{"id":46722,"date":"2023-02-15T07:49:16","date_gmt":"2023-02-15T13:49:16","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=46722"},"modified":"2023-02-15T07:49:18","modified_gmt":"2023-02-15T13:49:18","slug":"quien-decide-que-una-pintura-es-buena-o-mala-por-que-no-deberiamos-tomarnos-tan-en-serio-el-canon-ni-a-sus-popes-el-grito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/quien-decide-que-una-pintura-es-buena-o-mala-por-que-no-deberiamos-tomarnos-tan-en-serio-el-canon-ni-a-sus-popes-el-grito\/","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9n decide que una pintura es buena o mala?  Por qu\u00e9 no deber\u00edamos tomarnos tan en serio el canon (ni a sus popes) | El Grito"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-background has-medium-font-size\" style=\"background-color:#f855eb\">\u00bfQui\u00e9n decide lo que es bueno, malo o el coladero de lo \u201cnormal\u201d? La pregunta por el criterio es el gran tema de esta singular exposici\u00f3n o contraexposici\u00f3n, que cuestiona el canon y dice que, en el mundo del arte, los reyes de la cr\u00edtica tambi\u00e9n van desnudos.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized is-style-default\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/58c12a9a1143accdb2d6258a33981f32.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-46723\" width=\"840\" height=\"561\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/58c12a9a1143accdb2d6258a33981f32.jpg 1000w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/58c12a9a1143accdb2d6258a33981f32-300x201.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/58c12a9a1143accdb2d6258a33981f32-768x514.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 840px) 100vw, 840px\" \/><figcaption>JOAN BRULL VINYOLES. BUST FEMEN\u00da NU ENTRE LES ONADES | MUSEU NACIONAL D&#8217;ART DE CATALUNYA<br><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-medium-font-size\"><strong>PILAR G\u00d3MEZ RODR\u00cdGUEZ \/ EL GRITO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lo m\u00e1s importante de esta exposici\u00f3n es lo m\u00e1s peque\u00f1o, un signo, un car\u00e1cter: la interrogaci\u00f3n final de su t\u00edtulo:&nbsp;<em>Bad Painting?<\/em>&nbsp;Porque&nbsp;<em>bad painting<\/em>&nbsp;no es&nbsp;<em>bad painting<\/em>, sino la duda que se cierne sobre la&nbsp;<em>painting<\/em>&nbsp;a secas y que de forma ligera tomamos por good painting o no&#8230; Porque, \u00bfqui\u00e9n es el encargado de colocar los adjetivos? \u00bfQui\u00e9n decide lo que es bueno, malo o el coladero de lo \u201cnormal\u201d? La pregunta por el criterio es el gran tema de esta singular exposici\u00f3n o contraexposici\u00f3n, de modo que si le habl\u00e1is al comisario, Carlos Pazos, de mala pintura y de la recuperaci\u00f3n de estas obras te vas a llevar un pescoz\u00f3n: \u201cAqu\u00ed no se ha rescatado ninguna mala pintura. \u00bfCu\u00e1l es la buena y mala pintura?\u201d. Avisados qued\u00e1is.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Bad Painting?<\/em>&nbsp;es, pues, el artefacto que ha salido de la colaboraci\u00f3n (o sea de las risas, las charlas y las investigaciones) del comisario y artistas, que presenta tambi\u00e9n obra propia, y del cr\u00edtico de la cultura y ensayista&nbsp;<strong>Eloy Fern\u00e1ndez Porta<\/strong>. Se acaba de inaugurar en el museo Can Framis de la Fundaci\u00f3n Vila Casas,&nbsp;<strong>se puede visitar hasta primeros de junio<\/strong>&nbsp;y cuenta con la complicidad de varias instituciones: el&nbsp;<strong>Museu Nacional d\u2019Art de Catalunya<\/strong>, de donde proceden la mayor\u00eda de los&nbsp;<em>bad painting<\/em>&nbsp;cuadros; la&nbsp;<strong>Fundaci\u00f3n PazosCuchillo<\/strong>, con sede en Trasanquelos (A Coru\u00f1a); y, obviamente, la&nbsp;<strong>Fundaci\u00f3n Vila Casas<\/strong>, donde tiene lugar la exposici\u00f3n. Todo ello sin olvidar el&nbsp;<strong>Museu d\u2019Art Modern de Barcelona<\/strong>, que Pazos visitaba con frecuencia de chaval, en su etapa de formaci\u00f3n, y que ha servido de fuente de inspiraci\u00f3n para el montaje.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.ecestaticos.com\/file\/834\/de3\/adf\/834de3adf61835c278f94e105c0a88a2.jpg\" alt=\"Carlos Pazos. La belleza y la vanguardia (2020)\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Carlos Pazos. La belleza y la vanguardia (2020)<\/p>\n\n\n\n<p>En total,&nbsp;<em>Bad Painting?<\/em>&nbsp;<strong>re\u00fane m\u00e1s de cien obras<\/strong>, 102, que para los amantes de las cifras se desgranan as\u00ed: 69 son de la colecci\u00f3n del Museu Nacional; 30 provienen de PazosCuchillo; y 3 de otras colecciones. Entre todas ellas, 88 pertenecen a artistas varios y variados que probablemente, como dice la informaci\u00f3n de prensa, \u201c<strong>no ten\u00edan el d\u00eda m\u00e1s inspirado<\/strong>\u201d. A las propuestas de estos pintores, m\u00e1s o menos reconocidos o desconocidos, se suman catorce con la firma de Carlos Pazos: adem\u00e1s de dar la bienvenida al visitante en el vest\u00edbulo, estas aparecen en distintos puntos del recorrido como subrayados, contrapuntos&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Las obras atienden a criterios figurativos y a un periodo hist\u00f3rico que va de mediados del siglo XIX a mediados del XX. Eso lo hace todo m\u00e1s c\u00f3modo y f\u00e1cil, porque as\u00ed se evitan problemas con familiares o coleccionistas airados y convencidos de que lo suyo es bueno (y caro): el mal gusto siempre es cosa de los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQUI\u00c9N AUDITA AL DEL CRITERIO?<\/h3>\n\n\n\n<p>En este punto merece una menci\u00f3n el cap\u00edtulo de los herederos, esos seres con algo m\u00e1s que reprochar a los progenitores que el mal gusto. \u201cEl odio generacional es fant\u00e1stico\u201d, afirma Carlos Pazos. \u201cCuando un particular o coleccionista compra obra lo hace con mucha ilusi\u00f3n y lo cuelga, lo contempla, presume&#8230; Luego llegan los herederos y se lo pulen porque lo que m\u00e1s detestan es el gusto de su pap\u00e1. Yo el primero, claro. Hay que matar al padre siempre, por supuesto, aunque est\u00e9 muerto. Caso diferente es el de los museos que han ido adquiriendo obras, han recibido donaciones de coleccionistas, de gente que ten\u00eda obra en casa\u2026 y de los herederos. Es que siempre son los herederos. Es curioso:&nbsp;<strong>el arte no tiene culpa, pero aparece ah\u00ed como un testigo del odio generacional<\/strong>. Y \u00bfqu\u00e9 pasa? Bueno, pues que el gusto es libre, y el del coleccionista puede ser el que le sale de las narices. El museo lo recibe todo y a trav\u00e9s de un filtro muy subjetivo&nbsp;<strong>decide lo que es digno de ser colgado y merece pasar a la historia, y lo que no<\/strong>. Y lo que no, se guarda. Ah\u00ed es donde entramos en escena nosotros, los san Francisco de As\u00eds de la pintura: hemos recogido algunas obras maravillosas, por supuesto, mucho m\u00e1s que algunas que est\u00e1n colgadas, y las hemos rescatado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.ecestaticos.com\/file\/4a4\/6af\/969\/4a46af9696ecc0f11dcfc0c385fb3230.jpg\" alt=\"Aleix Clap\u00e9s Puig. Al legoria del doctor Robert\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Aleix Clap\u00e9s Puig. Al legoria del doctor Robert<\/p>\n\n\n\n<p>Entre rescates y descartes, el tema del criterio y, en espec\u00edfico la pregunta sobre qui\u00e9n audita al del criterio, la retoma Eloy Fern\u00e1ndez Porta en su vertiente cl\u00e1sica. \u201cNo deja de ser una variante de la pregunta de Juvenal, qui\u00e9n vigila a los vigilantes. A la hora de elaborar los criterios de gusto hay varias figuras de autoridad: la&nbsp;<strong>academia<\/strong>, desde luego;&nbsp;<strong>la clase dominante<\/strong>; los&nbsp;<strong>medios<\/strong>&nbsp;y el&nbsp;<strong>p\u00fablico tambi\u00e9n<\/strong>. En ocasiones este se deja fuera de juego, porque \u00e9l mismo se imagina como si fuera libre, incondicionado y due\u00f1o de sus actos, pero puede ser jer\u00e1rquico y represor. Se trata de un proceso de auditor\u00eda permanente, en el que sus figuras o sus representantes dialogan y, a veces, coinciden y, a veces, se niegan\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.ecestaticos.com\/file\/9c4\/9d1\/2b8\/9c49d12b8e9d425a50fb994e24b896aa.jpg\" alt=\"Mari\u00e0 Pidelaserra. Enterrament de Jes\u00fas (1941)Museu Nacional d'Art de Catalunya\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Mari\u00e0 Pidelaserra. Enterrament de Jes\u00fas (1941)<br>Museu Nacional d&#8217;Art de Catalunya<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.ecestaticos.com\/file\/648\/c86\/730\/648c86730afaf98df7a1718f9f9027c3.jpg\" alt=\"Bosch F. Cabestany. Sin t\u00edtulo\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Bosch F. Cabestany. Sin t\u00edtulo<\/p>\n\n\n\n<p>La idea tampoco es nueva. El t\u00e9rmino&nbsp;<em>bad painting<\/em>&nbsp;designa un movimiento pict\u00f3rico, de reflexi\u00f3n y fascinaci\u00f3n acerca de la \u2018mala pintura\u2019 extendido a partir de los a\u00f1os setenta y que quiere cuestionar, por medio de un conjunto de obras,&nbsp;<strong>el significado de lo que denominamos \u2018mal gusto\u2019<\/strong>&nbsp;y su forma est\u00e9tica, el kitsch. Y ha tenido sus etapas: si en las vanguardias, como recuerda Fern\u00e1ndez Porta, \u201cel peso abrumador de la tradici\u00f3n y, con \u00e9l, la imposici\u00f3n de un conjunto de criterios deb\u00edan ser autoevidentes e indiscutibles\u201d, el giro conceptual del arte situ\u00f3 el lenguaje pict\u00f3rico en un espacio marginal. M\u00e1s tarde, como respuesta a estas dos visiones, se gener\u00f3 un inter\u00e9s posmoderno para volver a lo que se ha considerado err\u00f3neo o censurable, lo que ha provocado que el&nbsp;<em>bad painting<\/em>&nbsp;haya originado asimismo una fascinaci\u00f3n entre los creadores: \u201cel artista-coleccionista, como Pazos, que recorre mercados de segunda mano a la b\u00fasqueda de cuadros que casi todo el mundo considerar\u00eda horribles\u201d, afirma Eloy Fern\u00e1ndez Porta.<\/p>\n\n\n\n<p>Una m\u00ednima historia del&nbsp;<em>bad painting<\/em>&nbsp;deber\u00eda incluir entre sus antecedentes la exposici\u00f3n \u201cBad\u201d Painting que comisari\u00f3&nbsp;<strong>Marcia Tucker<\/strong>&nbsp;en la galer\u00eda neoyorquina The New Museum en 1978. La muestra reuni\u00f3 obras de&nbsp;<strong>catorce pintores que rechazaban las convenciones del arte \u2018elevado\u2019<\/strong>&nbsp;y, mediante una obra figurativa, desafiaban los c\u00e1nones cl\u00e1sicos del buen gusto. En 1993 esta corriente sent\u00f3 la cabeza en las salas del Museum of Bad Art (<a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/museumofbadart.org\/\" rel=\"noreferrer noopener\">MOBA<\/a>) en Boston (EE UU), lo que supuso su consolidaci\u00f3n. De lleno ya en el siglo XXI, en 2008, la exposici\u00f3n&nbsp;<em>Bad Painting<\/em>&nbsp;\u2013 Good Art, comisariada por&nbsp;<strong>Eva Badura-Triska<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Susanne Neuburger<\/strong>&nbsp;en el Museum moderner Kunst Stiftung Ludwig Wien (<a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.mumok.at\/en\/frontpage\" rel=\"noreferrer noopener\">MUMOK<\/a>) de Viena, mostraba un conjunto de obras que evocaban y reivindicaban la apropiaci\u00f3n o la po\u00e9tica del error. Con esta iniciativa, Carlos Pazos y Eloy Fern\u00e1ndez Porta recogen esa herencia y \u201cel testigo de estas comisarias e historiadoras que han propuesto una contrahistoria de la pintura, de lo que pasa cuando a sus vigilantes les quitamos el poder\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.ecestaticos.com\/file\/559\/b3e\/b2c\/559b3eb2c86e182e56e0bd6742b2df39.jpg\" alt=\"Manuel Pazos. Sense titol \"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Manuel Pazos. Sense titol<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.ecestaticos.com\/file\/3cb\/574\/cc2\/3cb574cc27977c6f54a680076ae96b08.jpg\" alt=\"Pere Pruna. Esports d'hivern (1930)Museu Nacional d'Art de Catalunya\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Pere Pruna. Esports d&#8217;hivern (1930)<br>Museu Nacional d&#8217;Art de Catalunya<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">LO CURSI Y LO RID\u00cdCULO<\/h3>\n\n\n\n<p>La exposici\u00f3n de la Fundaci\u00f3n Vila Casas propone asimismo su propio campo de estudio a trav\u00e9s de cinco \u00e1mbitos. El primero, la cursiler\u00eda. Viene con definici\u00f3n y todo. La cursiler\u00eda es una sensibilidad con aspiraciones e imitativa que ha sido asociada a las tensiones identitarias de una cierta clase media-baja que, desde mediados del siglo XIX, ha desarrollado versiones propias de las formas art\u00edsticas burguesas o aristocr\u00e1ticas. La incomodidad del estatus y el&nbsp;<strong>deseo de ascenso social<\/strong>&nbsp;se formalizan en una imaginaci\u00f3n espacial que conecta el hogar familiar (peque\u00f1oburgu\u00e9s o presuntuoso) con&nbsp;<strong>figuraciones idealizadas de la naturaleza<\/strong>&nbsp;(pastorales y postales), concebidas para decorar estos mismos hogares. \u00bfQu\u00e9 g\u00e9neros representan como ninguno lo cursi? Los&nbsp;<strong>cuadros de interior<\/strong>, que proponen una imagen est\u00e1tica del bienestar dom\u00e9stico; los&nbsp;<strong>bodegones<\/strong>, (imprescindible en este punto cursi subrayar la factura y destreza del autor); y&nbsp;<strong>los paisajes de remotas lejan\u00edas acaban siendo cercanas y estereotipadas<\/strong>. Ojo, no confundir lo cursi con lo cuqui, al que Simon May le dedic\u00f3 hace algunos a\u00f1os un estupendo ensayo publicado por Alpha Decay: lo cursi lleva el marchamo del fracaso, del querer y no poder, provocando, por ello, ternura y admiraci\u00f3n. Lo cuqui, al contrario, se presenta sin \u201carrogarse ninguna importancia duradera. Aprovecha que la indeterminaci\u00f3n, cuando se extrema m\u00e1s all\u00e1 de cierto punto, se vuelve amenazadora: circunstancia que lo Cuqui logra volver cautivadora precisamente porque lo hace de forma fr\u00edvola, seductora, inofensiva; de hecho, en un estilo de deliberada despreocupaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.ecestaticos.com\/file\/577\/ce1\/5e2\/577ce15e21a4831a9ef2eec7245e2ff7.jpg\" alt=\"Josep Maria Xir\u00f3 Taltabull. Cor i ales\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Josep Maria Xir\u00f3 Taltabull. Cor i ales<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo se accede al \u00e9xtasis, c\u00f3mo se pinta lo sublime? Es la propuesta del segundo \u00e1mbito de la exposici\u00f3n. \u00c9xtasis m\u00edsticos, meteorolog\u00eda desencadenada, desenfreno c\u00f3smico o abismal son algunos de los t\u00f3picos que pretenden conectarnos con las emociones absolutas. El Romanticismo populariz\u00f3 cierto tipo de im\u00e1genes arrebatadas, pero tambi\u00e9n las trivializ\u00f3. P\u00edcnics en un mar de niebla, sesteos de embeleso, epifan\u00edas de domingo por la tarde\u2026 De esas escenas est\u00e1 llena la autopista al Absoluto, pero ojo, vienen curvas:&nbsp;<strong>hay una fina l\u00ednea que separa lo sublime de lo rid\u00edculo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Se manifiesta en el pathos grandilocuente y melodram\u00e1tico, en los efectos lum\u00ednicos y la blancura. Todo el mundo dice \u00a1oh! y cae at\u00f3nito y embobado en la mayor de las imposturas. Entre los g\u00e9neros que se dan por aludidos, las obras de tem\u00e1tica b\u00edblica e hist\u00f3rica. \u201cEn la historiograf\u00eda del arte, la imaginer\u00eda sacra genera una distinci\u00f3n entre obras respetables y kitsch religioso\u201d, explica Eloy Fern\u00e1ndez Porta y recuerda a Narc\u00eds Comadira, cuya interpretaci\u00f3n sostiene que \u201cel lado piadoso del cristianismo que lleva a una est\u00e9tica blanda y de mal gusto es resultado de la falta de cultura b\u00edblica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">INFANCIA, PLUMA,&nbsp;<em>CAMP<\/em>&nbsp;Y EL DESEO (QUE SALE MAL)<\/h3>\n\n\n\n<p>La infancia, ese momento en el que todav\u00eda no se han definido los principios rectores de la est\u00e9tica y las preferencias se expresan de forma ca\u00f3tica y despreocupada, tiene tambi\u00e9n su papel en&nbsp;<em>Bad Painting<\/em>?&nbsp;<strong>Las figuras de la maternidad<\/strong>&nbsp;protagonizan otro de los \u00e1mbitos expositivos con sus formas de placer preverbal y sensorial. No en vano, como se lee en la informaci\u00f3n de prensa, el tema del gusto infantil se considera \u201cla fase anal de la educaci\u00f3n est\u00e9tica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.ecestaticos.com\/file\/31b\/b71\/dd0\/31bb71dd02e8b2c9a815017f7f7ab452.jpg\" alt=\"Carlos Pazos DAD\u00da (2009). Imatge lenticular de Dal\u00ed i Duchamp en dibond Foto: Dani Rovira\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Carlos Pazos DAD\u00da (2009). Imatge lenticular de Dal\u00ed i Duchamp en dibond<br>Foto: Dani Rovira<\/p>\n\n\n\n<p>Los dos \u00faltimos reflexionan por un lado, sobre el efecto de&nbsp;<strong>los desnudos femeninos<\/strong>&nbsp;que no consiguen transmitir el deseo. As\u00ed explica Fern\u00e1ndez Porta estas desconfiguraciones del deseo: \u201cEl desnudo crea un dispositivo de codificaci\u00f3n de g\u00e9nero y orientaci\u00f3n sexual y cuando falla revela errores no solo en la educaci\u00f3n art\u00edstica del pintor, sino en todo el sistema de sexuaci\u00f3n\u201d. Finalmente,&nbsp;<em>Camp y \u2018pluma\u2019<\/em>&nbsp;desarrolla visualmente el concepto del esp\u00edritu&nbsp;<em>camp<\/em>&nbsp;\u2014al que&nbsp;<strong>Susan Sontag<\/strong>&nbsp;le dedic\u00f3 p\u00e1ginas brillantes\u2014 mediante una indagaci\u00f3n en la singularidad por medio de la iron\u00eda y cierto exceso simb\u00f3lico y ornamental, que encuentra en las imitaciones y los enmascaramientos de los roles sexuales un caso paradigm\u00e1tico. En este sentido han sido fundamentales las perspectivas&nbsp;<em>queer<\/em>. Valoran los manierismos, los ribetes y la parafernalia, y se relacionan con ella con una mezcla de fascinaci\u00f3n fingida e indiferencia, y que demuestra c\u00f3mo la cultura heterosexual no se entiende sin la presencia, expl\u00edcita o sutil de la \u2018pluma\u2019, el amaneramiento y otros rasgos formales que, en otro tiempo, se consideraban s\u00edntomas del \u2018gusto desviado\u2019 en materia afectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>A la sombra de vigorosos cuestionamientos, este singular paseo art\u00edstico es una invitaci\u00f3n carnavalesca a subvertir \u00f3rdenes establecidos, a reconsiderar la flexibilidad o resistencia de nuestros prejuicios y a hacerlo, si es posible, con una sonrisilla fruto de\u00a0<strong>no tomarse demasiado en serio ni al canon art\u00edstico ni a sus popes<\/strong>: \u201cEs que el arte sin sentido del humor es horroroso\u201d, recuerda el comisario,\u00a0<strong>Carlos Pazos<\/strong>. \u201cLo que no sab\u00edamos, lo que no captamos a la primera fue que muchas veces este humor que reflejaba el cuadro o que percib\u00edamos nosotros no era para nada intencional; no estaba pintado con ning\u00fan sentido del humor. Al contrario, estaba hecho con gran amor y gran seriedad y eso es lo que m\u00e1s grotesco resulta siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/el-grito\/2023-02-13\/canon-arte-bueno-malo_3575156\/\">https:\/\/www.elconfidencial.com\/el-grito\/2023-02-13\/canon-arte-bueno-malo_3575156\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQui\u00e9n decide lo que es bueno, malo o el coladero de lo \u201cnormal\u201d? 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