{"id":2438,"date":"2020-12-16T07:45:27","date_gmt":"2020-12-16T13:45:27","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=2438"},"modified":"2020-12-16T07:45:27","modified_gmt":"2020-12-16T13:45:27","slug":"beethoven-el-falso-romantico-la-razon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/beethoven-el-falso-romantico-la-razon\/","title":{"rendered":"Beethoven, el falso rom\u00e1ntico | La Raz\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"font-size:18px\"><em>La riqueza del genio, del que hoy se cumplen 250 a\u00f1os de su nacimiento, estuvo en que no solo ampli\u00f3 y revolucion\u00f3 lo establecido, sino que lo hizo con la consciencia de saber qui\u00e9n era y qui\u00e9n le gustar\u00eda ser<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-cyan-blue-color has-text-color has-medium-font-size\">MARIO MU\u00d1OZ CARRASCO\/ LA RAZ\u00d3N<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ocos compositores han generado un proceso de mitificaci\u00f3n m\u00e1s potente que Beethoven (1770-1827)<\/strong>. A la imagen de tornado creativo \u2013tan revolucionario como irascible\u2013 se le sumaba la tragedia de la sordera y su necesario aislamiento, alimentando el fuego del arquetipo tr\u00e1gico-rom\u00e1ntico de compositor torturado que proclama la utop\u00eda frente a la bonhom\u00eda de la alta sociedad. Pero, contra todo pron\u00f3stico, el genio de Bonn tiene poco de modelo; o si finalmente se le toma como tal, es a posteriori, por lo bien que encaja en la cuota de consuelo que practica la sociedad actual a la hora de dar cabida al incomprendido.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Ver tambi\u00e9n<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><a href=\"https:\/\/www.larazon.es\/cultura\/20201216\/5hhutcmc6rbgldv7ehq7zaiuiu.html\">Cultura.M\u00fasica de c\u00e1mara<\/a><\/li><li><a href=\"https:\/\/www.larazon.es\/cultura\/20201216\/kzneqr5fwrapthxs6bf6wysx4a.html\">Cultura.Las diez recomendaciones discogr\u00e1ficas de Beethoven (m\u00e1s dos libros)<\/a><\/li><li><a href=\"https:\/\/www.larazon.es\/cultura\/20201216\/f3ppr2wojzdwni3uyiwnxeggme.html\">Cultura.Principio y fin<\/a><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>El mundo que Beethoven altera y pretende dejar atr\u00e1s, el del Clasicismo, es un lugar del que pocos querr\u00edan marcharse. Es el reino de Mozart y Haydn, del elogio al equilibrio y la servidumbre de la forma. La m\u00fasica de la segunda mitad del siglo XVIII huye de los excesos expresivos, del virtuosismo vacuo y del desgarro emocional de raigambre barroca. Es un espacio privilegiado donde las pasiones \u2013en palabras de Mozart\u2013 \u00abno deben expresarse nunca hasta el punto de provocar el disgusto\u00bb. En s\u00edntesis, una m\u00fasica que procura conmover sin ofender, aprovechando esa dualidad musical entre lo hermoso y lo monstruoso que subyace bajo las aparentemente tranquilas aguas de las sinfon\u00edas y las \u00f3peras cl\u00e1sicas. Lo resume Carlos Teodoro de Baviera en un intercambio epistolar con Voltaire: \u00abMe parece que nuestro siglo se asemeja a esas sirenas de las que la mitad es una preciosa ninfa y la otra una repugnante cola de pescado\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Pocos compositores han generado un proceso de mitificaci\u00f3n m\u00e1s potente que el autor de \u2018Fidelio\u2019<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Las aportaciones de Beethoven a la historia de la m\u00fasica son la consecuencia necesaria de un genio que nace en mitad del naufragio del Antiguo R\u00e9gimen<\/strong>. al amparo de revoluciones sofocadas y con un c\u00f3digo de valores que se crea sin haber acabado de desintegrarse el anterior. En esa situaci\u00f3n, uno de los primeros cambios al que tendr\u00e1 que adaptarse ser\u00e1 al colapso del propio modelo de compositor. Ni el perfil del ni\u00f1o prodigio funcionar\u00e1 como 20 a\u00f1os antes ni el del m\u00fasico de corte que permanece ligado a un mecenas por d\u00e9cadas. El derrumbe de la nobleza aristocr\u00e1tica trae consigo una nueva forma de entender el mundo, y la m\u00fasica que conmov\u00eda, alentaba y evocaba comenz\u00f3 a suceder en las calles, no \u00fanicamente en catedrales y cortes.<\/p>\n\n\n\n<p>Beethoven empezar\u00e1 a huir pronto de la amabilidad compositiva que era se\u00f1a de identidad de compositores como Hummel o Spohr, adem\u00e1s de su acercamiento de sal\u00f3n a la m\u00fasica, m\u00e1s ameno que profundo.&nbsp;<strong>Ya su \u00abPrimera Sinfon\u00eda\u00bb y sus cuartetos de cuerda inaugurales incluyen innovaciones arm\u00f3nicas y formales entendidas como de mal gusto por sus predecesores<\/strong>. Su propuesta era clara: crear m\u00fasica no solo para lo bello sino tambi\u00e9n para lo siniestro, ignorando (entre otras cosas, por su sordera) los c\u00e1nones de buena parte del resto del mundo musical.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.larazon.es\/resizer\/b-hsIY-92sEoXuX6VvIJ3yOtEDk=\/840x0\/smart\/filters:format(jpg)\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/larazon\/WG3CBNPGTVBK3F5TOHHYKDVXOU.jpg\" alt=\"La sordera del compositor alem\u00e1n le oblig\u00f3 a convivir con estas trompetillas a lo largo de su vida\"\/><figcaption>La sordera del compositor alem\u00e1n le oblig\u00f3 a convivir con estas trompetillas a lo largo de su vida\u00d6STERREICHISCHE LICHTBILDSTELLE\u00d6NB<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Esa apuesta inclu\u00eda de manera inherente un nuevo molde de m\u00fasico: el que decide con cierta libertad qu\u00e9 compone y a qui\u00e9n procura vend\u00e9rselo. Si bien dista de ser el primer m\u00fasico independiente de la historia, s\u00ed resulta pionero en la radicalidad de su apuesta, sumando a su escritura musical de vanguardia una solvencia t\u00e9cnica que estaba orientada exclusivamente para el m\u00fasico profesional formado m\u00e1s all\u00e1 del amateurismo del sal\u00f3n rom\u00e1ntico y de espaldas al mercado de edici\u00f3n de partituras, que entonces organizaba sus \u00e9xitos en torno a las adaptaciones de piezas famosas para el p\u00fablico aficionado. Beethoven, tal y como muestran sus cartas y cuadernos de conversaci\u00f3n,&nbsp;<strong>compone adem\u00e1s con la consciencia de hacerlo para las generaciones venideras<\/strong>, para un p\u00fablico con otros par\u00e1metros est\u00e9ticos a\u00fan inalcanzables pero ya a la vista en el futuro inmediato. Para dar cabida a ese futuro comienza a agrandar tiempos y estructuras musicales, necesitando cada vez m\u00e1s espacio para hablar de sus conflictos y del proceso de superaci\u00f3n del ser humano, que subrayar\u00e1 con sus exitosas codas finales. Son testigos de esos cambios la Novena Sinfon\u00eda (rompiendo la t\u00f3pica estructura a cuatro movimientos) o el incre\u00edble Cuarteto para cuerda n.\u00ba 14, op. 131 (con siete movimientos y cuarenta minutos de duraci\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en algunos aspectos Beethoven va a escaparse de la perspectiva formal del Romanticismo. Se puede observar claramente en sus sinfon\u00edas, donde introducir\u00e1 un relato personal con una \u00f3ptica particular:&nbsp;<strong>no ser\u00e1 un retrato fiel, sino una visi\u00f3n idealizada de s\u00ed mismo, de un ser humano completo con todas sus aspiraciones<\/strong>. Lo describen sus parejas de sinfon\u00edas (3\u00aa y 4\u00aa, 7\u00aa y 8\u00aa y 5\u00aa y 6\u00aa), y en ellas se mostrar\u00e1 la lucha laber\u00edntica entre el Destino y la voluntad del individuo. Lo peculiar radica en la ruptura de la dial\u00e9ctica del drama. Donde las leyes de la escritura exigen un desenlace tr\u00e1gico, el compositor parece localizar siempre una puerta escondida hacia su jard\u00edn particular donde cunde la mala hierba de la utop\u00eda. La formulaci\u00f3n de la tragedia se desvanece ante esta forma de quimera, como vemos en los finales de sus \u00faltimas cuatro sinfon\u00edas, a cu\u00e1l m\u00e1s esperanzado.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Su propuesta musical fue clara: crear m\u00fasica no solo para lo bello, sino tambi\u00e9n para lo siniestro<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n se diferencia Beethoven del paradigma rom\u00e1ntico en su concepci\u00f3n de la naturaleza. Si tomamos a Holderlin como prototipo, para quien las fuerzas de lo natural no son m\u00e1s que una met\u00e1fora superlativa de la termita de los sentimientos humanos, seg\u00fan Beethoven todo es distinto.&nbsp;<strong>En su naturaleza se percibe un poso de nostalgia originaria y de abandono<\/strong>. No es la alegor\u00eda del coraz\u00f3n humano, como para el resto de rom\u00e1nticos, sino la demostraci\u00f3n de lo que fuimos. Es el testigo de un mundo antiguo del que han huido los dioses. Lo que queda y suena (tormentas, cantos de los p\u00e1jaros) son manifestaciones de estos juguetes rotos, nada m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Ah\u00ed radica la riqueza de Beethoven: no solo transgrede, ampl\u00eda, crea o revoluciona lo establecido, sino que lo hace con absoluta consciencia de qui\u00e9n es y, m\u00e1s importante a\u00fan, de qui\u00e9n le gustar\u00eda ser&#8230; El camino hacia Brahms y Mahler estaba abierto.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"has-cyan-bluish-gray-background-color has-background wp-block-heading\">CRONOLOG\u00cdA<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-background-color has-background\"><em><strong>Por Gonzalo Alonso<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>1770:<\/strong>El 16 de diciembre es considerado el d\u00eda de su nacimiento, pero no existe una certeza absoluta.<\/li><li><strong>1782:<\/strong>Se edita la primera obra del compositor, las \u00abVariaciones Dressler WoO 63\u00bb.<\/li><li><strong>1787:<\/strong>Visita Viena el mismo a\u00f1o que Schiller publica \u00abDon Carlos\u00bb y Mozart estrena \u00abDon Giovanni\u00bb.<\/li><li><strong>1792:<\/strong>Finalmente ,se traslada a Viena, donde estudiar\u00e1 con Haydn y Albrechtsberger.<\/li><li><strong>1801:<\/strong>Beethoven apunta los primeros s\u00edntomas de su sordera en una carta que dirige al doctor F. G. Wegeler.<\/li><li><strong>1808:<\/strong>Estrena sus \u00abSinfon\u00edas\u00bb n. 5 y n. 6. La \u00abPrimera\u00bb vio la luz en 1800 y la \u00abNovena\u00bb har\u00eda lo propio en 1824.<\/li><li><strong>1809:<\/strong>Reconocen el trabajo del compositor con una anualidad vitalicia de 4.000 ducados.<\/li><li><strong>1814:<\/strong>Estrena \u00abFidelio\u00bb, su \u00fanica \u00f3pera, y fallece su hermano Carl, entrando en pleitos por la custodia de su sobrino.<\/li><li><strong>1821:<\/strong>Su salud empieza a quebrarse y publica su \u00abMissa Solemnis\u00bb y las \u00abSonatas\u00bb op.110 y op.111.<\/li><li><strong>1827:<\/strong>Fallece Beethoven. Actualmente, su tumba se encuentra en el cementerio Zentralfriedhof (Viena).<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/www.larazon.es\/cultura\/20201216\/tcpakmjitvbj7kw5zgkmglwzai.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La riqueza del genio, del que hoy se cumplen 250 a\u00f1os de su nacimiento, estuvo en que no solo ampli\u00f3 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2439,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-2438","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2438","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2438"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2438\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2440,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2438\/revisions\/2440"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2439"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2438"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2438"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2438"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}