{"id":6269,"date":"2021-03-28T06:41:09","date_gmt":"2021-03-28T12:41:09","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=6269"},"modified":"2021-03-28T08:47:10","modified_gmt":"2021-03-28T14:47:10","slug":"lo-que-nos-perdemos-al-no-tocar-a-los-demas-el-pais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/lo-que-nos-perdemos-al-no-tocar-a-los-demas-el-pais\/","title":{"rendered":"Lo que nos perdemos al no tocar a los dem\u00e1s | El Pa\u00eds"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"font-size:18px\"><em>La ausencia del contacto debido a la pandemia pasa factura. \u201cEvolucionamos como seres cuya necesidad de tocar y ser tocados es fundamental para una vida sana\u201d, explica el antrop\u00f3logo Agust\u00edn Fuentes<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"634\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Captura-de-Pantalla-2021-03-28-a-las-8.36.33-1024x634.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-6270\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Captura-de-Pantalla-2021-03-28-a-las-8.36.33-1024x634.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Captura-de-Pantalla-2021-03-28-a-las-8.36.33-300x186.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Captura-de-Pantalla-2021-03-28-a-las-8.36.33-768x475.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Captura-de-Pantalla-2021-03-28-a-las-8.36.33-1536x951.jpg 1536w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Captura-de-Pantalla-2021-03-28-a-las-8.36.33.jpg 1958w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-cyan-blue-color has-text-color has-medium-font-size\">MANUEL JABOIS \/ Madrid \/ EL PA\u00cdS<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando llega a su casa, Marina Laredo (77 a\u00f1os) se quita la mascarilla, se despoja de la pantalla de pl\u00e1stico que le cubre la cara, limpia la alfombra con agua y lej\u00eda y deja los zapatos fuera. \u201cYo rayo la ridiculez, me paso siete pueblos\u201d, dice. Esta mujer que vive en Pontevedra lleva m\u00e1s de un a\u00f1o sin sentir el tacto de nadie. Solo su sobrino m\u00e1s peque\u00f1o, cuando se encuentran en la calle, se abalanza sobre ella para abrazarle las piernas. Pero de piel, nada. No es sano contagiarse del virus, tampoco es sano del todo protegerse de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2020\/03\/25\/babelia\/1585148542_239017.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Agust\u00edn Fuentes, profesor del departamento de Antropolog\u00eda de la Universidad de Princeton (Estados Unidos)<\/a>, lo explica: \u201cLos seres humanos evolucionaron como seres cuya necesidad de tocar y ser tocados, conversar, debatir y re\u00edr juntos, sonre\u00edr y coquetear entre s\u00ed, e interactuar en grupos es fundamental para una vida sana. El propio funcionamiento de los sistemas neurobiol\u00f3gicos, de las hormonas y enzimas que circulan por las arterias, los intestinos y otros \u00f3rganos, est\u00e1 ligado a las relaciones con los dem\u00e1s\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El tacto es el sentido m\u00e1s desarrollado de un reci\u00e9n nacido, su primera comunicaci\u00f3n con el mundo exterior. Hace dos semanas una investigaci\u00f3n difundida por la publicaci\u00f3n&nbsp;<em>EclinicalMedicine&nbsp;<\/em>y promovida por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) puso en evidencia la importancia de que los reci\u00e9n nacidos&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.who.int\/es\/news\/item\/16-03-2021-new-research-highlights-risks-of-separating-newborns-from-mothers-during-covid-19-pandemic\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">tuviesen un contacto estrecho con sus madres&nbsp;<\/a>nada m\u00e1s nacer. Porque parad\u00f3jicamente, y aunque en muchos pa\u00edses se separa al beb\u00e9 de la madre ante el riesgo de que pueda tener covid-19, esta ausencia de contacto expone a un mayor riesgo de muerte al beb\u00e9 que lo que har\u00eda el virus.<\/p>\n\n\n\n<p>En la Universidad de Miami, Tiffany Field ha fundado el Instituto de Investigaci\u00f3n del Tacto. Hace unos meses,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.wired.co.uk\/article\/skin-hunger-coronavirus-human-touch\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Field explic\u00f3 en el semanario estadounidense Wired<\/a>&nbsp;que al tocar otra piel se activan unos sensores de presi\u00f3n que env\u00edan mensajes a un nervio en el cerebro llamado vago: \u201cSi aumenta la actividad vagal, el sistema nervioso se ralentiza, la frecuencia card\u00edaca y la presi\u00f3n arterial disminuyen y las ondas cerebrales se relajan. Y se reducen los niveles de hormonas del estr\u00e9s como el cortisol\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En Toledo, Sonia Garc\u00eda (37 a\u00f1os), lleva m\u00e1s de un a\u00f1o sin tocar a alguien. Esta auxiliar de Odontolog\u00eda de Calzada de Calatrava (Ciudad Real, Castilla La Mancha) ten\u00eda pensado viajar a las Fallas el mismo d\u00eda en que el Gobierno acab\u00f3 declarando el estado de alarma. Desde entonces, su vida social apag\u00f3 la luz y se sumergi\u00f3 en un extremo estado de hibernaci\u00f3n. \u201cYo soy una persona muy cari\u00f1osa, una persona que toca y que abraza, y que besa. Llevo un a\u00f1o en el que voy de casa al trabajo, y del trabajo a casa. Solo paro en el supermercado y en la farmacia\u201d, dice. No ha entrado en un bar, no ha comido ni cenado con ninguna amiga.&nbsp;<a href=\"https:\/\/smoda.elpais.com\/moda\/5-cambios-faciles-para-retomar-el-control-emocional-sobre-las-redes-sociales\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\u201cMucho m\u00f3vil, mucho&nbsp;<em>wasap<\/em>, mucho Instagram\u201d<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00fanico gesto afectuoso que ha recibido estos 12 meses sucedi\u00f3 cuando fue al pueblo a visitar a sus padres en verano. Los abraz\u00f3 al aire libre, con mascarilla y la cara cruzada para evitar contacto. Un d\u00eda, avanzada la pandemia, se rompi\u00f3. \u201cEmpec\u00e9 a notar un desgaste psicol\u00f3gico muy grande y tuve ansiedad. Pero no sab\u00eda lo que era. Un nudo en la garganta y una presi\u00f3n en el pecho. Fui al m\u00e9dico, estuve tomando una pastilla diaria un tiempo y ahora llevo un tratamiento\u201d, dice Sonia Garc\u00eda. \u201cYo soy una persona muy sociable. S\u00e9 que estoy siendo muy estricta, pero tambi\u00e9n creo que merece la pena serlo\u201d. Estos d\u00edas se ha vacunado. \u00bfAcaba la soledad? \u201cPoco a poco, pero s\u00ed, acaba\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuentes considera natural que sucedan cosas malas cuando los seres humanos est\u00e1n socialmente aislados o privados de sus derechos: \u201cDepresi\u00f3n fisiol\u00f3gica y psicol\u00f3gica, funci\u00f3n inmunol\u00f3gica reducida, malestar gastrointestinal, dificultades cognitivas\u201d. \u00bfSue\u00f1a Sonia Garc\u00eda con que vuelve a tocar a alguien? \u00bfSue\u00f1a con afecto, con sexo, con cari\u00f1o? \u00bfAl estilo de la pel\u00edcula que ha recordado recientemente\u00a0<em>The Economist<\/em>\u00a0sobre un convicto que echaba tanto de menos el contacto de otro ser humano que fing\u00eda que las moscas eran los dedos de su esposa? \u201cNo recuerdo lo que sue\u00f1o, pero te aseguro que no hace falta: lo sue\u00f1o despierta. Retomar mi vida social, retomar mi vida familiar, retomar mi vida sexual. Porque las tres se han quedado paradas hace un a\u00f1o\u201d, dice. Hace unos d\u00edas, como trabajadora sanitaria, se puso la segunda dosis de la vacuna. Tiene que esperar unos d\u00edas que ya ha calculado sobre el calendario para, despu\u00e9s de 13 meses, renacer.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:30px\"><strong><em>\u201cNo recuerdo lo que sue\u00f1o, pero te aseguro que no hace falta: lo sue\u00f1o despierta. Retomar mi vida social, retomar mi vida familiar, retomar mi vida sexual. Porque las tres se han quedado paradas hace un a\u00f1o\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>SONIA GARC\u00cdA LLEVA UN A\u00d1O SIN TOCAR A OTRA PERSONA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hace unas semanas, a Ram\u00f3n Rivas, estudiante en Santiago de Compostela, le plantaron un abrazo. \u201cEl tipo no me conoc\u00eda tanto, pero se ve que ven\u00eda con unas copas de m\u00e1s, era amigo de la persona que estaba conmigo y nos abraz\u00f3 a los dos\u201d, dice. Lo recuerda con humor, pero los d\u00edas siguientes se qued\u00f3, como dice, \u201crayado\u201d. \u201cEl raro soy yo, que es el que cumple las normas y se defiende del virus, hace lo posible para no propagarlo. Me falt\u00f3 tiempo y valor para rechazarlo. Pero en general desisto de dar la mano si me la ofrecen, mantengo la distancia y aviso cuando no se est\u00e1 manteniendo, y me aparto si me vas a tocar (el antebrazo, la espalda&#8230;) mientras hablamos. Al principio era un calvario porque no quer\u00eda parecer irrespetuoso, maleducado o descort\u00e9s, pero luego pens\u00e9: si estamos en una pandemia, el irrespetuoso no es precisamente el que se aparta\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfLas amigas de Sonia Garc\u00eda entiende que prefiera no quedar con ellas? \u201cLo han entendido pero es verdad que han insistido: me dicen que no pasa nada, es al aire libre, etc\u00e9tera. No es f\u00e1cil\u201d, dice. \u201cYo qu\u00e9 quieres que te diga\u201d, acaba Rivas. \u201cS\u00e9 que habr\u00e1 cuchicheos y bromas sobre m\u00ed. O alguno me ha dicho que exagero. Pero en fin\u201d. El psic\u00f3logo Juan Carlos de Vicente cree que la tradici\u00f3n judeocristiana ha denostado los sentidos de cercan\u00eda, \u201cpor pecaminosos: olfato, gusto y tacto\u201d. \u201cEl tacto es lo que experimentamos cuando conocemos a alguien y le damos la bienvenida. O cuando nos despedimos. Sin eso no conectas con esa parte de tranquilidad y de confianza que te da el contacto. Tocar es certidumbre, placer y regulaci\u00f3n de la ansiedad; en este per\u00edodo hemos perdido eso, y es normal que los niveles de ansiedad se incrementen y los niveles de intranquilidad emocional tambi\u00e9n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El antrop\u00f3logo Agust\u00edn Fuentes entiende el&nbsp;<em>shock&nbsp;<\/em>que supone frenar el contacto y la socializaci\u00f3n humana. \u201cNos hemos desarrollado durante los \u00faltimos dos millones de a\u00f1os a partir de criaturas peque\u00f1as, desnudas, sin colmillos, sin cuernos y sin garras, parecidas a simios con solo unos pocos palos y rocas para proteger hasta ser los creadores de ciudades y naciones, econom\u00edas globales, planes, computadoras, procesadores de alimentos, grandes obras de arte y miles de delicias culinarias. Logramos estas haza\u00f1as confiando el uno en el otro. Ya sea para descubrir c\u00f3mo crear nuevas y mejores herramientas de piedra, hueso y madera, hacer y usar fuego para cocinar y para la luz nocturna, remodelar ecolog\u00edas o aventurarse en nuevas tierras a trav\u00e9s de desiertos, cursos de agua y cadenas monta\u00f1osas. Lo social y lo innovador est\u00e1n escritos en las neurobiolog\u00edas humanas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El 24 de diciembre,\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2020-12-31\/el-mundo-despide-2020-entre-la-soledad-y-la-esperanza.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Marina Laredo cen\u00f3 sola mientras su familia lo hac\u00eda a su vez a dos calles de distancia.<\/a>\u00a0Comi\u00f3, como siempre en Nochebuena un buey de mar, mazap\u00e1n y turr\u00f3n. Abri\u00f3 una botella de vino. Recibi\u00f3, por supuesto, las llamadas de sus familiares. Se acost\u00f3 pronto. Es una maestra jubilada (\u201cme jubil\u00e9 el d\u00eda en que al volver del recreo yo miraba el reloj m\u00e1s que mis alumnos: una maestra lo es por pasi\u00f3n\u201d). \u201cSi yo cojo el coronavirus y me muero, no pierdo nada. Pero si lo cojo y me quedan secuelas, le fastidio la vida a mi familia, que tiene que estar pendiente de m\u00ed. Velo por ellos y por m\u00ed\u201d, dice al tel\u00e9fono. \u00bfTeme consecuencias psic\u00f3logas a causa de su aislamiento? \u201cCuando esto acabe no s\u00e9 c\u00f3mo reaccionar\u00e9. Yo ahora estoy concentrada en no contagiarme. Tengo esa fuerza\u201d. \u00bfY qu\u00e9 har\u00e1 cuando termine? \u201cAcariciar, besar y abrazar a mis ni\u00f1os\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2021-03-28\/lo-que-nos-perdemos-al-no-tocar-a-los-demas.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ausencia del contacto debido a la pandemia pasa factura. \u201cEvolucionamos como seres cuya necesidad de tocar y ser tocados [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6270,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[736,735],"class_list":["post-6269","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-antropologia-pandemia","tag-pandemia-ausencia-del-contacto"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6269","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6269"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6269\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6271,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6269\/revisions\/6271"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6270"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6269"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6269"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6269"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}