{"id":125701,"date":"2026-07-01T08:40:00","date_gmt":"2026-07-01T14:40:00","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=125701"},"modified":"2026-07-01T08:40:04","modified_gmt":"2026-07-01T14:40:04","slug":"laszlo-krasznahorkai-premio-nobel-de-literatura-el-mundo-entero-de-la-literatura-esta-perdido-para-siempre-desaparecera-la-lectura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/laszlo-krasznahorkai-premio-nobel-de-literatura-el-mundo-entero-de-la-literatura-esta-perdido-para-siempre-desaparecera-la-lectura\/","title":{"rendered":"L\u00e1szl\u00f3 Krasznahorkai, premio Nobel de Literatura: \u00abEl mundo entero de la literatura est\u00e1 perdido para siempre, desaparecer\u00e1\u00bb | La Lectura"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-pale-cyan-blue-background-color has-background has-medium-font-size\">Apocal\u00edptico y visionario, el Nobel de Literatura h\u00fangaro celebra con esperanza la derrota de Viktor Orb\u00e1n y el cambio pol\u00edtico en su pa\u00eds. \u00abComo en el siglo XIX, ha sido la juventud h\u00fangara la que ha salvado al pa\u00eds\u00bb. Dentro de unos meses publicar\u00e1 la ir\u00f3nica &#8216;La seguridad de la naci\u00f3n h\u00fangara&#8217;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"910\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/17821345791483-910x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-125702\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/17821345791483-910x1024.jpeg 910w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/17821345791483-267x300.jpeg 267w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/17821345791483-768x864.jpeg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/17821345791483.jpeg 1200w\" sizes=\"(max-width: 910px) 100vw, 910px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El premio Nobel de Literatura, L\u00e1szl\u00f3 Krasznahorkai | Bego\u00f1a Rivas<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9e9731bf244f6e35cb1c72a3065accc7\"><strong>Cristina Taglietti (Corriere de lla Sera) \/ La Lectura<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfA qu\u00e9 teme hoy&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/la-lectura\/2026\/04\/27\/69ea5c6c21efa0d5188b4588.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">L\u00e1szl\u00f3 Krasznahorkai<\/a>?<strong>&nbsp;\u00abA que nada cambie\u00bb<\/strong>, responde el escritor h\u00fangaro, ganador del Premio Nobel de Literatura 2025, vestido con ropa de colores claros y un sombrero panam\u00e1, elegante y afable en el bar de un hotel hist\u00f3rico de Trieste, donde pasa largas temporadas, igual que en Alemania.<\/p>\n\n\n\n<p>A finales de febrero visit\u00f3 Barcelona para saldar cuentas por el viaje aplazado el pasado oto\u00f1o al calor de la concesi\u00f3n del galard\u00f3n de la Academia sueca. Justo por esas fechas, en noviembre, public\u00f3 en Hungr\u00eda su \u00faltimo libro,<em>&nbsp;A magyar nemzet biztons\u00e1ga<\/em>&nbsp;(<em>La seguridad de la naci\u00f3n h\u00fangara<\/em>), publicado en su pa\u00eds por la editorial Magvet y que Acantilado traducir\u00e1 en Espa\u00f1a pr\u00f3ximamente. En su pa\u00eds,<strong>&nbsp;el largo mandato de Viktor Orb\u00e1n termin\u00f3 en derrota el pasado 12 de abril<\/strong>, y el ascenso de P\u00e9ter Magyar marca el comienzo de una discontinuidad. Es dif\u00edcil no partir de ah\u00ed, de la posibilidad de archivar un imaginario pol\u00edtico que ha redefinido la relaci\u00f3n entre individuo, poder y naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Krasznahorkai (Gyula, 1954) siempre ha contrarrestado esa imaginer\u00eda con un estilo radical, resistente a cualquier simplificaci\u00f3n:&nbsp;<em>La seguridad de la naci\u00f3n h\u00fangara<\/em>&nbsp;no comenta los acontecimientos actuales, se distancia de ellos, pero de alguna manera los precede y los supera.&nbsp;<strong>El t\u00edtulo sugiere un panfleto o un ensayo, pero es s\u00f3lo una peque\u00f1a pista falsa<\/strong>, nada ingenua, colocada al comienzo de una novela cuyo protagonista es Andr\u00e1s Papp, un entom\u00f3logo gentil y solitario, marcado por un defecto f\u00edsico, que desde ni\u00f1o ha elegido el mundo de las mariposas como su h\u00e1bitat \u00abporque no pican, no muerden\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya adulto, contin\u00faa su investigaci\u00f3n en el Museo H\u00fangaro de Historia Natural, en medio de una maquinaria burocr\u00e1tica sin sentido que, en cierto momento, le encarga idear una estrategia para promover el orgullo nacional a trav\u00e9s de los lepid\u00f3pteros. Entonces entra en escena un hombre extra\u00f1o, un escritor con un nombre impronunciable, L\u00e1szl\u00f3 Krasznahorkai, que se acerca a Papp y quiere sonsacar al entom\u00f3logo, bas\u00e1ndose en sus conocimientos cient\u00edficos,&nbsp;<strong>cu\u00e1l es el sentido de la vida y del proceso natural que la anima<\/strong>. Es decir: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 la vida quiere tanto vivir?\u00bb, pregunta.<\/p>\n\n\n\n<p>Final del formulario<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 tienen que ver realmente las mariposas con la seguridad nacional? \u00bfC\u00f3mo enlaza ambas cosas?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En las \u00faltimas p\u00e1ginas del libro se habla de nuestra imagen de la realidad, diciendo que est\u00e1 tan alejada de ella como, por ejemplo, la supuesta seguridad de Hungr\u00eda frente a las mariposas. Es un punto de vista un tanto ir\u00f3nico, que pone de relieve c\u00f3mo hoy en d\u00eda, si escuchas la televisi\u00f3n o la radio, oir\u00e1s casi exclusivamente noticias pol\u00edticas sobre Hungr\u00eda. As\u00ed que el t\u00edtulo se refiere a esta imagen politizada del pa\u00eds. Obviamente, est\u00e1 dirigido a los europeos del Este, no a los espa\u00f1oles. Sin embargo, la cuesti\u00f3n es esta: Hungr\u00eda es mucho m\u00e1s que pol\u00edtica. Cuando digo que ustedes, los espa\u00f1oles, siempre parecen muy felices, suelen decirme: \u00abEso es porque nunca nos has o\u00eddo hablar y discutir de pol\u00edtica\u00bb. Pero s\u00ed que lo he hecho, y tambi\u00e9n he notado que cuando parece que est\u00e1n a punto de estallar siempre hay alguien que dice: \u00abVale, venga, hablemos de cosas serias\u00bb. Y normalmente las cosas serias son: \u00ab\u00bfSe le echa o no se le echa cebolla a la tortilla de patata?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfY no ocurre lo mismo en su pa\u00eds?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No, en Hungr\u00eda una discusi\u00f3n pol\u00edtica llega al punto del odio. Adem\u00e1s, entre quienes discuten siempre hay una mezcla de cobard\u00eda, desagrado y exageraci\u00f3n. Uno se imagina que los h\u00fangaros siempre caminan como si estuvieran en un pantano, con los zapatos llenos de barro, con pasos pesados y lentos. Pero ahora, a partir del 12 de abril, debo rectificar. Al hablar de \u00abh\u00fangaros\u00bb debemos restar a los j\u00f3venes que ganaron estas elecciones para nosotros. A mediados del siglo XIX, entre 1848 y 1849, hubo una ola de revoluciones en toda Europa. En Hungr\u00eda, comenz\u00f3 precisamente con los j\u00f3venes, tanto que a aquellos h\u00e9roes de entonces los llamaron, y a\u00fan los llamamos, \u00abla juventud de marzo\u00bb, porque el levantamiento estall\u00f3 el 15 de marzo. Y as\u00ed, tanto ahora como en el futuro, quiero agradecer a la juventud de abril por estos maravillosos e impactantes resultados electorales, pues igual que ocurri\u00f3 entonces ha sido la juventud h\u00fangara la que ha salvado al pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfCambiar\u00e1n las cosas tan significativamente tras la proclamaci\u00f3n de Magyar como primer ministro?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Habr\u00e1 diferencias fundamentales e importantes. Quienes est\u00e9n al mando, sin duda, reintegrar\u00e1n a Hungr\u00eda a Europa. Por supuesto, tambi\u00e9n debemos ver cu\u00e1ntos, y por cu\u00e1nto tiempo seguir\u00e1n este camino europeo. En Hungr\u00eda quedan aproximadamente dos millones de partidarios del gobierno anterior, cada vez menos, porque obviamente, cuando se pierde, las cifras disminuyen. Digamos que un mill\u00f3n y medio seguir\u00e1 viviendo en el pa\u00eds, consciente de c\u00f3mo durante a\u00f1os las autoridades les han mentido con crueldad y arrogancia. As\u00ed pues, aunque los \u00abj\u00f3venes de abril\u00bb corren con ligereza hacia Europa, todav\u00eda hay un mill\u00f3n y medio de personas que a\u00fan tienen los zapatos llenos de barro y siguen arrastr\u00e1ndose lenta y pesadamente. El partido Fidesz de Orb\u00e1n ten\u00eda un lema que dec\u00eda algo as\u00ed como: \u00abNo dejaremos a nadie en el camino\u00bb. Ahora, estos j\u00f3venes de abril, mientras corren con ligereza, les dir\u00e1n a quienes luchan con los zapatos llenos de barro: \u00abQuienes no vengan se quedar\u00e1n atr\u00e1s\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Palabras como seguridad y naci\u00f3n se repiten con mucha frecuencia en los debates que tienen lugar en diversos pa\u00edses de Europa, \u00bfqu\u00e9 opina de esto?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es verdad que el lenguaje se ha manipulado y tergiversado en todas partes, como sugiere. Sin embargo, lo ocurrido recientemente en Polonia, lo que est\u00e1 sucediendo en la Rep\u00fablica Checa [se refiere al giro a la derecha de ambos Estados en 2025] pero, sobre todo, ahora en Hungr\u00eda refuerza claramente la necesidad de avanzar en esta direcci\u00f3n. Es una se\u00f1al de esperanza para toda Europa: significa que, incluso en una situaci\u00f3n tan cr\u00edtica, existe la posibilidad de retomar el buen camino. Ahora s\u00f3lo nos queda actuar con la sociedad h\u00fangara y tratar de preservar ese camino.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Vayamos al origen de esta nueva novela. Del personaje de L\u00e1szl\u00f3 Krasznahorkai se dice que el proceso literario se desarrollaba principalmente en su mente: \u00abPor lo general, alguien o algo ven\u00eda y lo tocaba por detr\u00e1s, le llegaba una imagen, una figura humana silenciosa o incluso un simple gesto, cosas as\u00ed, a las que \u00e9l llamaba &#8216;impulsos indirectos'\u00bb. \u00bfC\u00f3mo se convirti\u00f3 en personaje de un libro suyo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En realidad, esto es lo \u00fanico que podr\u00eda aplicarse a m\u00ed de todo el Krasznahorkai del libro. Siempre he tratado de evitar responder a la pregunta: \u00ab\u00bfC\u00f3mo escribes?\u00bb. A veces, cuando no quer\u00eda parecer completamente loco diciendo cosas graciosas o extra\u00f1as, he encontrado esta explicaci\u00f3n: escribo en mi cabeza, como hac\u00eda el poeta alem\u00e1n H\u00f6lderlin. En realidad, esta es una pregunta extremadamente privada, como si alguien me preguntara con qu\u00e9 frecuencia me cambio los calcetines. Sin embargo, he tenido que pensar bien una respuesta ya que me lo preguntan a menudo, as\u00ed que vamos all\u00e1. Es un poco como si, en este espacio de no existencia, llegaran im\u00e1genes de personajes particulares, extra\u00f1os, fascinantes, con frases o fragmentos de frases. Estoy caminando, por ejemplo, por Trieste, por Via Mazzini, y en cierto punto me digo a m\u00ed mismo, bueno, casi llego a la estaci\u00f3n donde hay una helader\u00eda famosa y muy buena -hay mucha discusi\u00f3n en Trieste sobre cu\u00e1l es la mejor de la ciudad- y veo a este se\u00f1or Papp caminando a mi lado. Pasa a mi lado y su problema f\u00edsico llama mi atenci\u00f3n, tanto que la helader\u00eda pasa a un segundo plano. Su forma de caminar refleja todo su destino.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00abComo mis libros siempre han sido un fracaso, he intentado compensarlo cada vez escribiendo otro mejor. Espero poder dejar de escribir alg\u00fan d\u00eda, pero no s\u00e9 si lo lograr\u00e9 nunca\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfY es entonces cuando surge la literatura? \u00bfC\u00f3mo ocurre este proceso?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Digamos que de estos fragmentos de frases surge una palabra que se vuelve particularmente importante, me quita la paz y, con el tiempo, atrae otras palabras y se convierte en una frase, en una melod\u00eda, en una pieza musical. Se hace cada vez m\u00e1s larga y cuando siento que est\u00e1 completa, empiezo a escribirla. As\u00ed pues, llega a m\u00ed y mi \u00fanica tarea es escribir a Andr\u00e1s Papp dentro de nuestra realidad. Su estado tambi\u00e9n trae consigo otros personajes. Entre ellos, en esta ocasi\u00f3n, L\u00e1szl\u00f3 Kraszanahorkai, que no es igual que yo, obviamente, sino una versi\u00f3n l\u00fadica de m\u00ed. A trav\u00e9s de \u00e9l puedo contar muchas cosas que no dir\u00eda por modestia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Como, por ejemplo, esa gran pregunta de la novela: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 la vida quiere vivir tanto?\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A m\u00ed tambi\u00e9n me interesa mucho esa cuesti\u00f3n as\u00ed que, sin duda, es un v\u00ednculo entre el personaje y yo. Y como yo tambi\u00e9n lucho por encontrar una respuesta a esto desde hace a\u00f1os, me divierte un poco ver que ni siquiera el escritor de mi libro, que cree poder hallarla en el entom\u00f3logo -es decir, en la ciencia-, la consigue. Obviamente, nada es completamente aleatorio en este libro. El hecho de que este cient\u00edfico sea entom\u00f3logo y de que exista una discrepancia entre su condici\u00f3n f\u00edsica y la belleza et\u00e9rea de las mariposas que estudia no es casualidad. Y, obviamente, espero que el lector tambi\u00e9n capte el paralelismo entre esta ligereza, esta gracia de las mariposas con su vida y muerte ef\u00edmeras, y la gravedad de la pregunta humana que, un poco como las mariposas, de ser una cuesti\u00f3n seria se vuelve ligera y casi insignificante al final.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Entre el escritor y el entom\u00f3logo termina surgiendo una amistad, \u00bfpor qu\u00e9?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La confianza de Andr\u00e1s ha sido traicionada muchas veces a lo largo del tiempo, incluso por su apariencia. Ha sufrido muchas decepciones, pero logra creer que este hombre busca su amistad, no s\u00f3lo la respuesta a su pregunta. La amistad es un tema recurrente en todos mis libros: dos personajes aparentemente muy distantes; uno lo cree todo, el otro nada; uno conf\u00eda, el otro no. Y, sin embargo, de alguna manera, se crea entre ellos un afecto que podemos llamar amistad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Krasznahorkai personaje se presenta ante Papp dici\u00e9ndole que quiere escribir su \u00faltimo libro. El mismo d\u00eda en que usted gan\u00f3 el Premio Nobel, hace unos meses, se corri\u00f3 la voz de que realmente quer\u00eda dejar de escribir. \u00bfQu\u00e9 hay de cierto en ese rumor?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En realidad, es una frase que he repetido despu\u00e9s de cada uno de mis libros, ya desde los a\u00f1os 80, s\u00f3lo que la primera vez la oyeron pocos, ahora muchos m\u00e1s. En mi vida quer\u00eda hacer el bien, \u00a1no escribir! Y pensaba que si escrib\u00eda un buen libro, parar\u00eda. Pero como mis libros siempre han sido un fracaso, he intentado compensarlo cada vez escribiendo otro mejor, siempre con la idea de abandonarlo definitivamente. As\u00ed que puedo decir que realmente espero poder dejar de escribir alg\u00fan d\u00eda, pero no s\u00e9 si lo lograr\u00e9 nunca.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Habla de hacer el bien, \u00bfqu\u00e9 quer\u00eda ser de ni\u00f1o?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Depende. Cada mes ten\u00eda ideas diferentes; me interesaba todo. De ni\u00f1o, una costumbre hac\u00eda suspirar a mis padres: me encantaba el olor a gasolina. En aquella \u00e9poca, los coches en Hungr\u00eda ten\u00edan un olor a di\u00e9sel terrible. Mi padre dec\u00eda: \u00abQuiz\u00e1s se haga ingeniero y consiga que estos gases de escape huelan menos&#8230;\u00bb. Yo quer\u00eda ser pintor, astronauta, cuidar caballos y otras cosas. Y en cambio, bueno, lo que sali\u00f3 es quien soy ahora. Pero la m\u00fasica siempre me ha acompa\u00f1ado. Tocaba el piano -free jazz americano, Thelonious Monk&#8230;- y hasta los 17 a\u00f1os incluso toqu\u00e9 en un grupo de beat: Cream, Hendrix, los Rolling Stones&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00ab\u00bfMe pregunta si me gusta mi obra? s\u00e9 que he ganado el premio nobel pero a\u00fan no me lo creo. No considero que nada de lo que he escrito merezca estar en el olimpo de la literatura\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Volviendo al tema de abandonar la escritura: el problema, como dice la novela, es que incluso el silencio debe decir algo, \u00bfno?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si entras en cualquier librer\u00eda te das cuenta de la alarmante cantidad de libros de mala calidad que existen, mal escritos y sin inter\u00e9s. Y no me refiero s\u00f3lo a Espa\u00f1a; es un problema en Estados Unidos, por no hablar de Asia. \u00bfCu\u00e1ntos de estos vol\u00famenes tienen alg\u00fan valor? \u00bfY cu\u00e1ntos leen libros valiosos? Hasta la d\u00e9cada de 1960 la literatura era un factor capaz de influir en la sociedad. A partir de la d\u00e9cada de 1970, perdi\u00f3 r\u00e1pidamente esta capacidad. Piensa en los j\u00f3venes de hoy: \u00bfcu\u00e1ntos de ellos todav\u00eda saben leer? Y entre los que saben, \u00bfcu\u00e1ntos minutos pueden dedicar a la lectura? Estamos presenciando un cambio: hoy, la literatura es simplemente el signo de una crisis social. Es una despedida: adi\u00f3s, fue una hermosa historia que abarc\u00f3 miles de a\u00f1os, pero ahora, adi\u00f3s. Muchos creen que la literatura sobrevivir\u00e1 heroicamente. No tienen en cuenta que antes de la escritura, la humanidad ya exist\u00eda. Lo que pido en mis oraciones a San Justo es que, al menos, el hombre no olvide c\u00f3mo hablar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfDebemos entender entonces su estilo de escritura mel\u00f3dico y fluido, con pasajes largos e hipn\u00f3ticos, un intento de resistencia ante esta simplificaci\u00f3n contempor\u00e1nea que comenta?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Realmente no puedo responder a eso porque surgi\u00f3 de forma completamente natural. Desde que empec\u00e9 a escribir utilic\u00e9 frases largas, et\u00e9reas y con un estilo que recordaba al lat\u00edn. Empec\u00e9 a escribir bastante tarde; desde mi adolescencia hasta los veintitantos, siempre estuve involucrado en la m\u00fasica. Pensaba en componer, as\u00ed que cuando sent\u00ed la necesidad de escribir ya ten\u00eda ese estilo musical que me caracteriza hoy.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tomemos como una provocaci\u00f3n eso de que todos sus libros sean fracasos. \u00bfHay al menos uno al que le tenga especial cari\u00f1o?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No, de verdad, no es una provocaci\u00f3n. \u00bfMe pregunta si me encantan mis propios libros? No. Hay otros que para m\u00ed s\u00ed que representan los pilares del Olimpo de la literatura global, pero desde luego ah\u00ed no entra ninguno de los que yo he creado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pero sabe que la Academia Sueca y, evidentemente, muchos lectores no opinan as\u00ed, \u00bfno?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por decirlo brevemente, s\u00e9 que he ganado el Premio Nobel de Literatura pero a\u00fan no me lo creo. Muchos de los que lo han recibido antes que yo, como Samuel Beckett, est\u00e1n en este Olimpo que le digo, y me cuesta imaginarme entre ellos. Digamos que, normalmente, para contemplarlos ten\u00eda que alzar la cabeza, como si mirara al cielo. Y ahora mi cabeza est\u00e1 en esta posici\u00f3n. S\u00f3lo puedo decir que mis libros aspiran a la belleza, y si el comit\u00e9 del Nobel, inesperadamente, consider\u00f3 que esta aspiraci\u00f3n merec\u00eda el galard\u00f3n, creo que fue una decisi\u00f3n valiente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfY qui\u00e9nes, adem\u00e1s de Kafka o Dostoievski, hay en ese Olimpo que hayan alimentado su inspiraci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Retrocedamos a\u00fan m\u00e1s. Homero, claro, e incluso Jenofonte. Tomemos la An\u00e1basis: ya a un tercio de su lectura me di cuenta de que no es un tratado hist\u00f3rico, sino una novela. Leerla fue una experiencia impactante. Tambi\u00e9n podr\u00eda mencionar a Dante o a Cervantes, y no porque hablemos de Espa\u00f1a. No se trata solo de autores, sino tambi\u00e9n de personajes, por ejemplo, Myshkin, el idiota de Dostoievski, que para m\u00ed, es una persona en mi vida, est\u00e1 presente en nuestra realidad, en nuestro d\u00eda a d\u00eda. Podr\u00eda decir lo mismo de algunos personajes de Kafka y de muchos, muchos otros. Y vamos a perder todo esto&#8230; S\u00e9 que lo que venga despu\u00e9s podr\u00eda ser igual de rico, fant\u00e1stico y hermoso, ya hay muchas personas que viven esa vida sin literatura, pero me parece terrible.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfEntonces est\u00e1 convencido de que todo este acervo se perder\u00e1 para siempre? \u00bfNo hay soluci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El mundo entero de la literatura est\u00e1 perdido para siempre, desaparecer\u00e1, ahora mismo no tengo ninguna esperanza de que, tal como lo conocemos, sobreviva. Por eso tambi\u00e9n creo que los mejores logros literarios son aquellos en los que el escritor se despide, se marcha. Como dije antes, mi esperanza es que al menos la capacidad de comunicarse permanezca intacta, que incluso si el primer gesto de una persona al conocer a alguien es golpearlo en la cabeza, antes de hacerlo, deber\u00eda decir: \u00abTe voy a golpear en la cabeza ahora\u00bb. Y quiz\u00e1s eso genere una conversaci\u00f3n, quiz\u00e1s la otra persona responda: \u00abVamos, no hagas eso&#8230;\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfRealmente es tan pesimista?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El pesimista ve las cosas peor de lo que son, el optimista las ve mejor. Yo no encajo en ninguna de las dos categor\u00edas, s\u00f3lo soy realista. Pero la situaci\u00f3n es desesperada, desde luego.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/la-lectura\/2026\/06\/29\/6a355169e4d4d847708b45d6.html\">https:\/\/www.elmundo.es\/la-lectura\/2026\/06\/29\/6a355169e4d4d847708b45d6.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Apocal\u00edptico y visionario, el Nobel de Literatura h\u00fangaro celebra con esperanza la derrota de Viktor Orb\u00e1n y el cambio pol\u00edtico [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":125702,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[50767,50766],"class_list":["post-125701","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-el-mundo-de-la-literatura-perdido","tag-premio-nobel-literatura-laszlo-krasznahorkai"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/125701","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=125701"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/125701\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":125703,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/125701\/revisions\/125703"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/125702"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=125701"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=125701"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=125701"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}