{"id":31526,"date":"2022-07-07T08:33:56","date_gmt":"2022-07-07T13:33:56","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=31526"},"modified":"2022-07-07T06:34:16","modified_gmt":"2022-07-07T11:34:16","slug":"la-identidad-de-genero-no-se-elige-como-prueba-el-fracaso-de-las-terapias-de-conversion-el-pais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/la-identidad-de-genero-no-se-elige-como-prueba-el-fracaso-de-las-terapias-de-conversion-el-pais\/","title":{"rendered":"\u201cLa identidad de g\u00e9nero no se elige, como prueba el fracaso de las terapias de conversi\u00f3n\u201d | El Pa\u00eds"},"content":{"rendered":"\n<p><em>El catedr\u00e1tico de la UNED Antonio Guillam\u00f3n acaba de publicar un libro con el resultado de a\u00f1os de investigaci\u00f3n sobre las bases psicobiol\u00f3gicas de la identidad de g\u00e9nero<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"671\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/VJZWAGQKLFGWTNTVWNXHNDBVIE-1024x671.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-31527\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/VJZWAGQKLFGWTNTVWNXHNDBVIE-1024x671.jpeg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/VJZWAGQKLFGWTNTVWNXHNDBVIE-300x197.jpeg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/VJZWAGQKLFGWTNTVWNXHNDBVIE-768x503.jpeg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/VJZWAGQKLFGWTNTVWNXHNDBVIE-1536x1006.jpeg 1536w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/VJZWAGQKLFGWTNTVWNXHNDBVIE.jpeg 1960w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Antonio Guillam\u00f3n, profesor de la Facultad de Psicolog\u00eda de la UNED y experto en la psicobiolog\u00eda de la identidad de g\u00e9nero.KIKE PARA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-cyan-blue-color has-text-color has-medium-font-size\">DANIEL MEDIAVILLA \/ EL PA\u00cdS<\/p>\n\n\n\n<p>Cuenta Antonio Guillam\u00f3n (Murcia, 78 a\u00f1os) que cuando reorient\u00f3 su trabajo cient\u00edfico desde el estudio de la diferenciaci\u00f3n sexual del cerebro de los mam\u00edferos hacia la identidad de g\u00e9nero, su inter\u00e9s \u201cno se dirig\u00eda hacia las personas transg\u00e9nero\u201d. \u201cYo quer\u00eda comparar a las personas trans [las que perciben una incongruencia entre sus rasgos f\u00edsicos y el g\u00e9nero al que sienten que forman parte] y a las cisg\u00e9nero [aquellas en las que los rasgos f\u00edsicos y la identidad percibida coinciden] para entender el tema de la identidad, porque ser\u00eda un poco fatuo decir: \u2018A ver qu\u00e9 les pasa a los trasng\u00e9nero\u2019, cuando tampoco se sabe lo que les pasa a los cisg\u00e9nero\u201d, aclara este catedr\u00e1tico em\u00e9rito de la Universidad Nacional de Educaci\u00f3n a Distancia (UNED).<\/p>\n\n\n\n<p>Guillam\u00f3n ha publicado recientemente los resultados de a\u00f1os de investigaci\u00f3n en el libro<a href=\"https:\/\/www.agapea.com\/libros\/Identidad-de-Genero-9788418316524-i.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>Identidad de G\u00e9nero. Una aproximaci\u00f3n psicobiol\u00f3gica<\/em><\/a>. En \u00e9l, entre otros datos, recoge una estimaci\u00f3n de personas trans en la poblaci\u00f3n: unas 4,6 por 100.000 habitantes, seg\u00fan datos europeos. Pese a que los trans son pocos, su realidad genera posiciones encontradas y&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.agapea.com\/libros\/Identidad-de-Genero-9788418316524-i.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">hasta debates pol\u00edticos<\/a>, y el cient\u00edfico es consciente de la particularidad de lo que estudia, aunque \u00e9l haya querido enfocarlo con la misma disposici\u00f3n que ha aplicado a otras cuestiones cient\u00edficas durante su carrera.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto en su libro como durante la conversaci\u00f3n, el cient\u00edfico muestra que no quiere zanjar un debate y tiene un inter\u00e9s genuino por comprender. \u201cLa ciencia no es dogm\u00e1tica. Yo propongo una teor\u00eda y despu\u00e9s otro puede demostrar que no es cierta, y yo dejar\u00e9 de defenderla\u201d, afirma. Sin embargo, a\u00f1ade, \u201cen la pol\u00edtica y en los colectivos sociales abunda el dogmatismo\u201d. Sobre la sociedad en general y la aceptaci\u00f3n de las personas trans, Guillam\u00f3n cree que \u201cestamos en proceso de humanizaci\u00f3n y parte de la humanizaci\u00f3n es la aceptaci\u00f3n de la diferencia\u201d. \u201cLo que radicalmente nos termina de hacer humanos es aceptar la variaci\u00f3n, la variabilidad y la diferencia, teniendo todos la misma dignidad. Ese es el recorrido \u00e9tico que nos queda por delante\u201d, concluye.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pregunta.<\/strong>&nbsp;\u00bfCu\u00e1l son los principales hallazgos que presenta en el libro?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Respuesta.<\/strong>&nbsp;Hemos observado que hay una diferenciaci\u00f3n en el cerebro que prepara para acogerse a una imagen que toma de lo que ofrece la sociedad. La identidad de g\u00e9nero es un continuo en el que predominan los extremos. Hay dos grandes modelos, hombre o mujer, y uno se acopla a uno de los dos. En poqu\u00edsimos casos hay una incongruencia entre el sexo biol\u00f3gico y el modelo, pero en los casos en que se da, hemos visto que existen diferencias cerebrales en hombres cis y trans y mujeres cis y trans.<\/p>\n\n\n\n<p>Los genes y las hormonas prenatales preparan al cerebro para el desarrollo de diferentes identidades de g\u00e9nero, y los ni\u00f1os y las ni\u00f1as desde peque\u00f1os tienen unos comportamientos estereotipados. Adem\u00e1s de la exposici\u00f3n a la testosterona durante la pubertad, los ni\u00f1os tienen una mayor exposici\u00f3n a esa hormona durante la gestaci\u00f3n y tambi\u00e9n una especie de minipubertad, en la que hay otro pico de testosterona, en los tres primeros meses despu\u00e9s del nacimiento. Todas esas diferencias condicionan la identidad de g\u00e9nero en la que una persona va a encajar. La identidad de g\u00e9nero no es algo que se elige. Si tiene suerte, uno puede elegir lo que va a comer, pero no puede elegir si tiene hambre o no. Algo tan nuclear en nosotros como la identidad no es algo que eliges. Esto lo prueba tambi\u00e9n el fracaso de las terapias de conversi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>Pero hay gente, como la investigadora israel\u00ed&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2015\/11\/30\/ciencia\/1448904392_009014.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Daphna Joel, que niega la existencia<\/a>&nbsp;de un cerebro masculino o uno femenino.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Joel dice que hay rasgos que en parte se superponen, que el cerebro es un mosaico. Pero hay un cerebro que ser\u00e1 m\u00e1s masculino o m\u00e1s femenino. No hay diferencias cualitativas entre hombres y mujeres, salvo una muy importante: la existencia del cromosoma Y y la existencia de un gen en ese cromosoma, el SRY, que es el que hace que se diferencien los test\u00edculos y todo lo que producen. Solo hay una diferencia cualitativa, pero existe y ese gen SRY tambi\u00e9n se expresa en el cerebro.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque, como dice Joel, tenga algo de mosaico, al final, en las estructuras del cerebro, hay tres posibilidades cuantitativas. Macho mayor que hembra, hembra mayor que macho o no hay diferencia. Es el perfil de todas esas medidas lo que hace que al final alguien se sienta hombre o mujer.\u00a0<a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/35583382\/\">Acabamos de publicar<\/a>\u00a0diferencias en la conectividad cerebral. C\u00f3mo se propaga la informaci\u00f3n en mil nodos cerebrales y c\u00f3mo var\u00eda esa comunicaci\u00f3n en espacios cortos de tiempo. Hemos encontrado cuatro grupos diferentes de conectividad: hombres cis y trans y mujeres cis y trans. Los mismos cuatro grupos que describimos\u00a0<a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/27255307\/\">a nivel estructural\u00a0<\/a>y ha confirmado un estudio anal\u00edtico\u00a0<a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/34030966\/\">reciente<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p><strong><em>\u201cLo que nos termina de hacer humanos es aceptar la variaci\u00f3n, la variabilidad y la diferencia\u201d<\/em><\/strong><\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>Hay datos que expone en el libro que son llamativos, como la diferencia en Europa entre hombres trans, que son 2,6 por cada 100.000 y mujeres trans que son 6,8 por cada 100.000<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Esas variaciones las hemos visto en distintos pa\u00edses en distintas \u00e9pocas. La verdad es que no sabemos lo que est\u00e1 ocurriendo ahora. Especulando, por un lado, hay cambios sociales, porque al final la identidad est\u00e1 determinada por una cuesti\u00f3n biol\u00f3gica, pero nos amoldamos a los modelos que nos ofrece la sociedad y ahora hay m\u00e1s flexibilidad. Pero, adem\u00e1s, creo que la actividad industrial ha cambiado nuestro entorno, tambi\u00e9n en este sentido. Tenemos muchas sustancias contaminantes que afectan a los receptores de estr\u00f3genos, de andr\u00f3genos, al metabolismo de los esteroides sexuales.<\/p>\n\n\n\n<p>Para la mayor parte de las personas, la identidad de g\u00e9nero se conforma en los dos o tres primeros a\u00f1os de vida, pero esa adaptaci\u00f3n no tiene por qu\u00e9 ser lineal, hay personas que llegan a la pubertad y a\u00fan no lo tienen muy claro.&nbsp;<a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/23702447\/\">Como han visto investigadores holandeses<\/a>, una parte importante de los ni\u00f1os que llegan a la pubertad diciendo que son ni\u00f1as o viceversa, despu\u00e9s desisten. M\u00e1s tarde alcanzan la consciencia de ser personas homosexuales conformes con su identidad. Algunos llegan a la pubertad sin haber consolidado previamente la identidad y a veces se confunde la identidad con la orientaci\u00f3n sexual.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>En Espa\u00f1a, \u00bfhay muchas personas que reciban un tratamiento de afirmaci\u00f3n y den marcha atr\u00e1s?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Hasta ahora, gracias a las Unidades de Identidad de G\u00e9nero de los hospitales p\u00fablicos, hab\u00eda poca desistencia. La psiquiatra, que est\u00e1 especializada, analiza si cuando llega alguien a la unidad con ansiedad y depresi\u00f3n es una reacci\u00f3n a su situaci\u00f3n de angustia por ver que se siente que es mujer y tiene el f\u00edsico de un hombre o viceversa, o si es una depresi\u00f3n bipolar o una esquizofrenia que se tendr\u00eda que tratar antes. Si es un caso reactivo, se pasa directamente al tratamiento. Pero si suprimes ese proceso de evaluaci\u00f3n, hay m\u00e1s posibilidades de equivocarse con la persona. Ahora,&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2021-06-29\/espana-sera-el-decimosexto-pais-del-mundo-en-permitir-la-autodeterminacion-de-genero.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">con la nueva ley en Espa\u00f1a<\/a>, se va a pasar a que sea el m\u00e9dico de familia o un endocrin\u00f3logo sin especializar, que se dedica a tratar la diabetes o el colesterol, el que tome esas decisiones pr\u00e1cticamente a demanda. Opino que la idea de despatologizar prima sobre la salud. Se podr\u00eda predecir que habr\u00e1 m\u00e1s personas transg\u00e9nero que desistan en los pr\u00f3ximos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el tema de la despatologizaci\u00f3n lo que sucede es que parece que las personas transg\u00e9nero son inmunes a todas las patolog\u00edas mentales que tenemos los cisg\u00e9nero. No todo es estr\u00e9s de minor\u00eda. El problema es que ahora una persona llega y dice: \u201cQuiero esto\u201d, y se lo tienen que dar, pero no se le ayuda a que esa persona discierna si es algo primario o reactivo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>\u00bfCu\u00e1ndo se deber\u00edan iniciar los tratamientos de afirmaci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Si supieras seguro que un ni\u00f1o de 10 a 12 a\u00f1os va a ser estable en querer ser ni\u00f1a para toda su vida o viceversa, lo ideal es que el tratamiento hormonal empiece con los bloqueadores de la pubertad y todo saldr\u00eda perfectamente. Pero en eso no hay certeza y el ni\u00f1o tiene sus derechos. Cae sobre los padres y sobre los m\u00e9dicos la decisi\u00f3n m\u00e9dica y \u00e9tica de dar un bloqueador. Hay movimientos en contra del tema del bloqueo, porque por mucho que le expliques a un ni\u00f1o de 11 a\u00f1os que el bloqueador va a tener unos efectos importantes sobre su cuerpo, que adem\u00e1s no se sabe cu\u00e1les son, es dif\u00edcil que entiendan. Actualmente, solo veo una soluci\u00f3n: especialistas con experiencia cl\u00ednica en el tema.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;\u00bfLos tratamientos de afirmaci\u00f3n son seguros?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Despu\u00e9s de la pubertad, el tratamiento hormonal con testosterona (chicos transg\u00e9nero) o estradiol (chicas transg\u00e9nero) no es inocuo, como todo tratamiento puede tener efectos adversos. En el cerebro, por ejemplo, observamos ventr\u00edculos agrandados. El primer trabajo de los efectos sobre el cerebro de los tratamientos hormonales&nbsp;<a href=\"https:\/\/eje.bioscientifica.com\/view\/journals\/eje\/155\/suppl_1\/1550107.xml\">es de 2006<\/a>. Nosotros hicimos un segundo trabajo en 2014, m\u00e1s amplio, que publicamos en<a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/24617977\/\"><em>Journal of Sexual Medicine<\/em><\/a>y ofrecimos una hip\u00f3tesis explicativa. En el caso de la androgenizaci\u00f3n para un hombre trans, lo que est\u00e1 sucediendo es lo mismo que pasa con los m\u00fasculos, como si tomas un anabolizante, los mismos efectos anabolizantes y anticatabolizantes de los andr\u00f3genos en el resto del cuerpo suceden en el cerebro. En la feminizaci\u00f3n lo que observamos es que, como disminuyen el grosor de la corteza cerebral y los n\u00facleos subcorticales, se expanden los ventr\u00edculos. Recientemente hemos demostrado que ello se debe a que el estradiol afecta al metabolismo del agua en la corteza cerebral, no a que&nbsp;<a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/32800765\/\">disminuyan las neuronas<\/a>. Estudiamos los efectos del tratamiento para mejorar la atenci\u00f3n de las personas transg\u00e9nero. Hemos propuesto que en los protocolos se incluya un esc\u00e1ner cerebral cada dos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>De lo que no se sabe absolutamente nada es sobre el tratamiento de los ni\u00f1os con bloqueadores sobre el cerebro. Se nos acaba de conceder un proyecto del ministerio para estudiarlos.\u201cHay diferencias en la corteza cerebral que en las personas transg\u00e9nero hace que los genitales se perciban incongruentes\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;\u00bfY c\u00f3mo es esto posible? Los tratamientos farmacol\u00f3gicos requieren saber qu\u00e9 va a pasar a largo plazo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Hay una frase m\u00e1gica que el tratamiento es razonablemente seguro. Lo dijo en su momento el doctor Louis Gooren, un endocrin\u00f3logo holand\u00e9s con mucha experiencia. Ves a las personas transg\u00e9nero bien de salud, pero no hay estudios a largo plazo para conocer c\u00f3mo envejecen o qu\u00e9 efecto tienen algunos cambios que hemos observado en el cerebro. Hay alg\u00fan art\u00edculo en el que se relaciona un tratamiento de este tipo con meningiomas, pero no ha habido un ensayo general de c\u00f3mo es el tratamiento. En los ni\u00f1os a partir de los 11 o 12 a\u00f1os, se administran bloqueadores de la pubertad para suprimir la disforia de g\u00e9nero, cuando se considera que es necesario. Se administran bloqueadores, pero por un tiempo limitado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;\u00bfEl cambio de legislaci\u00f3n afecta a c\u00f3mo se enfocan los tratamientos?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;En Espa\u00f1a se ha cambiado la legislaci\u00f3n y en las comunidades aut\u00f3nomas han modificado los procedimientos de atenci\u00f3n a las personas transg\u00e9nero. Que yo sepa en ninguna, independientemente de si eran de derechas o de izquierdas, se ha preguntado a las Unidades de G\u00e9nero que esos gobiernos crearon. En Espa\u00f1a, hay unidades que son punteras internacionalmente. La de M\u00e1laga, que fue la primera, con la doctora Isabel Esteva, endocrin\u00f3loga, que introdujo los tratamientos. Despu\u00e9s se crearon otras a principios de siglo, la del Hospital Cl\u00ednic, en Barcelona, en Madrid, hospital Ram\u00f3n y Cajal, en Sevilla, en Bilbao, en Zaragoza, en Valencia, etc\u00e9tera. Desde estas unidades se ha apoyado la despatologizaci\u00f3n. Pero a estos especialistas (endocrin\u00f3logos, psic\u00f3logos, psiquiatras) no se les ha preguntado absolutamente nada y hasta 2019 ya hab\u00edan atendido a nueve mil personas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;\u00bfLa pol\u00edtica no tiene inter\u00e9s en escuchar a los cient\u00edficos?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;El mundo de la pol\u00edtica se mueve con una idea preconcebida de que todo es social y que en el tema de la identidad de g\u00e9nero la persona elige. Todav\u00eda funciona en el cerebro de la clase dirigente y los&nbsp;<em>influencers&nbsp;<\/em>intelectuales la idea de que uno elige como un acto volitivo. Pero hay una interacci\u00f3n entre lo social y lo biol\u00f3gico, y hay algo tan importante como el yo, que es un yo con g\u00e9nero. Hay una falta de entendimiento sobre la identidad de g\u00e9nero, tanto desde una visi\u00f3n biologicista como desde una social. Una se aferra a los genes y los genitales y la otra al ambiente como moldeadores de la identidad. Sin embargo, la identidad es la consecuencia de un proceso muy complejo en el que intervienen genes, g\u00f3nadas, hormonas, cerebro y el ambiente pre y posnatal. No se puede explicar desde las esquinas, sino desde la visi\u00f3n de conjunto. Hay que verlo como un proceso. Es a lo que conducen las investigaciones de nuestro grupo y lo que comento en el libro.\u201cLa identidad es la consecuencia de un proceso muy complejo en el que intervienen genes, g\u00f3nadas, hormonas, cerebro y el ambiente pre y posnatal\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>Existe la idea de que somos una tabla rasa sobre la que se puede escribir cualquier cosa&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Yo les dir\u00eda que demuestren que existe esa tabla rasa cerebral. Eso no es posible cuando tienes tres fases de acci\u00f3n de la testosterona desde el segundo trimestre de gestaci\u00f3n hasta la pubertad. No solo est\u00e1 influyendo sobre el cerebro, sino sobre todo el genoma y va creando un epigenoma, determinando qu\u00e9 genes se van a expresar y cu\u00e1les se van a inhibir.&nbsp;<a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/34489625\/\">En un trabajo de colaboraci\u00f3n<\/a>&nbsp;entre las universidades de A Coru\u00f1a, Gante y la UNED hemos demostrado diferencias en la metilaci\u00f3n del ADN entre las poblaciones cis y transg\u00e9nero en una serie de genes, algunos relacionados con el desarrollo. Al nacer no somos una tabla rasa, no solo es que no sea rasa, es que no existir\u00edamos como especie que somos si fu\u00e9semos una tabla rasa al nacer. Darwin no tendr\u00eda sentido. El entorno social afecta, en primer lugar, facilitando modelos en los que vamos a encajar, pero no parte de cero. Los ni\u00f1os al nacer no parten de cero.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;\u00bfPor qu\u00e9 produce tanto sufrimiento sentir esa incongruencia entre lo que uno se siente y lo que ve en el espejo?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.&nbsp;<\/strong>Es que es m\u00e1s que sentirse. Es la consciencia cognitivo-emocional de ser hombre o mujer. Es el yo. El yo es un yo con g\u00e9nero. No es una identidad abstracta. Hasta ahora siempre nos han hablado de un yo abstracto. Pero ese yo se ha formado con la percepci\u00f3n del propio cuerpo y en relaci\u00f3n en el tiempo y el espacio con otros cuerpos y a la forma masculina y femenina del cuerpo. La incongruencia se sigue de un rechazo de los genitales en las mujeres transg\u00e9nero y de las mamas en los hombres transg\u00e9nero. Esto produce sufrimiento. A este sufrimiento se a\u00f1ade el rechazo familiar y\/o social, el estigma que conduce a un estr\u00e9s de minor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>\u00bfPor qu\u00e9 no se pueden acostumbrar a verse en esos cuerpos?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.&nbsp;<\/strong>La construcci\u00f3n del yo se forma por la percepci\u00f3n del propio cuerpo, es precisa una autorrepresentaci\u00f3n cerebral del cuerpo y en relaci\u00f3n con otros cuerpos y lo que estos hacen. Yo lo que pienso, lo que he propuesto en nuestras publicaciones, es que hay diferencias en la diferenciaci\u00f3n de la corteza cerebral que en las personas transg\u00e9nero hace que los genitales se perciban incongruentes. Y esto no es una patolog\u00eda, pero hace sufrir si no se entiende por todos.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Puedes escribirnos a dmediavilla@elpais.es o seguir a\u00a0<strong>EL PA\u00cdS Salud y Bienestar<\/strong>\u00a0en<\/em><a href=\"https:\/\/eur01.safelinks.protection.outlook.com\/?url=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Felpaissalud%2F&amp;data=05%7C01%7CGuiomarS%40elpais.es%7C095ae22c81864dded85208da4213cc27%7Cc4fd49f3e15a44d882e2c909735d2e45%7C0%7C0%7C637894950031365421%7CUnknown%7CTWFpbGZsb3d8eyJWIjoiMC4wLjAwMDAiLCJQIjoiV2luMzIiLCJBTiI6Ik1haWwiLCJXVCI6Mn0%3D%7C3000%7C%7C%7C&amp;sdata=NChRcNj28TB8gphRkGFqMQzOHL%2B1nYg3IqM6%2BmYcEXE%3D&amp;reserved=0\"><em>\u00a0Facebook<\/em><\/a><em>,\u00a0<\/em><a href=\"https:\/\/eur01.safelinks.protection.outlook.com\/?url=https%3A%2F%2Ftwitter.com%2Felpais_salud&amp;data=05%7C01%7CGuiomarS%40elpais.es%7C095ae22c81864dded85208da4213cc27%7Cc4fd49f3e15a44d882e2c909735d2e45%7C0%7C0%7C637894950031365421%7CUnknown%7CTWFpbGZsb3d8eyJWIjoiMC4wLjAwMDAiLCJQIjoiV2luMzIiLCJBTiI6Ik1haWwiLCJXVCI6Mn0%3D%7C3000%7C%7C%7C&amp;sdata=0hH%2Ftj7Vjg1RRB92wLZWEmEtznPME4Nf9MpN00TsrZU%3D&amp;reserved=0\"><em>Twitter\u00a0<\/em><\/a><em>e\u00a0<\/em><a href=\"https:\/\/eur01.safelinks.protection.outlook.com\/?url=https%3A%2F%2Fwww.instagram.com%2Felpais_salud%2F&amp;data=05%7C01%7CGuiomarS%40elpais.es%7C095ae22c81864dded85208da4213cc27%7Cc4fd49f3e15a44d882e2c909735d2e45%7C0%7C0%7C637894950031365421%7CUnknown%7CTWFpbGZsb3d8eyJWIjoiMC4wLjAwMDAiLCJQIjoiV2luMzIiLCJBTiI6Ik1haWwiLCJXVCI6Mn0%3D%7C3000%7C%7C%7C&amp;sdata=j%2Fzl3lf%2BPhiHuRoeehsXo1c%2F8aweJFYUTEylEZhiS9w%3D&amp;reserved=0\"><em>Instagram<\/em><\/a><em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/elpais.com\/salud-y-bienestar\/2022-07-07\/la-identidad-de-genero-no-se-elige-como-prueba-el-fracaso-de-las-terapias-de-conversion.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El catedr\u00e1tico de la UNED Antonio Guillam\u00f3n acaba de publicar un libro con el resultado de a\u00f1os de investigaci\u00f3n sobre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":31527,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[11207,11208,11209],"class_list":["post-31526","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-antonio-guillamon","tag-identidad-de-genero","tag-terapias-de-conversion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31526","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31526"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31526\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31528,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31526\/revisions\/31528"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31527"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31526"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31526"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31526"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}