{"id":32993,"date":"2022-07-26T06:04:07","date_gmt":"2022-07-26T11:04:07","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=32993"},"modified":"2022-07-26T06:04:09","modified_gmt":"2022-07-26T11:04:09","slug":"diana-kennedy-y-su-compleja-relacion-con-la-cocina-mexicana-the-new-york-times","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/diana-kennedy-y-su-compleja-relacion-con-la-cocina-mexicana-the-new-york-times\/","title":{"rendered":"Diana Kennedy y su compleja relaci\u00f3n con la cocina mexicana | The New York Times"},"content":{"rendered":"\n<p><em>La brillante, brutal y devastadoramente divertida autora brit\u00e1nica, que falleci\u00f3 el domingo, recorri\u00f3 el M\u00e9xico rural para recopilar recetas y tradiciones culinarias. Y, sin embargo, hay un debate abierto en su legado.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"707\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/25kennedy4-superJumbo-707x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-32994\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/25kennedy4-superJumbo-707x1024.jpg 707w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/25kennedy4-superJumbo-207x300.jpg 207w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/25kennedy4-superJumbo-768x1113.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/25kennedy4-superJumbo-1060x1536.jpg 1060w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/25kennedy4-superJumbo.jpg 1413w\" sizes=\"(max-width: 707px) 100vw, 707px\" \/><figcaption>Diana Kennedy, cuyo libro de 1972,\u00a0<em>The Cuisines of Mexico<\/em>, fue un \u00e9xito rotundo, ayud\u00f3 a presentar la diversidad de la cocina casera mexicana a un p\u00fablico lector estadounidense y brit\u00e1nico. Credit&#8230;Ann Summa\/Getty Images<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-cyan-blue-color has-text-color has-medium-font-size\">TEJAL RAO \/ THE NEW YORK TIMES<\/p>\n\n\n\n<p>Diana Kennedy se hundi\u00f3 en una silla de cuero con hoyuelos en el Hotel Emma de San Antonio, se inclin\u00f3 sobre su vaso de whisky y me dijo que el verdadero enemigo de todo escritor era la mediocridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto fue en 2019, cuando ten\u00eda 96 a\u00f1os, y d\u00e9cadas de profunda investigaci\u00f3n culinaria la hab\u00edan convertido en una autoridad en comida mexicana para los cocineros caseros brit\u00e1nicos y estadounidenses, a pesar de ser una mujer blanca nacida en Gran Breta\u00f1a y a causa de ello. Pens\u00e9 en ese momento cuando mis amigos me confirmaron que\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2022\/07\/24\/obituaries\/diana-kennedy-dead.html\">hab\u00eda muerto el domingo<\/a>, en su casa de Michoac\u00e1n, M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>Conoc\u00ed a Kennedy en&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2019\/05\/21\/dining\/diana-kennedy.html\">un accidentado viaje por carretera de dos d\u00edas<\/a>&nbsp;desde esa casa en el campo del oeste mexicano, hasta la Universidad de San Antonio, a unos 1300 kil\u00f3metros al norte. Para entonces ya hab\u00eda seguido muchas de sus recetas, y conoc\u00eda su voz en la p\u00e1gina: segura, minuciosa, precisa.<\/p>\n\n\n\n<p>En persona, era m\u00e1s brillante, brutal y devastadoramente divertida de lo que hab\u00eda imaginado: contaba chistes libidinosos y puntuaba las conversaciones con improperios despiadados y elocuentes. Compart\u00eda con regocijo los detalles de antiguas venganzas. Se carcajeaba y gru\u00f1\u00eda. Se quejaba de todo lo que no cumpl\u00eda con sus est\u00e1ndares: libros de cocina, cumplidos, pol\u00edtica exterior,&nbsp;<em>muffins<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2022\/07\/27\/dining\/25kennedy-ESP-2\/25kennedy3-articleLarge.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale\" alt=\"In a rustic kitchen, a woman with graying hair, wearing a red apron, places squash blossoms in a cast-iron skillet.\"\/><figcaption>En su casa ecol\u00f3gica de Michoac\u00e1n, Kennedy reciclaba el agua de lluvia y hac\u00eda compostas con los restos de comida; rara vez desperdiciaba un trozo de papel, por no hablar de una bolsa de pl\u00e1stico.Credit&#8230;Keith Dannemiller \/ Alamy<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Kennedy no se form\u00f3 como periodista, y nunca se identific\u00f3 como tal, pero se form\u00f3 su propio modelo de reportaje de recetas sobre la marcha, al viajar por M\u00e9xico en su camioneta, trabajar junto con cocineros caseros y agricultores, y documentar su trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego irrumpi\u00f3 con un libro tras otro, exigiendo que el p\u00fablico brit\u00e1nico y estadounidense reconociera la profundidad y la amplitud de la comida mexicana. Exalt\u00f3 la diversidad de ingredientes, estilos regionales y t\u00e9cnicas del pa\u00eds, y lament\u00f3 los cambios hacia la industrializaci\u00f3n, el monocultivo y la comida preparada.<\/p>\n\n\n\n<p>En los art\u00edculos sobre ella, la imagen que siempre me llam\u00f3 la atenci\u00f3n fue una variaci\u00f3n de Kennedy en pantalones caquis y botas, de pie en el M\u00e9xico rural junto a su camioneta blanca maltrecha, con el pelo recogido bajo una bufanda y un sombrero de ala ancha. La escritora culinaria se presentaba como una especie de aventurera, y a menudo hablaba de llevar una pistola y dormir en la carretera, atando una hamaca entre dos \u00e1rboles dondequiera que decidiera descansar. Cualquier cosa por una receta, dec\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de las d\u00e9cadas, los viajes fueron constantes, fren\u00e9ticos y obsesivos; una huida, dec\u00eda ella, aunque nunca dijo de qu\u00e9. Kennedy perdi\u00f3 al amor de su vida,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/1967\/02\/03\/archives\/paul-p-kennedy-of-times-is-dead-wrote-for-paper-22-years-in-us-and.html\">Paul Kennedy, corresponsal en el extranjero de The New York Times, en 1967<\/a>, y hasta que le diagnosticaron c\u00e1ncer, vivieron en Ciudad de M\u00e9xico, donde \u00e9l estaba destinado. Una y otra vez, a lo largo de su carrera, cont\u00f3 c\u00f3mo, tras la muerte de su esposo,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/1975\/09\/17\/archives\/for-specialist-in-mexican-food-there-will-always-be-an-england.html\">Craig Claiborne<\/a>, editor culinario del peri\u00f3dico, la convenci\u00f3 para que&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/1970\/02\/12\/archives\/mexican-journey-leads-to-a-dish-called-food-for-the-gods.html\">diera clases de cocina mexicana<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas de las cocineras caseras de las que Kennedy fue aprendiz \u2014las personas de las que aprendi\u00f3 y con las que convivi\u00f3 en la carretera, las personas sobre cuyo trabajo construy\u00f3 su nombre y su carrera\u2014 eran mujeres mexicanas del campo, mujeres ind\u00edgenas y mujeres de clase trabajadora. Algunas de ellas trabajaban como cocineras y empleadas del hogar en las casas de sus amigos.<\/p>\n\n\n\n<p>Su comida no hab\u00eda sido celebrada en libros en ingl\u00e9s antes, y casi nunca hab\u00eda sido presentada en libros publicados en M\u00e9xico, tampoco. Kennedy vio la belleza de su cocina cotidiana y su entusiasmo fue magn\u00e9tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Cambi\u00f3 la forma en que millones de personas percib\u00edan la comida mexicana, y disfrut\u00f3 del poder en ese papel. Pero cuando aparec\u00eda en televisi\u00f3n, ense\u00f1ando a Martha Stewart a hacer tamales de frijol de la Sierra Norte en Oaxaca, \u00bfno se perdi\u00f3 algo? Su respuesta ser\u00eda que no. Pero el hecho de que las cocineras zapotecas todav\u00eda no tengan la atenci\u00f3n internacional como expertas en sus propios alimentos dice lo contrario.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2022\/07\/25\/dining\/25kennedy-ESP-3\/25kennedy1-articleLarge.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale\" alt=\"Looking into the camera, a white-haired woman in a beige sweater sits on an amply cushioned couch, with pink flowered plants in the window behind her.\"\/><figcaption>Kennedy fue incansable en su empe\u00f1o de hacer cr\u00f3nicas sobre lo que ella consideraba versiones aut\u00e9nticas de la cocina mexicana, pero tuvo poco tiempo para la improvisaci\u00f3n o la evoluci\u00f3n de esos platos.Credit&#8230;Matthew Busch para The New York Times<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Kennedy nunca consider\u00f3 que las recetas que publicaba fueran sus adaptaciones o interpretaciones. Por el contrario, se ve\u00eda a s\u00ed misma como una guardiana y conductora de la historia culinaria mexicana. Aunque le importaba mucho el cr\u00e9dito, y la mayor\u00eda de sus recetas nombran sus fuentes, empezando por su primer libro de cocina, de 1972,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.penguinrandomhouse.com\/authors\/15418\/diana-kennedy\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>The Cuisines of Mexico<\/em><\/a>\u00a0(incluido en\u00a0<em>Cocina esencial de M\u00e9xico<\/em>), su trabajo nunca logr\u00f3 arrojar luz sobre las mujeres de las que aprendi\u00f3, solo a su comida. Y nunca tom\u00f3 en cuenta su autoridad sobre la cocina mexicana como una mujer blanca brit\u00e1nica. Cuando le preguntaban por esta tensi\u00f3n \u2014y ocurr\u00eda a menudo, para su disgusto\u2014, evad\u00eda la pregunta o la combat\u00eda, como si el rigor de su trabajo pudiera hacerla incuestionable.<\/p>\n\n\n\n<p>Hac\u00eda hincapi\u00e9 en la especificidad y la t\u00e9cnica, y rara vez suger\u00eda alternativas o atajos. Una vez que aprend\u00eda una receta por dentro y por fuera, la practicaba y la publicaba, la proteg\u00eda ferozmente. En su mente, la receta ahora era suya y su trabajo consist\u00eda en asegurar su supervivencia, sin importar el costo.<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca se retract\u00f3 de su absurda posici\u00f3n de desestimar la cocina Tex-Mex, la comida mexicana de California y todas las ricas cocinas regionales que surgieron de la di\u00e1spora mexicana. Tambi\u00e9n menospreci\u00f3 la creatividad y la adaptaci\u00f3n entre los cocineros mexicanos en M\u00e9xico que se atrev\u00edan a alterar los platillos cl\u00e1sicos tal y como ella los hab\u00eda registrado: la m\u00e1s parad\u00f3jica de sus posiciones.<\/p>\n\n\n\n<p>A menudo pienso en c\u00f3mo Kennedy, instructora de cocina con un insaciable apetito por la aventura, se comparaba con Indiana Jones. Imaginaba los platos como artefactos que pod\u00eda rescatar de la desaparici\u00f3n, exhibir y ense\u00f1ar; e hizo el extraordinario y esencial trabajo de documentar muchos de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema, sin embargo, y creo que debe haber sido un problema para Kennedy, es que los platos no pueden ser albergados como artefactos en una estanter\u00eda. Que la cocina mexicana, como todas las dem\u00e1s, existe como una idea compartida y una pr\u00e1ctica, que pertenece a un colectivo; no solo viva, sino que se retuerce, imposible de mantener quieta.<\/p>\n\n\n\n<p>Tejal Rao es la cr\u00edtica de restaurantes de California del Times, columnista de The New York Times Magazine y autora del\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/newsletters\/the-veggie\">bolet\u00edn The Veggie<\/a>. Ha ganado un premio Vilcek y dos premios de la Fundaci\u00f3n James Beard por sus cr\u00edticas, y sus textos fueron incluidos en las ediciones de 2018 y 2019 de The Best American Food Writing. Vive en Los \u00c1ngeles.\u00a0<a href=\"https:\/\/twitter.com\/tejalrao\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">@tejalrao<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2022\/07\/25\/espanol\/diana-kennedy-cocina-mexicana.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La brillante, brutal y devastadoramente divertida autora brit\u00e1nica, que falleci\u00f3 el domingo, recorri\u00f3 el M\u00e9xico rural para recopilar recetas y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":32994,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[11594,11595],"class_list":["post-32993","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-diana-kennedy","tag-gastronomia-mexico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32993","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32993"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32993\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32995,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32993\/revisions\/32995"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32994"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32993"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32993"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32993"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}