{"id":55560,"date":"2023-07-28T10:51:52","date_gmt":"2023-07-28T15:51:52","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=55560"},"modified":"2023-07-28T10:51:54","modified_gmt":"2023-07-28T15:51:54","slug":"en-la-cocina-del-boom-las-cartas-cruzadas-entre-cuatro-maestros-la-lectura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/en-la-cocina-del-boom-las-cartas-cruzadas-entre-cuatro-maestros-la-lectura\/","title":{"rendered":"En la cocina del &#8216;Boom&#8217;: las cartas cruzadas entre cuatro maestros | La Lectura"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-white-color has-black-background-color has-text-color has-background has-medium-font-size\">Sacralizado o vilipendiado, este movimiento latinoamericano renov\u00f3 para siempre la historia de narrar en espa\u00f1ol. Un jugoso epistolario nos acerca a su g\u00e9nesis y sus intimidades<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"910\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/16905397132036-910x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55561\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/16905397132036-910x1024.jpg 910w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/16905397132036-267x300.jpg 267w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/16905397132036-768x864.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/16905397132036.jpg 990w\" sizes=\"(max-width: 910px) 100vw, 910px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-medium-font-size\"><strong>RICARDO CAYUELA GALLY \/ LA LECTURA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las revoluciones literarias suelen suceder de manera inadvertida para sus protagonistas. No fue el caso del&nbsp;<\/strong><a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/cultura\/literatura\/2018\/07\/13\/5b48b3ad46163f094a8b4598.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em><strong>Boom<\/strong><\/em><\/a>.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/cultura\/literatura\/2018\/03\/11\/5aa3c86a22601d05458b45cb.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Carlos Fuentes<\/a>&nbsp;escribi\u00f3&nbsp;<em>La nueva novela hispanoamericana<\/em>&nbsp;en el tempran\u00edsimo 1969,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/la-lectura\/2023\/02\/02\/63d81b9dfdddffd1528b45a6.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Mario Vargas Llosa<\/a>&nbsp;dedic\u00f3 en 1971 su tesis de doctorado,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/cultura\/2017\/07\/06\/595e8df3ca4741d7078b459c.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>Garc\u00eda M\u00e1rquez: historia de un deicidio<\/em><\/a>, al estudio de la obra del colombiano, y Jos\u00e9 Donoso public\u00f3 su&nbsp;<em>Historia personal del Boom<\/em>&nbsp;al a\u00f1o siguiente.&nbsp;<em>Las cartas del Boom<\/em>, que acaba de publicar Alfaguara, entre&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/cultura\/2014\/08\/26\/53fca08e22601d037f8b457c.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Julio Cort\u00e1zar<\/a>, Carlos Fuentes,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/especiales\/cultura\/gabriel-garcia-marquez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Garc\u00eda M\u00e1rquez<\/a>&nbsp;y Vargas Llosa&nbsp;<strong>permite observar c\u00f3mo se forj\u00f3 esa conciencia de grupo, pero, sobre todo, c\u00f3mo se leyeron entre s\u00ed<\/strong>&nbsp;estos autores en la rueca cambiante del presente.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2023\/07\/21\/16899566892641.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"has-cyan-bluish-gray-background-color has-background wp-block-heading\">Las cartas del Boom<\/h2>\n\n\n\n<p>Varios Autores<\/p>\n\n\n\n<p>Alfaguara. 568 p\u00e1ginas. 23,90 \u20ac Ebook: 11,99 \u20ac<br><a href=\"https:\/\/amzn.to\/3Q6PiIT\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Puedes comprarlo aqu\u00ed<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>Antes que un fen\u00f3meno editorial, en la conocida tr\u00edada&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/la-lectura\/2022\/03\/30\/623cb1d821efa04b3a8b45e0.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Carmen Balcells<\/a>-Carlos Barral-Barcelona (como estudia magistralmente Xavi Ay\u00e9n), el&nbsp;<em>Boom&nbsp;<\/em>fue el encuentro libre y casual de unas afinidades literarias.&nbsp;<strong>Fue el descubrimiento para sus participantes no s\u00f3lo de que estaban escribiendo novelas bajo el mismo impulso de renovaci\u00f3n verba<\/strong>l, con altas dosis de parricidio,&nbsp;<strong>sino de que, pese a ser de pa\u00edses diferentes, formaban parte de una misma unidad cultural<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las cartas publicadas son incompletas de manera inevitable. Aun as\u00ed, las 207 incluidas en el volumen son un verdadero banquete para lectores y estudiosos<\/strong>. Al furor epistolar de Fuentes o Cort\u00e1zar se contrapone la fobia al g\u00e9nero de Vargas Llosa (13 cartas tan s\u00f3lo) y las epis\u00f3dicas -pero fundamentales- misivas de Garc\u00eda M\u00e1rquez (40 cartas), que obedecen menos a la coyuntura y, por lo tanto, son las que tienen mayor fuerza evocativa.<\/p>\n\n\n\n<p>Cort\u00e1zar viv\u00eda marginado voluntariamente de Argentina en Par\u00eds desde mediados de los a\u00f1os 50, celoso de su intimidad y poco propenso a la vida literaria, de suerte que era un autor casi secreto, salvo para un reducido c\u00edrculo de entusiastas.&nbsp;<strong>A Par\u00eds llega a vivir Vargas Llosa, 22 a\u00f1os menor, en los tempranos a\u00f1os 60<\/strong>. Los une el trabajo como int\u00e9rpretes.&nbsp;<strong>La amistad se vuelve admiraci\u00f3n mutua cuando Cort\u00e1zar lee el manuscrito de&nbsp;<\/strong><em><strong>La ciudad y los perros<\/strong><\/em>, que a\u00fan ten\u00eda el t\u00edtulo provisional de \u00abLos impostores\u00bb. Del otro lado del Atl\u00e1ntico,&nbsp;<strong>en M\u00e9xico, Carlos Fuentes y Garc\u00eda M\u00e1rquez, radicados en la capital, se hacen amigos mientras trabajan en la poderosa industria cinematogr\u00e1fica<\/strong>.&nbsp;<em>Las cartas del Boom<\/em>&nbsp;es tambi\u00e9n la historia de c\u00f3mo estas dos parejas de amigos iniciales se vuelven una \u00abestrella de cuatro puntas\u00bb hasta que las desavenencias personales y la perra pol\u00edtica los separa.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">LA SOMBRA DE OCTAVIO PAZ<\/h2>\n\n\n\n<p>Las cartas cruzadas entre los cuatro ayudan a entender&nbsp;<strong>c\u00f3mo funcionaba el aparato cultural de Am\u00e9rica Latina, basado en dos polos y un premio: las instituciones mexicanas, tartufas y oscilantes, pero \u00fanicas en el continente<\/strong>&nbsp;(Bellas Artes, la Universidad Nacional, el Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, las revistas y suplementos culturales de la capital)&nbsp;<strong>y la industria editorial argentina<\/strong>, con Paco Porr\u00faa de Sudamericana a la cabeza.&nbsp;<strong>No menor fue el peso del Premio R\u00f3mulo Gallegos en la Venezuela democr\u00e1tica<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n demuestra que&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/cultura\/2014\/05\/31\/5388ab3922601d9f198b4582.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><strong>Octavio Paz<\/strong><\/a><strong>&nbsp;es el gran personaje escondido del libro. Fue clave para conectar a los autores con el mundo cultural de Francia y Estados Unidos<\/strong>, el modelo de escritor cosmopolita que dialoga como un igual en el banquete de la civilizaci\u00f3n. Adem\u00e1s, fue gu\u00eda moral, por su renuncia al puesto de embajador en la India como protesta por la masacre de Tlatelolco, y quien facilita el primer v\u00ednculo entre Cort\u00e1zar -amigo y coet\u00e1neo- y Carlos Fuentes, que en esos a\u00f1os absorb\u00eda y transformaba las ideas del poeta mexicano en su narrativa.&nbsp;<strong>El otro fantasma que recorre el libro es el cr\u00edtico Emir Rodr\u00edguez Monegal, editor de Mundo Nuevo y picaporte para las universidades americanas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Un tema cruza todo el volumen (adem\u00e1s del amor al cine, el rechazo al nacionalismo cultural y el curioso miedo a volar, compartido por lo cuatro narradores): la pasi\u00f3n pol\u00edtica. Las cartas son una suerte de historia intelectual colectiva de Am\u00e9rica Latina y gracias a ellas se puede rastrear muchas posturas de los cuatro ante la cruda realidad pol\u00edtica de la Guerra Fr\u00eda, con sus tiranos de opereta y sus libertadores convertidos en dictadores.&nbsp;<strong>En el centro de toda discusi\u00f3n est\u00e1 la Revoluci\u00f3n cubana, fen\u00f3meno que los hechiz\u00f3 y bajo cuyo influjo vivieron (y leyeron) buena parte de la d\u00e9cada de los 60<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Las cartas revelan, adem\u00e1s, llamativos cambios de papel. Garc\u00eda M\u00e1rquez fue un cr\u00edtico temprano de los centuriones culturales cubanos de Casa de las Am\u00e9ricas, y&nbsp;<strong>s\u00f3lo tard\u00edamente se convirti\u00f3 en un defensor de Fidel Castro; Vargas Llosa y Fuentes, por el contrario, son firmes defensores de la Revoluci\u00f3n, con sus matices, hasta el estallido del&nbsp;<\/strong><a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/la-lectura\/2023\/06\/01\/64770d5e21efa081778b45bb.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><strong>caso Padilla<\/strong><\/a>. La firmeza de ambos en el 71 contrasta con las ambig\u00fcedades de Cort\u00e1zar que, siendo cr\u00edtico en privado, se mantuvo fiel al castrismo hasta su temprana muerte en 1984.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">UNA AMISTAD DE CONTRASTES<\/h2>\n\n\n\n<p>Aunque s\u00f3lo se tenga el registro de una cita entre los cuatro, en 1970, en la casa de campo de Cort\u00e1zar en Provenza,&nbsp;<strong>la convivencia entre los amigos fue tan intensa en Par\u00eds, Londres, Barcelona, La Habana y dem\u00e1s ciudades que quiz\u00e1 eso explica la casi total ausencia de asuntos \u00edntimos en la correspondencia<\/strong>, con la excepci\u00f3n de la ruptura entre Cort\u00e1zar y Aurora Berm\u00fadez.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las cartas revelan tambi\u00e9n c\u00f3mo nacen y cambian las lealtades en el grupo<\/strong>; el lento desplazamiento de Fuentes, absorto en un frenes\u00ed de vida que lo aleja del d\u00eda a d\u00eda de los otros; el peso simb\u00f3lico que adquiere Garc\u00eda M\u00e1rquez tras el \u00e9xito mundial de&nbsp;<em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>&nbsp;(y el tono ir\u00f3nico con que se defiende de la fama) y&nbsp;<strong>c\u00f3mo usa el ins\u00f3lito bienestar que le produjo para alejarse de la vida p\u00fablica, en un proceso inverso al de Fuentes o Vargas Llosa<\/strong>&nbsp;que, desde trincheras no siempre coincidentes, usaron su obra para defender en la arena p\u00fablica sus ideas.<\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>Las cartas del Boom&nbsp;<\/strong><\/em><strong>es adem\u00e1s un compendio de lecturas cruzadas. El m\u00e1s libre en ese papel es Cort\u00e1zar<\/strong>, quien, amparado en su pertenencia a otra generaci\u00f3n, es tremendamente agudo al juzgar los libros que va recibiendo de sus amigos. Por contraste, el m\u00e1s generoso es Fuentes, tanto en el elogio de las obras, que lee a velocidad de rayo, como en el ofrecimiento oportuno de contactos con editoriales, traductores, agentes, editores de publicaciones extranjeras, productores de cine y dem\u00e1s.&nbsp;<strong>Melancol\u00eda produce que algunos proyectos compartidos, como un libro colectivo sobre dictadores emblem\u00e1ticos<\/strong>&nbsp;-posible semilla de&nbsp;<em>El oto\u00f1o del Patriarca<\/em>&nbsp;o&nbsp;<em>La fiesta del Chivo<\/em>-,&nbsp;<strong>no se llevara a cabo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Del\u00a0<em>Boom<\/em>, historia viva de nuestras letras, se ha dicho todo.\u00a0<strong>Sacralizado o vilipendiado, renov\u00f3 la forma de narrar en espa\u00f1ol, atrajo en su influjo obras posteriores, como la Roberto Bola\u00f1o, pero tambi\u00e9n obras anteriores, como la de Rulfo, Asturias o Carpentier<\/strong>, que adquirieron el protagonismo que merec\u00edan gracias al impacto de estos nuevos narradores. Y produjo dos Nobel. Gracias a este imprescindible compendio, ahora podemos mirarlo desde la cocina, el legendario lugar de las mejores fiestas.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/la-lectura\/2023\/07\/28\/64bab195fdddffb6b08b45d0.html\">https:\/\/www.elmundo.es\/la-lectura\/2023\/07\/28\/64bab195fdddffb6b08b45d0.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sacralizado o vilipendiado, este movimiento latinoamericano renov\u00f3 para siempre la historia de narrar en espa\u00f1ol. Un jugoso epistolario nos acerca [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":55561,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[17482,5370,15737,7828,17635,4579],"class_list":["post-55560","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-alfaguara","tag-carlos-fuentes","tag-garcia-marquez","tag-julio-cortazar","tag-las-cartas-del-boom","tag-vargas-llosa"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55560","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55560"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55560\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":55562,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55560\/revisions\/55562"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55561"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55560"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55560"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55560"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}