{"id":15650,"date":"2021-11-08T02:28:45","date_gmt":"2021-11-08T08:28:45","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=15650"},"modified":"2021-11-08T03:06:06","modified_gmt":"2021-11-08T09:06:06","slug":"paco-ignacio-taibo-ii-soy-un-apache-arremeto-insulto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/paco-ignacio-taibo-ii-soy-un-apache-arremeto-insulto\/","title":{"rendered":"Paco Ignacio Taibo II: \u201cSoy un apache: arremeto, insulto\u201d | El Pa\u00eds"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"font-size:18px\"><em>Excesivo, visceral, el escritor y director del Fondo de Cultura Econ\u00f3mica habla de la culpa como motor vital, de la hora de comer y del reencuentro literario con su padre, fallecido hace ahora 13 a\u00f1os<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/4DNJPD2C7NBHBMMNJONQCSYNGU-1024x683.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15651\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/4DNJPD2C7NBHBMMNJONQCSYNGU-1024x683.jpeg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/4DNJPD2C7NBHBMMNJONQCSYNGU-300x200.jpeg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/4DNJPD2C7NBHBMMNJONQCSYNGU-768x512.jpeg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/4DNJPD2C7NBHBMMNJONQCSYNGU-1536x1024.jpeg 1536w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/4DNJPD2C7NBHBMMNJONQCSYNGU.jpeg 1960w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Paco Ignacio Taibo II, en la sala de su casa, en Ciudad de M\u00e9xico.MONICA GONZALEZ<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-cyan-blue-color has-text-color has-medium-font-size\">PABLO FERRI \/ EL PA\u00cdS<\/p>\n\n\n\n<p>Desde lejos, a 15, 30 o 100 metros, Paco Ignacio Taibo II parece un fen\u00f3meno meteorol\u00f3gico, una tormenta de arena, un chaparr\u00f3n veraniego: r\u00e1pido, intenso, inevitable. Da miedo acercarse, igual que dan miedo los truenos. Verle fumar es atestiguar un incendio. Se mueve y la tierra tiembla. Hasta el \u00faltimo pescador de Acapulco se para entonces y se acerca a mirar: \u201c\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3, qu\u00e9 dijo Taibo?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Popular, excesivo, vehemente, pocos escritores atraen a las masas en M\u00e9xico como lo hace \u00e9l. Quiz\u00e1 Benito, su hermano.&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2018\/11\/29\/actualidad\/1543524974_453241.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Director del Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, una de las editoriales p\u00fablicas m\u00e1s importantes del mundo<\/a>, ha empe\u00f1ado su prestigio en convertir al pa\u00eds en una \u201crep\u00fablica de lectores\u201d. Triunfar\u00e1, seguramente. Y si no quedar\u00e1 cerca. Solo hay que darse una vuelta por alguna de las decenas de ferias del libro que organiza cada a\u00f1o en cada uno de los rincones de M\u00e9xico. Siempre llena. Siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>La tormenta se toma un descanso estos primeros d\u00edas de noviembre. No es que no trabaje: lo hace desde la cama. La Feria del libro del Z\u00f3calo destruy\u00f3 su espalda y la de su mujer, Paloma D\u00edaz, directora del evento. As\u00ed que ahora ambos adaptan su vida a la horizontalidad del lecho, espacio donde el escritor no puede fumar. De ah\u00ed la tos que sufre esta tarde, argumenta incomprensiblemente, espasmos violentos que disparan marejadas en sus mejillas. \u201cNo tengas miedo, no es mortal\u201d, asegura. Pero ya es tarde.<\/p>\n\n\n\n<p>La cercan\u00eda contiene al escritor, que recuerda alguno de sus \u00faltimos libros, caso de&nbsp;<em>La Libertad \/ La Bicicleta<\/em>, publicado en 2018. Ah\u00ed, Taibo (Gij\u00f3n, 72 a\u00f1os) rescata la afici\u00f3n de su padre periodista por las vueltas ciclistas en los a\u00f1os de la Espa\u00f1a franquista. De repente, el tono es sobrio, tranquilo, reflexivo. Pero es solo un espejismo, porque a la m\u00ednima se desata y carga contra un enemigo m\u00e1s o menos reconocible, que \u00e9l llama \u201ckultura con ka\u201d.&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2018\/11\/29\/actualidad\/1543476847_116086.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Y dice: \u201c\u00bfSabes lo que le molesta m\u00e1s a la inteligencia del viejo r\u00e9gimen, los de kultura con ka? Que soy un apache: arremeto, insulto\u201d.<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pregunta.&nbsp;<\/strong>\u00bfQu\u00e9 es eso de kultura con ka?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Respuesta.&nbsp;<\/strong>Lo que llamar\u00eda Andr\u00e9s Manuel el sector&nbsp;<em>pirrurris<\/em>&nbsp;de la inteligencia del viejo r\u00e9gimen. Les pone nerviosos que soy un apache, pero soy un apache culto. Lo mismo puedo empezar una diatriba contra el Am\u00e9rica de f\u00fatbol citando a Dostoyevski.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;\u00bfEso lo ha hecho hace poco o se le acaba de ocurrir?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Frecuentemente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>Y, \u00bfc\u00f3mo es?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.&nbsp;<\/strong>Ah\u2026 No, espera. La \u00faltima vez me met\u00ed en un problema por hablar de futbol. Se me ocurri\u00f3 decir que la cultura tradicional progre-in\u00fatil establece el antagonismo entre el libro y cualquier otra forma de diversi\u00f3n. Y yo: \u00a1no! Entr\u00e9 con hacha y martillo a decir que no, futbol s\u00ed y libros tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;Pero ese dilema huele ya un poquito, \u00bfno?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;T\u00fa eres de otra generaci\u00f3n, deb\u00edas o\u00edrlo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>Hombre ya, pero eso era hace 30 o 40 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;T\u00fa crees que los dinosaurios se extinguieron. Eres un inocente, colega.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>Le\u00ed hace poco un libro de su padre,&nbsp;<em>Breviario de la Fabada<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2016\/07\/18\/mexico\/1468794249_730795.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">En mi familia sol\u00edamos comer as\u00ed una vez a la semana. Fabada, cocido\u2026 Mi madre, gran cocinera<\/a>, mi t\u00eda abuela, gran cocinera, mi otra abuela, gran cocinera. En una familia de cocineras, pap\u00e1 gastr\u00f3nomo. Mi padre no sab\u00eda fre\u00edr un huevo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>No me diga.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Los fre\u00eda a distancia. Pero ten\u00eda un tratado sobre la fabada, un tratado sobre el chilindr\u00f3n, un libro de gastronom\u00eda sobre la conexi\u00f3n de la comida prehisp\u00e1nica y la de la conquista.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>\u00bfY respetaban la receta de la fabada que dec\u00eda \u00e9l? Porque en el breviario apunta que la fabada debe llevar fabes, chorizo, morcilla, lac\u00f3n, tocino, hueso de jam\u00f3n, azafr\u00e1n, sal y agua.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;\u00a1Qu\u00e9 va, era pura invenci\u00f3n! Mi padre era un soci\u00f3logo de primera. Y un narrador de h\u00e1bitos y costumbres excelente. Primero fue novelista, periodista desde que lo conoc\u00ed: ten\u00eda yo dos meses y pap\u00e1 ya era periodista. Y llegaba a las cinco de la ma\u00f1ana, porque ten\u00eda horario de cierre. Yo lo esperaba debajo de la mesa escondido. Ve\u00eda a mi padre en las madrugadas. As\u00ed tengo el sue\u00f1o distorsionado que he tenido toda la vida.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>\u00bfSu mam\u00e1 no le dec\u00eda nada?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Mam\u00e1 dorm\u00eda cada vez que pod\u00eda. Siempre fue de sue\u00f1o pesado y largo. Entonces, nada. Era cosa de padre e hijo. Llegaba \u00e9l derrumbado y ten\u00eda un ritual. Se iba a la cocina, una esquina de la casa en Gij\u00f3n. Y en esa esquina pon\u00eda una toalla sobre una mesita de m\u00e1rmol. Y sobre la toalla su Remington. Escrib\u00eda de noche sus cosas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>\u00bfDe madrugada?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.&nbsp;<\/strong>S\u00ed, y entonces yo me arrastraba subrepticiamente debajo de la mesa. No me ve\u00eda. Y ah\u00ed me echaba el \u00faltimo sue\u00f1o, bajo la mesa, arrullado por las teclas. \u00a1Qu\u00e9 iba a ser yo de mayor, un ni\u00f1o que se arrullaba con una Remington!<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;En&nbsp;<em>La Libertad \/ La Bicicleta<\/em>&nbsp;habla usted de sus enfermedades infantiles. Hay una p\u00e1gina en la que cuenta que en un solo a\u00f1o pas\u00f3 hepatitis negra, escarlatina, dos veces anginas, sarampi\u00f3n, gripe, paperas y media docena de catarros.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Y tos ferina. Y m\u00e1s, bronquitis tambi\u00e9n, dos veces.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>\u00bfPor qu\u00e9 se enfermaba tanto?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Preg\u00fantaselo a los m\u00e9dicos. Yo qu\u00e9 cojones voy a saber si ten\u00eda siete a\u00f1os, ja, ja.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;Bueno, pero luego se lo habr\u00e1 preguntado, \u00bfno?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;No, lo que hice fue reconocer los grandes tiempos de felicidad que me permitieron volverme un gran lector a los cinco a\u00f1os.&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/mexico\/2021-10-07\/las-incautaciones-al-narco-terminan-pagando-el-programa-de-libros-gratuitos-en-mexico.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">En una sociedad donde lo m\u00e1s emocionante que pod\u00eda suceder era que Joselito cantara en la radio \u201ces un toro enamorado de la luna\u201d<\/a>&nbsp;o \u201cdoce cascabeles tiene mi caballo\u201d, sin tele, en una ciudad provinciana como Gij\u00f3n\u2026 Lo m\u00edo era Dick Turpin y Sandokan. Me volv\u00ed un lector feroz. Y lleg\u00f3 un momento en que inventaba enfermedades.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;\u00bfPara leer qu\u00e9 libro se invent\u00f3 usted enfermedades?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Para todos. Pero mi m\u00e1ximo fue la batalla por&nbsp;<em>La Pimpinela Escarlata<\/em>. Para poder leer los siete tomos tuve que inventar una bronquitis y aprend\u00ed a toser, l\u00edquido y seco. Hasta la fecha.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;A ver si resulta que ahora est\u00e1 usted fingiendo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.&nbsp;<\/strong>No, no, ahora ya no necesito pedir permiso para leer lo que me sale de los cojones. Lo que s\u00ed es que mi padre me descubri\u00f3 y me dijo, \u2018\u00bfquieres los 21 tomos de&nbsp;<em>Les Pardaillan<\/em>? Y yo, \u2018\u00a1s\u00ed\u00ed\u00ed!\u2019 Entonces, dijo, \u2018pues no te enfermas en este mes\u2019. Y yo, \u2018puta madre\u2019. Para poderlos conseguir no me enferm\u00e9 ese mes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/0JUKk8tU6-nKY726uYR0xuSo42I=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/MOF5QS6J3JABJG3IACMMHPOTRU.jpg\" alt=\"Taibo, en el balc\u00f3n de la casa, al atardecer. \"\/><figcaption>Taibo, en el balc\u00f3n de la casa, al atardecer.MONICA GONZALEZ<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong><a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2008\/11\/16\/necrologicas\/1226790001_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Dentro de semana y media se cumple el aniversario de la muerte de su padre. El 14 de noviembre.<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Lo que pasa es que si no me lo dices no me entero. Porque no me quiero enterar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;Me preguntaba c\u00f3mo lo recuerda ahora, despu\u00e9s de varios a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Yo creo que conforme envejezco me reconozco en m\u00e1s cosas de \u00e9l. Y en otras\u2026 Le\u00edste el libro, \u00bfno?&nbsp;<em>La Libertad \/ La Bicicleta<\/em>. Para volver a estar sentado escribiendo al lado de pap\u00e1, tuve que reconstruir la historia de la bicicleta, que era una de las m\u00e1s emotivas de mi infancia. Nunca supe por qu\u00e9 a m\u00ed el ciclismo me resultaba tan atractivo. Yo, que nunca me he subido a una bicicleta. En eso me parec\u00eda a mi padre. Supongo que me resultaba tan atractivo el hombre ante el esfuerzo supremo, ante s\u00ed mismo, la pasi\u00f3n de mi padre. F\u00edjate qu\u00e9 curioso, cuando sali\u00f3 de Espa\u00f1a nunca volvi\u00f3 a escribir de ciclismo. Nunca.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;En el libro escribe que eso es porque aqu\u00ed en M\u00e9xico encontr\u00f3 otras libertades.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Y porque ya no necesitaba del ciclismo para ir a Par\u00eds. El franquismo no creas que era broma\u2026 Ay, no. \u00a1Era un pa\u00eds cerrado, cerrado! Trat\u00e9 de meterme en \u00e9l [su padre], un hijo de la revoluci\u00f3n de octubre y la guerra civil.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;\u00bfY dice que cada vez hace m\u00e1s cosas que le recuerdan a las suyas?<\/p>\n\n\n\n<p>(Se rasca la cabeza)<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;\u00bfRascarse el cogote?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;No de cualquier manera.<\/p>\n\n\n\n<p>(Se rasca otra vez)<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;\u00bfA qui\u00e9n viste?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;\u2026<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.&nbsp;<\/strong>\u00a1Stan Laurel! El Gordo y el Flaco. La pr\u00f3xima vez que los veas f\u00edjate. Y yo digo, \u00bfde d\u00f3nde co\u00f1o saqu\u00e9 esto? Es de pap\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>\u00bfEl recuerdo, las cosas que le vienen a la cabeza de \u00e9l, se han modificado con el tiempo?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;No lo s\u00e9. Me quedo con que no recuerdo haber tenido una bronca \u00e9l y yo. Fuerte. Algunos agarrones nos dimos, sobre todo en momentos en que \u00e9l ten\u00eda miedo por mi seguridad y me apretaba.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;En el 68.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.&nbsp;<\/strong>Y en el 71, los a\u00f1os de clandestinidad y trabajo obrero.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;\u00bfEn qu\u00e9 momento se puso bravo con usted?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;El 30 de septiembre de 1968 me mand\u00f3 en un avi\u00f3n a Espa\u00f1a. Yo no viv\u00ed el 2 de octubre.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;Y para el Halconazo, \u00bfya hab\u00eda vuelto?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.&nbsp;<\/strong>S\u00ed, claro, en cuanto le\u00ed lo del 2 de octubre, regres\u00e9. Tres d\u00edas despu\u00e9s. Cambi\u00e9 el billete y v\u00e1monos. A vivir con culpa durante a\u00f1o y medio.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>\u00bfQu\u00e9 hizo con la culpa?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Me la tragu\u00e9, compadre. Hay dos disparadores en la vida de la gente. Uno es la culpa y el otro es el descr\u00e9dito de la autoimagen. Yo creo que como disparadores son cabrones. La culpa es cabrona. Siempre es irracional, \u00bfpor qu\u00e9 ellos s\u00ed y yo no, por qu\u00e9 los mataron y a m\u00ed no, por qu\u00e9 est\u00e1n en la c\u00e1rcel y yo en la calle?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;\u00bfSu imagen perdi\u00f3 cr\u00e9dito ante s\u00ed mismo?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Ja, ja, no, pero es un buen tema de conversaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>\u00bfCon qui\u00e9n?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Con quien sea, colega, yo no desperdicio posibilidades. Un escritor es alguien que convierte el di\u00e1logo con otros y el di\u00e1logo consigo mismo en di\u00e1logo con los lectores. Practica sociolog\u00eda instant\u00e1nea. Vas por la calle y ves a un hombre con traje y corbata pero sin calcetines. Tiene la mirada huidiza y conviertes esa imagen en palabras. Porque si no lo verbalizas se lo lleva el viento. Conversar es una manera de preservar en palabras algo que luego podr\u00e1s o no usar. Pero ya lo preservaste. No creo demasiado en las im\u00e1genes fotogr\u00e1ficas, pero s\u00ed en las im\u00e1genes vueltas palabras.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>Hablando de eso, su padre escribi\u00f3 una columna muy divertida en&nbsp;<em>El Universal<\/em>, en 2005. Por alg\u00fan motivo le obligaron a armar un curriculum y escribi\u00f3: \u201cSi algo pervivi\u00f3 entre tanta minucia es el recuerdo de lo que nunca supe contar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Mi padre era plenamente consciente de que las enormes virtudes del periodismo se ocultan y desvanecen en medio de la rutina period\u00edstica. Papa dec\u00eda cosas como, \u2018si quieres ser buen novelista, deja el periodismo, que te envilece el lenguaje. Ded\u00edcate a ser zapatero, oficios que no envilezcan el lenguaje\u2019. Era contradictorio en cierto sentido, porque pap\u00e1 fue toda la vida un gran defensor del periodismo como g\u00e9nero. \u00c9l y mi t\u00edo abuelo dec\u00edan cosas que eran verdaderas losas en la espalda cuando las hac\u00edas tuyas. Como \u2018el periodismo es la voz de los ciegos\u2019. \u00a1Co\u00f1o!<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>S\u00ed&#8230; Periodismo \u00fatil, periodismo envilecedor.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Usaste palabras que pap\u00e1 jam\u00e1s hubiera usado. No, no es \u00fatil, \u00a1es glorioso, huev\u00f3n, glorioso! \u00datil es para los oficios nobles, panaderos, carpinteros.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>\u00bfHa experimentado la sensaci\u00f3n de no saber contar algo alguna vez?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;No. De que me tome m\u00e1s tiempo, s\u00ed. De que rebote contra el muro de la p\u00e1gina en blanco, no. La imagen del escritor que combate la p\u00e1gina en blanco me resulta aburrida, molesta, tediosa. Me interesa el escritor que cuando encuentra la p\u00e1gina en blanco cambia de tema. Toda mi vida he trabajado as\u00ed. En estos momentos tengo siete novelas empezadas, un libro de cuentos, dos de cr\u00f3nica y un ensayo biogr\u00e1fico. \u00bfQu\u00e9 escribo cuando me pongo a escribir? \u00bfEse no quiere? Querr\u00e1 otro.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>Lo dec\u00eda en realidad por la gastronom\u00eda. Viendo lo de la fabada y repasando su bibliograf\u00eda, no veo libros de comida.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.&nbsp;<\/strong>Eso es&nbsp;<em>gourmetismo<\/em>. Mi padre dec\u00eda, \u2018yo soy el gourmet, \u00e9l es un trag\u00f3n\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>\u00bfDe usted?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.&nbsp;<\/strong>S\u00ed, claro, y ten\u00eda toda la raz\u00f3n del mundo. Pero yo s\u00e9 fre\u00edr huevos cojonudos, a diferencia de mi padre. \u00a1Yo s\u00ed cocino!<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>\u00bfNo se le antoja?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.&nbsp;<\/strong>\u00bfPonerme a cocinar? De vez en cuando&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;No, no, escribir de comida.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;No, ahora tengo temas mucho m\u00e1s interesantes. \u00bfQu\u00e9 te lleva a escribir un libro sobre el gueto de Varsovia? Yo s\u00ed s\u00e9. La obsesi\u00f3n, la culpa, la identidad y los lectores.<\/p>\n\n\n\n<p>(Se refiere a su \u00faltimo libro,&nbsp;<em>Sabemos c\u00f3mo vamos a morir,&nbsp;<\/em>un \u201creportaje hist\u00f3rico\u201d sobre un grupo de rebeldes durante la ocupaci\u00f3n nazi).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>\u00bfCu\u00e1l culpa?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;\u00a1Joder, si no tienes culpa por eso&#8230;!<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;Pero, \u00bfpor qu\u00e9 tiene culpa por el gueto de Varsovia?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.&nbsp;<\/strong>\u00bfPor qu\u00e9 no? \u00bfPor qu\u00e9 te puedes escapar de ella? \u00bfHay una parte del g\u00e9nero humano de la que no me hago responsable o qu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;No, pero no tiene que ver personalmente con usted.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;A que s\u00ed, ver\u00e1s que s\u00ed. Es algo que no hab\u00eda contado y deb\u00eda contar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;Por esa regla de tres deber\u00eda sentirse culpable por un mont\u00f3n de cosas que no ha contado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Y tengo bastantes culpas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;Qu\u00e9 autoexigencia\u2026<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;No, no. La culpa es motor.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;D\u00e9jeme que sea un poco impertinente, \u00bfel libro sobre su padre y el ciclismo nace tambi\u00e9n de la culpa?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;No, del reencuentro. Quer\u00eda volverme a sentar con pap\u00e1 a la mesa, de la manera que fuera, yo abajo de la mesa y \u00e9l arriba escribiendo. Porque nunca escribimos juntos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;Los ciclistas que menciona, Loro\u00f1o, Bahamontes&#8230; En&nbsp;<em>Alimentar a la Bestia<\/em>, Al \u00c1lvarez, poeta y editor de poes\u00eda del&nbsp;<em>Observer,<\/em>&nbsp;cuenta la historia de Mo Anthoine, un escalador brit\u00e1nico de los a\u00f1os 60 y 70. No era una primer figura de la escalada, disfrutaba el trayecto, no de llegar. Ambas lecturas hacen pensar en la \u00e9pica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.&nbsp;<\/strong>\u00c9pica y monta\u00f1ismo. En alg\u00fan momento de un libro que ya escrib\u00ed, que estoy escribiendo o que escribir\u00e9, gloso la frase de ceremonia de Edmund Hillary, el conquistador del Everest, cuando le preguntaron \u2018y, \u00bfpor qu\u00e9?\u2019 Y contest\u00f3, \u2018porque est\u00e1 ah\u00ed,&nbsp;<em>because it\u2019s there<\/em>\u2019. Y me pregunto, \u00bfbueno y el sherpa Tenzing, que fue el que lleg\u00f3 con \u00e9l a la cima? \u00c9l ya sab\u00eda que estaba ah\u00ed. Lo conquistaron dos personas no una. Tenzing ya sab\u00eda que estaba ah\u00ed, esa es una frase para la \u00e9pica europea. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la \u00e9pica? Si eres populista de izquierda como yo, tomar\u00eda el punto de vista de Tenzing. Pero no puedo tomar el punto de vista del sherpa. No soy populista de ra\u00edz profunda, no puedo ponerme a hablar a nombre de, o dentro de.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;Pero, \u00bfpor qu\u00e9 no? Si se va a investigar all\u00ed\u2026<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.&nbsp;<\/strong>\u00bfT\u00fa crees que tengo mucho tiempo como para irme al Himalaya?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>No\u2026 Pero una cosa es que no quiera y otra que no tenga tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Ni tiempo ni ganas. Y adem\u00e1s\u2026 Me desviaste otra vez. \u00bfQu\u00e9 dijo Garc\u00eda M\u00e1rquez? Dijo, \u2018uno trabaja con sus desaciertos no con sus fortunas\u2019. Si eres mal dialogador, no dialogues, si eres p\u00e9simo descriptor de paisajes urbanos, no uses paisajes urbanos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;\u00bfQuiere decir que es usted un p\u00e9simo usurpador de sherpas nepal\u00edes?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Que me resulta m\u00e1s f\u00e1cil adoptar el punto de vista imperial de Hillary, el punto de vista de la \u00e9pica europea, pero adoptarlo cr\u00edticamente. La \u00e9pica&#8230; La elecci\u00f3n de temas, el lado desde donde cuentas, el punto vista pol\u00edtico est\u00e1 ah\u00ed. No domina, ni condiciona al 100% lo que escribo, pero lo marca. Soy el que soy.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/plus.elpais.com\/newsletters\/lnp\/1\/348\"><strong>Suscr\u00edbase aqu\u00ed<\/strong><\/a>a la\u00a0<em>newsletter<\/em>\u00a0de EL PA\u00cdS M\u00e9xico y reciba todas las claves informativas de la actualidad de este pa\u00eds<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/elpais.com\/mexico\/2021-11-08\/paco-ignacio-taibo-ii-soy-un-apache-arremeto-insulto.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Excesivo, visceral, el escritor y director del Fondo de Cultura Econ\u00f3mica habla de la culpa como motor vital, de la 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