{"id":18085,"date":"2021-12-23T10:50:29","date_gmt":"2021-12-23T16:50:29","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=18085"},"modified":"2021-12-23T10:50:30","modified_gmt":"2021-12-23T16:50:30","slug":"por-que-brindamos-la-vanguardia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/por-que-brindamos-la-vanguardia\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 brindamos? | La Vanguardia"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"font-size:18px\"><em>El brindis es un momento para agradecer, celebrar y desear salud a nuestros invitados<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"817\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/61c35b4f21d87-1024x817.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-18086\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/61c35b4f21d87-1024x817.jpeg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/61c35b4f21d87-300x239.jpeg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/61c35b4f21d87-768x613.jpeg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/61c35b4f21d87.jpeg 1501w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>\u00bbHip, Hip, Hurrah! Artist Festival at Skagen&#8217; de Peder Severin Kr\u00f8yer\u00a0CLV <br><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>GALER\u00cdA: <a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/comer\/tendencias\/20211223\/7948345\/brindamos-origen-brindis.html#foto-1\">https:\/\/www.lavanguardia.com\/comer\/tendencias\/20211223\/7948345\/brindamos-origen-brindis.html#foto-1<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-cyan-blue-color has-text-color has-medium-font-size\">ROSA MOLINERO TR\u00cdAS \/ LA VANGUARDIA<\/p>\n\n\n\n<p>Rara es la vez que teniendo en la mano un vino, un c\u00f3ctel o una buena ocasi\u00f3n para celebrar, no alcemos la copa y brindemos. Para dar gracias, para desear un futuro pr\u00f3spero, a la memoria y a la victoria, y por encima de todo, a la salud de los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo hacemos con blancos y tintos, con&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/comer\/beber\/20211218\/7936268\/12-novedades-burbujas-brindar-fiestas.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">espumosos<\/a>, con generosos, con destilados e incluso con bebidas sin alcohol. Un brindis estructura una fiesta y anima un momento cualquiera en el que dos o m\u00e1s personas se enfrentan, bebida por medio, m\u00e1s si el parlamento que lo acompa\u00f1a es florido y sustancioso.&nbsp;<ins><\/ins><\/p>\n\n\n\n<p>Mientras que las libaciones grecorromanas, en las que se vert\u00eda vino, cerveza u otros l\u00edquidos \u2013desde un recipiente que no era una copa, sino un plato o bandeja como la&nbsp;<em>patera<\/em>,&nbsp;<em>phiala&nbsp;<\/em>o&nbsp;<em>kylix<\/em>, una jarrita como el&nbsp;<em>guttus&nbsp;<\/em>o una suerte de gran jarra como el&nbsp;<em>rython<\/em>\u2013 ten\u00edan la finalidad de ofrenda a los dioses, el origen de la costumbre de brindar es incierto.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2021\/12\/22\/61c350284fa2c.jpeg\" alt=\"Rython de esteatita minoica en el Museo Arqueol\u00f3gico de Heracli\u00f3n\"\/><figcaption>Rython de esteatita minoica en el Museo Arqueol\u00f3gico de Heracli\u00f3n&nbsp;&nbsp;CLV<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Algunas teor\u00edas sobre los brindis en Occidente se remontan a la tumultuosa \u00e9poca de la Rep\u00fablica Romana, donde los envenenamientos a los adversarios pol\u00edticos estaban a la orden del d\u00eda. Se dice que se entrechocaban las copas porque, as\u00ed, un poco del l\u00edquido que conten\u00eda cada una pasaba a la copa del vecino, con el peligro de terminar todos intoxicados de contener la bebida alg\u00fan ingrediente pernicioso.<\/p>\n\n\n\n<p>La hip\u00f3tesis, que ahora nos parecer\u00eda desacertada por la forma de nuestras copas, m\u00e1s altas que las chatas copas de la Antigua Roma (que tal vez se llenaban hasta el borde), no carece de l\u00f3gica. Para evitar tal envenenamiento, tambi\u00e9n se apunta que el anfitri\u00f3n ser\u00eda el que convocar\u00eda el brindis, dir\u00eda<em>&nbsp;\u00abtibi propino\u00bb<\/em>&nbsp;(\u00abte lo ofrezco\u00bb) y beber\u00eda primero, para que no cupiera duda de sus intenciones y los invitados pudieran beber tranquilos. Por otra parte, el brindis (y el consumo de vino) ha propiciado la charla desde siempre: tal y como recuerda el fil\u00f3sofo Ernesto Castro, El&nbsp;<em>Banquete de Plat\u00f3n<\/em>&nbsp;transcurre, como su nombre indica, en un&nbsp;<em>symposion<\/em>, as\u00ed como el mis\u00f3gino texto de S\u00f8ren Kierkegaard,&nbsp;<em>In vino veritas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La palabra brindis tiene su ra\u00edz en el alem\u00e1n &#8216;bring dir&#8217;s&#8217;, que significa \u00abyo te lo ofrezco\u00bb<\/h3>\n\n\n\n<p>Podr\u00eda alegarse que resulta extra\u00f1o que el origen del brindis resida en la Antigua Roma, puesto que llevamos muchos m\u00e1s miles de a\u00f1os elaborando bebidas disfrutables que se prestan a la celebraci\u00f3n. Pero ser\u00eda lo mismo que decir que llevamos brindando desde que tenemos capacidad de procesar el alcohol (esto es, en el cuerpo de nuestros ancestros primates, hace entre 7 y 21 millones de a\u00f1os). Brindar es un ritual, y como tal, hac\u00eda falta un simbolismo, un sistema de creencias, tal vez una religi\u00f3n, donde la configuraci\u00f3n del mundo fuera vertical, con un cielo habitado por los dioses hacia donde aproximar\u00edamos nuestras copas.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, agarr\u00e1ndonos a la partitura que aparece en el famoso cuadro de Tiziano,<em>&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.museodelprado.es\/coleccion\/obra-de-arte\/la-bacanal-de-los-andrios\/c5309744-5826-48ac-890e-038336907c52\" rel=\"noreferrer noopener\" target=\"_blank\">La bacanal de los andrios<\/a><\/em>&nbsp;(1523-1526, Museo Nacional del Prado), donde se lee \u00abQuien bebe y no repite no sabe lo que es beber\u00bb (\u00ab<em>Chi boyt et ne reboyt il ne seet que boyre soit\u00bb<\/em>), podr\u00eda decirse que brindar, algo que se suele hacer m\u00e1s de una vez durante una celebraci\u00f3n, anima a seguir bebiendo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2021\/12\/22\/61c351a0b1df9.jpeg\" alt=\"La bacanal de los andrios, Tiziano\"\/><figcaption>La bacanal de los andrios, Tiziano&nbsp;&nbsp;Museo del Prado<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Para m\u00e1s inri, Toni Merino, el jefe de sala y sumiller del restaurante L\u2019Artesana, hace referencia al&nbsp;<em>Diccionario de la Real Academia Espa\u00f1ola<\/em>&nbsp;para dejarnos perplejos. En \u00e9l se indica que la palabra brindis, a pesar de nuestro pasado grecorromano, tiene su ra\u00edz en el alem\u00e1n<em>&nbsp;bring dir&#8217;s<\/em>, que significa \u00abyo te lo ofrezco\u00bb. Merino, que ha tenido la ocasi\u00f3n de trabajar en alg\u00fan Oktoberfest en Berl\u00edn, ha visto potentes brindis en los que incluso se romp\u00edan las gruesas jarras de cerveza alemanas y corrobora que a pesar de los cristales rotos, segu\u00edan siendo brindis alegres y amistosos.<\/p>\n\n\n\n<p>En el mundo anglosaj\u00f3n, las especulaciones circulan por otros derroteros que complican todav\u00eda m\u00e1s esclarecer la intrincada inc\u00f3gnita de por qu\u00e9 brindamos. El verbo para brindar,&nbsp;<em>to toast<\/em>, har\u00eda referencia al pan tostado y especiado que se a\u00f1ad\u00eda al vino. \u00bfLa raz\u00f3n? Tal y como se explica en el diccionario&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.merriam-webster.com\/words-at-play\/word-history-of-toast-drinks-cheers\" rel=\"noreferrer noopener\" target=\"_blank\">Merriam-Webster<\/a>, era \u201chacer al vino m\u00e1s palatable con las especias del pan tostado, pero tambi\u00e9n porque, supuestamente, reduc\u00eda los malos olores. Tambi\u00e9n se dice que la tostada absorb\u00eda los sedimentos amargos o \u00e1cidos del vino. El pan no se consum\u00eda necesariamente por el mismo bebedor; muchas veces se tiraba despu\u00e9s de que hubiera dado sabor o retenido los sedimentos indeseados\u201d. Particularmente, en Inglaterra, los brindis propiciaban entre los bebedores competiciones de rimas ingeniosas y humor\u00edsticas, a veces de car\u00e1cter sexual en los momentos reservados exclusivamente a beber a los cuales las mujeres no estaban invitadas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Golpear con un cubierto la copa es de mala educaci\u00f3n en distintos pa\u00edses<\/h3>\n\n\n\n<p>Las costumbres para brindar e incluso los protocolos cambian de pa\u00eds en pa\u00eds. En Alemania, puede considerarse una falta de respeto no mirar a los ojos a las personas con las que brindas tras decir&nbsp;<em>\u00abProst!\u00bb.&nbsp;&nbsp;<\/em>En Jap\u00f3n, la voz<em>&nbsp;\u00abkanpai!\u00bb<\/em>&nbsp;incita a dejar la copa seca, tal y como indica Roger Ortu\u00f1o en<em>&nbsp;Oishii. Diccionario ilustrado de la gastronom\u00eda japonesa<\/em>&nbsp;(Satori, 2019). Los poemas dedicados al mezcal (\u201cpara todo mal\u2026\u201d) en M\u00e9xico y que se ofrecen como brindis, son todo un g\u00e9nero literario en s\u00ed mismo (tambi\u00e9n en pa\u00edses anglosajones, con el ejemplo de&nbsp;<a href=\"https:\/\/twain.lib.virginia.edu\/onstage\/babies1.html\" rel=\"noreferrer noopener\" target=\"_blank\"><em>To The Babies<\/em><\/a>, de Mark Twain) que rinde honor a este destilado de agaves. En Bulgaria, no puede decirse&nbsp;<em>\u00abNazdrave!\u00bb<\/em>&nbsp;y levantar la copa de vino o el vasito de rakia, el orujo nacional, si no est\u00e1n llenos. Golpear con un cubierto la copa para llamar la atenci\u00f3n sobre el inminente brindis es, a parte de molesto y desconsiderado hacia la cristaler\u00eda, de mala educaci\u00f3n en distintos pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>Sea como sea, los s\u00edmbolos de entonces suelen haberse visto transformados por el tiempo y la alteraci\u00f3n de las costumbres. Lo cuenta el historiador y antrop\u00f3logo de la gastronom\u00eda Fernando Rueda: \u201ca lo largo del d\u00eda, una persona realiza una serie de gestos simb\u00f3licos que no tienen nada que ver hoy con lo que significaban en el origen. Por ejemplo, el saludo a distancia con la palma abierta mostraba al saludado que la mano no llevaba arma. Lo mismo sucede con el brindis\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2021\/12\/22\/61c35c79e9f51.png\" alt=\"Brindis al rey, Antoine Van Hamm\u00e9e (1878)\"\/><figcaption>Brindis al rey, Antoine Van Hamm\u00e9e&nbsp;&nbsp;CLV<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Para Rueda, brindar proviene de un rito antiguo y religioso, a los dioses, en su momento a Dionisos (dios del vino) y D\u00e9meter (diosa de la agricultura). \u201cElevando hacia al cielo las bebidas en las copas, reconoc\u00edamos y agradec\u00edamos a los dioses lo que nos hab\u00edan dado. Es una manera de compartir la gracia. Hoy, ha perdido su sentido originario y ha ido adquiriendo otros valores que, sin duda, pasan por compartir y por la expresi\u00f3n de alegr\u00eda. Hemos guardado la parte m\u00e1s humana del concepto de brindar, porque para el ser humano, no existe mayor gesto de convivialidad que la comensalidad. El brindis, ese choque de cristal o de metal, implica compartir esa uni\u00f3n en la mesa, la alegr\u00eda de compartir alimentos y bebidas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El historiador y antrop\u00f3logo destaca que los brindis constan de tres momentos: la comensalidad, es decir, sentarse a la mesa; la conjunci\u00f3n del grupo, cuando la atenci\u00f3n se centra una de las personas que lo forma, que se pone en pie o hace alg\u00fan comentario sobre el porqu\u00e9 de la reuni\u00f3n; y el levantamiento de la copa, con el que se consolida y confirma la uni\u00f3n del grupo en torno a la mesa y de sus opiniones.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Elevando hacia al cielo las bebidas en las copas, reconoc\u00edamos y agradec\u00edamos a los dioses lo que nos hab\u00edan dado<\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Fernando Rueda Historiador y antrop\u00f3logo de la gastronom\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la experiencia de Mohamed Ben Abdallah, sumiller y ma\u00eetre del restaurante Etxebarri, los brindis m\u00e1s frecuentes que ha contemplado son los que invocan y desean felicidad, as\u00ed como los que celebran el acontecimiento de estar en el restaurante. \u00abEl momento de abrir la botella de vino tiene un efecto sincronizador en los comensales: ayuda a que las personas de la mesa se centren en lo mismo, que es levantar la copa y celebrar el momento, desear buenos auspicios y disfrutar la comida y la bebida en el restaurante\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como an\u00e9cdota, Ben Abdallah comenta ese pavor a brindar con agua que tenemos en Espa\u00f1a. \u00abIncluso las personas que no beben, por el motivo que sea, piden que en el momento del brindis les ponga algo de vino en la copa, para as\u00ed poder chocarla sin miedo a atraer la mala suerte\u00bb. \u00a1Salud!<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/www.lavanguardia.com\/comer\/tendencias\/20211223\/7948345\/brindamos-origen-brindis.html#foto-1<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El brindis es un momento para 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