{"id":57299,"date":"2023-08-21T08:57:36","date_gmt":"2023-08-21T13:57:36","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=57299"},"modified":"2023-08-21T08:57:38","modified_gmt":"2023-08-21T13:57:38","slug":"la-insoportable-degeneracion-pija-del-diseno-y-la-arquitectura-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/la-insoportable-degeneracion-pija-del-diseno-y-la-arquitectura-el-mundo\/","title":{"rendered":"La insoportable degeneraci\u00f3n pija del dise\u00f1o y la arquitectura | El Mundo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-white-color has-text-color has-background has-medium-font-size\" style=\"background-color:#9c5050\">&#8216;La habitaci\u00f3n de Dylan Thomas&#8217;, de Antonio Costa G\u00f3mez, se rebela contra la deriva alienante de edificios de est\u00e9tica pretendidamente moderna<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Captura-de-Pantalla-2023-08-21-a-las-7.31.16-1024x682.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-57300\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Captura-de-Pantalla-2023-08-21-a-las-7.31.16-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Captura-de-Pantalla-2023-08-21-a-las-7.31.16-300x200.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Captura-de-Pantalla-2023-08-21-a-las-7.31.16-768x511.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Captura-de-Pantalla-2023-08-21-a-las-7.31.16-1536x1022.jpg 1536w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Captura-de-Pantalla-2023-08-21-a-las-7.31.16.jpg 1980w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Una habitaci\u00f3n tradicional en Nara (Jap\u00f3n).<strong>GETTY<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-medium-font-size\"><strong>MARIO CANAL \/ EL MUNDO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se arrepinti\u00f3 inmediatamente y pidi\u00f3 disculpas, pero la frase de&nbsp;<strong>Esperanza Aguirre<\/strong>&nbsp;sobre la arquitectura contempor\u00e1nea quedar\u00e1 como uno de sus grandes&nbsp;<em>hits<\/em>: \u00abHabr\u00eda que matarlos [a los arquitectos], porque sus cr\u00edmenes perduran m\u00e1s all\u00e1 de su propia&nbsp;vida\u00bb. Lo solt\u00f3 hace algo m\u00e1s de diez a\u00f1os frente al Ayuntamiento de Valdemaqueda, un peque\u00f1o edificio de formas c\u00fabicas contundente y funcional; casi un molde de las construcciones administrativas contempor\u00e1neas, fr\u00edas y geom\u00e9tricas, cuyo linaje asciende hasta la arquitectura moderna de entreguerras; una est\u00e9tica que super\u00f3 el esp\u00edritu burgu\u00e9s y decadente a base de eliminar lo superficial.&nbsp;<strong>Muerte al ornamento, que dir\u00eda Adolf Loos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El reduccionismo ha continuado desde entonces como paradigma de lo eficiente, aseado y pretencioso. Pero lo que en su momento result\u00f3 un programa est\u00e9tico y te\u00f3rico original y rupturista ha degenerado en uniformidad y algo mucho peor: \u00abPara m\u00ed el dise\u00f1o moderno es autoritarismo y enemistad con la vida\u00bb, explica<strong>&nbsp;Antonio Costa G\u00f3mez,<\/strong>&nbsp;autor de un delicioso libelo contra cierto tipo de est\u00e9tica contempor\u00e1nea titulado&nbsp;<em><strong>La habitaci\u00f3n de Dylan Thomas<\/strong><\/em>&nbsp;(Ed. Irrecuperables).<\/p>\n\n\n\n<p>Fil\u00f3logo e historiador de arte, tambi\u00e9n novelista, Costa G\u00f3mez (Barcelona, 1956) declara su lealtad al esp\u00edritu individual y naturalista que el poeta estadounidense que da t\u00edtulo a su libro dej\u00f3 tras de s\u00ed en la habitaci\u00f3n donde escrib\u00eda. Un espacio lleno de recuerdos personales, fotograf\u00edas y mobiliario humilde y gastado que puede visitarse en&nbsp;<strong>Laugharne, Gales<\/strong>. Y se l\u00eda a patadas contra el mobiliario de dise\u00f1o uniforme, contra la arquitectura que excusa su falta de originalidad en las formas depuradas, contra los chefs que venden humo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abMi libro surge de un hartazgo. De entrar en montones de locales y bares que parecen comisar\u00edas, de sentirme sin escapatoria\u00bb. Tambi\u00e9n de sentarse en bancos p\u00fablicos sin respaldo. \u00abParece que quieren que te caigas o te mantengas estirado y sin aliento. No quieren que est\u00e9s a gusto, que seas t\u00fa mismo\u00bb, asegura.\u00a0<strong>\u00abEl dise\u00f1o moderno es una violencia contra todos nosotros\u00bb.<\/strong>\u00a0La postura de Costa G\u00f3mez tiene poco de impulso reaccionario. Es culta y sensible, c\u00e1ustica y melanc\u00f3lica. Convence y seduce porque diferencia entre la relevancia del movimiento moderno, la Bauhaus, por ejemplo, de lo que vendr\u00eda despu\u00e9s agotando el molde. Todo aquello que antepone el r\u00edgido concepto de un dise\u00f1o al bienestar del usuario.<\/p>\n\n\n\n<p>En 96 cap\u00edtulos breves de dos p\u00e1ginas cada uno,&nbsp;<em>La habitaci\u00f3n de Dylan Thomas<\/em>&nbsp;desgrana las filias y las fobias de Costa, subjetivas aunque no arbitrarias. Un sutil juego de t\u00e9 de<strong>&nbsp;Charles Mckintosh<\/strong>, s\u00ed. La famosa silla Rietveld, qu\u00e9 tortura, o el movimiento&nbsp;<strong>De Stijl,<\/strong>&nbsp;no. El mobiliario tubular de Marcel Breuer o los interiores japoneses escuetos y misteriosos, s\u00ed. La poes\u00eda austera de Antonio Machado, tambi\u00e9n. El mobiliario urbano del barrio de La D\u00e9fense, en Par\u00eds, o de cualquier plaza dura llena de tri\u00e1ngulos y rect\u00e1ngulos, no. Para Costa, habr\u00eda un dise\u00f1o \u00abque libera\u00bb y otro \u00abque aplana\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abCreo que existe cierta complacencia con seguir un estilo sobrio, seco, a veces tosco y aburrido, que no llame la atenci\u00f3n, en una gran cantidad de edificios que se construyen en estos d\u00edas\u00bb, asegura&nbsp;<strong>Pedro Feduchi.&nbsp;<\/strong>Arquitecto y dise\u00f1ador, es reconocido tambi\u00e9n por su comisariado de exposiciones que plantean genealog\u00edas hist\u00f3ricas de ambas pr\u00e1cticas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl racionalismo de nuestros d\u00edas ya no tiene la magia ni el br\u00edo que ten\u00eda cuando se invent\u00f3 en los a\u00f1os treinta\u00bb, contin\u00faa Feduchi. \u00abEs un minimalismo acomodado y, en parte, consecuencia de una postura ideol\u00f3gica. Est\u00e1 mediatizado por varias imposiciones que entran en juego y que afectan a las decisiones de los dise\u00f1adores y arquitectos\u00bb, dice. La industria de la edificaci\u00f3n, el cumplimiento de las normativas, los agentes inmobiliarios, los clientes&#8230;&nbsp;<strong>\u00abTodos est\u00e1n implicados en esta moda de correcci\u00f3n est\u00e9tica y falta de autonom\u00eda creativa\u00bb, a\u00f1ade.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La analog\u00eda entre dise\u00f1ador o arquitecto y dictador aparece varias veces en el libro de Costa, que tiene como subt\u00edtulo&nbsp;<em><strong>Contra el dise\u00f1o moderno y pijo.<\/strong><\/em>&nbsp;\u00abEn lo social el minimalismo se corresponde con esos pijos que quieren alejarse de toda vida y toda variedad, y que no quieren que les roce nadie. Es el esp\u00edritu de la pijer\u00eda excluyente: &#8216;Pago mucho y quiero que el que no puede pagar est\u00e9 lejos&#8217;\u00bb, comenta el escritor.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Paul McClean<\/strong>&nbsp;es el arquitecto de las estrellas de Los \u00c1ngeles. Ha creado&nbsp;<strong>la casa de Beyonc\u00e9 y Jay Z<\/strong>&nbsp;por la que han pagado 88 millones de d\u00f3lares en Bel Air. Representa una est\u00e9tica inane de cubos gigantes. \u00abNos habla de la falta de capacidad de muchas personas para construirse una personalidad propia y original\u00bb, sugiere Feduchi: \u00abEs por ello que triunfa un estilo consagrado y globalizado por los medios. S\u00f3lo la fotograf\u00eda es la protagonista de esa arquitectura\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2023\/08\/19\/16924606354221.jpg\" alt=\"silla Wassily\"\/><figcaption>La famosa silla Wassily.<strong>GETTY<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Lo de McClean y sus emuladores podr\u00eda denominarse como no-taste. La identidad est\u00e9tica definida por la ausencia de gusto: ni bueno ni malo. Inexistente.&nbsp;<strong>Lionel Messi o Chris Hemsworth<\/strong>&nbsp;tambi\u00e9n tienen casas de este tipo en lugares privilegiados. No importa el contexto cultural, se colocan en un sitio u otro. Podemos considerarlas el c\u00e9nit de la decadencia en el dise\u00f1o arquitect\u00f3nico. Edificaciones de trazo esquem\u00e1tico alejadas del \u00abbuen racionalismo, que es muy costoso: hacer desaparecer los elementos que entran en juego en la construcci\u00f3n,&nbsp;<strong>conseguir soluciones simples y limpias,<\/strong>&nbsp;lleva m\u00e1s esfuerzo que no hacerlo\u00bb, seg\u00fan Feduchi.<\/p>\n\n\n\n<p>Las cr\u00edticas a la arquitectura y el dise\u00f1o vacuo o reduccionista surgen desde posiciones que reclaman la tradici\u00f3n, pero tambi\u00e9n de profesionales y grupos de ciudadanos cr\u00edticos con los desmanes arquitect\u00f3nicos y urban\u00edsticos. \u00abActualmente, las ciudades est\u00e1n tendiendo a la estandarizaci\u00f3n, a replicar modelos comerciales y estructuras culturales\u00bb, relata la arquitecta&nbsp;<strong>Ariadna Cantis,<\/strong>&nbsp;que desarrolla proyectos de investigaci\u00f3n y divulgaci\u00f3n en este \u00e1mbito. El dise\u00f1o de espacios p\u00fablicos as\u00e9pticos \u00abpoco amables para los ciudadanos\u00bb, afirma, \u00abno son considerados buenas pr\u00e1cticas a d\u00eda de hoy\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En los pa\u00edses escandinavos la plataforma&nbsp;<strong>Architectural Uprising<\/strong>&nbsp;-revuelta arquitect\u00f3nica- busca cancelar con creciente \u00e9xito los edificios que parecen \u00abcajas de zapatos gigantes, juguetes o accidentes\u00bb, seg\u00fan indican en su web. Y perfiles en redes sociales como Culture Critic denomina \u00absanaci\u00f3n\u00bb a la remodelaci\u00f3n de cualquier edificio moderno, de los malos, que es renovado con un estilo m\u00e1s acorde a la est\u00e9tica tradicional. \u00abYa no se puede hacer arquitectura vern\u00e1cula de verdad. Se puede hacer una ficci\u00f3n formal de la misma\u00bb, previene Feduchi.<\/p>\n\n\n\n<p>El dise\u00f1o y la arquitectura modernos surgieron para aligerar las formas y liberar al ciudadano. Ahora, se sugiere que un alienante exceso de simplicidad puede limitar su longevo \u00e9xito. Para Costa G\u00f3mez, \u00abla soluci\u00f3n es acabar con el dise\u00f1o \u00fanico, que haya muchas opciones. Que la gente pueda expresarse, que este dise\u00f1o no aplaste a todos los dem\u00e1s. La soluci\u00f3n es un poco de apertura, de imaginaci\u00f3n. Pero mi preferencia personal es\u00a0<strong>un cierto romanticismo nuevo\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/cultura\/2023\/08\/20\/64df97cce4d4d8416d8b457f.html\">https:\/\/www.elmundo.es\/cultura\/2023\/08\/20\/64df97cce4d4d8416d8b457f.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8216;La habitaci\u00f3n de Dylan Thomas&#8217;, de Antonio Costa G\u00f3mez, se rebela contra la deriva alienante de edificios de est\u00e9tica pretendidamente [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":57300,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[11897,18293],"class_list":["post-57299","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-arquitectura","tag-dylan-thomas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57299","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=57299"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57299\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":57301,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57299\/revisions\/57301"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/57300"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=57299"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=57299"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=57299"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}