{"id":83126,"date":"2024-08-21T12:16:24","date_gmt":"2024-08-21T17:16:24","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=83126"},"modified":"2024-08-21T12:16:26","modified_gmt":"2024-08-21T17:16:26","slug":"opinion-salve-bernardo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/opinion-salve-bernardo\/","title":{"rendered":"Opini\u00f3n | Salve, Bernardo"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><\/h1>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Es fundamental fijarse en la verdadera vida, no en los enga\u00f1os del mundo ni en sus ideales<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201c\u2026 ya es hora de que deje de jugar a vivir<br>y me dedique a vivir en serio. Voy en busca de Dios.<br>Voy a hacerme santo. Para eso fui creado.\u201d<br><strong>San Bernardo<\/strong>\u00a0(1)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color\" style=\"font-size:26px\"><strong><em>Por Dr. Fidencio Aguilar V\u00edquez<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Comenc\u00e9 a leer a&nbsp;<strong>san Bernardo<\/strong>&nbsp;cuando mantuve&nbsp;<strong>inquietudes vocacionales religiosas<\/strong>.&nbsp;<em>Los grados de humildad y soberbia<\/em>&nbsp;fue uno de esos textos que alentaban mi b\u00fasqueda; rele\u00eddo ahora, descubre su&nbsp;<strong>impronta antropol\u00f3gica<\/strong>&nbsp;de plena validez. El primer grado de la soberbia, escribe el&nbsp;<em>doctor melifluo<\/em>, es la curiosidad, pero la<strong>&nbsp;curiosidad<\/strong>&nbsp;sobre la vida de los dem\u00e1s.&nbsp;<em>\u201cY el alma que, por su dejadez, se va entorpeciendo para cuidar de s\u00ed misma, se vuelve curiosa en los asuntos de los dem\u00e1s. Se desconoce a s\u00ed misma.\u201d<\/em>&nbsp;(2).<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s seguir\u00e1n la&nbsp;<strong>ligereza de esp\u00edritu<\/strong>&nbsp;y la alegr\u00eda tonta hasta llegar a&nbsp;<strong>la libertad y la costumbre de pecar<\/strong>, como una suerte de desprecio por lo sagrado. No pretendo hacer un resumen de dicho texto, sino se\u00f1alar una de las coordenadas de mi reflexi\u00f3n: C\u00f3mo el&nbsp;<strong>santo de Claraval<\/strong>&nbsp;no s\u00f3lo iba en la b\u00fasqueda de Dios, sino con el prop\u00f3sito de alcanzarle. Porque, \u00bfde qu\u00e9 sirve seguirle si no se le alcanza? Esta es una de las&nbsp;<strong>premisas<\/strong>&nbsp;que le confiesa a su&nbsp;<strong>hermana Humbelina<\/strong>&nbsp;cuando le comparte su decisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de esas inquietudes de ser religioso, hab\u00eda yo escuchado a alguno de mis&nbsp;<strong>hermanos mayores<\/strong>&nbsp;(en la familia somos once hermanos, uno fallecido) que&nbsp;<strong>Bernardo<\/strong>&nbsp;era muy devoto de la Virgen y que una vez la Se\u00f1ora del cielo le respondi\u00f3 al santo:&nbsp;<strong><em>\u00a1Salve, Bernardo!<\/em><\/strong>&nbsp;Tal saludo se me hizo la muestra de un&nbsp;<strong>amor cercano<\/strong>&nbsp;entre la madre y el hijo, entre el hijo y la madre. Creo que fue este antecedente lo que qued\u00f3 inconscientemente en mi coraz\u00f3n durante mucho tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los compa\u00f1eros de la&nbsp;<strong>comunidad religiosa<\/strong>&nbsp;hab\u00eda una trilog\u00eda de libros novelados que formaban la&nbsp;<strong>Saga de Citeaux<\/strong>:&nbsp;<em>Tres monjes rebeldes<\/em>,&nbsp;<em>La familia que alcanz\u00f3 a Cristo<\/em>&nbsp;e&nbsp;<em>Incienso quemado<\/em>. Yo s\u00f3lo le\u00ed&nbsp;<em>La familia que alcanz\u00f3 a Cristo<\/em>. Pero curiosamente, lo le\u00ed una vez que hube&nbsp;salido de la&nbsp;<strong>comunidad religiosa<\/strong>. Y m\u00e1s curioso a\u00fan: me lo obsequi\u00f3 la mujer que fue mi novia y luego se volver\u00eda mi esposa. Como si el texto no estuviera escrito s\u00f3lo para religiosos, sino tambi\u00e9n para quienes no lo son.<\/p>\n\n\n\n<p>Entremos al escenario en que&nbsp;<strong>Bernardo<\/strong>&nbsp;le comunica a su&nbsp;<strong>hermana<\/strong>, antes que a nadie, su&nbsp;<strong>decisi\u00f3n de hacerse monje<\/strong>. Se encuentran en una torre del castillo familiar desde donde se mira el panorama de la Borgo\u00f1a de inicios del siglo XII. Ambos han visto llegar a galope a uno de sus hermanos menores (Andr\u00e9s) que reci\u00e9n ha sido nombrado caballero del Duque. El joven le dice a su hermana que ha decidido no ir a las&nbsp;<strong>escuelas de Alemania<\/strong>, sino al&nbsp;<strong>monasterio de Citeaux<\/strong>&nbsp;para hacerse monje. La hermana se azora.<\/p>\n\n\n\n<p>Comienza aqu\u00ed un&nbsp;<strong>di\u00e1logo&nbsp;<\/strong>que recoge las inquietudes de la \u00e9poca,&nbsp;<strong>sus grandes ideales<\/strong>, el contexto del momento y la mirada que pretende ir m\u00e1s all\u00e1 del momento. Pero justamente por ello mismo se puede trasladar a otros momentos como el nuestro. Un primer momento es la&nbsp;<strong>respuesta de Humbelina<\/strong>. \u00c9sta le recuerda que el pap\u00e1, el t\u00edo y los dos hermanos mayores \u2014y todos\u2014 concuerdan en que \u00e9l (Bernardo) es un&nbsp;<strong>hombre muy inteligente<\/strong>&nbsp;que ha resultado sobresaliente en todo tipo de conocimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, si tanta vocaci\u00f3n religiosa tiene, qu\u00e9 tiene que hacer en un pantano perdido, en una comunidad de tipos raros, por qu\u00e9 no \u2014mejor\u2014 se va al&nbsp;<strong>convento de Cluny<\/strong>, acorde con el&nbsp;<strong>prestigio y la calidad<\/strong>&nbsp;del ducado y de su familia. Sale a relucir, justamente, la familia. Por parte del pap\u00e1, la valent\u00eda, el arrojo, la cercan\u00eda con el Duque y la confianza de \u00e9ste en aqu\u00e9l. Por parte de la mam\u00e1, una alcurnia de personas nobles. \u00bfPor qu\u00e9 tiene que ir a un lugar extra\u00f1o, de&nbsp;<strong>personas desconocidas y radicales<\/strong>?<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed comienza el sentir, m\u00e1s que el razonamiento \u2014aunque no carece de \u00e9ste\u2014, de Bernardo. En una \u00e9poca en que predominan los&nbsp;<strong>ideales del caballero<\/strong>&nbsp;(el que va a conquistar Tierra Santa, peleando por su Dios y por su fe; el que pelea por su rey y por el reino de \u00e9ste contra los enemigos; el que pelea por el amor de una mujer en los torneos venciendo a los rivales), Bernardo plantea que no hay mejor batalla o mayor torneo que aquel que busca&nbsp;<strong>servir a Dios<\/strong>&nbsp;y a&nbsp;<strong>su reino<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Refiri\u00e9ndose a los&nbsp;<strong>monjes de Citeaux<\/strong>&nbsp;dice:&nbsp;<em>\u201cEllos son los mantenedores del \u00fanico torneo que merece la pena; los que libran la \u00fanica batalla digna de verter la sangre; los que guerrean por el \u00fanico Rey al que el hombre debe guardar fidelidad eterna.\u201d<\/em>&nbsp;(3). Reconoce el valor de la caballer\u00eda, del servicio a Borgo\u00f1a, al Duque, de la carrera de las armas, de lo que implica para los asuntos del ducado. Incluso reconoce el&nbsp;<strong>valor de su familia<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>de su padre<\/strong>&nbsp;como caballero del Duque. Pero eso no le satisface, quiere m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra de las&nbsp;<strong>inquietudes de Bernardo<\/strong>&nbsp;es la&nbsp;<strong>Iglesia<\/strong>: por ello decide no ir al convento prestigioso de Cluny. Porque muchos de sus religiosos se han vuelto&nbsp;<strong>servidores de los pr\u00edncipes<\/strong>. Al principio, reconoce, la Iglesia civiliz\u00f3 y santific\u00f3 al Estado, form\u00f3 el mundo tal y cual lo conocemos \u2014le dice a su hermana\u2014;&nbsp;<em>\u201cpero ahora, Humbelina, el<\/em>&nbsp;<strong><em>Estado est\u00e1 secularizando a la Iglesia<\/em><\/strong>.\u201d (4). Muchos prelados y ministros, remata el candidato a monje, son tenidos y ellos mismos act\u00faan como si fueran&nbsp;<strong>pr\u00edncipes feudales<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no es que lo sean, insiste&nbsp;<strong>Bernardo<\/strong>, lo que pasa es que est\u00e1n dominados por condes, duques y reyes. Curioso \u2014obviamente se trata de una novela\u2014 sale a relucir&nbsp;<strong>Alemania<\/strong>, los pr\u00edncipes alemanes, y el&nbsp;<strong>papa Pascual II<\/strong>. Los alemanes no reconocen la autoridad del Papa. \u00bfHa reconocido Enrique IV al Papa como sucesor de Pedro? M\u00e1s todav\u00eda,&nbsp;<strong>Enrique V<\/strong>, el hijo de aqu\u00e9l, captur\u00f3 al Papa y lo oblig\u00f3 a otorgar&nbsp;<strong>investidura<\/strong>s.&nbsp;<em>\u201cEl sistema feudal es el que gobierna a la Iglesia.\u201d&nbsp;<\/em>(5). Bernardo por ello quiere&nbsp;<strong>Citeaux, no Cluny<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esta \u00faltima expresi\u00f3n querr\u00eda yo concluir este texto.&nbsp;<strong>San Bernardo<\/strong>&nbsp;prefiere \u2014como ha insistido el&nbsp;<strong>papa Francisco<\/strong>\u2014 la periferia y no el centro, los pantanos y no el convento prestigioso. Como sabemos, es una imagen, una figura de una actitud profunda:<strong>&nbsp;intuir&nbsp;<\/strong>(<em>intueor<\/em>: mirar directamente)&nbsp;<strong>lo fundamental<\/strong>. Es fundamental \u2014en ese querer vivir en serio la vida\u2014 fijarse en la verdadera vida, no en los enga\u00f1os del mundo ni en sus ideales, sino en la&nbsp;<strong><em>ciudad hospitalaria<\/em><\/strong>&nbsp;(6) donde Dios nos tiene reservado un lugar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas<\/strong><br>(1) M. Raymond (Trapense),&nbsp;<em>La familia que alcanz\u00f3 a Cristo<\/em>, Herder, Barcelona 1988, p. 161.<br>(2) Bernardo (san),&nbsp;<em>Obras completas de san Bernardo I. Introducci\u00f3n general y Tratados (1\u00ba)<\/em>, Biblioteca de Autores Cristianos (BAC), Madrid 1983, p. 213.<br>(3) Raymond, op. cit., p. 160.<br>(4) Ib., p. 163.<br>(5) Ib., p.164.<br>(6) Bernardo (san),&nbsp;<em>Obras completas de san Bernardo VI. Sermones varios<\/em>, BAC, Madrid 1988, pp. 38-49.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es fundamental fijarse en la verdadera vida, no en los enga\u00f1os del mundo ni en sus ideales \u201c\u2026 ya es [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":71831,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8,22],"tags":[29123,29124],"class_list":["post-83126","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","category-opinion-invitada","tag-los-grados-de-humildad-y-soberbia","tag-san-bernardo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83126","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83126"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83126\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":83127,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83126\/revisions\/83127"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/71831"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83126"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83126"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83126"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}