{"id":73372,"date":"2024-04-29T20:22:20","date_gmt":"2024-04-30T01:22:20","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=73372"},"modified":"2024-04-29T20:22:22","modified_gmt":"2024-04-30T01:22:22","slug":"la-decapitacion-del-lider-mexicano-caso-abierto-donde-esta-la-cabeza-de-pancho-villa-xl-semanal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/la-decapitacion-del-lider-mexicano-caso-abierto-donde-esta-la-cabeza-de-pancho-villa-xl-semanal\/","title":{"rendered":"La decapitaci\u00f3n del l\u00edder mexicano, caso abierto \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la cabeza de Pancho Villa? | XL Semanal"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-light-green-cyan-background-color has-background has-medium-font-size\">Trece balas acabaron con la vida de Pancho Villa. Bandido, revolucionario y leyenda, cien a\u00f1os despu\u00e9s del asesinato, su figura sigue llena de luces y sombras. Sin saberlo, firm\u00f3 su sentencia de muerte durante la entrevista con un reportero. Te lo contamos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.abc.es\/xlsemanal\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/07\/donde-esta-la-cabeza-de-pancho-villa-revolucion-mexico-emiliano-zapata-a.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-medium-font-size\"><strong><a>RODRIGO PADILLA<\/a> \/ XL Semanal<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 fue una premonici\u00f3n, el aviso de un sexto sentido entrenado durante a\u00f1os huyendo de enemigos y emboscadas. Quiz\u00e1 solo un comentario sin m\u00e1s. O una invenci\u00f3n posterior. \u00abParral me gusta hasta para morirme\u00bb, se cuenta que dijo antes de montarse en un Dodge con cuatro de sus hombres.&nbsp;Cuando el coche entr\u00f3 en la peque\u00f1a ciudad del estado de Chihuahua, alguien grit\u00f3: \u00ab\u00a1Viva Villa!\u00bb. Era una se\u00f1al. Ocho sicarios abrieron fuego a bocajarro. Sonaron 150 disparos. Pancho Villa recibi\u00f3 trece balas, cuatro de ellas en la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquel 20 de julio de 1923 muri\u00f3 el hombre que hab\u00eda agitado M\u00e9xico como una tormenta, que ejerci\u00f3 de bandido primero y de h\u00e9roe revolucionario despu\u00e9s, que am\u00f3 la gloria y rechaz\u00f3 el poder, osado hasta el punto de invadir Estados Unidos y cruel hasta la atrocidad. Una figura de muchos excesos y algunas virtudes, un hombre surgido del pueblo y que crey\u00f3 luchar siempre por el pueblo, dos bandoleras cruz\u00e1ndole el pecho y el sombrero en alto, una sonrisa confiada debajo de sus famosos bigotones, rostro e icono de la&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.abc.es\/xlsemanal\/personajes\/arturo-perez-reverte-nuevo-libro-revolucion-mexico-novela.html\">Revoluci\u00f3n<\/a>.<img decoding=\"async\" alt=\"alternative text\" src=\"https:\/\/www.abc.es\/xlsemanal\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/07\/donde-esta-la-cabeza-de-pancho-villa-revolucion-mexico-emiliano-zapata-mujeres.jpg\"><strong>Villa y Zapata: en la silla del poder&nbsp;<\/strong>Esta es una de las fotos m\u00e1s famosas de la Revoluci\u00f3n: se tom\u00f3 en el Palacio Nacional de Ciudad de M\u00e9xico el&nbsp;6 de diciembre de 1914. Un sonriente Pancho Villa y un serio Emiliano Zapata aparecen rodeados por una variopinta multitud. Instantes antes, Villa hab\u00eda animado a Zapata a ser el primero en sentarse en la silla presidencial, a lo que este respondi\u00f3: \u00abNo, prefiero no sentarme. Cuando alguien es bueno y se sienta en esa silla, cuando se levanta ya es malo\u00bb. Aunque parece encantado de ocupar la silla dorada, Pancho Villa tambi\u00e9n lo ten\u00eda claro: \u00abSoy un luchador, no un estadista. No tengo la educaci\u00f3n para ser presidente\u00bb.| Getty Images.<\/p>\n\n\n\n<p>Su verdadero nombre era Doroteo Arango. Naci\u00f3 en 1878 en el estado norte\u00f1o de Durango, sus padres eran aparceros en el rancho de un rico hacendado. Sufri\u00f3 desde ni\u00f1o las miserables condiciones de vida que compart\u00eda con el 90 por ciento de la poblaci\u00f3n mexicana y que fueron el principal alimento de la Revoluci\u00f3n que estaba por llegar. Seg\u00fan \u00e9l mismo contaba, el episodio que cambi\u00f3 su vida, y mito fundacional de su leyenda, ocurri\u00f3 cuando ten\u00eda 16 a\u00f1os. Un d\u00eda, al volver de trabajar en los campos, se encontr\u00f3 con que \u00abel amo, el due\u00f1o de la vida de nosotros los pobres\u00bb, estaba intentando abusar de su hermana. Sin dudarlo, fue a buscar un rifle y dispar\u00f3 al patr\u00f3n. Luego se mont\u00f3 en un caballo y huy\u00f3 a las sierras cercanas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Su vida cambi\u00f3 con 16 a\u00f1os, cuando vio que el amo de la finca donde trabajaba intent\u00f3 abusar de su hermana. Dispar\u00f3 al patr\u00f3n y huy\u00f3 a la sierra<\/h2>\n\n\n\n<p>Comenzaron as\u00ed sus a\u00f1os de bandido, de robar ganado y asaltar ranchos, de sobrevivir en un terreno duro que lleg\u00f3 a conocer como la palma de su mano. Fue detenido varias veces y varias veces se fug\u00f3. Prob\u00f3 diferentes oficios, trabaj\u00f3 de minero y alba\u00f1il, pero siempre acababa ech\u00e1ndose al monte y al otro lado de la ley. Cambi\u00f3 su nombre por el de Pancho Villa y lleg\u00f3 a encabezar su propia banda. Sus correr\u00edas lo hicieron famoso en el norte salvaje y fronterizo, de \u00e9l se dec\u00eda que solo robaba a los ricos y que siempre ayudaba a los pobres. Se convirti\u00f3 en uno de los hombres m\u00e1s buscados del pa\u00eds. Y entonces lleg\u00f3 la Revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La primera revoluci\u00f3n&nbsp; social del siglo XX<\/h2>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de m\u00faltiples vaivenes pol\u00edticos, de la Rep\u00fablica al Imperio y vuelta a empezar, el\u00a0<a href=\"https:\/\/www.abc.es\/xlsemanal\/historia\/muerte-moctezuma-hernan-cortes-conquista-mexico-imperio-azteca-historia.html\">M\u00e9xico<\/a>\u00a0de principios del siglo XX disfrutaba de una estabilidad desconocida desde su independencia. El art\u00edfice era el general Porfirio D\u00edaz, un presidente que llevaba tres d\u00e9cadas sucedi\u00e9ndose a s\u00ed mismo en el cargo. El clima era propicio para los negocios, la inversi\u00f3n extranjera alimentaba la creaci\u00f3n de f\u00e1bricas y ferrocarriles, minas y plantaciones\u2026 en beneficio de unos pocos.<\/p>\n\n\n\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.abc.es\/xlsemanal\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/07\/donde-esta-la-cabeza-de-pancho-villa-revolucion-mexico-emiliano-zapata-sillon.jpg\" alt=\"alternative text\"><strong>Las dos caras de una leyenda.<\/strong>Aunque era alegre y de trato f\u00e1cil, sus arrebatos de c\u00f3lera pod\u00edan ser peligrosos. Amaba la fiesta, pero no beb\u00eda ni\u00a0le gustaba que sus hombres lo hicieran. No dudaba en fusilar a los oficiales prisioneros, pero dejaba en libertad a los soldados rasos. Ayudaba a pobres, viudas y hu\u00e9rfanos, pero tambi\u00e9n orden\u00f3 masacres terribles. Era rudo en sus relaciones con las mujeres, pero no consent\u00eda que sus hombres abusaran de ellas. Tuvo m\u00e1s de\u00a060 esposas legales (en la foto superior, con una de ellas) y una veintena de hijos, de los que siempre se ocup\u00f3. Aunque analfabeto, daba gran importancia a la educaci\u00f3n y fund\u00f3 numerosas escuelas. Actor imprescindible de la Revoluci\u00f3n, sin embargo, tard\u00f3 en ser admitido entre los h\u00e9roes de la Rep\u00fablica. El centenario de su muerte ha servido al Gobierno mexicano para proclamar este 2023 \u00abA\u00f1o de Francisco Villa, el revolucionario del pueblo\u00bb.| Getty Images.<\/p>\n\n\n\n<p>Millones de campesinos sin tierra viv\u00edan en un estado de semiesclavitud, explotados y oprimidos, tambi\u00e9n obreros y peones. La desigualdad era insoportable y el descontento popular rozaba el punto de ignici\u00f3n. Cuando D\u00edaz volvi\u00f3 a ganar las elecciones &#8216;libres&#8217; de 1910, el aspirante, Francisco Ignacio Madero, llam\u00f3 al pueblo a levantarse. Pancho Villa, enemigo de los hacendados, con odio acumulado desde su ni\u00f1ez de abusos y pobreza, sigui\u00f3 la llamada.<\/p>\n\n\n\n<p>La mexicana fue la primera Revoluci\u00f3n social del siglo XX, un fen\u00f3meno complejo que avanz\u00f3 a trompicones, con momentos de pausa y retroceso, entre constantes injerencias extranjeras y con sucesivos protagonistas al frente. Villa fue uno de sus primeros y principales motores. Para \u00e9l, el tr\u00e1nsito del bandolerismo a la Revoluci\u00f3n era un paso natural. En poco tiempo reuni\u00f3 varios centenares de hombres y se lanz\u00f3 a la conquista de Ciudad Ju\u00e1rez. Mientras Villa incendiaba el norte, Emiliano Zapata levantaba a los ind\u00edgenas del sur pidiendo tierra y libertad. Aquello iba en serio. Porfirio D\u00edaz lo entendi\u00f3 as\u00ed, abandon\u00f3 el poder y busc\u00f3 refugio en Par\u00eds. Madero fue nombrado presidente en medio de una explosi\u00f3n de j\u00fabilo que no dur\u00f3 mucho: el general Victoriano Huerta dio un golpe de Estado y quiso echar el reloj atr\u00e1s. Lo que hizo fue desatar la fase m\u00e1s sangrienta de la Revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pancho Villa volvi\u00f3 a la acci\u00f3n, esta vez a lo grande. Empez\u00f3 a reclutar un ej\u00e9rcito popular que en pocos meses sumaba veinte mil hombres, bien armados y bien organizados. Con ellos conquist\u00f3 el estado de Chihuahua, del que fue nombrado gobernador. En los dos meses que aguant\u00f3 en el cargo decret\u00f3 expropiaciones de tierras, subi\u00f3 los impuestos a los ricos y abri\u00f3 escuelas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero aquello no era para \u00e9l. Se puso una vez m\u00e1s al frente de su Divisi\u00f3n del Norte y march\u00f3 sobre la capital enlazando victoria tras victoria. Sus enemigos lo tem\u00edan, sus hombres lo idolatraban, el pueblo le dedicaba corridos que cantaban sus haza\u00f1as. Villa cabalgaba ya a lomos de su leyenda.NEWSLETTER<\/p>\n\n\n\n<p>Acosado por todos los frentes, Huerta renunci\u00f3. Los principales l\u00edderes revolucionarios entraron en Ciudad de M\u00e9xico. Villa y Zapata se abrazaron en un ambiente festivo, bromearon sobre cu\u00e1l de ellos se sentar\u00eda en la silla presidencial. Ninguno de los dos la quer\u00eda. Venustiano Carranza, el tercero en discordia, la reclam\u00f3 para s\u00ed. La Revoluci\u00f3n se fractur\u00f3 y volvi\u00f3 a correr la sangre. Y esta vez el ej\u00e9rcito de Villa no sali\u00f3 triunfante. Derrotado por las ametralladoras del general \u00c1lvaro Obreg\u00f3n, mano armada de Carranza, el gran Pancho Villa tuvo que huir al norte con algunos fieles. En una reacci\u00f3n cuyos motivos no terminan de estar claros, cruz\u00f3 la frontera con Estados Unidos y saque\u00f3 la peque\u00f1a ciudad de Columbus. La respuesta norteamericana fue inmediata: varios miles de soldados se adentraron en M\u00e9xico buscando a Villa.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no lo encontraron, siempre consegu\u00eda burlarlos aprovechando su conocimiento del terreno y la ayuda de la poblaci\u00f3n local, para la que segu\u00eda siendo un h\u00e9roe.<img decoding=\"async\" alt=\"alternative text\" src=\"https:\/\/www.abc.es\/xlsemanal\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/07\/donde-esta-la-cabeza-de-pancho-villa-revolucion-mexico-emiliano-zapata-asesinato.jpg\"><strong>Un cad\u00e1ver decapitado.&nbsp;<\/strong>Pancho Villa fue enterrado en el cementerio de Parral. Una ma\u00f1ana, tres a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte, la tumba apareci\u00f3 profanada: el ata\u00fad estaba hecho pedazos y alguien se hab\u00eda llevado la cabeza. Nunca se descubri\u00f3 a los culpables, lo que ha alimentado todo tipo de teor\u00edas. Una de ellas apunta a William Randolph Hearst, el magnate estadounidense de la prensa, que habr\u00eda pagado cinco mil d\u00f3lares por ella. Seg\u00fan otra, habr\u00eda sido robada por una sociedad secreta de la Universidad de Yale, la famosa Skull and Bones, para usarla en uno de sus ritos de iniciaci\u00f3n. Tambi\u00e9n hubo quien dijo haberla visto en la casa de un relevante militar mexicano. Sus restos mortales fueron trasladados finalmente al Monumento a la Revoluci\u00f3n en 1976.<\/p>\n\n\n\n<p>Villa volvi\u00f3 a sus or\u00edgenes de fugitivo y bandolero, pas\u00f3 cuatro a\u00f1os escondi\u00e9ndose y asaltando haciendas para sobrevivir. Mientras, el polvo de la Revoluci\u00f3n se iba posando. Tras una d\u00e9cada de guerra y hambre que se hab\u00eda cobrado entre dos y tres millones de vidas, el pa\u00eds por fin contaba con un Gobierno estable y una Constituci\u00f3n que recog\u00eda algunos de los principios de justicia social de la Revoluci\u00f3n. Villa, agotado, decidi\u00f3 negociar. El Ejecutivo le ofreci\u00f3 el perd\u00f3n, permiso para conservar un pu\u00f1ado de hombres y una hacienda en propiedad a cambio de abandonar las armas y la actividad pol\u00edtica. Acept\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>Los siguientes tres a\u00f1os los pas\u00f3 en su hacienda. Compr\u00f3 maquinaria, construy\u00f3 talleres y una escuela, sembr\u00f3 trigo y ma\u00edz, crio ganado\u2026 hizo realidad lo que siempre hab\u00eda querido para su gente. Hasta que cometi\u00f3 un error. En una entrevista desminti\u00f3 que estuviera prepar\u00e1ndose para retomar las armas, pero luego, quiz\u00e1 por soberbia o por nostalgia, a\u00f1adi\u00f3: \u00abPuedo movilizar a cuarenta mil soldados en cuarenta minutos. Hay miles de mexicanos partidarios m\u00edos\u00bb. Aquello bast\u00f3 para que el general Obreg\u00f3n, nuevo hombre fuerte del pa\u00eds, ordenara su muerte. Porque sab\u00eda que era verdad, que Pancho Villa todav\u00eda pod\u00eda volver a montarse en su mito y cabalgar desde el norte avivando los rescoldos de la Revoluci\u00f3n. Por eso, un centenar de balas salieron a su encuentro en Parral, ese sitio que \u00abme gusta hasta para morirme\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.abc.es\/xlsemanal\/historia\/donde-esta-la-cabeza-de-pancho-villa-revolucion-mexico-emiliano-zapata.html\">https:\/\/www.abc.es\/xlsemanal\/historia\/donde-esta-la-cabeza-de-pancho-villa-revolucion-mexico-emiliano-zapata.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Trece balas acabaron con la vida de Pancho Villa. 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