{"id":78201,"date":"2024-06-29T11:23:28","date_gmt":"2024-06-29T16:23:28","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=78201"},"modified":"2024-06-29T11:25:50","modified_gmt":"2024-06-29T16:25:50","slug":"colores-en-el-viento-mas-alla-de-la-interseccionalidad-la-costilla-rota","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/colores-en-el-viento-mas-alla-de-la-interseccionalidad-la-costilla-rota\/","title":{"rendered":"Colores en el viento. M\u00e1s all\u00e1 de la interseccionalidad | La Costilla Rota"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"has-background wp-block-heading\" style=\"background-color:#b167f6\">Hay mucho por aprender del choque de opiniones, del enfrentamiento con las preguntas inc\u00f3modas y de la ardua batalla con los temas disruptivos<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"900\" height=\"600\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Diseno-sin-titulo-84.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-78202\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Diseno-sin-titulo-84.jpg 900w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Diseno-sin-titulo-84-300x200.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Diseno-sin-titulo-84-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>\u201cM\u00e1s no puedo entender, si hay tanto por saber, tendr\u00edas que aprender a escuchar\u2026 escuchar\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Pocahontas<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-medium-font-size\"><strong><a href=\"https:\/\/lacostillarota.com\/author\/paloma-barraza\/\">Paloma Cecilia Barraza C\u00e1rdenas<\/a> \/ La Costilla Rota<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En un mundo donde las voces feministas han sido ahogadas durante siglos por el estrepitoso rugir de las desigualdades, nos encontramos en un momento trascendental de la historia. Mujeres de todos los rincones del mundo se alzan con una fuerza arrolladora contra las brechas e injusticias; como un viento rebelde capaz de sacudir incluso a los \u00e1rboles m\u00e1s enraizados en medio de una tormenta. Sin embargo, este escenario presenta un importante desaf\u00edo: aprender a lidiar con los temas polarizantes dentro de la diversidad de movimientos existentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando estamos en tribu, es sencillo dejarnos llevar por la armon\u00eda de las ideas convergentes y sentirnos c\u00f3modas en esa sinton\u00eda compartida de opiniones comunes. No obstante, la compenetraci\u00f3n profunda y sincera, aunque invaluable en muchos aspectos, presenta un riesgo, pues puede limitar nuestro crecimiento y restringir el potencial de las luchas. \u00abSer estables nos impide ver al frente\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay mucho por aprender del choque de opiniones, del enfrentamiento con las preguntas inc\u00f3modas y de la ardua batalla con los temas disruptivos. Al exponer ideas diversas y examinarlas bajo una luz cr\u00edtica, no s\u00f3lo fortalecemos nuestras convicciones, tambi\u00e9n abrimos las puertas a un entendimiento m\u00e1s profundo de los problemas de g\u00e9nero. Hoy decido remar hacia esa incomodidad, salir del confort de lo convencional y adentrarme en uno de los desaf\u00edos m\u00e1s prominentes del feminismo en la actualidad, pues, en ocasiones, en los contrastes y las contradicciones yacen los caminos hacia la comprensi\u00f3n y la transformaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En este continuo viaje hacia la confrontaci\u00f3n ideol\u00f3gica, surge una pregunta crucial: \u00bfc\u00f3mo abordar la interacci\u00f3n entre la discriminaci\u00f3n de g\u00e9nero y otras formas de opresi\u00f3n? La respuesta m\u00e1s frecuente se dirige hacia el horizonte anal\u00edtico de la interseccionalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien, muchas voces antes exploraron las ramificaciones imbricadas de las diferencias y matrices de opresi\u00f3n, fue Kimberl\u00e9 Crenshaw quien acu\u00f1\u00f3 el t\u00e9rmino \u00abinterseccionalidad\u00bb. La autora desafi\u00f3 un supuesto m\u00e1s arraigado que las ra\u00edces de un viejo sauce: todas las mujeres comparten una experiencia uniforme de opresi\u00f3n. Crenshaw clav\u00f3 su bandera te\u00f3rica en la siguiente premisa: aunque el racismo y el sexismo se entrecruzan f\u00e1cilmente en la vida de las personas, rara vez lo hacen en las pr\u00e1cticas feministas y antirracistas. Por tanto, para Crenshaw, las experiencias de las mujeres de color son a menudo el resultado de patrones entrelazados de racismo y sexismo. De acuerdo con esta nueva mirada a un problema de siempre, es necesario un marco para descubrir las relaciones entre dimensiones coexistentes y sistemas conectados de opresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que hizo Crenshaw fue identificar un sesgo en la implementaci\u00f3n de medidas afirmativas de g\u00e9nero y raza. Luego lo fundament\u00f3 te\u00f3ricamente. Observ\u00f3 que la aplicaci\u00f3n aparentemente efectiva de estas acciones exclu\u00eda a las mujeres negras, pues las cuotas para mujeres eran cubiertas por mujeres blancas y las cuotas para personas racializadas eran ocupadas por hombres negros. Esto nos lleva a recordar la pregunta planteada por la famosa abolicionista Sojourner Truth desde 1851: \u201c\u00bfacaso yo no soy una mujer?\u201d. En el planteamiento cavado por Crenshaw podr\u00edamos a\u00f1adir la siguiente pregunta: \u201c\u00bfacaso no soy negra?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>En palabras simples, no es posible ponernos a todas en un mismo barco, como si nuestras historias y rutas no fueran diferentes, cada una matizada por nuestras vivencias, cuerpos y contextos. Cuando hablo de estos temas p\u00fablicamente, lanzo a la audiencia la siguiente pregunta: \u00bfcreen que es la misma discriminaci\u00f3n que sufro yo como mujer, a la que sufre una mujer ind\u00edgena, racializada o empobrecida? Inmediatamente obtengo respuestas negativas, porque no es posible medirnos a todas con la misma vara.<\/p>\n\n\n\n<p>El g\u00e9nero no es la \u00fanica dimensi\u00f3n social que nos atraviesa. En este mundo tan desigual, las opresiones se complementan mientras las discriminaciones se suman. En el seno del movimiento feminista, la interseccionalidad revela los \u00abcolores en el viento\u00bb y despliega un esquema de comprensi\u00f3n sobre la manera en que factores como la raza, la clase, la orientaci\u00f3n sexual, entre otros, moldean las distintas experiencias de vida de las mujeres. No obstante, las formas de prejuicio se nutren de una estructura multifac\u00e9tica, por tanto, ver y desafiar un solo aspecto del problema, como intentar contener la furia del r\u00edo con un pu\u00f1ado de arena, resulta insuficiente. Aunque esta soluci\u00f3n es poderosa, tambi\u00e9n es compleja, lo cual nos recuerda lo intrincado del camino.<\/p>\n\n\n\n<p>La problem\u00e1tica se origina en la misma ra\u00edz de los feminismos, cuya propuesta inicial consider\u00f3 a las mujeres como sujetos universales desde perspectivas privilegiadas. Como resultado, la br\u00fajula te\u00f3rica del feminismo vici\u00f3 su orientaci\u00f3n con sesgos epist\u00e9micos y, posteriormente pol\u00edticos. Esta falla, al ignorar a las personas de los m\u00e1rgenes establecidos por la misma hegemon\u00eda, desvi\u00f3 dr\u00e1sticamente la embarcaci\u00f3n de la igualdad. Esto podr\u00eda parecer distante y antiguo, pero no lo es, porque es el feminismo heredado por nosotras a trav\u00e9s de la colonizaci\u00f3n y la fuerza del eurocentrismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque la interseccionalidad tiene sus problemas y limitaciones, el desaf\u00edo es, como dice Nina Lykke, entenderla como \u201cun lugar discursivo donde diferentes posiciones feministas se encuentran en di\u00e1logo cr\u00edtico o de conflicto productivo\u201d. Desde la teor\u00eda, esto exige desafiar determinadas nociones tradicionales y construir otras, as\u00ed como orientar las investigaciones hacia otros dominios del conocimiento. Desde la metodolog\u00eda, implica recopilar y analizar datos a trav\u00e9s de procesos que reflejen la diversidad, o bien, recurrir a herramientas metodol\u00f3gicas distintas. Desde la pr\u00e1ctica, requiere enfrentar las tensiones para que \u00e9stas no desdibujen los objetivos comunes, ni los objetivos espec\u00edficos y para que no configuren nuevos escenarios de discriminaci\u00f3n. Debemos reconocer que las luchas por la igualdad no deben abordarse de forma aislada ni superficial, sino desde una mirada imbricada y profunda.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque existan diversas cr\u00edticas a esta visi\u00f3n y siempre haya espacio para la mejora y el crecimiento, la interseccionalidad no debe tratarse como una amenaza interna ni externa, sino como el punto de partida para una propuesta enriquecedora a los problemas de nuestros tiempos. Esto, parafraseando a Bell Hooks, no significa que debamos abordar el feminismo desde la misma perspectiva. Significa que tenemos una base comunicativa, y que nuestros compromisos pol\u00edticos deber\u00edan llevarnos a hablar y luchar de forma estrat\u00e9gica.<\/p>\n\n\n\n<p>La interseccionalidad implica escuchar las notas de una composici\u00f3n de identidades y opresiones entrelazadas que, en su complejidad, forman una pieza \u00fanica. En un momento que invita a \u00abunirte a la voz de las monta\u00f1as\u00bb en un coro por la igualdad, no debemos olvidar la belleza de cada una de nuestras notas ni la existencia de distintas melod\u00edas. Debemos reconocer y honrar la diversidad de experiencias y desaf\u00edos enfrentados por diferentes grupos de mujeres. Hay que encontrar modos de abordar los conflictos con el fin de minimizar la posibilidad de que adopten una forma antag\u00f3nica.<\/p>\n\n\n\n<p>Digo esto, no para desacreditar el trabajo del feminismo hegem\u00f3nico, m\u00e1s bien, parafraseando a Mercedes Funes, para poner el dedo en su llaga dogm\u00e1tica. Mi intenci\u00f3n es voltear la mirada hacia la necesidad de la autoevaluaci\u00f3n. La propuesta, abrir las puertas a los feminismos cr\u00edticos e imbricados: al anticapitalista, antirracista, antietnocentrista, antiheteronormativo, antiinstitucional, interseccional, decolonial y otras directrices te\u00f3ricas similares que ofrecen distintas perspectivas.&nbsp;Hago \u00e9nfasis en el feminismo decolonial porque, al igual que la pel\u00edcula referida a lo largo de estas l\u00edneas, aunque problem\u00e1tica en muchos aspectos, nos recuerda la gran amenaza representada por la colonizaci\u00f3n y la urgencia de dejar de romantizarla. El feminismo decolonial complejiza los otros feminismos cr\u00edticos y se convierte en una propuesta sumamente interesante, la cual avanza firme, \u00abcomo el ritmo del tambor\u00bb, especialmente en nuestra regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El objetivo de esta apertura es nutrir la deconstrucci\u00f3n permanente. Sin duda, la diversidad de enfoques y la inclusi\u00f3n de diferentes voces son esenciales para construir un proyecto m\u00e1s s\u00f3lido y efectivo. En un mundo en constante evoluci\u00f3n, nuestro compromiso con el feminismo no puede quedarse atr\u00e1s. Hemos avanzado tanto, no podemos permitir que nuestros movimientos se estanquen en aguas unidimensionales de emancipaci\u00f3n. Si no son para todas las mujeres, los derechos de las mujeres no son derechos. \u00abAbre el coraz\u00f3n y lo entender\u00e1s\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>Las opiniones aqu\u00ed vertidas son responsabilidad exclusiva de su autora y no necesariamente representan la postura de La Costilla Rota.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/lacostillarota.com\/2024\/06\/29\/colores-en-el-viento-mas-alla-de-la-interseccionalidad\/\">https:\/\/lacostillarota.com\/2024\/06\/29\/colores-en-el-viento-mas-alla-de-la-interseccionalidad\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/IMG_5927-1024x435.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-78181\" width=\"154\" height=\"64\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/IMG_5927-1024x435.jpeg 1024w, 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