{"id":73202,"date":"2024-04-27T12:23:48","date_gmt":"2024-04-27T17:23:48","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=73202"},"modified":"2024-04-27T12:23:50","modified_gmt":"2024-04-27T17:23:50","slug":"por-que-el-ser-humano-esta-programado-para-olvidar-su-pasado-y-no-para-recordar-el-confidencial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/por-que-el-ser-humano-esta-programado-para-olvidar-su-pasado-y-no-para-recordar-el-confidencial\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 el ser humano est\u00e1 programado para olvidar su pasado y no para recordar | El Confidencial"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"has-background has-medium-font-size wp-block-heading\" style=\"background-color:#6ff5be\">El neurocient\u00edfico Charan Ranganath investiga la memoria y defiende que deber\u00edamos preguntarnos por qu\u00e9 recordamos en lugar de por qu\u00e9 olvidamos. Ofrecemos un adelanto de su nuevo ensayo<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/images.ecestaticos.com\/o3DMsC6b6CWtcBWs9sM1T6k0OAo=\/0x0:2085x1438\/1200x900\/filters:fill(white):format(jpg)\/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fe0b%2Fe02%2Fc3a%2Fe0be02c3a50d599eaab71dbdb7f3107a.jpg\" alt=\"Foto: Ilustraci\u00f3n retro del cerebro. (iStock)\"\/><figcaption>Ilustraci\u00f3n retro del cerebro. (iStock)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-medium-font-size\"><strong><a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/autores\/colaboradores-cultura2-5709\/\">Charan Ranganath<\/a> \/ El Confidencial<\/strong><a href=\"https:\/\/twitter.com\/intent\/tweet?text=Por+qu%C3%A9+el+ser+humano+est%C3%A1+programado+para+olvidar+su+pasado+y+no+para+recordar&amp;url=https%3A%2F%2Fwww.elconfidencial.com%2Fcultura%2F2024-04-27%2Fmemoria-recuerdos-ser-humano-pasado-olvidar_3874127%2F%3Futm_source%3Dtwitter%26utm_medium%3Dsocial%26utm_campaign%3DBotoneraWeb\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Piense en sus relaciones m\u00e1s \u00edntimas, en su empleo, en su ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica y en sus&nbsp;<strong>circunstancias vitales actuales<\/strong>. \u00bfCu\u00e1les considerar\u00eda sus vivencias m\u00e1s definitivas, las que le han hecho ser quien es? \u00bfCu\u00e1les son sus creencias m\u00e1s profundas? \u00bfQu\u00e9 decisiones, esenciales y triviales, buenas y malas, le han conducido hasta este lugar y hasta este momento en el tiempo?<\/p>\n\n\n\n<p>Dichas decisiones acostumbran a estar condicionadas, cuando no determinadas, por la memoria. Por parafrasear al psic\u00f3logo galardonado con el&nbsp;<strong>Nobel Daniel Kahneman<\/strong>, su \u00abyo que experimenta\u00bb es el que tiene las vivencias, pero \u00absu yo que recuerda\u00bb es el que toma las decisiones. Algunas de estas decisiones son insignificantes, mundanas, como qu\u00e9 preparar de comer hoy o qu\u00e9 marca de detergente para la ropa elegir entre los que abarrotan la estanter\u00eda del supermercado. Otras son la fuerza motriz que impulsa elecciones que pueden cambiarle la vida, desde qu\u00e9 carrera profesional emprender hasta d\u00f3nde vivir, qu\u00e9 causas defender o incluso&nbsp;<strong>c\u00f3mo quiere criar a sus hijos&nbsp;<\/strong>y de qu\u00e9 personas quiere rodearse. Adem\u00e1s, la memoria influye en c\u00f3mo se siente con respecto a tales decisiones.<strong>&nbsp;Kahneman<\/strong>&nbsp;y otros expertos han demostrado, en m\u00faltiples estudios, que la felicidad y la satisfacci\u00f3n que obtenemos de los resultados de nuestras decisiones en realidad no depende tanto de lo que experimentamos en el momento como de lo que recordamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho de otro modo,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/alma-corazon-vida\/2022-05-09\/trucos-mejorar-memoria-razones-salud-mente_3418180\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">su yo que recuerda<\/a>&nbsp;modula de manera constante (y profunda)&nbsp;<strong>su presente y su futuro<\/strong>, influyendo en casi todas las decisiones que adopta. Y eso no tiene por qu\u00e9 ser malo, pero s\u00ed implica que debemos entender a nuestro yo que recuerda, as\u00ed como los mecanismos de su enorme influencia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p><strong><em>La intromisi\u00f3n permanente de la memoria en nuestros pensamientos, acciones, emociones y decisiones suele pasar desapercibida, salvo en los momentos en los que nos falla<\/em><\/strong><\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Ocurre, sin embargo, que la intromisi\u00f3n permanente de la memoria en nuestros pensamientos, acciones, emociones y decisiones suele pasar desapercibida, salvo en los momentos en los que nos falla. Y lo s\u00e9 porque siempre que conozco a alguien nuevo y le explico que me gano la vida estudiando la memoria, la pregunta que suele hacerme es: \u00ab\u00bf<strong>Por qu\u00e9 soy tan olvidadizo<\/strong>?\u00bb. Yo tambi\u00e9n me lo pregunto a menudo. A diario me olvido de nombres, de rostros, de conversaciones e incluso de lo que se supone que deber\u00eda estar haciendo en un momento dado. Todos nos frotamos las manos intentando recordar algo que se nos escapa y, a medida que nos hacemos mayores, el olvido puede convertirse en una perspectiva aterradora.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/alma-corazon-vida\/2023-09-23\/trucos-para-mejorar-la-memoria-no-tener-lapsus_3488049\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">la p\u00e9rdida de memoria es debilitante<\/a>, pero las quejas y las preocupaciones m\u00e1s habituales acerca de los olvidos cotidianos responden, en gran medida, a malentendidos que tenemos profundamente inculcados. En contra de la creencia popular, el mensaje m\u00e1s importante que debemos extraer de la ciencia de la memoria no es que somos capaces de recordar m\u00e1s, ni siquiera que deber\u00edamos hacerlo.&nbsp;<strong>El problema no es la memoria<\/strong>, el problema son las falsas expectativas que tenemos sobre su funci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p><strong><em>El mensaje m\u00e1s importante que debemos extraer de la ciencia de la memoria no es que somos capaces de recordar m\u00e1s, ni siquiera que deber\u00edamos hacerlo<\/em><\/strong><\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>No se supone que debamos recordar \u00edntegramente nuestro pasado. Los mecanismos de la memoria no fraguaron para ayudarnos a recordar el nombre del tipo aquel a quien conocimos en aquel evento. Por citar al psic\u00f3logo brit\u00e1nico sir&nbsp;<strong>Frederic Bartlett<\/strong>, una de las figuras m\u00e1s destacadas de la historia del estudio de la memoria, \u00abel recuerdo literal es extraordinariamente irrelevante\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>De manera que, en lugar de preguntarnos por qu\u00e9 olvidamos, lo que deber\u00edamos&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/alma-corazon-vida\/2021-09-10\/como-mejorar-la-memoria_3275306\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">preguntarnos es por qu\u00e9 recordamos.<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Mi primer paso en mi intento por responder a esta pregunta tuvo lugar una ventosa tarde de oto\u00f1o de 1993. Por entonces yo era un estudiante de posgrado de veintid\u00f3s a\u00f1os que cursaba un doctorado en&nbsp;<strong>Psicolog\u00eda Cl\u00ednica en la Northwestern University<\/strong>&nbsp;y acababa de dise\u00f1ar mi primer estudio de investigaci\u00f3n sobre la memoria (aunque supuestamente no ten\u00eda que tratar sobre la memoria). Mi investigaci\u00f3n se centraba en la depresi\u00f3n cl\u00ednica y concebimos dicho estudio para comprobar una teor\u00eda seg\u00fan la cual estar tristes afecta a nuestra capacidad de atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Entr\u00e9 en el&nbsp;<strong>Cresap Laboratory&nbsp;<\/strong>con una canci\u00f3n de&nbsp;<strong>H\u00fcsker D\u00fc<\/strong>&nbsp;(el nombre de una banda sueca que posteriormente supe que significaba \u00ab\u00bfTe acuerdas?\u00bb) sonando a todo trapo en mis auriculares mientras me mentalizaba para practicarle un electroencefalograma (EEG) a la primera participante en mi estudio. Se trataba de una universitaria con una melena de densos rizos y me cost\u00f3 lo m\u00edo adherirle los electrodos al cuero cabelludo.&nbsp;<strong>Al cabo de treinta minutos<\/strong>&nbsp;de mirar fijamente el monitor del ordenador, hipnotizado por las ondas de actividad el\u00e9ctrica que emanaban de su cerebro, lleg\u00f3 el momento de retirarle los electrodos y limpiarle los restos de pasta conductora. Por m\u00e1s que me esforc\u00e9, cuando sali\u00f3 del laboratorio llevaba varios pegotes en los rizos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/f.elconfidencial.com_original_0e0_4f7_dce_0e04f7dce635e28b1e2414798a0e5870-768x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-73203\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/f.elconfidencial.com_original_0e0_4f7_dce_0e04f7dce635e28b1e2414798a0e5870-768x1024.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/f.elconfidencial.com_original_0e0_4f7_dce_0e04f7dce635e28b1e2414798a0e5870-225x300.jpg 225w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/f.elconfidencial.com_original_0e0_4f7_dce_0e04f7dce635e28b1e2414798a0e5870-1152x1536.jpg 1152w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/f.elconfidencial.com_original_0e0_4f7_dce_0e04f7dce635e28b1e2414798a0e5870.jpg 1220w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption>&#8216;Por qu\u00e9 recordamos&#8217;, editada por Pen\u00ednsula.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>La idea consist\u00eda en hacer que personas emocionalmente sanas se entristecieran para observar si el hecho de estar tristes hac\u00eda que palabras negativas (como \u00abtrauma\u00bb o \u00abtristeza\u00bb) captaran m\u00e1s su atenci\u00f3n que otras neutras (como \u00abpl\u00e1tano\u00bb o \u00abpuerta\u00bb). Para conseguir que los voluntarios se entristecieran, les hac\u00edamos escuchar una selecci\u00f3n de piezas de m\u00fasica cl\u00e1sica ralentizadas, incluida entre ellas \u00abRusia bajo el yugo mongol\u00bb de&nbsp;<strong>Sergu\u00e9i Prok\u00f3fiev<\/strong>, de la banda sonora de la pel\u00edcula<strong>&nbsp;<\/strong><em>Alexander Nevsky<\/em><strong>,<\/strong>&nbsp;una canci\u00f3n tan deprimente que se ha empleado en numerosos estudios sobre la depresi\u00f3n cl\u00ednica. Mientras la m\u00fasica sonaba de fondo, solicit\u00e1bamos a los voluntarios que reflexionaran sobre un episodio pasado o un momento de sus vidas en el que se hab\u00edan sentido tristes. Esper\u00e1bamos que la m\u00fasica les ayudara a rememorarlo y que hacerlo los afligiera. Y no \u00edbamos errados. Nuestra estrategia demostr\u00f3 ser infalible.<\/p>\n\n\n\n<p>El resto del experimento fue un fracaso, pero se me qued\u00f3 grabado que \u00e9ramos capaces de utilizar&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/cultura\/2022-11-15\/marcel-proust-literatura-peluqueria_3522585\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">los recuerdos pasados de las personas<\/a>&nbsp;para alterar c\u00f3mo se sent\u00edan y c\u00f3mo contemplaban la realidad en el momento presente. La cuesti\u00f3n no era que recordar un momento doloroso de su pasado las entristeciera, sino que el hecho de estar apenadas parec\u00eda ayudarlas a recordar m\u00e1s f\u00e1cilmente otros momentos tristes. A partir de aquel momento&nbsp;<strong>se despert\u00f3 en m\u00ed una fascinaci\u00f3n<\/strong>&nbsp;por c\u00f3mo las estructuras cerebrales que generan lo que creemos \u00abrecordar\u00bb pueden influir profundamente en c\u00f3mo pensamos y en qu\u00e9 sentimos en el presente y, por ende, en c\u00f3mo progresamos hacia el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>En un laboratorio es posible detonar recuerdos con una pieza f\u00fanebre de m\u00fasica cl\u00e1sica, pero, en el mundo real, normalmente nos asaltan en el momento m\u00e1s inesperado y por las causas m\u00e1s improbables,<strong>&nbsp;sea una palabra, un rostro, un olor o un sabor.&nbsp;<\/strong>En mi caso, bastan dos acordes de&nbsp;<em>Born in the U. S. A<\/em>. para desencadenar un torrente de recuerdos acerca de compa\u00f1eros del instituto que me profer\u00edan toda suerte de insultos racistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los sonidos, olores y visiones que experimentamos en el presente tambi\u00e9n pueden transportarnos a momentos felices del pasado. Hay una canci\u00f3n del grupo de indie fIRE- HOSE que siempre me retrotrae a mi primera cita con la que ser\u00eda mi futura esposa, Nicole; el olor de la yaca me recuerda a un paseo por la playa con&nbsp;<strong>mi abuelo en Madr\u00e1s, en la India<\/strong>; y la visi\u00f3n de un mural de vivos colores en la pared de un peque\u00f1o pub de<strong>&nbsp;Berkeley llamado Starry Plough&nbsp;<\/strong>me devuelve a mis d\u00edas de universitario, cuando di un con-cierto memorable con mi banda de rock de la universidad, Plug-In Drug. (S\u00ed, me arrepiento del nombre que ten\u00edamos.)<\/p>\n\n\n\n<p>Cada una de estas vivencias recordadas y las sensaciones y sentimientos que suscitan en m\u00ed entroncan con uno de los principios nucleares que ha apuntalado gran parte de mi trabajo, como psic\u00f3logo cl\u00ednico y tambi\u00e9n como neurocient\u00edfico: la memoria es mucho&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/cultura\/2022-06-14\/marcel-proust-escritor-datos-proustografo_3441197\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">mucho m\u00e1s que un archivo del pasado;<\/a>&nbsp;es el prisma a trav\u00e9s del cual nos contemplamos a nosotros mismos, a los dem\u00e1s y al mundo en su conjunto. Es el tejido conector subyacente a lo que decimos, pensamos y hacemos. Seguramente, la&nbsp;<strong>sensaci\u00f3n persistente<\/strong>&nbsp;de \u00abotredad\u00bb que me inculcaron mis experiencias como inmigrante de primera generaci\u00f3n haya influido en mis decisiones con respecto a mi carrera profesional. Tanto, de hecho, que a veces me siento como un extraterrestre que se dedica a sondear los cerebros humanos para intentar entender c\u00f3mo y por qu\u00e9 la gente se comporta como se comporta.<\/p>\n\n\n\n<p>Para entender plenamente los intricados y maravillosos modos que el cerebro humano tiene de captar el pasado, tenemos que formularnos preguntas profundas sobre c\u00f3mo modula la&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/cultura\/2022-11-14\/mauro-armino-marcel-proust-tiempo-perdido_3522861\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">memoria nuestras vidas<\/a>&nbsp;y por qu\u00e9 lo hace. Los diversos mecanismos que conforman la memoria han evolucionado para salvar los desaf\u00edos de la supervivencia.&nbsp;<strong>Nuestros antepasados tuvieron que dar prioridad&nbsp;<\/strong>a la informaci\u00f3n que les permit\u00eda prepararse para el futuro. Ten\u00edan que recordar qu\u00e9 bayas eran venenosas, qu\u00e9 personas era m\u00e1s probable que les ayudaran y cu\u00e1les que los traicionaran, en qu\u00e9 lugar soplaba una suave brisa por las noches o hab\u00eda agua dulce para beber, y qu\u00e9 r\u00edo estaba infestado de cocodrilos. Esos recuerdos les ayudaban a conservar la vida para llegar a su siguiente comida.<\/p>\n\n\n\n<p>Visto as\u00ed, resulta evidente que lo que a menudo consideramos defectos de la memoria tambi\u00e9n son sus principales virtudes. Olvidamos porque necesitamos priorizar lo importante para poder desplegar r\u00e1pidamente dicha informaci\u00f3n cuando la precisamos.&nbsp;<strong>Nuestros recuerdos son maleables&nbsp;<\/strong>y, en ocasiones, imprecisos porque nuestro cerebro est\u00e1 dise\u00f1ado para moverse por un mundo en cambio constante. Un lugar que anta\u00f1o fue nuestra principal fuente de sustento podr\u00eda ser ahora un p\u00e1ramo desolado. Y una persona en quien en su d\u00eda confiamos podr\u00eda haber devenido en una amenaza. De manera que, por necesidad, la memoria humana ha primado ser flexible y adaptativa al contexto por encima de est\u00e1tica y tener precisi\u00f3n fotogr\u00e1fica.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p><strong><em>Los diversos mecanismos que conforman la memoria han evolucionado para salvar los desaf\u00edos de la supervivencia<\/em><\/strong><\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed que este no sea un libro acerca de \u00abc\u00f3mo recordarlo todo\u00bb. En lugar de ello, en los cap\u00edtulos que siguen le conducir\u00e9 al abismo de sus procesos memor\u00edsticos para&nbsp;<strong>que pueda entender c\u00f3mo su yo que recuerda puede influir en sus relaciones<\/strong>, decisiones e identidad, as\u00ed como en el mundo social que habita. Cuando uno entiende el inmenso alcance del yo que recuerda puede concentrarse en recordar aquello que desea retener y utilizar su pasado para orientarse por el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>En la primera parte del libro expongo los mecanismos fundamentales de la memoria, los principios que explican por qu\u00e9 olvidamos y c\u00f3mo recordar las cosas importantes.&nbsp;<strong>Pero eso es solo el principio del viaje.&nbsp;<\/strong>En la segunda parte exploraremos de manera progresiva las fuerzas ocultas de la memoria que determinan c\u00f3mo interpretamos el pasado y conforman nuestra percepci\u00f3n del presente. Y por \u00faltimo, en la tercera parte, examinaremos en qu\u00e9 sentido la naturaleza maleable de la memoria nos ayuda a adaptarnos a un mundo cambiante y analizaremos las implicaciones generales del hecho de que nuestros propios recuerdos est\u00e9n entrelazados con los de otras personas.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de este camino conocer\u00e1 a personas cuyas vidas se han visto dr\u00e1sticamente afectadas por las<a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/cultura\/2022-11-13\/trastienda-guerra-cultural-nostalgia_3521434\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">&nbsp;idiosincrasias de la memoria<\/a>: personas que recuerdan demasiado y otras incapaces de formarse nuevos recuerdos, personas atormentadas por sus recuerdos del pasado y otras que han sufrido terriblemente debido a fallos de memoria de otras personas. Sus historias y las de otras personas normales y corrientes, como yo mismo, son<strong>&nbsp;ilustrativas de la mano&nbsp;<\/strong>(en ocasiones) invisible de la memoria que gu\u00eda nuestras vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>La memoria no es solo qui\u00e9nes hemos sido, sino qui\u00e9nes somos y en qu\u00e9 tenemos el potencial de convertirnos, como&nbsp;<strong>individuos y como sociedad<\/strong>. La historia de por qu\u00e9 recordamos es la historia de la humanidad. Y esa historia comienza con las conexiones neuronales que enlazan de manera imperceptible nuestro pasado con el presente y nuestro presente con el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p><em>* El neurocient\u00edfico Charan Ranganath lleva a\u00f1os estudiando la mente humana. Adem\u00e1s, es miembro de la Fundaci\u00f3n Guggenheim, director del Memory and Plasticity Program y profesor de Psicolog\u00eda y Neurociencia en la Universidad de California en Davis. Su trabajo ha sido reconocido con varios premios, y en 2015 fue uno de los once expertos de Estados Unidos en recibir una beca de la National Security Science and Engineering Faculty.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/cultura\/2024-04-27\/memoria-recuerdos-ser-humano-pasado-olvidar_3874127\/\">https:\/\/www.elconfidencial.com\/cultura\/2024-04-27\/memoria-recuerdos-ser-humano-pasado-olvidar_3874127\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El neurocient\u00edfico Charan Ranganath investiga la memoria y defiende que deber\u00edamos preguntarnos por qu\u00e9 recordamos en lugar de por qu\u00e9 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