{"id":18016,"date":"2021-12-22T07:52:23","date_gmt":"2021-12-22T13:52:23","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=18016"},"modified":"2021-12-22T07:52:25","modified_gmt":"2021-12-22T13:52:25","slug":"el-rescate-de-anais-nin-descubre-su-cara-mas-ingenua-el-pais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/el-rescate-de-anais-nin-descubre-su-cara-mas-ingenua-el-pais\/","title":{"rendered":"El rescate de Ana\u00efs Nin descubre su cara m\u00e1s ingenua | El Pa\u00eds"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"font-size:18px\"><em>Se publica por primera vez en espa\u00f1ol \u2018La intemporalidad perdida\u2019, el primer libro de relatos de la autora, escrito en el Par\u00eds de los a\u00f1os veinte<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"826\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/756RAUFPDVDYBAXB5EMXSHPEHY-1024x826.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-18017\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/756RAUFPDVDYBAXB5EMXSHPEHY-1024x826.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/756RAUFPDVDYBAXB5EMXSHPEHY-300x242.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/756RAUFPDVDYBAXB5EMXSHPEHY-768x619.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/756RAUFPDVDYBAXB5EMXSHPEHY-1536x1239.jpg 1536w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/756RAUFPDVDYBAXB5EMXSHPEHY.jpg 1960w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>La escritora Ana\u00efs Nin trabajando en su imprenta en los a\u00f1os cuarenta. ANA\u00cfS NIN TRUST<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-cyan-blue-color has-text-color has-medium-font-size\">ANDREA AGUILAR \/ EL PA\u00cdS<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando termin\u00f3 de escribir los 16 relatos que componen&nbsp;<em>La intemporalidad perdida,&nbsp;<\/em>queLumen acaba de publicar por primera vez en espa\u00f1ol,&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/anais-nin\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Nin<\/a>&nbsp;ten\u00eda 26 a\u00f1os y a\u00fan no hab\u00eda conocido al escritor estadounidense, bohemio, de mediana edad, con quien estar\u00eda una d\u00e9cada enredada. Compa\u00f1era de cama y mecenas de&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/henry-miller\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Henry Miller<\/a>, gracias a la fortuna de su marido, Hugh Guiler, la francesa de origen cubano, criada entre Par\u00eds y Nueva York, fue fundamental en&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/television\/2021-02-15\/little-birds-la-ley-del-deseo-femenino.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">la creaci\u00f3n de&nbsp;<em>Tr\u00f3pico de C\u00e1ncer<\/em>&nbsp;<\/a>y&nbsp;<em>Tr\u00f3pico de Capricornio<\/em>. Tanto as\u00ed que no solo coste\u00f3 la edici\u00f3n del primero de estos libros y corri\u00f3 con los gastos del autor para que pudiera dedicarse a escribir, sino que, como ha quedado probado, sus notas sobre la mujer de Miller, June \u2014<a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2020\/02\/07\/babelia\/1581088616_271786.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">con quien la escritora tambi\u00e9n tuvo un&nbsp;<em>affaire<\/em><\/a>\u2014, acabaron incorporadas en la novela de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/MEUWAGpnrFEpkzBGjJZSkd5xmJU=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/BUOSNRT7RVFNBNXKWDKBDW4FHI.tiff\" alt=\"La escritora Ana\u00efs Nin hacia 1928 vestida con traje de flamenca.\"\/><figcaption>La escritora Ana\u00efs Nin hacia 1928 vestida con traje de flamenca.ANA\u00cfS NIN TRUST<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Aquel legendario idilio que arranc\u00f3 en Par\u00eds en 1931 pas\u00f3 a la historia de la literatura e hizo de Nin un estandarte de mujer liberada, ad\u00faltera y b\u00edgama. Esto \u00faltimo se supo tiempo despu\u00e9s cuando los obituarios en&nbsp;<em>Los Angeles Times<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>The New York Times,<\/em>&nbsp;al hacer referencia a su viudo, daban nombres distintos (Hugh Guiler y Rupert Pole), y los dos resultaron ser correctos. Corr\u00eda 1977 cuando Nin mor\u00eda a los 73 a\u00f1os, reivindicada como icono por las feministas de la Segunda Ola y convertida, al fin, en una estrella literaria tras 40 a\u00f1os en los m\u00e1rgenes.M\u00c1S INFORMACI\u00d3N<a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/1978\/06\/07\/cultura\/266018407_850215.html#?rel=mas_sumario\">Los diarios de Ana\u00efs Nin<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>La intensa vida de Ana\u00efs Nin y su obra est\u00e1n inextricablemente unidas. De los nueve libros que imprimi\u00f3 en vida, cuatro fueron autoeditados y la cr\u00edtica, con Edmund Wilson a la cabeza, solo alab\u00f3 los relatos reunidos en&nbsp;<em>Una campana de cristal<\/em>&nbsp;a finales de la d\u00e9cada de 1940. La fama le lleg\u00f3 en los \u00faltimos a\u00f1os de la d\u00e9cada de los sesenta con la&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2020\/02\/07\/babelia\/1581088616_271786.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">publicaci\u00f3n de una edici\u00f3n purgada de una parte de sus diarios<\/a>, una obra que Nin empez\u00f3 a escribir de ni\u00f1a en el largo viaje que la llev\u00f3 de Par\u00eds a Nueva York, cuando su padre abandon\u00f3 a la familia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/-ynquVYNuxlLoTdc2f4mtE85vjA=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/K2P5EJ2ELBZRSH3WIIASBZYAFI.jpg\" alt=\"La escritora Ana\u00efs Nin junto a su esposo, Hugo Giller, en La Habana.\n\nAna\u00efs Nin.\"\/><figcaption>La escritora Ana\u00efs Nin junto a su esposo, Hugo Giller, en La Habana. Ana\u00efs Nin.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Nin estuvo abierta al poliamor mucho antes de que esa palabra surgiera y arrebatara a una generaci\u00f3n, y quiz\u00e1 en parte por esa agitada y poco convencional vida sentimental su reiterado regreso a la mesa de novedades de las librer\u00edas siempre despierta el inter\u00e9s de nuevos y j\u00f3venes lectores. Una prueba de ello ha sido el c\u00f3mic editado este a\u00f1o y&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/babelia\/2021-03-20\/escritores-que-dan-que-hablar-y-dibujar.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">firmado por L\u00e9onie Bischoff,&nbsp;<em>Ana\u00efs Nin en un mar de mentiras&nbsp;<\/em>(Garbuix Books)<\/a>,que reivindica su figura. \u201cEn los pa\u00edses donde siempre se ha vendido el trabajo de Nin han aumentado las ventas en los \u00faltimos a\u00f1os\u201d, se\u00f1ala por correo electr\u00f3nico Tree Wright, agente literario desde hace una d\u00e9cada de The Ana\u00efs Nin Trust. \u201cProbablemente la&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/television\/2021-02-15\/little-birds-la-ley-del-deseo-femenino.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">adaptaci\u00f3n televisiva de&nbsp;<em>P\u00e1jaros de fuego<\/em><\/a>&nbsp;ha ayudado a darla a conocer a un p\u00fablico nuevo. Pero lo cierto es que su escritura tiene eco y se percibe como muy actual, aunque haya transcurrido tanto tiempo de su muerte\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Los cuentos rechazados de Nin<\/h3>\n\n\n\n<p>Para quienes ya han le\u00eddo las obras de Nin, los cuentos de&nbsp;<em>La intemporalidad perdida<\/em>&nbsp;descubren una faceta poco conocida de una autora cuya fama no ha estado exenta de reveses p\u00f3stumos y ca\u00eddas en desgracia. Con un cierto aire on\u00edrico y psicoanal\u00edtico y un inconfundible ambiente de los locos a\u00f1os veinte y de la sensibilidad surrealista, los nuevos relatos no contienen el marcado tono sexual que Nin desarrollar\u00eda m\u00e1s adelante. Hay pulsiones art\u00edsticas, atracci\u00f3n, bailarinas flamencas y escritores, mujeres j\u00f3venes seductoras que a\u00fan no son del todo conscientes de su poder. Estos cuentos fueron escritos entre 1928 y 1931, cuando la autora viv\u00eda en Par\u00eds con su marido, el poeta banquero Guiler, y fueron rechazados por todas las publicaciones y editoriales a las que los envi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>En los a\u00f1os setenta Nin public\u00f3&nbsp;<em>La intemporalidad perdida<\/em>&nbsp;en una tirada corta que no comercializ\u00f3 y con un pr\u00f3logo en el que reconoc\u00eda que, aunque los cuentos no mostraban su estilo plenamente desarrollado, ayudaban a entender su evoluci\u00f3n como escritora, y eso pod\u00eda ser valioso e inspirador. El ya desaparecido Gunther Stuhlmann, amigo, agente, editor y estudioso de la obra de la autora, en sus notas a la primera edici\u00f3n comercial estadounidense de 1993 (incluidas en la edici\u00f3n en espa\u00f1ol)destaca la \u201ciron\u00eda y los tempranos indicios de feminismo\u201d que asoman en esos textos primerizos.<\/p>\n\n\n\n<p>La recuperaci\u00f3n p\u00f3stuma de los escritos de Nin ha sido exitosa y pol\u00e9mica, casi a partes iguales. Primero llegaron los&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/1978\/03\/23\/sociedad\/259455621_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">relatos er\u00f3ticos&nbsp;<em>Delta de Venus<\/em>,<\/a>&nbsp;un libro que la convirti\u00f3 en un&nbsp;<em>best seller<\/em>&nbsp;y cuya publicaci\u00f3n fue autorizada por la escritora el mismo a\u00f1o de su muerte. Nin hab\u00eda expresado sus vacilaciones sobre esos escritos que hab\u00edan resuelto su manutenci\u00f3n y la de sus amantes (adem\u00e1s de Henry Miller, el poeta marxista peruano Gonzalo Mor\u00e9) en los a\u00f1os cuarenta en el West Village neoyorquino. El encargo de los relatos sexuales lleg\u00f3 a trav\u00e9s de un bibli\u00f3grafo y coleccionista que se puso en contacto con Miller y que dec\u00eda representar a un supuesto millonario de Oklahoma con afici\u00f3n a la literatura er\u00f3tica. Un grupo de escritores y poetas pronto se sum\u00f3 a esta empresa que Nin defini\u00f3 como \u201cun burdel literario esnob\u201d, y que d\u00e9cadas despu\u00e9s se descubri\u00f3 que alimentaba una red&nbsp;<em>underground<\/em>&nbsp;de literatura er\u00f3tica, sin ning\u00fan millonario de por medio.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/Ea1xPqzAtpDVkBkeVoUxate0lFY=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/XJMORLKBPJHJPCJS7FPOWZXXXE.tiff\" alt=\"La escritora Ana\u00efs Nin con Rupert Pole en California en los a\u00f1os sesenta.\"\/><figcaption>La escritora Ana\u00efs Nin con Rupert Pole en California en los a\u00f1os sesenta.ANA\u00cfS NIN TRUST<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras el \u00e9xito p\u00f3stumo de&nbsp;<em>Delta de Venus<\/em>&nbsp;lleg\u00f3 la publicaci\u00f3n en los a\u00f1os noventa y sin cortapisas de los diarios que trataban su relaci\u00f3n con el matrimonio Miller (<em>Henry y June<\/em>&nbsp;se titul\u00f3 ese volumen que fue llevado al cine) e&nbsp;<em>Incesto,<\/em>&nbsp;los escritos personales que hablaban de la relaci\u00f3n que entabl\u00f3 con su padre en los a\u00f1os treinta y cuya publicaci\u00f3n trat\u00f3 de impedir su hermano, el compositor Joaqu\u00edn Nin. Como apunta la feminista brit\u00e1nica y estudiosa de la obra de Ana\u00efs Nin, Sady Doyle, fue entonces cuando \u201csu escritura sobre sexo pas\u00f3 a ser condenada, mientras que la de su amante Miller se reverenciaba y la de su amigo&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2015\/09\/20\/actualidad\/1442770808_505410.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Gore Vidal<\/a>&nbsp;se respetaba\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego, a mediados de los noventa apareci\u00f3 la biograf\u00eda de Deirdre Bair, que trazaba un perfil monstruoso de la escritora y que puso en suspenso su \u00e9xito. Ahora Nin ha vuelto con fuerza. El agente literario Tree Wright confirma el renovado tir\u00f3n. \u201cEn los \u00faltimos diez a\u00f1os se han puesto en marcha contratos de traducci\u00f3n en muchos pa\u00edses. Hay acuerdos con Espa\u00f1a, Francia, Alemania, Rumania, Suecia, Turqu\u00eda, Brasil y Portugal, entre otros. En 2019 se sumaron traducciones al \u00e1rabe, estonio y hebreo; en 2020 al japon\u00e9s y coreano, y en 2021 al tailand\u00e9s\u201d, aclara.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cComo muchos grandes experimentalistas escribi\u00f3 para un mundo que a\u00fan no exist\u00eda y as\u00ed ayud\u00f3 a alumbrarlo\u201d, subraya Doyle. \u201cConstruy\u00f3 una forma art\u00edstica moderna que ha encontrado su sitio en este siglo de comunicaci\u00f3n por internet, repleto de confesiones personales\u201d. El auge de la primera persona, los diarios y memorias y el cuestionamiento de los roles impl\u00edcitos en el g\u00e9nero tienen en Nin a una notable precursora. Sin duda, sus escritos primerizos o tard\u00edos seguir\u00e1n dando que hablar.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/elpais.com\/cultura\/2021-12-22\/el-rescate-de-anais-nin-descubre-su-cara-mas-ingenua.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se publica por primera vez en espa\u00f1ol \u2018La intemporalidad perdida\u2019, el primer libro de relatos de la autora, escrito en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":18017,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[6324,6325,6323],"class_list":["post-18016","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-anais-nin","tag-henry-miller","tag-la-intemporalidad-perdida"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18016","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18016"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18016\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18018,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18016\/revisions\/18018"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18017"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18016"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18016"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18016"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}