{"id":41912,"date":"2022-11-26T08:28:47","date_gmt":"2022-11-26T14:28:47","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=41912"},"modified":"2022-11-26T08:28:50","modified_gmt":"2022-11-26T14:28:50","slug":"las-nuevas-coordenadas-culturales-de-latinoamerica-babelia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/las-nuevas-coordenadas-culturales-de-latinoamerica-babelia\/","title":{"rendered":"Las nuevas coordenadas culturales de Latinoam\u00e9rica | Babelia"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"has-light-green-cyan-background-color has-background has-medium-font-size wp-block-heading\">La literatura, el arte o el cine regresan a los combates pol\u00edticos, a la luz del auge del feminismo, la crisis clim\u00e1tica o la cuesti\u00f3n racial y colonial en el debate p\u00fablico<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/3JDUM64VLRHQBFDKMOMDPL4KNU-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-41913\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/3JDUM64VLRHQBFDKMOMDPL4KNU-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/3JDUM64VLRHQBFDKMOMDPL4KNU-300x169.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/3JDUM64VLRHQBFDKMOMDPL4KNU-768x432.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/3JDUM64VLRHQBFDKMOMDPL4KNU-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/3JDUM64VLRHQBFDKMOMDPL4KNU.jpg 1960w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>AMANDINA CATRALA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-cyan-blue-color has-text-color has-medium-font-size\">DAVID MARCIAL P\u00c9REZ \/ BABELIA<\/p>\n\n\n\n<p>A finales de 2017,&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/autor\/mario-vargas-llosa\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Mario Vargas Llosa<\/a>&nbsp;lanz\u00f3 el dardo durante una conferencia: \u201cA los escritores j\u00f3venes no les interesa la pol\u00edtica. Se ocupan de la literatura como un campo que no debe mezclarse con la pol\u00edtica. Yo no lo comparto. Nosotros ten\u00edamos la obligaci\u00f3n moral de participar en el debate pol\u00edtico\u201d. El guante fue recogido por una oleada de autores que tanto en p\u00fablico como en privado impugnaron, al menos en parte, la m\u00e1xima del Nobel peruano. Quiz\u00e1 sea cierto, dec\u00edan, que ha menguado el papel cl\u00e1sico del intelectual en el juego de naipes partidista, pero a la vez ten\u00edan muy claro que su relaci\u00f3n con la pol\u00edtica va m\u00e1s all\u00e1 de los salones del poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Apenas un a\u00f1o despu\u00e9s de aquella pol\u00e9mica, un aluvi\u00f3n de protestas prendi\u00f3 en las calles de medio continente \u2014de Hait\u00ed a Chile\u2014 se\u00f1alando las promesas rotas de los gobiernos. La campa\u00f1a por la legalizaci\u00f3n del aborto en Argentina acababa de ser portada en\u00a0<em>The New York Times,<\/em>\u00a0el mismo medio que hab\u00eda descorchado poco antes\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/movimiento-metoo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">el movimiento Me Too<\/a>, que ya se desplegaba por la regi\u00f3n rompiendo el silencio de los abusos machistas. La conmemoraci\u00f3n el a\u00f1o pasado de los cinco siglos de la colonizaci\u00f3n de Am\u00e9rica ech\u00f3 m\u00e1s madera al fuego de la disputa por los relatos.<\/p>\n\n\n\n<p>Con este panorama social caliente y la inercia de los vientos globales, sobre todo desde EE UU, a favor de recuperar voces relegadas al arc\u00e9n del canon blanco, masculino y occidental, la regi\u00f3n ha vivido en los \u00faltimos a\u00f1os un regreso de lo pol\u00edtico. Al menos en comparaci\u00f3n con la producci\u00f3n cultural de la despreocupada d\u00e9cada de los noventa y los primeros pasos del nuevo siglo, cuando los debates actuales apenas sal\u00edan de c\u00edrculos militantes o los laboratorios te\u00f3ricos de las universidades. Ahora han saltado de las aulas a la calle, los museos, las novelas y hasta los chats familiares en WhatsApp. Debates sobre identidades colectivas, feminismos, memoria de la colonizaci\u00f3n, raza, violencia o la amenaza clim\u00e1tica. Esta es una tentativa de mapeo de las nuevas coordenadas de la cultura en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote has-light-green-cyan-background-color has-background\"><blockquote><p><strong><em>Con un panorama social caliente y la inercia de los vientos globales, la regi\u00f3n recupera voces relegadas al arc\u00e9n del canon blanco, masculino y occidental<\/em><\/strong><\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">1. Los sonidos olvidados<\/h3>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s del japon\u00e9s, el espa\u00f1ol es el idioma m\u00e1s veloz del planeta, el que m\u00e1s s\u00edlabas pronuncia por segundo y poseedor de uno de los vocabularios m\u00e1s amplios, gracias sobre todo a Latinoam\u00e9rica. La edici\u00f3n en espa\u00f1ol de la revista brit\u00e1nica&nbsp;<em>Granta&nbsp;<\/em>quiso certificar el a\u00f1o pasado esa riqueza y exuberancia en su lista de 25 narradores j\u00f3venes menores de 35 a\u00f1os en la lengua de Cervantes. Destacan en la lista la ecuatoriana M\u00f3nica Ojeda, el cubano Carlos Manuel \u00c1lvarez o el costarricense Carlos Fonseca. Si el perfil de la literatura joven latinoamericana de la selecci\u00f3n publicada la d\u00e9cada anterior era urbano, cosmopolita y con parada casi obligatoria en Europa, esta vez el canon propuesto es mucho m\u00e1s perif\u00e9rico. Con el foco en el registro oral y las cualidades sonoras del lenguaje propias de cada uno de los rincones de la regi\u00f3n y especial atenci\u00f3n a los modismos y giros idiom\u00e1ticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Un espa\u00f1ol diverso que explota en una gama de colores en el o\u00eddo. La misma sensaci\u00f3n que provoca el reguet\u00f3n, instalado ya definitivamente en la cima del planeta musical. Su reinado se ha cocinado a fuego lento y cada vez son menos relevantes las acusaciones de ser una cosa simplona, vulgar, machista y violenta. La colaboraci\u00f3n de Luis Fonsi y Daddy Yankee,&nbsp;<em>Despacito<\/em>, fue la canci\u00f3n de 2017. A principios de este a\u00f1o,<a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/benito-antonio-martinez-ocasio\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">&nbsp;Bad Bunny&nbsp;<\/a>se convert\u00eda en el artista m\u00e1s escuchado del mundo en todas las plataformas digitales y su \u00faltimo disco ha sido el primero en espa\u00f1ol en ser nominado a los Grammy. Por el camino, Medell\u00edn se ha convertido en una de las mecas del g\u00e9nero, al que ya le empiezan incluso a colgar del cuello los prefijos que anticipan las arrugas. Por ejemplo, el posreguet\u00f3n del dominicano Kelman Duran. M\u00e1s lento, m\u00e1s sinuoso y m\u00e1s espeso. M\u00e1s pensado quiz\u00e1s para divagar que para perrear.<\/p>\n\n\n\n<p>La validaci\u00f3n del reguet\u00f3n por parte de la gran industria ha abierto la puerta a la expansi\u00f3n de otros g\u00e9neros caribe\u00f1os \u2014<em>dembow, dance hall,<\/em>&nbsp;champeta\u2014, brasile\u00f1os \u2014baile funk\u2014 o a la recuperaci\u00f3n de m\u00fasicas con mucho tir\u00f3n popular pero sin apenas brillo&nbsp;<em>cool&nbsp;<\/em>hasta hace poco, como la cumbia o el corrido mexicano. Ya no es solo que&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/jose-alvaro-osorio-balvin\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">J Balvin<\/a>&nbsp;brillara en el cartel de Coachella all\u00e1 por 2019, sino que se pasearan tambi\u00e9n por ese festival exponentes de la m\u00fasica banda como Grupo Firme o los cumbieros Los \u00c1ngeles Azules. \u201cEst\u00e1n triunfando cosas con denominaci\u00f3n de origen que no compran los c\u00e1nones anglosajones, sino que se dirigen a la ra\u00edz y la llevan a otro lado\u201d, dice Camilo Lara, productor e int\u00e9rprete mexicano con una pata tambi\u00e9n en California.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"676\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/6JM7E2OJXBBBLOBSCPVHFKHLRU-1024x676.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-41914\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/6JM7E2OJXBBBLOBSCPVHFKHLRU-1024x676.jpeg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/6JM7E2OJXBBBLOBSCPVHFKHLRU-300x198.jpeg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/6JM7E2OJXBBBLOBSCPVHFKHLRU-768x507.jpeg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/6JM7E2OJXBBBLOBSCPVHFKHLRU-1536x1014.jpeg 1536w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/6JM7E2OJXBBBLOBSCPVHFKHLRU.jpeg 1960w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Miembros del colectivo chileno Las Tesis, durante un acto en Guadalajara (M\u00e9xico), en marzo de 2022.ULISES RUIZ (AFP VIA GETTY IMAGES)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">2. Feminismos<\/h3>\n\n\n\n<p>El Brooklyn Museum y el Hammer de Los \u00c1ngeles tuvieron m\u00e1s de un a\u00f1o (entre 2017 y 2018) sus salas principales abarrrotadas con la exposici\u00f3n<em>&nbsp;Mujeres radicales: Arte latinoamericano, 1960 \u2013 1985<\/em>. Un rescate de 123 autoras hasta entonces casi invisibles. \u201cLa muestra demostr\u00f3 no s\u00f3lo que hab\u00eda muchas mujeres en el arte latinoamericano que hab\u00edan realizado una obra consistente que hab\u00eda sido completamente olvidada o borrada, sino tambi\u00e9n el empobrecimiento cultural que produc\u00eda tal obliteraci\u00f3n\u201d, afirma una de sus comisarias, la argentina Andrea Giunta. \u201cEl feminismo es la mayor biblioteca de los \u00faltimos a\u00f1os\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El rescate ha sido una constante en todas las disciplinas. As\u00ed como el aceler\u00f3n de autoras y artistas contempor\u00e1neas hasta la primera l\u00ednea del reconocimiento internacional. Un fen\u00f3meno que en literatura ha llegado a propiciar congresos acad\u00e9micos y textos period\u00edsticos con t\u00edtulos como \u201cEl nuevo boom latinoamericano est\u00e1 escrito por mujeres\u201d. Las analog\u00edas funcionan, desde luego, al poner como vara de medir los premios m\u00e1s exquisitos. Este mismo mes, la argentina&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/samanta-schweblin\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Samanta Schweblin&nbsp;<\/a>gan\u00f3 el muy prestigioso (y estadounidense) National Book Award, en la categor\u00eda de literatura traducida, con&nbsp;<em>Siete casas vac\u00edas<\/em>. Los pocos latinoamericanos en ese club eran hasta ahora&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/autor\/octavio-paz\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Octavio Paz,<\/a>&nbsp;C\u00e9sar Vallejo y Julio Cort\u00e1zar. Lo mismo ha sucedido con las nominaciones al Man Booker International, que se concede en el Reino Unido, para las mexicanas Valeria Luiselli y Fernanda Melchor o la propia Schweblin. Solo los t\u00f3tems del boom hab\u00edan llegado tan lejos.<\/p>\n\n\n\n<p>Las premiadas se multiplican saltando de generaciones, estilos y g\u00e9neros literarios: Mariana Enriquez, Fernanda Tr\u00edas, Nona Fern\u00e1ndez, Pilar Quintana, Camila Fabbri. \u201c\u00bfLas une algo, adem\u00e1s de ser mujeres?\u201d, se preguntaba (ret\u00f3ricamente) en un texto reciente&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/autor\/leila-guerriero\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Leila Guerriero<\/a>, incidiendo en los riesgos de estas etiquetas comerciales. Para el director editorial de Penguin Random House en M\u00e9xico, Andr\u00e9s Ram\u00edrez, \u201cel papel revitalizante de estas obras escritas por mujeres ha sido muy importante, tanto a nivel pol\u00edtico como literario\u201d. M\u00e1s all\u00e1 de la narrativa, los ensayos de reflexiones feministas tambi\u00e9n han acompa\u00f1ado esta ola, como&nbsp;<em>Quemar el miedo<\/em>, una especie de manifiesto pol\u00edtico y art\u00edstico del colectivo chileno Las Tesis, autoras del himno global contra la violencia machista&nbsp;<em>Un violador en tu camino<\/em>, que se hizo popular durante las protestas de 2019.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"627\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WNE7MKQNT74U6CSBSRPHRXOPIM-1024x627.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-41915\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WNE7MKQNT74U6CSBSRPHRXOPIM-1024x627.webp 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WNE7MKQNT74U6CSBSRPHRXOPIM-300x184.webp 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WNE7MKQNT74U6CSBSRPHRXOPIM-768x470.webp 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WNE7MKQNT74U6CSBSRPHRXOPIM-1536x940.webp 1536w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WNE7MKQNT74U6CSBSRPHRXOPIM.webp 1960w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Alejandra Ghersi, cantante de g\u00e9nero no binario que se dio a conocer como Arca, en una imagen promocional.HART LESHKINA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">3. Cruzando g\u00e9neros<\/h3>\n\n\n\n<p>\u201cPuedo ser amigable o puedo ser de mentira \/ puedo ser real o puedo hacerte da\u00f1o \/ No binario, querida\u201d. Esta letra de Arca vale como declaraci\u00f3n de intenciones tanto para su m\u00fasica como para s\u00ed misma. Naci\u00f3 hace 32 a\u00f1os en Venezuela como Alejandro Ghersi y empez\u00f3 a transicionar a Alejandra en 2018. Hoy se define como de g\u00e9nero no binario. Artista multidisciplinar, modelo,&nbsp;<em>performer&nbsp;<\/em>y sobre todo productora \u2014detr\u00e1s de nombres como Bj\u00f6rk y Kanye West\u2014 e int\u00e9rprete, su m\u00fasica ha avanzado por caminos que escapan a las definiciones. Cruces de ruidismo experimental, pop marciano,&nbsp;<em>trap<\/em>, el reguet\u00f3n o baladas suaves.<\/p>\n\n\n\n<p>Latinoam\u00e9rica es uno de los territorios con una mayor tasa de cr\u00edmenes de odio contra la comunidad LGTBI. Y tambi\u00e9n donde una pel\u00edcula sobre una mujer transg\u00e9nero,&nbsp;<em>Una mujer fant\u00e1stica,<\/em>&nbsp;del chileno Sebasti\u00e1n Lelio, ha ganado un Oscar. O el lugar de&nbsp;<em>Las malas,<\/em>&nbsp;el fen\u00f3meno editorial de la argentina Camila Sosa, tambi\u00e9n entre la lista de las autoras premiadas, que cuenta las peripecias de un grupo de travestis a partir de la experiencia de la propia Sosa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cVoy a destruirlo, a enfermarlo, a confundirlo, a incomodarlo, voy a desplazarlo y a hacerlo renacer tantas veces como sean necesarias\u201d, dec\u00eda la autora a prop\u00f3sito del lenguaje en un fragmento de una novela que juega a borrar las fronteras entre lo confesional y la ficci\u00f3n, una de las tendencias culturales mundiales que no pierde fuelle. M\u00e1s libros camale\u00f3nicos:&nbsp;<em>Huaco Retrato,<\/em>&nbsp;de Gabriela Wiener,&nbsp;<em>Conjunto vac\u00edo,&nbsp;<\/em>de Ver\u00f3nica Gerber. M\u00e1s pel\u00edculas:&nbsp;<em>Ema<\/em>, del chileno Pablo Larra\u00edn, o&nbsp;<em>Carm\u00edn tropical,&nbsp;<\/em>del mexicano Rigoberto Perezcano. Y la flexibilidad de sonidos y alianzas del productor argentino&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/gonzalo-conde\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Bizarrap&nbsp;<\/a>o la renovaci\u00f3n del corrido mexicano de Natanael Cano a golpe de los llamados ritmos urbanos. Una combinaci\u00f3n de tatuajes en la cara y sombrero ranchero.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"569\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/GTP6J27QANEGHE5GPYSMQS5IYA-1024x569.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-41916\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/GTP6J27QANEGHE5GPYSMQS5IYA-1024x569.jpeg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/GTP6J27QANEGHE5GPYSMQS5IYA-300x167.jpeg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/GTP6J27QANEGHE5GPYSMQS5IYA-768x427.jpeg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/GTP6J27QANEGHE5GPYSMQS5IYA-1536x853.jpeg 1536w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/GTP6J27QANEGHE5GPYSMQS5IYA.jpeg 1960w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>La exposici\u00f3n &#8216;Hist\u00f3rias afro-atl\u00e2nticas&#8217;, que se pudo ver en el MASP de S\u00e3o Paulo (Brasil) entre junio y octubre de 2018.MASP<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">4. La herida racial<\/h3>\n\n\n\n<p>\u201cEn un continente donde un gran porcentaje de la poblaci\u00f3n es afrodescendiente, el dominio de un arte completamente blanco era incomprensible\u201d, apunta la comisaria Andrea Giunta. La muestra&nbsp;<em>Afro-Atlantic Histories,<\/em>&nbsp;del Museo de Arte de S\u00e3o Paulo, fue todo un acontecimiento en 2018 y tuvo su r\u00e9plica este a\u00f1o en la National Gallery de Washington. Brasil es uno de los pa\u00edses con un mayor peso de la poblaci\u00f3n negra y sigue marcado por la profunda huella del trauma de la esclavitud. El salto de los sesudos ensayos acad\u00e9micos a los libros superventas es paradigm\u00e1tico. El \u00e9xito comercial de la cr\u00f3nica&nbsp;<em>Escravidao<\/em>, del periodista Laurentino Gomes, o la novela&nbsp;<em>Torto Arado&nbsp;<\/em>(<em>Tortuoso Arado<\/em>, de Itamar Vieira Junior, con versi\u00f3n espa\u00f1ola de Felipe Cammaert) son una muestra del giro regional.<\/p>\n\n\n\n<p>La escritora y promotora cultural colombiana Velia Vidal subraya tambi\u00e9n los rescates recientes de cl\u00e1sicos de la cultura del Choc\u00f3, la zona racializada y pobre de su pa\u00eds, como la novela&nbsp;<em>Mi Cristo negro,<\/em>&nbsp;de Teresa Mart\u00ednez de Varela, o&nbsp;<em>Las estrellas son negras<\/em>, de Arnoldo Palacios. Apunta tambi\u00e9n a la moda como un territorio nuevo de \u201creivindicaci\u00f3n a trav\u00e9s de elementos de lo afro o lo ind\u00edgena y una postura clara contra la apropiaci\u00f3n cultural\u201d. Un territorio tambi\u00e9n explorado desde M\u00e9xico por el propio Gobierno, que ha emprendido numerosas campa\u00f1as de denuncia contra el uso sin autorizaci\u00f3n de dise\u00f1os textiles de comunidades ind\u00edgenas por parte de grandes casas internacionales de moda. Hacia dentro, el debate racial tambi\u00e9n se ha avivado en el pa\u00eds con \u00e9xitos de ventas como<em>&nbsp;M\u00e9xico racista: Una denuncia<\/em>, del historiador Federico Navarrete, o la iniciativa&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.poderprieto.mx\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Poder Prieto,<\/a>&nbsp;que busca visibilizar la discriminaci\u00f3n en la industria audiovisual.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/DH4MRKZDNYQJQ6CGK3NXFMJ7DU-1024x682.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-41917\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/DH4MRKZDNYQJQ6CGK3NXFMJ7DU-1024x682.jpeg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/DH4MRKZDNYQJQ6CGK3NXFMJ7DU-300x200.jpeg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/DH4MRKZDNYQJQ6CGK3NXFMJ7DU-768x512.jpeg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/DH4MRKZDNYQJQ6CGK3NXFMJ7DU-1536x1023.jpeg 1536w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/DH4MRKZDNYQJQ6CGK3NXFMJ7DU.jpeg 1960w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>El actor \u00d3scar Jaenada, como Hern\u00e1n Cortes, en un fotograma de la serie &#8216;Hern\u00e1n&#8217;, de Amazon Prime Video.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">5. Memoria<\/h3>\n\n\n\n<p>La efem\u00e9ride del quinto centenario de la llegada de Hern\u00e1n Cortes al coraz\u00f3n de Tenochtitl\u00e1n ha sido el detonante no solo de una copiosa publicaci\u00f3n de libros, series y pel\u00edculas sobre el tema. Tambi\u00e9n fue el resorte de una sonada pol\u00e9mica en la arena pol\u00edtica tras la carta enviada por el presidente mexicano, Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador, al Rey de Espa\u00f1a, Felipe VI, exigiendo una disculpa por los excesos de la Conquista. M\u00e1s all\u00e1 del ruido de la refriega pol\u00edtica, ensayos como<em>&nbsp;Cuando Moctezuma conoci\u00f3 a Cort\u00e9s<\/em>, de Matthew Restall, o&nbsp;<em>\u00bfQui\u00e9n conquist\u00f3 M\u00e9xico?,<\/em>&nbsp;tambi\u00e9n de Navarrete, son buenas piedras de toque para cuestionar los lugares comunes, los prejuicios y las narrativas construidas alrededor del episodio hist\u00f3rico.<\/p>\n\n\n\n<p>La serie&nbsp;<em>Hern\u00e1n<\/em>, de Amazon Prime, tambi\u00e9n se subi\u00f3 al carro en su momento. Y lleg\u00f3 a haber otra superproducci\u00f3n en marcha que no lleg\u00f3 a cuajar. El proyecto contaba con Spielberg a los mandos acompa\u00f1ado por el colombiano Ciro Guerra, autor de la hipn\u00f3tica&nbsp;<em>El abrazo de la serpiente<\/em>, protagonizada por dos ind\u00edgenas y su relaci\u00f3n con una expedici\u00f3n de europeos ya en el siglo XX. Otras cintas que echan la mirada hacia atr\u00e1s son&nbsp;<em>Zama<\/em>, de la argentina Lucrecia Martel, o la reciente&nbsp;<em>Argentina, 1985,&nbsp;<\/em>que abre el mel\u00f3n de revisar los juicios contra los dictadores militares. Un \u00e1ngulo parecido al que est\u00e1 viviendo Colombia con su proceso de paz tras medio siglo de guerra entre el Estado y las FARC. Cr\u00f3nicas como<em>&nbsp;La guerra que perdimos,<\/em>&nbsp;de Juan Miguel \u00c1lvarez, novelas o incluso c\u00f3mics ya han comenzado la tarea de intentar la sutura del desgarro.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/HKJX2OF36RDGVHPQ6HZWSCZ44E-1024x683.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-41918\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/HKJX2OF36RDGVHPQ6HZWSCZ44E-1024x683.jpeg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/HKJX2OF36RDGVHPQ6HZWSCZ44E-300x200.jpeg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/HKJX2OF36RDGVHPQ6HZWSCZ44E-768x512.jpeg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/HKJX2OF36RDGVHPQ6HZWSCZ44E-1536x1024.jpeg 1536w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/HKJX2OF36RDGVHPQ6HZWSCZ44E.jpeg 1960w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>documenta fifiteen: Instituto de Artivismo Hannah Arendt (INSTAR), INSTAR archive, List of censored Artists, 2022, Installationsansicht (Detail), Documenta Halle, Kassel, 12. Juni 2022, Foto: Nicolas Wefers<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">6. Distop\u00eda y utop\u00eda<\/h3>\n\n\n\n<p>La literatura de ciencia ficci\u00f3n latinoamericana, que durante d\u00e9cadas estuvo eclipsada por el lugar ocupado por el realismo m\u00e1gico, ha ganado en los \u00faltimos a\u00f1os un nuevo espacio entre autores y editoriales que hasta hace poco estaban concentrados en otros proyectos, o que consideraban la ciencia ficci\u00f3n como algo menor destinado a j\u00f3venes.<\/p>\n\n\n\n<p>El abanico de subg\u00e9neros va desde las distop\u00edas clim\u00e1ticas \u2014donde caben los \u00faltimos trabajos del mexicano Emiliano Monge, el argentino Mart\u00edn Caparr\u00f3s, el colombiano Juan \u00c1lvarez o un pionero como el boliviano Edmundo Paz Sold\u00e1n\u2014 al terror g\u00f3tico, liderado por la argentina&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/mariana-enriquez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Mariana Enriquez<\/a>&nbsp;o las ecuatorianas M\u00f3nica Ojeda y Mar\u00eda Fernanda Ampuero.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n entra en el caj\u00f3n de la ciencia ficci\u00f3n el auge del llamado&nbsp;<em>new weird&nbsp;<\/em>latinoamericano, que introduce elementos y s\u00edmbolos de las culturas prehisp\u00e1nicas en sus relatos especulativos. Como en&nbsp;<em>La Habana Underguater,<\/em>&nbsp;del cubano Erick J. Mota, donde las deidades yorubas exploran las redes del ciberespacio. O en los cuentos de&nbsp;<em>Nuestro mundo muerto,<\/em>&nbsp;de la boliviana Liliana Colanzi, en los que hay ruinas incas donde \u201calgunas noches bajan naves espaciales\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a la herramienta de la fantas\u00eda para abrir la imaginaci\u00f3n a otros mundos posibles, las \u00faltimas novedades ahondan tambi\u00e9n en un g\u00e9nero con marca latinoamericana: la literatura del exilio. As\u00ed lo confirma la segunda huida de los nicarag\u00fcenses Sergio Ram\u00edrez y Gioconda Belli o las salidas forzadas de Cuba como una manera de evitar el asedio y la persecuci\u00f3n de los artistas pl\u00e1sticos&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/tania-bruguera-fernandez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Tania Bruguera<\/a>&nbsp;y Hamlet Lavastida, ambos expuestos en la ultima Documenta de Kassel.<\/p>\n\n\n\n<p>A la vez, la llegada al poder de gobiernos progresistas, como en Chile y Colombia, ha originado adhesiones p\u00fablicas de apoyo a autores y artistas, tanto j\u00f3venes como veteranos, al viejo estilo del intelectual comprometido que predomin\u00f3 a lo largo del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Puedes seguir a BABELIA en\u00a0<\/em><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/babeliaelpais\"><em>Facebook<\/em><\/a><em>\u00a0y\u00a0<\/em><a href=\"https:\/\/twitter.com\/babelia_elpais\"><em>Twitter<\/em><\/a><em>, o apuntarte aqu\u00ed para recibir\u00a0<\/em><a href=\"https:\/\/plus.elpais.com\/newsletters\/lnp\/1\/254\"><em>nuestra newsletter semanal<\/em><\/a><em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/elpais.com\/babelia\/2022-11-26\/las-nuevas-coordenadas-culturales-de-america-latina.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La literatura, el arte o el cine regresan a los combates pol\u00edticos, a la luz del auge del feminismo, la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":41913,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[4367,4046,10247,4200],"class_list":["post-41912","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-feminismo","tag-latinoamerica","tag-literatura","tag-racismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41912","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41912"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41912\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":41919,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41912\/revisions\/41919"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/41913"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41912"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41912"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41912"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}