{"id":32495,"date":"2022-07-19T11:11:24","date_gmt":"2022-07-19T16:11:24","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=32495"},"modified":"2022-07-19T09:11:40","modified_gmt":"2022-07-19T14:11:40","slug":"kurtz-aquiles-madame-bovary-y-otras-personalidades-dificiles-del-cine-y-la-literatura-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/kurtz-aquiles-madame-bovary-y-otras-personalidades-dificiles-del-cine-y-la-literatura-el-mundo\/","title":{"rendered":"Kurtz, Aquiles, Madame Bovary y otras personalidades dif\u00edciles del cine y la literatura | El Mundo"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Narcisistas, psic\u00f3patas, obsesivos, paranoicos, dependientes, histri\u00f3nicos&#8230; Los personajes con personalidades complejas no solo ayudan a definir la naturaleza humana, sino a comprenderla. As\u00ed lo analiza un nuevo libro<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-style-default\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2022\/07\/17\/16580798425811.jpg\" alt=\"Marlon Brando como el coronel Kurtz de 'Apocalypse Now'.\"\/><figcaption>Marlon Brando como el coronel Kurtz de &#8216;Apocalypse Now&#8217;.CBS Archive<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-cyan-blue-color has-text-color has-medium-font-size\">IRENE H. VELASCO \/ Madrid \/ EL MUNDO<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ca\u00edn fue el primer psic\u00f3pata de la historia<\/strong>. Madame Bovary ten\u00eda personalidad histri\u00f3nica. Aquiles, el h\u00e9roe de la guerra de Troya, era borderline. El coronel Kurtz, el personaje al que Marlon Brando da vida en Apocalypse Now, es un narcisista de manual. Woody Allen encarna en muchas de sus pel\u00edculas el arquetipo de personalidad ansiosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos esos justicieros fr\u00edos y solitarios de las pel\u00edculas del oeste, esos vaqueros indiferentes a la admiraci\u00f3n de las mujeres y de las masas que Clint Eastwood y John Wayne han interpretado en numerosas ocasiones, responden al patr\u00f3n de&nbsp;<strong>esquizoides activos<\/strong>. Sancho Panza, Ob\u00e9lix y el capit\u00e1n Haddock presentan muchos rasgos de&nbsp;<strong>personalidad dependiente<\/strong>. Y el mayordomo ingl\u00e9s fan\u00e1tico de la perfecci\u00f3n que Anthony Hopkins encarna en la pel\u00edcula Lo que queda del d\u00eda es un ejemplo colosal de obsesivo.<\/p>\n\n\n\n<p>El cine y la literatura est\u00e1n plagados de personajes con personalidades dif\u00edciles, de seres con ciertos rasgos de car\u00e1cter fijos o demasiado marcados y que no se adaptan a las situaciones, lo que conlleva sufrimiento para ellos y\/o para su entorno. Ese tipo de individuos se encuentran tanto en textos antiguos como la Biblia o la&nbsp;<em>Odisea&nbsp;<\/em>como en muchas pel\u00edculas y series actuales de televisi\u00f3n, revelando c\u00f3mo<strong>&nbsp;las personalidades dif\u00edciles forman parte de la diversidad de la naturaleza humana<\/strong>&nbsp;y no han cambiado a la largo de la historia, aunque en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas se haya avanzado enormemente en su estudio y comprensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Los franceses Christophe Andr\u00e9 y Francois Lelord, psiquiatras de reconocido prestigio internacional y autores de varios best sellers, llevan a\u00f1os analizando ese tipo de personalidades complejas. Y han volcado toda su sabidur\u00eda al respecto en un magn\u00edfico ensayo titulado\u00a0<em>C\u00f3mo tratar con personalidades dif\u00edciles<\/em>\u00a0(Arpa), en el que examinan los principales rasgos de las personalidades dif\u00edciles y las claves para poder gestionarlas mejor. Escrito con una prosa \u00e1gil y numerosos ejemplos pr\u00e1cticos, cada cap\u00edtulo incluye adem\u00e1s ejemplos de personajes literarios, cinematogr\u00e1ficos e incluso hist\u00f3ricos que personifican esos atributos. <\/p>\n\n\n\n<p>La&nbsp;<strong>personalidad&nbsp;<\/strong><em><strong>borderline<\/strong><\/em>, descrita por primera vez en 1938, se emple\u00f3 inicialmente para describir a aquellas personas que se encontraban en la l\u00ednea fronteriza de los \u00abneur\u00f3ticos\u00bb y los \u00abpsic\u00f3ticos\u00bb. Y a falta de un t\u00e9rmino m\u00e1s apropiado, el nombre se mantuvo para delinear una perturbaci\u00f3n compleja que se caracteriza por el miedo real o imaginado al abandono, la inestabilidad y la imprevisibilidad, capaces de pasar en cuesti\u00f3n de minutos del buen humor a la tristeza, de la desesperaci\u00f3n a la c\u00f3lera incontrolada. \u00abAquiles, el h\u00e9roe griego inmortalizado por Homero en la&nbsp;<em>Il\u00edada<\/em>, es sin duda uno de los primeros personajes de la literatura que evoca una personalidad&nbsp;<em>borderline<\/em>\u00bb, diagnostican Christophe Andr\u00e9 y Francois Lelord. \u00abAquiles es c\u00e9lebre por su temperamento col\u00e9rico e impulsivo, mata a muchos enemigos e intrusos, pero no es un psic\u00f3pata fr\u00edo: la Il\u00edada lo muestra a menudo presa de emociones dolorosas, se lamenta, llora, se enfada, se enternece, etc\u00e9tera\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, sin duda, son las&nbsp;<strong>personalidades psic\u00f3patas<\/strong>&nbsp;las que se llevan la palma. Empezando por la Biblia, donde aparece el primer retrato de la historia de un psic\u00f3pata: Ca\u00edn, quien mata a su hermano Abel por envidia y ni siquiera se muestra intimidado ante Dios por lo que ha hecho. \u00abCuando el Se\u00f1or le pregunta d\u00f3nde se encuentra su hermano, Ca\u00edn le responde: &#8216;No lo s\u00e9. \u00bfAcaso soy el guardi\u00e1n de mi hermano?&#8217;\u00bb, con el aplomo de un psic\u00f3pata, certifican Andr\u00e9 y Lelord.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo los psic\u00f3patas retratados en la literatura, el cine y en la televisi\u00f3n dar\u00edan para llenar varios libros. Ah\u00ed est\u00e1 por ejemplo Ripley, el psic\u00f3pata indolente creado por Patricia Highsmith que vive seg\u00fan sus deseos, manipula, parasita y, a veces, cuando lo necesita, mata y que fue encarnado por Alain Delon en&nbsp;<em>A pleno sol&nbsp;<\/em>y por Matt Damon en&nbsp;<em><strong>El talento de Mr. Ripley<\/strong><\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco faltan en el cine los psic\u00f3patas de \u00e9xito. Tipos como Gordon Gekko, el personaje de&nbsp;<strong>Michael Douglas<\/strong>&nbsp;en la pel\u00edcula&nbsp;<strong>Wall Street: El dinero nunca duerme<\/strong>, o Jordan Belfort, el personaje (y persona real)encarnado por&nbsp;<strong>Leonardo DiCaprio<\/strong>&nbsp;en&nbsp;<em>El lobo de Wall Street<\/em>: un joven talentoso con gran carisma, aclamado por su equipo, que desprecia las reglas, que se embarca en la b\u00fasqueda incesante de la excitaci\u00f3n a trav\u00e9s de la coca\u00edna y el sexo, que muestra conductas de riesgo y que hace gala de una ausencia total de remordimientos por la ruina que provocan sus maniobras fraudulentas.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco faltan los&nbsp;<strong>narcisistas<\/strong>, esas personas que se consideran excepcionales, seres fuera de lo com\u00fan y que est\u00e1n convencidos por tanto de merecer m\u00e1s que los otros. Son individuos obsesionados con alcanzar clamorosos \u00e9xitos en el \u00e1mbito profesional o amoroso, muy atentos a su apariencia f\u00edsica y a su vestimenta, que esperan atenciones y privilegios sin sentirse obligados a la reciprocidad, que explotan y manipulan a los dem\u00e1s para alcanzar sus objetivos, que se muestran poco emp\u00e1ticos con los otros y que se encolerizan cuando no consiguen lo que esperan. \u00abEl bar\u00f3n de Charlus, personaje de&nbsp;<em><strong>En busca del tiempo perdido<\/strong><\/em><strong>&nbsp;de Proust<\/strong>, es un flagrante ejemplo de personalidad narcisista, con tintes histri\u00f3nicos. Desde que entra en un sal\u00f3n, monopoliza la atenci\u00f3n con su brillante y despreciativa conversaci\u00f3n, y no tolera la menor falta de inter\u00e9s, haciendo abundantes alusiones a su alto linaje\u00bb, opinan los autores.<\/p>\n\n\n\n<p>En&nbsp;<em><strong>Apocalypse Now<\/strong><\/em><strong>, de Francis Ford Coppola<\/strong>, desfilan dos grandes narcisistas. Est\u00e1 por un lado el coronel Bill Kilgore, interpretado por Robert Duvall, que hace aterrizar a sus helic\u00f3pteros en una playa expuesta al fuego enemigo por el gusto de reafirmar su voluntad de jefe y de ver a sus soldados hacer surf tras la masacre. Y est\u00e1 el coronel Kurtz, al que da vida Marlon Brando, \u00abquien reina como un rey (el sue\u00f1o de todo narcisista) sobre una tribu de monta\u00f1eses rebeldes\u00bb, seg\u00fan el an\u00e1lisis de Andr\u00e9 y Lelord.<\/p>\n\n\n\n<p>La<strong>&nbsp;personalidad ansiosa<\/strong>, caracterizada por una preocupaci\u00f3n frecuente e intensa en relaci\u00f3n con los riesgos de la vida cotidiana para uno mismo o sus allegados, es la descripci\u00f3n de&nbsp;<strong>Woody Allen<\/strong>&nbsp;en muchas de sus pel\u00edculas. Pero, sobre todo, en&nbsp;<em>Hannah y sus hermanas<\/em>, en esa escena memorable en la que tras salir finalmente tranquilizado de la consulta de su m\u00e9dico, que le ha certificado que no tiene \u00abnada\u00bb, se ensombrece de inmediato pensando: \u00abS\u00ed, pero alg\u00fan d\u00eda tendr\u00e9 algo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Los&nbsp;<strong>paranoicos<\/strong>, esa gente dominada por la desconfianza, que siempre sospechan que los otros les reservan malas intenciones y que permanecen constantemente en guardia, son la definici\u00f3n perfecta de&nbsp;<strong>Stalin<\/strong>, quien se pas\u00f3 la vida sospechando que hab\u00eda complots en su contra y ensa\u00f1\u00e1ndose con sus supuestos enemigos con marcada brutalidad. Y el r\u00e9gimen de los jemeres rojos en Camboya (1975-1979) fue el ejemplo de la paranoia erigida en sistema de gobierno, bajo lemas como \u00abEl Angkar tiene ojos en todos lados, ve todo, sabe todo\u00bb o \u00abAquel que protesta es un enemigo, quien se opone es un cad\u00e1ver\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Las<strong>&nbsp;personalidades histri\u00f3nicas<\/strong>&nbsp;son aquellas que buscan llamar la atenci\u00f3n de los otros y que soportan mal las situaciones en que las que no son el centro de atenci\u00f3n general. Persiguen intensamente el aprecio de quienes les rodean y tienden a dramatizar la expresi\u00f3n de sus emociones, r\u00e1pidamente cambiantes. \u00abGustave Flaubert nos ha descrito una Madame Bovary que, con su emotividad, su ansia de amor, su humor cambiante, su gusto por la enso\u00f1aci\u00f3n y su tendencia a idealizar a un amante mediocre, podr\u00eda ser un bello retrato de una personalidad histri\u00f3nica\u00bb, aseguran Andr\u00e9 y Lelord.<\/p>\n\n\n\n<p>Los&nbsp;<strong>obsesivos<\/strong>, por su parte, se caracterizan por el perfeccionismo, por estar exageradamente pendientes de los detalles, los procedimientos, el orden y la organizaci\u00f3n, por insistir obstinadamente para que las cosas se hagan como ellos quieren y por su frialdad relacional. Sherlock Holmes, con su amor por el detalle, su frialdad, su inter\u00e9s por las clasificaciones, su vestimenta siempre id\u00e9ntica, tendr\u00eda seg\u00fan Andr\u00e9 y Lelord rasgos obsesivos. Y tambi\u00e9n&nbsp;<strong>M. Spock<\/strong>, el personaje de orejas puntiagudas de la serie&nbsp;<em>Star Trek<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Las p<strong>ersonalidades esquizoides<\/strong>, por su parte, se caracterizan porque se muestran a menudo impasibles, distantes, dif\u00edciles de escrutar. Suelen permanecer indiferentes a los halagos y cr\u00edticas de los otros, les gusta la soledad y por lo general tienen pocos amigos \u00edntimos. Justo igual que el personaje de Clint Eastwood en \u00abEl jinete p\u00e1lido\u00bb o de Charles Bronson en \u00ab\u00c9rase una vez en el Oeste\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Y qu\u00e9 decir de las&nbsp;<strong>personalidades depresivas<\/strong>, de esas personas pesimistas que siempre ven el lado oscuro de las situaciones, que se muestran tristes incluso en ausencia de acontecimientos desfavorables, que no disfrutan de las actividades o situaciones consideradas generalmente como agradables y que tienden a infravalorarse, a no sentirse \u00aba la altura\u00bb. Un poco como se muestra Cesare&nbsp;<strong>Pavese&nbsp;<\/strong>en su diario, recogido bajo el t\u00edtulo \u00abEl oficio de Vivir\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero tambi\u00e9n est\u00e1n los\u00a0<strong>personajes dependientes<\/strong>, aquellos que necesitan ser reafirmados y sostenidos por los dem\u00e1s y que dejan a menudo que otros tomen decisiones importantes en su lugar. Les cuesta iniciar un proyecto, m\u00e1s bien siguen la inercia. A la sombra de cualquier figura importante se desenvuelven estos personajes discretos, entregados, que no tienen opini\u00f3n o vida aut\u00f3noma fuera de las aventuras que viven junto a su h\u00e9roe: Don Quijote y Sancho Panza, Don Giovanni y Leporello, Sherlock Holmes y el doctor Watson&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/www.elmundo.es\/cultura\/2022\/07\/18\/62d43ea4fdddff02748b45a2.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Narcisistas, psic\u00f3patas, obsesivos, paranoicos, dependientes, histri\u00f3nicos&#8230; Los personajes con personalidades complejas no solo ayudan a definir la naturaleza humana, sino [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":32496,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[10322,11455,11456],"class_list":["post-32495","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-christophe-andre","tag-como-tratar-con-personalidades-dificiles","tag-francois-lelord"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32495","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32495"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32495\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32497,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32495\/revisions\/32497"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32496"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32495"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32495"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32495"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}