{"id":128474,"date":"2026-08-12T10:03:01","date_gmt":"2026-08-12T16:03:01","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=128474"},"modified":"2026-08-12T10:03:02","modified_gmt":"2026-08-12T16:03:02","slug":"opinion-solidaridad-y-justicia-social-en-magnifica-humanitas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/opinion-solidaridad-y-justicia-social-en-magnifica-humanitas\/","title":{"rendered":"Opini\u00f3n | Solidaridad y justicia social en Magnifica humanitas"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"500\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Fidencio-Aguilar.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-71831\" style=\"width:266px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Fidencio-Aguilar.jpeg 500w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Fidencio-Aguilar-300x300.jpeg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Fidencio-Aguilar-150x150.jpeg 150w\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2e1a3a2401b90313040be328de3e1528\"><strong><em>Por Dr. Fidencio Aguilar V\u00edquez<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Presentaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta primera enc\u00edclica de Le\u00f3n XIV, \u00abMagnifica humanitas\u00bb, nos recuerda el valor de la persona humana en su \u00abmagn\u00edfica humanidad\u00bb, su humanidad grande y valiosa, creada por Dios y destinada a participar de su amor \u00edntimo, en lo personal y en la comuni\u00f3n fraternal con los dem\u00e1s, ya desde ahora en el tiempo y, en plenitud, en la gloria del Padre al final de los tiempos. Se trata de una dignidad de origen y de destino. Pero, dada la libertad, los seres humanos podemos construir Babel o Jerusal\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>El Papa se\u00f1ala la opci\u00f3n constante que tenemos los seres humanos de construir una sociedad sin Dios, para lo cual utiliza el pasaje b\u00edblico de la construcci\u00f3n de la Torre de de Babel (Gn 11, 1-9), donde esa pretensi\u00f3n de excluir a Dios de los proyectos humanos, termina en confusi\u00f3n de las lenguas y en falta de entendimiento, sin justicia ni fraternidad. O, bien, por otro lado, la opci\u00f3n de una sociedad donde los seres humanos hagamos presente a Dios en nuestra convivencia. La imagen es la de Nehem\u00edas reconstruyendo Jerusal\u00e9n: primero sus v\u00ednculos como pueblo, luego, f\u00edsicamente, la ciudad con la colaboraci\u00f3n de todos (Magnifica humanitas, MH 7-8).<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque no lo dice al principio sino hasta el final del cap\u00edtulo III, el Papa tambi\u00e9n alude a los dos amores que fundan dos ciudades de san Agust\u00edn. El amor a s\u00ed mismo hasta el desprecio de Dios, funda la ciudad del mundo; el amor a Dios hasta el olvido de s\u00ed, funda la ciudad de Dios (cf. MH 130 y Agust\u00edn, <em>La ciudad de Dios<\/em>, XIV, 28). Esos dos amores siguen pugnando entre s\u00ed, tanto en nuestros corazones como en las sociedades en que actualmente vivimos, tiempo de la inteligencia artificial (IA).<\/p>\n\n\n\n<p>Sentado lo anterior, podemos considerar los principios de subsidiariedad, de solidaridad y de justicia social provenientes de ese n\u00facleo fundamental cristiano trazado en la enc\u00edclica: Somos imagen de Dios, iguales ante \u00c9l, llamados a la comuni\u00f3n con \u00c9l, con los dem\u00e1s y con la creaci\u00f3n, no obstante el mal y el pecado, arraigados en nuestro tiempo y en las estructuras sociales. De ah\u00ed que esos principios de la vida social se vuelvan relevantes hoy d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La subsidiariedad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El principio de subsidiariedad, acorde con la dignidad de la persona humana, parte de la consideraci\u00f3n de que todo hombre y toda mujer son libres y responsables de participar en la construcci\u00f3n de una sociedad m\u00e1s justa y humana, es decir, de participar en la construcci\u00f3n del bien com\u00fan y de beneficiarse de \u00e9ste. As\u00ed, lo que pueden hacer por s\u00ed mismas las personas, las familias y los cuerpos sociales intermedios, no pueden ser instrumentalizados, disminuidos o excluidos por instancias superiores, como el Estado (yo a\u00f1adir\u00eda tambi\u00e9n al mercado, ya que maneja muchas din\u00e1micas de la vida actual, incluyendo la IA). Al contrario, tales instancias deben reconocer y proteger esa libertad y responsabilidad (MH 68).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, ni el Estado ni otras instancias supraestatales pueden ni deben absorber, instrumentalizar, aplastar o nulificar la libertad y la creatividad de la sociedad civil en la construcci\u00f3n conjunta del bien com\u00fan. \u201cEn una l\u00f3gica de subsidiariedad, las decisiones se toman al nivel m\u00e1s cercano posible a las personas involucradas, valorando la vida asociativa, de modo que el pueblo no se encuentre frente a decisiones ya tomadas, sino que pueda entrar en su camino de construcci\u00f3n.\u201d (MH 70).<\/p>\n\n\n\n<p>En el contexto de la era digital, el principio de subsidiariedad se torna vital. \u201cEl nivel que absorbe competencias, datos y capacidad decisional est\u00e1 constituido por empresas y plataformas, que definen condiciones de acceso, reglas de visibilidad, formas de relaci\u00f3n e incluso oportunidades econ\u00f3micas. La subsidiariedad requiere que dichos procesos no se impongan desde lo alto de modo opaco y unilateral, sino que est\u00e9n orientados al bien com\u00fan mediante la transparencia, la responsabilidad y formas reales de participaci\u00f3n (auditor\u00edas independientes, transparencia en los algoritmos, acceso equitativo a los datos, herramientas de apelaci\u00f3n).\u201d (MH 71).<\/p>\n\n\n\n<p>Dejar esas decisiones en pocas manos, al margen del bien com\u00fan global, no s\u00f3lo atenta contra el principio del destino com\u00fan de los bienes, sino tambi\u00e9n contra el principio de subsidiariedad, al dejar al margen a las comunidades menores, las familias y las personas, de las decisiones que les afectan y que les impiden participar en la construcci\u00f3n del bien com\u00fan y de beneficiarse de \u00e9ste. Dice el Papa: \u201ces necesario construir formas de cooperaci\u00f3n que respeten los diversos niveles de la comunidad mundial y los hagan corresponsables del bien com\u00fan.\u201d (MH 72).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La solidaridad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La solidaridad, por su parte, es la conciencia y la voluntad firme de que nuestro destino est\u00e1 ligado al de los dem\u00e1s y al de la creaci\u00f3n; en ese sentido, \u201cnadie se salva solo\u201d (MH 73). Y a\u00f1ade el Papa: \u201cCuando la subsidiariedad no est\u00e1 acompa\u00f1ada de la solidaridad termina por transformarse en la simple protecci\u00f3n de intereses particulares; cuando la solidaridad no est\u00e1 sostenida por la subsidiariedad, degenera en asistencialismo que no promueve la responsabilidad.\u201d (\u00cddem).<\/p>\n\n\n\n<p>La solidaridad, as\u00ed, permite que cada uno, dentro de sus posibilidades, se haga cargo \u201cde la vida y de las heridas del hermano y de la hermana\u201d (MH 74). Es, por eso mismo, un principio y una virtud. Como principio muestra la convicci\u00f3n de que \u201cel bien de cada uno pasa a trav\u00e9s del bien de los dem\u00e1s\u201d (MH 75). Como virtud es la \u201c\u00abdeterminaci\u00f3n firme y perseverante\u00bb de trabajar por el bien com\u00fan, con una atenci\u00f3n particular a los m\u00e1s d\u00e9biles.\u201d (\u00cddem). Por solidaridad, alguien es capaz de cuestionar privilegios cuando \u00e9stos impiden que alguien viva con dignidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En el contexto de la era digital, este principio, la solidaridad, \u201crequiere que las decisiones en materia de datos, algoritmos, plataformas e IA tengan en cuenta no s\u00f3lo el beneficio inmediato de algunos, sino el impacto en todos los pueblos y en las generaciones futuras.\u201d (MH 76). La solidaridad abarca el presente y el futuro para que sea completa y abarca tambi\u00e9n el globo. Bajo la conciencia de que todos somos igualmente dignos, la solidaridad abre los caminos de fraternidad, presente y futura.<\/p>\n\n\n\n<p>La justicia social<\/p>\n\n\n\n<p>La justicia social es la forma concreta, dice el Papa, de seguir a Jes\u00fas y ser fiel a su Evangelio. Es tambi\u00e9n la capacidad que tiene un orden social, econ\u00f3mico y pol\u00edtico de permitir a todos \u2014especialmente a los m\u00e1s vulnerables\u2014 vivir de manera realmente humana, sin que nadie \u201cse quede atr\u00e1s\u201d (MH 77). Esto supone mirar a \u201clos pobres, los migrantes, los refugiados, los desplazados internos, las v\u00edctimas de la violencia, las personas que viven en periferias urbanas o existenciales.\u201d (MH 78).<\/p>\n\n\n\n<p>Las injusticias que padecen nuestras sociedades, no s\u00f3lo en nuestro pa\u00eds, sino a escala mundial, no se deben s\u00f3lo a decisiones individuales, frecuentemente se trata de estructuras, mecanismos, din\u00e1micas y sistemas econ\u00f3micos y culturales que producen desigualdad y miseria casi en autom\u00e1tico, \u00abestructuras de pecado\u00bb las llam\u00f3 Juan Pablo II, que requieren una conversi\u00f3n personal y social, a fin de restablecer v\u00ednculos rotos y resarcir los da\u00f1os infligidos a personas e incluso pueblos (MH 79).<\/p>\n\n\n\n<p>En el contexto presente la justicia social exige estar atentos para que las plataformas, la IA y las nuevas din\u00e1micas digitales no generen nuevas formas de exclusi\u00f3n y de privaci\u00f3n de la libertad. Es apremiante tenerla en cuenta para detener la exclusi\u00f3n de sociedades enteras, por no decir pueblos completos, del acceso a tecnolog\u00edas b\u00e1sicas; las formas invasivas de vigilancia; el acoso, el prejuicio y la discriminaci\u00f3n de grupos sociales por la replicaci\u00f3n de algoritmos opacos que los reproducen (MH 80).<\/p>\n\n\n\n<p>Cobra especial relevancia los casos de los migrantes, refugiados y desplazados. El trato que se les da muestra el miedo o la fraternidad. Nuevamente aqu\u00ed se presenta las im\u00e1genes que el Papa da al inicio de la enc\u00edclica: Babel o la reconstrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n a partir de sus ruinas. Le\u00f3n XIV plantea dos compromisos respecto a estos grupos vulnerables: 1) Mantener su esperanza en una real integraci\u00f3n a las sociedades a las que llegan; 2) Garantizar su derecho de permanecer en sus lugares de origen en paz y seguridad, afrontando las causas profundas que los hace desear irse (MH 81).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La enc\u00edclica muestra un horizonte m\u00e1s amplio, m\u00e1s completo, m\u00e1s detallado sobre c\u00f3mo seguir a Jes\u00fas en nuestro tiempo. La subsidiariedad, la solidaridad son principios sociales que, junto con la justicia social y la paz, han de conducirnos al bien com\u00fan, siempre y cuando reconozcamos la dignidad humana de toda persona, sobre todo de los m\u00e1s vulnerables. As\u00ed, podremos superar la polarizaci\u00f3n y vitalizar el tejido social de nuestras comunidades, con v\u00ednculos afectivos, significativos, de convivencia y de logros comunes. Podemos hacerlo desde los \u00e1mbitos en que vivimos y trabajamos.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>+ OPINI\u00d3N : Las opiniones expresadas son responsabilidad del autor<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Dr. Fidencio Aguilar V\u00edquez Presentaci\u00f3n Esta primera enc\u00edclica de Le\u00f3n XIV, \u00abMagnifica humanitas\u00bb, nos recuerda el valor de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":71831,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8,22],"tags":[52249,49349],"class_list":["post-128474","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","category-opinion-invitada","tag-enciclica-leon-xiv","tag-magnifica-humanitas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/128474","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=128474"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/128474\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":128475,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/128474\/revisions\/128475"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/71831"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=128474"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=128474"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=128474"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}