{"id":3713,"date":"2021-01-23T20:40:31","date_gmt":"2021-01-24T02:40:31","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=3713"},"modified":"2021-01-23T20:40:31","modified_gmt":"2021-01-24T02:40:31","slug":"como-cometer-el-asesinato-perfecto-la-vanguardia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/como-cometer-el-asesinato-perfecto-la-vanguardia\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo cometer el asesinato perfecto | La Vanguardia"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"font-size:18px\"><em>Un ensayo de Antonio Lozano analiza la fascinaci\u00f3n social por el delito y c\u00f3mo ha influido la ficci\u00f3n en los cr\u00edmenes reales<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-cyan-blue-color has-text-color has-medium-font-size\">XAVI AY\u00c9N \/ Barcelona \/ LA VANGUARDIA<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 nos fascina el crimen? \u00bfEstamos dispuestos a conocer nuestro lado oscuro? Esas son algunas de las preguntas que trata de responder el periodista y editor Antonio Lozano (Barcelona, 1974) en<em>&nbsp;Lo leo muy negro&nbsp;<\/em>un ensayo sobre el g\u00e9nero policiaco que va m\u00e1s all\u00e1 de repasar los principales autores y personajes, pues adem\u00e1s intenta analizar lo que los relatos criminales explican de la sociedad que los acoge, as\u00ed como los vasos comunicantes entre realidad y ficci\u00f3n, los hallazgos del mundo audiovisual y las trampas o vicios de este tipo de ficciones.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_desktop_filter\/uploads\/2021\/01\/22\/600b441893d28.jpeg\" alt=\"C\u00f3mo cometer el asesinato perfecto\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><ins><\/ins><\/p>\n\n\n\n<p>El volumen \u2013que se presenta en el festival BCNegra ma\u00f1ana domingo, a las 16 h, en conversaci\u00f3n del autor con el cr\u00edtico J.Ernesto Ayala-Dip\u2013 es fruto de los 25 a\u00f1os que lleva Lozano investigando el g\u00e9nero, ya sea como periodista \u2013es colaborador de<em>&nbsp;La Vanguardia\u2013,&nbsp;<\/em>organizador de festivales y mesas redondas, o editor (dirige la Serie Negra de RBA) e incluye, a modo de bonus, an\u00e9cdotas suyas junto a autores como James Ellroy, quien le hizo la vida imposible en una entrevista (luego se disculp\u00f3 ech\u00e1ndole las culpas \u201ca una mujer que me daba muy mala vida\u201d) o Sue Grafton, quien en un acto p\u00fablico en Barcelona le pas\u00f3 una tarjetita \u201ccon las preguntas que le gustar\u00eda que le hiciera, y hay que reconocer que sus respuestas, ya ensayadas, eran brillantes, hasta fing\u00eda sorpresa al escucharlas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa ficci\u00f3n literaria \u2013prosigue\u2013 ha cogido la realidad y la ha moldeado a su antojo. Ha moldeado el crimen real hasta el punto de que la polic\u00eda se queja que, de tanto ver<em>&nbsp;CSI,&nbsp;<\/em>la gente ha aprendido a borrar sus huellas. O, a la inversa, las pruebas de laboratorio no llegan el mismo d\u00eda, sino que tardan diez. Olivier Norek, tambi\u00e9n polic\u00eda, me contaba que cuando llegaba a registrar casas de sospechosos, estos, orgullosos, le exig\u00edan una orden judicial de registro como en las pel\u00edculas, cuando en la legislaci\u00f3n francesa no es necesario. O hay acusados que piden en Europa una Biblia para jurar, lo cual no es reglamentario\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/image_449_253\/uploads\/2020\/08\/13\/5faa793787a7e.jpeg\" alt=\"\"\/><figcaption>Una escena de &#8216;CSI&#8217;, serie que ha influido a los criminales reales&nbsp;&nbsp;Ron Jaffe<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">LA INFLUENCIA DE LA FICCI\u00d3N<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00abOlivier Norek, tambi\u00e9n polic\u00eda, cuando llegaba a casas de sospechosos, estos le exig\u00edan una orden judicial de registro como en las pel\u00edculas, cuando en Francia no es necesario\u00bb<\/h3>\n\n\n\n<p>Los cr\u00edmenes reales no son como en la ficci\u00f3n porque \u201clos libros y series tienen que hacer interesante una labor policial que, en el d\u00eda a d\u00eda, es aburrida, de oficinista, de seguimientos anodinos. Los cr\u00edmenes suelen ser chapuceros, se hacen de culaquier manera, pero el prototipo de la ficci\u00f3n es una mente criminal astuta que lanza un desaf\u00edo al detective. La realidad es m\u00e1s tosca y brutal\u201d. El mismo asesino en serie, cuando los hay, \u201cno es tan planificador y culto como en<em>&nbsp;Seven&nbsp;<\/em>o<em>&nbsp;El silencio de los corderos,&nbsp;<\/em>en realidad son gente con vidas tristes, grises, poco atractivos. Y con un radio de acci\u00f3n limitado geogr\u00e1ficamente, ni se disfrazan ni dejan pistas falsas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Lozano bucea en el origen del g\u00e9nero, que \u201carranca con Edgar Allan Poe a trav\u00e9s de sus relatos de Los cr\u00edmenes de la calle Morgue, pero hay un contencioso sobre cu\u00e1l fue la primera novela negra, seguramente alguna que se perdi\u00f3 en alg\u00fan archivo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">DID\u00c1CTICO<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Un cap\u00edtulo da la receta del crimen perfecto; y otro, consejos para atracar bancos<\/h3>\n\n\n\n<p>Repasando arquetipos, admite que \u201cel entretenimiento de ficci\u00f3n siempre busca definir a los malos. Y se ha hecho de forma xen\u00f3foba, se\u00f1alando al for\u00e1neo, con por ejemplo los chinos, descritos como proclives al crimen y fumadores de opio\u201d. Hoy, \u201cnos hemos ido al otro extremo y parece que no te puedas meter con nadie\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de Capote, Chandler, Hammett&#8230; reivindica nombres menos conocidos como Charles Willeford (1919-1988), \u201cautor de una de mis obras predilectas,<em>&nbsp;Miami blues\u201d.&nbsp;<\/em>Por lo general, cree que \u201ca la novela negra le falta sentido del humor, hay pocas divertidas y Willeford lo consegu\u00eda, con su detective in\u00fatil, que lleva dentadura postiza, no consigue pagar la manutenci\u00f3n de sus hijos, lleva un coche destartalado, y el psic\u00f3pata al que persigue hace con \u00e9l lo que quiere\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay, ejem, alg\u00fan cap\u00edtulo que podr\u00eda resultar pol\u00e9mico, como la receta del crimen perfecto, esto es, c\u00f3mo asesinar a alguien sin dejar rastro (hay otro de consejos t\u00e9cnicos para atracar un banco). \u201cLo del asesinato \u2013dice, eludiendo responsabilidades\u2013 no es m\u00edo, es la receta de Scott Turow en su novela<em>&nbsp;Inocente&nbsp;<\/em>, una combinaci\u00f3n de alimentos y medicamentos determinada, en su justa medida, pues si te pasas o no llegas a la dosis, no funciona o deja rastro. Aunque, como han pasado diez a\u00f1os desde su publicaci\u00f3n, a lo mejor la ciencia ha avanzado y ahora ya se podr\u00eda detectar, lo advierto por si alguien quisiera ponerlo en pr\u00e1ctica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2021\/01\/18\/60055d896cbd2.jpeg\" alt=\"Kino. Tote Schlafen Fest, Big Sleep, Tote Schlafen Fest, Big Sleep, Humphrey Bogart, Lauren Bacall Philip Marlowe (Humphrey Bogart) stellt fest, da\u00df ein Mordfall im Zusammenhang mit der Erpressung steht - und, da\u00df Vivians (Lauren Bacall) Schwester als T\u00e4terin in Frage kommt., 1946. (Photo by FilmPublicityArchive\/United Archives via Getty Images)\"\/><figcaption>Humphrey Bogart y Lauren Bacall en &#8216;El sue\u00f1o eterno&#8217;, una de las pel\u00edculas analizadas en la obra&nbsp;&nbsp;Getty<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Los detectives, cuenta, suelen ser contratados para certificar infidelidades pero tambi\u00e9n para cometidos tan extra\u00f1os como el que les encarg\u00f3 la Biblioteca de Nueva York en los a\u00f1os 50 y 60. \u201cLo explic\u00f3 Gay Talese, una cuadrilla de siete detectives con placa se dedicaba exclusivamente a rastrear los casos de gente que no hab\u00eda devuelto un libro a la biblioteca en mucho tiempo. Hab\u00eda miles de vol\u00famenes desaparecidos, la mayor\u00eda por olvido pero tambi\u00e9n un buen n\u00famero se los llevaban yonquis que falsificaban carnets para vender los libros luego a tiendas de segunda mano para pagarse su siguiente dosis\u201d. Tambi\u00e9n cita a los yakuza japoneses, que en alguna ocasi\u00f3n acabaron ejerciendo de detectives pero hac\u00edan doble y triple juego para aumentar sus ingresos cobrando a las diferentes partes.<\/p>\n\n\n\n<p>Aparece incluso Borges, que \u201cdirigi\u00f3 con Bioy Casares la colecci\u00f3n El S\u00e9ptimo C\u00edrculo en Emec\u00e9. Detestaba la sangre, lo que a \u00e9l le gustaba era el desaf\u00edo intelectual. As\u00ed, su colecci\u00f3n es de autores ingleses, los estadounidenses le parec\u00edan brutos, \u00e9l prefer\u00eda Chesterton a Chandler. En cambio, Ricardo Piglia dirigi\u00f3 Serie Negra e hizo lo contrario, se abri\u00f3 a la tradici\u00f3n estadounidense, era un enamorado de la escuela de los pu\u00f1os, la sangre y la calle\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">EXCESOS<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u201cHemos traducido a todos los suecos que escrib\u00edan policiaco despu\u00e9s de Larsson\u201d<\/h3>\n\n\n\n<p>El aficionado disfrutar\u00e1 asimismo con la peque\u00f1a selecci\u00f3n de mejores inicios de novela (y peores: \u201cLa lluvia llov\u00eda\u201d), as\u00ed como de di\u00e1logos. En general, Lozano cree que la figura del detective cl\u00e1sico \u2013el modelo de Hammett o Chandler, \u201calcoholizado, con traumas, que busca una redenci\u00f3n imposible, perseguido por sus fantasmas\u201d\u2013 sigue vigente con peque\u00f1as modificaciones \u201ccomo Pynchon, que le hace fumar marihuana\u201d aunque en los \u00faltimos a\u00f1os \u201chay un \u00e9nfasis en los personajes femeninos, superando los arquetipos machistas de malvada o<em>\u00a0femme fatale,\u00a0<\/em>y suben los narradores poco fiables, por enfermedad mental o por ofuscaci\u00f3n. Se abusa incluso de la figura de la mujer alterada, como paranoica, que cree que no se puede fiar de nadie\u201d. Buscando las taras actuales del g\u00e9nero, critica tambi\u00e9n \u201cel exceso de giros argumentales, de golpes repentinos de efecto, parece que no baste uno ni dos ni tres ni cuatro&#8230;\u201d (no da ejemplos, pero se sonr\u00ede cuando le citamos la \u00faltima novela de Jo\u00ebl Dicker). M\u00e1s: \u201cHemos traducido pr\u00e1cticamente a todos los suecos que escrib\u00edan policiaco despu\u00e9s de Stieg Larsson, hab\u00eda tanta demanda que hasta se hizo pasarse al g\u00e9nero a novelistas de otros registros, con resultados m\u00e1s que vulgares\u201d. Tambi\u00e9n critica que \u201cpor las trampas del marketing, etiquetamos como novela negra todo lo que tenga un muerto aunque no haya caso ni investigaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/www.lavanguardia.com\/cultura\/20210123\/6192147\/novela-negra-bcnegra-policiaco-lozano.html#foto-1<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un ensayo de Antonio Lozano analiza la fascinaci\u00f3n social por el delito y c\u00f3mo ha influido la ficci\u00f3n en los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3714,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-3713","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3713","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3713"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3713\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3715,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3713\/revisions\/3715"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3714"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3713"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3713"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3713"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}