{"id":24030,"date":"2022-03-19T01:56:57","date_gmt":"2022-03-19T07:56:57","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=24030"},"modified":"2022-03-19T01:56:59","modified_gmt":"2022-03-19T07:56:59","slug":"manuel-alejandro-mi-gran-escuela-de-vida-fueron-mis-anos-de-pianista-en-prostibulos-el-pais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/manuel-alejandro-mi-gran-escuela-de-vida-fueron-mis-anos-de-pianista-en-prostibulos-el-pais\/","title":{"rendered":"Manuel Alejandro: \u201cMi gran escuela de vida fueron mis a\u00f1os de pianista en prost\u00edbulos\u201d | El Pa\u00eds"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Raphael, Roc\u00edo Jurado, Julio Iglesias, Marisol. La lista de estrellas que han cantado, cantan y cantar\u00e1n las piezas de Manuel Alejandro es tan nutrida como el repertorio de este compositor y poeta. En abril, a los 90 a\u00f1os, viudo reciente y eterno enamorado, se presentar\u00e1 a solas con su piano en el Teatro Real para cantar y contar su vida a trav\u00e9s de su obra.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"La inspiraci\u00f3n de MANUEL ALEJANDRO | EL PA\u00cdS SEMANAL\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/vu5hwAWoq90?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><figcaption>El compositor Manuel Alejandro en su casa de Madrid.Foto:\u00a0GIANFRANCO TRIPODO\u00a0|\u00a0V\u00eddeo:\u00a0CARLOS MART\u00cdNEZ<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-cyan-blue-color has-text-color\" style=\"font-size:26px\">LUZ S\u00c1NCHEZ MELLADO \/ EL PA\u00cdS<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto buscar y estaba en Valdemorillo, un pueblo madrile\u00f1o a pocos kil\u00f3metros de su chal\u00e9 de artista postinero en La Moraleja. Despu\u00e9s de peinar Espa\u00f1a en pos del teclado perfecto para sus manos deformadas por la edad y la artrosis, ya est\u00e1 en casa el piano con el que Manuel \u00c1lvarez-Beigbeder P\u00e9rez,\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/manuel-alejandro\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Manuel Alejandro<\/a>\u00a0para la m\u00fasica popular en espa\u00f1ol el siglo XX y el XXI, se encerrar\u00e1 en el escenario del\u00a0<a href=\"https:\/\/www.teatroreal.es\/es\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Teatro Real<\/a>\u00a0de Madrid el 2 de abril para repasar lo mejorcito de sus 600 canciones y sus 70 a\u00f1os de carrera contando, \u201cm\u00e1s que cantando\u201d, el amor, el desamor, los sue\u00f1os, el dolor, la vida. Solo ante el respetable. Sin el arrullo arrollador de las voces que han hecho legendarias sus composiciones. Autorreivindic\u00e1ndose, para bien o para mal, como creador en el \u00faltimo recodo del camino. Se lo deb\u00eda a s\u00ed mismo y a los suyos.<\/p>\n\n\n\n<p>Viudo desde hace un a\u00f1o del amor de su vida, Purificaci\u00f3n Casas, y aquejado del coraz\u00f3n, don Manuel est\u00e1 alica\u00eddo por las ma\u00f1anas y es a la ca\u00edda de la tarde, m\u00e1s animado, cuando nos cita. El maestro nos espera en su estudio. Una leonera atiborrada de fotos con su familia de sangre y la art\u00edstica, trofeos, legajos, partituras de autores cl\u00e1sicos. Sentado al teclado donde ensaya, con cascos para no molestar a su hija Viviana y a sus tres nietos adolescentes, con los que vive en esta casa acomodada pero no ostentosa, el artista se\u00f1ala el libro que tiene esta semana entre manos: una antolog\u00eda de Emilio Prados, poeta andaluz del 27.<\/p>\n\n\n\n<p>En el sal\u00f3n, a\u00fan con sus aparatosas cajas, reposan las medallas de hijo predilecto de Jerez, de C\u00e1diz y de Andaluc\u00eda, la cosecha de reconocimientos que ha recogido esta semana. A\u00fan gasta pintaza a sus 90 a\u00f1os, con su imponente metro noventa algo menguado por el \u201cachatamiento de huesos\u201d, su camisa celeste, su rebeca cruda, sus gafas de varilla dorada y su pelazo gris de patricio jerezano nimb\u00e1ndole la testa. El luto lo lleva por dentro. \u00c9l sobrevivi\u00f3 a la covid. Su mujer, enferma pulmonar cr\u00f3nica, no. Le doy el p\u00e9same. \u00c9l me pregunta por mi familia y, mientras se lo cuento, se le aguan los ojos y se le quiebra por primera vez la voz en un llanto sin sollozos pero sin consuelo de viudo enamorado. No ser\u00e1 la \u00fanica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pregunta<\/strong>. \u00bfC\u00f3mo sobrevive uno a la muerte de su pareja de casi 60 a\u00f1os?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Respuesta.<\/strong>&nbsp;Viviendo en pausa. Desde que muri\u00f3 Pura, mi mujer, estoy pero no estoy. Escucho el mundo como en sordina. Ahora estoy hablando contigo, pero, si hay dos personas hablando y yo soy el tercero, escucho solo lo que me interesa, estoy en mi mundo, prefiero estar callado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;En su recital en el Real va a \u201ccontar y cantar\u201d. \u00bfEs lo que ha hecho toda la vida?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Totalmente, porque no soy cantante, ni compositor, ni escritor. Soy, exactamente, un escribidor de canciones, tal y como define \u201cescribidor\u201d la RAE: \u201cEscritor habitual, pero carente de talento y originalidad\u201d. As\u00ed, sin contemplaciones. Luego, en la otra acepci\u00f3n, le echa un poco de vaselina a la cosa, pero todos sabemos que la primera palabra es la que vale.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;No se quite m\u00e9rito. Sus letras y sus melod\u00edas son legendarias.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.&nbsp;<\/strong>No, no, no. Al lado de Garc\u00eda M\u00e1rquez, de Octavio Paz, de Vargas Llosa, de Alberti, de Caballero Bonald y de la madre que los pari\u00f3, yo no soy escritor. Y con la m\u00fasica me pasa igual. Toda esa gente que est\u00e1 ah\u00ed, en las partituras de detr\u00e1s del piano: Prok\u00f3fiev, Bart\u00f3k, Brahms, Bach son compositores. S\u00e9 lo que han hecho ellos y lo que he hecho yo, no me puedo enga\u00f1ar. S\u00e9 lo que hizo mi padre, Germ\u00e1n \u00c1lvarez-Beigbeder, sin ir m\u00e1s lejos. Era un compositor de una seriedad absoluta. Me ense\u00f1o todo lo que s\u00e9. Yo me retir\u00e9 de intentar hacer m\u00fasica cl\u00e1sica, porque al lado de mi padre era un monaguillo, y sigo si\u00e9ndolo. Con esa cuna y esa sensibilidad que tuve en casa lo he tenido muy f\u00e1cil. He hecho much\u00edsimo menos de lo que deber\u00eda haber hecho.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;Pocos tararean a Prok\u00f3fiev, ni, con todo respeto, a su padre. Sin embargo, muchos nos sabemos sus canciones, las de usted, sin saber siquiera que nos las sabemos. \u00bfPor qu\u00e9 cree que sucede?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R<\/strong>. La mayor\u00eda de mis canciones ya estaban compuestas: he bebido de todos los autores cl\u00e1sicos. Yo cojo un pasaje de Schumann, por ejemplo en&nbsp;<em>Nada soy sin Laura<\/em>&nbsp;que cant\u00f3&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/raphael\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Raphael&nbsp;<\/a>[silabea al piano], y de ah\u00ed tiro, la desarrollo, le busco su lugar, su palabra justa. Los primeros pobladores de la m\u00fasica hicieron maravillas, y de aquellos barros, estos lodos. Es imposible en la m\u00fasica la composici\u00f3n nueva si no se usa la palabra justa. La m\u00fasica de ahora es como leer al rev\u00e9s, pero ni siquiera con la gracia de un pal\u00edndromo. Es asonante, no entiendes nada de nada. Otra cosa es que sea pegadiza. Cuando la oyes ochenta veces, ya sabes d\u00f3nde va a venir el clarinete.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;Me refer\u00eda m\u00e1s a las letras. Ese \u201cjam\u00e1s dur\u00f3 una flor dos primaveras\u201d suyo, por ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R<\/strong>. Esas, las letras, tambi\u00e9n se las debo a los paisanos, de Alberti a Neruda, a Sabina, a Serrat, y a todo lo bueno que he le\u00eddo. A conocer cosas que te preparan el esp\u00edritu, que te llenan de ideas. He le\u00eddo poca novela, pero mucha filosof\u00eda, ensayo y poes\u00eda. Eso se va quedando dentro. La mayor satisfacci\u00f3n que he tenido en la vida es que, hace muchos a\u00f1os, una cr\u00edtica catalana creyera y escribiera que la letra de H\u00e1blame del mar, marinero, que cantaba Marisol, era de Alberti. Se lo cont\u00e9 al mismo Rafael, que era un fen\u00f3meno, y con el que altern\u00e1bamos mucho, con su mujer y la m\u00eda, y se tiraba al suelo de la risa. \u00c9l me dec\u00eda: \u201cManolo, yo ser\u00e9 Alberti, pero t\u00fa tienes el pellizco ese de la alegr\u00eda que yo no tengo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/rnGvFm2xaxlnctwn2JVco3xPdiI=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/33HSI6CFQBGVVH3VJM3ACYTKXM.jpg\" alt=\"&quot;La m\u00fasica de ahora es como leer al rev\u00e9s, pero ni siquiera con la gracia de un pal\u00edndromo. Es asonante, no entiendes nada de nada. Otra cosa es que sea pegadiza&quot;, dice el compositor Manuel Alejandro. \"\/><figcaption>\u00abLa m\u00fasica de ahora es como leer al rev\u00e9s, pero ni siquiera con la gracia de un pal\u00edndromo. Es asonante, no entiendes nada de nada. Otra cosa es que sea pegadiza\u00bb, dice el compositor Manuel Alejandro.GIANFRANCO TRIPODO<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>P<\/strong>. Algunas de sus primeras canciones \u2014<em>Digan lo que digan, Qu\u00e9 sabe nadie<\/em>\u2014 hablaban de libertad \u00adpersonal en una \u00e9poca en la que casi todo estaba prohibido o era pecado. \u00bfDe d\u00f3nde le ven\u00eda esa ventolera de rebeld\u00eda?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Todo eso vino de mis primeros a\u00f1os, cuando luchaba por encontrar mi sitio y trabajaba de pianista en bares de mala fama en Madrid. Tocaba canciones francesas, italianas, boleros\u2026 buscando mi estilo. Te estoy hablando de mediados de los a\u00f1os cincuenta. Ven\u00edan los primeros americanos de la base de Torrej\u00f3n, mujeres de la vida, homosexuales que empezaban a salir de los armarios. Incluso gente que yo conoc\u00eda: flamencos, profesores de conservatorio, amigos de mi padre, gente que estaba estrenando ilusiones. El piano era como un confesionario y all\u00ed ven\u00edan a desahogarse conmigo. Una noche volaban las botellas. Otra ven\u00eda la polic\u00eda a hacer redadas. Yo ven\u00eda de una casa donde reinaba la religiosidad y ah\u00ed es donde tuve mi verdadera revelaci\u00f3n divina. Mi escuela de vida y mi semillero de inspiraci\u00f3n fueron esos a\u00f1os de pianista en prost\u00edbulos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;Usted tambi\u00e9n rompi\u00f3 moldes. Se separ\u00f3 de su primera esposa, cuando a\u00fan no era legal el divorcio en Espa\u00f1a, y se fue con Purificaci\u00f3n Casas, la madre de sus hijas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R<\/strong>. Yo estaba casado y ten\u00eda ya tres hijos varones, s\u00ed. Pero aquel fue un matrimonio impetuoso, propio de los 24 a\u00f1os, en el que no supe discernir si era amor o era solo deseo. Al conocer a Pura, que era taquimecan\u00f3grafa en la editorial musical donde yo adaptaba canciones del italiano y el franc\u00e9s al espa\u00f1ol, supe lo que era el amor de verdad, la persona por la que dar\u00edas la vida. Ella ten\u00eda 18 a\u00f1os. Yo, 31. Ya nunca nos separamos. A partir de entonces, empec\u00e9 a hacer canciones de verdad. Ojal\u00e1 pudiera cambiarme por ella ahora [se emociona].<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;Raphael dice que usted le \u201ccortaba\u201d las canciones a medida, cual sastre. \u00bfEscribe para usted o a demanda?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R<\/strong>. Se me nota cuando hago las canciones para m\u00ed, para calmarme yo mi dolor o colmar mi felicidad, o para otros. Pero si he brillado ha sido por las voces que han pregonado mis letras y mis melod\u00edas. Yo me enamoraba de las voces de los cantantes, de su educaci\u00f3n, de su sensibilidad. Y despu\u00e9s me figuraba lo que el p\u00fablico ve\u00eda en ellos. Luego te llevas sorpresas.&nbsp;<em>Soy rebelde<\/em>, en realidad, no la escrib\u00ed para Jeanette, sino para una cantante mexicana, que se llamaba&nbsp;<em>Sola<\/em>, que s\u00ed era aut\u00e9nticamente rebelde, un personaje. Luego la cant\u00f3 Jeanette, tan modosita, tan bonita, y triunf\u00f3, precisamente por el contraste con ese encanto y ese \u00e1ngel. Pero en realidad todas las canciones van un poco de lo mismo: te quiero, te amo, te deseo, te ignoro, me voy, te extra\u00f1o. Est\u00e1 todo escrito.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;Pero unas cosas mejores que otras. Yo escucho&nbsp;<em>Procuro olvidarte<\/em>&nbsp;y se me erizan los vellos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R<\/strong>. Y ahora se me caen las l\u00e1grimas a m\u00ed tambi\u00e9n, por tu culpa. Si t\u00fa le dices a alguien \u201cprocuro olvidarte\u201d es que no lo puedes olvidar ni vas a poder nunca en la vida. Y eres el primero que lo sabes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;Ese t\u00edtulo de su canci\u00f3n es una novela.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R<\/strong>. No, no, no. Digamos que tengo la idea de la novela, pero no la escribo. Ese concepto lo tengo muy claro. Mira, yo habl\u00e9 mucho con Garc\u00eda M\u00e1rquez en M\u00e9xico. Con Gabo y su mujer, y mi hija Alejandra, que estudi\u00f3 Filosof\u00eda, que es lo que me hubiera gustado a m\u00ed. Una noche, cenando, me cogi\u00f3 de la mano y me llev\u00f3 a su caba\u00f1a, donde se encerraba a escribir. All\u00ed no hab\u00eda piano, sino dos o tres m\u00e1quinas de escribir y una biblioteca sensacional, como 10.000 veces la m\u00eda. Le pregunt\u00e9 que si se hab\u00eda le\u00eddo todos los libros. Me dijo que s\u00ed. Tambi\u00e9n me ense\u00f1\u00f3 sus discos: ten\u00eda todos los m\u00edos y me dijo que se sab\u00eda mis canciones de memoria. Pero eso fue porque las cantaba Jos\u00e9 Jos\u00e9, un cantante mexicano que la hizo suya:&nbsp;<em>El amor acaba<\/em>, por ejemplo. Gabo y sus libros: con sus miedos, sus temores, su entereza, sus deseos. Eso es ser un escritor. Lo m\u00edo son frases cortas. En todo caso, ser\u00eda un escritor vago, m\u00e1s vago que nadie.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;He escuchado por primera vez<em>&nbsp;Amores a solas,<\/em>&nbsp;una canci\u00f3n suya donde<a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/rocio-jurado\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">&nbsp;Roc\u00edo Jurado<\/a>&nbsp;recrea una masturbaci\u00f3n femenina, y me he sonrojado hasta la ra\u00edz del pelo. \u00bfC\u00f3mo lo logra?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R<\/strong>. Ja ja ja. Era ella mucho m\u00e1s t\u00edmida y recatada que todo eso. Pero eso era lo que el p\u00fablico ve\u00eda en ella: una persona apasionada, fuerte, libre. Y lo era, tanto como para cantar de esa manera esa letra. Eso es lo que eleva a un artista: conectar con el p\u00fablico. Pero en esa canci\u00f3n, y en todas las que he escrito, en el fondo, siempre estaba pensando en mi mujer y en m\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/mUMR4IwimksWwkugqeAPH_GqWJw=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/H7JZUS6T2ZD45N56PYEUI7HHSQ.jpg\" alt=\"&quot;Estas semanas han sido muy emocionantes para m\u00ed porque me he dado cuenta de que mis letrillas han calado algo en el coraz\u00f3n de la gente&quot;, dice Manuel Alejandro.\"\/><figcaption>\u00abEstas semanas han sido muy emocionantes para m\u00ed porque me he dado cuenta de que mis letrillas han calado algo en el coraz\u00f3n de la gente\u00bb, dice Manuel Alejandro.GIANFRANCO TRIPODO<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>P<\/strong>. De hecho, su esposa firmaba algunas de ellas con el seud\u00f3nimo de Anna Magdalena, en honor a la mujer de Bach. \u00bfTanto se implicaba?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R<\/strong>. Las ten\u00eda que haber firmado todas ella. Porque, si no las hab\u00eda compuesto, estaba en ellas. Ella era la primera que las escuchaba, la que me las correg\u00eda, la que me pon\u00eda en mi sitio. Ten\u00eda un gusto exquisito, no me dejaba pasar ni una ordinariez, ni una repetici\u00f3n, ni una palabra m\u00e1s alta que otra. La \u00faltima,&nbsp;<em>Ya te quer\u00eda<\/em>, que escrib\u00ed para&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.alejandrosanz.com\/home\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Alejandro Sanz<\/a>, lleg\u00f3 a o\u00edrla, la acabamos juntos en nuestra casita de El Puerto de Santa Mar\u00eda, y me dec\u00eda: \u201cNo la toques m\u00e1s, que as\u00ed est\u00e1 bien\u201d. Yo no he hecho nada sin ella.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;\u00bfC\u00f3mo describe tan bien el placer femenino? \u00bfLe ped\u00eda a su mujer que le explicara sus sensaciones?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R<\/strong>. No me hac\u00eda falta. Yo sab\u00eda perfectamente c\u00f3mo se sent\u00eda ella. Si no lo sabes, no puedes llamarte esposo, o amante. Lo he sabido toda mi vida. Todas mis letras hablan de nosotros. Incluso las que hablan de desamor y de infidelidad. Yo me figuraba que nos pasaban esas cosas. Que ella se encaprichaba de otro. O yo de otra. Y me dejaba llevar. \u00bfT\u00fa sabes el morbo que da eso?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P<\/strong>. O sea, que sus fantas\u00edas sexuales est\u00e1n en sus canciones\u2026<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Totalmente. T\u00fa no sabes lo que yo he llorado y re\u00eddo y sufrido y gozado delante de este piano. Dos mil millones de veces me he emocionado toc\u00e1ndolo. Y ahora me vuelvo a emocionar, porque ella ya no va estar m\u00e1s. He hecho lo que he sentido toda la vida. No le he vuelto a hacer una canci\u00f3n a nadie si no lo sent\u00eda. Las discogr\u00e1ficas no comprend\u00edan que hubiera vendido 17 millones de discos y no quisiera hacer otro. As\u00ed no he salido de pobre nunca.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P<\/strong>. Bueno, tampoco exagere.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Vale, he tenido y tengo una vida desahogada, pero siempre con problemas. Lo que yo hago es como es, ni mejor ni peor, hay otros que hacen otras cosas, y con toda la gracia del mundo. Siempre digo que hay tres canciones que ojal\u00e1 hubiera hecho yo:&nbsp;<em>Coraz\u00f3n part\u00edo<\/em>, de Alejandro Sanz;&nbsp;<em>La Macarena<\/em>, de Los del R\u00edo, y&nbsp;<em>Despacito<\/em>, de nuestro querido Fonsi, que verdaderamente son las que han dado much\u00edsimo dinero en todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>No me diga que silba<em>&nbsp;Despacito<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R<\/strong>. Es una cosa liviana, que cae bien y que saca el ritmo y la alegr\u00eda de la gente, pero yo nunca he ido por ah\u00ed, ni lo he buscado. Igual es que soy un malaje.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P<\/strong>. Y eso que no es de Granada y no tiene mala foll\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Bueno, el otro d\u00eda, cuando me nombraron hijo predilecto de Jerez, me enter\u00e9 de que me bautizaron en la misma iglesia que a Lola Flores, y algo de sal debi\u00f3 de quedar en la pila despu\u00e9s de ella.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;Acaba de ser nombrado hijo predilecto de Jerez, de C\u00e1diz, de Andaluc\u00eda. A la vejez, se le reconoce a usted como profeta en su tierra. \u00bfEcha de menos m\u00e1s altos galardones?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Mira, estas semanas han sido muy emocionantes para m\u00ed porque me he dado cuenta de lo que hablabas antes. De que mis letrillas han calado algo en el coraz\u00f3n de la gente. Ver y o\u00edr al p\u00fablico en pie, aplaudiendo en el Teatro de la Maestranza, canturreando H\u00e1blame del mar, marinero, que yo estaba tocando al piano, me ilusion\u00f3 como a un ni\u00f1o. Dije: \u201cAqu\u00ed hay verdad. No aspiro a m\u00e1s\u201d. Pero vuelvo a lo de antes. El poeta Emilio Prados, al que ahora estoy leyendo, canta al amor con una cantidad de im\u00e1genes po\u00e9ticas maravillosas. Yo no. Yo digo: \u201cNo te salgas de mis brazos, sigue echada as\u00ed en la hierba, quiero andarte paso a paso, recorrerte como hiedra\u201d [r\u00ede]. Mis canciones, al lado de los poemas de Prados, son polvos comprimidos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P<\/strong>. En el recital del Teatro Real, solo al piano, \u00bfcantar\u00e1 por Manuel Alejandro?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R<\/strong>. Contar\u00e9 cantando, porque cantar nunca fue lo m\u00edo. La primera vez que cant\u00e9 fue una saeta, a los 13 o 14 a\u00f1os, en Semana Santa, a la Hermandad de los Gitanos de mi barrio de Jerez. Llovi\u00f3 a mares. La segunda fue cuando a\u00fan estaba busc\u00e1ndome como artista y me present\u00e9 al Festival de Benidorm. Pues ese d\u00eda tambi\u00e9n diluvi\u00f3. Era al raso, en la plaza de toros, me hab\u00edan pintado canas para que pareciera mayor porque la canci\u00f3n, Se muere por m\u00ed la ni\u00f1a, trataba de una muchachita enamorada de un hombre mayor, y me ca\u00edan los churretes de tinte como el de Muerte en Venecia, un cuadro. No estaba de Dios que yo fuera cantante. Los cantautores, como los maravillosos Sabina o Serrat, ten\u00edan y tienen \u00e1ngel cantando, pero yo ese \u00e1ngel no lo tengo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;O sea, que quien vaya, que lleve paraguas ese d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R<\/strong>. En el escenario no llover\u00e1, seguro, pero igual corre la sangre, porque voy yo solo, a exponerme y a suicidarme art\u00edsticamente si hace falta. Muchos amigos, grandes cantantes que han pregonado mis canciones, se han ofrecido a acompa\u00f1arme y, entre el p\u00fablico, s\u00e9 que van a ir las personas que verdaderamente quieren verme. Pero quiero hacerlo solo. Me lo debo a m\u00ed mismo. Solo espero no perder el comp\u00e1s. Padezco del coraz\u00f3n. Me da casi hasta verg\u00fcenza decirlo: tengo arritmia, lo peor que le puede pasar a un m\u00fasico, ser arr\u00edtmico. Tanto piano y tanto estudio y tanto conservatorio y, al final, al coraz\u00f3n no puedo meterlo en comp\u00e1s, lo meten las pastillas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: Manuel Alejandro y Sus Int\u00e9rpretes\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"352\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/playlist\/0g0oK2pp29z7eNHXj5KtEA?si=0e2f1e9a78f04923&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/elpais.com\/eps\/2022-03-19\/manuel-alejandro-mi-gran-escuela-de-vida-fueron-mis-anos-de-pianista-en-prostibulos.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Raphael, Roc\u00edo Jurado, Julio Iglesias, Marisol. La lista de estrellas que han cantado, cantan y cantar\u00e1n las piezas de Manuel [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":24031,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[8939,8938],"class_list":["post-24030","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-compositor-espanol","tag-manuel-alejandro"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24030","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24030"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24030\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24032,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24030\/revisions\/24032"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/24031"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24030"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24030"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24030"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}