{"id":68705,"date":"2024-02-18T03:17:00","date_gmt":"2024-02-18T09:17:00","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=68705"},"modified":"2024-02-17T22:28:28","modified_gmt":"2024-02-18T04:28:28","slug":"berlin-capital-mundial-del-kebab-eps","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/berlin-capital-mundial-del-kebab-eps\/","title":{"rendered":"Berl\u00edn, capital mundial del kebab | EPS"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"has-pale-cyan-blue-background-color has-background has-medium-font-size wp-block-heading\">En el Berl\u00edn de los a\u00f1os setenta naci\u00f3 el bocadillo de kebab, que a\u00f1ad\u00eda salsa y vegetales y envolv\u00eda en un pan de trigo la cl\u00e1sica brocheta turca de vacuno. Con los a\u00f1os se ha convertido no solo en la comida callejera hegem\u00f3nica en la capital alemana, sino en una de las m\u00e1s populares del mundo. Recorremos la ciudad para conocer el origen y las evoluciones de tama\u00f1o manjar<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"681\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Captura-de-pantalla-2024-02-17-a-las-10.18.35\u202fp.m.-1024x681.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-68706\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Captura-de-pantalla-2024-02-17-a-las-10.18.35\u202fp.m.-1024x681.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Captura-de-pantalla-2024-02-17-a-las-10.18.35\u202fp.m.-300x200.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Captura-de-pantalla-2024-02-17-a-las-10.18.35\u202fp.m.-768x511.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Captura-de-pantalla-2024-02-17-a-las-10.18.35\u202fp.m.-1536x1022.jpg 1536w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Captura-de-pantalla-2024-02-17-a-las-10.18.35\u202fp.m.-2048x1363.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>La cocina de Kebap with Attitude. DANIEL OCHOA DE OLZA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-medium-font-size\"><strong>IGOR L\u00d3PEZ \/ EPS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cProb\u00e9 mi primer d\u00f6ner cuando hice la prestaci\u00f3n social en Berl\u00edn, en 1977. Entonces la gastronom\u00eda de la ciudad era terrible. Nada que ver con la calidad de los primeros locales de kebab que acababan de abrir en la zona oeste\u201d. Palabra de Eberhard Seidel (Sommerhausen, Baviera, 1955), periodista y autor de un par de vol\u00famenes sobre la relaci\u00f3n entre Alemania y el kebab desde el punto de vista gastron\u00f3mico, pero tambi\u00e9n cultural y hasta pol\u00edtico. Una eminencia de esta especialidad de origen turco que se ha encumbrado como el plato nacional n\u00famero uno, desplazando a cl\u00e1sicos salchicheros como la<a href=\"https:\/\/elpais.com\/especiales-branded\/la-despensa\/2020\/que-llevan-los-distintos-tipos-de-salchichas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>&nbsp;bratwurst<\/em><\/a>&nbsp;o la&nbsp;<em>currywurst.<\/em>&nbsp;Un peque\u00f1o logro para el multiculturalismo germano; un gran drama para formaciones como la ultraderechista Alternativa para Alemania. Hace escasos meses, Alexander Jungbluth, uno de los integrantes del partido, fantase\u00f3 en p\u00fablico con prohibir su venta.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el d\u00f6ner kebab (popularmente es conocido por una u otra palabra: en turco, kebab es \u201cbrocheta\u201d, mientras que d\u00f6ner significa \u201cgiratorio\u201d) no es ninguna novedad. El pincho rotatorio de carne data del Imperio Otomano, aunque existen diversas versiones sobre su origen. \u201cHay quien sostiene que la primera vez que se utiliz\u00f3 una brocheta vertical fue en 1867, en Bursa\u201d, explica Seidel por videollamada. \u201cLas tajadas se serv\u00edan entonces en plato, acompa\u00f1adas de yogur. Otros se\u00f1alan su origen en 1830, en Kastamonu\u201d. Imposible asegurar su procedencia exacta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/h1Nh6WlpFTHLz5PvShYRHuDugSY=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/VJ3MSTQDNJBZ5JVUFBR2GR5SW4.jpg\" alt=\"Un empleado de Hasir corta la carne de la brocheta vertical del restaurante, una imagen cl\u00e1sica de este tipo de locales.\"\/><figcaption>Un empleado de Hasir corta la carne de la brocheta vertical del restaurante, una imagen cl\u00e1sica de este tipo de locales.DANIEL OCHOA DE OLZA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En Alemania, estas monta\u00f1as de carne ensartada empezaron a avistarse a partir de 1961, cuando llegaron los primeros&nbsp;<em>gastarbeiter&nbsp;<\/em>(trabajadores invitados) desde Turqu\u00eda, que se acog\u00edan a un programa de la RFA que captaba mano de obra extranjera para las f\u00e1bricas y las minas. Tras la crisis del petr\u00f3leo de 1973, muchos se quedaron en paro y decidieron abrir sus propios quioscos de d\u00f6ner, siempre en lugares muy populosos. En realidad, lo que se invent\u00f3 aqu\u00ed fue introducir las lonchas de vacuno (o de pollo) en una pita (un pan plano fermentado de harina de trigo) o en un&nbsp;<em>d\u00fcr\u00fcm&nbsp;<\/em>(una tortilla que envuelve los ingredientes), agregar vegetales frescos picados y aderezarlo todo con generosas raciones de salsa (yogur, ajo o picante). Los estudiantes y los obreros berlineses fueron los primeros en acoger esta novedad, barata y contundente.<a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2017\/03\/31\/album\/1490960023_224559.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">&nbsp;\u201cLos alemanes siempre han demandado un mont\u00f3n de comida<\/a>&nbsp;por su dinero. Jam\u00e1s ver\u00e1s un kebab en Estambul con esa cantidad de carne, entre 160 y 170 gramos\u201d, bromea Seidel. \u201cHa sido esta variedad la que ha calado en el resto del mundo, export\u00e1ndose como&nbsp;<em>German d\u00f6ner<\/em>&nbsp;o&nbsp;<em>Berlin d\u00f6ner\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/o9bqLQNtiSzUZyfjFyWvpnUQE4I=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/5BS7BYCLXJB45DFBZ6RKDG5KI4.jpg\" alt=\"Kebabs en Hasir.\"\/><figcaption>Kebabs en Hasir.DANIEL OCHOA DE OLZA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Hoy persiste la controversia acerca del emplazamiento berlin\u00e9s donde se cre\u00f3 este bocadillo con tendencia a colapsar calamitosamente a medida que el pan se empapa con las salsas, mientras le deja a uno las manos hechas un cristo. Unos garantizan que fue Kadir Nurman, en un quiosco de la estaci\u00f3n de Zoologischer Garten, en 1972. Otros, que fue Mehmet Ayg\u00fcn, ese mismo a\u00f1o, en Hasir, en el barrio de Kreuzberg. \u201cEn realidad no fue ninguno de los dos y nadie puede certificar qui\u00e9n fue\u201d, zanja Seidel. \u201cEn 1969 yo ya conoc\u00eda a un hombre que vend\u00eda esta clase de s\u00e1ndwiches en Reutlingen, en el Estado de Baden-Wurtemberg. Y en los sesenta pod\u00edas encontrarlos en algunos restaurantes de Fr\u00e1ncfort, incluso rellenos de cordero, una variedad que ya casi no existe\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/MYv2hmVUrvorqqD6XCIqAY2l7GE=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/7V4UB2ZAFFALDKRCPLH5XKHY2M.jpg\" alt=\"Una imagen de Samuel L. Jackson (a la izquierda) y el due\u00f1o del local, Mehmet Ayg\u00fcn. Hasir recibe celebridades de medio mundo y fotos como esta, que cuelgan de sus paredes, dan fe.\"\/><figcaption>Una imagen de Samuel L. Jackson (a la izquierda) y el due\u00f1o del local, Mehmet Ayg\u00fcn. Hasir recibe celebridades de medio mundo y fotos como esta, que cuelgan de sus paredes, dan fe.DANIEL OCHOA DE OLZA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Pese a todo, Hasir puede presumir de ser el local de kebabs en funcionamiento m\u00e1s longevo de la capital. Su establecimiento primigenio en la calle Adalbert hoy forma parte de un conglomerado empresarial con 20 restaurantes y hoteles, que sigue dirigiendo su fundador, Mehmet Ayg\u00fcn, que ahora reside en Turqu\u00eda. Sus abigarrad\u00edsimas paredes lucen repletas de fotos con las celebridades que han pasado por all\u00ed: el excanciller alem\u00e1n Gerhard Schr\u00f6der, el actor Samuel L. Jackson o el futbolista Mesut \u00d6zil. Volkan Sarica, el gerente, asegura que para sus enormes pinchos solo utilizan vacuno, cebolla, sal y pimienta. Ellos emplean 200 kilos de ese preparado c\u00e1rnico al d\u00eda y pueden alcanzar los 300 durante el fin de semana. \u201cPor la calidad que ofrecemos, sumada a la inflaci\u00f3n, deber\u00edamos cobrar nueve euros por kebab en vez de siete, pero muchos no lo entender\u00edan\u201d, se lamenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed el bocadillo se complementa con los tradicionales tomate, cebolla, lechuga, repollo y lombarda. Pero no con pepino. \u201cEs que el cl\u00e1sico no lo ha llevado nunca\u201d, advierte Sarica. \u201cEn Turqu\u00eda se toma solo con tomate y cebolla. Y sin salsa, para no difuminar el sabor de la carne\u201d. Para \u00e9l, la mejor hora para probarlo es a partir del mediod\u00eda, cuando el pincho reci\u00e9n colocado en el quemador a\u00fan no lleva mucho rostiz\u00e1ndose. \u201cSi no tiene demanda, a las nueve de la noche esa carne no vale la pena. Est\u00e1 muy pasada despu\u00e9s de tantas horas al fuego\u201d, confiesa. \u201cY, aunque est\u00e1 prohibido, hay sitios que aprovechan el mismo pincho durante tres d\u00edas, as\u00ed que imag\u00ednate\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/LjUQnY87qniP-pdQra2tfgYq8as=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/PSGWIVSK6NCDXDQ437YI2U62XI.jpg\" alt=\"Un empleado de Mustafa\u2019s Gem\u00fcse Kebap remata un kebab de pollo en este quiosco, uno de los m\u00e1s visitados de Berl\u00edn.\"\/><figcaption>Un empleado de Mustafa\u2019s Gem\u00fcse Kebap remata un kebab de pollo en este quiosco, uno de los m\u00e1s visitados de Berl\u00edn.DANIEL OCHOA DE OLZA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>No es el caso de las dos sedes de Mustafa Demir\u2019s Gem\u00fcse Kebap, ambas en la calle Warschauer, en el vecino barrio de Friedrichshain. Su due\u00f1o, Mustafa Demir, lleva a gala ser el inventor de la versi\u00f3n de pollo. Cierran a las cinco de la madrugada, por lo que se han convertido en la parada id\u00f3nea para un refrigerio&nbsp;<em>afterparty&nbsp;<\/em>o un tentempi\u00e9 antes de dirigirse al club Berghain, a unos cientos de metros. \u00c9l empez\u00f3 en 1996, cerca de Kurf\u00fcrstendamm, en un puesto llamado Superhahn (superpollo), donde desarroll\u00f3 la idea de un d\u00f6ner de pollo marinado con especias, al que a\u00f1adi\u00f3 vegetales al grill (pimiento, zanahoria, calabac\u00edn, berenjena y patata). Tras unos a\u00f1os en esa direcci\u00f3n, se mud\u00f3 a un quiosco en Mehringdamm \u2014en la parte burguesa de Kreuzberg\u2014, que en 2005 traspas\u00f3 a su socio, Tarik Kara. Desde entonces, Demir ejerce en sus dos locales de Friedrichshain.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/3FLrz5c9zpapJyBKGI9DURqeoZ0=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/CRU5QVXCDZFL3HP2SXV633U5XY.jpg\" alt=\"La cola frente a Mustafa\u2019s Gem\u00fcse Kebap, que puede llegar a la hora de espera.\"\/><figcaption>La cola frente a Mustafa\u2019s Gem\u00fcse Kebap, que puede llegar a la hora de espera.DANIEL OCHOA DE OLZA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>\u00c9l lleg\u00f3 a la ciudad siendo un adolescente, siguiendo los pasos de su padre. \u201cCon 63 a\u00f1os sigue ocup\u00e1ndose de la parrilla y saludando a los clientes habituales, aunque pasa temporadas en Turqu\u00eda\u201d, aclara Ebru Demir, su hija, que excusa la ausencia del progenitor durante nuestra visita. \u201cVienen muchos polic\u00edas y bomberos\u201d, a\u00f1ade Ilkan Apaydin, director comercial del negocio. \u201cEn teor\u00eda est\u00e1 prohibido aparcar delante, pero ya ves\u201d, dice se\u00f1alando un cami\u00f3n de bomberos estacionado en doble fila, mientras los ocho miembros de la dotaci\u00f3n esperan para hacerse con su pedido. Este es un negocio familiar, como la mayor\u00eda de estos lugares, en los que un \u00fanico trabajador ejerce de hombre orquesta: toma la comanda, corta la carne, prepara el bocadillo, lo envuelve, cobra y vuelta a empezar. Y todo a velocidad de v\u00e9rtigo, porque aqu\u00ed llegan a despachar 500 unidades al d\u00eda, a seis euros por pieza. \u201cHace dos d\u00e9cadas, en Berl\u00edn, el kebab y la&nbsp;<em>currywurst&nbsp;<\/em>ten\u00edan la misma popularidad\u201d, recuerda Apaydin. \u201cHoy es complicado encontrar puestos de&nbsp;<em>currywurst.<\/em>&nbsp;Todo el mundo se ha pasado al kebab\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Volviendo a Kreuzberg, llegamos al antiguo quiosco de Demir en Mehringdamm. La especialidad de este remolque forrado de pegatinas sigue siendo el d\u00f6ner de pollo, con verduras a la parrilla y queso fresco (7,10 euros). Es uno de los m\u00e1s c\u00e9lebres de la capital, con colas a la intemperie que pueden llegar a la hora, llueva o nieve. Y no hay opci\u00f3n de saltarse ese tr\u00e1mite, como descubri\u00f3 un encapuchado Kanye West en su reciente visita veraniega, muy celebrada por los medios de comunicaci\u00f3n locales. Junto a su esposa, Bianca Censori, esperaron su turno, pidieron, no dejaron propina y se fueron a comer a un parque. \u201cVen\u00edan con un par de personas m\u00e1s\u201d, confirma Abdullah Onbasi, el gerente. \u201cEncargaron cuatro, uno de ellos sin cebolla\u201d, que maridaron con&nbsp;<em>ayran,&nbsp;<\/em>el batido de yogur turco.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/ou3-FQM_OQVBNq5P4HbtO80LV1w=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/GGRUTTGHVNDO7DMFLQUXYWBWDU.jpg\" alt=\"Ilkan Apaydin (izquierda), director comercial; Ebru Demir, hija de Mustafa, y uno de los trabajadores de Mustafa Demir\u2019s Gem\u00fcse Kebap.\"\/><figcaption>Ilkan Apaydin (izquierda), director comercial; Ebru Demir, hija de Mustafa, y uno de los trabajadores de Mustafa Demir\u2019s Gem\u00fcse Kebap.DANIEL OCHOA DE OLZA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/CqWyt_VKvv-PRAWecrEQJ2-0LBI=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/ZQS3KSRZRNF2RNHW57PGBQOI3Y.jpg\" alt=\"Mustafa Demir, el fundador de Mustafa Demir\u2019s Gem\u00fcse Kebap, en una imagen de los a\u00f1os noventa.\"\/><figcaption>Mustafa Demir, el fundador de Mustafa Demir\u2019s Gem\u00fcse Kebap, en una imagen de los a\u00f1os noventa.DANIEL OCHOA DE OLZA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan los datos de Seidel, existen unos 18.500 locales de kebab en Alemania, 1.600 de ellos en Berl\u00edn. Y cada d\u00eda se venden alrededor de 2.775.000 unidades en el pa\u00eds. M\u00e1s de 1.000 millones al a\u00f1o para una poblaci\u00f3n de 84 millones de personas, lo que sale a 12 por cabeza. Y ya se encuentran hasta propuestas sin productos animales, como V\u00f6ner, en la calle Boxhagener, en Friedrichshain, que se inaugur\u00f3 en 2007, convirti\u00e9ndose en el primer&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/veganismo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">d\u00f6ner vegano&nbsp;<\/a>del pa\u00eds. En este reducido comedor de ambiente punk, tachonado de carteles animalistas, solo se puede pagar en efectivo, una pr\u00e1ctica nativa que muchos se resisten a abandonar. Holger Frerichs, su fundador, empez\u00f3 con su&nbsp;<em>foodtruck&nbsp;<\/em>de hamburguesas veganas en 1996. \u201cMe plante\u00e9 ofertar algo diferente y empec\u00e9 a experimentar. Eso dio paso al&nbsp;<em>v\u00f6ner&nbsp;<\/em>y, luego, a esta cantina con el mismo nombre\u201d, rememora. En 2017, Sascha Beyer se hizo con los mandos del establecimiento y Frerichs se dedic\u00f3 a producir los rollos de carne vegana a base de seit\u00e1n, verduras, garbanzos, prote\u00edna de trigo y especias.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/vqIWxhpr4tCzegJ_2XRXb80FRGM=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/ZJTNW4DY2NGKRAFTATBZZ474FM.jpg\" alt=\"Imagen de un 'v\u00f6ner', el primer d\u00f6ner vegano de Alemania.\"\/><figcaption>Imagen de un &#8216;v\u00f6ner&#8217;, el primer d\u00f6ner vegano de Alemania.DANIEL OCHOA DE OLZA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>\u201cHay clientes que no son veganos y me han dicho que les gusta m\u00e1s que el c\u00e1rnico\u201d, apunta Frerichs. \u201cNuestra idea no es crear una copia, sino presentar una alternativa\u201d, a\u00f1ade Beyer, que despacha unas 100 unidades al d\u00eda (a 6,50 euros). \u201cComo aparecemos en muchas gu\u00edas, vienen bastantes turistas. Antes, nuestro p\u00fablico viv\u00eda en los&nbsp;<em>squats&nbsp;<\/em>del barrio\u201d, revela. Hoy, debido a la gentrificaci\u00f3n, apenas quedan casas okupadas en la zona. Pero en V\u00f6ner mantienen su compromiso pol\u00edtico, como demuestra un CD solidario titulado<em>&nbsp;The Right Not To Fight<\/em>&nbsp;(el derecho a no luchar), que han editado para que uno de sus trabajadores turcos se pueda librar del servicio militar en su pa\u00eds. Con el disco pretenden recaudar 5.000 euros para comprar bajo mano su exenci\u00f3n del ej\u00e9rcito.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/Vc2OiSsg6YRtB-Y-cmrSUlXGY10=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/CYHGQB3CEZDJPHAQTDY6LVUKMM.jpg\" alt=\"En la entrada de V\u00f6ner, el local del que saca el nombre este invento, Holger Frerichs (izquierda), antiguo due\u00f1o, y Sascha Beyer, el actual propietario.\"\/><figcaption>En la entrada de V\u00f6ner, el local del que saca el nombre este invento, Holger Frerichs (izquierda), antiguo due\u00f1o, y Sascha Beyer, el actual propietario.DANIEL OCHOA DE OLZA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/BL0dnbq32kftbalMcbsD0j-tiGk=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/3H7AFGM3MBE5HPUU2PXSQ7CDKY.jpg\" alt=\"Un empleado corta la \u201ccarne vegetal\u201d en V\u00f6ner.\"\/><figcaption>Un empleado corta la \u201ccarne vegetal\u201d en V\u00f6ner.DANIEL OCHOA DE OLZA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El actual \u00e9xito del kebab ha sido tal que incluso el lujoso hotel Adlon, delante de la Puerta de Brandeburgo, ofrece en su Lobby Lounge &amp; Bar un pan de pita con tiras de solomillo de ternera y trufa por 37 euros. En esa l\u00ednea, aunque con tarifas menos lesivas, se encuentra<a href=\"https:\/\/elpais.com\/elviajero\/2014\/07\/22\/actualidad\/1405986145_110761.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">&nbsp;Kebap with Attitude,<\/a>&nbsp;que abri\u00f3 en 2019 en Mitte, en el antiguo barrio jud\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s del cl\u00e1sico (12 euros), cuentan con uno de estilo vietnamita y otro de trufa (15 euros), que incluye esp\u00e1rragos verdes, patatas al horno, granada y lascas de trufa negra. \u201cTenemos un pie en la tradici\u00f3n turca y otro en los sabores actuales de la ciudad. Es un concepto contempor\u00e1neo, una mezcla de culturas, como Berl\u00edn\u201d, explica Deniz Buchholz, uno de los due\u00f1os, mientras ense\u00f1a el moderno espacio plagado de neones con frases como \u201cAKAB. All Kebaps Are Beautiful\u201d y de pegatinas promocionales con el lema \u201cInstitute for Contemporary Kebaps\u201d, un juego de palabras con el cercano KW Institute for Contemporary Art, la instituci\u00f3n que acoge la Bienal. La selecci\u00f3n de baloncesto de Alemania celebr\u00f3 aqu\u00ed su victoria en el Mundial de 2023. De ah\u00ed las camisetas firmadas por los componentes del equipo que cuelgan en los muros. A su lado se muestra una miniexposici\u00f3n temporal de Das D\u00f6nermuseum, un museo&nbsp;<em>online&nbsp;<\/em>consagrado a este bocado callejero.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/4EXvUN5FBc7iIfRZZomyJmi0TV0=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/ILGDJDPJWNCTPA3CJGLDYKEPIM.jpg\" alt=\"Una de las creaciones de Kebap with Attitude.\"\/><figcaption>Una de las creaciones de Kebap with Attitude.DANIEL OCHOA DE OLZA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/aeN9jgkXXcD4Anls1OBSbcleL2Q=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/C3ZEKS3LH5EMHFM4LYLLHVNO3U.jpg\" alt=\"Eberhard Seidel, gran estudioso del kebab en Alemania, junto a un trabajador de Kebap with Attitude.\"\/><figcaption>Eberhard Seidel, gran estudioso del kebab en Alemania, junto a un trabajador de Kebap with Attitude.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>\u201cNuestra idea es cambiar las reglas del juego. Que puedas empezar la noche comi\u00e9ndote un buen kebab en un sitio agradable y luego te vayas al club\u201d. De su cocina abierta, con azulejos verdes que imitan la decoraci\u00f3n de la estaci\u00f3n de metro de Alexanderplatz, salen 500 unidades por jornada. Y solo trabajan con proveedores de proximidad, hasta 200 kil\u00f3metros a la redonda. \u201cAl margen de la calidad, un restaurante debe pagar bien a sus empleados. Por eso hab\u00eda ciertos precios en este segmento que ya son inasumibles\u201d, a\u00f1ade Buchholz. Su socio, Daniel Herbert, le secunda:<a href=\"https:\/\/elpais.com\/economia\/negocios\/2023-07-22\/el-precio-del-kebab-irrita-a-los-alemanes.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\u00a0\u201cYa no existen los d\u00f6ner a uno o dos euros de hace 15 a\u00f1os.\u00a0<\/a>Ni existir\u00e1n m\u00e1s, porque casi se perd\u00eda dinero\u201d. Eberhard Seidel es de la misma opini\u00f3n. \u201cLa inflaci\u00f3n que ha causado la guerra de Ucrania ha afectado con contundencia a estos sitios con parrilla, que demandan mucho gas. Adem\u00e1s, en 2015 se implant\u00f3 el salario m\u00ednimo en todo el Estado. Esta industria ha sido demasiado barata y explotaba a sus trabajadores, as\u00ed que ha tenido que actualizar sus precios, que hoy son m\u00e1s realistas\u201d. Por ahora, no parece que el pincho vaya a dejar de girar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"966\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Captura-de-pantalla-2024-02-17-a-las-10.22.04\u202fp.m.-1024x966.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-68707\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Captura-de-pantalla-2024-02-17-a-las-10.22.04\u202fp.m.-1024x966.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Captura-de-pantalla-2024-02-17-a-las-10.22.04\u202fp.m.-300x283.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Captura-de-pantalla-2024-02-17-a-las-10.22.04\u202fp.m.-768x724.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Captura-de-pantalla-2024-02-17-a-las-10.22.04\u202fp.m..jpg 1518w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Diferentes ingredientes para rellenar un kebab en Hasir y en Kebap with Attitude.DANIEL OCHOA DE OLZA<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el Berl\u00edn de los a\u00f1os setenta naci\u00f3 el bocadillo de kebab, que a\u00f1ad\u00eda salsa y vegetales y envolv\u00eda en 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