{"id":24573,"date":"2022-03-25T17:35:49","date_gmt":"2022-03-25T23:35:49","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=24573"},"modified":"2022-03-25T17:35:51","modified_gmt":"2022-03-25T23:35:51","slug":"las-borracheras-del-senorito-pepys-comer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/las-borracheras-del-senorito-pepys-comer\/","title":{"rendered":"Las borracheras del se\u00f1orito Pepys\u00a0| Comer"},"content":{"rendered":"\n<p><em>El diario p\u00f3stumo y desvergonzado de un gran bebedor en el Londres del siglo XVII<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"559\" height=\"314\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/622f5de80054e.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-24574\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/622f5de80054e.jpeg 559w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/622f5de80054e-300x169.jpeg 300w\" sizes=\"(max-width: 559px) 100vw, 559px\" \/><figcaption>Samuel Pepys, en un retrato de Geodfrey Kneller en 1689\u00a0<br>\u00a0DP<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-cyan-blue-color has-text-color has-medium-font-size\">DOMINGO MARCHENA \/ Barcelona \/ COMER<\/p>\n\n\n\n<p>El titulo de se\u00f1orito, que ironiza con el nombre de una conocida marca de juguetes, no le corresponder\u00eda por edad, condici\u00f3n y estado civil al ingl\u00e9s Samuel Pepys. En 1660, cuando inici\u00f3 el diario que le ha hecho pasar a la posteridad, ya ten\u00eda 27 a\u00f1os. Comenz\u00f3 a escribir un dietario epic\u00fareo y desvergonzado, m\u00e1s propio de un soltero libertino y amoral que de alguien \u201cfelizmente casado\u201d, seg\u00fan sus propias palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>Samuel Pepys (1633-1703) vivi\u00f3 una \u00e9poca apasionante y supo navegar siempre a favor del viento. Trabaj\u00f3 para el regicida&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/historiayvida\/edad-moderna\/20190527\/47311974164\/cromwell-el-verdugo-de-la-monarquia-inglesa.html\">Oliver Cromwell<\/a>&nbsp;durante la Revoluci\u00f3n inglesa. Como \u00e9l mismo explica, vio decapitar al rey Carlos I en Whitehall y a\u00f1os despu\u00e9s asisti\u00f3 a las ejecuciones ordenadas por Carlos II a ra\u00edz del fin de la rep\u00fablica y la restauraci\u00f3n mon\u00e1rquica. Nada le quit\u00f3 el apetito ni la sed. Y por eso hablamos hoy de \u00e9l.<ins><\/ins><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2022\/03\/14\/622f607d855b7.jpeg\" alt=\"'El triunfo de Baco', de Vel\u00e1zquez\"\/><figcaption>&#8216;El triunfo de Baco&#8217;, de Vel\u00e1zquez&nbsp;&nbsp;DP<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Los diarios de Pepys abarcan los a\u00f1os 1660-1669. Son un texto clave para reconstruir la vida de la Inglaterra de aquel tiempo. La editorial N\u00f3rdica ha puesto al alcance del lector espa\u00f1ol una breve, pero significativa antolog\u00eda de sus textos,&nbsp;<em>La alegr\u00eda del exceso<\/em>. Su autor fue testigo, entre otros acontecimientos, de&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/cultura\/20201020\/484200556237\/peste-negra-transmision-covid-19-yersinia-pestis-europa-londres-testamentos.html\">la gran peste de 1665<\/a>, del incendio de Londres de 1666 y de las guerras y de las convulsiones de aquella \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>Con la tranquilidad y la sinceridad que da saber que escrib\u00eda para s\u00ed mismo, con un lenguaje encriptado que no se descifr\u00f3 y no se public\u00f3 hasta cien a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte, Samuel Pepys relata sus bajezas, infidelidades y su alcoholismo con total naturalidad. Sus p\u00e1ginas provocan la misma repulsi\u00f3n y atracci\u00f3n para el transe\u00fante que esos conductores que se hurgan con delectaci\u00f3n en la nariz ante un sem\u00e1foro en rojo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2022\/03\/14\/622f66e5df3c9.jpeg\" alt=\"As\u00ed lo pint\u00f3 John Hayls en 1666\"\/><figcaption>As\u00ed lo pint\u00f3 John Hayls en 1666&nbsp;&nbsp;DP<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Juzgad vosotros mismos. Un d\u00eda normal pod\u00eda compartir manteles con personas como su amigo Will Joyce, \u201cque bebiendo de lo lindo avergonz\u00f3 a su padre, madre y esposa\u201d. El 9 de agosto de 1660, otro ejemplo, nuestro personaje ten\u00eda la cabeza tan embotada (\u201cdemasiado vino del Rin\u201d) que se acost\u00f3 \u201calgo indispuesto\u201d y estuvo \u201cenfermo toda la noche\u201d. Irse a la cama as\u00ed significaba levantarse \u201crodeado de v\u00f3mitos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Si es admirable que Gran Breta\u00f1a forjara un imperio mar\u00edtimo, todav\u00eda lo es much\u00edsimo m\u00e1s que lo lograse con borrachuzos como este sinverg\u00fcenza, un alt\u00edsimo cargo del Almirantazgo, responsable de los pagos a la mariner\u00eda y de la infraestructura de expediciones navales, entre otros cometidos. Era una especie de&nbsp; doctor Jekyll y se\u00f1or Hyde. Ebrio hasta casi desmayarse en casa, funcionario (aparentemente) contenido en la oficina.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un pozo sin fondo<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Lleg\u00f3 a tener en su bodega 350 litros de vino que \u00e9l y sus visitas se pimplaron \u00a1en un&nbsp; a\u00f1o!<\/h3>\n\n\n\n<p>Acostumbraba a recibir a las visitas con vino y unas anchoas que daban tanta sed que por la noche ten\u00eda que despertar a los criados para que le trajeran \u201calgo de beber\u201d. No lo dice, pero apuesto a que no era agua. En una comida ligerita \u00e9l y tres amigos se pimplan sin pesta\u00f1ear \u201ctres o cuatro litros de un vino excelente\u201d. Y eso no es nada. Lleg\u00f3 a tener en su bodega 350 litros de clarete, de vino de Canarias, de Jerez y de M\u00e1laga.<\/p>\n\n\n\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s de almacenar tal cantidad ingente de alcohol estalla inclemente contra la servidumbre de su casa porque ya no quedaba nada. Adem\u00e1s del que traseg\u00f3 en tabernas, posadas y casas de amigos, se hab\u00eda ventilado 350 litros de vino en un a\u00f1o. \u00a1En un a\u00f1o! Claro que hay que reconocer que recib\u00eda muchas visitas y literalmente las regaba en alcohol, no siempre como acto de bienvenida de un buen anfitri\u00f3n\u2026<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2022\/03\/14\/622f67e440e3b.jpeg\" alt=\"Cuatro grabados de nuestro autor\"\/><figcaption>Cuatro grabados de nuestro autor&nbsp;&nbsp;DP<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Sus compa\u00f1eros hac\u00edan que las visitas insulsas bebieran hasta perder el sentido para librarse de tan molesta compa\u00f1\u00eda \u201cy despacharlas a su casa\u201d. Un lector desapasionado no sabr\u00eda decir si est\u00e1 ante un hip\u00f3crita (capaz de elogiar \u201cel mejor serm\u00f3n que he o\u00eddo en mi vida contra la embriaguez\u201d) o ante un bebedor desacomplejado que habla de sus curdas con la misma objetividad que un entom\u00f3logo de un escarabajo pelotero.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus p\u00e1ginas est\u00e1n trufadas (anegadas, habr\u00eda que decir) de p\u00e1rrafos como este: \u201cLa cabeza me daba vueltas de tanto vino. Me acost\u00e9 muy achispado y pas\u00e9 toda la noche con dolor de cabeza\u201d. En una ocasi\u00f3n fue a visitar a su madre y la encontr\u00f3 \u201calgo enferma\u201d. \u00bfSoluci\u00f3n? \u201cLe di una pinta de vino blanco\u201d.&nbsp;<em>La alegr\u00eda del exceso<\/em>&nbsp;se lee tambi\u00e9n como una gu\u00eda para saber d\u00f3nde empinar el codo en el Londres del siglo XVII.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2022\/03\/14\/622f65beeaf36.jpeg\" alt=\"Un grabado de Elisabeth de Saint Michel, la se\u00f1ora Pepys\"\/><figcaption>Un grabado de Elisabeth de Saint Michel, la se\u00f1ora Pepys&nbsp;&nbsp;DP<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El se\u00f1orito Pepys, que acosaba y&nbsp;<em>manoseaba<\/em>&nbsp;(la expresi\u00f3n es suya) a actrices, criadas, esposas de amigos, y viudas y mujeres que le solicitaban empleos y favores para sus maridos, se sab\u00eda de memoria todos los locales londinenses. He aqu\u00ed solo algunos de los que cita en sus escritos: La Taberna de Will, del Sol, del Arco, de las Plumas, del Cine, La Cabeza del Rey, Las Columnas de H\u00e9rcules, La Cabeza de Toro\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Remilgado en ocasiones, dec\u00eda&nbsp;en franc\u00e9s (o en espa\u00f1ol) que su esposa, Elisabeth de Saint Michel, ten\u00eda&nbsp;<em>ces jours-l\u00e0<\/em>&nbsp;(esos d\u00edas). Y, sin embargo, carec\u00eda de miramientos para explicar a rengl\u00f3n seguido y con todo lujo de detalles sus flatulencias o las consecuencias de tener \u201cel vientre suelto toda la noche\u201d. O que hab\u00eda vomitado en un retrete de Westminster \u201cpues llevaba todo el d\u00eda con el est\u00f3mago revuelto por los excesos\u201d.Consejos para tener hijos<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-cyan-bluish-gray-background-color has-background wp-block-heading\">Dec\u00e1logo de la fertilidad, por Samuel Pepys<\/h2>\n\n\n\n<p><strong>1<\/strong> No abrazar a la esposa ni demasiado fuerte ni demasiado a menudo<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2<\/strong> No cenar tarde<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3<\/strong> Beber jugo de salvia<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4<\/strong> Vino tinto caliente<\/p>\n\n\n\n<p><strong>5<\/strong> Llevar calzones anchos<\/p>\n\n\n\n<p><strong>6<\/strong> Mantener el est\u00f3mago caliente y la espalda fresca<\/p>\n\n\n\n<p><strong>7<\/strong> Hacer el amor cuando m\u00e1s apetezca<\/p>\n\n\n\n<p><strong>8<\/strong> Que la mujer no sea demasiado puritana<\/p>\n\n\n\n<p><strong>9<\/strong> Tomar cerveza de trigo y az\u00facar<\/p>\n\n\n\n<p><strong>10<\/strong> Que la cama tenga el pie alto y el cabecero bajo<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Carlos II fue coronado, bebi\u00f3 a la salud del rey \u201cy nada m\u00e1s\u201d. Bueno, nada m\u00e1s, nada m\u00e1s\u2026 Uno de los gentiles caballeros que brindaba por el monarca a su lado \u201cse cay\u00f3, borracho como una cuba, y se qued\u00f3 tumbado, vomitando\u201d. Otras veces era \u00e9l quien se despertaba entre v\u00f3mitos y se alegraba de que el d\u00eda hubiera acabado \u201ccon alegr\u00eda por doquier\u201d. Solo una cosa le intranquilizaba: su vejiga.<\/p>\n\n\n\n<p>Detall\u00f3 como si le fuera la vida en ello las caracter\u00edsticas de sus deposiciones, sus ventosidades, los problemas para orinar y las dificultades para tener descendencia. De hecho, \u00e9l y Elizabeth, que falleci\u00f3 a los 29 a\u00f1os, no fueron nunca padres. Buscando remedio, las amigas de Samuel Pepys le explicaron en una de sus numerosas reuniones sociales los diez mandamientos que todo caballero deb\u00eda seguir para dejar embarazada a su mujer.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2022\/03\/14\/622f6828c3b2d.png\" alt=\"Un retrato de Pepys atribuido a John Riley\"\/><figcaption>Un retrato de Pepys atribuido a John Riley&nbsp;&nbsp;DP<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Asiduo del teatro, erudito y procaz, enga\u00f1\u00f3 a su esposa cuanto pudo y sin remordimientos. Muchas actrices fueron sus compa\u00f1eras ocasionales de cama, aunque luego se extra\u00f1aba de que su mujer le mostrase \u201ccierta frialdad\u201d. Fue un bibli\u00f3filo y un epic\u00fareo que pase\u00f3 por el lado soleado de la vida, a pesar de que le tocaron en suerte unos tiempos oscuros y en los que la mayor\u00eda de sus coet\u00e1neos no se pudieron permitir tales lujos.<\/p>\n\n\n\n<p>De pasada, entre comilonas y brindis, mostr\u00f3 su preocupaci\u00f3n porque \u201cesta semana ha habido m\u00e1s de 700 muertos por la plaga\u201d. Se refer\u00eda a la gran peste que asol\u00f3 Londres entre 1664 y 1666, y que Daniel Defoe novel\u00f3 en\u00a0<em>Diario del a\u00f1o de la peste<\/em>. \u00a1Una frase para 700 muertos! \u00c9l se confesaba m\u00e1s preocupado porque su cabeza se resent\u00eda con el vino y confiaba en \u201cpoder dejarlo con ayuda de Dios\u201d. Pero Dios no atendi\u00f3 sus plegarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/www.lavanguardia.com\/comer\/20220325\/8123959\/borracheras-senorito-pepys.html#foto-6<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El diario p\u00f3stumo y desvergonzado de un gran bebedor en el Londres del siglo XVII DOMINGO MARCHENA \/ Barcelona \/ [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":24574,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[9153,9152],"class_list":["post-24573","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-diarios-de-pepys","tag-samuel-pepys"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24573","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24573"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24573\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24575,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24573\/revisions\/24575"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/24574"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24573"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24573"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24573"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}