{"id":68560,"date":"2024-02-15T21:55:04","date_gmt":"2024-02-16T03:55:04","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=68560"},"modified":"2024-02-15T21:55:27","modified_gmt":"2024-02-16T03:55:27","slug":"saturados-de-violencia-en-la-era-de-las-80-000-imagenes-al-dia-la-imagen-ha-perdido-su-poder-como-transmisora-de-la-crueldad-y-el-sufrimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/saturados-de-violencia-en-la-era-de-las-80-000-imagenes-al-dia-la-imagen-ha-perdido-su-poder-como-transmisora-de-la-crueldad-y-el-sufrimiento\/","title":{"rendered":"Saturados de violencia en la era de las 80.000 im\u00e1genes al d\u00eda: \u00abLa imagen ha perdido su poder como transmisora de la crueldad y el sufrimiento\u00bb | La Lectura"},"content":{"rendered":"\n<p>Del \u00faltimo meme a fotos de violencia extrema de Ucrania o la Franja de Gaza, vemos cada 24 horas lo que una persona de hace un siglo en toda su vida. Unas cumplen su misi\u00f3n informativa, otras nos saturan y dificultan que empaticemos con las v\u00edctimas. \u00bfVemos demasiado de lo que ocurre en zonas de guerra o demasiado poco?<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2024\/02\/13\/17078507275844.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-medium-font-size\"><strong>ANDR\u00c9S SEOANE \/ LA LECTURA<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>\u00abSaturados de im\u00e1genes de una especie que anta\u00f1o sol\u00eda impresionar y concitar la indignaci\u00f3n, estamos perdiendo nuestra capacidad reactiva.\u00a0<strong>Los ciudadanos de la modernidad, los consumidores de la violencia como espect\u00e1culo<\/strong>, los adeptos a la proximidad sin riesgos,\u00a0<strong>han sido instruidos para ser c\u00ednicos<\/strong>\u00a0respecto de la posibilidad de la sinceridad. Dondequiera que la gente se sienta segura, sentir\u00e1 indiferencia\u00bb. Esto reflexionaba la intelectual y escritora\u00a0<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/cultura\/laesferadepapel\/2019\/05\/12\/5cd5949021efa00c148b458c.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><strong>Susan Sontag<\/strong><\/a>\u00a0hace dos d\u00e9cadas en su ic\u00f3nico ensayo\u00a0<em>Ante el dolor de los dem\u00e1s<\/em>. Una realidad que no ha ido a menos, sino todo lo contrario.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy en d\u00eda, se calcula que cada a\u00f1o se toman cuatrocientos billones de fotograf\u00edas, y&nbsp;<strong>cada d\u00eda vemos tantas im\u00e1genes como una persona de hace un siglo ve\u00eda en toda su vida, unas 80.000 de media<\/strong>. Y si bien muchas de ellas, especialmente en las redes, son memes o fotograf\u00edas de consumo r\u00e1pido y entretenimiento, otras muchas reflejan tragedias de todo tipo, en particular guerras como la de&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/internacional\/guerra-ucrania-rusia.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ucrania<\/a>, ya cercana a los dos a\u00f1os o la reciente erupci\u00f3n de violencia en&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/e\/fr\/franja-de-gaza.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Oriente Medio<\/a>.&nbsp;<strong>\u00bfQu\u00e9 papel juegan estas im\u00e1genes b\u00e9licas o de cat\u00e1strofes en el espectador actual?<\/strong>&nbsp;\u00bfC\u00f3mo nos conmueven hoy en d\u00eda?<\/p>\n\n\n\n<p>Para el fil\u00f3sofo&nbsp;<strong>Fernando Broncano<\/strong>, catedr\u00e1tico de L\u00f3gica y Filosof\u00eda de la Ciencia en la Universidad Carlos III de Madrid, est\u00e1 claro que&nbsp;<strong>la imagen ha perdido su poder como \u00abtransmisora de la crueldad el sufrimiento<\/strong>, su capacidad de apelar a la compasi\u00f3n. Pero no tanto porque hayamos perdido la capacidad de reacci\u00f3n emocional, sino porque&nbsp;<strong>las im\u00e1genes ya no tienen ese poder de convicci\u00f3n que tuvieron tradicionalmente<\/strong>\u00ab, explica, \u00abdesde la iconograf\u00eda religiosa a la irrupci\u00f3n de la imagen period\u00edstica en la Guerra de Vietnam). Tambi\u00e9n la sobreexposici\u00f3n y el doble uso en la informaci\u00f3n y en la ficci\u00f3n en la pantalla, contribuyen a que pierdan poder movilizador emocional\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa sobreexposici\u00f3n a este tipo de im\u00e1genes&nbsp;<strong>tiene un fuerte impacto en la sensibilidad y puede provocar una cierta fatiga<\/strong>, haciendo que tanto la compasi\u00f3n como el reconocimiento de lo ajeno, y en especial del dolor, disminuyan y se relativicen\u00bb, coincide&nbsp;<strong>Ana Garc\u00eda Varas<\/strong>, profesora de Est\u00e9tica y Teor\u00eda de las Artes de la Universidad de Zaragoza y experta en filosof\u00eda de las im\u00e1genes. \u00abUno de los mayores peligros de esta constataci\u00f3n es acabar vinculando las im\u00e1genes violentas con aquello que Fredric Jameson llamaba en los a\u00f1os 90 \u00abel car\u00e1cter esencialmente pornogr\u00e1fico de lo visual\u00bb,&nbsp;<strong>insistiendo en que las im\u00e1genes muestran algo que no debe verse, que debe permanecer oculto<\/strong>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>Permanecer oculto o deformarse a conveniencia, pues como apunta el historiador&nbsp;<strong>Vicente S\u00e1nchez-Biosca<\/strong>, catedr\u00e1tico de Comunicaci\u00f3n Audiovisual en la Universidad de Valencia, \u00ablos velos mediante los cuales se bloquea el efecto de las im\u00e1genes son muy variados\u00bb. \u00c9l destaca la ideolog\u00eda, \u00abuno especialmente da\u00f1ino. \u00bfC\u00f3mo es posible pensar que Daesh, por ejemplo, difunda im\u00e1genes de tortura y decapitaciones pensando en a la vez aterrorizar al enemigo y atraer a posibles militantes a la causa?&nbsp;<strong>Lo llamativo de las ideolog\u00edas fuertes es que deshumanizan al enemigo y contribuyen a invisibilizar la mostraci\u00f3n de la violencia<\/strong>\u00ab, sostiene. \u00abPor citar un caso actual: los pronunciamientos sobre la salvaje violencia terrorista de Hamas del&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/internacional\/2023\/10\/07\/65218a7efdddff55478b4581.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">7 de octubre<\/a>&nbsp;y&nbsp;<strong>la larga ofensiva israel\u00ed en Gaza parece jugarse en el terreno simple de la ideolog\u00eda m\u00e1s que en la del an\u00e1lisis<\/strong>. Nada m\u00e1s ver las siglas ideol\u00f3gicas de alguien, ya sabemos lo que nos va a decir del conflicto\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">NO QUEREMOS SUFRIR<\/h2>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, menos emocionalidad, menos inter\u00e9s por saturaci\u00f3n e incluso manipulaci\u00f3n ideol\u00f3gica, afectan a c\u00f3mo vemos im\u00e1genes de guerra hoy en d\u00eda. Pero hay quien opina justamente lo contrario. \u00abAunque parezca sorprendente, vemos menos im\u00e1genes de las que deber\u00edamos sobre violencia en zonas de guerra.&nbsp;<strong>Estoy seguro de que si el ciudadano medio viera s\u00f3lo el 1% de la violencia que suponen los brutales bombardeos de Gaza y Ucrania tendr\u00eda una digesti\u00f3n muy pesada<\/strong>. Lo que insensibiliza es no poder ver im\u00e1genes, eso hace que la gente pierda el inter\u00e9s por el sufrimiento ajeno\u00bb, sostiene el veterano reportero de guerra&nbsp;<strong>Gervasio S\u00e1nchez<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Y plantea una pregunta clave, la del testimonio, la de aquellas im\u00e1genes que a lo largo de la historia han permitido que hubiera reacciones pol\u00edticas, que se creara memoria. \u00ab<strong>\u00bfQu\u00e9 hubiera pasado con los campos de concentraci\u00f3n nazi si no hubi\u00e9ramos visto las im\u00e1genes?<\/strong>&nbsp;Se hubieran podido inventar que fueron mentira, las im\u00e1genes demostraron claramente lo que hab\u00eda ocurrido. Lo mismo en Vietnam, Afganist\u00e1n, el cerco de Sarajevo, Ucrania hoy&#8230; Las im\u00e1genes son muy importantes. Insisto.&nbsp;<strong>La insensibilidad se inicia cuando desaparecen las im\u00e1genes de los conflictos<\/strong>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/autor\/alberto-rojas.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><strong>Alberto Rojas<\/strong><\/a>, redactor y reportero de la secci\u00f3n internacional en EL MUNDO que ha estado cubriendo el conflicto ucraniano, abre otro frente. \u00ab\u00daltimamente&nbsp;<strong>nos hemos hipersensibilizado, nos hemos hecho m\u00e1s infantiles a la hora de afrontar determinadas im\u00e1genes<\/strong>, nuestra mala conciencia ha empezado a funcionar de manera un poco descontrolada y no queremos ver. No queremos sufrir\u00bb, lamenta. \u00abEs un mal general de la sociedad actual. Hace 20 o 30 a\u00f1os se mostraban&nbsp;<strong>im\u00e1genes del terrorismo de ETA en los informativos o los peri\u00f3dicos con gente literalmente reventada dentro de un coche bomba<\/strong>. Recordemos a Irene Villa, sin piernas en el abriendo un telediario. Si hicieras eso hoy tendr\u00edas much\u00edsima gente protestando, enviando quejas a los medios diciendo que eso es intolerable\u00bb, se queja.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que en este debate sobre c\u00f3mo nos afectan las im\u00e1genes es clave nuestro acceso a ellas, de qu\u00e9 forma y en qu\u00e9 contexto las vemos, y en eso juegan un papel determinante los medios de comunicaci\u00f3n. \u00abEl primer objetivo de los medios son las audiencias.&nbsp;<strong>La violencia vende, pero se ve condicionada por determinados tipos de censura, entre las cuales la \u00e9tica no es la primordial<\/strong>. En este sentido me parece admirable la aproximaci\u00f3n al Holocausto que efect\u00faa la reciente pel\u00edcula&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/cultura\/cine\/2024\/01\/18\/65a95587e4d4d8dc118b45f8.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>La zona de inter\u00e9s<\/em><\/a>\u00ab, ejemplifica&nbsp;<strong>Esteve Riambau<\/strong>, doctor en Ciencias de la Comunicaci\u00f3n por la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona y director de la Filmoteca de Catalu\u00f1a. \u00abFrente a la ausencia de im\u00e1genes documentales rodadas por los propios nazis o la imposibilidad de reproducir el horror, el film de Glazer muestra el contracampo del horror: la vida cotidiana de los verdugos en id\u00edlicas viviendas adyacentes al campo de exterminio\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">LA IMPORTANCIA DE MOSTRAR<\/h2>\n\n\n\n<p>Volviendo de la ficci\u00f3n a la realidad, \u00bfexiste realmente esa censura? Rojas recuerda la reciente pol\u00e9mica ocurrida el pasado octubre cuando&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/andalucia\/2023\/10\/16\/652d0cf9fdddffd04e8b45af.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">la imagen del cad\u00e1ver del joven desaparecido \u00c1lvaro Prieto<\/a>&nbsp;entre dos vagones de tren gener\u00f3 airadas reacciones. \u00ab<strong>La foto contaba lo que hab\u00eda pasado, no se ve\u00eda el chaval, s\u00f3lo sus pies, sus zapatillas. Hemos publicado im\u00e1genes much\u00edsimo m\u00e1s duras<\/strong>. Y, sin embargo, especialmente a causa de las redes sociales, surgi\u00f3 una oleada de cr\u00edticas brutal, como si tu fueras un carnicero por haber publicado eso. Lo hago porque esa imagen es informativamente relevante\u00bb, defiende. \u00abNo s\u00e9 si es directamente autocensura, pero evidentemente&nbsp;<strong>todos esos miedos a la cr\u00edtica viral existen, y los medios los valoran<\/strong>. Por suerte, todav\u00eda seguimos publicando im\u00e1genes que, aunque sean duras, son period\u00edsticamente valiosas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Una opini\u00f3n que comparte S\u00e1nchez, para quien \u00abla calidad informativa en la sociedad est\u00e1 vinculada a conocer con m\u00e1s profundidad lo que ocurre en el mundo y&nbsp;<strong>una sociedad sin buena calidad informativa, como es la espa\u00f1ola est\u00e1 totalmente condenada a la manipulaci\u00f3n<\/strong>\u00ab. Tras 40 a\u00f1os dedicado a la profesi\u00f3n, el fotoperiodista considera \u00ababsurdo que las im\u00e1genes sobre esas violencias descarnadas, esos bombardeos salvajes, no aparezcan en ning\u00fan lado. Si un d\u00eda cae una bomba en un lugar y mata a 25 chiquillos, lo que no se puede hacer es censurar las im\u00e1genes. Si no,&nbsp;<strong>\u00bfa qu\u00e9 estamos jugando? Para qu\u00e9 sirve nuestro trabajo, el reporterismo de guerra?<\/strong>\u00ab, se pregunta.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAunque ahora la sociedad no quiere ver, cada vez m\u00e1s tenemos problemas de conciencia, de empat\u00eda. Si no conocemos lo que ocurre en un sitio, es muy dif\u00edcil que vayan a pasar cosas que puedan cambiarlo.&nbsp;<strong>Ocurri\u00f3 en la \u00e9poca de la pandemia, cuando la gente no quer\u00eda ver y muchos pol\u00edticos quer\u00edan evitar que hici\u00e9ramos nuestro trabajo<\/strong>. La lucha de los ciudadanos por mejorar el mundo en que vivimos tiene mucho que ver con la mejora de una calidad informativa ajena intereses pol\u00edticos ni de personas ajenas al periodismo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">V\u00cdCTIMAS DE PRIMERA Y DE SEGUNDA<\/h2>\n\n\n\n<p>Una de las grandes acusaciones que pesan sobre los medios es el doble rasero, que apuntaba Rojas al hablar del caso espa\u00f1ol, una pol\u00e9mica impensable si esa misma imagen viene de una zona de conflicto o incluso de cualquier pa\u00eds no occidental.&nbsp;<strong>\u00bfExisten diversos grados aceptables de violencia seg\u00fan el pa\u00eds del que venga o de qu\u00e9 se muestre?<\/strong>&nbsp;Para S\u00e1nchez-Biosca, autor de&nbsp;<em>La muerte en los ojos<\/em>&nbsp;(Alianza, 2021), donde analiza y comparalas fotograf\u00edas tomadas por torturadores y criminales de guerra de diversas \u00e9pocas, de Auschwitz a Abu Ghraib, de Chile a Camboya, s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2024\/02\/13\/17078501056491.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u00abDistintas tradiciones \u00e9tnicas, religiosas, pol\u00edticas tienen una relaci\u00f3n diferente con la imagen.&nbsp;<strong>Occidente, en su af\u00e1n -quiz\u00e1 bienintencionado- de informaci\u00f3n sobre las injusticias, ha protagonizado una relaci\u00f3n demasiado unidireccional<\/strong>&nbsp;sobre la significaci\u00f3n de ver como sin\u00f3nimo de denunciar, entender. Esa es la operaci\u00f3n sobre la que hay que trabajar y, en ese punto, los medios de comunicaci\u00f3n o la l\u00f3gica ciega de la mostraci\u00f3n no puede estar separada de formas de entender m\u00e1s emp\u00e1ticas\u00bb, sostiene.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<strong>Es evidente que hay v\u00edctimas de primera y segunda categor\u00eda. Las cercanas tienen nombre y apellidos. Las lejanas son an\u00f3nimas<\/strong>. Los ni\u00f1os son v\u00edctimas particularmente sensibles en la explotaci\u00f3n de la violencia pero, a su vez, se convierten en iconos tan potentes como el jud\u00edo del gueto de Varsovia o la vietnamita quemada por napalm\u00bb, apunta Riambau. Por su parte, Broncano asegura que hoy en d\u00eda \u00abtodo est\u00e1 polarizado, claro, y la imagen violenta no iba a ser distinta: las im\u00e1genes de Ucrania, las de los israel\u00edes y las de Gaza, las que nadie llegamos a ver de \u00c1frica o China. La mirada es la primera v\u00edctima de la polarizaci\u00f3n, por supuesto.&nbsp;<strong>Cabr\u00eda pensar que a\u00fan tenemos un sentido de la compasi\u00f3n humana por el otro, aunque sea una v\u00edctima del otro lado, pero no s\u00e9 si es as\u00ed<\/strong>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esta existencia de dos morales seg\u00fan qu\u00e9 y d\u00f3nde est\u00e1n de acuerdos ambos fotoperiodistas. \u00abEn Espa\u00f1a muere un ni\u00f1o, por ejemplo, en un accidente de circulaci\u00f3n, y r\u00e1pidamente en las im\u00e1genes se le velan los ojos para que nadie sepa qui\u00e9n es. Eso en el tercer mundo, no pasa.&nbsp;<strong>Es muy hip\u00f3crita eso de que si el ni\u00f1o es blanco y ha nacido en occidente le tapamos la cara y si es un ni\u00f1o et\u00edope, no se la tapamos<\/strong>. Yo soy partidario de sacar caras y rostros sin pixelar nada nunca\u00bb, defiende.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, S\u00e1nchez asegura que \u00ab<strong>jam\u00e1s nadie se ha quejado de las im\u00e1genes de hambrunas con beb\u00e9s, ni\u00f1os, hombres y mujeres muriendo ante la c\u00e1mara<\/strong>&nbsp;de hambre o de c\u00f3lera en Sud\u00e1n, Ruanda, Liberia o Sierra Leona. Pero, por ejemplo, s\u00ed que hubo restricciones con el sida. Al principio s\u00ed que hubo un intento de mostrar el sida en los pa\u00edses occidentales con la con la desnudez necesaria, pero luego se empez\u00f3 a hacer mucho teatro\u00bb, recuerda. \u00abHay mucha hipocres\u00eda. Cuando se ha producido aqu\u00ed&nbsp;<strong>la epidemia del covid, hemos evitado, y yo el primero, mostrar rostros de ancianos muriendo en las en las residencias<\/strong>. Lo que tendr\u00edamos que hacer los periodistas cuando estamos en una zona de conflicto es tratar a las personas que sufren igual que nos gustar\u00eda que nos trataran a nosotros si estuvi\u00e9ramos en su lugar. \u00bfMe gustar\u00eda que un periodista llegase y fotograf\u00edas a mi hijo agonizando de c\u00f3lera o de hambre con la cara llena de moscas? Pues yo no lo hago\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">LA COMPETENCIA DE LA IA<\/h2>\n\n\n\n<p>El \u00faltimo elemento en liza, tras la (auto)censura y el doble rasero, es la competencia que a los medios tradicionales, dotadores de contexto y profundidad -\u00abLa funci\u00f3n ilustrativa de las fotograf\u00edas deja intactas las opiniones, los prejuicios, las fantas\u00edas y la desinformaci\u00f3n\u00bb, dec\u00eda Sontag-, le hacen internet y las redes sociales, que para S\u00e1nchez se han vuelto \u00abun comod\u00edn para, de alguna manera, hacer creer que la censura es necesaria\u00bb y para Riambau tienen&nbsp;<strong>dos importantes agravantes \u00abel anonimato del emisor y la impunidad frente a la falsificaci\u00f3n de la informaci\u00f3n\u00bb<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abDesde hace a\u00f1os, mediante los algoritmos, las redes se convirtieron en aparatos de propaganda, a veces en manos de producciones autom\u00e1ticas de mensajes mediante los&nbsp;<em>boots<\/em>, generando una progresiva desconfianza\u00bb, sostiene Broncano. \u00ab<strong>En los \u00faltimos a\u00f1os se ha producido una&nbsp;<\/strong><em><strong>tiktokizaci\u00f3n<\/strong><\/em><strong>&nbsp;de las redes<\/strong>: el p\u00fablico sube menos contenido y se queda m\u00e1s enganchado a los&nbsp;<em>reels<\/em>&nbsp;e im\u00e1genes que han invadido todas las redes y medios sociales.&nbsp;<strong>Peque\u00f1os videos que producen adicci\u00f3n sin producir reacci\u00f3n emocional<\/strong>\u00ab. \u00bfQuiz\u00e1 otro elemento de insensibilizaci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el mundo digital juega otra baza peligrosa:&nbsp;<strong>las im\u00e1genes falsas generadas por Inteligencia Artificial<\/strong>. Un estudio realizado por Everypixel Journal centrado en los m\u00e1s populares sistemas de IA para crear fotos (Midjourney, Stable Diffusion, DALL-E y Adobe Firefly) lleg\u00f3 a&nbsp;<strong>una conclusi\u00f3n inquietante: la inteligencia artificial gener\u00f3 durante 2023 m\u00e1s im\u00e1genes que la fotograf\u00eda tradicional en m\u00e1s de 150 a\u00f1os<\/strong>. \u00abDe momento todav\u00eda es f\u00e1cil discernir qu\u00e9 viene de inteligencia artificial y qu\u00e9 no, pero llegar\u00e1 un momento en el que, cuando la tecnolog\u00eda se perfeccione&#8230;&nbsp;<strong>habr\u00e1 que crear una industria con gente exclusivamente dedicada a verificar im\u00e1genes<\/strong>\u00ab, explica Rojas. \u00abLos reporteros vamos a seguir trabajando de la misma manera, pero s\u00e9 que nuestro trabajo va a estar todav\u00eda m\u00e1s cuestionado de lo que lo est\u00e1 ahora\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Para S\u00e1nchez, este nuevo escenario ser\u00eda simplemente un escollo m\u00e1s en la lucha por mostrar la verdad. \u00ab<strong>Esto ha pasado siempre. Antes de internet y de las redes hab\u00eda periodistas que ment\u00edan<\/strong>, hab\u00eda propaganda en los medios de comunicaci\u00f3n, incluso hab\u00eda periodistas que hac\u00edan de correa de transmisi\u00f3n de las mentiras. Esto ha ocurrido siempre y siempre ocurrir\u00e1\u00bb, valora. \u00ab<strong>La clave, es conseguir que los ciudadanos, sobre todo los m\u00e1s j\u00f3venes, sepan utilizar internet y las redes<\/strong>, sepan alimentarse de internet, profundizar en los temas, empatizar y discriminar lo falso\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfEL FIN DE LOS ICONOS?<\/h2>\n\n\n\n<p>Entonces, \u00bfes hoy nuestro mundo m\u00e1s violento que hace unas d\u00e9cadas? \u00bfSomos m\u00e1s conscientes y nos importa menos? \u00abSi somos m\u00e1s conscientes es porque la violencia es m\u00e1s visible, m\u00e1s universal. Pero&nbsp;<strong>ser conscientes no equivale a ser m\u00e1s sensibles o m\u00e1s antiviolentos<\/strong>\u00ab, apunta Esteve Riambau. Para Broncano, nada ha cambiado. \u00abEl siglo XX fue un siglo violento que fue&nbsp;<em>in crescendo<\/em>: despu\u00e9s de las guerras mundiales comenz\u00f3 la Guerra Fr\u00eda (nada fr\u00eda), las guerras de descolonizaci\u00f3n, m\u00e1s tarde los fundamentalismos y el terrorismo&#8230;&nbsp;<strong>Ahora mismo hay (creo no estar equivocado) cincuenta y cinco guerras en activo en el mundo<\/strong>. Que lo llamemos guerra mundial o conflictos lejanos es solo un matiz\u00bb, opina.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abUna cosa es la violencia material, otra su consumo.&nbsp;<strong>Los a\u00f1os del crecimiento de la violencia visible pasaron ya. Los a\u00f1os 60 del siglo pasado, incluso los 70, eran de una violencia visual extrema<\/strong>\u00ab, apunta S\u00e1nchez-Biosca. \u00abHoy, en cambio, creemos que conocemos todo lo que sucede en el mundo, gratuitamente, simplemente porque vemos unas cuantas im\u00e1genes de esos lugares rec\u00f3nditos\u00bb. En opini\u00f3n de Garc\u00eda Varas, \u00abel volumen de im\u00e1genes actual s\u00ed nos da la capacidad de ser m\u00e1s conscientes, lo cual permite ser cautelosamente optimistas. Pero la comprensi\u00f3n de la violencia pasa tambi\u00e9n por una mejor comprensi\u00f3n de sus im\u00e1genes.&nbsp;<strong>La reacci\u00f3n visceral puede en ocasiones ser de poca ayuda y llevar simplemente al miedo, al rechazo<\/strong>, por lo que hay que buscar el contexto\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que est\u00e1 claro es que en este mundo saturado de im\u00e1genes ya no hay espacio para aquellos iconos de las d\u00e9cadas pasadas. \u00ab<strong>Es casi imposible crear hoy im\u00e1genes que se hagan tan reconocibles y simb\u00f3licas como la ni\u00f1a del napalm<\/strong>&nbsp;de Vietnam, que cambi\u00f3 el curso de la guerra y hoy ser\u00eda una m\u00e1s\u00bb, afirma Rojas. \u00ab<strong>Vivimos en el&nbsp;<\/strong><em><strong>scroll&nbsp;<\/strong><\/em><strong>infinito, en un&nbsp;<\/strong><em><strong>fast food<\/strong><\/em><strong>&nbsp;visual, y no dedicamos el tiempo a la reflexi\u00f3n que requiere una imagen<\/strong>&nbsp;de calado documental poderoso, como la de Kevin Carter y la ni\u00f1a sudanesa con el buitre o la del tanque de Tiananm\u00e9n. Quiz\u00e1 la \u00faltima gran imagen ic\u00f3nica fue la de Obama viendo en directo la muerte de Bin Laden. Sin embargo, hay que seguir mostrando\u00bb.&nbsp;<strong>Esperemos, pues, que la cantidad sea capaz de sustituir a la calidad<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es importante no caer en el solecismo moral de creernos de alg\u00fan modo moralmente superiores a dichos sentimientos, pues son universales e ineludibles, por mucho que deseemos lo contrario. Vuelvo a&nbsp;<strong>las dos fotos de Mikhailo Dianov<\/strong>: si bien un ucraniano no se cansar\u00e1 de ellas, \u00bfel foco de ese ucraniano ser\u00e1 igualmente fiel cuando se enfrente a<strong>&nbsp;las im\u00e1genes de un Mikhailo Dianov gazat\u00ed o tigrayano<\/strong>, de los que, por desgracia, hay muchos? La respuesta es obvia, y no s\u00f3lo porque, como escribi\u00f3 mi madre, la naturaleza humana considera \u00abintolerable ver los sufrimientos propios aparejados a los de otros cualesquiera\u00bb, porque comparar sufrimientos -mi madre pensaba espec\u00edficamente en&nbsp;<strong>c\u00f3mo se sent\u00edan los sarajevitas con los que pas\u00f3 el terrible a\u00f1o del asedio de 1994&nbsp;<\/strong>cuando los forasteros los sermoneaban sobre lo mal que estaban las circunstancias en otros lugares, pero, como todo ucraniano sabe, hay una versi\u00f3n local de ello- es, de hecho, plantear la pregunta: \u00ab\u00bfQu\u00e9 infierno era peor?, lo cual degradaba el martirio [&#8230;] a una mera instancia\u00bb. \u00bfTen\u00edan los sarajevitas de entonces y los ucranianos de hoy el derecho absoluto a preocuparse m\u00e1s por su propio sufrimiento que por el de los dem\u00e1s? Por supuesto que lo ten\u00edan y lo tienen. Pero ese derecho es igualmente incuestionable en los gazat\u00edes y los tigrayanos.&nbsp;<strong>Mi madre vio claramente la complejidad moral del asunto<\/strong>, advirti\u00f3 que los seres humanos no somos m\u00e1quinas altruistas, ni nuestra cabeza y coraz\u00f3n reactores dedicados a la tarea de producir solidaridad ilimitada. Pero adem\u00e1s de hacer hincapi\u00e9 en el hecho de que \u00abno deber\u00eda suponerse un &#8216;nosotros&#8217; cuando el tema es la mirada al dolor de los dem\u00e1s\u00bb, semejante desaf\u00edo moral se lo habr\u00eda dejado a los ucranianos, los gazat\u00edes y los tigrayanos.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abMe es imposible pensar que mi madre no apoyara a Ucrania con tanta pasi\u00f3n incansable como apoy\u00f3 a Bosnia hace 30 a\u00f1os\u00bb<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>En cambio, el desaf\u00edo moral que mi madre pretend\u00eda dilucidar en&nbsp;<a href=\"https:\/\/amzn.to\/3SvBEys\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ante el dolor de los dem\u00e1s<\/a>&nbsp;era otro. Comenz\u00f3 con la premisa seg\u00fan la cual, dice, \u00abser espectador de calamidades que tienen lugar en otro pa\u00eds es una experiencia intr\u00ednseca de la modernidad\u00bb. \u00bfQu\u00e9 implica, se preguntaba, ser dicho espectador, reconociendo que en la naturaleza de esa experiencia, al margen de la influencia de las ambiciones morales de cada cual, la gama de reacciones, desde el alejamiento a la indiferencia, son posibilidades siempre presentes? La incesante difusi\u00f3n de im\u00e1genes del dolor y el horror, sosten\u00eda mi madre, inexorablemente seguidas por la resultante \u00absobrecarga de informaci\u00f3n\u00bb, seg\u00fan los especialistas que se remontan a&nbsp;<strong>Marshall McLuhan<\/strong>, el fil\u00f3sofo canadiense de los a\u00f1os 60, cuyo libro&nbsp;<a href=\"https:\/\/amzn.to\/3OHNogm\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Comprender los medios de comunicaci\u00f3n: Las extensiones del ser humano<\/a>&nbsp;de 1964 es la piedra angular de la teor\u00eda moderna de los medios, han \u00ab[socavado] nuestra capacidad de responder a nuestras experiencias con renovadas emociones y pertinencia \u00e9tica\u00bb. Habr\u00eda podido a\u00f1adir que semejante bombardeo ps\u00edquico es tan intenso que hasta la simpat\u00eda actual est\u00e1 enferma. En efecto,<a href=\"https:\/\/amzn.to\/3SvBEys\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">&nbsp;Ante el dolor de los dem\u00e1s<\/a>&nbsp;es, en buena medida, una condena a la simpat\u00eda tal y como se entiende convencionalmente hoy d\u00eda. \u00abSiempre que sentimos simpat\u00eda, sentimos que no somos c\u00f3mplices de las causas del sufrimiento.&nbsp;<strong>Nuestra simpat\u00eda proclama nuestra inocencia, as\u00ed como nuestra ineficacia<\/strong>. En esa medida puede ser una respuesta impertinente, si no inadecuada a pesar de nuestras buenas intenciones\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Al lector esc\u00e9ptico podr\u00eda preocuparle que someter la simpat\u00eda a un juicio \u00e9tico semejante pone en riesgo desechar una idea para la cual, aun si se conceden sus limitaciones, no existe todav\u00eda remplazo alguno. En alguna ocasi\u00f3n escrib\u00ed que yo era un hijo, no un m\u00e9dium, y por ello anticipo con las advertencias pertinentes lo que a mi entender habr\u00eda sido la respuesta de mi madre. Ella habr\u00eda se\u00f1alado, me parece, que como m\u00e9todo para generar solidaridad -y la cuesti\u00f3n de si es posible dispensarla eficazmente en nuestra \u00e9poca y, suponiendo que as\u00ed sea, c\u00f3mo lograrlo, es el aut\u00e9ntico proyecto de\u00a0<em>Ante el dolor de los dem\u00e1s<\/em>&#8211; la simpat\u00eda ha fracasado. Para los ucranianos de hoy,\u00a0<strong>as\u00ed como para los bosnios de comienzos de los 90<\/strong>, se ha vuelto muy dolorosa y aterradoramente evidente. Es cierto, Occidente apoya a Ucrania, lo cual, para dejarlo claro, es preferible absolutamente a la falta de simpat\u00eda, incluso a la hostilidad -no se ha de suavizar esto-, tan extendida en otras regiones del mundo. Pero al igual que Occidente simpatiz\u00f3, pero no intervino en Bosnia,\u00a0<strong>Occidente simpatiza, pero de alg\u00fan modo nunca, desde la invasi\u00f3n a gran escala en febrero de 2022, ha entregado a Ucrania los medios militares para derrotar a Rusia<\/strong>. Ruego que la situaci\u00f3n cambie, pero las plegarias por ATCMS y F-16 no son ATCMS y F-16. Las palabras de mi madre, por lo pronto, todav\u00eda siguen siendo tr\u00e1gicamente las pertinentes: \u00abLa compasi\u00f3n -escribi\u00f3-, es una emoci\u00f3n inestable. Necesita traducirse en acciones o se marchita. La pregunta es qu\u00e9 hacer con las emociones que han despertado, con el saber que se ha comunicado. Si sentimos que no hay nada que &#8216;nosotros&#8217; podamos hacer -pero \u00bfqui\u00e9n es ese &#8216;nosotros&#8217;?- y nada que &#8216;ellos&#8217; puedan hacer tampoco -y \u00bfqui\u00e9nes son &#8216;ellos&#8217;?- entonces comenzamos a sentirnos aburridos, c\u00ednicos y ap\u00e1ticos\u00bb. Estas palabras bien podr\u00edan haberse citado de un telediario sobre Ucrania emitido desde Washington, Bruselas o Berl\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2024\/02\/13\/17078422055897.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption>JOSETXU L. PI\u00d1EIRO<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En un mundo ideal, el remedio ser\u00eda&nbsp;<strong>sustituir la autocomplaciente misericordia inducida por los medios de comunicaci\u00f3n<\/strong>, que es transitoria por definici\u00f3n, por lo que mi madre llam\u00f3 \u00abuna ecolog\u00eda de las im\u00e1genes\u00bb en&nbsp;<a href=\"https:\/\/amzn.to\/3UG5lQa\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre la fotograf\u00eda<\/a>, su libro de 1977. En A<em>nte el dolor de los dem\u00e1s<\/em>, que en importantes aspectos es una reconsideraci\u00f3n de los planteamientos, al menos sobre la fotograf\u00eda b\u00e9lica, que defendi\u00f3 en esa obra anterior, reconoci\u00f3 que no se producir\u00eda aquella ecolog\u00eda de im\u00e1genes y que \u00abning\u00fan Comit\u00e9 de Guardianes racionar\u00e1 el horror en aras de mantener plena su capacidad de conmoci\u00f3n\u00bb. Y sin embargo, la guerra por la existencia, por la perduraci\u00f3n f\u00edsica y cultural que Ucrania libra actualmente le habr\u00eda horrorizado, pero en modo alguno sorprendido.&nbsp;<strong>Supo que los horrores no remitir\u00edan<\/strong>. Y no perd\u00eda el tiempo con quienes hoy -como los ucranianos saben a su costa-, al igual que en 2004 cuando escribi\u00f3 el libro, siempre se sorprenden con \u00abla existencia de la depravaci\u00f3n, que se muestran desilusionadas (incluso incr\u00e9dulas) cuando se le presentan pruebas de lo que unos seres humanos son capaces de infligir a otros -en el sentido de crueldades horripilantes y directas-\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos conocemos a personas as\u00ed en Occidente, personas sorprendidas por Bucha, personas que, como se\u00f1al\u00f3 mi madre, a\u00fan&nbsp;<strong>\u00abno han alcanzado la madurez moral o psicol\u00f3gica\u00bb<\/strong>. Si bien para ella, para quien Bucha habr\u00eda sido tan poco sorprendente como imperdonable, \u00aba partir de determinada edad nadie tiene derecho a semejante ingenuidad y superficialidad, a este grado de ignorancia o amnesia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>&#8216;Ante el dolor de los dem\u00e1s&#8217;, el \u00faltimo libro de mi madre, no ofrece una f\u00f3rmula para convertir la compasi\u00f3n en solidaridad activa\u00bb<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo puede entonces allegarse un lector de 2024, sobre todo un lector ucraniano, a&nbsp;<em>Ante el dolor de los dem\u00e1s<\/em>? La respuesta, me parece, es que se trata, sobre todo, de una advertencia:&nbsp;<strong>contra el callej\u00f3n sin salida moral en que se puede convertir la simpat\u00eda<\/strong>, en el sentido de vivenciar el dolor de los otros a una distancia segura, si no viene aparejada de introspecci\u00f3n. No se trata de que mi madre abogara por apartar la mirada de esas im\u00e1genes, a pesar de todas sus ambig\u00fcedades morales. M\u00e1s bien&nbsp;<strong>para ella mirar fotograf\u00edas que plasman grandes crueldades y cr\u00edmenes impon\u00eda la obligaci\u00f3n de \u00abpensar en lo que implica mirarlas\u00bb<\/strong>, es decir, situar esa mirada bajo lo que mi madre llamaba la supervisi\u00f3n de \u00abla raz\u00f3n y la conciencia\u00bb. Nunca fue una moralista de sill\u00f3n: la guerra no le era ajena,&nbsp;<strong>desde la arrasada Hai Phong bajo el bombardeo de los aviones estadounidenses B-52<\/strong>&nbsp;durante la guerra de Vietnam, a la guerra \u00e1rabe-israel\u00ed de 1973, y por \u00faltimo a la Sarajevo asediada a partir de la primavera de 1993. Y aunque albergo pocas certidumbres sobre lo que habr\u00eda pensado mi madre si estuviera viva actualmente, me es imposible imaginar que no apoyara a Ucrania con tanta pasi\u00f3n incansable como apoy\u00f3 a Bosnia hace 30 a\u00f1os.&nbsp;<strong>Sab\u00eda, por supuesto, que la raz\u00f3n y la conciencia no bastaban<\/strong>. \u00abLa designaci\u00f3n de un infierno -escribi\u00f3-, nada nos dice, desde luego, sobre c\u00f3mo sacar a la gente de ese infierno, c\u00f3mo mitigar sus llamas\u00bb. Aun as\u00ed, insisti\u00f3, \u00abparece un bien en s\u00ed mismo reconocer, haber ampliado nuestra noci\u00f3n de cu\u00e1nto sufrimiento a causa de la perversidad humana hay en un mundo compartido con los dem\u00e1s\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/amzn.to\/3SvBEys\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ante el dolor de los dem\u00e1s<\/a>\u00a0no ofrece una f\u00f3rmula para convertir la compasi\u00f3n en solidaridad activa. En mi opini\u00f3n, el rechazo de mi madre en el libro a fingir, a diferencia de lo que ya se ha vuelto casi la norma entre\u00a0<strong>los intelectuales contempor\u00e1neos en Occidente<\/strong>, que en los propios deseos y esperanzas se pueden encontrar respuestas al margen de la poca relaci\u00f3n que estos guarden con la realidad -lo que se sostiene que deber\u00eda suceder de hecho puede suceder si s\u00f3lo se teoriza lo suficiente- la honra. Deber\u00eda ser obvio, y espero que los lectores ucranianos coincidan en ello.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/la-lectura\/2024\/02\/15\/65cba070fc6c83ad578b45ae.html\">https:\/\/www.elmundo.es\/la-lectura\/2024\/02\/15\/65cba070fc6c83ad578b45ae.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Del \u00faltimo meme a fotos de violencia extrema de Ucrania o la Franja de Gaza, vemos cada 24 horas lo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":68561,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[22392,22394,22395,22393],"class_list":["post-68560","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-crueldad","tag-imagende-violencia","tag-la-violencia-como-espectaculo","tag-sufrimiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68560","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=68560"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68560\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":68563,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68560\/revisions\/68563"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/68561"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=68560"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=68560"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=68560"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}