{"id":14058,"date":"2021-10-05T08:18:28","date_gmt":"2021-10-05T13:18:28","guid":{"rendered":"http:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=14058"},"modified":"2021-10-05T08:18:29","modified_gmt":"2021-10-05T13:18:29","slug":"aferrados-a-nuestros-moviles-byung-chul-han-contra-el-smartphone-como-oso-de-peluche-digital-el-pais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/aferrados-a-nuestros-moviles-byung-chul-han-contra-el-smartphone-como-oso-de-peluche-digital-el-pais\/","title":{"rendered":"Aferrados a nuestros m\u00f3viles: Byung-Chul Han contra el \u2018smartphone\u2019 como oso de peluche digital | El Pa\u00eds"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"font-size:18px\"><em>\u2018Ideas\u2019 adelanta en primicia un cap\u00edtulo del nuevo libro del fil\u00f3sofo surcoreano. En \u00e9l, el autor de \u2018La sociedad del cansancio\u2019 advierte de que esta tecnolog\u00eda convierte a los otros en objeto, y destruye la empat\u00eda<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"675\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Captura-de-Pantalla-2021-10-05-a-las-8.12.41-1024x675.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14059\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Captura-de-Pantalla-2021-10-05-a-las-8.12.41-1024x675.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Captura-de-Pantalla-2021-10-05-a-las-8.12.41-300x198.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Captura-de-Pantalla-2021-10-05-a-las-8.12.41-768x506.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Captura-de-Pantalla-2021-10-05-a-las-8.12.41-1536x1012.jpg 1536w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Captura-de-Pantalla-2021-10-05-a-las-8.12.41-2048x1350.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Varias personas usan el m\u00f3vil en una feria de empleo, en Se\u00fal en 2018. JUNG YEON-JE (AFP VIA GETTY IMAGES)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-cyan-blue-color has-text-color has-medium-font-size\"><a href=\"https:\/\/elpais.com\/autor\/byung-chul-han\/\">BYUNG-CHUL HAN<\/a> \/ EL PA\u00cdS<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/tecnologia\/2021-02-24\/euridice-cabanes-el-telefono-movil-es-una-tecnologia-de-espionaje-que-llevamos-a-todas-partes.html\">llevamos el&nbsp;<em>smartphone<\/em>&nbsp;a todas partes<\/a>&nbsp;y delegamos nuestras percepciones en el aparato. Percibimos la realidad a trav\u00e9s de la pantalla. La ventana digital diluye la realidad en informaci\u00f3n, que luego&nbsp;<em>registramos<\/em>. No hay&nbsp;<em>contacto con cosas.<\/em>&nbsp;Se las priva de su&nbsp;<em>presencia<\/em>. Ya no percibimos los&nbsp;<em>latidos materiales<\/em>&nbsp;de la realidad. La percepci\u00f3n se torna luz incorp\u00f3rea. El&nbsp;<em>smartphone<\/em>&nbsp;irrealiza el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las cosas no nos esp\u00edan. Por eso tenemos\u00a0<em>confianza<\/em>\u00a0en ellas. El\u00a0<em>smartphone,<\/em>\u00a0en cambio, no solo es un inf\u00f3mata, sino un informante muy eficiente\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/ideas\/2021-09-12\/protejamos-nuestros-datos-no-olvidemos-como-los-usaban-los-nazis.html\">que vigila permanentemente a su usuario<\/a>. Quien sabe lo que sucede en su interior algor\u00edtmico se siente con raz\u00f3n perseguido por \u00e9l. \u00c9l nos controla y programa. No somos nosotros los que utilizamos el\u00a0<em>smartphone,<\/em>\u00a0sino el\u00a0<em>smartphone<\/em>\u00a0el que nos utiliza a nosotros. El verdadero actor es el\u00a0<em>smartphone<\/em>. Estamos a merced de ese informante digital, tras cuya superficie diferentes actores nos dirigen y nos distraen.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00c1S INFORMACI\u00d3N<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/elpais.com\/ideas\/2021-03-21\/teletrabajo-zoom-y-depresion-el-filosofo-byung-chul-han-dice-que-nos-autoexplotamos-mas-que-nunca.html?rel=mas_sumario\">Teletrabajo, \u2018zoom\u2019 y depresi\u00f3n: el fil\u00f3sofo Byung-Chul Han dice que nos autoexplotamos m\u00e1s que nunca<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>El&nbsp;<em>smartphone<\/em>&nbsp;no solo tiene aspectos emancipadores. La continua accesibilidad no se diferencia en gran medida de la servidumbre. El&nbsp;<em>smartphone<\/em>&nbsp;se revela como un campo de trabajo m\u00f3vil en el que nos encerramos voluntariamente. El&nbsp;<em>smartphone<\/em>&nbsp;es tambi\u00e9n un&nbsp;<em>porn\u00f3fono<\/em>. Nos desnudamos voluntariamente. Funciona como un confesonario port\u00e1til. Prolonga el \u201cpoder\u00edo sagrado del confesonario\u201d en otra forma.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada dominaci\u00f3n tiene su particular devoci\u00f3n. El te\u00f3logo Ernst Troeltsch habla de \u201clos cautivadores objetos devocionales de la imaginaci\u00f3n popular\u201d. Estabilizan la dominaci\u00f3n al hacerla habitual y anclarla en el cuerpo. Ser devoto es ser sumiso. El&nbsp;<em>smartphone<\/em>&nbsp;se ha establecido como devocionario del r\u00e9gimen neoliberal. Como aparato de sumisi\u00f3n, se asemeja al rosario, que es tan m\u00f3vil y manejable como el&nbsp;<em>gadget<\/em>&nbsp;digital. El&nbsp;<em>like<\/em>&nbsp;es el am\u00e9n digital.&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2019\/05\/24\/ideas\/1558709847_170516.html\">Cuando damos al bot\u00f3n de \u201cMe gusta\u201d<\/a>, nos sometemos al aparato de la dominaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Plataformas como Facebook o Google son los nuevos se\u00f1ores feudales. Incansables, labramos sus tierras y producimos datos valiosos, de los que ellos luego sacan provecho. Nos sentimos libres, pero estamos completamente explotados, vigilados y controlados. En un sistema que explota la libertad, no se crea ninguna resistencia. La dominaci\u00f3n se consuma en el momento en que concuerda con la libertad.PUBLICIDAD<\/p>\n\n\n\n<p>Hacia el final de&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/ideas\/2020-10-08\/shoshana-zuboff-el-neoliberalismo-lo-ha-destrozado-todo-debemos-empezar-de-cero.html\">su libro&nbsp;<em>La era del capitalismo de la vigilancia,<\/em>&nbsp;Shoshana Zuboff<\/a>&nbsp;evoca la resistencia colectiva que precedi\u00f3 a la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn: \u201cEl muro de Berl\u00edn cay\u00f3 por muchas razones, pero, sobre todo, porque la gente de Berl\u00edn oriental se dijo: \u2018\u00a1Ya est\u00e1 bien! (\u2026) \u00a1Basta!\u2019. Tomemos esto como&nbsp;<em>nuestra<\/em>&nbsp;declaraci\u00f3n\u201d. El sistema comunista, que&nbsp;<em>suprime<\/em>&nbsp;la libertad, difiere fundamentalmente del capitalismo neoliberal de la vigilancia, que&nbsp;<em>explota<\/em>&nbsp;la libertad. Somos demasiado dependientes de la droga digital, y vivimos aturdidos por la fiebre de la comunicaci\u00f3n, de modo que no hay ning\u00fan \u201c\u00a1Basta!\u201d, ninguna voz de resistencia (\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p>El r\u00e9gimen neoliberal es en s\u00ed mismo&nbsp;<em>smart<\/em>&nbsp;(inteligente). El poder&nbsp;<em>smart<\/em>&nbsp;no funciona con mandamientos y prohibiciones. No nos hace d\u00f3ciles, sino dependientes y adictos. En lugar de quebrantar nuestra voluntad, sirve a nuestras necesidades. Quiere complacernos. Es permisivo, no represivo. No nos impone el silencio. M\u00e1s bien nos incita y anima continuamente a comunicar y compartir nuestras opiniones, preferencias, necesidades y deseos. Y hasta a contar nuestras vidas. Al ser tan amistoso, es decir,&nbsp;<em>smart,<\/em>&nbsp;hace invisible su intenci\u00f3n de dominio. El sujeto sometido ni siquiera es consciente de su sometimiento. Se imagina que es libre. El capitalismo consumado es el capitalismo del \u201cMe gusta\u201d. Gracias a su permisividad no tiene que temer ninguna resistencia, ninguna revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Dada&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2019\/03\/13\/ideas\/1552473356_743382.html\">nuestra relaci\u00f3n casi simbi\u00f3tica con el&nbsp;<em>smartphone,<\/em><\/a>&nbsp;se presume ahora que este representa un objeto de transici\u00f3n. Objeto de transici\u00f3n llama el psicoanalista Donald Winnicott a aquellas cosas que posibilitan en el ni\u00f1o peque\u00f1o una transici\u00f3n segura a la realidad. Solo por medio de los objetos de transici\u00f3n crea el ni\u00f1o un espacio de juego, un \u201cespacio intermedio\u201d en el que \u201cse relaja como si estuviera en un lugar de descanso seguro y no conflictivo\u201d. Los objetos de transici\u00f3n construyen un puente hacia la realidad, hacia el otro, que se sustrae a su fantas\u00eda infantil de omnipotencia. Desde muy temprano, los ni\u00f1os peque\u00f1os agarran objetos como los extremos de un cobertor o una almohada para llev\u00e1rselos a la boca o acariciarse con ellos. M\u00e1s adelante toman un objeto entero como una mu\u00f1eca o un peluche. Los objetos de transici\u00f3n cumplen una importante funci\u00f3n vital. Dan al ni\u00f1o una sensaci\u00f3n de seguridad. Le quitan el miedo a estar solo. Crean confianza y seguridad. Gracias a los objetos de transici\u00f3n, el ni\u00f1o se desarrolla lentamente en el mundo que lo rodea. Son las primeras cosas del mundo que estabilizan la vida de la primera infancia.<\/p>\n\n\n\n<p>El ni\u00f1o mantiene una relaci\u00f3n muy intensa e \u00edntima con su objeto de transici\u00f3n. El objeto de transici\u00f3n no debe alterarse ni lavarse. Nada tiene que interrumpir la experiencia de su cercan\u00eda. El ni\u00f1o entra en p\u00e1nico cuando extrav\u00eda su objeto querido. Aunque el objeto de transici\u00f3n es una posesi\u00f3n suya, tiene cierta vida propia. Para el ni\u00f1o se presenta como una entidad independiente y personal. Los objetos de transici\u00f3n abren un espacio&nbsp;<em>dial\u00f3gico<\/em>&nbsp;en el cual el ni\u00f1o encuentra al&nbsp;<em>otro<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando extraviamos nuestro\u00a0<em>smartphone,<\/em>\u00a0el p\u00e1nico es total. Tambi\u00e9n tenemos una relaci\u00f3n \u00edntima con \u00e9l. De ah\u00ed que no nos guste dejarlo en otras manos. \u00bfPuede entonces compararse a un objeto de transici\u00f3n? \u00bfSer\u00eda como un oso de peluche digital? Esto se contradice con el hecho de que el\u00a0<em>smartphone<\/em>\u00a0es un objeto narcisista. El objeto de transici\u00f3n encarna al otro. El ni\u00f1o habla y se acurruca con \u00e9l como si fuera otra persona. Pero nadie se arrima al\u00a0<em>smartphone<\/em>. Nadie lo percibe propiamente como un otro. A diferencia del objeto de transici\u00f3n, no representa una cosa querida que sea insustituible. Al fin y al cabo, compramos regularmente un nuevo\u00a0<em>smartphone<\/em>. (\u2026) A diferencia del objeto de transici\u00f3n, el\u00a0<em>smartphone<\/em>\u00a0es\u00a0<em>duro<\/em>. El\u00a0<em>smartphone<\/em>\u00a0no es un oso de peluche digital. M\u00e1s bien es un objeto narcisista y autista en el que uno no siente a otro, sino ante todo\u00a0<em>a s\u00ed mismo<\/em>. Como resultado, tambi\u00e9n destruye la empat\u00eda. Con el\u00a0<em>smartphone<\/em>\u00a0nos retiramos a una esfera narcisista protegida de los\u00a0<em>imponderables del otro<\/em>. Hace que la otra persona est\u00e9\u00a0<em>disponible<\/em>\u00a0al transformarla en objeto. Convierte el\u00a0<em>t\u00fa<\/em>\u00a0en un\u00a0<em>ello<\/em>. La\u00a0<em>desaparici\u00f3n del otro<\/em>\u00a0es precisamente la raz\u00f3n ontol\u00f3gica por la que el\u00a0<em>smartphone<\/em>\u00a0hace que nos sintamos solos. Hoy nos comunicamos de forma tan compulsiva y excesiva porque estamos solos y notamos un vac\u00edo. Pero esta hipercomunicaci\u00f3n no es satisfactoria. Solo hace m\u00e1s honda la soledad, porque falta la<em>\u00a0presencia del otro<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Byung-Chul Han (Se\u00fal, 1959) es fil\u00f3sofo y ensayista y da clases en la Universidad de las Artes de Berl\u00edn. Este extracto es un adelanto de \u2018No cosas. Quiebras del mundo de hoy\u2019, que publica Taurus el 7 de octubre.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Suscr\u00edbete aqu\u00ed a la &#8216;newsletter&#8217; semanal de Ideas.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/elpais.com\/ideas\/2021-10-02\/aferrados-a-nuestros-moviles-byung-chul-han-contra-el-smartphone-como-oso-de-peluche-digital.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2018Ideas\u2019 adelanta en primicia un cap\u00edtulo del nuevo libro del fil\u00f3sofo surcoreano. 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