{"id":125613,"date":"2026-06-30T11:01:47","date_gmt":"2026-06-30T17:01:47","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=125613"},"modified":"2026-06-30T11:02:12","modified_gmt":"2026-06-30T17:02:12","slug":"opinion-el-loco-de-dios-en-el-fin-del-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/opinion-el-loco-de-dios-en-el-fin-del-mundo\/","title":{"rendered":"Opini\u00f3n | \u00abEl loco de Dios en el fin del mundo\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"500\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Fidencio-Aguilar.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-125614\" style=\"width:256px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Fidencio-Aguilar.jpeg 500w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Fidencio-Aguilar-300x300.jpeg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Fidencio-Aguilar-150x150.jpeg 150w\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2e1a3a2401b90313040be328de3e1528\"><strong><em>Por Dr. Fidencio Aguilar V\u00edquez<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cA mi hijo Pablo Noel, mi primog\u00e9nito, por su cumplea\u00f1os y su santo, san Pablo, ap\u00f3stol de los gentiles.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Este&nbsp;<strong>libro&nbsp;<\/strong>es una&nbsp;<strong>rareza con fuertes dosis de belleza<\/strong>. No es una biograf\u00eda, aunque detalla pasajes de la vida del&nbsp;<strong>papa Francisco<\/strong>&nbsp;o, mejor dicho, de&nbsp;<strong>Jorge Bergoglio<\/strong>, o de ambos. No es una cr\u00f3nica, aunque el horizonte es la visita del Papa a Mongolia en 2023. Tampoco es un ensayo, aunque el autor,&nbsp;<strong>Javier Cercas<\/strong>, introduzca reflexiones de diverso tipo en torno a un prop\u00f3sito central: Preguntarle al papa Francisco si su&nbsp;<strong>madre&nbsp;<\/strong>tiene raz\u00f3n al sostener que, despu\u00e9s de muerta,&nbsp;<strong>volver\u00e1 a ver<\/strong>&nbsp;a su difunto esposo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es una mezcla rara, pero bien lograda, de todos esos estilos literarios, aunque es m\u00e1s. Ese&nbsp;<em>plus<\/em>&nbsp;conecta dos cosas: por un lado,&nbsp;<strong>retrata muy bien al Papa<\/strong>, aunque deja al final el perfil de ese retrato; por otro lado, rese\u00f1a muy bien las&nbsp;<strong>obsesiones del autor<\/strong>. El libro, por eso, vincula al autor,&nbsp;<strong>un loco sin Dios<\/strong>, o sea, un ateo militante, con otro loco, el loco de Dios, el papa Francisco, que es capaz de ir al fin del mundo, en este caso a Mongolia, donde hay una comunidad de apenas 1, 500 cat\u00f3licos.&nbsp;<strong>Dos locuras<\/strong>&nbsp;que se encuentran.<\/p>\n\n\n\n<p>Como todo libro, \u00e9ste es un bosque y, para no perderse, hay que ir dejando pistas, datos, elementos para un feliz regreso. No se trata s\u00f3lo de una excursi\u00f3n, sino tambi\u00e9n de una&nbsp;<strong>incursi\u00f3n&nbsp;<\/strong>en la cual se traen algunos elementos para compartir y poner en la mesa, a fin de animar a que otros emprendan esa excursi\u00f3n-incursi\u00f3n de&nbsp;<strong>leer el libro de Cercas<\/strong>. Aunque mi prop\u00f3sito inicial haya sido hacer un buen resumen, a fin de ahorrar la lectura del libro, eso no ser\u00e1 posible por la rareza que he mencionado.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Padres con Autoridad\" width=\"422\" height=\"750\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/BzaRiX9rV00?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1les son las\u00a0<strong>obsesiones<\/strong>\u00a0del autor? En realidad s\u00f3lo es una:\u00a0<strong>tratar de comprender<\/strong>\u00a0lo que su madre, desde la muerte de su esposo (o sea el padre de Cercas), hab\u00eda venido afirmando: Que, una vez fallecida ella,\u00a0<strong>volver\u00eda a ver a su esposo<\/strong>\u00a0en la eternidad, en la resurrecci\u00f3n de la carne. Esa convicci\u00f3n materna no es la del autor, \u00e9ste ha\u00a0<strong>perdido la fe<\/strong>\u00a0desde los catorce a\u00f1os, pero ha vivido en\u00a0<strong>entornos cat\u00f3licos<\/strong>: familia, escuela, sociedad. Sin fe, como el cura de\u00a0<em>San Manuel Bueno M\u00e1rtir<\/em>, de Unamuno, puede hacer el bien.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, aprovechando la&nbsp;<strong>propuesta de Lorenzo Fazzini<\/strong>, de la Librer\u00eda&nbsp;<strong>Editrice Vaticana<\/strong>&nbsp;(LEV), de hacer un libro sobre el Papa, la Iglesia y\/o el viaje a Mongolia, el autor quiere hacerle al&nbsp;<strong>mism\u00edsimo Francisco<\/strong>&nbsp;la pregunta sobre la convicci\u00f3n de su madre. Este parece ser el hilo conductor de toda la aventura y de los vericuetos en que se enfrasca el autor: se entrevista con&nbsp;<strong>diversos jefes del Vaticano<\/strong>, con alg\u00fan amigo del Papa, con vaticanistas durante el viaje mencionado y con algunos cat\u00f3licos mongoles.<\/p>\n\n\n\n<p>En todas estas conversaciones, adem\u00e1s de la&nbsp;<strong>figura de Jes\u00fas y del Papa<\/strong>, una y otra vez, emerge la pregunta sobre la&nbsp;<strong>vida eterna<\/strong>&nbsp;y la&nbsp;<strong>resurrecci\u00f3n de la carne<\/strong>&nbsp;como n\u00facleo, o uno de los n\u00facleos de la fe cristiana cat\u00f3lica. En una de las entrevistas, con el&nbsp;<strong>cardenal \u201cTucho\u201d Fern\u00e1ndez<\/strong>, del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el n\u00facleo que \u00e9ste plantea es el&nbsp;<strong>amor.<\/strong>&nbsp;Y claro, por amor, Jes\u00fas, el Se\u00f1or, vino a dar precisamente la vida en abundancia, ya presente de alguna manera desde ahora, y completa en la eternidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay dos entrevistas que llamaron mi atenci\u00f3n: Una con&nbsp;<strong>Antonio Spadaro<\/strong>, de&nbsp;<em>La Civilt\u00e0 Cattolica<\/em>; la otra con el&nbsp;<strong>cardenal-poeta Jos\u00e9 Tolentino<\/strong>, del Dicasterio de la Cultura y la Educaci\u00f3n. Uno le muestra que el Papa, como buen jesuita, usa el discernimiento para encontrar lo que Dios quiere en la historia, en las circunstancias presentes:&nbsp;<strong>la verdad de Dios en la vida de uno<\/strong>. El otro, con un poema de Cesaryni (<em>Al final lo que importa es no tener miedo: cerrar los ojos frente al precipicio<\/em>), le muestra la intuici\u00f3n de la fe.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya en Mongolia, durante el viaje papal, el autor tiene diversos encuentros, tanto con los misioneros como con los cat\u00f3licos de aquel pa\u00eds. Le llaman la atenci\u00f3n la entrega&nbsp;<strong>del padre Ernesto<\/strong>&nbsp;y de sus compa\u00f1eros y compa\u00f1eras. Tiene una conversaci\u00f3n con un matrimonio mongol y le pregunta a la pareja sobre la resurrecci\u00f3n de la carne y la vida eterna. La respuesta es curiosa, pero no insensata: La&nbsp;<strong>fe tiene que madurar<\/strong>, como todo proceso de crecimiento, pues \u201chay algo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1\u201d de toda comprensi\u00f3n. (1)<\/p>\n\n\n\n<p>En una pl\u00e1tica con una religiosa, la&nbsp;<strong>hermana Francesca Allasia<\/strong>, de origen italiano, pero ya radicada en Ul\u00e1n Bator, le pregunta sobre su vocaci\u00f3n. Ella le platica sus inquietudes vocacionales. Al verla tan joven,&nbsp;<strong>Cercas<\/strong>&nbsp;recuerda un poema de Wislawa Szymborska:&nbsp;<em>\u00abS\u00e9 que nada me justificar\u00e1 mientras viva\/, porque yo misma soy mi propio obst\u00e1culo\u00bb<\/em>. (2) M\u00e1s adelante, la religiosa resume:&nbsp;<em>\u201cYo siempre sent\u00ed que mi coraz\u00f3n quer\u00eda dimensiones grandes\u2026 Tan grandes como el mundo\u2026\u201d.<\/em>&nbsp;(3)<\/p>\n\n\n\n<p>En torno a la&nbsp;<strong>misa&nbsp;<\/strong>que celebr\u00f3 el&nbsp;<strong>Papa<\/strong>&nbsp;el 3 de septiembre de 2023, el&nbsp;<strong>autor<\/strong>&nbsp;<strong>escribe<\/strong>: \u201c<em>Lo esencial, sin embargo, es la homil\u00eda del papa, el mejor discurso que le he o\u00eddo pronunciar. Aunque en realidad no es un discurso: es un poema; m\u00e1s precisamente: un poema de amor, m\u00e1s precisamente todav\u00eda: un poema de amor divino, un poema m\u00edstico.\u201d&nbsp;<\/em>(4) El&nbsp;<strong>Papa<\/strong>&nbsp;hab\u00eda hablado sobre el&nbsp;<strong>salmo 63<\/strong>&nbsp;(\u201cmi alma tiene sed de ti\u201d) y la cita evang\u00e9lica del seguimiento de Jes\u00fas: perder la vida para encontrarla (Mt 16, 24-25).<\/p>\n\n\n\n<p>Tal mensaje, reflexiona&nbsp;<strong>Cercas<\/strong>, sin duda alienta a los misioneros liderados por el&nbsp;<strong>padre Ernesto<\/strong>&nbsp;y por el&nbsp;<strong>cardenal Marengo<\/strong>. Es una comunidad peque\u00f1a, apenas 1,500 cat\u00f3licos en medio de 3 millones 500 mil habitantes; una&nbsp;<strong>periferia<\/strong>&nbsp;que permitir\u00e1 ver mejor lo que, a veces, no se ve en los n\u00facleos, en los&nbsp;<strong>grandes centros de la fe cat\u00f3lica<\/strong>. Al final, ocurre, sin embargo, lo que vaticinaban los vaticanistas: un mensaje a China. De la mano de dos prelados em\u00e9ritos chinos,&nbsp;<strong>Francisco<\/strong>&nbsp;dice lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cQuisiera aprovechar la presencia de estos dos hermanos para mandar un saludo al noble pueblo chino \u2014dice\u2014. A todos les deseo lo mejor. Seguid adelante. Progresad. Y a los cat\u00f3licos chinos les pido sean buenos cristianos y buenos ciudadanos.\u201d<\/em>&nbsp;(5)<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos se quedan pasmados \u2014el padre Ernesto, Fazzini, algunos vaticanistas, Cercas\u2014, como si hubieran recibido un balde de agua fr\u00eda. Pareciera que<strong>&nbsp;Mongolia<\/strong>&nbsp;y la misma&nbsp;<strong>visita papal<\/strong>&nbsp;a ese pa\u00eds y la propia&nbsp;<strong>comunidad perif\u00e9rica mongola<\/strong>&nbsp;pasaran a un segundo t\u00e9rmino. Francisco parece haber dado la raz\u00f3n a la mayor\u00eda de vaticanistas: el viaje en realidad buscaba enviar un&nbsp;<strong>mensaje a China<\/strong>. A su regreso a Roma, el Papa hablar\u00e1 de la comunidad cat\u00f3lica de Mongolia como la semilla que ha de florecer.<\/p>\n\n\n\n<p>Hacia el final del libro, se revela el&nbsp;<strong>misterio de Bergoglio<\/strong>&nbsp;y el contenido del encuentro privado de&nbsp;<strong>Cercas con el Papa<\/strong>&nbsp;en el vuelo hacia Mongolia, el cual no se conoci\u00f3 sino hasta publicado aqu\u00e9l. El misterio plantea la cuesti\u00f3n de si el&nbsp;<strong>Bergoglio real<\/strong>&nbsp;\u2014con sus contradicciones\u2014, al aspirar al&nbsp;<strong>Bergoglio ideal<\/strong>, pudo superarse a s\u00ed mismo \u2014quiz\u00e1 con la figura de Francisco\u2014, y si \u00e9ste en el fondo era el Bergoglio real, \u201cun hombre normal y corriente\u201d (6), sin secretos ni poses, humilde, sin afanes de poder. Tal es su secreto.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la pregunta sobre la&nbsp;<strong>vida eterna<\/strong>&nbsp;y la resurrecci\u00f3n de la carne, sobre si la madre de Cercas volver\u00e1 a ver a su esposo, padre de aqu\u00e9l, la&nbsp;<strong>respuesta del Papa<\/strong>&nbsp;alude a la&nbsp;<strong>promesa del Se\u00f1or<\/strong>, a su resurrecci\u00f3n que cada domingo los creyentes celebramos. La resurrecci\u00f3n ya est\u00e1 aqu\u00ed como promesa y tendr\u00e1 cumplimiento en el fin de los tiempos. El autor pregunta: \u2014Entonces le puedo decir a mi madre que, cuando muera, va a ver a mi padre. Y la&nbsp;<strong>respuesta del Papa<\/strong>: \u2014<em>Con toda seguridad.&nbsp;<\/em>(7)<\/p>\n\n\n\n<p>La&nbsp;<strong>mam\u00e1 de Cercas<\/strong>&nbsp;ten\u00eda&nbsp;<strong>Alzheimer<\/strong>, pero contaba con flashazos y reconoc\u00eda al Papa y en alguna ocasi\u00f3n a su propio hijo Javier. Muri\u00f3 el 1 de diciembre de 2024. El autor se lo coment\u00f3 un d\u00eda despu\u00e9s, v\u00eda remota, a&nbsp;<strong>Fazzini<\/strong>, su contacto de la LEV. Le dec\u00eda que si ve\u00eda al Papa se lo dijera. Ese mismo d\u00eda, despu\u00e9s de la comida, de regreso a casa,&nbsp;<strong>Cercas y su esposa<\/strong>&nbsp;oyeron la llamada de un n\u00famero desconocido. El escritor iba a desecharla, pero la esposa le dijo que la tomara.&nbsp;<strong>Era el Papa<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 si&nbsp;<em>spoile\u00e9&nbsp;<\/em>el final. Era importante se\u00f1alar que no es una novela. Se trataba, m\u00e1s bien, de una&nbsp;<strong>excursi\u00f3n-incursi\u00f3n<\/strong>, donde no s\u00f3lo se ven lugares y personas, sino se traen algunos pasajes para mostrar y poner sobre la mesa, a manera de&nbsp;<strong>objetos valiosos<\/strong>&nbsp;que recogen parte de la aventura. Se muestra la&nbsp;<strong>humanidad del Papa<\/strong>&nbsp;y, al mismo tiempo, su mirada a lo trascendente. Se muestra tambi\u00e9n la humanidad del autor, su inquietud, sus dudas, sus obsesiones. Ese v\u00ednculo es lo que hace del libro un texto hondo, profundo, serio y, por qu\u00e9 no, exitoso. Con tanta sed, el&nbsp;<strong>libro ser\u00e1<\/strong>&nbsp;<strong>agua fresca<\/strong>&nbsp;para quien quiera leerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>1 Javier Cercas,&nbsp;<em>El loco de Dios en el fin del mundo<\/em>, Random House, M\u00e9xico 2026, p. 257.<br>2 Ib., p. 315.<br>3 Ib., p. 318.<br>4 Ib., p. 351<br>5 Ib., p. 353.<br>6 Ib., p. 463.<br>7 Ib., p. 476.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>+ OPINI\u00d3N : Las opiniones expresadas son responsabilidad del autor<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Dr. Fidencio Aguilar V\u00edquez \u201cA mi hijo Pablo Noel, mi primog\u00e9nito, por su cumplea\u00f1os y su santo, san Pablo, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":125614,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8,22],"tags":[50725,50726],"class_list":["post-125613","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","category-opinion-invitada","tag-escritor-javier-cercas","tag-libro-el-loco-de-dios-en-el-fin-del-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/125613","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=125613"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/125613\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":125616,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/125613\/revisions\/125616"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/125614"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=125613"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=125613"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=125613"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}