{"id":1928,"date":"2020-12-04T09:13:32","date_gmt":"2020-12-04T15:13:32","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=1928"},"modified":"2020-12-04T09:13:32","modified_gmt":"2020-12-04T15:13:32","slug":"toros-carta-de-francis-wolff-al-cabildo-de-puebla-capital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/toros-carta-de-francis-wolff-al-cabildo-de-puebla-capital\/","title":{"rendered":"Toros: Carta de Francis Wolff  al Cabildo de Puebla Capital"},"content":{"rendered":"\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Contin\u00faa la defensa de la fiesta taurina<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p style=\"font-size:26px\"><em>Por Ra\u00fal Torres Salmer\u00f3n<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El cronista taurino de La Jornada de Oriente, Horacio Reiba, public\u00f3 en el portal Al Toro M\u00e9xico, una carta abierta del fil\u00f3sofo franc\u00e9s Francis Wolff, quien imparte clases en la Escuela Normal Superior de la Universidad de Par\u00eds, autor del libro Filosof\u00eda de las Corridas de Toros y director de la pel\u00edcula Fil\u00f3sofo en la Arena, dirigida a la Presidenta Municipal Claudia Rivera Vivanco y al Cabildo de Puebla Capital.<\/p>\n\n\n\n<p>Con motivo de los reiterados ataques taur\u00f3fobos en contra de la fiesta de toros y el anuncio, por parte de la alcaldesa de una convocatoria al Cabildo para que vote la posible prohibici\u00f3n de las corridas de toros, Reiba acudi\u00f3, entre otras personalidades, al fil\u00f3sofo Wolff, cuya pasi\u00f3n por la tauromaquia es de largo tiempo. Este el texto de la misiva:<\/p>\n\n\n\n<p>Les escribo desde Par\u00eds con sincero respeto a su labor p\u00fablica y su legitimidad democr\u00e1tica. El prop\u00f3sito de esta carta es simplemente compartirles mi humilde punto de vista con respecto a la posibilidad de que se emita en Puebla un decreto municipal para prohibir las corridas de toros. Me inspira al hacerlo el profundo amor que siento por su pa\u00eds, por su estado y por sus tradiciones culturales, mismas que tengo la suerte de conocer y admirar desde hace mucho tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n considero un honor poder defender una cultura que d\u00e9cadas atr\u00e1s hice m\u00eda, tradici\u00f3n que ha existido en la regi\u00f3n de Puebla desde hace varios siglos. Les escribo con cierta emoci\u00f3n: pienso que, si la fiesta de toros desapareciera de los pa\u00edses, de las regiones, o de los estados o ciudades como Puebla, donde hoy est\u00e1 viva, ser\u00eda una gran p\u00e9rdida para la humanidad y tambi\u00e9n para la animalidad&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Prohibir la fiesta de los toros, una de las creaciones m\u00e1s particulares de la cultura latina, y portadora a la vez de los valores humanos m\u00e1s universales (coraje, grandeza, verg\u00fcenza, lealtad, ritualidad, dominio de la animalidad dentro y fuera de s\u00ed mismo, creaci\u00f3n de belleza a partir de un riesgo cierto de muerte), significar\u00eda sucumbir a un conformismo que tiene en el mejor de los casos la apariencia de la universalidad, porque se trata de una universalidad sin sabor, como McDonalds o Coca-Cola.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal prohibici\u00f3n significar\u00eda un nuevo rev\u00e9s a nuestra cultura latina. La corrida ha dejado de ser la Fiesta Nacional de Espa\u00f1a, y con eso ha ganado mucho. Ahora forma parte integral del patrimonio latino mundial, y es una de las fuentes de resistencia a la civilizaci\u00f3n anglosajona dominante y uniformadora.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal prohibici\u00f3n ser\u00eda una p\u00e9rdida \u00e9tica para el humanismo. Yo entiendo que, para alguien ajeno a la cultura taurina, acabar con la tauromaquia pudiera parecer un \u00abprogreso\u00bb moral. Esto es una mera apariencia. El animalismo no es una extensi\u00f3n de los valores humanistas, sino su negaci\u00f3n: porque, al intentar elevar a los animales al nivel con el que debemos tratar a los hombres, inevitablemente estar\u00edamos rebajando a los hombres al nivel con el que tratamos a los animales. De hecho, los humanos no somos como los dem\u00e1s animales, porque podemos actuar obedeciendo normas y valores y no s\u00f3lo impulsos; por eso, tenemos deberes absolutos y rec\u00edprocos hacia todos los seres humanos. Esta es la base del humanismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero adem\u00e1s, este humanismo tambi\u00e9n nos implica deberes hacia los animales. Son deberes relativos (y no absolutos) y diferenciados. Con nuestros animales de compa\u00f1\u00eda mantenemos relaciones afectivas: por lo tanto, es inmoral traicionar este afecto, por ejemplo, abandonando a tu perro para salir de vacaciones. Con los animales domesticados que son criados por su carne, su lana o su fuerza de trabajo nos liga una especie de contrato: ellos nos ofrecen sus productos y a cambio los alimentamos y gozan de nuestra protecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, ser\u00eda inmoral tratarlos como meros \u00abobjetos\u00bb, como sucede en las escandalosas formas de ganader\u00eda industrial mecanizadas y sin embargo, no es inmoral matarlos puesto que generalmente los hemos criado con esa finalidad. Por otro lado, est\u00e1n los millones de especies de animales salvajes que pueblan los oc\u00e9anos, monta\u00f1as y bosques del planeta y hacia los cuales tenemos deberes ecol\u00f3gicos, que consisten en respetar sus ecosistemas y la biodiversidad que albergan. Esas son las bases de una ecolog\u00eda humanista, preocupada con el medio ambiente y la vida de las futuras generaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>El toro de lidia no entra en ninguna de las categor\u00edas descritas. No es un animal de compa\u00f1\u00eda, ni un animal salvaje, puesto que la tauromaquia supone la preservaci\u00f3n y moldeado de su instinto natural de hostilidad hacia el hombre, al cual llamamos \u00abbravura\u00bb. Para este animal, una vida conforme a su naturaleza insumisa e indomable debe ser una vida libre y natural, es decir, con la mejor calidad posible, exactamente el tipo de vida del que gozan los toros en las ganader\u00edas de reses bravas ubicadas en el estado de Puebla, como son Reyes Huerta, La Joya, Cervantes Hermanos, El Milagro, El Roc\u00edo, Jos\u00e9 Ra\u00fal Cervantes, Vicencio o Zacatepec.<\/p>\n\n\n\n<p>La muerte del toro en la tauromaquia debe ser respetuosa de su naturaleza de animal bravo y libre, una muerte luchando con bravura para defender en el ruedo la libertad a la que est\u00e1 habituado \u00bfEs acaso m\u00e1s apropiado para la bravura y la naturaleza del toro vivir como esclavo del hombre y morir en el matadero como bovino para consumo de carne?<\/p>\n\n\n\n<p>Vivir libre durante cuatro a\u00f1os y morir luchando durante unos cuantos minutos, en los cuales puede a su vez causar da\u00f1o al torero, es el destino del toro de lidia, sin duda uno de los m\u00e1s envidiables en cuanto animal vive bajo dominaci\u00f3n humana. Por eso, la prohibici\u00f3n de las corridas de toros, que supondr\u00eda el fin de una raza y la derrota de un tipo de ganader\u00eda extensiva que respeta las exigencias biol\u00f3gicas de los animales, ser\u00eda tambi\u00e9n una p\u00e9rdida para la animalidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Me encantar\u00eda poderles hablar sobre la est\u00e9tica de la corrida, de la grandeza sublime de este arte popular y culto a la vez, de la belleza singular de este arte cl\u00e1sico pero tambi\u00e9n contempor\u00e1neo, de la emoci\u00f3n \u00fanica que nos embarga en los momentos de comuni\u00f3n espiritual a que una gran faena o un puro rasgo de torer\u00eda o bravura genuinas pueden dar lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>El sentido y el valor de la corrida descansan sobre dos pilares: la lucha del toro que no debe morir sin haber podido expresar, de la mejor manera, sus facultades ofensivas o defensivas y el compromiso del torero, el cual no puede afrontar a su adversario sin jugarse la vida. El deber de arriesgar la propia vida es el precio que uno tiene que pagar para tener el derecho de matar a tan hermoso animal, respetado en vez de ser sacrificado de una manera mecanizada como en los mataderos industriales.<\/p>\n\n\n\n<p>Me gustar\u00eda tambi\u00e9n evocarles las emociones que sentimos cuando asistimos a una corrida de toros. No es un gozo perverso o maligno, sino una emoci\u00f3n inmediata, tan carnal como intelectual, que se llama admiraci\u00f3n. Admiraci\u00f3n antes que nada hacia la bravura del toro: por su poder, por su incesante combatividad a pesar de las heridas, y por sus repetidas acometidas, a pesar de sus fracasos. Y admiraci\u00f3n tambi\u00e9n hacia el valor del hombre, su audacia, su coraje, su sangre fr\u00eda, su calmosa creatividad y su necesario despliegue de inteligencia en relaci\u00f3n con el adversario.<\/p>\n\n\n\n<p>Estoy plenamente consciente de que ning\u00fan argumento lograr\u00e1 convencer a los que, en todo caso, consideran que la corrida consiste en torturar a un animal inocente. Que no les interesa el hecho de que, en esa lucha, realice su naturaleza el toro bravo, ni que queriendo evitar la muerte de unos cuantos de estos toros est\u00e9n condenando a extinci\u00f3n a toda una raza, ni la comparaci\u00f3n entre la corta y abyecta vida de las terneras criadas en bater\u00eda y los toros de lidia criados en plena libertad; s\u00e9 bien que todo esto seguir\u00e1 siendo insuficiente ante la reacci\u00f3n inmediata y pasional del que se indigna y grita \u00ab\u00a1No, eso no!\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Es cierto que tras todo esto hay sensibilidades personales en juego. En mi caso, nunca he podido soportar ver un pez atrapado en el anzuelo del pescador. Pero nunca se me ha pasado por la cabeza reclamar a las autoridades que proh\u00edban este inocente ocio. El sentimiento de compasi\u00f3n es m\u00e1s que respetable. Y no me cabe duda de que la mayor parte de los adversarios de las corridas de toros son seres sensibles que sufren realmente cuando se imaginan al toro sufriendo. El problema es saber si esta sensibilidad es suficiente para legitimar un acto legislativo. \u00bfAcaso la sensibilidad de unos puede bastar para condenar la sensibilidad de otros?<\/p>\n\n\n\n<p>Es claro que los aficionados se oponen a esta posible prohibici\u00f3n, muchas veces con la misma vehemencia y pasi\u00f3n. Podr\u00edamos quedarnos ah\u00ed, coexistiendo en esa oposici\u00f3n de pasiones si ellas mismas llegaran solamente hasta ah\u00ed. Pero la cuesti\u00f3n es que una de ellas reivindica para s\u00ed m\u00e1s que la otra. Reclama limitaciones, prohibiciones, interdicciones. En definitiva esta pasi\u00f3n quiere impedir a la otra que se satisfaga.<\/p>\n\n\n\n<p>Y aqu\u00ed es donde el papel de los representantes electos, desde mi punto de vista, debe ser el de mantenerse razonables y equitativos dici\u00e9ndose: \u00abSi alg\u00fan d\u00eda las corridas de toros desaparecen que sea porque ya no despiertan pasi\u00f3n alguna. Pero mientras llega ese momento, lo prudente (y lo digo con emoci\u00f3n) es dejar a cada cual con su pasi\u00f3n y hacer prevalecer el principio de libertad\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Sea cual sea su decisi\u00f3n, estoy seguro de que ser\u00e1 democr\u00e1tica e ilustrada; que ser\u00e1 tomada sin ceder a las presiones de la moda, teniendo en cuenta todos los puntos de vista y el inter\u00e9s general a corto y largo plazo.<\/p>\n\n\n\n<p>Firma Francis Wolff. Catedr\u00e1tico Em\u00e9rito de Filosof\u00eda. Universidad de Par\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>En fin, como dice la copla espa\u00f1ola:<\/p>\n\n\n\n<p>Toros, flamenco y poes\u00eda,<\/p>\n\n\n\n<p>no hay pueblo en Andaluc\u00eda<\/p>\n\n\n\n<p>que no tenga mayor caudal<\/p>\n\n\n\n<p>de amor, arte y simpat\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>raultorress@hotmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contin\u00faa la defensa de la fiesta taurina Por Ra\u00fal Torres Salmer\u00f3n El cronista taurino de La Jornada de Oriente, Horacio [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1929,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-1928","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-limites-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1928","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1928"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1928\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1930,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1928\/revisions\/1930"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1929"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1928"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1928"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1928"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}