{"id":61017,"date":"2023-10-17T05:48:02","date_gmt":"2023-10-17T10:48:02","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=61017"},"modified":"2023-10-17T05:48:05","modified_gmt":"2023-10-17T10:48:05","slug":"opinion-vivir-para-el-tiempo-o-vivir-fuera-del-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/opinion-vivir-para-el-tiempo-o-vivir-fuera-del-tiempo\/","title":{"rendered":"Opini\u00f3n | Vivir para el tiempo o vivir fuera del tiempo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color\" style=\"font-size:26px\">P<strong><em>or Dr. Fidencio Aguilar V\u00edquez<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde el mismo enunciado nos damos una idea de lo que significa esta&nbsp;<strong>disyuntiva<\/strong>. Por un lado, vivir para el tiempo ser\u00eda agotar nuestra existencia personal en el solo lapso temporal comprendido desde que comenzamos a ser hasta este momento, o hasta que dejemos esta existencia&nbsp;<strong>hist\u00f3rica personal<\/strong>. Por el otro lado, vivir -o mejor dicho, querer vivir- fuera del tiempo implicar\u00eda descuidar esta historia en la que vivimos, este mundo temporal, y enfocarnos en otra dimensi\u00f3n, otra realidad, otra aspiraci\u00f3n. \u00bfEs posible lo uno o lo otro?<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 ni vivir para el tiempo sea posible del todo, por muy intensos que seamos. Agotar la vida aqu\u00ed y ahora, en su m\u00e1s grande intensidad, entregarse al instante con toda la hondura posible, no s\u00e9 si sea factible, \u00bfc\u00f3mo agotar en ese instante la totalidad de la vida, no digo la totalidad de la vida en s\u00ed, sino la totalidad de nuestra vida personal, o siquiera de la que hasta el momento presente hemos vivido? Si disfrutamos el instante en su intensidad o en su totalidad, lo hacemos s\u00f3lo de ese instante, no de todos los instantes vividos.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso, si traj\u00e9ramos al presente de nuestra conciencia todos y cada uno de los instantes que hemos vivido, al prestarles atenci\u00f3n, quiz\u00e1 descuidemos el instante presente y su intensidad. Un instante presente suele evocarnos momentos del pasado, entonces relacionamos y ese momento presente se enriquece con los recuerdos de los anteriores: lo hacemos significativo. Pero puede surgir una duda, \u00bfno podemos dirigir nuestra conciencia al futuro? Una imaginaci\u00f3n o figuraci\u00f3n quiz\u00e1 podr\u00eda hacer lo que el recuerdo en el momento presente, es decir, una significaci\u00f3n o resignificaci\u00f3n. Una suerte de luz en el presente.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 en esta ruta estemos cayendo en un juego psicol\u00f3gico y no es este el sentido de lo que quiero se\u00f1alar cuando leemos el postulado: \u201cvivir para el tiempo\u201d. Quiz\u00e1 se entienda mejor si al anterior postulado lo completamos con el otro: \u201cvivir fuera del tiempo\u201d. Como si dij\u00e9ramos: vivir simplemente fuera de la realidad, de este mundo; lo que querr\u00eda decir: evadirse, huir de nuestra situaci\u00f3n, de nuestras circunstancias y responsabilidades. As\u00ed, la primera cosa significar\u00eda agotarse en el tiempo, y la otra, evadirse de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero desde ya nuestra raz\u00f3n nos advierte que tal enunciado es una falsa disyuntiva: no podemos en realidad ni agotarnos en el tiempo ni evadirnos de \u00e9l. Nuestra condici\u00f3n parece confirmarlo, aunque no deja de ser una cierta tentaci\u00f3n (como toda tentaci\u00f3n, tiene sus vericuetos de factibilidad). Amable lector, lectora, espero que habiendo llegado hasta estas l\u00edneas no haya yo suscitado su enojo o, peor a\u00fan, su aburrimiento. Su curiosidad ser\u00eda mejor. Porque se dar\u00eda cuenta que se trata, en efecto, de una tentaci\u00f3n de nuestra \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra forma de nombrar ese \u201cvivir para el tiempo\u201d y ese \u201cvivir fuera del tiempo\u201d es, para el primero, \u201cvivir para el m\u00e1s ac\u00e1\u201d; para el segundo, \u201cvivir para el m\u00e1s all\u00e1\u201d. Quiz\u00e1 enunciados as\u00ed sea m\u00e1s sencillo reconocer ambas dimensiones. Todo viene a colaci\u00f3n porque me encontr\u00e9 una nota de Michele Federico Sciacca que se\u00f1alaba, en alusi\u00f3n a lo que he se\u00f1alado, las dos tentaciones de nuestros d\u00edas:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLas dos tendencias del hombre contempor\u00e1neo son abstractas, inhumanas y mort\u00edferas; \u00abvivir en el tiempo\u00bb; \u00abvivir fuera del tiempo\u00bb: entre ambas consiguen, por la com\u00fan posici\u00f3n inmanent\u00edstica del historicismo m\u00e1s integral, que es la negaci\u00f3n de la verdadera historicidad y siempre \u00abnaturalizaci\u00f3n\u00bb del hombre, en \u00faltima instancia, su \u00abmaterializaci\u00f3n\u00bb, el auspicio del tecnicismo cientista.\u201d (1)<\/p>\n\n\n\n<p>El inmanentismo es una postura filos\u00f3fica que sostiene que no hay otra realidad que la natural-hist\u00f3rica. No hay, por lo tanto, existencia trascendente, m\u00e1s all\u00e1 del tiempo o de este mundo. Todo se acaba con la muerte y, como antes de nacer, el ser humano vuelve a la nada. Desde luego, el tema de la trascendencia y de una existencia m\u00e1s all\u00e1 de la muerte ha sido motivo de discusiones filos\u00f3ficas desde el origen de la filosof\u00eda hasta nuestros d\u00edas. M\u00e1s que de creencias -que tambi\u00e9n las hay- se trata de argumentos filos\u00f3ficos en uno y en otro sentido: unos admiten, al menos como hip\u00f3tesis, que hay otra vida; otros lo niegan.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de M. F. Sciacca, se convenci\u00f3 \u00e9ste de la insuficiencia del inmanentismo porque en sus a\u00f1os juveniles sigui\u00f3 a un fil\u00f3sofo italiano, Giovanni Gentile, que estableci\u00f3 una filosof\u00eda conocida como el \u201cactualismo\u201d. Tal pensamiento se basaba en las tesis de W. F. Hegel de que el esp\u00edritu absoluto (Dios, el pensamiento en s\u00ed) se hace historia, tiempo, cultura, civilizaci\u00f3n (el pensamiento fuera de s\u00ed) y se sintetiza en el Estado (pensamiento en s\u00ed y para s\u00ed). Desde ah\u00ed, el pensamiento se vuelve \u201cYo trascendental\u201d que es el \u00fanico inmortal.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese \u201cYo trascendental\u201d, universal, estaba todo \u201cen acto\u201d en el Estado. Para Sciacca el yo personal fenece ante el \u201cYo trascendental\u201d. Una inmortalidad que no es personal, no puede denominarse propiamente \u201cyo\u201d. Aqu\u00ed es donde se desilusiona de su maestro y del \u201cactualismo\u201d. Escribe:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cManifestamos la exigencia de la trascendencia, de una mayor concreci\u00f3n del sujeto y el objeto. El motivo, empero, es uno: ayer el idealismo nos parec\u00eda una fe y nos contentamos sin buscar otra; hoy nos parece una filosof\u00eda que, como todas las filosof\u00edas, no satisface al esp\u00edritu, el cual no se conforma s\u00f3lo con la actitud cr\u00edtica, sino que reclama a manos llenas la fe, y una fe firme, fuera de discusi\u00f3n.\u201d (2)<\/p>\n\n\n\n<p>Su idealismo primero fue cr\u00edtico (del actualismo), luego fue objetivo, luego cristiano. En esta maduraci\u00f3n de su personalidad filos\u00f3fica plante\u00f3 una interioridad objetiva, o un idealismo objetivo. La l\u00f3gica que hizo fue esta: El Ser por antonomasia es Dios. Cuando Dios crea participa a la criatura de su Ser (pero no es que se vac\u00ede en ella). En el caso del ser humano, Dios le participa de su Ser mediante la idea del ser. Gracias a la idea del ser, el humano no s\u00f3lo es (existe) sino que se da cuenta de su propio ser, del ser de las cosas y del Ser de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, pues, a partir de esa nota, ni los seres humanos nos agotamos en el tiempo y en la historia (cito de nuevo a O. Paz: \u201csomos m\u00e1s que tr\u00e1nsito hist\u00f3rico\u201d,\u00a0<em>El arco y la lira<\/em>) ni vivimos fuera del tiempo: podemos evadirnos, alienarnos, fugarnos, pero no podemos dejar de ser hist\u00f3ricos. Esto nos permite decir que no nos ofrendamos al \u201cYo trascendental\u201d del Estado, ni de la eficacia de la historia, es decir, el poder. Pero tampoco nos quedamos cruzados de manos. Nuestra condici\u00f3n hist\u00f3rica nos exige estar a la altura de nuestro tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>M. F. Sciacca,&nbsp;<em>L\u2019interirit\u00e0 oggettiva<\/em>,&nbsp;<em>Opere di Michele Federico Sciacca. III.1<\/em>, Palermo: L\u2019Epos, 1989, p. 91. La traducci\u00f3n del italiano es m\u00eda. V\u00e9ase tambi\u00e9n mi libro&nbsp;<em>La modernidad limitada. La idea del ser y el lugar de la raz\u00f3n en el pensamiento de M. F. Sciacca<\/em>, Cuernavaca: CIDHEM, 2008, pp. 361ss.<br>M. F. Sciacca,&nbsp;<em>La clessidra<\/em>,&nbsp;<em>Opere di Michele Federico Sciacca. II.2<\/em>, Palermo: L\u2019Epos, 1993, p. 95.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Dr. Fidencio Aguilar V\u00edquez Desde el mismo enunciado nos damos una idea de lo que significa esta&nbsp;disyuntiva. 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