{"id":62216,"date":"2023-11-03T10:38:19","date_gmt":"2023-11-03T16:38:19","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=62216"},"modified":"2023-11-03T10:38:21","modified_gmt":"2023-11-03T16:38:21","slug":"en-su-tinta-la-nina-judia-que-descubrio-el-pan-comer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/en-su-tinta-la-nina-judia-que-descubrio-el-pan-comer\/","title":{"rendered":"En su tinta | La ni\u00f1a jud\u00eda que descubri\u00f3 el pan | Comer"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-white-color has-text-color has-background has-medium-font-size\" style=\"background-color:#685c5c\">Los recuerdos de una deportada de 13 a\u00f1os revelan la barbarie\u00a0nazi<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-style-default\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"948\" height=\"465\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/650c66dc72a53.r_d.501-365-9556.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-62217\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/650c66dc72a53.r_d.501-365-9556.jpeg 948w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/650c66dc72a53.r_d.501-365-9556-300x147.jpeg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/650c66dc72a53.r_d.501-365-9556-768x377.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 948px) 100vw, 948px\" \/><figcaption>Los recuerdos de una deportada de 13 a\u00f1os revelan la barbarie\u00a0nazi<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-medium-font-size\"><strong>DOMINGO MARCHENA \/ EN SU TINTA \/ COMER<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hay mil formas de explicar qu\u00e9 supuso el Holocausto. Una es tan as\u00e9ptica como terrible: las cifras. En 1933 hab\u00eda nueve millones y medio de jud\u00edos en Europa. Al final de la Segunda Guerra Mundial dos de cada tres jud\u00edos hab\u00edan sido asesinados. Pensad en vuestros amigos, en todas las personas que conoc\u00e9is, en todos vuestros seres amados. Y ahora tratad de borrar el recuerdo de dos de cada tres. Eso supuso el Holocausto.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay otra forma de explicarlo: a trav\u00e9s de la mirada de una ni\u00f1a polaca, Tsila Liberman, que contra todo pron\u00f3stico sobrevivi\u00f3 al horror del campo de concentraci\u00f3n y exterminio de Auschwitz-Bikernau. Tras la liberaci\u00f3n, camino de Suecia, \u201cunos hombres buenos\u201d le dieron a Tselinka, como la llamaba cari\u00f1osamente su madre, un manjar exquisito. Mientras com\u00eda, cerr\u00f3 los ojos de placer. \u201c\u00bfQu\u00e9 es esto, mam\u00e1?\u201d. \u201cEs pan. Come, hija\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Lee tambi\u00e9n<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"alignright\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/image_334_164\/files\/fp\/uploads\/2023\/05\/02\/6450e7c3c0ff8.r_d.1499-871.jpeg\" alt=\"Yehiel Mintzberg, Marina Smargonski y Valentina Zbar, ni\u00f1os v\u00edctimas del nazismo\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"has-medium-font-size wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/comer\/20230526\/8935090\/heroe-11-anos-horror-nazi-te-dare-mi-pan-mama.html\">Ni\u00f1os en el horror nazi: \u201cTe dar\u00e9 mi pan, mam\u00e1\u201d<\/a><\/h2>\n\n\n\n<p>DOMINGO MARCHENA<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Los supervivientes del exterminio (del que fueron v\u00edctimas m\u00e1s de un mill\u00f3n de ni\u00f1os) estaban en terribles condiciones tras la liberaci\u00f3n de los campos nazis. \u201cEsqueletos andantes\u201d, los calific\u00f3 el escritor\u00a0<a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/vida\/20210814\/7657348\/victima-mas-longeva-nazismo-boris-pahor.html\">Boris Pahor<\/a>, \u00e9l mismo uno de esos \u201chombres cebra con ramas secas como brazos\u201d. Algunos historiadores sostienen que al menos 20.000 prisioneros jud\u00edos murieron en Alemania durante las primeras semanas de la liberaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Fallecieron a consecuencia de las secuelas de las enfermedades, los trabajos forzados y la desnutrici\u00f3n. O, terrible paradoja, debido a los atracones de comida tras la liberaci\u00f3n. Sus est\u00f3magos no estaban preparados. La comida, la misericordia, la humanidad\u2026 Si para los adultos que volv\u00edan a la vida todo era nuevo y milagroso, imaginaos para ni\u00f1as como Tsila Liberman, que regres\u00f3 del infierno y pudo vivir para contarlo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2023\/09\/21\/650c708c8952a.jpeg\" alt=\"Padres y ni\u00f1os polacos, junto a los trenes que los llevar\u00edan a Treblinka\"\/><figcaption>Padres y ni\u00f1os polacos, junto a los trenes que los llevar\u00edan a Treblinka&nbsp;&nbsp;US HMM<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En la monta\u00f1a de memorias, recuerdos y testimonios de supervivientes, deber\u00eda ocupar un lugar de honor el libro&nbsp;<em>Tselinka, una ni\u00f1a que sobrevivi\u00f3 a Auschwitz<\/em>, publicado originalmente en hebreo en el 2002. Pero es tan grande este Everest que no todos los relatos se abren un hueco. El de la Tsila Liberman no ha llamado la atenci\u00f3n de editoriales espa\u00f1olas, pero puede leerse parcialmente en la&nbsp;<a href=\"https:\/\/acortar.link\/cGaCP5\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">web de Yad Vashem<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de un museo sobre el Holocausto y del Centro Mundial de Conmemoraci\u00f3n de la Sho\u00e1, Yad Vashem es sobre todo una pregunta. \u00bfPor qu\u00e9? Eso mismo se pregunt\u00f3 en 1941 Tsila Liberman, cuando su pl\u00e1cida vida en Polonia se rompi\u00f3 para siempre y todos los suyos fueron obligados a trasladarse al gueto de Kielce, en el sureste del pa\u00eds. Ella se qued\u00f3 con su madre. Su hermano mayor y su padre fueron enviados a trabajar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2023\/09\/21\/650c6b7634698.jpeg\" alt=\"Zyklon\"\/><figcaption>Bolitas de Zyklon B para las c\u00e1maras de gas, en un campo liberado&nbsp;&nbsp;US HMM<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En 1943 los alemanes decidieron \u201cganar espacio en el gueto y llevarse a los ni\u00f1os\u201d. Tsila, aquella Tselinka que no sab\u00eda qu\u00e9 pasaba, vio como su madre le pon\u00eda cu\u00f1as en los zapatos para que pareciera m\u00e1s alta. La aleccion\u00f3 para que mintiera y dijera que tenia 15 a\u00f1os (ten\u00eda 10 a\u00f1os y seis meses). Tambi\u00e9n la maquill\u00f3 y le puso carm\u00edn en los labios. Eso la salv\u00f3. Todos los ni\u00f1os que se fueron del gueto murieron asesinados.<\/p>\n\n\n\n<p>Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, toda la familia fue deportada en un tren de ganado al campo de concentraci\u00f3n y exterminio de Bikernau, una de las filiales de la muerte de Auschwitz. Hombres y mujeres fueron separados al bajar del convoy. La madre y la ni\u00f1a, que volvi\u00f3 a enga\u00f1ar a los verdugos sobre su edad, realizaron trabajos forzados. La menor logr\u00f3 sobrevivir a todas las selecciones, incluida una del asesino Josef Mengele.<\/p>\n\n\n\n<p>Lee tambi\u00e9n<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"alignleft\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/image_334_164\/uploads\/2019\/04\/14\/5fa51e4b73472.jpeg\" alt=\"Horizontal\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"has-medium-font-size wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/internacional\/20190414\/461632835447\/neus-catala-muere-hitler.html\">Neus Catal\u00e0, el triunfo de la dignidad sobre el nazismo<\/a><\/h2>\n\n\n\n<p>DOMINGO MARCHENA<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Madre e hija tambi\u00e9n pasaron por los campos de Ravensbr\u00fcck (el de Neus Catal\u00e0) y Malchow, en Alemania. Cuando por fin fueron liberadas, viajaron hasta Colonia en camiones de la Cruz Roja (esos \u201chombres buenos\u201d de los que habla una autobiograf\u00eda que quema como quema el hielo). M\u00e1s tarde viajaron como refugiadas a Dinamarca y Suecia, donde supieron que el hermano de Tsila muri\u00f3 unos d\u00edas antes de la liberaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El padre, sin embargo, tambi\u00e9n sobrevivi\u00f3 y se pudo reunir con su mujer y su hija. A\u00f1os despu\u00e9s los Liberman emigraron a Israel. Y fin de la historia. \u00bfFin de la historia? Una Tsila ya adulta reuni\u00f3 valor para volver a gritar la pregunta de su vida, esta vez por escrito. \u00bfPor qu\u00e9? Desde 1945 el mundo (o la parte del mundo que hasta entonces quiso mirar hacia otro lado) se formula la misma cuesti\u00f3n, sin hallar la respuesta. \u00bfPor qu\u00e9? <\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Doscientos supervivientes vuelven a Auschwitz en su 75 aniversario\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/z0eJUCoIPS8?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>En una parada del camino hasta Dinamarca, cuando se bajaron del cami\u00f3n en el que viajaban junto a Tsila y su madre, las liberadas se ordenaron en filas de cinco. Los \u201chombres buenos\u201d les dijeron que ya no hac\u00eda falta que lo hicieran porque no eran presas y pod\u00edan ir donde quisieran. Pero ellas no se lo acababan de creer. Cuando le preguntaban la edad, tambi\u00e9n nuestra ni\u00f1a dec\u00eda: \u201cTengo 16 a\u00f1os y puedo trabajar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00eda 13, pero se aferraba por inercia a la respuesta que le hab\u00eda salvado tantas veces la vida. Ya hab\u00eda redescubierto que hab\u00eda una cosa riqu\u00edsima que se llamaba pan, pero a\u00fan no se hab\u00eda acostumbrado a poder comer siempre que tuviera hambre. Cada vez que ve\u00eda una bandeja con emparedados, por ejemplo, aprovechaba el menor descuido para guardarse dos o tres en los bolsillos, \u201cpor si las cosas volv\u00edan a ser como antes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La harina<\/h2>\n\n\n\n<p>Era una ni\u00f1a, pero no era la \u00fanica que pensaba as\u00ed. Una mujer hecha y derecha fue sorprendida una noche amasando pan con un poco de harina de la que se hab\u00eda apropiado. Le dijeron que no era necesario que lo hiciera, que aprovechara la noche para descansar porque tendr\u00eda todo el pan que quisiera cuando se levantara. La mujer acept\u00f3 a rega\u00f1adientes y con la condici\u00f3n de dormir al lado de la masa que hab\u00eda preparado.<\/p>\n\n\n\n<p>Y era verdad. A la ma\u00f1ana siguiente, dice Tsila, \u201cun aroma de pan fresco invad\u00eda nuestro dormitorio. Era un olor agradable y excitante, que viajaba por el aire, un olor embriagador. Pan reci\u00e9n horneado\u201d. Todo era una novedad. Viajar en un tren, \u201cpero en un tren de verdad, con asientos \u00a1y lavabo!, no en un vag\u00f3n de carga para ganado\u201d. Poder ir de aqu\u00ed para all\u00e1 \u201cy que te pidieran las cosas por favor, con una sonrisa\u201d. La vida.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La vida<\/h2>\n\n\n\n<p>\u201c\u00a1Qu\u00e9 rico es el pan negro con queso!\u201d. \u201cNo es queso, Tselinka. Es pan negro untado con manteca\u201d. \u201c\u00a1Pues qu\u00e9 rico!\u201d. Como en\u00a0<em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>, \u201cel mundo era tan reciente, que muchas cosas carec\u00edan de nombre y para mencionarlas hab\u00eda que se\u00f1alarlas con el dedo\u201d. Y as\u00ed, se\u00f1alando esto y aquello, una ni\u00f1a que vivi\u00f3 horrores inimaginables supo que tambi\u00e9n exist\u00edan cosas como el chocolate y el cacao caliente en un vaso de leche.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group has-very-light-gray-to-cyan-bluish-gray-gradient-background has-background is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\">\n<p>Una pregunta sin respuesta<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfFue feliz Tsila Liberman?<\/h2>\n\n\n\n<p>Esta cr\u00f3nica deber\u00eda acabar como acaba V\u00edctor Juan, escritor y maestro de maestros, sus charlas escolares sobre Conchita Monr\u00e1s y Ram\u00f3n Ac\u00edn. Conchita y Ram\u00f3n eran dos personas buenas y que se amaban por encima de todo. Tambi\u00e9n fueron dos de los primeros fusilados por el franquismo. Ten\u00edan dos ni\u00f1as, Katia y Sol. Siempre hay alg\u00fan cr\u00edo que, cuando V\u00edctor termina su conferencia, se le acerca para preguntarle: \u201c\u00bfY las ni\u00f1as? \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 con las ni\u00f1as?\u201d. Y \u00e9l, que cuenta la historia como nadie y espera la pregunta, le contesta con ternura: \u201cCrecieron y fueron muy felices porque es lo que sus padres quer\u00edan que fuesen\u201d. Ojal\u00e1 el cronista pudiera estar tan seguro con Tsila Liberman. \u00bfFue feliz? \u00bfTuvo hijos? \u00bfNietos? \u00bfEst\u00e1n sus descendientes en Gaza? \u00bfSon felices?<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/historiayvida\/historia-contemporanea\/20210313\/6262937\/guerra-civil-ramon-acin-anarquismo-represion.html\">Los fusilados de las pajaritas y los l\u00e1pices<\/a><\/h2>\n\n\n\n<p>LA HISTORIA DE CONCHITA MONR\u00c1S Y RAM\u00d3N AC\u00cdN<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/image_80_83\/uploads\/2023\/09\/21\/650c6de748976.jpeg\" alt=\"Conchita Monr\u00e1s y Ram\u00f3n Ac\u00edn\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/comer\/20231103\/9244234\/nina-judia-redescubrio-pan.html\">https:\/\/www.lavanguardia.com\/comer\/20231103\/9244234\/nina-judia-redescubrio-pan.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los recuerdos de una deportada de 13 a\u00f1os revelan la barbarie\u00a0nazi DOMINGO MARCHENA \/ EN SU TINTA \/ COMER Hay 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