{"id":38004,"date":"2022-09-29T09:04:35","date_gmt":"2022-09-29T14:04:35","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=38004"},"modified":"2022-09-29T09:02:57","modified_gmt":"2022-09-29T14:02:57","slug":"ensayo-el-panoptico-digital-de-byung-chul-han-el-smartphone-sustituye-hoy-a-la-sala-de-tortura-papel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/ensayo-el-panoptico-digital-de-byung-chul-han-el-smartphone-sustituye-hoy-a-la-sala-de-tortura-papel\/","title":{"rendered":"Ensayo | El pan\u00f3ptico digital de Byung-Chul Han: \u00abEl smartphone sustituye hoy a la sala de tortura\u00bb | Papel"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\">La &#8216;antropo-tecnolog\u00eda&#8217; convierte nuestros ojos en motores de b\u00fasqueda, nos vigila como jam\u00e1s so\u00f1\u00f3 Orwell y devora los instantes contemplativos, la \u00fanica oportunidad para ser felices. Extracto de &#8216;Capitalismo y pulsi\u00f3n de muerte&#8217;, nuevo libro del fil\u00f3sofo coreano Byung Chul Han<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"910\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/16639406271552-910x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-38005\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/16639406271552-910x1024.jpg 910w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/16639406271552-267x300.jpg 267w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/16639406271552-768x864.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/16639406271552.jpg 990w\" sizes=\"(max-width: 910px) 100vw, 910px\" \/><figcaption>El fil\u00f3sofo coreano Byung Chul Han. <strong>Ed. Herder<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-cyan-blue-color has-text-color has-medium-font-size\">BYUNG-CHUL HAN<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy todo se vuelve elegante. Pronto viviremos en una ciudad elegante en la que todo, s\u00ed, completamente todo estar\u00e1 interconectado, no solo las personas, sino tambi\u00e9n las cosas. Recibiremos&nbsp;<em>emails<\/em>&nbsp;no solo de amigos, sino tambi\u00e9n de electrodom\u00e9sticos,&nbsp;de mascotas y de alimentos en la nevera. El internet de las cosas lo hace posible.&nbsp;<strong>En la ciudad elegante todos iremos por ah\u00ed con las gafas de Google<\/strong>. Nos suministrar\u00e1n en todas partes y a cada momento informaciones \u00fatiles sin que las hayamos consultado expresamente. Nos guiar\u00e1n hasta el restaurante, hasta el bar o hasta el concierto. Las gafas de datos tambi\u00e9n tomar\u00e1n decisiones por nosotros. Con una aplicaci\u00f3n para concertar citas nos ayudar\u00e1n incluso a tener m\u00e1s \u00e9xito y eficacia en los asuntos relacionados con el amor y el sexo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las gafas de datos escanean nuestro campo visual en busca de informaciones \u00fatiles. Nos convertimos en afortunados buscadores de informaci\u00f3n. Entonces asumimos la \u00f3ptica del cazador. Se eliminan aquellos campos visuales de los que no cabe aguardar informaci\u00f3n.\u00a0<strong>La demora contemplativa en las cosas, que ser\u00eda una f\u00f3rmula de la felicidad, cede por completo a la caza de informaciones<\/strong>. La percepci\u00f3n humana alcanza por fin una eficacia total. Ya no se deja distraer por cosas que merezcan poca atenci\u00f3n o prometan poca informaci\u00f3n. El ojo humano se transforma por s\u00ed mismo en un eficaz motor de b\u00fasqueda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-background-color has-background has-medium-font-size\"><strong>PARA SABER M\u00c1S<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2021\/10\/22\/16349104990321.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Byung-Chul Han.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/el-mundo-que-viene\/2021\/10\/27\/6172bf11e4d4d812528b4592.html\">\u00abNos hace falta un par\u00f3n de la informaci\u00f3n o se nos quemar\u00e1 el cerebro\u00bb<\/a><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>REDACCI\u00d3N:&nbsp;JOSE MAR\u00cdA ROBLES&nbsp;Madrid<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/el-mundo-que-viene\/2021\/10\/27\/6172bf11e4d4d812528b4592.html\">\u00abNos hace falta un par\u00f3n de la informaci\u00f3n o se nos quemar\u00e1 el cerebro\u00bb<\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2019\/02\/11\/15498855189526.jpg\" alt=\"El fil\u00f3sofo coreano Byung-Chul Han.\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Byung-Chul Han.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/lideres\/2019\/02\/12\/5c61612721efa007428b45b0.html\">\u00abEl ocio se ha convertido en un insufrible no hacer nada\u00bb<\/a><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>REDACCI\u00d3N:LUIS MART\u00cdNEZ&nbsp;Berl\u00edn<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/lideres\/2019\/02\/12\/5c61612721efa007428b45b0.html\">\u00abEl ocio se ha convertido en un insufrible no hacer nada\u00bb<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>El internet de las cosas consuma al mismo tiempo la sociedad de la transparencia, que se ha vuelto indiscernible de una sociedad de la vigilancia total.&nbsp;<strong>Las cosas que nos rodean nos observan y nos vigilan<\/strong>. Env\u00edan ininterrumpidamente informaciones sobre lo que hacemos y dejamos de hacer. Por ejemplo, el frigor\u00edfico conoce nuestros h\u00e1bitos alimenticios. El cepillo de dientes interconectado conoce nuestra higiene dental. Las cosas operan activamente en la protocolizaci\u00f3n total de la vida. La sociedad digital del control transforma incluso las gafas de datos en una c\u00e1mara de vigilancia y el&nbsp;<em>smartphone&nbsp;<\/em>en un micr\u00f3fono de espionaje.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada clic que hacemos queda hoy registrado. Cada paso que damos es reconstruible. Vamos dejando por todas partes nuestras huellas digitales. Nuestro h\u00e1bito digital se reproduce exactamente en la red. La protocolizaci\u00f3n total de la vida reemplazar\u00e1 totalmente la confianza por la informaci\u00f3n y el control.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote has-very-light-gray-to-cyan-bluish-gray-gradient-background has-background\"><blockquote><p><strong><em>La sociedad de la transparencia es estructuralmente af\u00edn a la sociedad del control<\/em><\/strong><\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>La confianza hace posible tener relaci\u00f3n con otras personas aunque no sepamos m\u00e1s cosas de ellas. La interconexi\u00f3n digital facilita el suministro de informaci\u00f3n hasta tal punto que la confianza como praxis social se vuelve cada vez m\u00e1s irrelevante. Deja paso al control. De este modo, la sociedad de la transparencia es estructuralmente af\u00edn a la sociedad del control. Donde se pueden conseguir muy f\u00e1cilmente informaciones, el sistema social pasa de la confianza al control y la transparencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El Gran Hermano es sustituido por el&nbsp;<em>big data<\/em>. La protocolizaci\u00f3n total y sin reservas de la vida consuma la sociedad de la transparencia. Se parece a un pan\u00f3ptico digital.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2022\/09\/23\/16639406331863.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>La idea del pan\u00f3ptico viene del fil\u00f3sofo brit\u00e1nico&nbsp;<strong>Jeremy Bentham<\/strong>. En el siglo XVIII concibi\u00f3 un edificio carcelario que posibilita una vigilancia total de los reclusos. Las celdas se disponen en torno a una torre central de vigilancia, que le brinda al Gran Hermano una visi\u00f3n total. Los reclusos son aislados con fines disciplinarios y no pueden hablar entre s\u00ed. A diferencia de ellos, los habitantes del pan\u00f3ptico digital se comunican intensamente entre s\u00ed y se desnudan voluntariamente. La sociedad digital del control hace mucho uso de la libertad. Solo es posible gracias al autodesvelamiento y al autodesnudamiento voluntarios.<\/p>\n\n\n\n<p>En la sociedad del control digital la exhibici\u00f3n pornogr\u00e1fica se acaba identificando con el control pan\u00f3ptico. La sociedad de la vigilancia se consuma ah\u00ed donde sus habitantes se comunican no por una coacci\u00f3n externa, sino por una necesidad interior, es decir, donde el miedo a tener que renunciar a la esfera privada e \u00edntima deja paso a la necesidad de exhibirse imp\u00fadicamente, y donde la libertad y el control se vuelven indiscernibles.<\/p>\n\n\n\n<p>El Gran Hermano del pan\u00f3ptico de Bentham solo puede observar a los reclusos desde fuera. No sabe lo que sucede en el interior de ellos. No puede leer sus pensamientos.&nbsp;<strong>En el pan\u00f3ptico digital, por el contrario, es posible penetrar hasta los pensamientos de sus habitantes<\/strong>. En eso consiste la enorme eficacia del pan\u00f3ptico digital. Se vuelve posible un control psicopol\u00edtico de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote has-very-light-gray-to-cyan-bluish-gray-gradient-background has-background\"><blockquote><p><strong><em>La t\u00e9cnica de poder del r\u00e9gimen neoliberal no es prohibitiva ni represiva, sino seductora<\/em><\/strong><\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Hoy se demanda transparencia en nombre de la libertad de informaci\u00f3n o de la democracia. La transparencia es en realidad una ideolog\u00eda, e incluso un dispositivo neoliberal. Lo vuelve todo hacia afuera violentamente para convertirlo en informaci\u00f3n. En el modo actual de producci\u00f3n inmaterial un aumento de informaci\u00f3n y de comunicaci\u00f3n significa un aumento de productividad, de aceleraci\u00f3n y de crecimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>El secreto, la extra\u00f1eza o la alteridad representan obst\u00e1culos para una comunicaci\u00f3n ilimitada. Por eso se eliminan en nombre de la transparencia. Del dispositivo de transparencia deriva un imperativo de conformismo. La l\u00f3gica de la transparencia necesita obtener una amplia aprobaci\u00f3n. La consecuencia es una conformidad total.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Estado policial de&nbsp;<strong>George Orwell<\/strong>&nbsp;el lenguaje ideal se llama&nbsp;<em>nuevalengua<\/em>. Tiene que reemplazar por completo a la&nbsp;<em>viejalengua<\/em>. La&nbsp;<em>nuevalengua<\/em>&nbsp;tiene como \u00fanico objetivo reducir el margen de pensamiento. Los delitos mentales deben imposibilitarse ya solo eliminando del vocabulario las palabras que ser\u00edan necesarias para ello. Por eso se elimina tambi\u00e9n la palabra \u00ablibertad\u00bb. Ya en este sentido se distingue el Estado policial de Orwell del pan\u00f3ptico digital de hoy, que justamente hace un uso excesivo de la libertad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2022\/09\/23\/16639475839122.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>El Estado policial de Orwell con telepantallas y salas de tortura es algo totalmente distinto del pan\u00f3ptico digital con internet,&nbsp;<em>smartphones<\/em>&nbsp;y gafas Google, donde impera la apariencia de una libertad y una comunicaci\u00f3n ilimitadas. Aqu\u00ed no se tortura, sino que se ponen posts o se tuitea. La vigilancia que se identifica con la libertad es much\u00edsimo m\u00e1s eficaz que aquella otra vigilancia que act\u00faa contra la libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>La t\u00e9cnica de poder del r\u00e9gimen neoliberal no es prohibitiva ni represiva, sino seductora. Se aplica una fuerza elegante. En lugar de prohibir, seduce. No se impone a base de exigir obediencia, sino a base de agradar.&nbsp;<strong>Uno se somete a la situaci\u00f3n de dominaci\u00f3n mientras consume y se comunica, y hasta mientras cliquea el bot\u00f3n de&nbsp;<\/strong><em><strong>me gusta<\/strong><\/em><strong>.<\/strong>&nbsp;El poder elegante se amolda a la psique, la adula en lugar de reprimirla o disciplinarla. No nos impone ning\u00fan silencio. M\u00e1s bien nos insta permanentemente a comunicar, a compartir, a participar, a expresar nuestras opiniones, necesidades y deseos y a contar nuestra vida. Hoy nos hallamos ante una t\u00e9cnica de poder que no niega o reprime nuestra libertad, sino que la explota. En eso consiste la actual crisis de la libertad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote has-very-light-gray-to-cyan-bluish-gray-gradient-background has-background\"><blockquote><p><strong><em>La vigilancia que se identifica con la libertad es much\u00edsimo m\u00e1s eficaz que aquella que act\u00faa contra la libertad<\/em><\/strong><\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>El principio de la negatividad que define el Estado policial de Orwell es sustituido por el principio de la positividad. Eso significa que las necesidades no se reprimen, sino que se estimulan.&nbsp;<strong>La comunicaci\u00f3n no se reprime, sino que se maximiza<\/strong>. En lugar de confesiones sonsacadas mediante tortura aparecen la exposici\u00f3n voluntaria de la esfera privada y el desvelamiento digital del alma. El<em>&nbsp;smartphone<\/em>&nbsp;sustituye a la sala de tortura.<\/p>\n\n\n\n<p>El Gran Hermano de Bentham es invisible, pero omnipresente en las cabezas de los reclusos. En el pan\u00f3ptico digital, por el contrario, nadie se siente realmente vigilado. Por eso el t\u00e9rmino Estado policial no es del todo apropiado para caracterizar el pan\u00f3ptico digital de hoy. En \u00e9l uno se siente libre. Pero precisamente esta sensaci\u00f3n de libertad, totalmente ausente en el Estado policial de Orwell, es un problema, porque impide la resistencia.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1987 se produjeron [en Corea del Sur] en\u00e9rgicas protestas contra la elaboraci\u00f3n del censo demogr\u00e1fico nacional. Hoy la vigilancia se hace pasar por libertad. La libertad resulta ser un control.<\/p>\n\n\n\n<p>Es legendario el anuncio publicitario de Apple que fue emitido en 1984 durante la Super Bowl. En ese anuncio Apple se presenta como liberador frente al Estado policial de Orwell. Unos trabajadores con aspecto ab\u00falico y ap\u00e1tico entran marcando el paso en un gran pabell\u00f3n y escuchan atentos el discurso fan\u00e1tico del Gran Hermano en la telepantalla. De pronto una corredora irrumpe en el pabell\u00f3n, perseguida por la&nbsp;<strong>Polic\u00eda del Pensamiento<\/strong>. Corre imperturbable hacia delante. Ante sus pechos oscilantes porta un gran mazo. Se dirige toda resuelta hacia el Gran Hermano y lanza el mazo con todo su \u00edmpetu contra la telepantalla, que al ser alcanzada por \u00e9l estalla en llamas. Los hombres despiertan de su apat\u00eda. Una voz proclama: \u00abEl 24 de enero Apple Computer presentar\u00e1 Macintosh. Y usted ver\u00e1 por qu\u00e9 1984 no ser\u00e1 como&nbsp;<em>1984<\/em>\u00ab. Pero contra lo que dice el mensaje de Apple, el a\u00f1o 1984 no marca el final del Estado policial, sino el comienzo de una novedosa sociedad del control, cuya eficacia supera en mucho a la del Estado policial de Orwell.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace poco se dio a conocer que la&nbsp;<strong>Agencia Nacional de Seguridad<\/strong>&nbsp;denomina a&nbsp;<strong>Steve Jobs<\/strong>, en sus documentos internos, \u00abGran Hermano\u00bb. Los usuarios de tel\u00e9fonos m\u00f3viles se designan ah\u00ed como \u00abzombis\u00bb. Por eso es tambi\u00e9n coherente que ah\u00ed se hable de \u00abexplotaci\u00f3n del smartphone\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la Agencia Nacional de Seguridad no es el aut\u00e9ntico problema. No solo Google o&nbsp;<strong>Facebook<\/strong>, sino tambi\u00e9n firmas de datos como&nbsp;<strong>Acxiom<\/strong>, una empresa de mercadotecnia que opera globalmente, son presas de la fiebre por recopilar datos. Solo en Estados Unidos la empresa dispone de datos de 300 millones de ciudadanos norteamericanos, es decir, de casi todos. \u00abLe ofrecemos una visi\u00f3n de 360 grados de sus clientes\u00bb, dice el pan\u00f3ptico eslogan publicitario de Acxiom. A la vista de este desarrollo&nbsp;<strong>Edward Snowden<\/strong>&nbsp;no es ni h\u00e9roe ni criminal. Es un fantasma tr\u00e1gico en un mundo que se ha convertido en un pan\u00f3ptico digital.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><\/h2>\n\n\n\n<p><em><strong>Capitalismo y pulsi\u00f3n de muerte: Art\u00edculos y conversaciones<\/strong><\/em>\u00a0(ed. Herder) est\u00e1 ya a la venta.\u00a0<a href=\"https:\/\/amzn.to\/3S7cRPD\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Puede comprarlo aqu\u00ed<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/lideres\/2022\/09\/29\/632daa5421efa06a1d8b45ad.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La &#8216;antropo-tecnolog\u00eda&#8217; convierte nuestros ojos en motores de b\u00fasqueda, nos vigila como jam\u00e1s so\u00f1\u00f3 Orwell y devora los instantes contemplativos, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":38005,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[12810,12811,11989,3958,12813,12814,12812,4493],"class_list":["post-38004","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-antropo-tecnologia","tag-byung-chul-han-2","tag-capitalismo","tag-filosofia","tag-internet-de-las-cosas","tag-panoptico","tag-pulsion-de-muerte","tag-smartphone"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38004","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38004"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38004\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38006,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38004\/revisions\/38006"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38005"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38004"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38004"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38004"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}