{"id":52271,"date":"2023-05-30T13:18:35","date_gmt":"2023-05-30T18:18:35","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=52271"},"modified":"2023-05-30T13:18:37","modified_gmt":"2023-05-30T18:18:37","slug":"burdeles-y-opio-el-viaje-de-kipling-a-la-perdicion-el-confidencial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/burdeles-y-opio-el-viaje-de-kipling-a-la-perdicion-el-confidencial\/","title":{"rendered":"Burdeles y opio: el viaje de Kipling a la perdici\u00f3n | El Confidencial"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"has-background has-medium-font-size wp-block-heading\" style=\"background-color:#f7a479\">En &#8216;Los diarios del opio&#8217; (Ariel), el periodista David Jim\u00e9nez sigue las huellas de grandes escritores por Oriente. Publicamos el cap\u00edtulo donde revela la salvaje b\u00fasqueda de inspiraci\u00f3n del Nobel brit\u00e1nico<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-11.59.49-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-52272\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-11.59.49-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-11.59.49-300x169.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-11.59.49-768x432.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-11.59.49-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-11.59.49.jpg 1944w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>El escritor Rudyard Kipling. (Hulton Archive\/Getty Images)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-medium-font-size\"><strong>DAVID JIM\u00c9NEZ \/ EL CONFIDENCIAL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Hay que reconocer a los fundadores de&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/tags\/lugares\/pakistan-9592\/\">Pakist\u00e1n<\/a>&nbsp;claridad sobre lo que esperaban de su pa\u00eds cuando le pusieron el nombre. \u00abTierra de los Puros\u00bb. Para los que no creemos en la pureza, ni en la de las personas ni en la de los lugares, ni siquiera en la propia, es inevitable viajar cargados de escepticismo a un destino que se presenta inmaculado desde el nombre. Quiz\u00e1 por eso, cada vez que me toc\u00f3 viajar a Pakist\u00e1n no iba con el entusiasmo t\u00edpico de una excursi\u00f3n del colegio. Adem\u00e1s, siempre iba persiguiendo malas noticias. O quiz\u00e1 eran las malas noticias las que me persegu\u00edan a m\u00ed.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/mundo\/2016-10-05\/india-pakistan-cachemira-nuclear-ataques-frontera-bombardeos_1270392\/\">La guerra.<\/a>&nbsp;Un terremoto en Cachemira. La voladura del Marriott de Islamabad, apenas unos d\u00edas despu\u00e9s de hospedarme en \u00e9l. Yihadistas enfurecidos prendiendo fuego a escuelas donde se permit\u00eda estudiar a las ni\u00f1as, no fueran a convertirse en mujeres libres y due\u00f1as de su destino. Otro magnicidio.<\/p>\n\n\n\n<p>En diciembre de 2007 estaba presentando en Santander mi primer libro,&nbsp;<em><a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/Hijos-del-monz%C3%B3n-NO-FICCI%C3%93N\/dp\/8489624313?tag=elconfi-21\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Hijos del monz\u00f3n<\/a>&nbsp;<\/em>, cuando recib\u00ed una llamada del peri\u00f3dico para informarme del&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/mundo\/2007-12-27\/benazir-bhutto-muere-en-un-atentado-en-pakistan_472432\/\">asesinato de&nbsp;<strong>Benazir Bhutto<\/strong><\/a>, que hab\u00eda sido dos veces primera ministra y estaba en campa\u00f1a para su tercer ascenso al poder. Mujer, laica y odiada por los islamistas y los militares, ten\u00eda pocas posibilidades de escapar a la maldici\u00f3n del clan de los Bhutto. Su padre, el cuarto presidente de Pakist\u00e1n,<strong>&nbsp;Zulfikar Ali Bhutto<\/strong>, hab\u00eda sido depuesto en un golpe de Estado y enviado a prisi\u00f3n, donde escribi\u00f3&nbsp;<em>Si soy asesinado<\/em>, unas memorias con un t\u00edtulo visionario sobre lo que lo esperaba. Era un hombre terco, como \u00e9l mismo reconoce en su testamento literario: \u00abNo estoy hecho de madera que se quema con facilidad\u00bb. El dictador que tom\u00f3 el poder y sent\u00f3 las bases de la radicalizaci\u00f3n religiosa de Pakist\u00e1n,&nbsp;<strong>el general Zia<\/strong>, ofreci\u00f3 al l\u00edder depuesto marcharse al exilio:&nbsp;<strong>le perdonar\u00eda la vida si renunciaba a la pol\u00edtica durante diez a\u00f1os<\/strong>. Bhutto se neg\u00f3 y&nbsp;<strong>fue ahorcado el 4 de abril de 1979<\/strong>, una cita a la que acudi\u00f3 despu\u00e9s de haberse afeitado cuidadosamente en su celda. Los cementerios est\u00e1n llenos de personas sin miedo o que, si lo tienen, encuentran la f\u00f3rmula para que no gobierne sus vidas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"641\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.10.16-1024x641.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-52281\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.10.16-1024x641.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.10.16-300x188.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.10.16-768x481.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.10.16.jpg 1290w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nada m\u00e1s saltar la noticia del asesinato de Benazir Bhutto tom\u00e9 un vuelo de Santander a Madrid, desde all\u00ed hasta Londres, luego a Dub\u00e1i y finalmente a Islamabad, tratando de llegar a tiempo para cubrir los funerales y la reacci\u00f3n en la calle.&nbsp;<strong>No hay cliente m\u00e1s fiel para una agencia de viajes que el reportero<\/strong>. Reserva en hoteles de los que todos los hu\u00e9spedes se han marchado y ocupa la \u00fanica plaza en aviones que vuelan a lugares de donde la gente trata de huir.&nbsp;<strong>Bilal<\/strong>, a quien en mis viajes a Pakist\u00e1n pluriempleaba como conductor y traductor, me esperaba en el aeropuerto. Estaba triste porque hab\u00eda albergado grandes esperanzas de que Benazir Bhutto mejorara las cosas, a pesar de las sospechas de corrupci\u00f3n que pesaban sobre ella. Bromeamos sobre la remota posibilidad de que, entre todas aquellas desgracias que me tra\u00edan de vuelta cada poco tiempo, un d\u00eda pudi\u00e9ramos trabajar en una historia pakistan\u00ed con final feliz.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014<em>Insha\u2019Allah&nbsp;<\/em>\u2014dijo\u2014.&nbsp;<em>Insha\u2019Allah<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Unos a\u00f1os despu\u00e9s surgi\u00f3 la oportunidad de cumplir mi promesa. Hab\u00eda estado en Afganist\u00e1n, cubriendo la guerra y visitando a los soldados espa\u00f1oles destinados en Herat, y mi avi\u00f3n de regreso a casa, desde Islamabad, no part\u00eda hasta unos d\u00edas despu\u00e9s. Bilal me propuso que fu\u00e9ramos a su ciudad natal de Lahore, donde me asegur\u00f3 que conocer\u00eda \u00abel otro Pakist\u00e1n\u00bb. Mi gu\u00eda era un punyab\u00ed joven y divertido que estaba harto de<strong>&nbsp;la hipocres\u00eda de los mul\u00e1s y generales que se pasaban todo el d\u00eda predicando una vida piadosa, pero guardaban&nbsp;<em>whisky<\/em>&nbsp;en despensas secretas&nbsp;<\/strong>y rara vez se conformaban con las cuatro esposas que les permit\u00eda el Cor\u00e1n. La virtud, en lugares como Pakist\u00e1n, era algo que se exig\u00eda a los pobres.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Lahore es el \u00fanico sitio donde se puede ser libre \u2014me dijo Bilal. Y luego puntualiz\u00f3\u2014: A ratos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfUn Pakist\u00e1n no tan puro? Me pareci\u00f3 una oferta irresistible.<\/p>\n\n\n\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente se present\u00f3 en mi hotel con dos amigos, sin decirme todav\u00eda que el plan consist\u00eda en que el periodista extranjero sufragara su fin de semana de fiesta en Lahore. Me pareci\u00f3 un trato justo, a cambio de que me ense\u00f1aran los secretos de la ciudad que, en palabras de<strong><a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/cultura\/2013-05-16\/kipling-andersen-y-jarry-en-la-biblioteca-infantil-de-jean-echenoz_3933\/\">&nbsp;Rudyard Kipling<\/a><\/strong>, tiene el \u00abdesorden asi\u00e1tico que, con un poco de tiempo, le dar\u00e1 a un hombre todo lo que necesita\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img decoding=\"async\" width=\"722\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.09.23-722x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-52280\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.09.23-722x1024.jpg 722w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.09.23-212x300.jpg 212w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.09.23-768x1089.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.09.23-1083x1536.jpg 1083w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.09.23.jpg 1130w\" sizes=\"(max-width: 722px) 100vw, 722px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La carretera desde Islamabad era buena para lo que acostumbra Pakist\u00e1n, doble carril y pocas curvas. El viaje promet\u00eda, adem\u00e1s, porque&nbsp;<strong>es imposible aburrirse en una carretera pakistan\u00ed<\/strong>. Sus conductores son incapaces de mantenerse en l\u00ednea recta en un solo carril, algo que siempre aporta emoci\u00f3n; tampoco sabes qu\u00e9 encontrar\u00e1s en el cambio de rasante, una vaca o un asceta en peregrinaci\u00f3n; y la experiencia incluye la adrenalina de tener que adelantar a camiones que parecen sacados de la pel\u00edcula&nbsp;<em>Mad Max.<\/em>&nbsp;Si los camiones pakistan\u00edes son desesperadamente lentos y pesados, quiz\u00e1 sea para darte tiempo a observar esos adornos que los convierten en piezas de arte en movimiento. Parecen&nbsp;<strong>museos sobre ruedas<\/strong>, embellecidos con flores, murales, animales, motivos religiosos, retratos de pol\u00edticos nacionales o de estrellas de Lollywood, la meca del cine de Lahore que es una versi\u00f3n reducida del Bollywood indio. Tiene sus mismos actores de expresi\u00f3n siempre exagerada, bailes sensualmente folcl\u00f3ricos, canciones pegadizas y coreograf\u00eda inigualable en su sincronizaci\u00f3n, salvo para los rob\u00f3ticos militares norcoreanos.<\/p>\n\n\n\n<p>El arte de los camiones pakistan\u00edes, que pas\u00f3 desapercibido durante d\u00e9cadas, ha sido descubierto y exhibido en galer\u00edas de Europa y Norteam\u00e9rica. Artistas como&nbsp;<strong>Haider Ali<\/strong>, uno de los m\u00e1s reconocidos, han mostrado sus pinturas en el Smithsonian Museum, as\u00ed que mi viaje a Lahore estaba cumpliendo el doble prop\u00f3sito de llevarme a mi destino y alimentar mi alma cultural, con el a\u00f1adido de la emoci\u00f3n de los adelantamientos temerarios de Bilal. Ve\u00edas m\u00e1s arte en una carretera pakistan\u00ed que en esas galer\u00edas vanguardistas por cuyas obras se pagan fortunas y que las limpiadoras confunden a veces con basura, para desconsuelo de los artistas y cr\u00edticos con capacidad de ver lo que a los dem\u00e1s se nos escapa.<\/p>\n\n\n\n<p>A medio camino, mis gu\u00edas reiteraron la promesa de que ni siquiera los islamistas hab\u00edan podido acabar con el oasis de los impuros. Lahore no solo acog\u00eda la industria cinematogr\u00e1fica del pa\u00eds, sino las mansiones donde la elite beb\u00eda alcohol en la clandestinidad \u2014\u00bbOigan\u00bb, dije: \u00abEso pasa tambi\u00e9n en Karachi e Islamabad\u00bb\u2014, locales de alterne innombrables regentados por chinos y parques por donde pasean \u00ablas mujeres m\u00e1s f\u00e1ciles de besar del pa\u00eds\u00bb, seg\u00fan me confes\u00f3 Bilal. Despu\u00e9s admiti\u00f3 que las probabilidades de conseguirlo segu\u00edan siendo m\u00ednimas. \u00abPero en Lahore al menos te dejan so\u00f1ar con la posibilidad\u00bb, suspir\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"639\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.08.33-1024x639.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-52279\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.08.33-1024x639.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.08.33-300x187.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.08.33-768x479.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.08.33.jpg 1276w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Llegamos poco antes de la puesta de sol. Una luz dorada ca\u00eda sobre la ciudad mientras dej\u00e1bamos atr\u00e1s mezquitas hist\u00f3ricas cuya majestuosidad despertar\u00eda la espiritualidad en el m\u00e1s ateo de los viajeros. Nos recibieron fuertes derribados y construidos una y mil veces, monumentos levantados en honor de quienes los hab\u00edan defendido,&nbsp;<strong>prueba de que la historia la esculpen los vencedores<\/strong>, y bazares bulliciosos. Los mercados estaban llenos de personas que sin duda sab\u00edan a d\u00f3nde iban, pero que parec\u00edan estar dando vueltas sobre s\u00ed mismas y sin destino concreto.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos dirigimos a la casa de Bilal, un chalet de una planta sin apenas muebles ni decoraci\u00f3n, con muchas alfombras por todos lados. Nos sentamos a cenar&nbsp;<em>dal&nbsp;<\/em>amarillo con arroz y pollo. Alguien trajo cervezas muy fr\u00edas y prohibidas. Sab\u00edan mejor as\u00ed. Un profesor que quisiera captar la atenci\u00f3n de sus j\u00f3venes alumnos&nbsp;<strong>podr\u00eda describirles la historia de Pakist\u00e1n a trav\u00e9s del consumo de alcohol<\/strong>, que ha sufrido diferentes grados de tolerancia seg\u00fan quien gobernara el pa\u00eds. Tras la partici\u00f3n de la India, en 1947, los primeros l\u00edderes del pa\u00eds se mostraron bastante permisivos hasta que el empuje islamista endureci\u00f3 la pol\u00edtica. Curiosamente fue Bhutto padre, en un gui\u00f1o a los mul\u00e1s que le hac\u00edan la vida imposible, quien prohibi\u00f3 en los setenta que los musulmanes consumieran alcohol, bajo castigo de ochenta latigazos. Ni la ley ni la posibilidad de morir envenenado, algo que sucede a menudo por culpa de brebajes t\u00f3xicos que se preparan en casa, hab\u00edan logrado que los pakistan\u00edes dejaran la bebida. Las cl\u00ednicas de desintoxicaci\u00f3n son un buen negocio en las grandes ciudades, aunque no se publicitan y suelen hacerse pasar por centros de adelgazamiento. Los l\u00edderes del pa\u00eds, con m\u00e1s o menos disimulo, tienen una larga tradici\u00f3n de empinar el codo. La segunda esposa de&nbsp;<strong><a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/mundo\/2023-05-09\/arrestan-al-ex-primer-ministro-de-pakistan-imran-khan_3625853\/\">Imran Khan<\/a><\/strong>, la estrella local del cr\u00edquet que lleg\u00f3 a primer ministro, cuenta en sus memorias que a su ex le iba de todo, desde el&nbsp;<em>whisky<\/em>&nbsp;hasta la coca\u00edna. Cuando lo entrevist\u00e9, antes de su llegada al poder en 2018, su imagen de&nbsp;<em>playboy&nbsp;<\/em>de discoteca hab\u00eda dado un giro de ciento ochenta grados para hacerse elegible. Se quit\u00f3 las Ray-Ban, en lugar de vaqueros vest\u00eda el tradicional&nbsp;<em>salwar kameez&nbsp;<\/em>y renegaba de la vida decadentemente occidental del pasado, en un intento de ganarse el voto conservador. Mientras lo escuchaba, pens\u00e9 que en cualquier momento abrir\u00eda el caj\u00f3n de su escritorio y sacar\u00eda una botella de brandi, una tradici\u00f3n entre los generales que se dejaban entrevistar por periodistas extranjeros. \u00abNo perdamos las viejas costumbres\u00bb, habr\u00eda dicho. En su lugar lanz\u00f3 un discurso sobre la decadencia occidental, el colonialismo opresor, los males de la cultura libertina y la hipocres\u00eda como mal de la pol\u00edtica actual. \u00abHe aqu\u00ed una opini\u00f3n autorizada\u00bb, pens\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"631\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.07.59-1024x631.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-52278\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.07.59-1024x631.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.07.59-300x185.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.07.59-768x473.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.07.59.jpg 1286w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Cuando mis colegas de viaje estuvieron suficientemente entonados, salimos en direcci\u00f3n a la ciudad amurallada, ya de noche, y nos adentramos en el barrio del Bazar de Diamantes o Hira Mandi. Segu\u00ed a Bilal hacia una calle oscura y entramos en un edificio que parec\u00eda que iba a derrumbarse en cualquier momento. El tipo de la entrada nos dio una pulsera de flores a cada uno y nos se\u00f1al\u00f3 la escalera de espiral por donde deb\u00edamos subir. Llamamos a la puerta y nos abri\u00f3 una mujer envuelta en un colorido sari, con largos pendientes y vistosos collares. Fuimos conducidos \u2014empezaba a acostumbrarme a dejarme conducir\u2014 por un pasillo hasta una habitaci\u00f3n en la que hab\u00eda varios hombres sentados en el suelo con las piernas cruzadas, expectantes. Tambi\u00e9n nosotros nos sentamos en silencio en los huecos que quedaban libres. Al rato apareci\u00f3 una joven con el pelo hasta la cintura y un pendiente en la nariz, enfundada en un&nbsp;<em>salwar&nbsp;<\/em>de lentejuelas plateadas. Cargaba con un gran radiocasete Sony de los a\u00f1os ochenta, que apoy\u00f3 en un mueble; le dio al<em>&nbsp;play&nbsp;<\/em>y empez\u00f3 a moverse al son de m\u00fasica del Punyab, girando sobre s\u00ed misma y danzando entre los invitados. Los hombres se animaron y empezaron a acompa\u00f1arla dando palmas y lanzando p\u00e9talos de flores al aire, mientras la mujer nos regalaba miradas seductoras a todos y a ninguno en particular, en un juego que en Hira Mandi se aprend\u00eda de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Este no era, efectivamente, el \u00abPa\u00eds de los Puros\u00bb que hab\u00eda conocido hasta entonces. En Islamabad, en v\u00edspera de la guerra de Afganist\u00e1n tras los atentados del 11-S en Estados Unidos, visit\u00e9 un tugurio regentado por chinos que tambi\u00e9n romp\u00eda las reglas y dur\u00f3 poco. La presi\u00f3n oblig\u00f3 despu\u00e9s a cerrar tambi\u00e9n el Club de la ONU y un par de burdeles con prostitutas rusas. El distrito rojo de Lahore, sin embargo, lo desafiaba todo para seguir abierto. Un pacto secreto colectivo, inconfesable y oculto, envuelto en un sinf\u00edn de ambig\u00fcedades, lo manten\u00eda operativo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuenta la leyenda que el emperador&nbsp;<strong>Akbar el Grande<\/strong>&nbsp;encontr\u00f3 a su concubina favorita,<strong>&nbsp;Anarkali<\/strong>, entre las bailarinas de Hira Mandi. El romance se torci\u00f3 cuando el rey descubri\u00f3 que su amada ten\u00eda una aventura con su hijo<strong>&nbsp;Jahangir<\/strong>. Anarkali, \u00abflor de granada\u00bb, fue emparedada viva en palacio como castigo por su infidelidad. Akbar deshered\u00f3 a su hijo y este organiz\u00f3 una rebeli\u00f3n para hacerse con el poder que termin\u00f3 con su ascenso al trono en 1605. Una de las primeras instrucciones del nuevo emperador fue construir para su amada una tumba forjada en oro, rodeada de jardines.<\/p>\n\n\n\n<p>El relato tiene innumerables versiones y ha sido puesto en duda por los historiadores, pero durante mucho tiempo sirvi\u00f3 para extender la creencia de que las mujeres m\u00e1s bellas del subcontinente estaban en el Bazar de Diamantes. La m\u00fasica, el baile y el arte de la seducci\u00f3n se han transmitido desde entonces de madres a hijas, y los hombres, pr\u00edncipes o plebeyos, no han dejado de adentrarse en su mundo de misterio y decadencia en busca de amor, sexo o entretenimiento. La clientela de pr\u00edncipes mogoles fue sustituida por oficiales brit\u00e1nicos y estos por generales pakistan\u00edes, m\u00e1s tarde por mercaderes adinerados y hoy por cualquiera que tenga veinte d\u00f3lares en el bolsillo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La historia de Nadia<\/h2>\n\n\n\n<p>Lejos quedan los d\u00edas en que las j\u00f3venes de Hira Mandi triunfaban como cantantes, y ojeadores profesionales se sentaban entre los cojines tapizados en seda de las salas de baile, en un intento de localizar a la pr\u00f3xima estrella de Lollywood. Hoy es m\u00e1s probable toparse con traficantes \u00e1rabes del comercio de esposas, empresarios locales y turistas sexuales procedentes de otras partes de Pakist\u00e1n. Unas pocas&nbsp;<em>kothas<\/em>, o casas de baile, mantienen el negocio abierto gracias a su ambig\u00fcedad: \u00bfteatro o burdel?, \u00bfbaile o proposici\u00f3n?, \u00bftradici\u00f3n o simple intercambio de favores? Hira Mandi ha sido reducido a eso: el secreto peor guardado de Lahore.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nadia<\/strong>&nbsp;estaba siendo preparada por su madre en una habitaci\u00f3n contigua al sal\u00f3n principal donde nos encontr\u00e1bamos. Los padres suspiran en Pakist\u00e1n por el nacimiento de un var\u00f3n, pero la llegada de Nadia fue celebrada con j\u00fabilo porque era una garant\u00eda de que la tradici\u00f3n y el negocio podr\u00edan alargarse una generaci\u00f3n m\u00e1s. La ni\u00f1a empez\u00f3 a ser instruida a los nueve a\u00f1os en el canto, el baile y el poder de la mirada, separada de los hombres de la familia y de posibles pretendientes para no contaminar una pureza destinada a sacar al clan de la miseria. Nadie le pregunt\u00f3 si quer\u00eda ser otra&nbsp;<em>geisha&nbsp;<\/em>del Asia meridional, profesora de escuela o m\u00e9dica. Si ten\u00eda otros sue\u00f1os que no fueran entretener a hombres a los que no conoc\u00eda de nada, y que podr\u00edan ser sus padres o abuelos, era un detalle sin importancia para los suyos. En su debut, con catorce a\u00f1os, bail\u00f3 para un grupo de hombres que pujaron por ella al final de la actuaci\u00f3n. Esa noche perdi\u00f3 la virginidad. Me lo cont\u00f3 en la trastienda de la casa, una habitaci\u00f3n peque\u00f1a y sin ventanas que hac\u00eda de camerino:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Mi madre me entreg\u00f3 al hombre que ofreci\u00f3 m\u00e1s dinero por m\u00ed. Fui con \u00e9l sin protestar, fue un honor ser escogida.<\/p>\n\n\n\n<p>Su madre asinti\u00f3, mientras la peinaba y maquillaba como una mu\u00f1eca:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Le he ense\u00f1ado todo lo que necesita saber, de la misma forma que mi madre me lo ense\u00f1\u00f3 a m\u00ed y mi abuela a mi madre.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de salir a escena, Nadia recibi\u00f3 la misma bater\u00eda de consejos de otras noches. Su madre lleva suficiente tiempo en Hira Mandi para haber visto c\u00f3mo se rompen<br>los corazones de las j\u00f3venes que creen que saldr\u00e1n de all\u00ed en brazos de un gal\u00e1n pasajero. Le dice: \u00abS\u00e9 siempre amable con el cliente. Si te quiere tomar de la mano, d\u00e9jate. Y, sobre todo, nunca te enamores. Ning\u00fan hombre de Pakist\u00e1n se casa con una chica del Bazar de Diamantes\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Ning\u00fan hombre que no sea el emperador Akbar, claro.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"620\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.07.13-1024x620.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-52277\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.07.13-1024x620.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.07.13-300x182.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.07.13-768x465.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.07.13.jpg 1288w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Un desliz en la \u00abTierra de los Puros\u00bb. Eso es Lahore. La ciudad a la vera del r\u00edo Ravi fue durante siglos cuna de poetas, artistas, pensadores libres y viajeros libertinos. Sus reyes, desde el&nbsp;<strong>sult\u00e1n Mahmud<\/strong>&nbsp;en el siglo XI hasta los mogoles, se esforzaron por mantenerla abierta a nuevas ideas y permisiva con las debilidades de la naturaleza. Cuentan las cr\u00f3nicas de la \u00e9poca que los trovadores sol\u00edan recitar en p\u00fablico, a cambio de aplausos y monedas. Artistas de todo Oriente ven\u00edan buscando inspiraci\u00f3n y una forma de ganarse la vida. Lahore fue despu\u00e9s la \u00faltima gran ciudad india conquistada por el Imperio brit\u00e1nico y con el Raj desembarcaron aventureros y funcionarios, vividores, emprendedores y mercenarios e intelectuales.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los que escogieron la ciudad para instalarse fue<strong>&nbsp;John Lockwood Kipling<\/strong>, un hombre extremadamente culto, escultor y oficial brit\u00e1nico, que previamente hab\u00eda sido profesor en Bombay y que llegar\u00eda a dirigir el museo de Lahore. En 1882 se uni\u00f3 a la aventura su hijo, el futuro premio Nobel m\u00e1s joven de la historia, Rudyard (1865- 1936). Aunque nacido en Bombay, el escritor fue enviado primero a un hospicio a los seis a\u00f1os y despu\u00e9s a un internado para hijos de oficiales en Devonshire, antes de reunirse con la familia en Lahore. El joven Kipling ten\u00eda diecis\u00e9is a\u00f1os y nada m\u00e1s llegar encontr\u00f3 un empleo como asistente del director en<em>&nbsp;The Civil and Military Gazette<\/em>, el peri\u00f3dico local dirigido por&nbsp;<strong>Stephen Wheeler<\/strong>. Imprim\u00eda seis veces a la semana, todo el a\u00f1o salvo los d\u00edas de Navidad y Pascua. Fue en aquella peque\u00f1a redacci\u00f3n, asumiendo responsabilidades improbables para su edad, donde Kipling forj\u00f3 su disciplina como escritor y se gan\u00f3 un nombre como cronista antes de recorrer la India como corresponsal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Lo deslumbran la vida nocturna, el exceso de humanidad, el bullicio de los mercados, la decadencia de los fumaderos de opio, la adrenalina de las casas de juego y la impudicia del Bazar de Diamantes, con sus mujeres en alquiler y sus promesas de perdici\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El joven reportero traslada a los lectores la vida de los clubes, las villas, los jardines y los campos de polo donde se entretienen los hijos del imperio, pero no se queda ah\u00ed y busca el contraste con la Ciudad Amurallada \u2014sucia, ca\u00f3tica y maloliente\u2014 donde se hacinaban los indios. En aquellos d\u00edas, los m\u00e9dicos desaconsejaban traspasar la puerta de Delhi que daba acceso al casco viejo, alertando de&nbsp;<strong>graves enfermedades<\/strong>. La polic\u00eda imperial no se hac\u00eda cargo de lo que pudiera sucederles a quienes cruzaran esa frontera entre dos mundos que viv\u00edan juntos, completamente separados. Lo prohibido: \u00bfpod\u00eda haber mayor invitaci\u00f3n para un joven nada convencional, con ganas de experimentar y que sufre de insomnio en las calurosas noches de Lahore? Un verano, cuando lleva un par de a\u00f1os en la ciudad, y los expatriados se han marchado a la monta\u00f1a en busca de un clima m\u00e1s fresco, decide adentrarse en el lado desconocido de la ciudad.&nbsp;<strong>Para \u00e9l ser\u00e1 un viaje sin retorno.<\/strong>&nbsp;Lo deslumbran la vida nocturna,&nbsp;<strong>el exceso de humanidad<\/strong>, el bullicio de los mercados,<strong>&nbsp;la decadencia de los fumaderos de opio<\/strong>, la adrenalina de las casas de juego y la impudicia del Bazar de Diamantes, con sus mujeres en alquiler y sus promesas de perdici\u00f3n. El mismo Kipling que un d\u00eda escribir\u00e1 legendarios libros infantiles como&nbsp;<em>El libro de la selva<\/em>&nbsp;se sumerge en la decadencia oriental, un mundo de posibilidades infinitas, contrastes y colores radicalmente opuesto a la burbuja colonial en la que vive por entonces. No puede contenerse y lo refleja en la&nbsp;<em>Gazette<\/em>, el diario al que se refiere como su \u00abamante\u00bb y donde comenzar\u00e1 a mostrar una escritura temeraria: \u00abExplotada adecuadamente, nuestra ciudad, desde Taksali hasta la puerta de Delhi, y desde el campo de lucha hasta Badami Bagh, producir\u00eda una pila de novelas que convertir\u00edan&nbsp;<em>La ciudad del sol<\/em>&nbsp;en &#8216;agua para vino\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La combinaci\u00f3n de juventud, rebeld\u00eda y curiosidad, en una Asia en la que Kipling encuentra ese lugar donde \u00abno existen los diez mandamientos y un hombre puede saciar su sed\u00bb, lo llevan al lado oscuro de los deseos. Experimenta con el opio y no puede resistirse a contarlo en&nbsp;<em>La puerta de las cien penas<\/em>, un relato breve donde&nbsp;<strong>describe su visita a un fumadero<\/strong>&nbsp;situado junto a la mezquita de Wazir Khan:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abQuisiera morir como la mujer del Bazar, en una estera limpia y fresca, con una pipa del bueno entre los dientes. Cuando sienta que me voy se lo pedir\u00e9 a&nbsp;<strong>Tsing Ling<\/strong>&nbsp;y podr\u00e1 seguir retirando mis sesenta rupias por mes, hasta que se harte. Luego me echar\u00e9 de espaldas, tranquilo y confortable, y ver\u00e9 a los dragones rojos y negros pelear su \u00faltima batalla, y despu\u00e9s&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s, nada me importa mucho a m\u00ed; solo quisiera que Tsing Ling no pusiera afrecho en el Humo Negro\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"646\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.06.33-1024x646.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-52276\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.06.33-1024x646.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.06.33-300x189.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.06.33-768x485.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.06.33.jpg 1290w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El gran escritor que empieza a emerger, sin haber cumplido los diecinueve, se muestra&nbsp;<strong>insaciable en la b\u00fasqueda de m\u00e1s y m\u00e1s sensaciones<\/strong>. Como tantos occidentales que hicieron el viaje antes y despu\u00e9s que \u00e9l, juega con ventaja: ha encontrado un lugar donde<strong>&nbsp;todo lo prohibido, lo moralmente inaceptable en Europa, puede realizarse bajo la cobertura de la distancia&nbsp;<\/strong>y el pretexto del Este. Kipling se perdi\u00f3 en la noche oriental como se siguen perdiendo tantos expatriados, de Saig\u00f3n a Ul\u00e1n Bator y de Pattaya a Manila. En Bangkok las empresas de mudanzas internacionales tienen un servicio de asesor\u00eda destinado a las esposas de los extranjeros reci\u00e9n llegados, donde se las informa de las tentaciones a las que se van a enfrentar sus maridos y de la mejor forma de combatirlas. No hay nada parecido para ellos, porque el de los expatriados sigue siendo un mundo donde se espera que las mujeres sean meras acompa\u00f1antes de la aventura profesional de sus parejas. En \u00c1frica o el Caribe existen versiones reducidas del turismo sexual para mujeres occidentales. En Asia, es un club exclusivo de hombres. En mi apartamento de Bangkok, en la avenida de Sukhumvit, las rupturas matrimoniales de familias reci\u00e9n llegadas eran la norma. Banqueros, financieros o profesionales que descubr\u00edan la noche local y terminaban enred\u00e1ndose con j\u00f3venes a las que doblaban la edad.<\/p>\n\n\n\n<p>Kipling<strong>&nbsp;a\u00f1ade a su adicci\u00f3n a las drogas noches de sexo con las prostitutas de Lahore&nbsp;<\/strong>y confiesa a un amigo que abandonar su nueva vida le ser\u00eda tan dif\u00edcil como renunciar a la escritura.&nbsp;<strong>Experimenta para escribir. Escribe para experimentar.<\/strong>&nbsp;Deja para la posteridad una definici\u00f3n de la prostituci\u00f3n que se universalizar\u00eda y que sigue siendo utilizada en las cr\u00f3nicas de prensa de los reporteros poco originales: \u00abLa profesi\u00f3n m\u00e1s antigua del mundo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Kipling no vive Lahore; la consume. Donde al otro lado de la muralla unos solo ven miseria, \u00e9l asiste a una celebraci\u00f3n de la humanidad; donde todo parece clase y riqueza, \u00e9l distingue falsedad y autocomplacencia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Rudyard encuentra en Lahore la manera de vivir lo mejor de ambos mundos, Oriente y Occidente, la India nativa y la colonial, las convenciones y el libertinaje. Un d\u00eda escribe una cr\u00f3nica sobre un partido de polo y otro sobre los fumadores de opio; se burla de la vida de sus compatriotas en las colonias y defiende el imperio sin complejos; es conservador y no tiene problema en frecuentar los lupanares.&nbsp;<strong>Kipling no vive Lahore; la consume.<\/strong>&nbsp;Donde al otro lado de la muralla unos solo ven miseria, \u00e9l asiste a una celebraci\u00f3n de la humanidad; donde todo parece clase y riqueza, \u00e9l distingue falsedad y autocomplacencia. Las drogas, la prostituci\u00f3n, el adulterio o el alcoholismo tambi\u00e9n fueron parte de la vida colonial, por mucho que se disfrazaran de convencionalidades y tardes de t\u00e9. Kipling no puede resistirse y afila su prosa contra los suyos con la publicaci\u00f3n de&nbsp;<em>Cuentos de las colinas<\/em>, un \u00e1cido retrato de la vida del Raj y una burla de sus contempor\u00e1neos en el gueto blanco. Es repudiado por ello. \u00bfAcaso no eres t\u00fa uno m\u00e1s en nuestra mentira? Instalado en la mansi\u00f3n de sus padres y rodeado de siervos, el joven reportero disfruta de los privilegios y a\u00f1ade algunos que se escapan a sus paisanos, m\u00e1s temerosos de adentrarse en las tinieblas de la Ciudad Amurallada.&nbsp;<strong>No hay culpa o arrepentimiento.<\/strong>&nbsp;Al contrario que&nbsp;<strong><a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/cultura\/2007-12-02\/joseph-conrad-150-anos-bajo-la-mirada-de-occidente_738929\/\">Conrad<\/a><\/strong>, Kipling carece de sensibilidad para despegarse de las injusticias de su \u00e9poca. Defiende el imperio y lo que significa, convencido de que gobernar a los pueblos menos desarrollados es una obligaci\u00f3n del supuesto mundo civilizado. En su poema&nbsp;<em>La carga del hombre blanco<\/em>&nbsp;escribe:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Llevad la carga del Hombre Blanco.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Enviad adelante a los mejores de entre vosotros;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>vamos, atad a vuestros hijos al exilio<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>para servir a las necesidades de vuestros cautivos;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>para servir, con equipo de combate,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>a naciones tumultuosas y salvajes;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>vuestros reci\u00e9n conquistados y descontentos pueblos,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>mitad demonios y mitad ni\u00f1os.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Reputaci\u00f3n en ca\u00edda libre<\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Kipling escribi\u00f3 cosas que han envejecido tal mal que su reputaci\u00f3n lleva d\u00e9cadas en ca\u00edda libre.&nbsp;<\/strong>A los cr\u00edticos les cuesta hablar bien de sus libros, a pesar de su evidente grandeza literaria, y en muchas universidades se evita recomendar sus textos a los alumnos. Cuando se hace, se acompa\u00f1a el t\u00edtulo de avisos parecidos a los que se a\u00f1aden en los medicamentos t\u00f3xicos y&nbsp;<strong>se recuerda que el autor era racista, colonialista, mis\u00f3gino, ultraderechista, antisemita y m\u00e1s.<\/strong>&nbsp;Estudiantes de la Universidad de M\u00e1nchester arrojaron pintura sobre un mural con su poema<em>&nbsp;If<\/em>&nbsp;y lo reemplazaron por otro de la poeta y activista negra&nbsp;<strong>Maya Angelou<\/strong>. Pocos hacen el ejercicio de separar la persona de su obra. O conceden al autor del&nbsp;<em>Kim<\/em>&nbsp;los atenuantes que podr\u00edan llevar a un juicio menos simplista de su persona.&nbsp;<strong>No es que Kipling fuera racista o mis\u00f3gino, que lo era, sino que ese fue el mundo donde le toc\u00f3 vivir.<\/strong>&nbsp;En sus textos queda reflejado su amor por India y sus gentes, aunque estuviera convencido de que su destino fuera ser dominadas por una estirpe superior. Y, por supuesto, est\u00e1n las circunstancias, esos peque\u00f1os detalles biogr\u00e1ficos que nos hacen quienes somos. Cuando Kipling da vida a Mowgli, un ni\u00f1o abandonado en la jungla que debe enfrentarse a los peligros de la infancia sin adultos, est\u00e1 recreando su propia infancia traum\u00e1tica y a la vez escapando de ella. El autor ingl\u00e9s creci\u00f3 en la India entre privilegios inimaginables en nuestros d\u00edas, rodeado de un ej\u00e9rcito de siervos que abr\u00edan las puertas a su paso y sosten\u00edan las ropas con las que deb\u00eda vestirse al salir del ba\u00f1o. A los seis a\u00f1os, cuando es enviado a formarse a Inglaterra, ese mundo de confort fue sustituido por el terror de la&nbsp;<strong>se\u00f1ora Holloway<\/strong>, una cristiana fundamentalista que&nbsp;<strong>lo maltrat\u00f3 en un ambiente de crueldad y abandono<\/strong>&nbsp;que describir\u00eda en sus memorias como \u00abuna tortura calculada\u00bb. Kipling se refiere a su maltratadora como \u00abla Mujer\u00bb y al hospicio como \u00abla Casa de la Desolaci\u00f3n\u00bb, donde es&nbsp;<strong>golpeado casi a diario por las faltas m\u00e1s leves<\/strong>. En una ocasi\u00f3n, la se\u00f1ora Holloway lo obliga a caminar por las calles de Portsmouth llevando un cartel en la espalda con la palabra \u00abmentiroso\u00bb. Las humillaciones eran constantes. Las siguieron&nbsp;<strong>a\u00f1os de castigos f\u00edsicos y acoso escolar<\/strong>&nbsp;por parte de sus compa\u00f1eros en el United Services College, el internado para hijos de oficiales brit\u00e1nicos donde recibi\u00f3 una estricta formaci\u00f3n victoriana. Lo extra\u00f1o es que saliera alguien de provecho de aquella mezcla de disciplina s\u00e1dica, adoctrinamiento en los cors\u00e9s del&nbsp;<em>establishment&nbsp;<\/em>brit\u00e1nico y exaltaci\u00f3n del imperio, que viv\u00eda sus d\u00edas de mayor gloria. El resultado, seg\u00fan el diagn\u00f3stico del propio Kipling, es una persona insegura y en constante estado de alerta, observador de los temperamentos y cambios de car\u00e1cter de las personas que lo rodean, convencido desde peque\u00f1o de que hay una gran distancia entre lo que las personas dicen y lo que hacen.&nbsp;<strong>La lectura primero y la escritura despu\u00e9s se convertir\u00e1n en v\u00edas de escape<\/strong>&nbsp;de ese mundo de m\u00e1scaras, contradicciones y maltratos. Con esa infancia, Rud podr\u00eda haberse convertido en un asesino en serie: se conform\u00f3 con vengarse de la imperfecci\u00f3n humana, de la que se sab\u00eda un ejemplo m\u00e1s, con las palabras.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"615\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.05.40-1024x615.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-52275\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.05.40-1024x615.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.05.40-300x180.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.05.40-768x462.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.05.40.jpg 1288w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Solo Bilal me acompa\u00f1\u00f3 en mi&nbsp;<em>tour<\/em>&nbsp;por Lahore la ma\u00f1ana despu\u00e9s de nuestra noche en el Bazar de Diamantes, donde no pude dejar de pensar en que quiz\u00e1 Kipling hab\u00eda ocupado el mismo lugar que nosotros un siglo y pico antes. La cerveza sienta mejor cuando se toma en los lugares prohibidos y peor a la ma\u00f1ana siguiente, por falta de costumbre. Supuse que los amigos de mi gu\u00eda estar\u00edan de resaca o siendo azotados por los guardias de la virtud. Quer\u00eda visitar la mezquita de los Emperadores, que fue la m\u00e1s grande del mundo entre 1673 y 1986, a\u00f1o en que fue reemplazada por la mezquita Faisal de Islamabad, tambi\u00e9n en Pakist\u00e1n. Sus cuatro inmensos minaretes se alzan imponentes sobre el banco del r\u00edo Ravi. La combinaci\u00f3n del blanco de su m\u00e1rmol y el rojizo de su piedra de arena, sus ornamentos con influencias persas, indias y asi\u00e1ticas, legado del Imperio mogol, y sobre todo su grandiosidad dan cuenta del poder inconmensurable de la religi\u00f3n.&nbsp;<strong>La mezquita Badshahi re\u00fane los viernes hasta cien mil fieles&nbsp;<\/strong>que previamente han dejado sus zapatos en la explanada de la entrada. Yo llevaba unos que me gustaban, por los motivos por los que a los hombres nos gustan unos zapatos m\u00e1s que otros: eran c\u00f3modos. \u00bfC\u00f3mo dejarlos all\u00ed, entre aquel oc\u00e9ano infinito de alpargatas, mocasines, zapatillas, botas, zuecos y abarcas? No me ve\u00eda capaz de dar con ellos a la salida y, aunque entre todo aquel&nbsp;<em>stock&nbsp;<\/em>podr\u00eda encontrar otros de mi agrado, mi fe no alcanzaba a imaginar que pudiera robar unos igual de c\u00f3modos. Bilal me tranquiliz\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Los tuyos son muy grandes \u2014me dijo, sorprendido de que calzara un cuarenta y siete\u2014, seguro que los encuentras.<\/p>\n\n\n\n<p>Al entrar en la mezquita de los Emperadores&nbsp;<strong>me sent\u00ed empeque\u00f1ecer<\/strong>&nbsp;de la misma forma que ante los templos de Angkor, las pagodas de Bagan o la catedral de Burgos. Mi ate\u00edsmo no me priva de emocionarme ante construcciones que fueron levantadas con una determinaci\u00f3n arquitect\u00f3nica para la que es necesario creer en algo sobrenatural e inexistente. El objetivo, en todas esas construcciones, parece ser la eternidad. En terremotos y tsunamis he visto como mezquitas, templos e iglesias eran las \u00fanicas edificaciones que quedaban en pie. Los vecinos lo ve\u00edan como la confirmaci\u00f3n de la existencia de su dios, que proteg\u00eda los templos sagrados de los demonios disfrazados de embestidas de la naturaleza. La realidad era que se hab\u00edan construido con los mejores materiales, justo al contrario que las viviendas, las escuelas y los edificios p\u00fablicos. En cualquier caso, ten\u00edan un enorme m\u00e9rito como obras de ingenier\u00eda y yo admiraba el trabajo que hab\u00eda detr\u00e1s. \u00bfC\u00f3mo no temer el poder de creencias que empujaban a la gente a semejante ingenio, esfuerzo y tenacidad? \u00bfNo era una pena que esos mismos sentimientos se utilizaran tambi\u00e9n para destruir las creencias y templos de los otros?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En las masacres entre hind\u00faes y musulmanes, tras la partici\u00f3n de la India, Lahore se llev\u00f3 una de las peores partes.&nbsp;<\/strong>La sangre ba\u00f1\u00f3 las calles de la Ciudad Amurallada mientras los \u00faltimos ingleses abandonaban los clubes y mansiones en el lado noble de la ciudad, sin remordimiento por el caos que dejaban detr\u00e1s. Los incendios y saqueos da\u00f1aron muchos de los monumentos de la ciudad, y el casco hist\u00f3rico tuvo que ser reconstruido. Todo fue muy innecesario, porque la India hab\u00eda vivido tiempos bajo una gran tolerancia religiosa, incluso en momentos en los que lo normal era resolver las diferencias con la guerra.<strong>&nbsp;Akbar<\/strong>, que lleg\u00f3 a emperador con trece a\u00f1os, tuvo que gestionar las tensiones entre una poblaci\u00f3n mayoritariamente hind\u00fa y las elites musulmanas que la dominaban. Para mantener la paz utiliz\u00f3 grandes dosis de tolerancia, permiti\u00f3 la construcci\u00f3n de templos hind\u00faes, foment\u00f3 matrimonios entre fieles de diferentes religiones e incluso peregrin\u00f3 a los lugares santos de la religi\u00f3n supuestamente rival. Estaba convencido de que ambas creencias ten\u00edan m\u00e1s similitudes que divergencias y lleg\u00f3 a inventarse un h\u00edbrido, el Din-i-Ilahi, que mezclaba lo mejor de cada una. El resultado fue que la India, y Lahore en particular, vivi\u00f3 una de sus \u00e9pocas de mayor esplendor y desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>La relaci\u00f3n se enrareci\u00f3 durante el dominio brit\u00e1nico y estall\u00f3 con el final de este, despu\u00e9s de trescientos a\u00f1os en los que los europeos no resolvieron el futuro pol\u00edtico o civil de su colonia.&nbsp;<strong>El resultado, que Kipling no ver\u00eda \u2014 muri\u00f3 en 1936\u2014, fue el m\u00e1s absurdo, brutal y desestabilizador de los acontecimientos poscoloniales del siglo xx.<\/strong>&nbsp;La partici\u00f3n de la India degener\u00f3 en una de las grandes masacres de la historia al anunciarse la creaci\u00f3n de los dos Estados en 1947. Vecinos que hasta entonces se ped\u00edan la sal se degollaron y millones abandonaron sus casas. Mientras hind\u00faes y sijs hu\u00edan hacia la India, los musulmanes buscaban empezar una nueva vida en Pakist\u00e1n. Los trenes en una y otra direcci\u00f3n llegaban a las estaciones con todos sus pasajeros muertos y los padres mataban a sus hijas en un intento de evitarles el sufrimiento de las violaciones grupales. Periodistas de la \u00e9poca, que unos a\u00f1os antes hab\u00edan sido testigos del horror de la&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/tags\/otros\/segunda-guerra-mundial-8391\/\">II Guerra Mundial,<\/a>&nbsp;escribieron cr\u00f3nicas en las que dec\u00edan no haber visto nada igual.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"622\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.04.57-1024x622.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-52274\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.04.57-1024x622.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.04.57-300x182.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.04.57-768x466.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.04.57.jpg 1288w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Lahore qued\u00f3 en el lado pakistan\u00ed del Punyab y hoy es un lugar privilegiado para comprobar la estupidez que supuso la partici\u00f3n por motivos religiosos.<\/strong>&nbsp;La frontera dividi\u00f3 comunidades que tienen las mismas tradiciones, comen los mismos curris, comparten modelo econ\u00f3mico y forma de vida. Lo que qued\u00f3 fue un pa\u00eds dividido en dos \u2014m\u00e1s tarde en tres, con la creaci\u00f3n de Banglad\u00e9s\u2014 que desde entonces ha vivido en el resentimiento. La India y Pakist\u00e1n se han armado con bombas nucleares y, cuando no est\u00e1n en guerra, se preparan para cuando lo est\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>En el puesto fronterizo de la L\u00ednea Cero, en la localidad de Wagah, se han instalado gradas para que nadie se pierda detalle de una de las ceremonias que ensalzan el absurdo. La gente asiste al duelo de banderas que se organiza por las tardes como si fuera un partido de f\u00fatbol. \u00ab\u00a1Larga vida a Pakist\u00e1n!\u00bb, corean a un lado. \u00ab\u00a1Hasta la \u00faltima gota de sangre por la India!\u00bb, prometen en el otro. Cada pa\u00eds escoge a soldados altos y apuestos para arriar sus banderas: avanzan cada uno desde su territorio hacia la verja que los separa, haciendo sonar sus botas y movi\u00e9ndose rob\u00f3ticamente entre el alborozo de los fans. Los soldados abren entonces sus respectivas puertas y arr\u00edan las banderas de sus pa\u00edses, mirando desafiantes a su oponente y sacando pecho mientras comienzan a bajar las insignias con lentitud, asegur\u00e1ndose de que la suya nunca est\u00e9 m\u00e1s baja que la del rival. La tela con los colores nacionales es doblada con mimo y la frontera queda as\u00ed oficialmente cerrada hasta el amanecer.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>A la India y Pakist\u00e1n les habr\u00eda ido mejor si hubieran permanecido juntos<\/strong>, una idea que no comparto con amigos de la India o Pakist\u00e1n para no enfadarlos. Como la&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/tags\/otros\/religion-5717\/\">religi\u00f3n<\/a>&nbsp;fue el \u00fanico motivo de la separaci\u00f3n, y el&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/tags\/otros\/nacionalismo-5676\/\">nacionalismo<\/a>&nbsp;el veneno que despu\u00e9s aliment\u00f3 la fractura, hoy tenemos dos enemigos con capacidad de destruirse mutuamente y un legado de violencia que los mantiene estancados en 1947. Los dirigentes de ambos pa\u00edses suelen ser populistas que no pierden ninguna oportunidad de explotar los sentimientos m\u00e1s bajos en beneficio propio. Y as\u00ed no hay manera de dejar de perseguir malas noticias, a uno y otro lado de la frontera. Golpe de Estado en Pakist\u00e1n. Matanza religiosa en Guyarat. Enfrentamiento en lo alto de Kargil, donde desde hace a\u00f1os mueren m\u00e1s soldados por el fr\u00edo o despe\u00f1\u00e1ndose por barrancos que por las balas.&nbsp;<strong>Un odio in\u00fatil y exhibicionista entre hermanos<\/strong>. Kipling, que no llevaba una vida victoriana y menos a\u00fan piadosa, compart\u00eda algo de la ambig\u00fcedad religiosa del emperador mogol que trat\u00f3 de crear una sociedad multirreligiosa. Su literatura transmite un gran respeto por todas las religiones y algo de indecisi\u00f3n para escoger una sola. Dice no creer ni en el castigo ni en la recompensa eternos y se declara diplom\u00e1ticamente \u00abun cristiano ateo temeroso de Dios\u00bb. Kim, su gran personaje literario de Lahore \u2014que da t\u00edtulo a su mejor novela\u2014, comparte las dudas de su padre literario: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es Kim? [&#8230;] \u00bfQui\u00e9n soy yo? [&#8230;] \u00bfQu\u00e9 soy? \u00bfMusulm\u00e1n, hind\u00fa, jaina o budista? \u2014se pregunta. Y \u00e9l mismo se responde\u2014: Soy Kim. Soy Kim\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>A la India y Pakist\u00e1n les habr\u00eda ido mejor si hubieran permanecido juntos. Como la religi\u00f3n fue el \u00fanico motivo de la separaci\u00f3n, y el nacionalismo el veneno que despu\u00e9s aliment\u00f3 la fractura, hoy tenemos dos enemigos con capacidad de destruirse mutuamente y un legado de violencia que los mantiene estancados en 1947<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La novela de Kipling arranca en los alrededores del museo de Lahore, que su padre dirigi\u00f3, y cuenta la historia de&nbsp;<strong>Kimball O\u2019Hara<\/strong>, el hijo hu\u00e9rfano de un soldado irland\u00e9s que se convierte en disc\u00edpulo de un viejo lama con el que emprender\u00e1 un viaje m\u00edstico en busca del r\u00edo de la Flecha. Kipling arranca con una escena en la que Kim, desafiando las ordenanzas municipales, \u00abestaba sentado a horcajadas sobre el ca\u00f1\u00f3n Zam-Zammah en su plataforma de ladrillo, frente a la vieja Ajaib-Gher, la Casa de las Maravillas\u00bb. El ca\u00f1\u00f3n sigue en su sitio y los locales lo conocen como \u00abel ca\u00f1\u00f3n de Kim\u00bb, prueba de que la ciudad y el autor han quedado unidos para siempre. La Casa de las Maravillas, el gran museo de la ciudad donde Kim y el lama rezan ante los dioses, sigue siendo de obligada visita incluso para los no aficionados. Entre sus salones se mezclan colecciones \u00fanicas de las religiones, reinos e imperios que dejaron huella a su paso por Lahore.<\/p>\n\n\n\n<p>El ni\u00f1o protagonista de la novela es ingl\u00e9s, pero tiene la piel morena de los nativos, habla su idioma y&nbsp;<strong>es pobre como la mayor\u00eda de los ni\u00f1os de Lahore.<\/strong>&nbsp;Kipling une as\u00ed Occidente y Oriente en un mismo personaje y sit\u00faa a este en una aventura que es a la vez libro de viajes, novela de esp\u00edas y ensayo sobre el \u00abGran Juego\u00bb que se tienen entre manos en Asia los imperios ruso y brit\u00e1nico. Las andanzas del ni\u00f1o y el lama sirven como gu\u00eda para visitar la ciudad, que conserva muchos de los escenarios del libro. Los bazares donde parecen juntarse \u00abtodas las razas\u00bb de la India, la Ciudad Amurallada, hoy m\u00e1s as\u00e9ptica aunque llena del desorden que tanto gustaba a Kipling, o Naulakha, el pabell\u00f3n del fuerte de Lahore que dio nombre a otro de los libros del&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/tags\/temas\/premios-nobel-9053\/\">premio Nobel<\/a>&nbsp;y a su casa de Vermont durante los a\u00f1os que vivi\u00f3 en Estados Unidos. Cuando caminas entre las callejuelas de la parte vieja, esquivando carniceros que pasan a cuchillo a los corderos, no es dif\u00edcil imaginarte a Kim correteando entre la muchedumbre y<strong>&nbsp;buscando comida y hospedaje para su lama<\/strong>. Dentistas callejeros exhiben dentaduras postizas y se ofrecen, alicate en mano, a arrancarte una muela fastidiosa. Los herreros y vendedores de alfombras, las casas de t\u00e9 y los mercados, todo sigue en su sitio. Los mendigos extienden la mano sin entusiasmo y de las carnicer\u00edas cuelgan corderos desollados.&nbsp;<strong>Han desaparecido los fumaderos de opio, pero no hay que esperar mucho para que alguien te susurre al o\u00eddo el men\u00fa de las tentaciones:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfChicas? Tengo j\u00f3venes. \u00bfFumar? \u00a1Acomp\u00e1\u00f1eme, por aqu\u00ed!<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"626\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.04.06-1024x626.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-52273\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.04.06-1024x626.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.04.06-300x184.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.04.06-768x470.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Captura-de-Pantalla-2023-05-30-a-las-12.04.06.jpg 1288w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u00abLa diversi\u00f3n\u00bb todav\u00eda se concentra en los alrededores del Bazar de Diamantes, donde Kipling se perd\u00eda en las noches calurosas de Lahore y Kim acude a escuchar a los<br>\u00abhombres santos, faquires manchados de ceniza, junto a sus santuarios de ladrillo\u00bb.<strong>&nbsp;El enjambre de la Ciudad Amurallada todav\u00eda esconde secretos<\/strong>, aunque en menor<br>cantidad. Su humanidad, ingobernable, sigue siendo un fest\u00edn para los ojos viajeros.<strong>&nbsp;Aunque solo vivi\u00f3 cinco a\u00f1os aqu\u00ed, Kipling se llev\u00f3 gasolina literaria para varias d\u00e9cadas<\/strong>. Cuando decide marcharse, su reputaci\u00f3n como escritor empieza a despuntar y regresa a Londres para conquistar el mundo literario. Algunos amigos trataron de ayudarlo en sus comienzos y recomendaron su trabajo al propietario de<em>&nbsp;The Daily Telegraph<\/em>,&nbsp;<strong>Edward Levy-Lawson<\/strong>, que dijo de \u00e9l que no ten\u00eda suficiente nivel. Buen ojo: al joven reci\u00e9n regresado lo esperaba una carrera de \u00e9xitos, fama global y eternidad literaria. Abarc\u00f3 todo en su obra, desde ensayos hasta novelas, desde cuentos breves hasta poemas, y desde memorias hasta narraciones infantiles, que siguen siendo secuelas de Disney d\u00e9cadas despu\u00e9s de su muerte. En una \u00faltima carta a su prima&nbsp;<strong>Margaret<\/strong>, antes de abandonar la India en 1889, Rudyard mira atr\u00e1s sin remordimientos:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abMe he mezclado con soldados y gobernadores, administradores y mujeres que los controlan a todos, y mucho he visto, ciudades y hombres. Fue crudo y vivaz, sombr\u00edo y salvaje. He tratado de conocer a las gentes del cuartel y del burdel, del Sal\u00f3n de Baile al Consejo del Virrey, y en alguna medida he tenido \u00e9xito\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Mil a\u00f1os de historia<\/h2>\n\n\n\n<p>Cuando me lleg\u00f3 la hora de dejar Lahore, mis compa\u00f1eros de viaje segu\u00edan durmiendo. Camino del aeropuerto, conducido una vez m\u00e1s por Bilal, vi las gr\u00faas que anunciaban nuevos barrios en el horizonte. Muy pronto los edificios que sobrepasaban la altura de los \u00e1rboles dejar\u00edan de ser una excepci\u00f3n. Una vez o\u00ed a un arquitecto decir que hab\u00eda dos tipos de metr\u00f3polis: las que mantienen su historia, construyendo lo nuevo alrededor de ellas, y las que la destruyen, levantando su futuro sobre las ruinas del pasado. \u00bfQu\u00e9 camino tomar\u00eda Lahore? Si regresaba, dentro de unos a\u00f1os, \u00bfme encontrar\u00eda la misma ciudad? \u00bfSeguir\u00edan las hijas de Anarkali contone\u00e1ndose en el Bazar de Diamantes? Apost\u00e9 con Bilal a que las huellas de los conquistadores y emperadores que pasaron por Lahore, sus jardines, palacios, murallas y mezquitas, construidos con el empe\u00f1o con el que el escritor busca la inmortalidad en su escritura, se mantendr\u00edan en pie.<strong>&nbsp;A la codicia de los hombres, que empezaba a hacer sus estragos en el legado hist\u00f3rico de la capital punyab\u00ed, le costar\u00eda borrar sus mil a\u00f1os de historia.&nbsp;<\/strong>Tampoco cre\u00eda posible que la vida de la Ciudad Amurallada cayera en el letargo o que pudieran despojarla de sus olores, colores y ruidos. O del vicio,&nbsp;<strong>la m\u00e1s pertinaz de las debilidades humanas<\/strong>. Las noticias en los informativos seguramente mantendr\u00edan Lahore fuera de las rutas tur\u00edsticas, destino solo para viajeros curtidos y reporteros, prestos a salir corriendo hacia los lugares de los que todos huyen, con la certeza de que pagar\u00e1n la mitad por su hotel.<\/p>\n\n\n\n<p>Al despedirnos en el aeropuerto, Bilal me pregunt\u00f3 si escribir\u00eda una historia feliz sobre Pakist\u00e1n. Le dije que s\u00ed. Unos meses despu\u00e9s le envi\u00e9 un ejemplar de la revista\u00a0<em>Siete Leguas<\/em>, ya desaparecida, donde se public\u00f3 mi art\u00edculo. Llevaba por t\u00edtulo: \u00abLahore, el oasis secreto de los impuros\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/cultura\/2023-05-30\/kipling-y-pakistan_3634319\/\">https:\/\/www.elconfidencial.com\/cultura\/2023-05-30\/kipling-y-pakistan_3634319\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En &#8216;Los diarios del opio&#8217; (Ariel), el periodista David Jim\u00e9nez sigue las huellas de grandes escritores por Oriente. 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