{"id":54872,"date":"2023-07-17T20:18:15","date_gmt":"2023-07-18T01:18:15","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=54872"},"modified":"2023-07-17T20:18:18","modified_gmt":"2023-07-18T01:18:18","slug":"una-noche-dentro-de-una-ceremonia-de-ayahuasca-es-una-experiencia-inexplicable-si-no-lo-vives-es-imposible-hacerse-una-idea-papel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/una-noche-dentro-de-una-ceremonia-de-ayahuasca-es-una-experiencia-inexplicable-si-no-lo-vives-es-imposible-hacerse-una-idea-papel\/","title":{"rendered":"Una noche dentro de una ceremonia de ayahuasca: \u00abEs una experiencia inexplicable. Si no lo vives es imposible hacerse una idea\u00bb | Papel"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-background has-medium-font-size\" style=\"background-color:#f47b27\">EL MUNDO asiste como testigo a una ceremonia de toma de la planta milenaria, medicinal, sagrada y controvertida de las tribus amaz\u00f3nicas, que suma cada vez m\u00e1s simpatizantes en occidente en busca de viajes psicod\u00e9licos y estados de alucinaci\u00f3n para alcanzar nuevos \u00e1mbitos de conciencia<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"alignleft size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"910\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/16895017386741-910x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-54873\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/16895017386741-910x1024.jpg 910w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/16895017386741-267x300.jpg 267w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/16895017386741-768x864.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/16895017386741.jpg 990w\" sizes=\"(max-width: 910px) 100vw, 910px\" \/><figcaption><strong>FOTOGRAF\u00cdAS: ANTONIO HEREDIA<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-medium-font-size\"><strong>ANTONIO LUCAS \/ PAPEL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La cita es a las nueve de la noche, en una casa de campo de la sierra de Madrid donde la primera en dispensar alegr\u00eda es la perra&nbsp;<em>Happy<\/em>. Los convocados a la vieja ceremonia recibieron unos d\u00edas antes, por Whatsapp, detalles de localizaci\u00f3n e instrucciones de uso:&nbsp;<strong>\u00abPor favor, trae contigo botella de agua (reutilizable preferiblemente). Manta y\/o saco de dormir y almohada, estar\u00e1s m\u00e1s c\u00f3modo en las tuyas \ud83d\ude42 Y algo rico para compartir en el desayuno! (&#8230;) Nos vemos el mi\u00e9rcoles\u00bb<\/strong>. Los asistentes deben cumplir tambi\u00e9n una dieta, al menos durante las 48 horas previas: reducir la sal y el az\u00facar; no ingerir carne, fritos ni comida muy condimentada o picante; no beber alcohol, caf\u00e9, t\u00e9 negro u otro excitante; no consumir drogas; posponer relaciones sexuales. Abst\u00e9nganse tambi\u00e9n personas con problemas psiqui\u00e1tricos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el sol de julio afloja, los primeros\u00a0<em>invitados<\/em>\u00a0llegan a la casa: de Galicia, de M\u00e1laga, de Madrid.\u00a0<strong>Nueve personas de entre 40 y 55 a\u00f1os. La bienvenida la da Nak, el cham\u00e1n que oficia en este mi\u00e9rcoles el ritual con ayahuasca<\/strong>. Nak descubri\u00f3 la Amazon\u00eda peruana y los supuestos poderes de las plantas milenarias a los 27 a\u00f1os. Convivi\u00f3 con algunas tribus nativas: huachipaires, ashaninka o machiguengas. Y no ha dejado de viajar dos veces al a\u00f1o a la \u00abcuna\u00bb. Es disc\u00edpulo del ayahuasquero\u00a0<strong>Juan Flores<\/strong>. Nak pasaba en los retiros de selva hasta un mes de encierro con las plantas, aliment\u00e1ndose de zanahoria y avena cocida, agua y brebajes ente\u00f3genos. \u00abHay momentos de conciencia en los que la realidad es otra e inmensa\u00bb, explica. Por entonces trabajaba como dise\u00f1ador gr\u00e1fico en una empresa de publicidad.\u00a0<strong>\u00abEl estr\u00e9s era mi rutina\u00bb<\/strong>, informa. \u00abHab\u00eda llegado a un momento de desenga\u00f1o con casi todo y descubr\u00ed en las ceremonias de sanaci\u00f3n un mundo m\u00e1s ancho, un ant\u00eddoto contra la tiran\u00eda del ego, una capacidad de trascendencia. El problema era regresar a Madrid y a la rutina alienante de la ciudad&#8230; Hasta que escog\u00ed el camino de la revelaci\u00f3n de la planta\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-background-color has-background\">PARA SABER M\u00c1S<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-background-color has-background\">Actualidad.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/yodona\/actualidad\/2022\/07\/29\/62e12ff221efa067648b45c3.html\">\u00bfQu\u00e9 es la ayahuasca, el ritual al que sucumben actrices y deportistas?<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-background-color has-background\"><a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/yodona\/actualidad\/2022\/07\/29\/62e12ff221efa067648b45c3.html\">\u00bfQu\u00e9 es la ayahuasca, el ritual al que sucumben actrices y deportistas?<\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2023\/06\/21\/16873807782175.jpg\" alt=\"Isabel contempla una foto de cuando sus tres hijos eran peque\u00f1os.\" width=\"280\" height=\"187\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>La madre que lucha contra una comuna de ayahuasca en Madrid.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/madrid\/2023\/06\/22\/6491ef54e4d4d8947b8b45d0.html\">\u00abHe perdido a mi hija, la fueron separando de m\u00ed&#8230; Y ahora est\u00e1 vac\u00eda por dentro\u00bb<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Nak es un flaco profesional, de verbo ligero, de expresiones c\u00f3smicas. Abraza y besa a los que llegan. Ofrece agua fresca. Todos lo conocen, pero ninguno de los asistentes ha coincidido antes con los otros. Nak va y viene del jard\u00edn a la casa, supervisando detalles finales para el ritual. La gente se sienta alrededor de una mesa, a la sombra de un chopo, y se dan los nombres, cruzan experiencias, se observan curiosos, se interrogan. Nueve personas celebran hoy la ceremonia de ayahuasca. La primera en llegar es G. (la inicial ficticia de su nombre para el reportaje). Vive entre M\u00e1laga y Madrid. Lleva 20 a\u00f1os asistiendo a estos encuentros. Tambi\u00e9n conoce la Amazonia y habla con entusiasmo de experiencias propias moviendo de un lado a otro su melena sin vereda. \u00abPara m\u00ed es una manera de estar mejor en la vida. Tengo mi trabajo, mis hijos, mis rutinas.&nbsp;<strong>La planta me concede una fuerza y una clarividencia extraordinaria. Suelo hacer un par de tomas al a\u00f1o<\/strong>\u00ab. A. es otro asiduo a las ceremonias de Nak. Y tambi\u00e9n est\u00e1 R., docente, que prob\u00f3 la planta hace dos a\u00f1os. Los dem\u00e1s prefieren no dar detalles y exigen no aparecer en estas p\u00e1ginas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2023\/07\/16\/16895017393178.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>El \u00faltimo en llegar a la asamblea psiqued\u00e9lica es Diego, abogado, tambi\u00e9n con d\u00e9cadas de costumbre. \u00abEsta es una ceremonia \u00edntima\u00bb, advierte Nak. \u00abPor eso es tan hermosa. En ocasiones hacemos encuentros con 20 personas o m\u00e1s, pero la intimidad de aqu\u00ed es un lujo\u00bb. Existe un&nbsp;<em>boom<\/em>&nbsp;de las ceremonias de ayahuasca en Europa. La&nbsp;<strong>Plantaforma<\/strong>&nbsp;(Asociaci\u00f3n en defensa de la Ayahuasca) maneja una estad\u00edstica realizada por la&nbsp;<strong>ONG Iceers<\/strong>, con sede en Barcelona: \u00abAlrededor de 12.000 personas tomaron ayahuasca en Espa\u00f1a durante 2019, una cifra que se multiplica por cinco, hasta las 60.000, en 2022\u00bb. Tambi\u00e9n hay testadas en el mundo, porque sus casos aparecieron en medios de comunicaci\u00f3n, 58 muertes en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada vez m\u00e1s gente busca acceder a territorios ps\u00edquicos impenetrables por los que dejarse volar mirando de frente o de soslayo visiones o demonios. Nak rechaza que sea una moda, pero acepta que cada vez es mayor la curiosidad. Y, a comp\u00e1s, aumentan los estudios cl\u00ednicos sobre la planta. Un grupo investigador liderado por&nbsp;<strong>Jos\u00e9 \u00c1ngel Morales<\/strong>, del Departamento de Biolog\u00eda Celular de la Universidad Complutense de Madrid, desarroll\u00f3 en 2020 un estudio en ratones sobre el brebaje y confirm\u00f3 su capacidad de formar neuronas y otras c\u00e9lulas cerebrales, abriendo la posibilidad de ser una potencial terapia para trastornos psiqui\u00e1tricos y enfermedades neurodegenerativas como el alzheimer y el parkinson. Tambi\u00e9n hay programas de desintoxicaci\u00f3n de drogas y adicciones varias a trav\u00e9s de la planta. El&nbsp;<strong>Instituto de Etnopsicolog\u00eda Amaz\u00f3nica Aplicada<\/strong>, en la cuenca amaz\u00f3nica brasile\u00f1a, trata a adictos de todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><em>Unas 12.000 personas tomaron ayahuasca en Espa\u00f1a en 2019, una cifra que se multiplica por cinco, hasta las 60.000, en 2022 | ONG Iceers<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pero esta noche, a las afueras de Madrid, la ciencia es otra. El grupo reunido es dispar -tres hombres, tres mujeres y el cham\u00e1n- vinculados por un mismo apetito: el af\u00e1n de trascendencia al que acceden, presuntamente, con la ingesta de ayahuasca, \u00abla planta sanadora\u00bb, dicen. \u00abLa medicina\u00bb, exclaman. Ayahuasca es una palabra quechua que significa&nbsp;<strong>\u00abla liana que permite ir al lugar de los muertos\u00bb<\/strong>. El preparado sale de la decocci\u00f3n de esa ra\u00edz y de hojas de chacruna, arbusto de selva, durante 12 horas. Nak ali\u00f1a la receta con un golpe de otro potenciador alucin\u00f3geno que prefiere no revelar (una planta originaria de Brasil). El resultado es un l\u00edquido negruzco, espeso, amargo, que ya consum\u00edan algunas tribus preincaicas (2.000 a\u00f1os atr\u00e1s) en sus rituales, seg\u00fan revel\u00f3 un estudio arqueol\u00f3gico de la Universidad de Varsovia (Polonia) tras el an\u00e1lisis de 22 momias de la civilizaci\u00f3n nazca.<\/p>\n\n\n\n<p>Cocinar la mezcla de ayahuasca y chacruna permite al componente psicoactivo primario dimetiltriptamina (DMT) entrar en actividad. Un potente alucin\u00f3geno. Los efectos se prolongan durante tres o cinco horas. La ceremonia empieza con la&nbsp;<em>conferencia<\/em>&nbsp;de Nak. Durante una hora dispensa claves de la planta, de sus efectos, imprevistos y propiedades. El aforo escucha en silencio. Son las 22.30.&nbsp;<strong>\u00abTenemos toda la memoria de nuestra vida en la ayahuasca\u00bb<\/strong>, explica con la noche la encima. \u00abLo que vais a ver o a sentir son cosas que llev\u00e1is dentro. Nuestro ego occidental est\u00e1 absolutamente desparramado y el hipercontrol mental de esta sociedad nos impide atender aquello que sucede fuera. Con la ayahuasca aprendemos a relacionarnos con nosotros mismos de manera m\u00e1s natural o arm\u00f3nica\u00bb. La perra&nbsp;<em>Happy&nbsp;<\/em>persigue a un gato. Nadie m\u00e1s se mueve. La orquestina de grillos endulza los preparativos del viaje. \u00abAqu\u00ed est\u00e1is para un trabajo de expansi\u00f3n de conciencia. Y yo acompa\u00f1ar\u00e9 con los \u00edcaros (cantos tradicionales ind\u00edgenas) vuestra experiencia\u00bb. El prop\u00f3sito es limpiar el cerebro de toda la basura que conlleva una atm\u00f3sfera cargada de venenos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2023\/07\/16\/16895017351280.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>El preparado confesional de Nak despierta el af\u00e1n sideral de los asistentes. Hay quien sugiere comenzar cuanto antes. Bajan a otro jard\u00edn donde est\u00e1n dispuestas en c\u00edrculo las colchonetas, algunas mantas, almohadas (dos por persona), rollos de papel higi\u00e9nico individuales y cubos de pl\u00e1stico para las n\u00e1useas.&nbsp;<strong>Durante el viaje los v\u00f3mitos son frecuentes, los gemidos, las frases inconexas, los esf\u00ednteres descontrolados. La ayahuasca purga por dentro.<\/strong>&nbsp;A eso le dicen purificar. En medio, un pebetero con le\u00f1a. A las 23.30 cada cual ha ocupado su puesto. Algunos se cambiaron el&nbsp;<em>dresscode<\/em>&nbsp;y van a bordo de ropas blancas y vaporosas. Tambi\u00e9n el cham\u00e1n. Y ahora s\u00ed: el silencio es carnoso, como un intrincado s\u00f3tano o un pasadizo secreto. Nak prende los maderos y crece la llama afinando m\u00e1s el c\u00edrculo de la gente sentada. Quema una madera arom\u00e1tica y estirando el brazo derecho hace pasadas por las cabezas del respetable dejando un aroma dulce a palosanto mientras sopla aire despu\u00e9s de algunas frases. La noche es ya espl\u00e9ndida, pero el espejo oscuro del cielo a\u00fan no puede ser traspasado.<\/p>\n\n\n\n<p>El cham\u00e1n invoca al cielo, a la tierra, al fuego y al aire.&nbsp;<strong>Pasa por cada una de las colchonetas y se arrodilla. Toma las mu\u00f1ecas de cada participante.<\/strong>&nbsp;Pide que su cuerpo determine lo que va beber. \u00c9l lo interpreta dando tironcitos de los brazos del que espera. El ritual comienza con un t\u00e9 de harmala. \u00abLa harmala\u00bb, dice, \u00abes una fant\u00e1stica planta. Nosotros la recolectamos en el r\u00edo Jarama y permite sacar m\u00e1s partido a la ayahuasca\u00bb. Despu\u00e9s de que los cuerpos hablaran dispensa varios vasos de cart\u00f3n (\u00abcon el coronavirus hemos cambiado algunas maneras de servir los brebajes\u00bb) y ofrece cerezas o ar\u00e1ndanos para resistir el rayo del amargor. Son las 0.00. Veinte minutos despu\u00e9s prepara rap\u00e9, un tabaco picado que \u00e9l inocula con una pipa en las fosas nasales de cada psiconauta para \u00ablimpiar la gl\u00e1ndula pineal, la de la energ\u00eda\u00bb. \u00abEl tabaco es la planta rey en la Amazonia, una medicina f\u00edsica y espiritual para expandir los canales energ\u00e9ticos\u00bb. Media hora despu\u00e9s llega el brebaje. La expectaci\u00f3n acalambra el momento.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2023\/07\/16\/16895017386876.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nak lo vierte despacio, de un termo a una copa de madera, mientras murmura frases rituales: \u00abLa ayahuasca te da una sabidur\u00eda de la naturaleza\u00bb, dice seg\u00fan vuelca la&nbsp;<em>comuni\u00f3n l\u00edquida<\/em>. Tiene a mano algunos instrumentos musicales con los que acompa\u00f1ar\u00e1 el viaje. A cada usuario le bendice el trago y se lo acerca a los labios. Seg\u00fan lo beben se reclinan en la colchoneta. Cuando termina la primera dispensa (\u00aben dos horas ofrecer\u00e9 la segunda toma\u00bb, advierte), el cham\u00e1n bebe su copa, hace como los dem\u00e1s y empieza los c\u00e1nticos. \u00abVamos al trabajo de expansi\u00f3n de conciencia.&nbsp;<strong>Me siento responsable de que teng\u00e1is una experiencia f\u00e1cil. Cerrad los ojos, manifestaos en vuestro mundo interior<\/strong>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>A la 1.30 los cantos cham\u00e1nicos compiten con un relincho de caballos.&nbsp;<strong>Alguien vomita a propulsi\u00f3n. Alguien ronca. Alguien dice algo para nadie. Alguien estira los brazos al cielo<\/strong>. Otra gime o llora. Es el momento de alcanzar el techo de vuelo. Nak hace una pausa y prende un mapacho, cigarro de tabaco natural y potente, sin qu\u00edmicos, usado por los chamanes andinos y amaz\u00f3nicos como ingrediente indispensable en estas ceremonias. Exhala el humo con fuerza, como palmoteando energ\u00edas feas:&nbsp;<em>\u00abShhhhiiiiuuuuu. Shhhiiiiiiuuuuu\u00bb<\/em>. Y vuelve a agitar la maraca y a entonar el \u00edcaro prolongando una melod\u00eda que pretende esmerilar el alma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-cyan-bluish-gray-background-color has-background\"><strong><em>Es una experiencia que nadie puede explicar. Es un proceso de transformaci\u00f3n y sanaci\u00f3n muy \u00edntimo<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Diego, el abogado, descubri\u00f3 la ceremonia en 2002. Ahora pide una segunda toma. Esta vez sin ar\u00e1ndanos ni cerezas. Los dem\u00e1s se animan despacio, algo espectrales.&nbsp;<strong>Son las 2.45 de la madrugada.<\/strong>&nbsp;Algunos, al incorporarse para beber de la copa madre, parecen venir de un sol magn\u00edfico en plena noche. Otros de alg\u00fan altar donde los sacerdotes arrancan corazones. Tambi\u00e9n como reci\u00e9n salidos de la intimidad de alg\u00fan cenote sagrado, donde la inmortalidad se encuentra en forma de hoja perenne. \u00ab<strong>Esta es una experiencia que nadie puede explicar<\/strong>. Es un proceso de transformaci\u00f3n y sanaci\u00f3n muy \u00edntimo. Si no lo vives, es imposible hacerse una idea exacta de lo que significa. Si no lo vives, s\u00f3lo ver\u00e1s la corteza del \u00e1rbol\u00bb. A., de M\u00e1laga, lo advert\u00eda en el jard\u00edn de arriba, hace tres o cuatro horas, perforando con los ojos a los periodistas intrusos.<\/p>\n\n\n\n<p>Nak vuelve a prender otro mapacho y con la punta del cigarro, como un hisopo, se acerca a uno de los congregados para regarlo con un poco del humo (<em>\u00abShhhhiiiiuuuu, Shhhhiiiiiiuuuu\u00bb<\/em>). Le ofrecerle algo m\u00e1s de rap\u00e9 para bajar la intensidad del globo. Hasta las 05.10 no sucede nada que no sea lo que a cada cual le ocurre. Pero por fuera de los cuerpos, vac\u00edo. Noche m\u00e1s all\u00e1 de la noche. Quien m\u00e1s, quien menos, est\u00e1 en su proeza ps\u00edquica. Uno de los asistentes pregunta con voz vibrante:&nbsp;<strong>\u00ab\u00bfEs posible estar en dos lugares a la vez? \u00bfEs posible?&#8230; Qu\u00e9 maravilla\u00bb<\/strong>. Es su primera aventura con la planta. Nak se acerca a \u00e9l, le pone suavemente una mano en la cabeza y asiente. Parece que es posible.<\/p>\n\n\n\n<p>El cielo clarea con cierta ternura. El sistema solar es la puerta de salida de esta gente hacia otras dimensiones subyugantes. Cada vez m\u00e1s personas buscan alivio, asombro, gozo, estupor o temblores en la experiencia ayahuasquera. No todos logran alcanzar el secreto de la serpiente. Uno a uno se despereza. R., la profesora, sale de la barricada de manta y saco de dormir donde ha dado la vuelta a la V\u00eda L\u00e1ctea. \u00ab<strong>Ha sido fabuloso. Intens\u00edsimo. La planta nunca me defrauda. Necesitaba este momento m\u00e1gico en mi vida.&nbsp;<\/strong>Y compartirlo con vosotros\u00bb, dice a quien quiera escuchar.<\/p>\n\n\n\n<p>Nak inicia \u00abla soplada\u00bb con los psiconautas.\u00a0<strong>Arrodillado de nuevo delante de cada uno da sorbos cortos a una botella despu\u00e9s de una calada a otro mapacho<\/strong>\u00a0y pulveriza el mejunje (<em>\u00abfhhhhuuuuuu, fhhhhuuuuu\u00bb<\/em>) por lo alto del cr\u00e1neo, el cuello y la espalda de los\u00a0<em>regresados<\/em>. Es un agua de flores que endulza el aire, como una miel elaborada por la cultura del encuentro con el m\u00e1s all\u00e1 y los muertos. Con un hablar resbalado dice algunas otras frases del repertorio cham\u00e1nico.\u00a0<strong>Da gracias. Da gracias y abraza. Ha finalizado el ejercicio de sanaci\u00f3n<\/strong>. Los pulmones se llenan del clarear del jueves. Unos y otros intentan que a las siete de la ma\u00f1ana el viaje dure a\u00fan lo suficiente para que la belleza que proclaman no sea desalojada a\u00fan del inconsciente, mientras del otro lado del jard\u00edn un claxon desata los ladridos centinelas de la perra\u00a0<em>Happy<\/em>. Alguien consulta el m\u00f3vil porque suena un aviso de Whatsapp. Y todo vuelve a ensuciarse de realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/historias\/2023\/07\/16\/64b3c12be85ece29438b457a.html\">https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/historias\/2023\/07\/16\/64b3c12be85ece29438b457a.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL MUNDO asiste como testigo a una ceremonia de toma de la planta milenaria, medicinal, sagrada y controvertida de las [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":54873,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[17447,17448,17449],"class_list":["post-54872","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-ayahuasca-en-madrid","tag-brebajes-enteogenos","tag-memoria-de-la-vida"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54872","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54872"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54872\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54889,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54872\/revisions\/54889"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/54873"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54872"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54872"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54872"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}