{"id":7964,"date":"2021-05-13T08:23:53","date_gmt":"2021-05-13T13:23:53","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=7964"},"modified":"2021-05-13T08:23:55","modified_gmt":"2021-05-13T13:23:55","slug":"panico-a-sufrir-por-que-las-sociedades-modernas-ya-no-saben-convivir-con-el-dolor-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/panico-a-sufrir-por-que-las-sociedades-modernas-ya-no-saben-convivir-con-el-dolor-el-mundo\/","title":{"rendered":"P\u00e1nico a sufrir: por qu\u00e9 las sociedades modernas ya no saben convivir con el dolor | El Mundo"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"font-size:18px\"><em>M\u00e1s de un a\u00f1o de pandemia ha acentuado uno de los rasgos patol\u00f3gicos de la sociedad moderna: la fobia al dolor de una ciudadan\u00eda infantilizada. El fin del estado de alarma a\u00f1ade otra capa de inquietud: \u00bfseremos capaces de afrontarlo sin miedo?<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"947\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Captura-de-Pantalla-2021-05-13-a-las-7.51.51-1024x947.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7965\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Captura-de-Pantalla-2021-05-13-a-las-7.51.51-1024x947.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Captura-de-Pantalla-2021-05-13-a-las-7.51.51-300x277.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Captura-de-Pantalla-2021-05-13-a-las-7.51.51-768x710.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Captura-de-Pantalla-2021-05-13-a-las-7.51.51-1536x1420.jpg 1536w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Captura-de-Pantalla-2021-05-13-a-las-7.51.51.jpg 1880w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>JOSETXU PI\u00d1EIRO<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-cyan-blue-color has-text-color has-medium-font-size\">REBECA YANKE \/ EL MUNDO<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ILUSTRACIONES: JOSETXU PI\u00d1EIRO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Que si la herida pica significa que est\u00e1 curando lo sabemos porque nos lo repet\u00edan siendo ni\u00f1os. Tambi\u00e9n que no hay que rascar la costra sino dejarla ah\u00ed hasta que caiga sola, porque tal proceso implica la cicatrizaci\u00f3n. Pero, a d\u00eda de hoy,&nbsp;<strong>hasta la palabra costra resulta algo obscena, un tanto fea, pr\u00e1cticamente fuera de lugar<\/strong>. La costra no cae porque no llega a formarse, y ya no puede uno ni chulear en el patio de que aquel golpe sufrido en pleno juego se ha curado y estamos en plena forma.<\/p>\n\n\n\n<p>Perdida la naturalidad a la hora de hablar de dolores y ca\u00eddas, \u00abconvertidos los tanatorios en supermercados\u00bb, \u00abasistiendo a la cuarta ola en India por televisi\u00f3n sin haber visto las nuestras\u00bb, \u00ab<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/historias\/2019\/10\/31\/5db9cf0efc6c83d5438b462b.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">bajo la obligaci\u00f3n moral de ser positivo<\/a>&nbsp;y de vender en redes sociales una vida exitosa, real o inventada, da lo mismo\u00bb, nos encontramos en situaci\u00f3n de alarma respecto al dolor: uno de los grandes aprendizajes vitales, quiz\u00e1 el \u00fanico, pues es el que nos ayuda a vivir, a la larga, con mayor conocimiento de causa.<\/p>\n\n\n\n<p>El sufrimiento, y la capacidad de encararlo como algo inevitable y vivir sin tener por \u00e9l un tremendo miedo, ha ido perdiendo puestos en el engranaje de lo que constituye nuestra identidad. Las comillas anteriores pertenecen a varios pensadores que, desde distintos lugares del mundo, analizaron ya el \u00faltimo libro de uno de los fil\u00f3sofos que m\u00e1s colores nos saca con sus escritos desde hace a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>El fil\u00f3sofo coreano&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/historias\/2020\/06\/05\/5eda0f39fdddff43018b4631.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><strong>Byung-Chul Han<\/strong><\/a>&nbsp;ya nos dijo hace una d\u00e9cada que \u00e9ramos \u00abla sociedad del cansancio y de la transparencia\u00bb. Ahora, a\u00fan en mitad de una pandemia, nos advierte de que somos tambi\u00e9n&nbsp;<em>La sociedad paliativa&nbsp;<\/em>(Editorial Herder),&nbsp;<strong>la que aten\u00faa el dolor, la que se aleja de \u00e9l, la que teme perder su presunta zona de confort<\/strong>&nbsp;y ha sucumbido al mandato de la felicidad y el rendimiento y no quiere saber nada del aprendizaje -\u00bfqu\u00e9 aprendizaje?- que conlleva verdaderamente conocer el da\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Pararse incluso a extraer de \u00e9l mayor conocimiento. \u00abEl dolor agudiza la percepci\u00f3n de uno mismo. Perfila el yo. Traza sus contornos\u00bb, escribe Han. Desde lo individual hasta lo colectivo, desde el hogar hasta el \u00e1gora, sostiene este intelectual que \u00ab<strong>impera en todas partes la algofobia, la fobia al dolor, un miedo generalizado al sufrimiento\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En lo sentimental, \u00abhasta las penas de amor resultan sospechosas\u00bb. En lo pol\u00edtico, \u00abaumenta la presi\u00f3n por acatar acuerdos\u00bb. Y nos acomodamos en \u00abzonas paliativas\u00bb que nos roban \u00abvitalidad\u00bb. Vivimos a medias. O c\u00f3mo dice Byung-Chul Han: \u00abLa vida se sacrifica a cambio de una agradable supervivencia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Precisamente hoy termina el estado de alarma, lo cual instaura entre nosotros un nuevo piso en la casa de la incertidumbre: \u00bflo afrontaremos sin miedo a sufrir?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLo que carece de sentido no es el dolor sino sobrevivir para evitar vivir\u00bb, sostiene desde Italia el escritor&nbsp;<strong>Fabrizio Andreella,<\/strong>&nbsp;donde el pensador coreano ha generado una peque\u00f1a revoluci\u00f3n. \u00abSi rechazas el dolor, rechazas la vida, vives tratando de vivir lo menos posible para no arriesgarte a encontrar dolor\u00bb. Habla Andreella de una \u00abviolencia del bien, la felicidad y el positivismo que, negando su contrario, nos mutila de algo important\u00edsimo, como es el dolor\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Acostumbrados a vivir en la superficie, \u00abmuere tambi\u00e9n la aventura y el descubrimiento\u00bb. Lo que Han denomina \u00absentimiento vital fuertemente aminorado\u00bb, una actitud que el psic\u00f3logo&nbsp;<strong>Jos\u00e9 Carri\u00f3n<\/strong>, miembro del gabinete madrile\u00f1o Cinteco, describe as\u00ed: \u00abMiramos de perfil la realidad. Pero cuando la miramos de frente o ella llama a nuestra puerta todo se complica. Por eso nos ha pegado tan fuerte lo ocurrido, porque no imagin\u00e1bamos algo tan duradero y tan amenazante. Pens\u00e1bamos que el dolor estaba lejos, que el dolor se resolv\u00eda lejos&#8230;\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEn tiempos de&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/historias\/2020\/12\/28\/5fe22bd5fc6c838a398b46a5.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">pandemia<\/a>\u00bb, se lee en&nbsp;<em>La sociedad paliativa<\/em>, \u00abel sufrimiento de los dem\u00e1s nos resulta a\u00fan m\u00e1s lejano. Se disuelve en n\u00famero de casos. Los hombres mueren en soledad en las UCI, faltos de todo cari\u00f1o personal. Proximidad significa contagio. La distancia social agudiza la p\u00e9rdida de empat\u00eda\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2021\/05\/07\/16204097050538.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Un vivir a lo zombie, de refil\u00f3n, sin querer ahondar en nada pero cont\u00e1ndolo todo por TikTok o Instagram.<\/strong>&nbsp;\u00abM\u00e1s que anestesiada, somos una sociedad fr\u00edvola, poco gallarda, y no acabamos de aceptar el dolor necesario, el que habita el mundo del comercio, el sentimental, el del sistema judicial, el acad\u00e9mico&#8230;\u00bb, reflexiona&nbsp;<strong>Javier Moscoso<\/strong>, profesor de investigaci\u00f3n de Historia y Filosof\u00eda de la Ciencia del&nbsp;<strong>Consejo Superior de Investigaciones Cient\u00edficas&nbsp;<\/strong>(CSIC).<\/p>\n\n\n\n<p>En 2011, public\u00f3 uno de los mayores compendios sobre el asunto:&nbsp;<em>Historia cultural del dolor<\/em>&nbsp;(Taurus). Ahora, Moscoso piensa que la idea de dolor como algo ajeno y lejano esconde un escenario a\u00fan peor: \u00abLo consumimos como nunca, como una suerte de espect\u00e1culo, de entretenimiento, como si fuera una serie, mientras que con el dolor propio tenemos una relaci\u00f3n muy diferente, el umbral est\u00e1 en otro sitio. Consumimos el dolor ajeno de forma imp\u00fadica, como&nbsp;<em>pornomiseria<\/em>, y esto supone casi un retorno a la est\u00e9tica medieval\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Pone un ejemplo actual: \u00abLo que sucede hoy en India con la cuarta ola y aqu\u00ed a\u00fan no hemos ense\u00f1ado nada en las noticias\u00bb. Otro m\u00e1s: \u00abLas narraciones del dolor, la period\u00edstica, por ejemplo, la realizamos desde el testigo al que no le sucedi\u00f3 nada, el que estuvo a punto de coger aquel avi\u00f3n, el que estuvo a punto de sufrir un atentado, pero sobrevivi\u00f3\u00bb. Es decir, una visi\u00f3n \u00abcontraf\u00e1ctica del dolor\u00bb en la que \u00abnos imaginamos en el lugar del otro para alegrarnos de nuestra supervivencia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-center is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><strong>Sacrificamos nuestra vida a cambio de una agradable supervivencia<\/strong><\/p><p><strong>BYUNG-CHUL HAN<\/strong><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>El profesor afirma que, \u00absobre todo\u00bb no soportamos la idea del dolor f\u00edsico\u00bb: \u00abConsideramos que tenemos derecho a no sufrirlo, hemos pasado de un mundo en el que se consideraba que hab\u00eda que educar en el m\u00e1ximo dolor posible, el medieval, a uno en el que se consideraba que el dolor ten\u00eda una funci\u00f3n y un fin noble, pero se buscaba el m\u00ednimo dolor necesario, como en el siglo XIX, a un mundo, el de hoy, donde se busca el m\u00ednimo dolor posible\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Los tres -Han, Andreella y Moscoso- consideran, adem\u00e1s, que&nbsp;<strong>nos han vendido la moto con la cuesti\u00f3n de la resiliencia<\/strong>, la idea de que podemos hacernos m\u00e1s fuertes tras una adversidad. Para Han es un \u00abmandato capitalista\u00bb; para Andreella \u00abuna palabra de moda que simboliza nuestra relaci\u00f3n con el dolor\u00bb y, para Moscoso, \u00abuno de los fen\u00f3menos m\u00e1s curiosos que ha sucedido en Espa\u00f1a en los \u00faltimos tiempos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa reivindicaci\u00f3n de la resiliencia en Espa\u00f1a se llama resistencia, aquel &#8216;#saldremosmasfuertes&#8217; del Gobierno.&nbsp;<strong>Pedro S\u00e1nchez<\/strong>&nbsp;escribe sus memorias y las titula&nbsp;<em>Manual de resistencia,<\/em>&nbsp;la canci\u00f3n del confinamiento fue&nbsp;<em>Resistir\u00e9<\/em>&#8230; Ya lo dijo&nbsp;<strong>Camilo Jos\u00e9 Cela<\/strong>&nbsp;para describir Espa\u00f1a: &#8216;Quien resiste gana&#8217;&#8230; Se nos dice: &#8216;T\u00fa resiste porque no queda otra&#8217;\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una \u00abfobia al dolor\u00bb y una \u00abapolog\u00eda de la resistencia\u00bb aderezadas con otros fen\u00f3menos de nuestra \u00e9poca:<\/strong>&nbsp;\u00abSi se lee la realidad como un dualismo conflictivo entre el bien y el mal, como hemos hecho en la cultura occidental, es normal y obvio que tarde o temprano se llegar\u00eda a negar y disminuir la existencia del dolor. Si le agregas&nbsp;<strong>el narcisismo y el culto al placer<\/strong>&nbsp;no como goce de la vida sino como huida de ella, la algofobia es muy clara\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Moscoso destaca tambi\u00e9n \u00abcierta&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/sociedad\/2016\/09\/24\/57e5512846163f836d8b4590.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">impudicia&nbsp;<\/a>y exceso de expresividad\u00bb. \u00abPor eso s\u00f3lo estoy en parte de acuerdo con la idea de Byung-Chul Han de que somos una sociedad anestesiada, porque expresar las emociones est\u00e1 sobredimensionado. Ahora todo el mundo llora. No hay sobriedad. No hay pudor. En las reglas del cortejo social, si no lloras no sientes\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Les para un poco los pies el psic\u00f3logo Carri\u00f3n: \u00abHay que afinar el t\u00e9rmino resiliencia. En la Edad Media se te mor\u00eda un hijo y lo enterrabas con la misma azada con la que cog\u00edas patatas. Aceptaban el hambre, el fr\u00edo y la penuria. Ahora hay que aceptar el estar mal porque el malestar forma parte de la restauraci\u00f3n. Contar con el dolor como algo posible, y que el miedo no nos paralice\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Sensaciones con las que llevamos teniendo una intensa relaci\u00f3n desde que en marzo de 2020 se instaurara el estado de alarma. Dice la tambi\u00e9n psic\u00f3loga&nbsp;<strong>Luc\u00eda Fern\u00e1ndez<\/strong>&nbsp;que, en el \u00faltimo a\u00f1o, ha aumentado el n\u00famero de personas, especialmente j\u00f3venes, que acude a terapia. \u00abAnte una situaci\u00f3n dura afrontada al un\u00edsono se revela tambi\u00e9n el deseo salvaje de mejorar, de sobrevivir, haciendo lo que haga falta para poder llegar a sitios, a veces f\u00edsicos, pero sobre todo mentales, en los que la experiencia vivida comienza a cobrar sentido\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-center is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><strong>Miramos de perfil la realidad. Pero cuando la miramos de frente o ella llama a nuestra puerta todo se complica&#8230;<\/strong><\/p><p><strong>JOS\u00c9 CARRI\u00d3N<\/strong><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Habr\u00e1 algofobia, s\u00ed, pero tambi\u00e9n hay muchos que al dolor lo miran de cara.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para los \u00abatrincherados\u00bb, como dice Carri\u00f3n, \u00abcon miedo a no llegar a algo o a conseguirlo y perderlo\u00bb, el mensaje es claro: \u00abSer m\u00e1s due\u00f1os de nuestras vidas\u00bb. Y con respecto al sufrimiento, \u00abdefender el dolor necesario, el de la experiencia humana, pero combatir el innecesario\u00bb, matiza Moscoso.<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta que es un proceso colectivo y no s\u00f3lo individual. Se\u00f1ala Javier Moscoso que \u00abdeterminar el dolor necesario del innecesario es una dificultad pol\u00edtica, filos\u00f3fica y econ\u00f3mica\u00bb. Y remata: \u00abDeterminar si los que se quejan son los que deben quejarse, si se quejan demasiado o verdaderamente necesitan un cuidado ha supuesto toda la pol\u00edtica del siglo XX, y lo seguimos arrastrando\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/historias\/2021\/05\/09\/60951e03fdddffb3428b45ba.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00e1s de un a\u00f1o de pandemia ha acentuado uno de los rasgos patol\u00f3gicos de la sociedad moderna: la fobia al [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7965,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[1475,1476,1474],"class_list":["post-7964","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-algofobia","tag-byung-chul-han","tag-panico-a-sufrir"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7964","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7964"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7964\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7966,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7964\/revisions\/7966"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7965"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7964"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7964"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7964"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}