{"id":55738,"date":"2023-07-31T07:43:19","date_gmt":"2023-07-31T12:43:19","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=55738"},"modified":"2023-07-31T07:43:21","modified_gmt":"2023-07-31T12:43:21","slug":"el-camarote-15218-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/el-camarote-15218-1\/","title":{"rendered":"El camarote 15,218 (1) |"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\" id=\"H1_js_64c67a49fdddffff718b457d\">Una semana a bordo del megacrucero Seashore, una ciudad flotante de 339 metros de eslora y 7.000 habitantes<\/h1>\n\n\n\n<p class=\"has-background has-medium-font-size\" style=\"background-color:#4cd9f7\">Nos embarcamos en el &#8216;MSC Seashore&#8217; para contar desde dentro c\u00f3mo funciona este barco gigante de recreo&#8230; y los extra\u00f1os rituales de la fauna que lo habita: \u00abCuando te empiezas a orientar es cuando tienes que marcharte\u00bb<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"910\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/16907285973021-910x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55739\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/16907285973021-910x1024.jpg 910w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/16907285973021-267x300.jpg 267w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/16907285973021-768x864.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/16907285973021.jpg 990w\" sizes=\"(max-width: 910px) 100vw, 910px\" \/><figcaption><strong>FOTOGRAF\u00cdAS DE SANTIAGO SAIZU<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-medium-font-size\"><strong>JORGE BEN\u00cdTEZ \/ PAPEL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la terminal del puerto de Valencia destinada a cruceros, la azafata que comprobaba nuestros billetes para embarcar tuvo un peque\u00f1o desliz:-\u00bfVan entonces ustedes juntos? -, pregunt\u00f3. -S\u00ed, pero nos alojamos en habitaciones separadas. Ella puso cara&nbsp;de extra\u00f1eza y sonri\u00f3. Se hizo un silencio de tres segundos hasta que su compa\u00f1era de mostrador sali\u00f3 en su auxilio: \u00abClaro, ser\u00e1n amigos\u00bb.&nbsp;<strong>Ellas rieron. Yo re\u00ed. Todos re\u00edmos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No me hab\u00eda embarcado y ya hab\u00eda sido catalogado por esa chica como un<em>&nbsp;sugar daddy<\/em>&nbsp;con objetivos homoer\u00f3ticos.<\/p>\n\n\n\n<p>La culpa de esa percepci\u00f3n err\u00f3nea era m\u00e1s bien administrativa: mi DNI registra 43 a\u00f1os de edad, mientras que el de Santi -el fot\u00f3grafo que me acompa\u00f1aba en esta aventura- refrenda sus 20 a\u00f1os de insultante juventud.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-omny-studio wp-block-embed-omny-studio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" title=\"Las vacaciones m\u00e1s caras de la historia\" src=\"https:\/\/omny.fm\/shows\/el-mundo-al-dia\/las-vacaciones-m-s-caras-de-la-historia\/embed#?secret=qXMCq16PRE\" data-secret=\"qXMCq16PRE\" width=\"100%\" height=\"180\" frameborder=\"0\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Un crucero de una semana de duraci\u00f3n supone tal bombardeo de malentendidos, de est\u00edmulos y actividades, de comidas, c\u00f3cteles y quemazones cut\u00e1neos, que recogerlos exige un proceso de rumiado una vez atracado en puerto seco. A lo largo de esta semana voy a intentar poner todo en orden y contar lo mejor posible c\u00f3mo ha sido la traves\u00eda en uno de ellos surcando el Mediterr\u00e1neo con escalas en<strong>&nbsp;Marsella, G\u00e9nova, Civitavecchia, Palermo e Ibiza.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sepan antes que nada que durante este viaje<strong>&nbsp;he ido a clase de kizomba,&nbsp;<\/strong>un baile sensual de Angola que dicen que est\u00e1 muy de moda<strong>.&nbsp;<\/strong>He intentado entender por qu\u00e9 los ingleses madrugan para ocupar con sus toallas las tumbonas de cubierta. He dejado de intentar entender por qu\u00e9 nunca sonr\u00edo cuando me hacen una foto.<\/p>\n\n\n\n<p>He detectado m\u00e1s chancletas que en las 11 temporadas de&nbsp;<em>Los vigilantes de la playa<\/em>. He fichado tatuajes de amor, de lenguas de la Tierra Media y de ofidios. He visto u\u00f1as de pr\u00edncipe, redondas, cuadradas, redondas cuadradas, ovaladas, en forma de almendra, estiletes y con psoriasis.<\/p>\n\n\n\n<p>He aprendido a bordo a decir \u00abcubierta\u00bb en vez de \u00abplanta\u00bb y \u00abcabina\u00bb o \u00abcamarote\u00bb en lugar de \u00abhabitaci\u00f3n\u00bb. He conducido en un simulador de F\u00f3rmula 1. He resistido con dignidad una hora en una&nbsp;<strong>mesa de blackjack&nbsp;<\/strong>con 20 euros en fichas ante unos eslavos forrados tan ebrios que cre\u00edan que yo era ruso parlante.<\/p>\n\n\n\n<p>He escuchado a centenares de italianos cantar&nbsp;<em>Gloria&nbsp;<\/em>de&nbsp;<strong>Umberto Tozzi<\/strong>&nbsp;con la excitaci\u00f3n de un coro evang\u00e9lico. Me he tirado por un tobog\u00e1n de tubo transl\u00facido con forma de intestino grueso. Un cocinero prestidigitador me ha lanzado en una exhibici\u00f3n culinaria un trozo de tortilla a la boca para que lo cazara al vuelo como una foca.<\/p>\n\n\n\n<p>He constatado que necesito una crema solar superior al factor 50. He desafiado al menos tres normas de tr\u00e1fico en un taxi en Marsella. He sudado en una sauna y he revitalizado mi circulaci\u00f3n sangu\u00ednea en una c\u00e1mara frigor\u00edfica con nieve.<\/p>\n\n\n\n<p>He aprendido de un camarero filipino que la vida es corta y de un jubilado espa\u00f1ol que nunca es demasiado larga. He sabido que el karaoke fue inventado para rebajar la autoestima de quienes la tienen alta.<\/p>\n\n\n\n<p>Y he comprobado que&nbsp;<strong>David Foster Wallace<\/strong>&nbsp;no era, como cre\u00eda, cien veces mejor corresponsal de crucero que yo, sino mil.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2023\/07\/30\/16907290557375.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Todo eso por haber aceptado este encargo de mis jefes. Por enrolarme con un bloc de notas y ser un objeto de deseo estad\u00edstico: cumpl\u00eda a rajatabla la edad media del crucerista nacional<strong>&nbsp;(43,6 a\u00f1os)<\/strong>&nbsp;y hab\u00eda elegido el destino m\u00e1s demandado por los espa\u00f1oles&nbsp;<strong>(84%)<\/strong>: el Mediterr\u00e1neo.<\/p>\n\n\n\n<p>Con estas credenciales, el 22 de junio embarqu\u00e9 en el&nbsp;<em>MSC Seashore<\/em>,<strong>&nbsp;un barco de 339 metros de eslora que es un palmo m\u00e1s alto que el Palacio de Cibeles (74 metros), la sede del Ayuntamiento de Madrid.<\/strong>&nbsp;Blanco como la sal, este castillo flotante cuenta con 33 ascensores, cinco piscinas, joyer\u00edas, teatro, una galer\u00eda de arte, 12 bares, una barber\u00eda, 11 restaurantes y hasta una cancha de baloncesto.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo en esa nave era superlativo. Las escaleras del vest\u00edbulo ten\u00edan cristales de Swarovski y su galer\u00eda central desembocaba en una reproducci\u00f3n gigante de Times Square, cuyo calendario cambiaba de d\u00e9cada en funci\u00f3n de la m\u00fasica que interpretaba el pianista-cantante de la noche. Eso no era todo, el decorado neoyorquino se completaba con una Estatua de la Libertad de tres metros de altura que escoltaba al casino.<\/p>\n\n\n\n<p>El l\u00edder moral y t\u00e9cnico de esta expedici\u00f3n colorista de m\u00e1s de 7.000 personas, entre pasajeros y tripulaci\u00f3n, era el capit\u00e1n&nbsp;<strong>Giuseppe Galano<\/strong>. Por su nombre me esperaba un Juan Luis Galiardo de comedia italiana de los a\u00f1os 70, pero cuando lo vi me pareci\u00f3 m\u00e1s bien un se\u00f1or formal con un cierto aire a Aldo Moro.<\/p>\n\n\n\n<p>Debo reconocer que nuestra relaci\u00f3n fue muy limitada. El primer contacto fue visual y se produjo cuando dio su discurso de bienvenida al pasaje durante la presentaci\u00f3n de los miembros m\u00e1s destacados de la tripulaci\u00f3n. Lo hizo en una ceremonia de un cuarto de hora liderada por el director del crucero con m\u00fasica y luces muy del estilo de la elecci\u00f3n del draft de la NBA.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo fue m\u00e1s \u00edntimo y literario: una carta firmada por \u00e9l que recib\u00ed en mi camarote me recriminaba no haber acudido a una charla sobre seguridad naval destinada a los pasajeros reci\u00e9n embarcados. Conf\u00edo, capit\u00e1n Galano, en que acepte mis disculpas retroactivas. Cumpl\u00ed su requerimiento y me tragu\u00e9 el v\u00eddeo correspondiente.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2023\/07\/30\/16907290570711.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Me toc\u00f3 el camarote 15.218, en la planta, perd\u00f3n, puente 15, bautizado como Cabo Byron en honor al punto m\u00e1s oriental de Australia.<\/p>\n\n\n\n<p>Dispon\u00eda de&nbsp;<strong>una cama grande y c\u00f3moda, un ba\u00f1o estrecho pero aprovechado,<\/strong>&nbsp;un televisor (cuyos primeros 20 canales retransmit\u00edan informaci\u00f3n sobre el crucero como un Ministerio de la Verdad), un sof\u00e1 y un balc\u00f3n con vistas al mar en el que uno encontraba sosiego cuando cesaba el trasiego yey\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vista privilegiada que compart\u00eda con los hu\u00e9spedes de mi lado del pasillo, mientras que los de enfrente dorm\u00edan en cabinas interiores y carec\u00edan de ventana. Lo s\u00e9 porque cuando abr\u00eda mi puerta y me cruzaba con un vecino frontal, notaba que estiraba el cuello para chequear mis aposentos a la vez que yo hac\u00eda lo mismo con los suyos.&nbsp;<strong>Era algo un poco rid\u00edculo: durante unos instantes parec\u00edamos dos jirafas en un intento absurdo de apareamiento que se daban los buenos d\u00edas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El camarote era muy agradable, de una clase media acomodada dentro de la oferta inmobiliaria del crucero. Supongo que mi vecino frontal sent\u00eda por m\u00ed lo que yo por la clase aristocr\u00e1tica del barco, la hospedada en el Yatch Club: un cierto odio de clase. No sab\u00eda nada de ella, salvo por un v\u00eddeo de<strong>&nbsp;MSC Crucero<\/strong>s que encontr\u00e9 en YouTube en el que se mostraba el tama\u00f1o envidiable de sus suites, una piscina privada y el acceso privilegiado en los embarques.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante el viaje me pregunt\u00e9 a menudo si los VIP tendr\u00edan cancha de tenis, porque me intrigaba que se pudiera practicar este deporte en el mar. En una encuesta improvisada que realic\u00e9: unos pasajeros cre\u00edan que s\u00ed, otros que no. Finalmente su existencia fue desmentida cuando plante\u00e9 celebrar un torneo de Wimbledon septuagenario y ejercer de juez de silla.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Uno de los primeros prodigios que uno contempla en un crucero se produce al llegar por primera vez al camarote asignado&nbsp;<\/strong>y tu maleta facturada te espera en la puerta. Esto se debe a personas como Ary, un indonesio que se encargaba de la limpieza de mi \u00e1rea y representaba como nadie la amabilidad del personal. La discreci\u00f3n de Ary no me impidi\u00f3 averiguar que era natural de Bali y que se sab\u00eda unas cuantas palabras en espa\u00f1ol con un acento muy logrado.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2023\/07\/30\/16907290527643.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Lo m\u00e1s fascinante era que salvo que se le buscara no se mostraba a la vista. Para m\u00ed era como un fantasma. Cada d\u00eda hac\u00eda la cama, doblaba las toallas con elegancia geom\u00e9trica y me dejaba por las tardes junto a la almohada el programa de actividades del crucero para el d\u00eda siguiente. Todo sin ser detectado. Cuando descubr\u00ed que hab\u00eda un sistema de luces pegado a la puerta que le permit\u00eda averiguar mi presencia o ausencia en la cabina, sent\u00ed cierta decepci\u00f3n. Me gustaba pensar que hac\u00eda su trabajo gracias a sus poderes telequin\u00e9ticos.<\/p>\n\n\n\n<p>A Ary recurr\u00ed en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n cuando me perd\u00eda por mi pasillo de largas rectas y enmoquetado con c\u00edrculos y ovoides con un estilo marinero que nunca descifr\u00e9. As\u00ed aprend\u00ed que perderse forma parte del encanto de un crucero, porque la exigencia de la puntualidad, salvo en las cenas y los espect\u00e1culos, parece haberse abandonado en tierra.&nbsp;<strong>\u00abCuando te empiezas a orientar, es cuando tienes que marcharte\u00bb, me reconoci\u00f3 Paco, jubilado y m\u00e1s experimentado crucerista.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La orientaci\u00f3n es un juego que est\u00e1 relacionado con una tarjeta que te hace entrega la naviera cuando embarcas. Debes llevarla siempre porque sin ella eres como un desaparecido en un accidente en la monta\u00f1a: se supone que est\u00e1s vivo pero \u00e1ndate con ojo.&nbsp;<strong>Es la llave de tu camarote, tu pasaporte para salir en cualquier puerto y el medio de pago a bordo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En una ocasi\u00f3n la perd\u00ed en el buf\u00e9 y acud\u00ed al mostrador de atenci\u00f3n al cliente a la espera de una reprimenda o una multa por solicitar un duplicado. Sin embargo, all\u00ed la ten\u00edan custodiada: un alma noble la hab\u00eda encontrado en el suelo y bajado 10 niveles para entregarla.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2023\/07\/30\/16907290513741.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>En los temas de identificaci\u00f3n resultaba inquietante cuando un empleado pasaba la tarjeta por su tablet cada vez que se solicitaba un servicio. Operaci\u00f3n imprescindible porque en el barco no se aceptaba efectivo, salvo en el casino. Tampoco tarjeta de cr\u00e9dito. No s\u00f3lo se ve\u00edan en la pantalla tus datos y las fronteras de tu poder de consumo, sino una foto que el sistema inform\u00e1tico tardaba un poco en cargar que hab\u00eda sido tomada durante el<em>&nbsp;check in<\/em>. Esa imagen no s\u00f3lo confirmaba mi ya anunciada falta de fotogenia, sino que me mostraba como el retrato robot de un presidiario de Soto del Real.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La sirena anunci\u00f3 la salida del puerto de Valencia justo cuando termin\u00e9 de deshacer la maleta.&nbsp;<\/strong>Empezaba un viaje en el que me correspond\u00edan 6,7 metros cuadrados de las zonas comunes del barco y una fracci\u00f3n a\u00fan por determinar de algunos de los golosos v\u00edveres acaparados en bodega para la semana: 3,2 toneladas de marisco, 47.300 huevos y 302 kilos de jam\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya era uno de los m\u00e1s de<strong>&nbsp;medio mill\u00f3n de espa\u00f1ole<\/strong>s que en 2023 har\u00e1n un crucero y entraba en el club del 19% de la poblaci\u00f3n que lo ha probado al menos una vez.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero los n\u00fameros son tanto una virtud como un peligro. Corr\u00eda el riesgo de creer que lo que no se mide, no existe. Y eso es una trampa estad\u00edstica. Como poliz\u00f3n de la curiosidad a mi lo que me interesaban eran las variables que no aparecen en estudios y registros.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1ntos orgasmos se producir\u00edan la primera noche en alta mar en aquel barco? \u00bfCu\u00e1ntos de estos ser\u00edan fingidos? \u00bfCu\u00e1ntos beb\u00e9s se despertar\u00edan de madrugada por el casi indetectable rumor del oleaje? Y no menos importante:\u00a0<strong>\u00bfCu\u00e1ntos pasajeros probar\u00edamos por primera vez el Jalisco Sunrise?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/historias\/2023\/07\/30\/64c67a49fdddffff718b457d.html\">https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/historias\/2023\/07\/30\/64c67a49fdddffff718b457d.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una semana a bordo del megacrucero Seashore, una ciudad flotante de 339 metros de eslora y 7.000 habitantes Nos embarcamos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":55739,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[17703,17702,17701],"class_list":["post-55738","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-ciudades-flotantes","tag-megacruceros","tag-msc-seashore"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55738","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55738"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55738\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":55740,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55738\/revisions\/55740"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55739"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55738"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55738"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55738"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}