{"id":2980,"date":"2021-01-05T03:42:56","date_gmt":"2021-01-05T09:42:56","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=2980"},"modified":"2021-01-05T03:42:56","modified_gmt":"2021-01-05T09:42:56","slug":"un-crimen-elemental-para-el-detective-a-c-doyle-la-razon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/un-crimen-elemental-para-el-detective-a-c-doyle-la-razon\/","title":{"rendered":"Un crimen elemental para el \u201cdetective\u201d A. C. Doyle | La Raz\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"font-size:18px\"><em>Tusquets publica un singular libro sobre un episodio fascinante de la vida de Arthur Conan Doyle, en donde tuvo que hacer frente a un caso real digno de su inmortal personaje, Sherlock Holmes<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-cyan-blue-color has-text-color has-medium-font-size\">TONI MONTESINOS \/ LA RAZ\u00d3N<\/p>\n\n\n\n<p>Pocas frases m\u00e1s c\u00e9lebres que la pronunciada por Sherlock Holmes a su ayudante: \u00abElemental, querido Watson\u00bb. Si bien tal latiguillo no se dice en ninguna p\u00e1gina que escribiera sir Arthur Conan Doyle, pues en realidad apareci\u00f3 por vez primera en la pel\u00edcula de 1939 (nueve a\u00f1os despu\u00e9s del fallecimiento del autor)\u00a0<em>\u00abLas aventuras de Sherlock Holmes\u00bb<\/em>.\u00a0<strong>Alto y espigado, de \u00abmirada aguda y penetrante\u00bb, el personaje vio la luz en 1887<\/strong>, en\u00a0<em>\u00abEstudio en escarlata\u00bb<\/em>\u00a0(protagonizar\u00e1 tres novelas m\u00e1s y cincuenta y seis cuentos). \u00bfSus aficiones?: la apicultura, el boxeo, tocar el viol\u00edn. \u00bfSus h\u00e1bitos? Comer galletas y tomar coca\u00edna en casa, en el famoso 221B de Baker Street, de Londres, que comparte unos a\u00f1os con Watson. \u00bfSus enemigos? El profesor Moriarty, l\u00edder de la criminalidad europea, que tira al detective por unas cataratas en \u00abEl problema final\u00bb.\u00a0<strong>Pero Doyle, empujado por las protestas y s\u00faplicas de sus lectores, resucitar\u00eda a su personaje, hoy m\u00e1s vivo que nunca.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-background-color has-background\">Los h\u00e1bitos de Sherlock Holmes eran, entre otros, comer galletas y tomar coca\u00edna en casa, en el famoso 221B londinense de Baker Street<\/p>\n\n\n\n<p>La figura de Sherlock Holmes es el icono universal del detective ingl\u00e9s que resuelve misterios gracias a la m\u00e1s poderosa de las armas: la observaci\u00f3n minuciosa y la capacidad de deducci\u00f3n.&nbsp;<strong>Una atracci\u00f3n que parece no tener fin y que el mundo del celuloide adapt\u00f3 pronto<\/strong>, incluso con adaptaciones mudas, las cuales empezaron a popularizar al personaje concebido por un escoc\u00e9s, formado en la facultad de Medicina, que se mud\u00f3 a Londres en 1891, a los treinta y dos a\u00f1os, para dedicarse, sin \u00e9xito, a la oftalmolog\u00eda y que se acabar\u00eda consagrando a la literatura con un \u00e9xito inconmensurable: Arthur Conan Doyle, al que la editorial Almuzara dedic\u00f3 una biograf\u00eda hace escasas fechas, obra de Eduardo Caama\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Este destacaba el hecho de que hay estatuas que rinden homenaje a Holmes, por ejemplo en Edimburgo, pero no a Doyle, quien \u00abno solo tuvo reconocimiento internacional, sino tambi\u00e9n el desprecio de sus detractores, que sol\u00edan referirse a \u00e9l como un \u201caut\u00e9ntico lun\u00e1tico\u201d por las descabelladas creencias que defendi\u00f3 con ah\u00ednco en la \u00faltima etapa de su vida\u00bb, esto es, las referidas a asuntos paranormales.&nbsp;<strong>Pero este \u00ablun\u00e1tico\u00bb tambi\u00e9n tuvo que remangarse intelectualmente como su personaje y enfrentarse a un caso real.<\/strong>&nbsp;Y esa es una novedad que nos ofrece&nbsp;<em>\u00abArthur Conan Doyle, investigador privado. La historia real de un sensacional asesinato brit\u00e1nico, una cruzada por la justicia y el escritor policiaco m\u00e1s famoso del mundo\u00bb<\/em>&nbsp;(Tusquets), de Margalit Fox, quien tuvo la audacia de ir m\u00e1s all\u00e1 de la ficci\u00f3n en sus pesquisas detectivescas. De hecho, se ret\u00f3 a hacer justicia a un caso que fue inmensamente famoso en la Inglaterra de inicios del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Un inmigrante sospechoso<\/h3>\n\n\n\n<p>Esta autora natural de Nueva York, en 1961, que escribe para \u00abThe New York Times\u00bb, ha realizado una portentosa b\u00fasqueda de fuentes para documentar c\u00f3mo el escritor escoc\u00e9s quiso indagar en profundidad en un asesinato ocurrido en 1908, cuando una anciana de posici\u00f3n acomodada, solitaria y que hac\u00eda ostentaci\u00f3n de su gran serie de joyas, fue encontrada muerta por grandes contusiones en su domicilio de Glasgow. En primera instancia,&nbsp;<strong>parec\u00eda que no hab\u00eda dudas al respecto del responsable de tal crimen<\/strong>, pues la polic\u00eda no tard\u00f3 en encontrar a un sospechoso llamado Oscar Slater, un inmigrante alem\u00e1n de origen jud\u00edo y de dudosa reputaci\u00f3n. Sin embargo, objetivamente no exist\u00edan las suficientes pruebas en su contra, lo cual no fue \u00f3bice para, r\u00e1pidamente, juzgarle y condenarle por \u00abuno de los cr\u00edmenes m\u00e1s brutales y despiadados que se han recogido nunca en los negros anales en los que los crimin\u00f3logos encuentran los materiales para su estudio\u00bb. Son palabras del propio Conan Doyle,&nbsp;<strong>al que le lleg\u00f3 a obsesionar lo que consider\u00f3 una injusticia flagrante.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p><em>Uno de los cr\u00edmenes m\u00e1s brutales y despiadados que se han recogido nunca en los negros anales en los que los crimin\u00f3logos encuentran los materiales para su estudio<\/em><\/p><cite>Arthur Conan Doyle<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Lo fant\u00e1stico es que, como va revelando Fox, el escritor\u00a0<strong>se puso a usar los m\u00e9todos detectivescos que su c\u00e9lebre personaje desarrollaba en tantas narraciones<\/strong>\u00a0y llegar a la verdad del caso: el de qu\u00e9 pas\u00f3 en realidad con Marion Gilchrist, de casi ochenta y tres a\u00f1os, y de su presunto asesino, que, tras su condena, en 1909, muchas publicaciones lo compararon \u00abcon un vampiro, un t\u00e9rmino peyorativo que se aplicaba a los jud\u00edos\u00bb. Algo muy frecuente en la \u00e9poca; como dec\u00eda una respetable revista de Glasgow. \u00abGran Breta\u00f1a [&#8230;] abre sus brazos a la escoria extranjera [&#8230;] canallas parecidos a topos merodean por la comunidad\u00bb.\u00a0<strong>Y esto es s\u00f3lo un ejemplo de los terribles prejuicios que ensombrec\u00edan la existencia de ciertos migrantes en suelo ingl\u00e9s.<\/strong>\u00a0Doyle sospech\u00f3 de otra persona del entorno de la anciana, y fue tras la pista de las pruebas para confirmarlo, que no revelaremos para evitar hacer un \u00abspoiler\u00bb al lector y que \u00e9l mismo descubra las luces y sombras de una muerte que a\u00fan hoy, como dice Fox, tras once d\u00e9cadas est\u00e1 lejos de aclararse.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Cambio de testamento<\/h3>\n\n\n\n<p>La se\u00f1ora en cuesti\u00f3n no ten\u00eda apenas relaci\u00f3n con sus familiares, e incluso su persona m\u00e1s cercana a sus afectos era una antigua doncella, y la hija de esta. Lo curioso es que un mes antes de morir, Miss Gilchrist cambi\u00f3 su testamento. \u00abLa versi\u00f3n anterior, que se hab\u00eda redactado seis meses antes, divid\u00eda su patrimonio \u2013valorado en m\u00e1s de 15.000 libras esterlinas y que inclu\u00eda joyas, pinturas, muebles, objetos de plata y considerables reservas de dinero\u2013 entre varias sobrinas y sobrinos\u00bb,&nbsp;<strong>pero el nuevo testamento dejaba la totalidad del patrimonio a dichas doncella e hija.<\/strong>&nbsp;Por otra parte, Miss Gilchrist viv\u00eda sola a excepci\u00f3n de su doncella, una joven escocesa de 21 a\u00f1os llamada Helen Lambie, que llevaba tres a\u00f1os trabajando para ella. Fox cuenta, asimismo, que durante las dos d\u00e9cadas que siguieron al asesinato, \u00abel comportamiento de Lambie sugiri\u00f3 que sab\u00eda m\u00e1s del crimen de lo que estaba dispuesta a confesar, incluyendo, probablemente, la identidad del verdadero asesino\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.larazon.es\/resizer\/xSHcUpuqyGAjvNY9FmtHJG7cSX0=\/840x0\/smart\/filters:format(jpg)\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/larazon\/UVZYREUUWJGU7L3BI7VO7FUHB4.jpg\" alt=\"Retrato de Sherlock Holmes, obra del pintor Frank Wiles. El personaje literario de Conan Doyle ten\u00eda una base real\"\/><figcaption>Retrato de Sherlock Holmes, obra del pintor Frank Wiles. El personaje literario de Conan Doyle ten\u00eda una base real<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Un asesino que pudo sentirse atra\u00eddo por la gran colecci\u00f3n de joyas guardada en la casa, que inclu\u00eda anillos con diamantes, esmeraldas y rub\u00edes; brazaletes de oro, plata, perlas y turquesas; collares de perlas y diamantes; pendientes de diamantes, y otras muchas piezas. \u00abEra raro que luciese m\u00e1s de una joya de su colecci\u00f3n\u00bb, escribi\u00f3 Conan Doyle en 1912, empero.\u00a0<strong>\u00abDe sus posesiones obten\u00eda una alegr\u00eda temerosa, porque expres\u00f3 m\u00e1s de una vez su aprensi\u00f3n a que la atacasen y robasen\u00bb<\/strong>. Es m\u00e1s, para evitar los robos, Gilchrist escond\u00eda sus joyas en lugares insospechados en vez de utilizar la caja fuerte de la sala de estar, como el guardarropa de la habitaci\u00f3n de invitados, donde las met\u00eda entre capas de ropa.<\/p>\n\n\n\n<p>Los misterios se ir\u00e1n sucediendo antes y despu\u00e9s del crimen, pues en las \u00faltimas semanas de la anciana hab\u00edan empezado a ocurrir cosas extra\u00f1as, como la muerte de su terrier irland\u00e9s, tal vez por envenenamiento, o el hecho de que m\u00e1s de una docena de residentes vio a un hombre merodeando por la casa de la adinerada se\u00f1ora. En definitiva, la polic\u00eda encontrar\u00eda el cad\u00e1ver de esta guisa:&nbsp;<strong>cubierto de sangre y al lado de una pesada silla del comedor cuya pata trasera izquierda estaba ba\u00f1ada en sangre, lo cual hab\u00eda causado una serie de extra\u00f1as heridas en el cuerpo.&nbsp;<\/strong>Esa misma noche, el departamento de polic\u00eda de Glasgow emiti\u00f3 el primer bolet\u00edn interno sobre el crimen, con una posible descripci\u00f3n del culpable: \u00abViste un abrigo gris largo y una gorra oscura. Parece que el robo ha sido la causa del asesinato, porque en un dormitorio han abierto una serie de cajas y las han dejado tiradas en el suelo\u00bb. Todo un desaf\u00edo para el Sherlock Holmes que llev\u00f3 dentro Sir Arthur Conan Doyle.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"has-cyan-bluish-gray-background-color has-background wp-block-heading\">Autoexigencia literaria<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-background-color has-background\">En el libro \u201cArthur y Sherlock. Conan Doyle y la creaci\u00f3n de Holmes\u201d (Alpha Decay, 2018), Michael Sims analiz\u00f3 al autor en su periodo universitario, cuando como estudiante de Medicina prob\u00f3 diversas sustancias, cual conejo de indias, para calibrar, poniendo su vida en juego, su efecto a modo de experimento cient\u00edfico.&nbsp;<strong>Su vida tendr\u00eda como punto de inflexi\u00f3n su traslado a Londres en 1891<\/strong>; aquejado de una gripe que a punto estuvo de acabar con \u00e9l (acababa de morir su querida hermana por eso) y reconocer que su consulta m\u00e9dica no acababa de funcionar, se decantar\u00eda definitivamente por la literatura. Pero no de cualquier manera: \u00abYo estaba decidido a no escribir nunca nada que no fuera bueno; por tanto, no escribir\u00eda ninguna historia de Holmes que no fuera interesante y que a la vez me interesa a m\u00ed tambi\u00e9n, requisito este primordial para apasionar a cualquier lector\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"has-cyan-bluish-gray-background-color has-background wp-block-heading\">Una \u00faltima gran novedad<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-background-color has-background\">La editorial Espuela de Plata, con traducci\u00f3n y pr\u00f3logo de Antonio Gonz\u00e1lez Lej\u00e1rraga, ha publicado, hace escasas fechas, una gran novedad de Conan Doyle, muy desconocida entre nosotros, \u201cLa casa Girdlestone\u201d, su primera novela larga. Aunque terminada de escribir en 1884, esta obra no se publicar\u00eda hasta 1890,\u00a0<strong>cuando su autor ya hab\u00eda alcanzado cierta notoriedad con \u201cEstudio en escarlata\u201d<\/strong>, la primera aparici\u00f3n de Sherlock Holmes, en 1887, otra novela de suspense, \u201cEl misterio de Cloomber\u201d en 1888, y \u201cMicah Clarke\u201d, de tinte hist\u00f3rico, en 1889. Se trata de una novela dickensiana a la vez que una novela de aventuras con ciertas referencias autobiogr\u00e1ficas, como queda reflejado en los cap\u00edtulos que se desarrollan en Escocia. La edici\u00f3n se presenta con una nueva traducci\u00f3n completa \u2013la primera desde su edici\u00f3n alrededor de 1920 por Sopena en dos vol\u00famenes\u2013 que, adem\u00e1s, recupera las ilustraciones de Harry C. Edwards para la edici\u00f3n norteamericana de 1896.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/www.larazon.es\/cultura\/20210105\/vwfoaevcrbdozi7upqzl55cmfq.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tusquets publica un singular libro sobre un episodio fascinante de la vida de Arthur Conan Doyle, en donde tuvo que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2981,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8,1],"tags":[],"class_list":["post-2980","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2980","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2980"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2980\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2982,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2980\/revisions\/2982"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2981"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2980"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2980"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2980"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}