{"id":79301,"date":"2024-07-11T03:36:00","date_gmt":"2024-07-11T08:36:00","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=79301"},"modified":"2024-07-10T19:18:02","modified_gmt":"2024-07-11T00:18:02","slug":"el-poder-oculto-de-nuestro-intestino-un-superorgano-tan-potente-como-el-cerebro-xl-semanal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/el-poder-oculto-de-nuestro-intestino-un-superorgano-tan-potente-como-el-cerebro-xl-semanal\/","title":{"rendered":"El poder oculto de nuestro intestino: un super\u00f3rgano tan potente como el cerebro | XL Semanal"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"has-background has-medium-font-size wp-block-heading\" style=\"background-color:#56f6db\">Nuestra flora intestinal \u2014formada por bacterias, pero tambi\u00e9n por virus, hongos y otros pat\u00f3genos\u2013 es, seg\u00fan estudios recientes, un \u00absuper\u00f3rgano\u00bb tan determinante como el cerebro. Su nombre cient\u00edfico es &#8216;microbiota&#8217; y sus poderes&#8230; ilimitados. Muchas claves de trastornos neurol\u00f3gicos como el alzh\u00e9imer, el p\u00e1rkinson, la esquizofrenia o el autismo podr\u00edan ser incluso descubiertas en el intestino.<\/h2>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/microbiot-bacterias-virus-hongos-flora-intestinal-a-1024x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-79302\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/microbiot-bacterias-virus-hongos-flora-intestinal-a-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/microbiot-bacterias-virus-hongos-flora-intestinal-a-300x300.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/microbiot-bacterias-virus-hongos-flora-intestinal-a-150x150.jpg 150w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/microbiot-bacterias-virus-hongos-flora-intestinal-a-768x768.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/microbiot-bacterias-virus-hongos-flora-intestinal-a.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-medium-font-size\"><strong>IXONE D\u00cdAZ LANDALUCE \/ XL SEMANAL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Agolpe de microscopio, el &#8216;paisaje&#8217; es de una exuberancia casi extraterrestre: bacterias forradas de p\u00faas, en forma de gusano o de huevo, hongos de largos tent\u00e1culos,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.abc.es\/xlsemanal\/salud\/tina-virus-piojo-microbio-peluqueria.html\">virus de aspecto amenazante<\/a>, amebas a las que se les adivinan las intenciones&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Son los habitantes de las paredes, los pliegues\u00a0y las vellosidades de nuestro intestino, hogar del 90 por cierto de la fauna microbiana que vive en nuestro interior. De hecho, nuestro cuerpo alberga m\u00e1s vida microbiana que c\u00e9lulas. Seg\u00fan los c\u00e1lculos m\u00e1s recientes, somos el hogar de 40 billones de seres, una poblaci\u00f3n que puede llegar a pesar dos kilos, m\u00e1s que nuestro propio cerebro.<\/p>\n\n\n\n<p>Hablamos de la flora intestinal de toda la vida, aunque su nombre cient\u00edfico es &#8216;microbiota&#8217;. Es la comunidad de microorganismos, formada por m\u00e1s de 1000 especies diferentes, que habita en nosotros. (El microbioma, en cambio, es el conjunto de su genoma). En general, somos unos anfitriones estupendos. Al fin y al cabo, el intestino es un espacio h\u00famedo con temperatura estable que les permite crecer y en el que se alimentan de las vitaminas, amino\u00e1cidos, \u00e1cidos grasos y az\u00facares que les proporcionamos a diario. La microbiota es, en esencia, nuestra verdadera vida interior.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La flora intestinal se asienta en los tres primeros a\u00f1os de vida. Cuantas m\u00e1s especies microbianas alberga nuestro intestino, mejor<\/h2>\n\n\n\n<p>Antes de nacer, nuestros intestinos son pr\u00e1cticamente est\u00e9riles, una p\u00e1gina en blanco sin rastro de vida microbiana en ellos. La&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.abc.es\/xlsemanal\/ciencia\/la-microbiota-influye-en-las-ganas-de-hacer-deporte.html\">microbiota<\/a>&nbsp;se asienta en los tres primeros a\u00f1os de vida. Eso s\u00ed, la dieta, los f\u00e1rmacos o el estilo de vida pueden influir decisivamente en nuestra poblaci\u00f3n microbiana. La regla general es que cuanta m\u00e1s variedad de especies microbianas alberga nuestro intestino, m\u00e1s saludable es nuestra microbiota.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El secreto mejor guardado<\/h2>\n\n\n\n<p>Pero \u00bfqu\u00e9 hace exactamente la microbiota por nosotros? Para empezar, forra el interior de nuestros intestinos, creando un muro protector contra pat\u00f3genos nocivos. Tambi\u00e9n interviene en la producci\u00f3n de neurotransmisores (como la serotonina), vitaminas (especialmente la B y la K) y otros nutrientes esenciales como los amino\u00e1cidos o los \u00e1cidos grasos de cadena corta. Y luego, por supuesto, est\u00e1 su decisivo papel en la digesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">AS\u00cd FUNCIONAMOS POR DENTRO: UN CIRCUITO ABIERTO<\/h3>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/www.abc.es\/xlsemanal\/a-fondo\/poder-oculto-intestino-microbiota-estudio.html#\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.abc.es\/xlsemanal\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/tripa-okok.jpg\" alt=\"\"\/><\/a><figcaption>El intestino delgado recibe la comida del est\u00f3mago. Contin\u00faa la descomposici\u00f3n del alimento, las paredes absorben los nutrientes, que pasan al torrente sangu\u00edneo, y se apartan los desechos, que van al intestino grueso, donde se forman las heces.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>1. Colon ascendente:<\/strong>&nbsp;el&nbsp;agua y las sales minerales son absorbidas a lo largo del intestino grueso, en un proceso que deseca los restos alimentarios.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2 Colon transverso:<\/strong>&nbsp;los restos no digeridos comienzan a ser transformados en heces.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3 Duodeno:<\/strong>&nbsp;parte inicial del intestino delgado, a las que se dirigen las secreciones del p\u00e1ncreas y del h\u00edgado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4 Colon descendente:<\/strong>&nbsp;las heces se consolidan y se acumulan antes&#8230;<a>&nbsp;Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Hasta hace unos a\u00f1os, casi nadie hab\u00eda mostrado inter\u00e9s o curiosidad por desentra\u00f1ar los secretos de la flora intestinal m\u00e1s all\u00e1 de su conocida labor en el proceso digestivo. Pero, en la \u00faltima d\u00e9cada, la investigaci\u00f3n alrededor de la microbiota y el papel que desempe\u00f1a en nuestra salud (o falta de ella) se ha convertido en el campo cient\u00edfico de moda. En 2008, el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos puso en marcha el Proyecto Microbioma Humano, que pretende identificar y caracterizar los microorganismos que habitan en nuestro interior; y en 2016 Obama anunci\u00f3 la Iniciativa Nacional del Microbioma. Gracias a ello se est\u00e1 estudiando su papel en trastornos gastrointestinales, por supuesto, pero tambi\u00e9n en enfermedades cardiovasculares, diabetes o su influencia en el desarrollo de ciertos tipos de c\u00e1ncer o en la fertilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque todav\u00eda no existen resultados concluyentes, parece que su implicaci\u00f3n en algunos tipos de<a href=\"https:\/\/www.abc.es\/xlsemanal\/a-fondo\/problema-obesidad-infantil-global-fotografias-gregg-segal.html\">&nbsp;obesidad<\/a>&nbsp;es algo m\u00e1s que una mera hip\u00f3tesis. Sabemos, por ejemplo, que ratones obesos trasplantados con microbiota de ratones en buena forma pierden peso (y viceversa). Y se est\u00e1 estudiando con particular inter\u00e9s su influencia en el llamado &#8216;s\u00edndrome metab\u00f3lico&#8217;, que aumenta el riesgo de padecer enfermedades coronarias o diabetes y cuyo s\u00edntoma m\u00e1s evidente suele ser el sobrepeso.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">INTESTINO GRUESO Y DELGADO: SIMILITUDES Y DIFERENCIAS<\/h3>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/www.abc.es\/xlsemanal\/a-fondo\/poder-oculto-intestino-microbiota-estudio.html#\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.abc.es\/xlsemanal\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/microbiota-virus-bacterias-hongos-intestino-segundo-cerebro.jpg\" alt=\"\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>El intestino delgado mide entre 6 y 7 metros y el grueso promedia 1,5 metros. Sus respectivas constituciones y funcionalidades son complementarias. Ambos tienen una membrana protectora externa serosa y tambi\u00e9n una submucosa, que es una capa suelta con vasos y nervios.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la mucosa del intestino delgado absorbe nutrientes a trav\u00e9s de proyecciones o vellosidades, mientras que la mucosa del intestino grueso secreta&#8230;<a>&nbsp;Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la relaci\u00f3n m\u00e1s misteriosa y fascinante de la microbiota es la que mantiene con nuestro cerebro. Sus v\u00edas de comunicaci\u00f3n son m\u00faltiples. Por un lado, la microbiota produce sustancias psicoactivas, como la dopamina y la serotonina (las conocidas como &#8216;hormonas de&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.abc.es\/xlsemanal\/a-fondo\/el-negocio-de-la-felicidad-coaching-libros-autoayuda-hipocondria-emocional.html\">la felicidad<\/a>&#8216;), que llegan al cerebro a trav\u00e9s de la sangre. Adem\u00e1s, se encarga de estimular la producci\u00f3n de citoquinas, un tipo de prote\u00ednas relacionadas con la depresi\u00f3n, la ansiedad e incluso el autismo. Pero la principal autopista de comunicaci\u00f3n entre nuestra poblaci\u00f3n de microbios y nuestro cerebro es el sistema nervioso.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Hay estudios que demuestran que la microbiota puede incidir en nuestro car\u00e1cter y en nuestro estado de \u00e1nimo<\/h2>\n\n\n\n<p>El nervio vago se encarga de conectar el cerebro con el vientre: desde el tallo cerebral y a trav\u00e9s de la columna vertebral hasta las paredes intestinales, donde las ramificaciones nerviosas entran en contacto con las neuronas (s\u00ed, las neuronas) del intestino. De hecho, muchos expertos se refieren al intestino (que alberga una poblaci\u00f3n de 100 millones de c\u00e9lulas nerviosas) como nuestro segundo cerebro.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El estr\u00e9s y las tripas<\/h2>\n\n\n\n<p>Por eso, cient\u00edficos de diferentes disciplinas est\u00e1n estudiando esa relaci\u00f3n para tratar de entender trastornos neurol\u00f3gicos tan diversos como el alzh\u00e9imer, el p\u00e1rkinson, la esquizofrenia o el autismo. Pero tambi\u00e9n para explicar si nuestra microbiota puede incidir en ciertos aspectos de nuestro car\u00e1cter e incluso de nuestro estado de \u00e1nimo. Se ha demostrado, por ejemplo, que ratones tranquilos que recibieron trasplantes de microbiota de otros m\u00e1s ansiosos, se volv\u00edan m\u00e1s aventureros.<\/p>\n\n\n\n<p>El neurocient\u00edfico Gerard Clarke, de la Universidad de Cork, en Irlanda, ha investigado su influencia en el estr\u00e9s. En un estudio realizado con 22 personas sanas descubri\u00f3 que quienes hab\u00edan recibido una bacteria presente en el yogur (la&nbsp;<em>Bifidobacterium<\/em>&nbsp;1714) padec\u00edan menos estr\u00e9s, registraban niveles m\u00e1s bajos de cortisol en sangre y sus habilidades cognitivas estaban m\u00e1s afinadas que las de los individuos que hab\u00edan recibido placebo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">C\u00f3mo alterar la flora<\/h2>\n\n\n\n<p>La siguiente pregunta es obvia: \u00bfse puede modificar la composici\u00f3n de nuestra microbiota? S\u00ed, pero no es ni mucho menos una ciencia exacta. Un cambio de dieta o un ciclo de antibi\u00f3ticos puede variar la poblaci\u00f3n microbiana de nuestro intestino, aumentando o disminuyendo la cantidad de individuos de cada especie. No obstante, muchos expertos se resisten a dar consejos caseros para mantener en forma nuestra flora intestinal. Es, dicen, demasiado temprano para eso. De momento investigan para encontrar tratamientos que mejoren nuestra microbiota para evitar (o curar) enfermedades relacionadas con los desequilibrios de nuestra flora. Uno de los m\u00e1s prometedores son los trasplantes fecales.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">VELLOSIDADES PARA ABSORBER NUTRIENTES<\/h3>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/www.abc.es\/xlsemanal\/a-fondo\/poder-oculto-intestino-microbiota-estudio.html#\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.abc.es\/xlsemanal\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/pilosidades-intestino-segundo-cerebro-microbiota.jpg\" alt=\"\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>La pared interna del intestino delgado est\u00e1 revestida de millones de proyecciones llamadas \u2018vellosidades\u2019. Cada una est\u00e1 dotada de un vaso linf\u00e1tico y una red de vasos sangu\u00edneos que la nutren. Cada vellosidad est\u00e1 cubierta por una capa celular que absorbe nutrientes. Junto con estas c\u00e9lulas epiteliales existen unas microvellosidades que optimizan la absorci\u00f3n de nutrientes.<\/p>\n\n\n\n<p>No es una idea nueva. De hecho, existe constancia escrita de que versiones m\u00e1s rudimentarias de esta t\u00e9cnica ya se practicaban en China en el siglo IV para curar diarreas severas. En Estados Unidos, este tipo de ensayos comenzaron a realizarse en los a\u00f1os cincuenta; y en la actualidad se han refinado hasta convertirse en tratamientos altamente espec\u00edficos. La idea es &#8216;plantar&#8217; flora nueva en pacientes con diferentes trastornos (la colitis ulcerosa, por ejemplo) a partir de heces de personas sanas. Aunque no son concluyentes, algunos de los resultados son muy prometedores. Se sabe, por ejemplo, que resultan particularmente eficaces para tratar infecciones de ciertas bacterias (como la&nbsp;<em>C-difficile<\/em>) cuando los pacientes han desarrollado una resistencia al antibi\u00f3tico. De hecho, en Estados Unidos ya existen bancos de heces de personas voluntarias y sanas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una forma de modificar nuestra flora son los trasplantes fecales. En EEUU ya existen bancos de heces<\/h2>\n\n\n\n<p>Sin embargo, es necesario ser prudentes. El microbioma, como el propio genoma, es un universo complejo del que a\u00fan no conocemos demasiado y cuya investigaci\u00f3n requiere potent\u00edsimas herramientas de software. Adem\u00e1s, existe el riesgo de alimentar sin fundamento el ya boyante negocio de los probi\u00f3ticos, un mercado desregulado y confuso.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a todo, la fiebre cient\u00edfica alrededor de la microbiota est\u00e1 forzando un cambio de paradigma. En las \u00faltimas d\u00e9cadas hemos luchado contra los microbios de manera m\u00e1s o menos pasiva (a trav\u00e9s de una dieta pobre y del uso y abuso de los antibi\u00f3ticos) y proactiva, utilizando desinfectantes para todo. Por eso, seg\u00fan los expertos, la &#8216;microbiota occidental&#8217; es cada vez m\u00e1s pobre. Nada que ver con el de algunas comunidades ind\u00edgenas, cuya poblaci\u00f3n microbiana es mucho m\u00e1s frondosa y variada que la nuestra. De hecho, los expertos creen que algunas especies que en su d\u00eda poblaron nuestros intestinos ya se han extinguido.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, y por extra\u00f1o que pueda sonar, los microbi\u00f3logos est\u00e1n llamando a \u00abrestaurar la ecolog\u00eda\u00bb de nuestros intestinos y a concebirnos como un ecosistema. Para eso hay cambiar el chip. Ya no podemos aplicarnos el viejo \u00absomos lo que comemos\u00bb. Como dice el especialista en flora intestinal Paul O&#8217;Toole: \u00abSomos lo que nuestras bacterias hacen con lo que comemos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.abc.es\/xlsemanal\/a-fondo\/poder-oculto-intestino-microbiota-estudio.html\">https:\/\/www.abc.es\/xlsemanal\/a-fondo\/poder-oculto-intestino-microbiota-estudio.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuestra flora intestinal \u2014formada por bacterias, pero tambi\u00e9n por virus, hongos y otros pat\u00f3genos\u2013 es, seg\u00fan estudios recientes, un \u00absuper\u00f3rgano\u00bb 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