{"id":65017,"date":"2023-12-19T09:55:01","date_gmt":"2023-12-19T15:55:01","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=65017"},"modified":"2023-12-19T09:55:03","modified_gmt":"2023-12-19T15:55:03","slug":"opinion-mirar-en-el-corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/opinion-mirar-en-el-corazon\/","title":{"rendered":"Opini\u00f3n | Mirar en el coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color\" style=\"font-size:26px\"><strong><em>Por Dr. Fidencio Aguilar V\u00edquez<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Trato de seguir uno de&nbsp;<strong>los consejos<\/strong>&nbsp;de&nbsp;<strong>Lev Tolst\u00f3i<\/strong>: Cuando no tengas libros ni notas a la mano, trata de&nbsp;<strong>ejercitar la memoria<\/strong>. Es un buen ejercicio, como cuando en alguna exposici\u00f3n, clase o conferencia, fallan los instrumentos tecnol\u00f3gicos y uno tiene que acudir a lo que sabe y a su&nbsp;<strong>capacidad<\/strong>&nbsp;de expresarlo con el solo recurso de la voz. Otro consejo de alg\u00fan sabio es este:&nbsp;<strong>Mira en tu coraz\u00f3n y escribe<\/strong>. De manera que en esta ocasi\u00f3n tratar\u00e9 de seguir esas dos v\u00edas, la de la memoria y la de la mirada en el coraz\u00f3n, que es<strong>&nbsp;interioridad<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay varias&nbsp;<strong>im\u00e1genes<\/strong>&nbsp;y algunos&nbsp;<strong>pensamientos&nbsp;<\/strong>que emergen al mirar en mi interior. Uno es la vivencia y el recuerdo de una&nbsp;<strong>visita reciente<\/strong>&nbsp;a Quer\u00e9taro, Morelia y a los pueblos m\u00e1gicos de Mineral del Chico y Mineral (Real) del Monte. En la primera ciudad, la convivencia con los&nbsp;<strong>amigos y amigas del CISAV<\/strong>&nbsp;fue del todo grata en la comida con motivo de la Navidad. Uno no puede sino estar agradecido por ello. Las conversaciones son tambi\u00e9n una forma de crecer, ponerse al d\u00eda y de tomar ideas para abrir el&nbsp;<strong>horizonte del futuro<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En&nbsp;<strong>Morelia<\/strong>, la catedral, el Palacio de Gobierno, el Museo Clavijero y la biblioteca p\u00fablica son&nbsp;<strong>monumentos<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>documentos que hablan<\/strong>. Historia, cultura, arte y vida se entremezclan. En breves horas un poema de&nbsp;<strong>Octavio Paz<\/strong>&nbsp;sobre el paisaje hizo que sintiera yo c\u00f3mo, en efecto, el mirar un paisaje puede llevarnos a una&nbsp;<strong>experiencia est\u00e9tica<\/strong>&nbsp;que nos sustrae de los desgarramientos humanos. En el recorrido, un libro se asoma y no escapa de mi mano, habla de la&nbsp;<strong>literatura mexicana<\/strong>&nbsp;en los dos siglos anteriores.&nbsp;<strong>Poes\u00eda<\/strong>,<strong>&nbsp;ensayo&nbsp;<\/strong>y&nbsp;<strong>narrativa<\/strong>&nbsp;reviven.<\/p>\n\n\n\n<p>Un&nbsp;<strong>texto&nbsp;<\/strong>sobre el ensayo llama poderosamente mi atenci\u00f3n: Quien a \u00e9l se dedica arrebata de los c\u00edrculos acad\u00e9micos y de poder los t\u00f3picos para ofrecerlos a un p\u00fablico m\u00e1s amplio. En el plano de la&nbsp;<strong>cr\u00edtica social<\/strong>, lo hace con el prop\u00f3sito de entablar una agenda y argumentar los temas morales y pol\u00edticos. En otros rubros, como la&nbsp;<strong>cr\u00edtica cultural&nbsp;<\/strong>o<strong>&nbsp;literaria<\/strong>, el ensayista no es ajeno al cuestionamiento y an\u00e1lisis de las nociones y pr\u00e1cticas de la cultura, la creaci\u00f3n y la difusi\u00f3n para advertir inclusive de&nbsp;<strong>inercias ideol\u00f3gicas<\/strong>&nbsp;y\/o&nbsp;<strong>prop\u00f3sitos pol\u00edticos<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Un&nbsp;<strong>\u00e1mbito especial del ensayo<\/strong>, en su vertiente de&nbsp;<strong>cr\u00edtica literaria<\/strong>, es el de&nbsp;<strong>la creaci\u00f3n<\/strong>, la&nbsp;<strong>invenci\u00f3n<\/strong>&nbsp;y\/o la<strong>&nbsp;tradici\u00f3n<\/strong>&nbsp;sobre lo cotidiano. Esto \u00faltimo para m\u00ed alude al d\u00eda a d\u00eda de la existencia consciente de los seres humanos y sus circunstancias. Pero sigamos con los&nbsp;<strong>pueblos m\u00e1gicos<\/strong>&nbsp;enunciados arriba. El paisaje es lo que los hace especiales.&nbsp;<strong>El Chico<\/strong>&nbsp;nos recibi\u00f3 con una neblina espesa y un fr\u00edo apenas soportable. Su humedad, empero, es&nbsp;<strong>est\u00e9tica<\/strong>, como si el cielo y la tierra se unieran cubiertos por una s\u00e1bana. Urano y Gea juntos.<\/p>\n\n\n\n<p>Un chocolate y un pastelito nos confortan despu\u00e9s de un paseo por el pueblo y de una visita a la mina Guadalupe. No hay duda que en&nbsp;<strong>todo pueblo hay leyendas<\/strong>&nbsp;que lo sustentan. Las brujas, las monjas, los frailes son muestras de que el paisaje habla, aunque en ese momento no sean del todo visibles. La visita a la iglesia de la Pur\u00edsima Concepci\u00f3n es inevitable y, ya dentro, confortable. El fr\u00edo externo no impide el calor interno: el Misterio de la misa se hace presente en la peque\u00f1a comunidad. La primera posada tambi\u00e9n le canta.&nbsp;<strong>La paz es visible<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, el sol hace visible el paisaje con claridad. Los&nbsp;<strong>riscos y pe\u00f1ascos<\/strong>&nbsp;en medio del bosque dibujan sus figuras: La&nbsp;<strong>Pe\u00f1a del Cuervo<\/strong>&nbsp;nos permite mirar desde arriba al pueblo y la cordillera de la Sierra Madre Oriental. Monjas y frailes convertidos en piedras, seg\u00fan la pecaminosa leyenda, son ya visibles. En el punto se escucha el eco de la voz. Algunas personas hacen su ejercicio hacia los cuatro puntos cardinales. Un \u201cfu\u00e1\u201d de mi parte las distrae de su concentraci\u00f3n. El&nbsp;<strong>aire liberado<\/strong>&nbsp;me desestresa del&nbsp;<strong>cansancio<\/strong>. Hay que continuar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mineral del Monte<\/strong>&nbsp;es otro pueblo bello. Ah\u00ed tambi\u00e9n la&nbsp;<strong>miner\u00eda de plata<\/strong>&nbsp;fue un foco en la \u00e9poca virreinal. Hoy el turismo de fin de semana revolotea en sus calles y callejuelas. No es eso lo que atrapa mis miradas. Son los templos de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario y de la Santa Veracruz. Uno est\u00e1 cerrado (supongo que por la hora) y otro muy deteriorado (y vac\u00edo). Su&nbsp;<strong>silencio es muy elocuente<\/strong>&nbsp;en medio del bullicio. Los&nbsp;<strong>montes verdes<\/strong>&nbsp;me recuerdan mi infancia en que dibujaba peque\u00f1os paisajes que vend\u00eda a algunos de mis compa\u00f1eros.<\/p>\n\n\n\n<p>La tarde dominical cae y es hora de regresar a casa. El sol vespertino nos acompa\u00f1a durante los kil\u00f3metros asfaltados. Los<strong>&nbsp;paisajes&nbsp;<\/strong>parecen&nbsp;<strong>liberarnos del tiempo<\/strong>&nbsp;y de nosotros mismos;&nbsp;<em>\u201clas nubes<\/em>&nbsp;\u2014como dice&nbsp;<strong>O. Paz<\/strong>&nbsp;en su poema\u2014&nbsp;<em>rocas enormes que no pesan\/ los montes como cielos desplomados,\/ la manada de \u00e1rboles bebiendo del arroyo,\/ todos est\u00e1n ah\u00ed, dichosos de estar\u201d<\/em>. En eso los seres humanos tenemos que aprender a ser y estar. Y, con la chispa de nuestra&nbsp;<strong>inteligencia&nbsp;<\/strong>y&nbsp;<strong>nuestra libertad<\/strong>, vivir el tiempo y buscar la eternidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Tiempo y eternidad, dos dimensiones de nuestra condici\u00f3n. Que somos temporales no hay duda alguna: nuestra historicidad es patente, un d\u00eda para nacer, otro para morir. La&nbsp;<strong>eternidad&nbsp;<\/strong>es la que nos cuesta trabajo percibirla. Deseamos la eternidad, aunque por teor\u00edas, argumentos o ideolog\u00edas aprendemos a&nbsp;<strong>desechar&nbsp;<\/strong>tal anhelo. Pero la inquietud persiste: \u00bfY si es verdad que hay otra vida despu\u00e9s de \u00e9sta? Persona precavida vale por dos. Al menos como&nbsp;<strong>hip\u00f3tesis existencial<\/strong>&nbsp;es v\u00e1lida.<\/p>\n\n\n\n<p>Es lo que ha dado&nbsp;<strong>origen a la religiosidad<\/strong>&nbsp;(y a las religiones) y a la&nbsp;<strong>filosof\u00eda<\/strong>. Buscamos un origen, un principio, un fundamento. En ese sentido, somos naturalmente religiosos, m\u00e1s como vivimos en el tiempo, y necesitamos cosas materiales para hacerlo, somos tambi\u00e9n naturalmente<strong>&nbsp;materialistas<\/strong>. De ah\u00ed que, frecuentemente, materializamos nuestra religiosidad y sacralizamos nuestro materialismo. Somos religiosos, pero a Dios solemos pedir cosas y soluciones materiales. Y&nbsp;<strong>sacralizamos<\/strong>&nbsp;nuestros&nbsp;<strong>deseos pol\u00edticos e hist\u00f3ricos<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 deber\u00edamos dejar de ver a&nbsp;<strong>Dios<\/strong>&nbsp;como un&nbsp;<strong>gran proveedor material<\/strong>&nbsp;y, tambi\u00e9n, dejar de sacralizar nuestras convicciones pol\u00edticas y sociales \u2014como si en ello se nos fuera la vida\u2014. La&nbsp;<strong>aut\u00e9ntica religiosidad<\/strong>&nbsp;\u2014<strong>Guitton<\/strong>&nbsp;dixit\u2014 \u201cno busca en la religi\u00f3n el inter\u00e9s material o el bienestar psicol\u00f3gico. No es una forma de ego\u00edsmo. Es una vida para Dios. As\u00ed, rezar a Dios es decirle: \u2018H\u00e1gase tu voluntad\u2019.\u201d Justamente con ese deseo la Virgen le dio el \u00abS\u00ed\u00bb al anuncio del \u00e1ngel. Con ello Dios se hizo carne, historia, tiempo. Es lo que&nbsp;<strong>celebramos en la Navidad<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Dr. Fidencio Aguilar V\u00edquez Trato de seguir uno de&nbsp;los consejos&nbsp;de&nbsp;Lev Tolst\u00f3i: Cuando no tengas libros ni notas a la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":65018,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8,22],"tags":[5724,5660,21074],"class_list":["post-65017","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","category-opinion-invitada","tag-navidad","tag-octavio-paz","tag-tolstoi-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65017","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65017"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65017\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":65019,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65017\/revisions\/65019"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/65018"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65017"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65017"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65017"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}