{"id":63052,"date":"2023-11-16T05:37:37","date_gmt":"2023-11-16T11:37:37","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=63052"},"modified":"2023-11-16T05:37:39","modified_gmt":"2023-11-16T11:37:39","slug":"hoy-todos-somos-publicistas-de-nosotros-mismos-ethic","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/hoy-todos-somos-publicistas-de-nosotros-mismos-ethic\/","title":{"rendered":"\u00abHoy todos somos publicistas de nosotros mismos\u00bb | ethic"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-background has-medium-font-size\" style=\"background-color:#f88df6\"><em>Que la palabra hueca suplante a la acci\u00f3n \u00fatil. Que la propaganda de nosotros mismos desplace a la virtud que debiera regirnos. Que la fachada se imponga a lo aut\u00e9ntico. Que lo suced\u00e1neo impere. Todo ello remite a una expresi\u00f3n: la banalidad del bien. As\u00ed titula Jorge Freire (Madrid, 1985) su \u00faltimo ensayo, publicado en\u00a0<a href=\"https:\/\/paginasdeespuma.com\/catalogo\/la-banalidad-del-bien\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">P\u00e1ginas de Espuma<\/a>, una reflexi\u00f3n sobre la vacuidad de los valores, que, como su propio nombre indica, apuntan a lo burs\u00e1til, a la moneda de cambio y que han entronizado el buenismo, desplazando el bien y la bondad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"614\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/jorgefreire-credito-foto-1024x614.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-63053\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/jorgefreire-credito-foto-1024x614.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/jorgefreire-credito-foto-300x180.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/jorgefreire-credito-foto-768x461.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/jorgefreire-credito-foto.jpg 1500w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Fotograf\u00eda: Pilar Martin Bravo<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-medium-font-size\"><strong>ESTHER PE\u00d1AS \/ ETHIC<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfLa banalidad del bien es tan inicua como la del mal?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En realidad, la banalidad del bien no existe, el libro deber\u00eda de haberse titulado \u00abla banalizaci\u00f3n\u00bb o \u00abla trivializaci\u00f3n\u00bb del bien; lo de banalidad es un juego de palabras con la expresi\u00f3n que utiliz\u00f3 Arendt. Como ella misma escribi\u00f3 en una carta a su amigo el historiador Gershom Scholem, \u00abel bien nunca es banal, el bien siempre es profundo, es radical. En cambio, el mal siempre es superficial, es como un hongo que aflora en la superficie\u00bb. Insisto, el bien nunca puede ser banal, lo que pasa es que, en ocasiones, el bien se trivializa en bienes, y se manufactura, se vende al peso y a granel y se sustituye el bien por exhibiciones de golpes de efecto, por publicismo de la propia bondad, que es lo contrario del bien.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>De lo que acaba de decir, \u00bfpodr\u00edamos deducir que lo que distingue al bien del buenismo es la falta de pudor?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Bien visto, efectivamente, la banalidad del bien exige la falta de pudor porque hoy todos somos publicistas de nosotros mismos y porque, entre otras cosas, la banalidad del bien implica que la palabra se impone sobre la praxis; y no la palabra cualquiera, sino la palabrer\u00eda, la palabra banal que nada significa. Es mucho m\u00e1s importante, en nuestra sociedad, decir que hacer, es mucho m\u00e1s importante mostrar nuestros valores, que albergar principios, mostrar empat\u00eda que albergar compasi\u00f3n, m\u00e1s importante hacer publicidad de nuestros buenos deseos que nuestras buenas intenciones. Nos movemos con valores que nos gustan colgarnos como si fueran blasones y eso nos exime de hacer buenas acciones. En las redes sociales, de hecho, hacer buenas acciones no te da ninguna ganancia, es mejor apuntarte al carro de una buena causa, ser un \u00ababajo firmante\u00bb o sumarte a una moda, manifestar tal o cual opini\u00f3n, y olvidarse de la praxis, porque no importa. S\u00ed, es importante lo del pudor\u2026 La banalidad del bien es una cuesti\u00f3n obscena porque, etimol\u00f3gicamente, obsceno es lo que queda \u00abfuera de escena\u00bb. Recuerdo lo que prescribe el Evangelio, que tu mano izquierda no sepa lo que hace tu izquierda. Si haces una buena acci\u00f3n, no deber\u00edas llevar una orquesta detr\u00e1s que vaya anunciando con campanas lo que has hecho. Pero eso es exactamente lo que se hace hoy en d\u00eda. Peor, no hacemos la buena acci\u00f3n, pero queremos que nos publiciten, por eso es obsceno, porque lo que quedaba fuera de la c\u00e1mara es ahora justo lo que se enfoca. Hablando de citas b\u00edblicas, recuerda la par\u00e1bola del rico epul\u00f3n, que es un trasunto de Caif\u00e1s, a quien se le acerca un mendigo al que manda a paseo. Yo digo, entre bromas y veras, que si sucediera hoy esa escena no solo lo habr\u00eda mandado a paseo sino que antes se habr\u00eda hecho un&nbsp;<em>selfie<\/em>&nbsp;con \u00e9l. La banalizaci\u00f3n de toda praxis.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Asegura en el ensayo que los valores no existen. Ante esta realidad, \u00bfconviene hacer como si existieran o rescatar la virtud y devolverle el lugar que no debimos hurtarla?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos hacer como si existieran los valores si tuvieran alg\u00fan tipo de contenido, pero los valores no valen nada, son valores especulativos, y lo son en un doble sentido: en el sentido de abstractos, son meras abstracciones, espantajos, fantasmadas, pero tambi\u00e9n son valores burs\u00e1tiles, solo buscan una inversi\u00f3n, una ganancia; creo que los valores habr\u00eda que arrumbarlos y olvidarnos de ellos y recuperar la virtud. De hecho, un libro que siempre recomiendo es&nbsp;<em>Tras la virtud<\/em>, un libro important\u00edsimo, aunque difiero en muchas cosas de las que plantea. La virtud es el \u00fanico camino para sacudirnos estos valores. \u00bfPor qu\u00e9 se proscriben los principios y la virtud? Porque nuestro tiempo trata de acostumbrarnos a una serie de valores mercuriales que son los que interesan al capitalismo an\u00edmico, el imperativo de fluir con la corriente, de no comprometernos con nada, de que no tengamos ra\u00edces, de que seamos d\u00factiles, cambiantes, con una flexibilidad ilimitada, siempre sometidos a constantes cambios y est\u00edmulos, dispuestos a ser lo que no somos. Eso es opuesto a cualquier tipo de principio, porque es lo opuesto a cualquier firmeza moral.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p><strong><em>\u00abSalom\u00e9 es el arquetipo de nuestro tiempo: pide la cabeza del Bautista sin desearla realmente\u00bb<\/em><\/strong><\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Los valores ser\u00edan, ya que estamos tan can\u00f3nicos, sepulcros blanqueados\u2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Exacto, como explica David Cerd\u00e1, al que cito varias veces en mi ensayo, los valores, en el fondo, no implican nada. Si tienes un ideal, es como si tuvieras un globo que tira de ti hacia lo alto, te empuja. Cerd\u00e1 asegura que tener valores es como tener un arc\u00f3n con un tesoro, invitas a unos amigos a casa, lo abres y dejas que vean c\u00f3mo brilla y ya est\u00e1, no obliga a nada; te los pegas, los valores, en la pechera como si llevaras una escarapela. Sin embargo, los principios te obligan, te atan a lo que eres y te compromete con una serie de acciones. Los ideales no solo te comprometen, sino que hacen que pongas la proa hacia un ideal que quiz\u00e1 nunca alcances, pero que te permitir\u00e1 recorrer un buen trecho. Me gusta mucho la imagen de Julio C\u00e9sar llegando a lo que hoy es C\u00e1diz, a Gades, al templo de Heracles. Cuando contempla el busto de Alejandro Magno rompe a llorar. \u00c9l era Julio C\u00e9sar, pero nunca ser\u00eda Alejandro Magno. Cuando nosotros ponemos la proa hacia el ideal nunca lo alcanzamos, y nunca estamos a la altura de aquello a lo que nos hab\u00edamos encomendado, pero cada vez nos acercamos un poco m\u00e1s a \u00e9l. Un ideal siempre es mucho m\u00e1s estimulante, un principio es edificante, pero un valor no vale nada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Aparte, caigo en la cuenta de que los valores no tienen adjetivos. Las virtudes hacen de alguien un virtuoso, pero alguien que tiene&nbsp;<a href=\"https:\/\/ethic.es\/2023\/02\/diez-cortometrajes-para-educar-en-valores\/\">valores<\/a>&nbsp;no tiene palabra que lo designe\u2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es verdad\u2026 \u00bfqu\u00e9 hace de uno los valores? Es justo eso\u2026No hacen nada de ti, una persona banal.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo recuperar la frontera que divida ocio\/negocio, de manera que no estemos en una continua autoexplotaci\u00f3n de uno mismo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Criticar que se haya roto esa frontera no significa, en absoluto, que se quiera volver al viejo mundo fordista en el que fich\u00e1bamos en la f\u00e1brica, etc. Criticar los desafueros del progreso o algunas cosas que se nos cuelan de matute so pretexto de que es progreso no significa oponerse a \u00e9l. Antes pod\u00edas saber si ten\u00edas un jefe que quer\u00eda tiranizarte, pero cuando el jefe se disfraza de coleguita, cuando el jefe ya no es un tipo avaro y opulento con un puro y sombrero de copa, sino un chico vestido de atorrante, con la camiseta o los pantalones rotos, que te dice que te vayas con \u00e9l de copas el viernes y el s\u00e1bado juegues con \u00e9l al p\u00e1del, cuando se difuminan las fronteras porque ya no hay jerarqu\u00edas, no puedes decir que no, \u00bfc\u00f3mo no le vas a hacer el favor de trabajar un pu\u00f1ado de horas extras gratis? No poder decir que no significa, entre otras cosas, perder la libertad. C\u00f3mo no vas a hacer gratis esas horas extras si en el fondo\u2026 \u00a1sois amigos! Total, t\u00fa cobras en \u00ab<a href=\"https:\/\/ethic.es\/2023\/10\/la-distopia-de-las-granjas-de-influencers\/\">likes<\/a>\u00bb y en el modo en que te atiza el entusiasmo y esa vocaci\u00f3n que te mueve. Basta ya, hay que decir que no. Nos venden como progreso lo que a todas luces es una regresi\u00f3n, y lo hace gente que no tiene ning\u00fan tipo de escr\u00fapulo, gente que adem\u00e1s es el ep\u00edtome de ese capitalismo an\u00edmico que promueve, entre otras cosas, la banalidad del bien. Que no, que no tenemos que estar cambiando constantemente, que seamos firmes, ser firmes no consiste en ser monolitos. El rasgo de nuestro tiempo no es la precariedad sino la precarizaci\u00f3n, porque la primera es algo relativo al mundo laboral y la precarizaci\u00f3n abarca todos los \u00e1mbitos de la vida. Esta idea de que tenemos que estar completamente disponibles a cualquier hora para todo, es terror\u00edfica. Hay que ser intransigente con el capitalismo an\u00edmico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 ese rechazo a la jerarqu\u00eda, como si fuera per se algo nefasto? Vuelvo al ejemplo que ha puesto, el de Julio C\u00e9sar y Alejandro Magno. Ah\u00ed tambi\u00e9n se explicita una jerarqu\u00eda.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hay un rechazo de la jerarqu\u00eda porque hay un rechazo de la autoridad. Este es uno de los grandes cambios culturales que se han producido. La autoridad, por definici\u00f3n, excluye la negociaci\u00f3n, es decir, quien tiene autoridad no pastelea, no se aviene a componendas, no templa gaitas, no dice \u00abs\u00ed, pero no\u00bb. Eso no quiere decir que tenga que ser autoritario, quien tiene autoridad no cede, pero no es un perro rabioso, no es un padre cabreado, no es un polic\u00eda violento. Eso no es&nbsp;<em>autoritas<\/em>, es&nbsp;<em>potestas<\/em>. Para ejercer la autoridad no se necesita ser autoritario, porque la autoridad viene investida por parte de los dem\u00e1s. El gobierno del populacho no es democracia. El fin de la autoridad se ve en la educaci\u00f3n; los pr\u00f3ceres del nuevo pedagogismo nos dicen que el docente tiene que ser un&nbsp;<em>gatekeeper<\/em>, el que est\u00e1 a las puertas del conocimiento, el que entrega las llaves para que los educandos accedan a la educaci\u00f3n, es decir, te ense\u00f1o c\u00f3mo funciona Google y ah\u00ed te las den todas. Esto es una imbecilidad. Me encantan las viejas met\u00e1foras bot\u00e1nicas, seg\u00fan las cuales los estudiantes eran como sarmientos de vid que hab\u00eda que enderezar, ah\u00ed se ve que el docente no es solo alguien que les da la chapa, ni el alumno un&nbsp;<em>hardware<\/em>&nbsp;al que le metes un&nbsp;<em>software<\/em>, el alumno es cera virgen al que hay que moldear. El fulcro en el que se apoyan las ramas al crecer se llama \u00abtutor\u00bb, y precisamente la tutor\u00eda es ofrecer al alumno un soporte firme para que crezca recto. La educaci\u00f3n es imitativa, y de ah\u00ed que la figura del docente sea tan importante, los alumnos ven c\u00f3mo se comporta en clase, c\u00f3mo resuelve los conflictos, como ejerce esa autoridad que imprime car\u00e1cter para la formaci\u00f3n de los alumnos. No se trata solo de transmitir conocimiento, sino de ense\u00f1ar c\u00f3mo comportarse, c\u00f3mo hablar, c\u00f3mo actuar. Sabemos que una persona que se educa en casa va a aprender diez veces m\u00e1s que en la escuela, porque en la escuela hay mil distracciones, las hormonas est\u00e1n disparadas\u2026 pero en la escuela aprenden a sociabilizarse, aprenden a ser ciudadanos. Seneca dec\u00eda: \u00abNo aprendemos para la escuela, sino para la vida\u00bb. La escuela no est\u00e1 hecha para hacer cerebritos sino ciudadanos plenos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Y ahora se plantea la escuela como un parque de atracciones en el que entretener a los alumnos\u2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La dispersi\u00f3n es, por definici\u00f3n, lo contrario de la concentraci\u00f3n, y la nueva pedagog\u00eda nos dice que hay que&nbsp;<em>gamificar<\/em>&nbsp;la clase. La dispersi\u00f3n puede ser consecutiva pero nunca simult\u00e1nea a la concentraci\u00f3n. El momento de la clase no puede ser el del patio. La clase no es una&nbsp;<em>flashmob<\/em>, as\u00ed es imposible que aprendan.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfEs posible encontrar en la escuela la vocaci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es necesario encontrar nuestra vocaci\u00f3n, aquello que da sentido a nuestra existencia, pero a veces eso es una trampa, nos expone mucho m\u00e1s a ser tiranizado, como ya explic\u00f3&nbsp;<a href=\"https:\/\/ethic.es\/2016\/11\/la-red-nos-ha-expuesto-a-tal-dosis-de-realidad-que-estamos-en-shock\/\">Remedios Zafra<\/a>, aprovech\u00e1ndose de nuestro entusiasmo. El mercado laboral es inh\u00f3spito para j\u00f3venes, y se aprovechan de ello, exprimi\u00e9ndoles. En alem\u00e1n, trabajo y&nbsp;<a href=\"https:\/\/ethic.es\/2023\/09\/repensar-la-educacion-la-instrumentalizacion-del-conocimiento\/\">vocaci\u00f3n<\/a>&nbsp;tiene la misma ra\u00edz etimol\u00f3gica, eso es bien bonito, pero no es el caso de Espa\u00f1a, donde uno propone y la realidad laboral dispone. Pero, a pesar de todo, hay que buscar la vocaci\u00f3n, encontrar aquello por lo que pagar\u00edas, pero no hacerlo nunca, nunca trabajar gratis. El trabajo de cada cual vale un dinero.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00ab<\/strong><strong>Una vida err\u00f3nea no puede ser vivida correctamente<\/strong><strong>\u00bb<\/strong><strong>, afirma en el ensayo pero, \u00bfc\u00f3mo saber que es err\u00f3nea?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esa frase es de Adorno, y da para muchas interpretaciones. La vida buena es dif\u00edcil de alcanzar en nuestro tiempo porque, al tiempo que se nos hace deseable, se nos pone muy lejos, lo que incentiva el buenismo. Cuando la vida buena no es alcanzable emerge el buenismo como sustituto. \u00bfQu\u00e9 vida buena va a alcanzar aquella persona que vive entre dos zanjas, que no alcanza nunca tierra firme, una persona que vive existencialmente como si fuera un interino, una persona continuamente reemplazada, en un entretiempo constante? Con un sueldo m\u00edsero,&nbsp;<a href=\"https:\/\/ethic.es\/2023\/11\/entrevista-azahara-alonso\/\">precariedad<\/a>&nbsp;de su puesto de trabajo, sin posibilidad de tener una casa digna, sin poder llegar a fin de mes\u2026 \u00bfqu\u00e9 buena vida se puede tener? Si el nuestro es el tiempo muerto constante, siempre a punto de tirar el penalti pero sin tirarlo\u2026 hay gente en Espa\u00f1a con cuarenta a\u00f1os que no se ha independizado, con un salario de becario, afrontando una enorme inflaci\u00f3n\u2026 qu\u00e9 buena vida va a tener\u2026 ser\u00e1 un simulacro.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los patronos de nuestra sociedad capitalista, \u00bfser\u00edan Salom\u00e9, con su desaforada sed de deseos, y Narciso?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, incluso m\u00e1s Salom\u00e9 que Narciso, porque el&nbsp;<a href=\"https:\/\/ethic.es\/2023\/10\/el-narcisismo-como-metafora-de-la-condicion-humana\/\">narcisismo<\/a>&nbsp;de nuestra \u00e9poca, ese hombre prendado de s\u00ed, es menos peligroso que Salom\u00e9 poniendo en los morros en esa l\u00e1mpara del genio perverso que nos ofrece algo inaudito: la satisfacci\u00f3n inmediata y constante de nuestros deseos. La civilizaci\u00f3n, dijo Freud, es el trecho que media entre un deseo y su satisfacci\u00f3n. Si uno no aprende a asumir la frustraci\u00f3n, estamos perdidos. Hay que aprender a frustrarse, satisfacer inmediatamente los deseos es terror\u00edfico, esta idea de que todas las voliciones podemos satisfacerlas es perverso. Salom\u00e9 es el arquetipo de nuestro tiempo: pide la cabeza del Bautista sin desearla realmente. Hedonismo a corto plazo. El hedonismo est\u00e1 bien, pero es lo opuesto a lo que estamos hablando. Es como confundir el presente con la actualidad. No hay nada que ilumine nuestro presente como lo cl\u00e1sico. F\u00edjate en los pol\u00edticos: antes ten\u00edan una carrera larga, ahora, con la industria del entretenimiento, son ef\u00edmeros, producto de lo que se exponen, tan breves como Dafne cuya belleza dura muy poco, antes de convertirse en laurel. Rivera, Pablo Iglesias, Arrimadas, Casado\u2026 nunca tendr\u00e1n la autoridad de un Adolfo Su\u00e1rez, aunque tampoco creo que Su\u00e1rez fuera un h\u00e9roe de la democracia. Para Hegel, y estoy de acuerdo, el hero\u00edsmo precisa de misterio, de inaccesibilidad. De los&nbsp;<a href=\"https:\/\/ethic.es\/2023\/10\/la-muerte-indigna-de-los-heroes\/\">h\u00e9roes<\/a>&nbsp;se sabe poco, te llegan hablillas, leyendas\u2026 Cuanto m\u00e1s hablamos, menos significativo se vuelve el lenguaje, sufre depreciaci\u00f3n, inflaci\u00f3n. Digo estoy sabiendo que soy boquirrubio, que conste.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p><strong><em>\u00abLa banalidad del bien exige la falta de pudor porque hoy todos somos publicistas de nosotros mismos\u00bb<\/em><\/strong><\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfPreferir\u00eda llegar tarde a una fiesta o a una revoluci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Qu\u00e9 bueno! Esa frase es de Diego Garrocho, compa\u00f1ero de facultad, aunque yo iba poco a clase\u2026<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Porque la universidad fue el descubrimiento de los placeres y de vida licenciosa, una escuela de aprendizaje, tengo un recuerdo maravilloso, pero la critico como lugar para quedarse, la universidad ha de ser un rito de paso. Hay que pasar por ella y salir, no quedarse. Conservo grandes amigos que conoc\u00ed en la universidad, result\u00f3 un momento vital excepcional, y muchas de las cosas que se aprenden en la academia no se aprenden en el aula sino de la gram\u00e1tica parda de los botellones, las jaranas y la sabidur\u00eda docta de Dionisios cuando cae la noche. A filosofar no se ense\u00f1a en un aula. El hombre m\u00e1s sabio que conozco no ha recibido educaci\u00f3n, se dedica a la agricultura: Jos\u00e9 Francisco Qui\u00f1ones. En un momento de su vida, un momento delicado y bajo, cay\u00f3 en sus manos la&nbsp;<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura<\/em>. Le cambi\u00f3 hasta tal punto la vida que llam\u00f3 a los esp\u00e1rragos que comenz\u00f3 a comercializar \u00abS\u00e9neca\u00bb, y llevan una faja en la que se lee: \u00abA la memoria de Immanuel&nbsp;<a href=\"https:\/\/ethic.es\/2023\/10\/kant-el-hombre-que-tuvo-razon\/\">Kant<\/a>\u00bb. Por azares del destino lo conoc\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pero volvamos a aquello a lo que no le gustar\u00eda llegar tarde, \u00bfuna fiesta o una revoluci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No querr\u00eda llegar tarde a una fiesta, porque si llegas tarde a una fiesta te encuentras lo peor de la condici\u00f3n humana. Defiendo la virtud de irse a tiempo, pronto. Hay que aprender a despedirnos, ser breve con los amigos, no alargar el encuentro, evitar ser un co\u00f1azo. Por otro lado, la revoluci\u00f3n ha quedado descartada por ut\u00f3pica. Como demostraci\u00f3n, el hecho de que hoy todo se venda como revolucionario. Cuando algo ha quedado neutralizado, ese algo de repente lo inunda todo, todo es revolucionario, un peinado, un disco\u2026 qu\u00e9 casualidad, justo cuando solo quedan revolucionarios de mesa camilla que hacen la revoluci\u00f3n desde Twitter. La revoluci\u00f3n se ha convertido en un&nbsp;<em>flatus vocis<\/em>, en mero eslogan. La revoluci\u00f3n ha fracasado, ha muerto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>D\u00e9jeme que niegue la mayor\u2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lo siento, no puedo estar de acuerdo contigo en esto. Hoy no tenemos revolucionarios sino rebeldes, como distingu\u00eda Sartre. Los revolucionarios quieren la revoluci\u00f3n, los rebeldes, no; quieren seguir rebel\u00e1ndose a los veinte y cuarenta, han hecho de la revoluci\u00f3n su modo de vida y por ello, la revoluci\u00f3n no puede llevar a t\u00e9rmino, y dejan de ser revolucionarios. No se puede vivir siempre en momentos \u00e9picos, hace falta momentos de prosa. Piensa en la secesi\u00f3n de Catalu\u00f1a. Mucha gente est\u00e1 a favor, pero en el fondo no quieren que se produzca. Est\u00e1n ah\u00ed por lo lucrativo, porque se hace amigos, porque se genera comunidad, algo que nos falta hoy\u2026 Ser revolucionario es otra coa, es que te dejen un mes sin n\u00f3mina y t\u00fa sigas peleando. Lo siento, creo que la revoluci\u00f3n ha muerto.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/ethic.es\/2023\/11\/entrevista-jorge-freire\/\">https:\/\/ethic.es\/2023\/11\/entrevista-jorge-freire\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Que la palabra hueca suplante a la acci\u00f3n \u00fatil. 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