miner\u00eda esconde una disyuntiva muy compleja. \u00abEst\u00e1 lo que queremos y necesitamos, que son los minerales, y el da\u00f1o causado por su obtenci\u00f3n, sea \u00e9ste medioambiental o social. La disonancia nos resulta tan dif\u00edcil de conciliar que la ignoramos, porque aceptarla pondr\u00eda en entredicho todo lo relacionado con la vida contempor\u00e1nea\u00bb. Y a\u00f1ade: \u00abNo estoy en contra de la miner\u00eda por principios, al contrario: \u00a1es necesaria! Pero se puede hacer mejor y cualquier&nbsp;<em>transici\u00f3n<\/em>&nbsp;corre el riesgo de reproducir las desigualdades que vemos en la actualidad\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que nadie duda es que el debate debe bajar al suelo de forma inmediata.<\/p>\n\n\n\n<p>Madonna cant\u00f3 que vivimos en un mundo material y Ed Conway nos pide que no olvidemos la letra. Aunque no nos guste su barro.&nbsp;<strong>\u00abEstas seis sustancias hicieron magia en el pasado<\/strong>\u00bb, concluye el periodista ingl\u00e9s. \u00abY podr\u00e1n volver a hacerla\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">MATERIAL WORLD<\/h2>\n\n\n\n<p>Ed Conway<\/p>\n\n\n\n<p>Editorial Pen\u00ednsula. 528 p\u00e1ginas. 22,70 euros.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/Material-world-Construyeron-Transformar%C3%A1n-GEOPOL%C3%8DTICA\/dp\/8411002837?__mk_es_ES=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&amp;crid=3L4PRUHQKAAS9&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.jCoju2gF7NWhGOkPNq4jf_ScKsusbtTdbc-BAlWLaq49PcJYeK9qwpk-X2QdfAkeYRPb_oOsfRULnGgp_TCVIsL6OOcCVFbkXSOJw8I_u7jyBx5WQIxn4LujOWYLVFtnNyYgbaWYLnCKfYX7fHeuNe3Zy0MwG_TyGly1wDuEFuDusTyyr8eDjLkW6LmBNJtq-f_4N7oVKwu_DEgTmn7lL905NXMsRmhWbeY5zlBmg94.00zSyNiV_HhbEZZSAG2QrktpJuGUtN9zLV-ASOCWbWw&amp;dib_tag=se&amp;keywords=material+world&amp;qid=1725635289&amp;sprefix=material+world%2Caps%2C102&amp;sr=8-2&amp;linkCode=ll1&amp;tag=papel_elmundo-21&amp;linkId=cb151d3148c74baa20896b98026a0061&amp;language=es_ES&amp;ref_=as_li_ss_tl\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Puede comprarlo aqu<\/a>\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/historias\/2024\/09\/10\/66db185b21efa0a01d8b4586.html\">https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/historias\/2024\/09\/10\/66db185b21efa0a01d8b4586.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La arena, la sal, el hierro, el cobre, el petr\u00f3leo y el litio no s\u00f3lo han creado imperios y nutrido 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