{"id":80493,"date":"2024-07-22T13:01:09","date_gmt":"2024-07-22T18:01:09","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=80493"},"modified":"2024-07-22T13:06:34","modified_gmt":"2024-07-22T18:06:34","slug":"de-caperucita-roja-a-cenicienta-charles-perrault-el-escritor-que-reescribio-los-cuentos-infantiles-publico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/de-caperucita-roja-a-cenicienta-charles-perrault-el-escritor-que-reescribio-los-cuentos-infantiles-publico\/","title":{"rendered":"De &#8216;Caperucita Roja&#8217; a &#8216;Cenicienta&#8217;: Charles Perrault, el escritor que reescribi\u00f3 los cuentos infantiles | P\u00fablico"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"has-vivid-cyan-blue-background-color has-background has-medium-font-size wp-block-heading\" id=\"m69-68-70\">Los cuentos no siempre fueron para ni\u00f1os, ni contaban un final feliz. La pluma de este escritor franc\u00e9s tuvo gran culpa de ello.<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"798\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/dore\u0301.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-80494\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/dore\u0301.jpg 1000w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/dore\u0301-300x239.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/dore\u0301-768x613.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption>Imagen perteneciente a &#8216;Pulgarcito&#8217;, de &#8216;Cuentos de Mam\u00e1 Ganso&#8217; (1697), de Charles Perrault.&nbsp;<em>\u2014<\/em>&nbsp;<em>Biblioteca Nacional de Polonia, dominio p\u00fablico, a trav\u00e9s de Wikimedia Commons.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-medium-font-size\"><strong>PEDRO SAN MART\u00cdN \/ P\u00daBLICO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p id=\"m565-564-566\">Todo el mundo recuerda haberse ido a dormir despu\u00e9s de que sus padres les contasen una maravillosa historia de fantas\u00eda, un&nbsp;<strong>cuento&nbsp;<\/strong>que hiciese de aquella noche un descanso pl\u00e1cido repleto de&nbsp;<strong>dulces sue\u00f1os&nbsp;<\/strong>y apasionantes aventuras que quedaban en un recuerdo&nbsp;<strong>ficticio<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m570-1-571\">Los&nbsp;<strong>cuentos&nbsp;<\/strong>son relatos que no distinguen entre clases, sexos, religiones, ni ninguna otra etiqueta. Los cuentos son para todos. Juegan con la&nbsp;<strong>ilusi\u00f3n&nbsp;<\/strong>dibujando con palabras una historia para acompa\u00f1ar una ense\u00f1anza a trav\u00e9s de un mundo de color.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m575-2-576\">La gran mayor\u00eda pertenecen a la&nbsp;<a href=\"https:\/\/biblio.colsan.edu.mx\/arch\/especi\/lit_tra_005.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">literatura tradicional<\/a>, lo que quiere decir que sus ra\u00edces son pr\u00e1cticamente indetectables. Eran narrados de&nbsp;<strong>forma oral y an\u00f3nima<\/strong>, lo que provoc\u00f3 una marea de&nbsp;<strong>variantes&nbsp;<\/strong>y dificulta enormemente su registro de manera fiable.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p id=\"m580-3-581\">\u00abHace 4.000 a\u00f1os ya hab\u00eda cuentos del antiguo&nbsp;<strong>Egipto&nbsp;<\/strong>del que surge La Cenicienta, por ejemplo\u00bb, se\u00f1ala&nbsp;<strong>Pilar Garc\u00eda Carcedo<\/strong>, profesora de Literatura y Escritura Narrativa en la&nbsp;<strong>Universidad Complutense de Madrid<\/strong>. Del mismo modo que se encuentran muchas relaciones \u00abentre los cuentos y los mitos grecorromanos\u00bb, a\u00f1ade.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m585-4-586\">Aquellas historias no se parec\u00edan absolutamente en nada a las que todos conocen a d\u00eda de hoy. No siempre fueron para&nbsp;<strong>ni\u00f1os<\/strong>, ni contaban un final&nbsp;<strong>feliz<\/strong>. Todo lo contrario. Eran historias repletas de mucha&nbsp;<strong>violencia, morbo y elementos sexuales<\/strong>, las cuales pretend\u00edan entretener a los&nbsp;<strong>adultos&nbsp;<\/strong>de cada \u00e9poca y dar una lecci\u00f3n a los j\u00f3venes acerca de las decisiones que deb\u00edan tomar y el camino correcto a seguir.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m590-5-591\">Para que estos cuentos perdurasen, alguien tuvo que molestarse en recogerlos y plasmarlos en&nbsp;<strong>papel<\/strong>. Estas recopilaciones comenzaron a darse en&nbsp;<strong>Europa<\/strong>&nbsp;a finales del siglo XVI, con literatos como el italiano&nbsp;<strong><a href=\"https:\/\/books.google.es\/books?hl=es&amp;lr=&amp;id=jny1r-mrensC&amp;oi=fnd&amp;pg=PP1&amp;dq=giambattista+basile&amp;ots=iu7Mqkki4Q&amp;sig=emWrfSlACk_rdQ6tx4fONiHYGpE#v=onepage&amp;q=giambattista%20basile&amp;f=false\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Giambattista Basile<\/a><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p id=\"m595-6-596\">En esta \u00e9poca, los cuentos pasan a tener m\u00e1s peso y presencia. En distintos pa\u00edses se crearon salones donde se contaban estas historias, como puede ser el ejemplo de Marie-Catherine le Jumelle de Barneville, m\u00e1s conocida como Madame&nbsp;<strong>d&#8217;Aulnoy<\/strong>, en&nbsp;<strong>Francia<\/strong>. Esta mujer fue una de las primeras recopiladoras, como cuenta&nbsp;<strong>Bego\u00f1a Regueiro Salgado<\/strong>, profesora de Literatura Infantil y Educaci\u00f3n en la Universidad Complutense de Madrid. \u00abFue la que acu\u00f1\u00f3 el t\u00e9rmino&nbsp;<em>Contes de f\u00e9es<\/em>\u00ab, traducido como cuentos de hadas, a\u00f1ade Pilar Garc\u00eda Carcedo.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m600-7-601\">\u00abHay te\u00f3ricos que se preguntan si habr\u00eda que reconocer la autor\u00eda de los&nbsp;<strong>recopiladores<\/strong>, porque no se recogen igual en todas las \u00e9pocas. Cada uno de los escritores le da su&nbsp;<strong>estilo<\/strong>&nbsp;y deja marcados los&nbsp;<strong>valores&nbsp;<\/strong>de su \u00e9poca\u00bb, se\u00f1ala Regueiro.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"m605-8-606\">Charles Perrault: la vida del literato<\/h2>\n\n\n\n<p id=\"m610-9-611\">Durante la etapa barroca de la&nbsp;<strong>literatura francesa<\/strong>, que coincidi\u00f3 en su mayor\u00eda con el reinado de&nbsp;<strong>Luis XIV<\/strong>, se vivi\u00f3 una \u00e9poca dorada para los literatos. Entre los destacados, el que m\u00e1s \u00e9xito tuvo en lo referido a los cuentos fue, sin duda,&nbsp;<strong>Charles Perrault<\/strong>&nbsp;(Par\u00eds, 12 de enero de 1628 \u2013 16 de mayo de 1703).<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><\/li><\/ul>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\" id=\"m615-10-616\"><a href=\"https:\/\/www.publico.es\/uploads\/2024\/07\/19\/669a6daedd6e7.jpeg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.publico.es\/files\/article_main\/\/files\/crop\/uploads\/2024\/07\/19\/669a6daedd6e7.r_1721662938230.0-311-1615-1388.jpeg\" alt=\"PERRAULT\"\/><\/a><figcaption>Retrato de Charles Perrault.&nbsp;<em>\u2014<\/em>&nbsp;<em>Charles Le Brun, dominio p\u00fablico, a trav\u00e9s de Wikimedia Commons.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p id=\"m632-11-633\">Este hombre, nacido en&nbsp;<strong>Par\u00eds&nbsp;<\/strong>en el seno de una familia burguesa, nunca tuvo problemas a la hora de recibir una buena educaci\u00f3n y de obtener un buen trabajo, lo que llev\u00f3 a desarrollar su carrera profesional dentro de la&nbsp;<strong>corte<\/strong>. Lleg\u00f3 a ser tambi\u00e9n secretario de la&nbsp;<strong><a href=\"https:\/\/archivo.rae.es\/academia-francesa\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Academia Francesa<\/a><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m637-12-638\">La vida acomodada de Charles Perrault da un giro de 180 grados a sus 55 a\u00f1os, con el&nbsp;<strong>fallecimiento de su mujer<\/strong>&nbsp;tras tener a su quinto hijo; y dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1680, con la&nbsp;<strong>p\u00e9rdida de su puesto<\/strong>&nbsp;de bibliotecario en la Academia en favor del hijo de&nbsp;<strong><a href=\"https:\/\/biblioteca.ucm.es\/historica\/colbert\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Jean-Baptiste Colbert<\/a><\/strong>, uno de los ministros m\u00e1s importantes de aquel entonces.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m642-13-643\">Despu\u00e9s de haber dedicado su carrera literaria a los textos de la corte de Luis XIV, es entonces cuando Perrault decide pasar a escribir de una forma m\u00e1s fantasiosa. \u00abSe puede suponer que&nbsp;<strong>se centra m\u00e1s en sus hijos<\/strong>&nbsp;y escribe estos cuentos, como probablemente har\u00eda cualquier escritor con ni\u00f1os\u00bb, dice Pilar Garc\u00eda Carcedo.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m647-14-648\">A Perrault \u00able piden que recoja lo que le contaban en su casa\u00bb, cuenta Regueiro, coordinadora del<a href=\"https:\/\/www.ucm.es\/elli\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">&nbsp;Grupo de Investigaci\u00f3n ELLI&nbsp;<\/a>(<strong>Educaci\u00f3n Literaria y Literatura Infantil<\/strong>). La mayor parte de sus recopilaciones provienen de la transmisi\u00f3n oral, como se se\u00f1alaba sobre la literatura tradicional, aunque tambi\u00e9n se cree que existe la&nbsp;<strong>influencia&nbsp;<\/strong>de aquellos primeros recopiladores, como Basile, quien \u00abpublic\u00f3 una recopilaci\u00f3n con todos estos cuentos en&nbsp;<strong>Italia<\/strong>\u00ab, indica Garc\u00eda Carcedo.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m652-15-653\">Su&nbsp;<strong>obra&nbsp;<\/strong>se limita a&nbsp;<em>Cuentos de anta\u00f1o<\/em>, subtitulado como los&nbsp;<em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Cuentos_de_Mam%C3%A1_Ganso\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Cuentos de Mam\u00e1 Ganso<\/a><\/em>, que recoge en la edici\u00f3n de 1967 los siguientes cuentos:&nbsp;<em>La Bella durmiente<\/em>,&nbsp;<em>Caperucita Roja<\/em>,&nbsp;<em>El Gato con Botas<\/em>,&nbsp;<em>Las hadas<\/em>,&nbsp;<em>Cenicienta<\/em>, Riquete el del copete y&nbsp;<em>Pulgarcito<\/em>. Todas estas historias son mundialmente conocidas a d\u00eda de hoy, han evolucionado literariamente e incluso han desarrollado una&nbsp;<strong>versi\u00f3n cinematogr\u00e1fica<\/strong>&nbsp;en su mayor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m657-16-658\">El renombre de Perrault no viene solamente por su recopilaci\u00f3n de los cuentos, sino por su manera de reescribirlos, promoviendo la&nbsp;<strong>infantilizaci\u00f3n&nbsp;<\/strong>de los cuentos, reduciendo esos aspectos&nbsp;<strong>macabros&nbsp;<\/strong>y violentos, acerc\u00e1ndolos a las versiones m\u00e1s actuales. Un paso intermedio entre las historias truculentas que se narraban anteriormente y la fantas\u00eda para ni\u00f1os que existe ahora. Su decisi\u00f3n marc\u00f3 un cambio de rumbo en la literatura infantil hasta entonces conocida.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"m662-17-663\">&#8216;Caperucita Roja&#8217;<\/h2>\n\n\n\n<p id=\"m667-18-668\">El ejemplo m\u00e1s conocido es el de las&nbsp;<strong>leyendas francesas<\/strong>&nbsp;antiguas de&nbsp;<em>Chaperon Rouge<\/em>&nbsp;o&nbsp;<strong>Caperucita Roja<\/strong>. En la versi\u00f3n m\u00e1s original, Caperucita va por el bosque de camino a casa de su abuela, donde la espera el&nbsp;<strong>lobo&nbsp;<\/strong>disfrazado de esta se\u00f1ora, a la cual no solo ha matado, sino que ha puesto a cocinar su sangre y su carne para posteriormente d\u00e1rsela de probar a la protagonista.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m672-19-673\">En este relato, Caperucita se escapa por su ingenio, ya que se sol\u00eda describir a las&nbsp;<strong>mujeres&nbsp;<\/strong>como figuras \u00abm\u00e1s activas y empoderadas\u00bb, indica la catedr\u00e1tica de Literatura y Escritura Narrativa.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m677-20-678\">\u00abDurante las \u00e9pocas medievales se ten\u00eda miedo a las leyendas y a ese&nbsp;<strong>canibalismo<\/strong>, a los hombres lobo y cosas as\u00ed\u00bb, por lo que Perrault elimina ese&nbsp;<strong>morbo<\/strong>, explica Garc\u00eda Carcedo. \u00abDe hecho, Caperucita muere en la historia de Perrault, porque quiere que haya esa&nbsp;<strong>ense\u00f1anza<\/strong>\u00ab, a\u00f1ade.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\" id=\"m682-21-683\"><a href=\"https:\/\/www.publico.es\/uploads\/2024\/07\/19\/669a6d62cf483.jpeg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.publico.es\/files\/article_main\/\/files\/crop\/uploads\/2024\/07\/19\/669a6d62cf483.r_1721662938243.0-44-800-577.jpeg\" alt=\"PERRAULT\"\/><\/a><figcaption>Imagen perteneciente a &#8216;Caperucita Roja&#8217;, de &#8216;Cuentos de Mam\u00e1 Ganso&#8217; (1697), de Charles Perrault.&nbsp;<em>\u2014<\/em>&nbsp;<em>Gustave Dor\u00e9, dominio p\u00fablico, a trav\u00e9s de Wikimedia Commons.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p id=\"m699-22-700\">Caperucita trata acerca de la desatenci\u00f3n de la madre hacia su hija, la cual desobedece por su falta de madurez y se escapa, lo que le lleva a sufrir un caso de&nbsp;<strong>abuso sexual<\/strong>&nbsp;por parte del lobo, que representa esa figura malvada que busca hacer da\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m704-23-705\">\u00abNo todos los lobos son igual de peligrosos. Hay algunos que son melosos, cari\u00f1osos y te llevan hasta la cama y en la habitaci\u00f3n esos son los m\u00e1s peligrosos\u00bb, se puede encontrar en la versi\u00f3n original del cuento, seg\u00fan apunta Garc\u00eda Carcedo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"m709-24-710\">Estilo literario de Charles Perrault<\/h2>\n\n\n\n<p id=\"m714-25-715\">Pero la infantilizaci\u00f3n de los cuentos no es el \u00fanico aspecto que hace triunfar a Perrault. Dentro de una etapa como es el&nbsp;<strong><a href=\"https:\/\/historia-arte.com\/movimientos\/barroco\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Barroco<\/a><\/strong>, un estilo destacado por su sobrecarga de elementos y sus caracter\u00edsticas&nbsp;<strong>rimbombantes<\/strong>, el escritor franc\u00e9s supo desmarcarse de los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m719-26-720\">Charles Perrault \u00abno solo infantiliza los cuentos ligeramente\u00bb, explica Garc\u00eda Carcedo, sino que tambi\u00e9n se encarga de \u00ab<strong>literaturizarlos<\/strong>\u00ab, es decir, los toma del lenguaje popular y los reescribe de una manera m\u00e1s literaria.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m724-27-725\">Su modelo de escritura no encaja con el&nbsp;<strong>estilo literario<\/strong>&nbsp;del siglo XVII. Mientras que otros recopiladores, como Madame d&#8217;Aulnoy, escribieron cuentos mucho m\u00e1s extensos y barrocos, \u00abPerrault supo hacerlos literarios, pero cortitos, y entonces han&nbsp;<strong>triunfado eternamente<\/strong>\u00ab, recalca Garc\u00eda Carcedo.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m729-28-730\">Este hecho se debe, en gran parte, al mensaje que busca introducir en ellos: la&nbsp;<strong>moraleja<\/strong>. \u00ab\u00c9l se justifica en el pr\u00f3logo [de Cuentos de anta\u00f1o] diciendo que son como&nbsp;<a href=\"https:\/\/concepto.de\/fabula-2\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">f\u00e1bulas<\/a>\u00ab, explica Regueiro. Anteriormente, exist\u00eda \u00abuna transmisi\u00f3n moral, de valores y de patrones culturales, pero siendo una ense\u00f1anza menos expl\u00edcita, porque los cuentos como tal no llevaban moraleja. Eso s\u00ed que lo introduce Perrault\u00bb, especifica. \u00abLo m\u00e1s importante de los cuentos es la&nbsp;<strong>pervivencia del mensaje<\/strong>\u00ab, a\u00f1ade.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m734-29-735\">Seg\u00fan Pilar Garc\u00eda Carcedo, para los principales estudiosos de los cuentos, estos son&nbsp;<strong>ritos de iniciaci\u00f3n<\/strong>&nbsp;cuya principal tarea es ense\u00f1ar a los j\u00f3venes a tomar decisiones correctas. \u00abEchando las migas de pan como&nbsp;<strong>Pulgarcito<\/strong>, vas a conseguir solventar esos problemas, cargarte a los antagonistas y terminar felizmente\u00bb, simplifica.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m739-30-740\">Los cuentos han estado siempre cargados de un fuerte&nbsp;<strong>componente simb\u00f3lico&nbsp;<\/strong>que permita identificar las principales caras que rodean la moraleja. Para ello se emplean los distintos personajes que han aparecido a lo largo de la historia de la literatura infantil (y no tan infantil).<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m744-31-745\">Los&nbsp;<strong>protagonistas&nbsp;<\/strong>de los relatos son j\u00f3venes con semejanzas a los de la \u00e9poca o idealizados, pero siempre con un&nbsp;<strong>lado humano<\/strong>, como princesas o ni\u00f1os y ni\u00f1as. Estos siempre reciben consejos de aquellos&nbsp;<strong>personajes cercanos<\/strong>&nbsp;que les aprecian, ya sean sus familiares o personas cuyas palabras puedan resultar de peso.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m749-32-750\">El seguir debidamente o no estas&nbsp;<strong>advertencias&nbsp;<\/strong>lleva a los personajes principales a enfrentarse a ciertas situaciones peligrosas que les pueden causar problemas. Este lado oscuro de los cuentos es el que est\u00e1 simbolizado por los&nbsp;<strong>antagonistas<\/strong>, aquellos que representan el mal. Personajes, normalmente ficticios, que buscan hacer da\u00f1o y salirse con la suya.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m754-33-755\">En las recopilaciones de Perrault se pueden apreciar algunos de estos&nbsp;<a href=\"https:\/\/dle.rae.es\/arquetipo\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">arquetipos<\/a>&nbsp;de antagonistas, como el anteriormente mencionado lobo de&nbsp;<em>Caperucita Roja<\/em>&nbsp;o los&nbsp;<strong>ogros&nbsp;<\/strong>que aparecen en los cuentos de La Bella Durmiente,&nbsp;<em>Pulgarcito&nbsp;<\/em>o&nbsp;<em>El Gato con Botas<\/em>. Aunque tambi\u00e9n aparecen otros con menos relevancia que incitan a los protagonistas a&nbsp;<strong>salirse del camino<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"m759-34-760\">Controversias sobre la originalidad de sus cuentos<\/h2>\n\n\n\n<p id=\"m764-35-765\">El hecho de pasar de una literatura m\u00e1s&nbsp;<strong>sobria<\/strong>, escrita para la corte, a escribir estos cuentos dirigidos a un p\u00fablico m\u00e1s juvenil, pod\u00eda no estar del todo bien visto en aquella sociedad francesa del siglo XVII. Por ello, Charles Perrault \u00ab<strong>firma como su hijo<\/strong>, para justificar que una persona de su talla intelectual se ponga a escribir cuentos\u00bb, cuenta Bego\u00f1a Regueiro.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m769-36-770\">Adem\u00e1s, debido a que se trataba de recopilaciones y no de cuentos escritos originalmente por Perrault, se mantiene el debate sobre la originalidad de las propias recopilaciones.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m774-37-775\">Del mismo modo que destac\u00f3 por aquel entonces Madame d&#8217;Aulnoy, tambi\u00e9n se ha mencionado previamente a Giambattista Basile. Algunos expertos \u00abno encuentran que [Perrault] los recopilara tan directamente de fuentes orales\u00bb, sino que existe la posibilidad de que se&nbsp;<strong>inspirase&nbsp;<\/strong>en las lecturas de este recopilador italiano, indica Garc\u00eda Carcedo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\" id=\"m779-38-780\"><a href=\"https:\/\/www.publico.es\/uploads\/2024\/07\/19\/669a6f5314654.jpeg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.publico.es\/files\/article_main\/uploads\/2024\/07\/19\/669a6f5314654.jpeg\" alt=\"PERRAULT\"\/><\/a><figcaption>Imagen perteneciente a &#8216;La Bella Durmiente&#8217;, de &#8216;Cuentos de Mam\u00e1 Ganso&#8217; (1697), de Charles Perrault .&nbsp;<em>\u2014<\/em>&nbsp;<em>Gustave Dor\u00e9, dominio p\u00fablico, a trav\u00e9s de Wikimedia Commons.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p id=\"m796-39-797\">Un claro ejemplo de esto puede ser la versi\u00f3n italiana de&nbsp;<strong><em>La Bella Durmiente<\/em><\/strong>, m\u00e1s conocida como&nbsp;<strong>Tal\u00eda<\/strong>. En este caso, mientras Tal\u00eda duerme, \u00abel caballero la viola y ella se queda embarazada de gemelos, Sol y Luna\u00bb, que nacen durante su largo sue\u00f1o. Pasado el tiempo, uno de los ni\u00f1os le chupa el dedo, quit\u00e1ndole la astilla y provocando que se despierte, cuenta Garc\u00eda Carcedo.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m801-40-802\">Es en la segunda parte del relato donde&nbsp;<strong>coinciden Perrault y Basile<\/strong>. Cuando la Bella Durmiente se despierta y se va a vivir con el hombre que la viola y su madre, la cual es una&nbsp;<strong>ogresa<\/strong>&nbsp;que se quiere comer a los ni\u00f1os, mientras ella trata de defenderlos, a\u00f1ade la catedr\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m806-41-807\">Tambi\u00e9n es cierto que no es tarea f\u00e1cil detectar esta&nbsp;<strong>originalidad<\/strong>, ya que muchos de los cambios que se han producido en estos cuentos son debidos a las&nbsp;<strong>cuestiones culturales<\/strong>. En&nbsp;<em><strong>Blancanieves<\/strong><\/em>, cuando se pincha el dedo y cae la gota de sangre, hay pa\u00edses en los que se cuenta que esta cae sobre \u00abla nieve y en otros en leche, porque all\u00ed no nieva\u00bb, seg\u00fan explica la coordinadora del Centro de Investigaci\u00f3n ELLI.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"m811-42-812\">Evoluci\u00f3n de los cuentos tras Charles Perrault<\/h2>\n\n\n\n<p id=\"m816-43-817\">Como es l\u00f3gico, la escritura y narraci\u00f3n de los cuentos&nbsp;<strong>ha continuado desarroll\u00e1ndose<\/strong>&nbsp;desde que falleci\u00f3 Charles Perrault hasta la actualidad, por lo que, a d\u00eda de hoy, no se cuentan ni leen de la misma manera en la que el escritor franc\u00e9s los reflej\u00f3 para su \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m821-44-822\">El pr\u00f3ximo gran paso hacia la infantilizaci\u00f3n de estos relatos se dar\u00eda dos siglos despu\u00e9s, en el&nbsp;<strong>XIX<\/strong>, en la etapa del&nbsp;<a href=\"https:\/\/historia-arte.com\/movimientos\/romanticismo\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Romanticismo<\/a>, durante el que los&nbsp;<strong>hermanos Grimm<\/strong>&nbsp;se dedicaron a recopilar los cuentos que, nuevamente, sufrieron el auge de la transmisi\u00f3n oral en el siglo XVIII.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\" id=\"m826-45-827\"><a href=\"https:\/\/www.publico.es\/uploads\/2024\/07\/19\/669a7062999fe.jpeg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.publico.es\/files\/article_main\/\/files\/crop\/uploads\/2024\/07\/19\/669a7062999fe.r_1721662938273.0-32-600-432.jpeg\" alt=\"PERRAULT\"\/><\/a><figcaption>Imagen de los cuentos escogidos de los hermanos Grimm.&nbsp;<em>\u2014<\/em>&nbsp;<em>Hermanos Grimm, dominio p\u00fablico, a trav\u00e9s de Wikimedia Commons.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p id=\"m843-46-844\">Es entonces cuando, \u00abcon la&nbsp;<strong>industrializaci\u00f3n<\/strong>, los padres y madres se van a trabajar a las f\u00e1bricas y los ni\u00f1os se tienen que quedar en escuelas o a cargo de alguien\u00bb, por lo que se empiezan hacer&nbsp;<strong>libros espec\u00edficos<\/strong>&nbsp;para ellos, seg\u00fan desarrolla Garc\u00eda Carcedo.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m848-47-849\">De este modo, \u00abse empieza a tener en consideraci\u00f3n a los ni\u00f1os como entidades aparte\u00bb, psicol\u00f3gicamente hablando. Por ello, estos hermanos alemanes son los que \u00abterminan de&nbsp;<strong>eliminar<\/strong>&nbsp;todos los aspectos sexuales\u00bb y finalizan ese proceso de infantilizar los cuentos, a\u00f1ade la experta.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m853-48-854\">M\u00e1s adelante, en el&nbsp;<strong>siglo XX<\/strong>, los cuentos evolucionar\u00edan para dar el salto a la gran pantalla de la mano de&nbsp;<strong>Walt Disney<\/strong>, por el que, seguramente, \u00abahora todo el mundo conoce esos cuentos\u00bb, presupone Garc\u00eda Carcedo. Si estos relatos ya quedaron fijados para la historia con su recopilaci\u00f3n en papel, el hecho de plasmarlos en pel\u00edculas cinematogr\u00e1ficas los har\u00e1 durar&nbsp;<strong>para siempre<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"m858-49-859\">Sin conocer una sociedad futura, nadie puede afirmar que no se vayan a recuperar las versiones m\u00e1s antiguas o que se pueda leer acerca de un \u00ab<strong>Caperucito Rojo<\/strong>\u00ab. \u00abCuentos van a seguir cont\u00e1ndose porque los hay en el mundo entero\u00bb, asegura la catedr\u00e1tica; porque as\u00ed lleva haci\u00e9ndose desde hace&nbsp;<strong>miles de a\u00f1os<\/strong>. Solo queda esperar a ver qu\u00e9 caminos toman y cu\u00e1les ser\u00e1n las nuevas ense\u00f1anzas que deparan estos&nbsp;<strong>relatos fant\u00e1sticos<\/strong>&nbsp;que han hecho las delicias de la gente a lo largo de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.publico.es\/culturas\/caperucita-roja-cenicienta-charles-perrault-escritor-reescribio-cuentos-infantiles.html#analytics-seccion:listado\">https:\/\/www.publico.es\/culturas\/caperucita-roja-cenicienta-charles-perrault-escritor-reescribio-cuentos-infantiles.html#analytics-seccion:listado<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los cuentos no siempre fueron para ni\u00f1os, ni contaban un final feliz. 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