{"id":83211,"date":"2024-08-22T10:30:48","date_gmt":"2024-08-22T15:30:48","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=83211"},"modified":"2024-08-22T10:51:17","modified_gmt":"2024-08-22T15:51:17","slug":"el-sexo-y-el-amor-del-futuro-ya-estan-aqui-munecas-robots-algoritmos-poliamor-y-pastillas-de-oxitocina-el-cultural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/el-sexo-y-el-amor-del-futuro-ya-estan-aqui-munecas-robots-algoritmos-poliamor-y-pastillas-de-oxitocina-el-cultural\/","title":{"rendered":"El sexo y el amor del futuro ya est\u00e1n aqu\u00ed: mu\u00f1ecas, robots, algoritmos, poliamor y pastillas de oxitocina | El Cultural"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"has-background wp-block-heading\" style=\"background-color:#61f7a0\">La antrop\u00f3loga Roanne van Voorst explica en un libro los cambios que se est\u00e1n dando en las relaciones humanas bas\u00e1ndose en estudios y en sus propias experiencias.<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/879672309_248583435_1706x960-1-1024x576.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-83213\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/879672309_248583435_1706x960-1-1024x576.webp 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/879672309_248583435_1706x960-1-300x169.webp 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/879672309_248583435_1706x960-1-768x432.webp 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/879672309_248583435_1706x960-1-1536x864.webp 1536w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/879672309_248583435_1706x960-1.webp 1706w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Detalle de la cubierta del libro &#8216;Sexo con robots y pastillas para enamorarse&#8217;, de Roanne van Voorst, editorial Deusto. Dise\u00f1o: Sylvia Sans Bassat<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-medium-font-size\"><strong>Fernando D\u00edaz de Quijano \/ El Cultural<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>22 agosto, 2024\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_1\">Nick la esperaba tumbado en la cama desnudo, inm\u00f3vil, mirando al techo y en posici\u00f3n de estrella de mar. Ten\u00eda un \u201c<em>verrrry big penis<\/em>\u201d, como le hab\u00eda anunciado unos segundos antes su due\u00f1o mientras avanzaban por el pasillo que conduc\u00eda a la habitaci\u00f3n. El encuentro fue fr\u00edo y extra\u00f1o, tanto como el mu\u00f1eco que hab\u00eda contratado por 70 euros la hora en aquel burdel de Viena especializado en estos&nbsp;<strong>modernos e inertes compa\u00f1eros sexuales<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_2\">Al taxista le dijo que iba a visitar a su t\u00eda porque le daba verg\u00fcenza reconocer ad\u00f3nde iba realmente. Pero&nbsp;<strong>Roanne van Voorst<\/strong>&nbsp;(Utrecht, 1983) es as\u00ed: una&nbsp;<strong>antrop\u00f3loga gonzo<\/strong>&nbsp;que, adem\u00e1s de documentarse copiosamente y hacer estudios de campo, experimenta ella misma \u2014o lo intenta\u2014 aquello sobre lo que investiga y lo narra en primera persona, aunque no siempre le resulte agradable.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_3\">El resultado de sus pesquisas, lecturas y experimentos sobre las nuevas tendencias sexuales y amorosas los recoge en\u00a0<strong><em>Sexo con robots y pastillas para enamorarse<\/em><\/strong>\u00a0(editorial Deusto), un libro al que dedic\u00f3 tres a\u00f1os de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_3\"><a href=\"https:\/\/www.elespanol.com\/el-cultural\/letras\/20240810\/despertar-sexual-annie-ernaux-edita-primera-vez-espana-libro-dicen\/876912425_0.html\">[El despertar sexual de Annie Ernaux: se edita por primera vez en Espa\u00f1a su libro &#8216;Lo que ellos dicen o nada&#8217;]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_4\">\u201cPara escribir este libro tom\u00e9 pastillas para enamorarse, entabl\u00e9 una amistad virtual, alquil\u00e9 un amigo humano, contrat\u00e9 a una masajista er\u00f3tica, compart\u00ed cama y sof\u00e1 con mu\u00f1ecos sexuales y&nbsp;<strong>coquete\u00e9 con la inteligencia artificial<\/strong>. Tambi\u00e9n concert\u00e9 citas y sal\u00ed a bailar en un espacio virtual, viaj\u00e9 por el mundo real para visitar&nbsp;<strong>burdeles de robots<\/strong>&nbsp;y habl\u00e9 con&nbsp;<strong>poliamorosos<\/strong>, sol\u00f3gamos y trabajadoras sexuales; con pansexuales, asexuales, heterosexuales y homosexuales; con hombres, mujeres y con personas que no se sienten a gusto con una etiqueta binaria de g\u00e9nero y que, por tanto, tambi\u00e9n han abandonado la idea de tener una orientaci\u00f3n sexual fija\u201d, explica la autora en el pr\u00f3logo del libro.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_5\">Tambi\u00e9n en estas primeras p\u00e1ginas explica qu\u00e9 la motiv\u00f3 a embarcarse en esta intensa investigaci\u00f3n: \u201cLa experiencia humana del amor [&#8230;] est\u00e1 cambiando a la velocidad de la luz. Mucha gente ya habr\u00e1n notado las primeras se\u00f1ales en su vida cotidiana: a trav\u00e9s de las apps de citas en su tel\u00e9fono, el porno en su ordenador o el creciente n\u00famero de solteros y poliamorosos que hay a su alrededor. En los \u00faltimos a\u00f1os, la duda que me asalta con cada vez m\u00e1s frecuencia es si somos conscientes de\u00a0<strong>los potenciales efectos de todo esto sobre nuestra especie<\/strong>; si habr\u00e1 m\u00e1s gente que, como yo, cree que cambiar el amor podr\u00eda transformar radicalmente la experiencia humana y, con ello, las estructuras fundamentales de nuestra sociedad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_5\"><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/879672341_248584419_1706x960-1024x576.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-83212\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/879672341_248584419_1706x960-1024x576.webp 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/879672341_248584419_1706x960-300x169.webp 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/879672341_248584419_1706x960-768x432.webp 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/879672341_248584419_1706x960-1536x864.webp 1536w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/879672341_248584419_1706x960.webp 1706w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Roanne van Woorst. Foto: Jacqueline van Dooren<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_6\">El libro est\u00e1 trufado de datos que prueban c\u00f3mo est\u00e1 cambiando todo lo relacionado con las relaciones humanas, el sexo y el amor. Por ejemplo, que en ciudades como \u00c1msterdam y R\u00f3terdam, casi la mitad de los habitantes viven solos y no tienen pareja. o que el 14% de los usuarios masculinos de&nbsp;<strong>Alexa<\/strong>&nbsp;(la asistente de voz de Amazon)&nbsp;<strong>se excitan con ella.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_7\">Van Voorst tambi\u00e9n se hace eco de la opini\u00f3n del experto en inteligencia artificial David Levy, quien \u201csostiene que alrededor del a\u00f1o\u00a0<strong>2050<\/strong>\u00a0ya ser\u00e1 posible \u2014y la sociedad ya habr\u00e1 aceptado\u2014 que tengamos un compa\u00f1ero rob\u00f3tico y nos casemos con \u00e9l. Adem\u00e1s, est\u00e1 convencido de que, para entonces,\u00a0<strong>uno de cada diez j\u00f3venes habr\u00e1 tenido relaciones sexuales con un robot o con un mu\u00f1eco sexual<\/strong>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_7\"><a href=\"https:\/\/www.elespanol.com\/el-cultural\/letras\/20240730\/gi-afonso-reis-cabral-drama-lgtbiq-conmovio-portugal-anos\/872662902_0.html\">[&#8216;Gi&#8217;, de Afonso Reis Cabral: el drama LGTBIQ+ que conmovi\u00f3 a Portugal]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_8\">Pero la gran pregunta, seg\u00fan Van Voorst \u201cno es c\u00f3mo se comportar\u00e1n los robots en un futuro lejano ni cu\u00e1nto se parecer\u00e1n a los humanos, sino: \u00bfC\u00f3mo influir\u00e1n estas mu\u00f1ecas y robots, ahora y en un futuro pr\u00f3ximo, en nuestro comportamiento humano?\u201d. Seg\u00fan la autora, \u201c<strong>vamos a desaprender a lidiar con la incomodidad<\/strong>\u201d que surge muchas veces en determinadas situaciones cuando est\u00e1s en la cama con alguien real, y \u201cnos desacostumbraremos al rechazo y a las cr\u00edticas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_9\">La autora tambi\u00e9n habl\u00f3 con la propietaria de otro de esos burdeles de mu\u00f1ecas y mu\u00f1ecos sexuales ubicado en Espa\u00f1a. Cuando lleg\u00f3 al lugar, ya hab\u00eda desaparecido \u2014la mayor\u00eda cierran pronto, al darse cuenta de que no hay suficiente demanda o que no cuentan con la aprobaci\u00f3n de los vecinos\u2014, pero por tel\u00e9fono su due\u00f1a le hab\u00eda hablado de&nbsp;<strong>las supuestas ventajas<\/strong>&nbsp;de estos artilugios. Est\u00e1 claro que una de ellas es que pueden ayudar a algunas personas con una timidez patol\u00f3gica. Pero entre las ventajes, aquella mujer tambi\u00e9n sosten\u00eda que la gente con&nbsp;<strong>deseos sexuales violentos<\/strong>&nbsp;pueden \u201cser agresivos con una mu\u00f1eca sin que nadie salga herido\u201d, y algo a\u00fan m\u00e1s escandaloso: \u201clos&nbsp;<strong>ped\u00f3filos<\/strong>&nbsp;que desean ni\u00f1os a los que no pueden acceder saciar\u00edan sus deseos\u201d (a pesar de que las mu\u00f1ecas sexuales infantiles est\u00e1n oficialmente prohibidas).<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_10\"><strong>Tremenda afirmaci\u00f3n y tremendo debate<\/strong>: \u201c\u00bfpodr\u00edan prestar un servicio a la sociedad sustituyendo a los ni\u00f1os reales y evitando su sufrimiento o, por el contrario, alimentar\u00edan la pedofilia incitrando a los pederastas declarados o animando a otros potenciales?\u201d, se pregunta la autora, que rechaz\u00f3 en varias ocasiones la propuesta de una revista cient\u00edfica que le pidi\u00f3 que revisara un art\u00edculo sobre un experimento psicol\u00f3gico sobre este asunto.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Poliamor: \u00bfel amor del futuro?<\/h3>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_11\">Particularmente interesante es el cap\u00edtulo del libro que explora el poliamor, titulado \u201cCon seis en la cama\u201d. En \u00e9l, la antrop\u00f3loga relata varios casos de relaciones m\u00faltiples, la m\u00e1s llamativa de ellas la de&nbsp;<strong>un grupo de seis personas en el que hab\u00eda al menos cuatro relaciones simult\u00e1neas<\/strong>. Todos viv\u00edan en una misma casa y con la hija de una de ellas a su cargo.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_12\">En su descripci\u00f3n del perfil mayoritario dentro de esta \u201csubcultura\u201d del poliamor, Van Voorst dice que \u201c<strong>en su mayor\u00eda han cursado estudios superiores<\/strong>&nbsp;y coinciden en que el poliamor les ense\u00f1\u00f3 a comunicar sus sentimientos con m\u00e1s honestidad\u201d. Tambi\u00e9n comparten una serie de creencias: \u201cque el amor crece y no se agota cuando lo practicas con varias personas; que los celos \u2014que ellos tambi\u00e9n experimentan de vez en cuando\u2014 no dicen nada sobre el comportamiento de tu pareja, pero lo dicen todo sobre tus propias inseguridades y que, aunque superarlos te ayudar\u00e1 a mejorar, siempre debes prestar atenci\u00f3n a tus necesidades y ser consciente de tus l\u00edmites\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/s1.elespanol.com\/2024\/08\/20\/actualidad\/879672344_248584514_1706x2593.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_13\">Van Voorst asegura que \u201ccada vez son m\u00e1s los expertos que califican el poliamor como&nbsp;<strong>la forma de amor del futuro<\/strong>\u201d, aunque no es algo nuevo. Seg\u00fan la soci\u00f3loga estadounidense Elisabeth Sheff, en la historia moderna se han registrado&nbsp;<strong>tres \u201colas no mon\u00f3gamas\u201d<\/strong>&nbsp;y actualmente estamos en la tercera. La primera tuvo lugar en el&nbsp;<strong>siglo XIX<\/strong>, con la corriente trascendentalista, una filosof\u00eda concebida y promovida por los pensadores y escritores Henry David Thoreau y Ralph Waldo Emerson. \u201cSus ideas sobre la vida en comunas se materializaron en varias comunidades experimentales en las que se practicaba el sexo en grupo y el amor libre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_14\">La segunda oleada fue la de los&nbsp;<strong>a\u00f1os 60 y 70 del siglo XX<\/strong>: \u201cla \u00e9poca de vivir en grupo y de experimentar con las relaciones abiertas, la \u00e9poca de la supuesta revoluci\u00f3n sexual\u201d. No obstante, mientras las dos oleadas anteriores se basaron principalmente en ensalzar el sexo libre, \u201c<strong>el poliamor 3.0<\/strong>\u201d es m\u00e1s amplio, porque \u201cconsiste en experimentar abiertamente el amor libre como filosof\u00eda de vida y en&nbsp;<strong>crear un nuevo modelo familiar<\/strong>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_15\">Muy \u00fatil para los interesados en el tema resulta el&nbsp;<strong>glosario<\/strong>&nbsp;relacionado con el poliamor que la autora incluye en el cap\u00edtulo, donde encontramos t\u00e9rminos como \u201c<strong>metamor<\/strong>\u201d \u2014la pareja de tu pareja\u2014, \u201c<strong>mono-poli<\/strong>\u201d \u2014relaci\u00f3n entre un mon\u00f3gamo y un poliamoroso\u2014, \u201c<strong>solopoli<\/strong>\u201d \u2014cuando alguien es poliamoroso, pero conserva su independencia viviendo solo o sin mantener relaciones estables\u2014 o \u201c<strong>compersi\u00f3n<\/strong>\u201d \u2014experimentar alegr\u00eda cuando tu pareja est\u00e1 con otra persona. Lo contrario a los celos\u2014. Como ejemplos may\u00fasculos de \u201ccompersi\u00f3n\u201d, la autora cita a personas que ayudan a su mujer o marido a elegir regalos de aniversario para su otras parejas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Menos sexo entre los j\u00f3venes<\/h3>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_16\">Una de las tendencias m\u00e1s llamativas referidas en el libro revela una paradoja: \u201cEn los \u00faltimos a\u00f1os hemos tenido acceso gratuito a tanto porno y en todas partes que est\u00e1 ocurriendo algo sorprendente con nuestra sexualidad: cada vez nos interesa menos el sexo\u201d, se\u00f1ala la autora.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_17\">Esto afecta sobre todo a los j\u00f3venes. Seg\u00fan un estudio neerland\u00e9s sobre veinte mil j\u00f3venes de entre 12 y 25 a\u00f1os revel\u00f3 que los entrevistados en 2017&nbsp;<strong>empezaban de media un a\u00f1o m\u00e1s tarde<\/strong>&nbsp;que sus coet\u00e1neos de 2012 a masturbarse, besarse con lengua y tener relaciones sexuales. En 2012, la mitad de los j\u00f3venes ten\u00edan sus primeras relaciones sexuales a loas 17,1 a\u00f1os y en 2017 a los 18,6. Una tendencia que tambi\u00e9n se observa en otros pa\u00edses como Estados Unidos o Jap\u00f3n. Todo esto lo resume la autora del libro con esta ecuaci\u00f3n: \u201c<strong>M\u00e1s libertad, m\u00e1s presi\u00f3n, menos sexo<\/strong>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_18\">La autora cita tambi\u00e9n al soci\u00f3logo y fil\u00f3sofo esloveno Slavoj Zizek, que en 2020 afirm\u00f3 que \u201cdisponemos de libertad para reinventar constantemente nuestra identidad sexual, para cambiar no s\u00f3lo de trabajo o de trayectoria profesional, sino incluso nuestros rasgos subjetivos m\u00e1s \u00edntimos, como nuestra orientaci\u00f3n sexual\u201d. Seg\u00fan Zizek, esto que suena liberador no lo es en absoluto, porque&nbsp;<strong>detr\u00e1s de todas estas opciones hay un modelo econ\u00f3mico capitalista<\/strong>&nbsp;que no para de crear y de intentar vendernos nueva mercanc\u00eda, modas e im\u00e1genes cada vez m\u00e1s escandalosas. Esto deriva en una \u201ctransgresi\u00f3n permanente\u201d, se nos anima constantemente a mirar o practicar modalidades sexuales cada vez m\u00e1s osadas y provocativas y, como resultado, \u201cel apetito disminuye y nuestra sexualidad se queda en punto muerto\u201d, explica la autora.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_19\">Otro motivo para el descenso del sexo entre j\u00f3venes lo explica por el&nbsp;<strong>\u201csolo s\u00ed es s\u00ed\u201d<\/strong>, la necesidad de que se haya pronunciado un consentimiento expl\u00edcito por ambas partes. \u201cEl problema es que el sexo no es sencillo en absoluto\u201d, opina la antrop\u00f3loga. \u201cPuedes cometer un error de juicio en la cama o darte cuenta durante el acto sexual de que antes lo quer\u00edas pero ahora no o hacer algo divertido y excitante y luego sentirte un poco asqueado o avergonzado por ello. Es una pena, pero no una raz\u00f3n para poner una denuncia\u201d, argumenta la autora, que alude a \u201cdolorosos casos de chicos acusados en falso de violaci\u00f3n\u201d en universidades de Estados Unidos. \u201cLas mujeres en cuesti\u00f3n no hab\u00edan dicho expl\u00edcitamente que quer\u00edan sexo y, seg\u00fan este tipo de normativa, todo lo dem\u00e1s significa&nbsp;<em>no<\/em>. Para cuando el joven acusado era absuelto, a veces meses o a\u00f1os despu\u00e9s, su carrera y su reputaci\u00f3n ya estaban hechas a\u00f1icos\u201d. Por este tipo de situaciones, ya existen&nbsp;<strong><em>apps<\/em>&nbsp;en las que ambas partes registran el consentimiento mutuo<\/strong>, algo que los expertos consideran que se usar\u00e1 cada vez m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Una nueva definici\u00f3n de amor<\/h3>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_20\">La autora explica en su libro qu\u00e9 es el amor seg\u00fan diversas ramas del conocimiento. Por ejemplo, para la biolog\u00eda es \u201cun sistema f\u00edsico antiqu\u00edsimo que existe para garantizar la supervivencia de la especie. O que m\u00e1s bien se trata de&nbsp;<strong>tres sistemas diferentes<\/strong>&nbsp;que a veces funcionan juntos a la perfecci\u00f3n, pero que tambi\u00e9n pueden interferir entre ellos;&nbsp;<strong>la atracci\u00f3n sexual o lujuria, el enamoramiento y, en tercer lugar, el afecto o apego<\/strong>\u201d. Los tres se pueden experimentar simult\u00e1neamente y con la misma persona\u2026 o no.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_21\">En cambio, para un antrop\u00f3logo cultural o un soci\u00f3logo, el amor \u201cno depende \u00fanicamente de la herencia biol\u00f3gica, sino m\u00e1s bien del&nbsp;<strong>entorno<\/strong>&nbsp;en el que se nace y se crece\u201d. Es decir, el amor est\u00e1 determinado en gran medida por la&nbsp;<strong>cultura<\/strong>, \u201cde ah\u00ed que no todas las formas de amor se den en todos los lugares del mundo. De hecho, Van Voorst describe sus trabajos de campo con el pueblo inuit, donde un hombre que se va a una larga expedici\u00f3n de caza designa a un nuevo compa\u00f1ero para su esposa por si no regresa, o estudios que dicen que los&nbsp;<strong>besos<\/strong>&nbsp;rom\u00e1nticos \u2014costumbre muy occidental\u2014 es algo que en muchas culturas se considera&nbsp;<strong>algo asqueroso<\/strong>, caso de la tribu mehinaku de Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_22\">Para un psic\u00f3logo, el amor no es un sentimiento, sino una relaci\u00f3n con otra persona que da lugar a una serie de sentimientos como el enamoramiento, la alegr\u00eda, el enfado o los celos. Algunos psic\u00f3logos modernos dir\u00e1n incluso que&nbsp;<strong>el amor \u201ces en realidad la a\u00f1oranza que sientes por tu madre<\/strong>&nbsp;desde que eras un beb\u00e9 o, incluso, desde que viv\u00edas en su vientre, donde siempre recib\u00edas lo que necesitabas: comida, consuelo y calor\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_23\">Todas estas definiciones son en algunos aspectos complementarias y en otros contradictorias, pero lo que est\u00e1 claro es que, a la luz de las nuevas formas de relacionarse que se est\u00e1n popularizando en los \u00faltimos a\u00f1os, la autora considera que \u201cpara mejorar la definici\u00f3n del amor tenemos que&nbsp;<strong>hacerla m\u00e1s amplia e inclusiva<\/strong>. Quiz\u00e1 tan inclusiva que deje espacio para la experiencia con un ser no humano\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_24\">Y aqu\u00ed va\u00a0<strong>su propia definici\u00f3n de amor, quiz\u00e1 la m\u00e1s completa y actual<\/strong>\u00a0que hayamos le\u00eddo hasta ahora: \u201cUn fen\u00f3meno biol\u00f3gico, cultural y social que los seres conscientes experimentan en el plano de los sentimientos; puede manifestarse como atracci\u00f3n sexual, enamoramiento rom\u00e1ntico o apego; es relacional (no est\u00e1 dirigido a uno mismo) porque siempre hay en \u00e9l un elemento de sorpresa o entrega; y se expresa como un intenso deseo de querer estar cerca de uno o varios seres concretos para intimar f\u00edsica y\/o mentalmente con ellos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.elespanol.com\/el-cultural\/letras\/20240822\/sexo-amor-futuro-munecas-robots-algoritmos-poliamor-pastillas-oxitocina\/879662243_0.html\">https:\/\/www.elespanol.com\/el-cultural\/letras\/20240822\/sexo-amor-futuro-munecas-robots-algoritmos-poliamor-pastillas-oxitocina\/879662243_0.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La antrop\u00f3loga Roanne van Voorst explica en un libro los cambios que se est\u00e1n dando en las relaciones humanas bas\u00e1ndose 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