{"id":43823,"date":"2022-12-29T08:35:54","date_gmt":"2022-12-29T14:35:54","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=43823"},"modified":"2022-12-29T08:35:56","modified_gmt":"2022-12-29T14:35:56","slug":"como-se-pone-nombre-a-los-virus-asi-sera-el-bautismo-de-la-proxima-pandemia-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/como-se-pone-nombre-a-los-virus-asi-sera-el-bautismo-de-la-proxima-pandemia-el-mundo\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo se pone nombre a los virus? As\u00ed ser\u00e1 el &#8216;bautismo&#8217; de la pr\u00f3xima pandemia\u00a0| El Mundo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-light-green-cyan-background-color has-background has-medium-font-size\"><strong>Para evitar estigmas y cualquier tipo de discriminaci\u00f3n, las nuevas enfermedades y virus que aparezcan no pueden incluir en sus nombres referencias a lugares geogr\u00e1ficos, animales o personas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-style-default\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"497\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/16718046226552.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-43826\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/16718046226552.jpg 746w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/16718046226552-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><figcaption>Cartel que advierte de los riesgos y los modos de transmisi\u00f3n de la mal denominada \u00abgripe espa\u00f1ola\u00bb.<strong>U.S. Naval History and Heritage Command via AP<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-cyan-blue-color has-text-color has-medium-font-size\">CRISTINA G. LUCIO \/ EL MUNDO<\/p>\n\n\n\n<p>Empezamos a hablar de ella hace justo tres a\u00f1os, aunque al principio ni siquiera ten\u00eda nombre. La llam\u00e1bamos la extra\u00f1a neumon\u00eda china,&nbsp;<strong>la misteriosa enfermedad de Wuhan<\/strong>. No imagin\u00e1bamos entonces que apenas unos meses despu\u00e9s no habr\u00eda nadie en el mundo que no la conociera.<\/p>\n\n\n\n<p>El 11 de febrero de 2020, la&nbsp;<strong>Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS)<\/strong>&nbsp;anunci\u00f3 que el nombre oficial de aquella nueva enfermedad que estaba a punto de ponerlo todo patas arriba ser\u00eda&nbsp;<strong>COVID-19<\/strong>, acr\u00f3nimo de \u00abcoronavirus disease\u00bb (enfermermedad por coronavirus, en ingl\u00e9s) y el a\u00f1o en que apareci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>No fue una decisi\u00f3n balad\u00ed.<\/strong>&nbsp;Sab\u00edan que el nombre importaba y que una decisi\u00f3n incorrecta pod\u00eda acarrear consecuencias indeseadas, como estigma o discriminaci\u00f3n. Tambi\u00e9n sab\u00edan que deb\u00edan actuar r\u00e1pido, antes de que una denominaci\u00f3n popular alternativa se impusiera. Lo consiguieron. Eligieron la denominaci\u00f3n siguiendo las directrices previas sobre la nomenclatura de nuevas enfermedades y tras mantener conversaciones con el&nbsp;<strong>Comit\u00e9 Internacional de Taxonom\u00eda de los Virus<\/strong>&nbsp;(ICTV, por sus siglas en ingl\u00e9s), que en la misma fecha anunci\u00f3 que el nombre del pat\u00f3geno ser\u00eda SARS-CoV-2.&nbsp;<strong>Isabel Sola<\/strong>, codirectora del laboratorio de Coronavirus del Centro Nacional de Biotecnolog\u00eda (CNB-CSIC) tuvo mucho que ver con ese bautismo viral.<\/p>\n\n\n\n<p>Como miembro del Grupo de Estudio de Coronavirus del ICTV particip\u00f3 en las&nbsp;<strong>deliberaciones para ponerle nombre al nuevo conoravirus<\/strong>&nbsp;que hasta el momento se hab\u00eda denominado&nbsp;<strong>2019-nCoV<\/strong>. \u00abEn aquel momento todav\u00eda no se sab\u00eda si iba a ser o no pand\u00e9mico, pero ya estaba dando problemas, as\u00ed que vimos que era necesario darle un nombre oficial. La referencia nCoV hac\u00eda referencia a nuevo coronavirus, as\u00ed que no pod\u00eda ser el nombre definitivo. Por un lado, la OMS determin\u00f3 cu\u00e1l iba a ser el nombre oficial de la enfermedad y desde el ICTV decidimos la nomenclatura del virus. Un mismo virus puede causar distintas enfermedades, por lo que la distinci\u00f3n deb\u00eda estar clara\u00bb, explica la investigadora quien recuerda que \u00abhubo bastante pol\u00e9mica\u00bb en el seno del grupo para denominar al pat\u00f3geno.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abHoy en d\u00eda, los virus no se nombran de forma arbitraria, sino que tienen que dar informaci\u00f3n sobre el g\u00e9nero al que pertenecen, datos sobre la familia con la que est\u00e1n emparentados\u00bb, apunta. Al ver la secuencia gen\u00e9tica, los expertos de este comit\u00e9 internacional enseguida comprobaron que el nuevo coronavirus estaba gen\u00e9ticamente relacionado con el coronavirus<strong>&nbsp;SARS-CoV-1<\/strong>&nbsp;que en 2003 hab\u00eda provocado un brote en varios pa\u00edses asi\u00e1ticos , por lo que su nombre deb\u00eda reflejar este parentesco. \u00abAs\u00ed lo consider\u00e1bamos la mayor\u00eda, pero varios miembros del comit\u00e9, oriundos de Hong Kong, no eran partidarios por la memoria que todav\u00eda prevalec\u00eda en esos pa\u00edses asi\u00e1ticos de lo que pas\u00f3 con el primer SARS. Pensaban que iba a causar preocupaci\u00f3n y alarma en un momento en el que, recordemos, todav\u00eda no se conoc\u00eda el alcance que iba a tener el nuevo pat\u00f3geno\u00bb, se\u00f1ala la investigadora desde su laboratorio de Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente el criterio general prevaleci\u00f3 y el virus recibi\u00f3 el nombre que todos conocemos,&nbsp;<strong>SARS-CoV-2<\/strong>, una denominaci\u00f3n que de un primer vistazo permite a quien tiene ciertos conocimientos de virolog\u00eda saber que se trata de un coronavirus del g\u00e9nero sarbecovirus, primo del SARS-CoV-1 y que provoca un s\u00edndrome respiratorio agudo y severo.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan explica Sola, tradicionalmente los nombres de los virus se han decidido siguiendo criterios menos cient\u00edficos, como el lugar donde se aislaba el pat\u00f3geno (virus de Marburg) o el nombre de su descubridor (virus de Epstein-Barr), pero desde hace unos a\u00f1os esas denominaciones en general ya no se aceptan en la nomenclatura de virus. Tampoco en las enfermedades.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2015, la OMS elabor\u00f3 junto con la FAO y la Organizaci\u00f3n Mundial de Salud Animal (OIE) un c\u00f3digo de buenas pr\u00e1cticas para la nomenclatura de las nuevas enfermedades que permitiera denominar nuevos trastornos minimizando el posible impacto de estos nombres sobre el comercio o el turismo as\u00ed como el da\u00f1o a cualquier entidad cultural, social, nacional, profesional o \u00e9tnica. Entre otras recomendaciones, el documento se\u00f1ala expresamente que&nbsp;<strong>en los nuevos nombres no se deben incluir referencias a localizaciones geogr\u00e1ficas<\/strong>&nbsp;(como ciudades o pa\u00edses), nombres de personas, especies animales, t\u00e9rminos culturales, profesionales, ocupacionales y tampoco palabras que inciten un miedo indebido. Si se descubrieran hoy, enfermedades como Zika, Hendra o Newcastle no se llamar\u00edan as\u00ed. Y, en teor\u00eda, el agente que vaya a provocar la pr\u00f3xima pandemia tampoco nos recordar\u00e1 ning\u00fan nombre, especie o lugar que conozcamos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">DE &#8216;MONKEY POX&#8217; A MPOX<\/h2>\n\n\n\n<p>Por todas estas razones, recientemente la OMS ha decidido cambiar el nombre de la enfermedad hasta ahora conocida como&nbsp;<strong>monkey pox<\/strong>&nbsp;(viruela del mono) por el gen\u00e9rico&nbsp;<strong>mpox<\/strong>. El antiguo t\u00e9rmino, acu\u00f1ado en los a\u00f1os 50 del pasado siglo y que convivir\u00e1 con el nuevo durante un a\u00f1o, resultaba impreciso -no son los monos sino los roedores el reservorio del virus- y estigmatizante -relaciona la enfermedad con el Sur global-, por lo que numerosos expertos hab\u00edan solicitado su sustituci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEse tipo de criterios, como el geogr\u00e1fico, que tambi\u00e9n ha sido muy com\u00fan para denominar virus, acarrean problemas\u00bb, apunta&nbsp;<strong>Miguel \u00c1ngel Jim\u00e9nez<\/strong>, vir\u00f3logo e investigador del Centro de Investigaci\u00f3n en Sanidad Animal (CISA-INIA-CSIC). Virus como el del \u00c9bola, Crimea-Congo, West Nile o Marburg se bautizaron as\u00ed por el primer sitio en el que se identific\u00f3 al pat\u00f3geno, pero hoy en d\u00eda nadie quiere que un virus lleve el nombre de su ciudad, su pa\u00eds o su regi\u00f3n porque eso lleva aparejadas muchas connotaciones negativas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<strong>No es aceptable porque est\u00e1 demostrado que tiene un impacto.<\/strong>&nbsp;Que puede estigmatizar y causar perjuicio a una comunidad incluso mucho tiempo despu\u00e9s\u00bb, coincide Sola.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo sabemos muy bien en este pa\u00eds, despu\u00e9s de lo sucedido con la denominada&nbsp;<strong>\u00abgripe espa\u00f1ola\u00bb<\/strong>. Aunque no se ha podido demostrar de forma fehaciente el origen de esta pandemia que provoc\u00f3 m\u00e1s de 50 millones de muertes entre 1918 y 1920, todo parece indicar que el virus salt\u00f3 por primera vez a los humanos en EEUU. La \u00fanica relaci\u00f3n con Espa\u00f1a es que este fue uno de los pocos pa\u00edses que, en plena I Guerra Mundial, no censur\u00f3 las noticias sobre la enfermedad. Sin embargo, 100 a\u00f1os despu\u00e9s de aquella pandemia seguimos cargando con el sambenito de que fue \u00abespa\u00f1ola\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">EL EXTRA\u00d1O CASO DEL VIRUS SIN NOMBRE<\/h2>\n\n\n\n<p>Un ejemplo paradigm\u00e1tico de ese rechazo a asociar un nuevo virus con una localizaci\u00f3n es lo que ocurri\u00f3 con el&nbsp;<strong>virus Sin Nombre<\/strong>, se\u00f1ala Jim\u00e9nez.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1993, un nuevo pat\u00f3geno hizo su aparici\u00f3n en un \u00e1rea de Estados Unidos conocida por Four Corners, una regi\u00f3n donde coinciden los l\u00edmites de Utah, Arizona, Nuevo M\u00e9xico y Colorado. Los expertos vieron enseguida que se trataba de un brote de una enfermedad no descrita y comenzaron a investigar hasta que descubrieron que el causante era un&nbsp;<strong>nuevo tipo de hantavirus<\/strong>&nbsp;que se diseminaba a trav\u00e9s de las heces secas de roedores. \u00abEn un primer momento, se propuso que el pat\u00f3geno se denominara virus&nbsp;<strong>Four Corners<\/strong>, por la localizaci\u00f3n, pero tanto los habitantes como las autoridades de la zona se negaron totalmente. Hubo otros intentos infructuosos, hasta que a alguien se le ocurri\u00f3 una soluci\u00f3n que por fin convenci\u00f3 a todo el mundo. En esa \u00e1rea hab\u00eda un peque\u00f1o poblado que desde los tiempos de la presencia espa\u00f1ola se llamaba \u00abSin Nombre\u00bb, as\u00ed en castellano. Y eso fue lo que decidieron ponerle: virus Sin Nombre\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Tradicionalmente, con los virus no se ha empleado la&nbsp;<strong>nomenclatura binomial<\/strong>&nbsp;que es habitual en otros campos de la biolog\u00eda. \u00abEn un primer momento, los nombres de las especies se decidieron por los cient\u00edficos que primero las describieron, y los taxones suelen tener un significado. Por ejemplo, la denominaci\u00f3n de coronavirus viene de corona, por la forma a trav\u00e9s de microscop\u00eda electr\u00f3nica del viri\u00f3n, de la part\u00edcula v\u00edrica, con esas glicoprote\u00ednas que sobresalen de la envuelta lip\u00eddica\u00bb, se\u00f1ala&nbsp;<strong>Jos\u00e9 Antonio L\u00f3pez Guerrero<\/strong>, director del grupo de Neurovirolog\u00eda del Departamento de Biolog\u00eda Molecular de la Universidad Aut\u00f3noma de Madrid, quien subraya que \u00ablos virus animales suelen tener nombres bastante m\u00e1s serios que los virus de plantas, que muchas veces tienen nombres hasta casi po\u00e9ticos, como el virus de la tristeza de los c\u00edtricos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy en d\u00eda, la voluntad del ICTV es avanzar hacia una taxonom\u00eda binomial de los virus similar al m\u00e9todo dise\u00f1ado en el siglo XVIII por Carl von Linneo que describa el g\u00e9nero y la especie de ese ente mediante dos palabras en lat\u00edn, pero la iniciativa todav\u00eda est\u00e1 dando sus primeros pasos, se\u00f1ala Sola.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl mundo de los virus es muy complejo porque son mucho m\u00e1s diversos que otros organismos\u00bb, apunta Jim\u00e9nez. Actualmente, la generalizaci\u00f3n de los an\u00e1lisis gen\u00f3micos est\u00e1 permitiendo dibujar -y reorganizar- muchas familias y ramas de virus que antes solo se pod\u00edan clasificar por sus caracter\u00edsticas externas, pero tambi\u00e9n est\u00e1 permitiendo identificar una ingente cantidad de nuevos virus. \u00abEn algunos ambientes, en un solo an\u00e1lisis pueden aparecer decenas de nuevos virus\u00bb, explica.<\/p>\n\n\n\n<p>Gracias a esta tecnolog\u00eda de \u00faltima generaci\u00f3n, Jim\u00e9nez ha puesto en marcha un proyecto para detectar, en distintos ambientes, secuencias v\u00edricas; un rastreo que permitir\u00e1 tanto identificar nuevos potenciales pat\u00f3genos como las zonas geogr\u00e1ficas m\u00e1s susceptibles a la emergencia de una nueva amenaza. Hay millones de virus ah\u00ed fuera \u00aby todav\u00eda conocemos solo a una peque\u00f1a parte\u00bb, recuerda. Todav\u00eda quedan muchos nombres por poner.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/ciencia-y-salud\/salud\/2022\/12\/27\/63a56d1921efa04e028b459e.html\">https:\/\/www.elmundo.es\/ciencia-y-salud\/salud\/2022\/12\/27\/63a56d1921efa04e028b459e.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para evitar estigmas y cualquier tipo de discriminaci\u00f3n, las nuevas enfermedades y virus que aparezcan no pueden incluir en sus [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":43826,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[14429,507],"class_list":["post-43823","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-nombres-de-virus","tag-oms"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43823","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43823"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43823\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":43827,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43823\/revisions\/43827"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/43826"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43823"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43823"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43823"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}