{"id":25521,"date":"2022-04-11T09:01:46","date_gmt":"2022-04-11T14:01:46","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=25521"},"modified":"2022-04-11T09:01:48","modified_gmt":"2022-04-11T14:01:48","slug":"la-tragica-vida-de-rita-hayworth-la-timida-sex-symbol-con-un-pasado-traumatico-que-nunca-quiso-triunfar-vanity-fair","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/la-tragica-vida-de-rita-hayworth-la-timida-sex-symbol-con-un-pasado-traumatico-que-nunca-quiso-triunfar-vanity-fair\/","title":{"rendered":"La tr\u00e1gica vida de Rita Hayworth, la t\u00edmida \u2018sex symbol\u2019 con un pasado traum\u00e1tico que nunca quiso triunfar | Vanity Fair"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Si aquello fue felicidad,<\/em>\u00a0una desgarradora biograf\u00eda de 1989, ahonda en los traumas que asediaron a una de las estrellas m\u00e1s glamurosas del viejo Hollywood.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"579\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Captura-de-Pantalla-2022-04-11-a-las-8.45.47-1024x579.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-25522\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Captura-de-Pantalla-2022-04-11-a-las-8.45.47-1024x579.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Captura-de-Pantalla-2022-04-11-a-las-8.45.47-300x170.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Captura-de-Pantalla-2022-04-11-a-las-8.45.47-768x434.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Captura-de-Pantalla-2022-04-11-a-las-8.45.47-1536x868.jpg 1536w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Captura-de-Pantalla-2022-04-11-a-las-8.45.47.jpg 1946w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Rita Hayworth, la legendaria actriz estadounidense de or\u00edgenes espa\u00f1oles, en 1941. JOHN KOBAL FOUNDATION \/ GETTY IMAGES\u00a0<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-cyan-blue-color has-text-color has-medium-font-size\"><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/autor\/hadley-hall-meares\">HADLEY HALL MEARES<\/a> \/ VANITY FAIR<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Margarita Carmen Cansino<\/strong>&nbsp;naci\u00f3 el 17 de octubre de 1918 en Brooklyn. El mundo acabar\u00eda cayendo rendido a sus pies, una vez convertida en la&nbsp;<em>sex symbol<\/em>&nbsp;<strong>Rita Hayworth<\/strong>, estrella de pel\u00edculas como&nbsp;<em>Gilda<\/em>,&nbsp;<em>Bailando nace el amor<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Mesas separadas.<\/em>&nbsp;Pero tal y como nos descubre&nbsp;<a href=\"https:\/\/us.macmillan.com\/author\/barbaraleaming\/\" rel=\"noreferrer noopener\" target=\"_blank\"><strong>Barbara Leaming<\/strong><\/a>&nbsp;en&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/aquello-fue-felicidad-Barbara-Leaming\/dp\/8483107767\/\" rel=\"noreferrer noopener\" target=\"_blank\"><em>Si aquello fue felicidad<\/em><\/a><em>,<\/em>&nbsp;su desgarradora biograf\u00eda publicada en 1989, lo que le sucedi\u00f3 a Margarita de ni\u00f1a marc\u00f3 a Hayworth para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>Hayworth, que era una magn\u00edfica bailarina y artista, irradiaba luz al actuar. \u201cSe aprend\u00eda los pasos m\u00e1s r\u00e1pido que nadie que yo haya conocido\u201d, dijo de ella su compa\u00f1ero\u00a0<strong>Fred Astaire<\/strong>, seg\u00fan la propia Leaming. \u201cLe ense\u00f1aba una rutina antes de comer y despu\u00e9s de comer ya la hac\u00eda a la perfecci\u00f3n. Al parecer se la imaginaba y aprend\u00eda mientras com\u00eda\u201d. No obstante, seg\u00fan su tambi\u00e9n coprotagonista\u00a0<strong>James Cagney<\/strong>, una vez terminaba de trabajar \u201cse volv\u00eda a su silla y se quedaba ah\u00ed sentada sin comunicarse con nadie\u201d,\u00a0<strong>un posible indicio del trauma que se manten\u00eda oculto bajo su personalidad deslumbrante<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Hayworth, que se cas\u00f3 nada menos que en cinco ocasiones, tuvo relaciones con&nbsp;<strong>Howard Hughes<\/strong>,&nbsp;<strong>Victor Mature<\/strong>,&nbsp;<strong>David Niven<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Kirk Douglas<\/strong>. Pero no hall\u00f3 mucho consuelo en sus relaciones: \u201cLos hombres se acuestan con Gilda, pero se despiertan conmigo\u201d, afirm\u00f3 en una ocasi\u00f3n. \u201cSent\u00ed algo en lo m\u00e1s profundo de su ser que yo no fui capaz de evitar, una soledad y tristeza que me arrastraban. Tuve que alejarme de ella\u201d, record\u00f3 en su d\u00eda Douglas, refiri\u00e9ndose a su encuentro amoroso.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero&nbsp;<strong>Hayworth no pudo escapar ni de su pasado ni de sus problemas, por mucho que intentara huir de ellos<\/strong>. \u201cYa ves c\u00f3mo era. Toda su vida fue puro dolor\u201d, le confi\u00f3 a Leaming su segundo marido, el gran cineasta&nbsp;<strong>Orson Welles<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Una infancia perdida<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Eduardo Cansino<\/strong>, el padre espa\u00f1ol de Hayworth, triunf\u00f3 en su d\u00eda en el circuito de los vodeviles estadounidenses formando el d\u00fao art\u00edstico&nbsp;<em>Dancing Cansinos<\/em>&nbsp;junto a su hermana. Seg\u00fan el director de su colegio, su hija era&nbsp;<strong>\u201cuna de las ni\u00f1as m\u00e1s atentas y maternales que he conocido en mi vida\u201d<\/strong>, si bien una mala estudiante. \u201cLo hac\u00eda lo mejor que pod\u00eda, lo cual no era mucho\u201d.PUBLICIDAD<\/p>\n\n\n\n<p>Pero a los 12 a\u00f1os, Hayworth ya sab\u00eda bailar. Leaming explica que en 1931, su padre, al borde de la ruina, decidi\u00f3 revivir a los&nbsp;<em>Dancing Cansinos<\/em>&nbsp;llev\u00e1ndose a su hija de&nbsp;<em>partenaire<\/em>. Le ti\u00f1eron la melena casta\u00f1a de negro para que pareciese mayor y \u201cm\u00e1s latina\u201d. Empezaron a actuar en los estridentes casinos de la costa sur de California. En palabras de Leaming:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Despu\u00e9s de que Eduardo se emborrachase y apostara todo lo que hab\u00edan ganado, la hac\u00eda salir a pescar algo de dinero para cenar. Si volv\u00eda con las manos vac\u00edas la castigaba a pu\u00f1etazos \u2014 pero eso s\u00ed, siempre se cuid\u00f3 mucho de no dejarle marcas visibles para sus espectadores.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>VER<a rel=\"noreferrer noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/video\/watch\/todo-lo-que-hace-priyanka-chopra-en-un-dia\">Todo lo que hace Priyanka Chopra en un d\u00eda<\/a>LO M\u00c1S VISTO<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/galerias\/victoria-beckham-look-invitada-boda#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/galerias\/victoria-beckham-look-invitada-boda#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\">Victoria Beckham, la madrina m\u00e1s esperada: embarazada con taconazos, vestida de blanco y otras veces que fue la invitada de la que todo el mundo habl\u00f3<\/a>POR&nbsp;AMAIA ODRIOZOLA<\/li><li><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/funeral-isabel-bowes-lyon-invitados-joyas-reina-sofia#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/funeral-isabel-bowes-lyon-invitados-joyas-reina-sofia#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\">20 a\u00f1os del funeral de Isabel Bowes-Lyon: un diamante maldito, el broche&nbsp;<em>Kensington<\/em>&nbsp;y un collar de las joyas de pasar<\/a>POR&nbsp;C\u00c9SAR ANDR\u00c9S BACIERO<\/li><li><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/victoria-beckham-vestido-plateado-look-boda-hijo-brooklyn-nicola-peltz#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/victoria-beckham-vestido-plateado-look-boda-hijo-brooklyn-nicola-peltz#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\">Victoria Beckham impresiona con un vestido lencero plateado en la boda de su hijo<\/a>POR&nbsp;A. S.<\/li><li><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.revistavanityfair.es\/photos\/624d4c6fb24d51344e5c5217\/master\/w_1600%2Cc_limit\/rita-hayworth-story-embed-01.png\" alt=\"Rita Hayworth familia\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Pero los tormentos de la peque\u00f1a no se acabaron ah\u00ed<\/strong>. M\u00e1s adelante Hayworth le contar\u00eda a&nbsp;<strong>Orson Welles<\/strong>&nbsp;que su padre abus\u00f3 sexualmente de ella en aquella \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>Al poco, la familia se mud\u00f3 a Chula Vista, cerca de la frontera mexicana, para que Hayworth y su padre pudieran bailar para peces gordos de Hollywood de la talla de&nbsp;<strong>Carl Laemmle Jr.<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Joseph Schenck<\/strong>&nbsp;en los lujosos clubes nocturnos de Tijuana. Mientras sus hermanos jugaban con los ni\u00f1os del barrio, Hayworth \u201cnunca pudo unirse a sus juegos, aunque a menudo se sentaba en el porche con la vista hacia delante, aparentemente observando c\u00f3mo jugaban\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Su vecina&nbsp;<strong>Loretta Parkin<\/strong>&nbsp;le cont\u00f3 a Leaming que ella y el resto de los ni\u00f1os&nbsp;<strong>sol\u00edan asomarse a la ventana del sal\u00f3n de los Cansino para poder echar un vistazo a la misteriosa Margarita mientras ensayaba con su padre<\/strong>. \u201c\u00c9l la gritaba y le dec\u00eda cosas como \u2018\u00a1No hagas eso! \u00a1No seas tan est\u00fapida!\u2019, rememor\u00f3 Parkin. \u201cEra un hombre m\u00e1s bien menudo, una especie de gallito de pelea\u2026 nunca la escuch\u00e9 contestarle, ni una sola vez. Se limitaba a volver a repetir la rutina de baile hasta que \u00e9l quedaba satisfecho\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Parkin se sent\u00eda fatal por aquella ni\u00f1a tan t\u00edmida. \u201c<strong>Rita no tuvo vida, colegio, amigos ni amigas<\/strong>. Solo le quedaba esperar sentada hasta que llegaba el momento de volver a Tijuana\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Una juventud desgraciada<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En 1937, Hayworth se cas\u00f3 con&nbsp;<strong>Eddie Judson<\/strong>, su primer marido, un turbio ex vendedor de coches que le doblaba la edad. \u201cMe cas\u00e9 con \u00e9l por amor, pero yo fui solo una inversi\u00f3n para \u00e9l. Durante cinco a\u00f1os me trat\u00f3 como si no tuviese mente ni alma propias\u201d, cont\u00f3 la propia Hayworth.<\/p>\n\n\n\n<p>Decidido a convertirla en una estrella, Judson forz\u00f3 a su timid\u00edsima esposa a participar en rondas promocionales interminables con tal de generar publicidad, lo que le granje\u00f3 el apodo de \u201cla mujer m\u00e1s dispuesta a cooperar de todo Hollywood\u201d.\u00a0<strong>Para hacer que tuviese un aspecto menos \u201clatino\u201d, Judson la oblig\u00f3 a someterse a dolorosos tratamientos electrol\u00edticos para hacer retroceder su nacimiento del pelo<\/strong>, as\u00ed como a te\u00f1irse su larga melena.<\/p>\n\n\n\n<p>LO M\u00c1S VISTO<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/galerias\/victoria-beckham-look-invitada-boda#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/galerias\/victoria-beckham-look-invitada-boda#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\">Victoria Beckham, la madrina m\u00e1s esperada: embarazada con taconazos, vestida de blanco y otras veces que fue la invitada de la que todo el mundo habl\u00f3<\/a>POR&nbsp;AMAIA ODRIOZOLA<\/li><li><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/funeral-isabel-bowes-lyon-invitados-joyas-reina-sofia#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/funeral-isabel-bowes-lyon-invitados-joyas-reina-sofia#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\">20 a\u00f1os del funeral de Isabel Bowes-Lyon: un diamante maldito, el broche&nbsp;<em>Kensington<\/em>&nbsp;y un collar de las joyas de pasar<\/a>POR&nbsp;C\u00c9SAR ANDR\u00c9S BACIERO<\/li><li><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/victoria-beckham-vestido-plateado-look-boda-hijo-brooklyn-nicola-peltz#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/victoria-beckham-vestido-plateado-look-boda-hijo-brooklyn-nicola-peltz#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\">Victoria Beckham impresiona con un vestido lencero plateado en la boda de su hijo<\/a>POR&nbsp;A. S.<\/li><li><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Al parecer, Judson tambi\u00e9n la anim\u00f3 a acostarse con hombres influyentes.&nbsp;<strong>\u201cSu primer marido era un chulo. Un proxeneta, literalmente\u201d<\/strong>, le cont\u00f3 a Leaming un Orson Wells completamente indignado. En una ocasi\u00f3n, Judson plane\u00f3 que su mujer se subiese en un yate y pasara la noche con&nbsp;<strong>Harry Cohn<\/strong>, el director de los estudios Columbia c\u00e9lebre por su groser\u00eda que acababa de contratarla. Hayworth se neg\u00f3 a acostarse con \u00e9l, lo que desencaden\u00f3 una disputa que consumi\u00f3 al magnate cinematogr\u00e1fico y a su mayor estrella durante las dos d\u00e9cadas siguientes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.revistavanityfair.es\/photos\/624d4d3e596543ddc5a1ac1d\/master\/w_1600%2Cc_limit\/rita-hayworth-story-embed-02.png\" alt=\"Rita Hayworth y Edward Judson\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Para vengarse,&nbsp;<strong>Cohn falt\u00f3 descaradamente al respeto de Hayworth sirvi\u00e9ndose de artima\u00f1as tales como utilizar el ba\u00f1o delante de ella y humillarla constantemente<\/strong>, seg\u00fan se narra en&nbsp;<em>Si aquello fue felicidad.<\/em>&nbsp;\u201cLo \u00fanico que quer\u00eda Harry Cohn era vengarse por no haber tenido ninguna relaci\u00f3n sexual de ning\u00fan tipo con Rita, algo que lo molestaba m\u00e1s all\u00e1 de lo imaginable\u201d, le confes\u00f3 su amigo&nbsp;<strong>Bob Schiffer<\/strong>&nbsp;a Leaming. La autora describe as\u00ed el momento exacto en el que el magnate trat\u00f3 de concretar su venganza en el rodaje de&nbsp;<em>Los amores de Carmen<\/em>&nbsp;(1948):<\/p>\n\n\n\n<p><em>Una criada colocada junto a la puerta del camerino de Rita le manten\u00eda informado sobre qui\u00e9nes entraban y sal\u00edan, mientras que un micr\u00f3fono instalado en el interior captaba sus conversaciones privadas.&nbsp;<strong>Rita sab\u00eda lo del micr\u00f3fono desde hac\u00eda tiempo, pero tambi\u00e9n era consciente de que si se deshac\u00eda de \u00e9l pronto le instalar\u00edan otro<\/strong>. As\u00ed que susurraba los detalles m\u00e1s \u00edntimos de los que no quer\u00eda que Cohn se enterara. Pero si algo no se esforz\u00f3 en ocultar fue su desprecio hacia Harry Cohn y sus secuaces. \u201cLos odiaba a todos\u201d, me cont\u00f3 Bob Schiffer. \u201cNo se anduvo con rodeos a la hora de hacerle saber lo que pensaba de \u00e9l y los suyos\u201d.<\/em>LO M\u00c1S VISTO<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/galerias\/victoria-beckham-look-invitada-boda#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/galerias\/victoria-beckham-look-invitada-boda#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\">Victoria Beckham, la madrina m\u00e1s esperada: embarazada con taconazos, vestida de blanco y otras veces que fue la invitada de la que todo el mundo habl\u00f3<\/a>POR&nbsp;AMAIA ODRIOZOLA<\/li><li><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/funeral-isabel-bowes-lyon-invitados-joyas-reina-sofia#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/funeral-isabel-bowes-lyon-invitados-joyas-reina-sofia#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\">20 a\u00f1os del funeral de Isabel Bowes-Lyon: un diamante maldito, el broche&nbsp;<em>Kensington<\/em>&nbsp;y un collar de las joyas de pasar<\/a>POR&nbsp;C\u00c9SAR ANDR\u00c9S BACIERO<\/li><li><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/victoria-beckham-vestido-plateado-look-boda-hijo-brooklyn-nicola-peltz#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/victoria-beckham-vestido-plateado-look-boda-hijo-brooklyn-nicola-peltz#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\">Victoria Beckham impresiona con un vestido lencero plateado en la boda de su hijo<\/a>POR&nbsp;A. S.<\/li><li><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Cohn representaba a todos los hombres desp\u00f3ticos de la vida de Hayworth, pero fue mucho m\u00e1s que un s\u00edmbolo. Los dos discutieron por sus contratos, la aprobaci\u00f3n de sus guiones y la vida sentimental de Hayworth hasta que en 1957 rod\u00f3&nbsp;<em>Pal Joey<\/em>, su \u00faltima pel\u00edcula para los estudios Columbia.&nbsp;<strong>\u201cA medida que iba haci\u00e9ndose mayor fue teniendo m\u00e1s agallas\u201d<\/strong>, contaba su amiga&nbsp;<strong>Roz Rogers<\/strong>. \u201cCreci\u00f3 por dentro. Se fue haciendo m\u00e1s y m\u00e1s fuerte y fue capaz de sobrevivir\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Esperanza de cara al futuro<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En 1942, Hayworth conoci\u00f3 al hombre al que calificar\u00eda como \u201cel gran amor de mi vida\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El prodigioso cineasta Orson Welles estaba rodando en Brasil cuando se encontr\u00f3 con la ic\u00f3nica foto de Hayworth en la edici\u00f3n del 11 de agosto de aquel a\u00f1o de la revista&nbsp;<em>Life<\/em>. \u00abVi aquel fabuloso fotograma en la revista&nbsp;<em>Life<\/em>\u00ab, le dijo a Leaming. \u201cEse en el que est\u00e1 de rodillas sobre una cama. Y fue entonces cuando lo decid\u00ed: \u2018Eso es lo que voy a hacer en cuanto vuelva\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez de vuelta en Hollywood,&nbsp;<strong>Welles descubri\u00f3 que la verdadera Hayworth distaba much\u00edsimo de su imagen de<\/strong>&nbsp;<em><strong>femme fatale<\/strong><\/em>&nbsp;<strong>y de \u201cdiosa del amor<\/strong>\u201d. \u201cToda la figura de la malvada Gilda era una absoluta invenci\u00f3n, algo tipo Lon Chaney\u201d, confi\u00f3 a la autora. Con la idea de conseguir atraer a la t\u00edmida y dulce Rita, Welles sol\u00eda fingir que pod\u00eda leer su mente para que ella tuviese que corregirle. Hayworth disfrutaba divirti\u00e9ndose con Welles y sus amigos del Mercury Theater, y al fin fue capaz de congeniar con gente de su edad.<\/p>\n\n\n\n<p>La rutilante pareja contrajo matrimonio el 7 de septiembre de 1943 en Santa M\u00f3nica, durante la pausa de la comida de Hayworth en el rodaje de la pel\u00edcula&nbsp;<em>Las modelos<\/em>, con&nbsp;<strong>Joseph Cotton<\/strong>&nbsp;como padrino.&nbsp;<strong>\u00abNunca vi una pareja m\u00e1s feliz, m\u00e1s encantada y m\u00e1s adorable\u00bb<\/strong>, confes\u00f3 la secretaria&nbsp;<strong>Shifra Haran<\/strong>&nbsp;a Leaming. Pero el deber los llamaba: al parecer, cuando un reportero les pregunt\u00f3 si se ir\u00edan de luna de miel, ella respondi\u00f3 con un escueto \u201ctengo que volver al estudio\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Los reci\u00e9n casados se instalaron en una mansi\u00f3n de Brentwood, donde Welles hizo construir un solarium para que Hayworth pudiese tomar el sol desnuda. Juntos tramaron su huida de Hollywood, tratando de lanzar la carrera pol\u00edtica de Welles, que fue reclamado nada menos que por el&nbsp;<strong>presidente Roosevelt<\/strong>.&nbsp;<strong>\u201c\u00a1Ella odiaba ser una estrella de cine! No obtuvo ning\u00fan placer del hecho de serlo. No le aportaba nada\u201d<\/strong>, se lamentaba el cineasta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.revistavanityfair.es\/photos\/624d4e58b24d51344e5c521a\/master\/w_1600%2Cc_limit\/rita-hayworth-story-embed-03.png\" alt=\"Errol Flynn Nora Flynn Rita Hayworth Orson Welles\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>LO M\u00c1S VISTO<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/galerias\/victoria-beckham-look-invitada-boda#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/galerias\/victoria-beckham-look-invitada-boda#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\">Victoria Beckham, la madrina m\u00e1s esperada: embarazada con taconazos, vestida de blanco y otras veces que fue la invitada de la que todo el mundo habl\u00f3<\/a>POR&nbsp;AMAIA ODRIOZOLA<\/li><li><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/funeral-isabel-bowes-lyon-invitados-joyas-reina-sofia#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/funeral-isabel-bowes-lyon-invitados-joyas-reina-sofia#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\">20 a\u00f1os del funeral de Isabel Bowes-Lyon: un diamante maldito, el broche&nbsp;<em>Kensington<\/em>&nbsp;y un collar de las joyas de pasar<\/a>POR&nbsp;C\u00c9SAR ANDR\u00c9S BACIERO<\/li><li><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/victoria-beckham-vestido-plateado-look-boda-hijo-brooklyn-nicola-peltz#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/victoria-beckham-vestido-plateado-look-boda-hijo-brooklyn-nicola-peltz#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\">Victoria Beckham impresiona con un vestido lencero plateado en la boda de su hijo<\/a>POR&nbsp;A. S.<\/li><li><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Todo lo que \u00e9l quiso<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Hayworth se esforz\u00f3 por complacer al brillante Welles leyendo los mismos libros que \u00e9l y apoyando las mismas causas progresistas. \u00abQuise ser todo lo que Orson quiso de m\u00ed\u00bb, confes\u00f3 m\u00e1s adelante a la estrella de cine&nbsp;<strong>June Allyson<\/strong>. \u00abElla era un reflejo de todo lo que los hombres quer\u00edan. Desgraciadamente, era as\u00ed como ella pensaba que deb\u00eda ser\u00bb, coincidi\u00f3 Bob Schiffer.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pero el egoc\u00e9ntrico y autodestructivo Welles pronto comenz\u00f3 a alejarse de Hayworth<\/strong>&nbsp;(entonces embarazada de su hija&nbsp;<strong>Rebecca<\/strong>) para coquetear con la rica heredera&nbsp;<strong>Gloria Vanderbilt<\/strong>&nbsp;en un pasillo de 21 Club de Nueva York. \u201cAlgo sucedi\u00f3 cuando nuestras miradas se cruzaron\u201d, recordar\u00eda a\u00f1os despu\u00e9s Gloria Vanderbilt, que estaba all\u00ed con su marido de aquel entonces. \u201cNo par\u00f3 de tocarme la rodilla por debajo de la mesa y al poco nos cogimos de la mano\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Leaming, Welles empez\u00f3 a frecuentar a trabajadoras sexuales y comenz\u00f3 un apasionado romance con&nbsp;<strong>Judy Garland<\/strong>. Tambi\u00e9n se sinti\u00f3 cada vez m\u00e1s abrumado por la dependencia, el alcoholismo y el temperamento explosivo de Hayworth. Welles le confes\u00f3 a Leaming que Hayworth mont\u00f3 en c\u00f3lera tras descubrir que hab\u00edan colocado una fotograf\u00eda suya en la prueba de armas nucleares (llamada \u00abGilda\u00bb) que detonaron en el atol\u00f3n Bikini. \u00abRita casi se volvi\u00f3 loca, estaba enfadad\u00edsima\u00bb, dijo. \u00ab<strong>Estaba tan conmocionada que quiso ir a Washington a dar una rueda de prensa, pero Harry Cohn no se lo permiti\u00f3 por considerarlo antipatri\u00f3tico<\/strong>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue Hayworth la que solicit\u00f3 el divorcio. Poco despu\u00e9s, la actriz&nbsp;<strong>Shelley Winters<\/strong>&nbsp;record\u00f3 haber acudido a una fiesta navide\u00f1a con ella:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Winters perdi\u00f3 la pista de Rita en aquella multitudinaria fiesta. M\u00e1s tarde, cuando pregunt\u00f3 a la actriz&nbsp;<strong>Ava Gardner<\/strong>&nbsp;si la hab\u00eda visto, \u00e9sta le se\u00f1al\u00f3 una cama donde Rita yac\u00eda profundamente dormida bajo un mont\u00f3n de abrigos de piel.&nbsp;<strong>Hab\u00eda estado \u00abtan sola y aburrida\u00bb que se hab\u00eda quedado dormida y Ava Gardner le hab\u00eda tapado con los abrigos de piel<\/strong>. Cuando Shelley Winters se acerc\u00f3 a Rita para asegurarse de que estaba bien, pudo ver que \u00absu pelo y su cara estaban hechos un desastre. Hab\u00eda estado llorando\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Pese a reconciliarse por un breve per\u00edodo de tiempo durante el rodaje de&nbsp;<em>La dama de Shangh\u00e1i<\/em>&nbsp;(en la que Welles hizo que se cortara su ic\u00f3nica melena y se la ti\u00f1ese de rubio), su matrimonio se acab\u00f3 oficialmente en 1948.&nbsp;<strong>Welles asegur\u00f3 haberla amado hasta la misma noche de su muerte<\/strong>. As\u00ed lo narra Leaming:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Rita le dijo: \u00abYa sabes que la \u00fanica felicidad que he tenido en mi vida ha sido a tu lado\u00bb. Welles se sinti\u00f3 sobrepasado por la culpa de haberla tratado tan mal y por la tristeza de la perspectiva que esto supon\u00eda de cara a la vida de ella.&nbsp;<strong>\u00abSi aquello fue felicidad, imagina c\u00f3mo habr\u00eda sido el resto de su vida\u201d<\/strong>, dir\u00eda sobre su matrimonio.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>De icono<\/strong>&nbsp;<em><strong>pin-up<\/strong><\/em>&nbsp;<strong>a princesa<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>LO M\u00c1S VISTO<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/galerias\/victoria-beckham-look-invitada-boda#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/galerias\/victoria-beckham-look-invitada-boda#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\">Victoria Beckham, la madrina m\u00e1s esperada: embarazada con taconazos, vestida de blanco y otras veces que fue la invitada de la que todo el mundo habl\u00f3<\/a>POR\u00a0AMAIA ODRIOZOLA<\/li><li><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/funeral-isabel-bowes-lyon-invitados-joyas-reina-sofia#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/funeral-isabel-bowes-lyon-invitados-joyas-reina-sofia#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\">20 a\u00f1os del funeral de Isabel Bowes-Lyon: un diamante maldito, el broche\u00a0<em>Kensington<\/em>\u00a0y un collar de las joyas de pasar<\/a>POR\u00a0C\u00c9SAR ANDR\u00c9S BACIERO<\/li><li><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/victoria-beckham-vestido-plateado-look-boda-hijo-brooklyn-nicola-peltz#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/victoria-beckham-vestido-plateado-look-boda-hijo-brooklyn-nicola-peltz#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\">Victoria Beckham impresiona con un vestido lencero plateado en la boda de su hijo<\/a>POR\u00a0A. S.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>En 1948, Hayworth se fue de vacaciones a Europa. Apareci\u00f3 en un baile ben\u00e9fico celebrado en la torre Eiffel con un vestido de&nbsp;<strong>Pierre Balmain<\/strong>&nbsp;inspirado en un traje de&nbsp;<strong>Fran\u00e7oise de Montespan<\/strong>, amante del&nbsp;<strong>rey Luis XIV<\/strong>. All\u00ed pronunci\u00f3 un entra\u00f1able discurso en franc\u00e9s, no sin nerviosismo, en favor de los ni\u00f1os afectados por la pobreza y consigui\u00f3 cautivar a un miembro de la realeza que se encontraba entre los asistentes: el legendario pr\u00edncipe&nbsp;<strong>Al\u00ed Khan<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El pr\u00edncipe Al\u00ed Khan, a quien Leaming describe como&nbsp;<strong>un \u00abcasanova, sibarita, caballero jinete, corredor de autos, cazador, piloto, criador de caballos, soldado y l\u00edder religioso musulm\u00e1n\u00bb<\/strong>, era el hijo de Aga Khan, imam de millones de musulmanes ismaelitas asi\u00e1ticos y africanos. A pesar de estar casado, Khan no tard\u00f3 en convencer a la famosa azafata&nbsp;<strong>Elsa Maxwell<\/strong>&nbsp;para que le presentara a Hayworth. El pr\u00edncipe persigui\u00f3 a la reticente estrella por toda la Riviera Francesa llenando sus&nbsp;<em>suites<\/em>&nbsp;de flores y sobrevolando sus hoteles en su avi\u00f3n privado. Seg\u00fan Leaming, incluso hizo que una adivina le dijera a la supersticiosa Hayworth que deber\u00eda estar con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, consigui\u00f3 persuadir a Hayworth. El pr\u00edncipe encantador supuso una v\u00eda de escape de Hollywood y adem\u00e1s result\u00f3 ser excelente en la cama. Parece ser que \u00ab<strong>Al\u00ed practicaba un arte amatorio oriental que le permit\u00eda controlarse en el dormitorio de manera indefinida\u201d<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.revistavanityfair.es\/photos\/624d4f68b24d51344e5c521c\/master\/w_1600%2Cc_limit\/rita-hayworth-story-embed-04.png\" alt=\"Rita Hayworth boda Aly Khan\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Su romance escandalizar\u00eda al Occidente de la posguerra<\/strong>, lo que provoc\u00f3 una animadversi\u00f3n generalizada hacia Hayworth, desde organizaciones como la Federaci\u00f3n Americana de Clubes Femeninos hasta el mism\u00edsimo Vaticano. Despu\u00e9s de que los dos se divorciaran, planearon casarse el 27 de mayo de 1949. Dado que la legislaci\u00f3n francesa exig\u00eda que los matrimonios se celebrasen en p\u00fablico, la ceremonia tuvo lugar en el ayuntamiento de Vallauris y&nbsp;<strong>su cortejo nupcial estuvo formado por \u00absiete pr\u00edncipes, cuatro princesas, un maharaj\u00e1, un<\/strong>&nbsp;<em><strong>gaekwar<\/strong><\/em>&nbsp;<strong>y un emir\u00bb<\/strong>, adem\u00e1s de 30 periodistas. Miles de ciudadanos franceses se agolparon en las calles, ansiosos por ver a la nueva princesa.LO M\u00c1S VISTO<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/galerias\/victoria-beckham-look-invitada-boda#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/galerias\/victoria-beckham-look-invitada-boda#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\">Victoria Beckham, la madrina m\u00e1s esperada: embarazada con taconazos, vestida de blanco y otras veces que fue la invitada de la que todo el mundo habl\u00f3<\/a>POR&nbsp;AMAIA ODRIOZOLA<\/li><li><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/funeral-isabel-bowes-lyon-invitados-joyas-reina-sofia#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/funeral-isabel-bowes-lyon-invitados-joyas-reina-sofia#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\">20 a\u00f1os del funeral de Isabel Bowes-Lyon: un diamante maldito, el broche&nbsp;<em>Kensington<\/em>&nbsp;y un collar de las joyas de pasar<\/a>POR&nbsp;C\u00c9SAR ANDR\u00c9S BACIERO<\/li><li><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/victoria-beckham-vestido-plateado-look-boda-hijo-brooklyn-nicola-peltz#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/victoria-beckham-vestido-plateado-look-boda-hijo-brooklyn-nicola-peltz#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\">Victoria Beckham impresiona con un vestido lencero plateado en la boda de su hijo<\/a>POR&nbsp;A. S.<\/li><li><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>En la elaborada recepci\u00f3n que la sigui\u00f3, celebrada en el magn\u00edfico&nbsp;<em>chateau<\/em>&nbsp;del pr\u00edncipe con vistas al Mediterr\u00e1neo, Hayworth, embarazada en secreto de su hija&nbsp;<strong>Yasmin<\/strong>, \u201cno parec\u00eda muy feliz\u201d en palabras de la columnista de prensa del coraz\u00f3n&nbsp;<strong>Louella Parsons<\/strong>. Seg\u00fan Leaming, se encontr\u00f3 con un Aga Khan igual de abatido, cuya glotoner\u00eda result\u00f3 en un malestar estomacal. \u201cDemasiado caviar, Rita. Demasiado caviar\u201d, fue su explicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Adi\u00f3s al cuento de hadas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Una vez m\u00e1s, Hayworth trat\u00f3 de amoldarse al hombre que la acompa\u00f1aba<\/strong>. Recibi\u00f3 clases de franc\u00e9s, etiqueta, protocolo real y se le inculcaron los \u00abmisterios de ser una princesa\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el sociable y mujeriego pr\u00edncipe (que antes de divorciarse oficialmente de Hayworth, cortej\u00f3 a&nbsp;<strong>Joan Fontaine<\/strong>,&nbsp;<strong>Yvonne de Carlo<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Gene Tierney<\/strong>) no alter\u00f3 en absoluto sus costumbres. Hayworth no tard\u00f3 en convertirse en su acompa\u00f1ante en sus rondas agotadoras de eventos sociales. En uno de ellos, que tuvo lugar en los jardines de las Tuller\u00edas, Hayworth se desmay\u00f3 al verse de repente rodeada por una muchedumbre pidi\u00e9ndole aut\u00f3grafos. \u00abSe desmay\u00f3 cerca de&nbsp;<strong>Maurice Chevalier<\/strong>, cuyo esmoquin qued\u00f3 salpicado por una botella de champ\u00e1n que se volc\u00f3\u00bb, escribe Leaming. \u00ab&#8216;\u00a1Mi traje nuevo est\u00e1 arruinado!&#8217; se oy\u00f3 gritar a Chevalier, mientras otros (m\u00e1s galantes que \u00e9l) se apresuraron a tratar de reanimar a la actriz con un poco de brandy\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Constantemente asediada por los ladrones de joyas, posibles secuestradores y paparazzi,&nbsp;<strong>Hayworth empez\u00f3 a encerrarse sistem\u00e1ticamente en su habitaci\u00f3n durante las fiestas interminables de Khan<\/strong>&nbsp;en las mansiones de la alta sociedad, optando por beber y bailar sola al ritmo de su colecci\u00f3n de discos espa\u00f1oles. Tambi\u00e9n se volvi\u00f3 algo err\u00e1tica e impulsiva durante sus frecuentes discusiones de pareja, seg\u00fan Leaming:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Cuando declar\u00f3 estar harta de su vida con Al\u00ed y le comunic\u00f3 sus intenciones de volver a Am\u00e9rica, el pr\u00edncipe la acus\u00f3 tranquilamente de haberse pasado con la bebida.&nbsp;<strong>Enfurecida, Rita comenz\u00f3 a arrojarle objetos<\/strong>, tales como marcos de cuadros, libros, y, tras llamar (no sin cierta teatralidad) a uno de los empleados de la casa para que le trajese un vaso de zumo de naranja, le arroj\u00f3 el l\u00edquido a la cara.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Aterrorizada ante la idea de que el pr\u00edncipe se hiciese con la custodia de la princesa Yasmin, en marzo de 1951 Hayworth se llev\u00f3 a sus hijas de Europa a Nueva York. Cuando un periodista le pregunt\u00f3 qu\u00e9 ten\u00eda pensado hacer en Estados Unidos, respondi\u00f3:&nbsp;<strong>\u201clo primero que har\u00e9 ser\u00e1 comerme un perrito caliente\u201d<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Fundido en negro<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u00abDespu\u00e9s de dejarlo con Al\u00ed, Rita fue cuesta abajo y sin frenos\u201d, confes\u00f3 Welles a Leaming. Tras un matrimonio desastroso con el cantante&nbsp;<strong>Dick Haymes<\/strong>, que en Hollywood era conocido como \u201cMr. Evil\u00bb (\u201cSr. Malvado\u201d) se vio envuelta en una brutal batalla legal por la custodia de su hija con el pr\u00edncipe, a lo que se sumaron sus pleitos con Columbia y la p\u00e9rdida temporal de la custodia de sus hijas. Hayworth finalmente reuni\u00f3 las fuerzas para dejar a Haymes despu\u00e9s de que una noche que salieron de copas en el Cocoanut Grove la golpeara p\u00fablicamente, dej\u00e1ndola con un ojo morado. \u00abMe cost\u00f3 creer que pudiera pasar de ser una princesa a que me trataran as\u00ed poco despu\u00e9s\u00bb, le cont\u00f3 al parecer a&nbsp;<strong>June Allyson<\/strong>.LO M\u00c1S VISTO<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/galerias\/victoria-beckham-look-invitada-boda#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/galerias\/victoria-beckham-look-invitada-boda#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\">Victoria Beckham, la madrina m\u00e1s esperada: embarazada con taconazos, vestida de blanco y otras veces que fue la invitada de la que todo el mundo habl\u00f3<\/a>POR&nbsp;AMAIA ODRIOZOLA<\/li><li><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/funeral-isabel-bowes-lyon-invitados-joyas-reina-sofia#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/funeral-isabel-bowes-lyon-invitados-joyas-reina-sofia#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\">20 a\u00f1os del funeral de Isabel Bowes-Lyon: un diamante maldito, el broche&nbsp;<em>Kensington<\/em>&nbsp;y un collar de las joyas de pasar<\/a>POR&nbsp;C\u00c9SAR ANDR\u00c9S BACIERO<\/li><li><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/victoria-beckham-vestido-plateado-look-boda-hijo-brooklyn-nicola-peltz#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/victoria-beckham-vestido-plateado-look-boda-hijo-brooklyn-nicola-peltz#intcid=_vanity-fair-es-right-rail_6a56128e-94d5-414d-b7d9-ad70af80be47_popular4-1\">Victoria Beckham impresiona con un vestido lencero plateado en la boda de su hijo<\/a>POR&nbsp;A. S.<\/li><li><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>PUBLICIDAD<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.revistavanityfair.es\/photos\/624d5315e7fa843c6ad02187\/master\/w_1600%2Cc_limit\/rita-hayworth-story-embed-05.png\" alt=\"Rita\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>A principios de la d\u00e9cada de los 60, Hayworth&nbsp;<strong>empez\u00f3 a mostrar s\u00edntomas de un principio de Alzheimer<\/strong>. Desgraciadamente, sus amigos y familiares diagnosticaron err\u00f3neamente su estado de confusi\u00f3n y p\u00e9rdida de memoria, que achacaron a un grave problema de alcoholismo. En el rodaje de&nbsp;<em>Aguirre, la c\u00f3lera de Dios<\/em>&nbsp;en 1972,&nbsp;<strong>su capacidad para memorizar frases parec\u00eda haberse evaporado por completo<\/strong>. \u00abLa llevaba a su habitaci\u00f3n y le ense\u00f1aba una frase, luego sal\u00eda y rod\u00e1bamos con esa \u00fanica frase. Luego volv\u00edamos a la habitaci\u00f3n y memorizaba otra\u00bb, le cont\u00f3 la maquilladora&nbsp;<strong>Lynn del Kail<\/strong>&nbsp;a Leaming.<\/p>\n\n\n\n<p>Con sus hijas ya crecidas, la solitaria Hayworth sal\u00eda a pasear con sus perros en mitad de la noche en Beverly Hills con la esperanza de conversar con los vecinos. Su vecino&nbsp;<strong>Glenn Ford<\/strong>, coprotagonista de&nbsp;<em>Gilda<\/em>, acud\u00eda a menudo por las noches para hacerle compa\u00f1\u00eda a una Hayworth cada vez m\u00e1s confundida. Sufr\u00eda episodios violentos con cierta frecuencia y en una ocasi\u00f3n arroj\u00f3 una copa a la cara de la bailarina&nbsp;<strong>Adele Astaire<\/strong>&nbsp;delante de su hermano,&nbsp;<strong>Fred<\/strong>. Otra noche, invit\u00f3 a cenar a su colega, la tambi\u00e9n estrella de cine&nbsp;<strong>Ann Miller<\/strong>&nbsp;y a otra amiga y acab\u00f3 ahuyent\u00e1ndolas blandiendo un cuchillo de carnicero mientras gritaba \u00ab\u00bfC\u00f3mo os atrev\u00e9is a invadir mi propiedad privada? No recibo a los cazadores de aut\u00f3grafos\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAl d\u00eda siguiente me llam\u00f3 para preguntarme por qu\u00e9 no fui a su casa a cenar\u201d, le cont\u00f3 Miller a Leaming.<\/p>\n\n\n\n<p>Al fin le diagnosticaron Alzheimer en 1980.&nbsp;<strong>Desde entonces hasta su muerte, en 1987, no hall\u00f3 consuelo y aceptaci\u00f3n en otro hombre, sino en su hija la princesa Yasmin<\/strong>, que la traslad\u00f3 a un apartamento contiguo al suyo en Nueva York. All\u00ed, Hayworth pasaba sus d\u00edas sentada en un sill\u00f3n, con la mirada perdida y atendida cari\u00f1osamente por su hija. Unos a\u00f1os antes, Hayworth viaj\u00f3 a Brasil por un compromiso de trabajo y desapareci\u00f3 por unas horas, para desesperaci\u00f3n de quienes la cuidaban.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cDe repente recibimos una llamada\u201d, record\u00f3 su agente&nbsp;<strong>Budd Moss<\/strong>&nbsp;en una conversaci\u00f3n con Leaming. \u201cA poco m\u00e1s de un kil\u00f3metro de la carretera hab\u00eda un grupo de ni\u00f1os haciendo volar sus cometas preciosas.&nbsp;<strong>Y ah\u00ed estaba Rita, sentada en la playa con aquellos ni\u00f1os peque\u00f1os, volando cometas con ellos\u201d<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Art\u00edculo original publicado por Vanity Fair US y traducido por Dar\u00edo Gael Blanco. Acceda al original<\/em>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vanityfair.com\/hollywood\/2020\/09\/rita-hayworth-biography-trauma\"><em>aqu\u00ed<\/em><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/www.revistavanityfair.es\/articulos\/rita-hayworth-infancia-juventud-muerte<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si aquello fue felicidad,\u00a0una desgarradora biograf\u00eda de 1989, ahonda en los traumas que asediaron a una de las estrellas m\u00e1s [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":25522,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[9460,9461],"class_list":["post-25521","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-margarita-carmen-cansino","tag-rita-hayworth"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25521","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25521"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25521\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25523,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25521\/revisions\/25523"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/25522"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25521"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25521"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25521"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}