{"id":124678,"date":"2026-06-19T09:34:09","date_gmt":"2026-06-19T15:34:09","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=124678"},"modified":"2026-06-19T09:34:11","modified_gmt":"2026-06-19T15:34:11","slug":"el-profundo-significado-y-misterio-de-las-visiones-en-el-lecho-de-muerte-twp","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/el-profundo-significado-y-misterio-de-las-visiones-en-el-lecho-de-muerte-twp\/","title":{"rendered":"El profundo significado y misterio de las visiones en el lecho de muerte | TWP"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-pale-cyan-blue-background-color has-background has-medium-font-size\">Mientras Shirley agonizaba, segu\u00eda viendo a la abuela que hab\u00eda perdido hac\u00eda mucho tiempo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"740\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1024x740.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-124679\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1024x740.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-300x217.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-768x555.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs.jpg 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">(Ilustraciones de Katty Huertas\/The Washington Post)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Por\u00a0<a href=\"https:\/\/www.washingtonpost.com\/people\/caitlin-gibson\/\">Caitlin Gibson<\/a> \/ The Washington Post<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde que tiene memoria, Debbie Eichensehr ha temido perder a su madre. Durante su infancia y hasta bien entrada la adolescencia, intent\u00f3 calmar su ansiedad con un ritual antes de dormir. Antes de acostarse, besaba la mejilla de su madre y recitaba las mismas palabras:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Buenas noches, te quiero, te ver\u00e9 por la ma\u00f1ana.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Buenas noches,<\/em>&nbsp;respond\u00eda siempre su madre.&nbsp;<em>Yo tambi\u00e9n te quiero.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfY?<\/em>&nbsp;Debbie la presionar\u00eda.&nbsp;<em>Dime que me ver\u00e1s ma\u00f1ana por la ma\u00f1ana.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTuve que o\u00edrla decirlo\u201d, record\u00f3 Debbie recientemente. \u201cNo s\u00e9 por qu\u00e9\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que cuando parec\u00eda que su madre realmente se iba \u2014cuando Shirley Brydalski, de 83 a\u00f1os, confinada a una cama de hospital en la sala de estar de su casa en el oeste de Nueva York, comenz\u00f3 a hablar y comportarse como si estuviera en otro lugar completamente distinto\u2014 la reacci\u00f3n inmediata de Debbie fue de pavor.<\/p>\n\n\n\n<p>Las despedidas eran breves pero extra\u00f1as. Una vez, Debbie despert\u00f3 en la oscuridad del amanecer al o\u00edr a su madre cantar una canci\u00f3n folcl\u00f3rica en un idioma extranjero que no reconoc\u00eda. Otras veces, a altas horas de la noche o en las tranquilas horas de la tarde mientras Shirley dormitaba, Debbie o\u00eda a su madre entablar una conversaci\u00f3n de repente. Con la voz apagada de una anciana, pronunciaba las palabras de una ni\u00f1a peque\u00f1a de anta\u00f1o:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Yo ir\u00e9 a buscar el agua, abuela.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>S\u00ed, abuela, hice mis tareas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Tus flores huelen muy bien.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfAd\u00f3nde se hab\u00eda ido su madre? A setenta y cinco a\u00f1os y 320 kil\u00f3metros de distancia, al parecer, a una granja en Sagamore, Pensilvania, donde Shirley hab\u00eda&nbsp;vivido con su abuela materna hasta los diez a\u00f1os. Estos episodios a veces ocurr\u00edan cuando Shirley estaba medio dormida, y la mayor\u00eda de las veces mientras dorm\u00eda, pero la palabra \u00absue\u00f1os\u00bb no le parec\u00eda la adecuada para describir lo que experimentaba. Las visiones le llegaban con una claridad tan asombrosa que las narraba en voz alta y a veces despertaba convencida de que acababa de regresar de un viaje real.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Yo estaba en la granja \u2014le dec\u00eda a Debbie\u2014. \u00bfNo te acuerdas?<\/p>\n\n\n\n<p>A Debbie le resultaban angustiantes, incluso aterradoras, las divagaciones de su madre. Shirley padec\u00eda c\u00e1ncer de vejiga metast\u00e1sico. Ten\u00eda una enfermedad pulmonar incurable, osteoporosis y un stent en el coraz\u00f3n. Ahora Debbie se preguntaba: \u00bfEstaba perdiendo la cordura su madre? \u00bfEstaba desequilibrada su medicaci\u00f3n? \u00bfSe acercaba a su fin? El primer instinto de Debbie era interrumpir lo que fuera que estuviera sucediendo.&nbsp;<em>Despierta,<\/em>&nbsp;le dec\u00eda.&nbsp;<em>Vuelve.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan no sab\u00eda&nbsp;que lo que su madre estaba experimentando ten\u00eda un nombre: sue\u00f1os y visiones al final de la vida, o ELDV. Debbie desconoc\u00eda que la investigaci\u00f3n m\u00e1s importante sobre este fen\u00f3meno en el lecho de muerte se realizaba en un centro de cuidados paliativos a pocos kil\u00f3metros de su casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras el cuerpo de Shirley la llevaba hacia su final, su mente la transportaba a otro lugar, de regreso a sus or\u00edgenes. Las visiones eran id\u00edlicas y reconfortantes, pero tambi\u00e9n estaban ligadas a traumas largamente ocultos del pasado de Shirley y a revelaciones que transformar\u00edan la manera en que Debbie comprend\u00eda la vida de su madre.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"220\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1-1024x220.avif\" alt=\"\" class=\"wp-image-124681\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1-1024x220.avif 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1-300x64.avif 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1-768x165.avif 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1.avif 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Como m\u00e9dico y director m\u00e9dico de&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.hospicebuffalo.com\/\">Hospice Buffalo<\/a>&nbsp;, Chris Kerr ha visto a sus pacientes experimentar sue\u00f1os y visiones al final de la vida durante casi 30 a\u00f1os. Desde 2010, ha liderado un equipo de investigaci\u00f3n que estudia este fen\u00f3meno y documenta c\u00f3mo las visiones pueden brindar consuelo, significado y sanaci\u00f3n&nbsp;<a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/31509062\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">tanto a los moribundos<\/a>&nbsp;como&nbsp;<a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/32840117\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">a sus seres queridos<\/a>&nbsp;.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero su primer encuentro con la muerte se produjo cuando ten\u00eda 12 a\u00f1os, al lado de la cama de su padre moribundo.<\/p>\n\n\n\n<p>William Kerr era un cirujano de 42 a\u00f1os con c\u00e1ncer terminal, y aquel d\u00eda de 1975, extendi\u00f3 la mano y acarici\u00f3 con los dedos los botones de la chaqueta de su hijo. Ten\u00edan que darse prisa, dijo; era hora de tomar un avi\u00f3n para ir juntos al norte a pescar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"715\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-11-1024x715.avif\" alt=\"\" class=\"wp-image-124692\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-11-1024x715.avif 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-11-300x210.avif 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-11-768x537.avif 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-11.avif 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Incluso de ni\u00f1o, Kerr intu\u00eda que su padre cre\u00eda estar en otro lugar o tiempo, lejos de la habitaci\u00f3n del hospital, y que, dondequiera que estuviera, parec\u00eda estar en paz. Pero un sacerdote se lo llev\u00f3 r\u00e1pidamente, diciendo que su padre sufr\u00eda delirios.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"683\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-10-683x1024.avif\" alt=\"\" class=\"wp-image-124691\" style=\"width:395px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-10-683x1024.avif 683w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-10-200x300.avif 200w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-10-768x1152.avif 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-10-1024x1536.avif 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-10-1365x2048.avif 1365w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-10.avif 1440w\" sizes=\"(max-width: 683px) 100vw, 683px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Chris Kerr, director m\u00e9dico y director ejecutivo de Hospice Buffalo, ha visto a pacientes experimentar sue\u00f1os y visiones al final de su vida durante casi tres d\u00e9cadas. (Lauren Petracca\/Para The Washington Post)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Veinticuatro a\u00f1os despu\u00e9s, siendo ya residente de cardiolog\u00eda y la quinta generaci\u00f3n de su familia canadiense en ejercer la medicina, Kerr se encontr\u00f3 inesperadamente confrontando aquel \u00faltimo recuerdo con su padre. Era 1999 y hab\u00eda respondido a un anuncio de trabajo a tiempo parcial en Hospice Buffalo, la organizaci\u00f3n sin \u00e1nimo de lucro de cuidados paliativos y de hospicio de Nueva York que fue la primera en el pa\u00eds en establecer un campus integrado e independiente. Mientras Kerr hac\u00eda sus primeras rondas en la unidad de hospitalizaci\u00f3n, not\u00f3 de inmediato algo sorprendente: hab\u00eda diez camas ocupadas en la planta, me dijo, \u00aby la mitad de los pacientes estaban en otro sitio\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que quiere decir con esto \u2014en&nbsp;<em>otro lugar\u2014<\/em>&nbsp;es que estos pacientes estaban inmersos en una realidad diferente a su alrededor, interactuando con personas y lugares que solo ellos pod\u00edan ver.<\/p>\n\n\n\n<p>Al principio, le result\u00f3 inquietante. Pero luego observ\u00f3 a las enfermeras veteranas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cVer a las enfermeras trabajar en ese espacio fue incre\u00edble\u201d, dijo. Estaban familiarizadas con lo que ve\u00edan, aceptaban y validaban las experiencias de sus pacientes. \u201cNunca olvidar\u00e9 el viaje de regreso a casa, pensando: \u2018\u00bfQu\u00e9 est\u00e1&nbsp;<em>pasando<\/em>&nbsp;aqu\u00ed?\u2019\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1-1024x683.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-124690\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1-1024x683.webp 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1-300x200.webp 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1-768x512.webp 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1.webp 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Kerr acerca un taburete para hablar con una paciente, Susan Gurney, en su casa en Buffalo. (Lauren Petracca\/Para The Washington Post)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Kerr sinti\u00f3 la necesidad de responder a esa pregunta. Durante su residencia, se desilusion\u00f3 con el modelo de atenci\u00f3n m\u00e9dica centrado en la prevenci\u00f3n de la muerte, impulsado por intereses econ\u00f3micos, como \u00e9l mismo lo describe: la forma en que los m\u00e9dicos dejaban de atender a un paciente terminal cuando se determinaba que ya no hab\u00eda nada m\u00e1s que diagnosticar o tratar. Kerr&nbsp;decidi\u00f3 abandonar su especializaci\u00f3n en cardiolog\u00eda \u2014\u00abcuando se lo cont\u00e9 a mi jefe, pens\u00f3 que estaba sufriendo una crisis nerviosa\u00bb, dijo Kerr\u2014 y unirse a Hospice Buffalo como director m\u00e9dico de la unidad de hospitalizaci\u00f3n, donde podr\u00eda dedicarse por completo a atender a pacientes terminales.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos le hablaron de personas y lugares que ve\u00edan en sue\u00f1os y visiones, que pod\u00edan ocurrir en distintos estados de conciencia \u2014completamente despiertos, medio despiertos o totalmente dormidos\u2014 pero que transmit\u00edan la misma intensidad impactante, una innegable sensaci\u00f3n de&nbsp;<em>realidad<\/em>&nbsp;. Estos pacientes insist\u00edan en que no se parec\u00edan en nada a los sue\u00f1os \u00abnormales\u00bb; sus experiencias eran totalmente inmersivas, coherentes y significativas.<\/p>\n\n\n\n<p>Kerr se\u00f1al\u00f3 que estas descripciones contrastaban marcadamente con las experiencias m\u00e1s discordantes y a menudo angustiosas del delirio o las alucinaciones inducidas por medicamentos, que tambi\u00e9n suelen presentarse en pacientes terminales.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-9-1024x683.avif\" alt=\"\" class=\"wp-image-124688\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-9-1024x683.avif 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-9-300x200.avif 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-9-768x512.avif 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-9.avif 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Kerr, Gurney y sus familiares hablan en la casa de Gurney. (Lauren Petracca\/Para The Washington Post)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-8-1024x683.avif\" alt=\"\" class=\"wp-image-124689\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-8-1024x683.avif 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-8-300x200.avif 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-8-768x512.avif 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-8.avif 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Nancy Gurney abraza a Kerr tras su visita a su hermana. (Lauren Petracca\/Para The Washington Post)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Con frecuencia, las visiones en el lecho de muerte eran una fuente aparente de consuelo, como en el caso de Mary, una artista de 70 a\u00f1os y madre de cuatro hijos, que fue una de las primeras pacientes de Kerr en cuidados paliativos.<\/p>\n\n\n\n<p>Una tarde, estando con sus hijos y Kerr en su habitaci\u00f3n, Mary de repente comenz\u00f3 a acunar y acariciar a un beb\u00e9 que solo ella pod\u00eda ver. Arrull\u00f3 el nombre de \u00abDanny\u00bb mientras besaba un cuerpecito invisible. Sus hijos estaban desconcertados y le preguntaron a Kerr si su madre estaba alucinando.&nbsp;Pero nadie sinti\u00f3 la necesidad de intervenir; Mary parec\u00eda completamente serena y feliz.<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, Kerr estaba haciendo su ronda cuando lleg\u00f3 la hermana de Mary de visita, y los hijos de Mary le contaron a su t\u00eda lo sucedido. Ella se qued\u00f3 paralizada por un instante \u2014\u00abLiteralmente se le fue el color de la cara\u00bb, record\u00f3 Kerr\u2014 y entonces comparti\u00f3 algo que nadie m\u00e1s en la familia sab\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEse era su hijo\u201d, dijo. A\u00f1os antes de que nacieran los cuatro hijos de Mary, ella hab\u00eda dado a luz a un beb\u00e9 muerto llamado Danny.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el trauma y el dolor de esa p\u00e9rdida estuvieron notablemente ausentes en el momento que Kerr presenci\u00f3, seg\u00fan \u00e9l mismo cont\u00f3; cuando Mary estaba absorta en su visi\u00f3n, \u00absolo hab\u00eda amor\u00bb. Mary muri\u00f3 poco despu\u00e9s, me dijo Kerr, tras haber transformado por completo su comprensi\u00f3n de lo que significa morir en paz y sanar de maneras que escapan al alcance de la medicina.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"261\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-3-1024x261.avif\" alt=\"\" class=\"wp-image-124683\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-3-1024x261.avif 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-3-300x76.avif 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-3-768x196.avif 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-3.avif 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Debbie sab\u00eda que la vida de su madre no hab\u00eda sido f\u00e1cil y que ella hab\u00eda protegido a sus hijos de lo peor.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNo nos cont\u00f3 ni la mitad de las cosas que pasaron\u201d, dijo Debbie. Pero jam\u00e1s imagin\u00f3 cu\u00e1ntos detalles hab\u00eda omitido su madre.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ni\u00f1os\u00a0sab\u00edan que Shirley enviud\u00f3 a los 24 a\u00f1os, cuando el padre de Debbie falleci\u00f3 en un accidente de coche. Debbie ten\u00eda 19 meses y era la tercera de cuatro hijos. Inmediatamente despu\u00e9s, Shirley sufri\u00f3 una crisis nerviosa, seg\u00fan cont\u00f3 Debbie, y fue hospitalizada brevemente. El estado amenaz\u00f3 con quitarle la custodia de los ni\u00f1os, pero Shirley estaba decidida a mantener a su familia unida, y su padre y su madrastra los acogieron a todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Aproximadamente un a\u00f1o y medio despu\u00e9s, Shirley se cas\u00f3 con su segundo marido, quien se convirti\u00f3 en el padre de su quinto hijo. Vivieron como una familia reconstituida con ocho hijos \u2014incluidos tres varones del primer matrimonio del marido de Shirley\u2014 hasta que la pareja se separ\u00f3 cuando Debbie ten\u00eda 11 a\u00f1os y Shirley y sus cinco hijos se mudaron de casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Debbie, su divorcio fue una \u00e9poca de dolorosos trastornos, ya que se separaron de sus hermanastros y del hombre al que llamaba \u00abpap\u00e1\u00bb, pero lo que m\u00e1s recuerda es la sensaci\u00f3n de seguridad y estabilidad que su madre les brind\u00f3 a sus hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNo recuerdo haber tenido miedo nunca\u201d, dijo Debbie. \u201cMi mam\u00e1 siempre estuvo ah\u00ed para todos nosotros\u201d. Debi\u00f3 de ser dif\u00edcil para ella, dijo Debbie, ser madre soltera de nuevo, tener que mantener a cinco hijos ella sola. Pero si Shirley alguna vez tuvo miedo o se sinti\u00f3 abrumada, dijo Debbie, \u201cno nos lo hizo saber\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSiempre pens\u00e9 que mi madre deber\u00eda ser canonizada.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Debbie ten\u00eda 12 a\u00f1os, Shirley empez\u00f3 a salir con quien se convertir\u00eda en su tercer y \u00faltimo marido, Bob. Estuvieron juntos m\u00e1s de 47 a\u00f1os. Bob cuid\u00f3 de Shirley despu\u00e9s de que le diagnosticaran c\u00e1ncer de tiroides hace 15 a\u00f1os y tuviera que jubilarse del trabajo que tanto le gustaba en la cadena de montaje de una empresa local de repuestos para autom\u00f3viles. En sus \u00faltimos a\u00f1os, viajaron juntos por todo el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"722\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-7-1024x722.avif\" alt=\"\" class=\"wp-image-124687\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-7-1024x722.avif 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-7-300x211.avif 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-7-768x541.avif 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-7.avif 1376w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Debbie, abajo a la izquierda; su madre, Shirley, abajo, segunda desde la derecha; el esposo de Shirley, Bob Brydalski; y su familia. (Debbie Eichensehr)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Cuando Bob falleci\u00f3 de c\u00e1ncer de pulm\u00f3n en enero de 2025, la salud de Shirley comenz\u00f3 a deteriorarse. Debbie, entonces una viuda de 59 a\u00f1os,&nbsp;se convirti\u00f3 en su cuidadora. Redujo sus turnos como gerente de bar en un restaurante, dej\u00f3 su trabajo en un almac\u00e9n de Amazon y se mud\u00f3 con su madre para poder pasar el mayor tiempo posible juntas.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el paso de los meses, Debbie empez\u00f3 a notar que su madre a veces se comportaba como si estuviera en otro lugar. Le preocupaba que esto pudiera&nbsp;indicar un deterioro cognitivo, pero la memoria a corto plazo de Shirley segu\u00eda intacta y no parec\u00eda angustiada en esos momentos; se mostraba tranquila y segura de d\u00f3nde estaba o d\u00f3nde hab\u00eda estado.<\/p>\n\n\n\n<p>En enero, mientras Debbie dormitaba ligeramente en un sill\u00f3n cerca de la cama de hospital de su madre, oy\u00f3 a Shirley hablar con alguien: \u00ab&nbsp;<em>Las flores huelen tan bien\u00bb,<\/em>&nbsp;dec\u00eda. Debbie mir\u00f3 a Shirley y vio que ten\u00eda los ojos abiertos, pero parec\u00eda mirarla fijamente, como si no la viera.<\/p>\n\n\n\n<p>Shirley tard\u00f3 unos instantes en regresar a la habitaci\u00f3n. \u2014Ya estoy aqu\u00ed \u2014dijo finalmente\u2014. Estaba en la granja.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"261\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-3-1024x261.avif\" alt=\"\" class=\"wp-image-124683\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-3-1024x261.avif 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-3-300x76.avif 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-3-768x196.avif 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-3.avif 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Kerr se ha propuesto educar al p\u00fablico sobre el valor de los sue\u00f1os y visiones en el lecho de muerte, y se ha convertido en un orador muy solicitado. En&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=rbnBe-vXGQM\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">2015 ofreci\u00f3 una charla TEDx<\/a>&nbsp;sobre el tema y en 2020 public\u00f3 el libro \u00bb&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.penguinrandomhouse.com\/books\/604704\/death-is-but-a-dream-by-christopher-kerr-md-phd-with-carine-mardorossian-phd\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">La muerte no es m\u00e1s que un sue\u00f1o: encontrar esperanza y sentido al final de la vida<\/a>&nbsp;\u00ab. Este a\u00f1o, el centro de cuidados paliativos public\u00f3 un&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.hospicebuffalo.com\/application\/files\/4317\/7696\/6713\/ELDV_toolkit_2026.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">conjunto de herramientas con pautas<\/a>&nbsp;y estrategias para ayudar a las familias y a los cuidadores a abordar las conversaciones sobre estos sucesos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ha llegado a comprender c\u00f3mo se recibe este trabajo: el p\u00fablico suele quedar impresionado y deseoso de compartir sus propias historias sobre visiones en el lecho de muerte. Enfermeras, personal de cuidados paliativos, acompa\u00f1antes de personas en la muerte y cuidadores asienten: \u00abNo les estoy contando nada que no sepan ya\u00bb, dijo. Los m\u00e9dicos, en cambio, suelen mostrarse indiferentes y perder el inter\u00e9s, sin conmoverse ante las an\u00e9cdotas de pacientes moribundos.<\/p>\n\n\n\n<p>Kerr se top\u00f3 con ese escepticismo al principio de su estancia en Hospice Buffalo, cuando intent\u00f3 explicar el impacto cl\u00ednico de las v\u00e1lvulas de descarga de emergencia a los m\u00e9dicos residentes. Pero a los m\u00e9dicos se les ense\u00f1a a centrarse en la medicina basada en la evidencia, dijo Kerr, \u00aby eso no deja lugar a la subjetividad, y mucho menos a lo espiritual\u00bb. Para cambiar la percepci\u00f3n a gran escala, Kerr sab\u00eda que necesitar\u00eda datos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-6-1024x683.avif\" alt=\"\" class=\"wp-image-124686\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-6-1024x683.avif 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-6-300x200.avif 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-6-768x512.avif 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-6.avif 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Kerr y la doctora Megan O&#8217;Shea Farrell hablan sobre uno de sus pacientes. (Lauren Petracca\/Para The Washington Post)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En 2010, dise\u00f1\u00f3&nbsp;<a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/24410369\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">un estudio de investigaci\u00f3n<\/a>&nbsp;para documentar la frecuencia y el contenido de las ELDV (variables de inicio tard\u00edo) entre los pacientes de cuidados paliativos en la unidad de hospitalizaci\u00f3n de 22 camas. \u00abRealizamos pruebas de detecci\u00f3n de delirio, revisamos los medicamentos que tomaban y les hicimos an\u00e1lisis de laboratorio para asegurarnos de que no estuvieran afectados\u00bb, dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Kerr, los miembros del equipo de investigaci\u00f3n realizaron y grabaron entrevistas con pacientes \u00abpara refutar a la comunidad m\u00e9dica que afirmaba que eran deficientes mentales\u00bb. Determinaron que las grabaciones de v\u00eddeo de pacientes l\u00facidos y elocuentes sol\u00edan ser el medio m\u00e1s eficaz para convencer a los m\u00e9dicos esc\u00e9pticos de que las visitas de emergencia a pacientes con discapacidad intelectual eran una experiencia de valor intr\u00ednseco y relevancia cl\u00ednica.<\/p>\n\n\n\n<p>El estudio,&nbsp;<a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/24410369\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">publicado en 2014 en el Journal of Palliative Medicine<\/a>&nbsp;, revel\u00f3 que los sue\u00f1os y visiones relacionados con el final de la vida eran sorprendentemente comunes: el 88 por ciento de los pacientes informaron haber experimentado al menos uno.<\/p>\n\n\n\n<p>Estudios posteriores han identificado&nbsp;<a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/24443170\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">elementos comunes<\/a>&nbsp;entre estos&nbsp;sue\u00f1os y visiones, documentados en personas de todas las edades, desde ni\u00f1os muy peque\u00f1os hasta ancianos. Los pacientes suelen referir ver a seres queridos, lugares o mascotas de su pasado; los seres queridos fallecidos son especialmente frecuentes. La gran mayor\u00eda de las visiones de los \u00faltimos d\u00edas de vida son reconfortantes, pero algunas pueden resultar inquietantes o perturbadoras. Algunos pacientes reviven episodios cruciales de sus vidas, mientras que otros experimentan momentos m\u00e1s cotidianos y familiares. Los viajes son un&nbsp;<a href=\"https:\/\/pmc.ncbi.nlm.nih.gov\/articles\/PMC8241341\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">tema recurrente<\/a>&nbsp;: muchas personas describen empacar maletas, prepararse para un viaje o ver a seres queridos en estaciones de tren o autob\u00fas. Las visiones de los \u00faltimos d\u00edas de vida pueden ocurrir muy poco antes de la muerte \u2014en cuesti\u00f3n de horas o d\u00edas\u2014, pero a veces pueden tener lugar semanas o incluso meses antes, a menudo coincidiendo con las fluctuaciones en la salud del paciente y, por lo general, aumentando su frecuencia a medida que se acerca la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Kerr subraya que estas experiencias interactivas y totalmente inmersivas parecen estar m\u00e1s all\u00e1 del alcance de nuestra terminolog\u00eda actual. \u00abNo tenemos el lenguaje para describirlas\u00bb, afirm\u00f3. \u00abY creo que eso tiene algo maravilloso\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-5-1024x683.avif\" alt=\"\" class=\"wp-image-124685\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-5-1024x683.avif 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-5-300x200.avif 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-5-768x512.avif 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-5.avif 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Trina Ostrander, segunda desde la izquierda, observa c\u00f3mo Kerr atiende a su hijo, Anthony Stinson, en su casa en Cheektowaga, Nueva York. (Lauren Petracca\/Para The Washington Post)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Kerr siempre se ha resistido a las explicaciones m\u00edsticas o religiosas para las visiones en el lecho de muerte; no le atraen las teor\u00edas esot\u00e9ricas, me coment\u00f3. Sostiene que los hallazgos de su equipo de investigaci\u00f3n son lo suficientemente extraordinarios; el impacto del fen\u00f3meno es real, independientemente de su origen: \u00abMe encanta la idea de que no lo sepamos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace unos cuatro a\u00f1os, Kerr se encontr\u00f3 reflexionando sobre su propia mortalidad mientras recib\u00eda un tratamiento exitoso contra el c\u00e1ncer de cabeza y cuello. Le reconfortaba todo lo que hab\u00eda presenciado como m\u00e9dico. \u00abSent\u00ed menos temor al proceso\u00bb, dijo. \u00abEs una experiencia humana. Es el cierre de una etapa de la vida\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l aprovecha cualquier oportunidad para escuchar a los pacientes describir c\u00f3mo se sienten, as\u00ed que, una\u00a0tarde de entre semana esta primavera, Kerr y yo fuimos a visitar a Fred Netzel, un excapit\u00e1n de polic\u00eda de Cheektowaga, Nueva York, de 85 a\u00f1os, que padece insuficiencia card\u00edaca y es uno de los cientos de pacientes que reciben cuidados paliativos de Hospice Buffalo en su domicilio. Su hija, Kelly, nos recibi\u00f3 en la puerta de su d\u00faplex y nos condujo a la sala de estar, donde Fred estaba sentado en un sill\u00f3n mullido, con un gato tricolor dormitando a sus pies.Art\u00edculos relacionadosPr\u00f3ximo<a href=\"https:\/\/www.washingtonpost.com\/lifestyle\/2026\/06\/19\/dying-mothers-vision-comforts-her-hospice-nurse-daughter\/\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Fred se enfrentaba a su propia muerte y, al mismo tiempo, lloraba la p\u00e9rdida de otro: su vecino de al lado, un hombre llamado Tommy, a quien conoc\u00eda desde que eran compa\u00f1eros de instituto en Buffalo. Ambos se convirtieron en agentes de la ley y vivieron en sus casas contiguas durante casi 20 a\u00f1os, hasta que Tommy falleci\u00f3 a principios de este a\u00f1o tras una breve enfermedad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Nos sent\u00e1bamos en su terraza o en la m\u00eda \u2014dijo Fred, y de repente se detuvo y se toc\u00f3 la cara\u2014. Era como un hermano, de verdad \u2014continu\u00f3, con la voz quebr\u00e1ndose\u2014. Lo extra\u00f1o much\u00edsimo. Voy a llorar solo de pensarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Fred hab\u00eda estado en contacto con Tommy \u00faltimamente, le cont\u00f3 a Kerr. Cuando Fred y Tommy iban y ven\u00edan entre sus casas, explic\u00f3, ten\u00edan una forma particular de tocar el timbre del otro: \u00bb&nbsp;<em>dingdingding, dingding\u00bb<\/em>&nbsp;, dijo, imitando el ritmo con el dedo,&nbsp;\u00aby ese era nuestro c\u00f3digo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora Fred o\u00eda a menudo el timbre inconfundible de Tommy, con total claridad, seg\u00fan cont\u00f3. \u00abNormalmente estoy aqu\u00ed sentado, leyendo much\u00edsimo. Y a veces oigo el timbre\u00bb, dijo. \u00abEs nuestra se\u00f1al\u00bb. Un d\u00eda de estos, lo oy\u00f3 varias veces a lo largo de la tarde, mientras dormitaba en su sill\u00f3n. En una ocasi\u00f3n, oy\u00f3 la voz de Tommy que lo llamaba: \u00ab\u00a1Oye, Fred!\u00bb, y fue tan real que \u00abme levant\u00e9 y fui a la puerta\u00bb, dijo Fred. \u00abSu mujer estaba fuera quitando la nieve, y le pregunt\u00e9: \u00ab\u00bfTocaste el timbre?\u00bb. Ella me respondi\u00f3: \u00abNo\u00bb\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Fred tambi\u00e9n se hab\u00eda reencontrado recientemente con otros seres queridos. Una vez, completamente despierto, vio a su difunta madre caminar desde la cocina hasta la sala, junto a su silla. En un sue\u00f1o recurrente, a veces ve\u00eda a otros detectives con los que hab\u00eda trabajado, reunidos en el jard\u00edn de un amigo, donde sol\u00edan recoger tomates. Sus amigos no le dec\u00edan nada en esos sue\u00f1os; simplemente se arrodillaban bajo el sol, recogiendo la fruta de las vides. Verlos le resultaba reconfortante, coment\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfEst\u00e1n vivos o muertos? \u2014pregunt\u00f3 Kerr.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Muertos \u2014dijo Fred\u2014. Todos estos tipos est\u00e1n muertos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00bfY te parece real cuando los ves?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Oh, por supuesto \u2014dijo Fred, asintiendo\u2014. S\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Fred le agradeci\u00f3 a Kerr que le preguntara sobre esto, dijo. Le hizo sentir que todo \u2014lo que o\u00eda, a qui\u00e9n ve\u00eda\u2014 ten\u00eda sentido. \u00abComo si hubiera una raz\u00f3n\u00bb, dijo. \u00abSabes, no le tengo miedo a la muerte\u00bb. Sonri\u00f3. \u00abEs algo serio, pero no es el fin del mundo. A veces, cuando rezo por la noche, digo: \u00abSi est\u00e1s listo para m\u00ed, estoy listo para irme. Necesitas a alguien que haga de bromista all\u00e1 arriba\u00bb\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Todav\u00eda no, pap\u00e1 \u2014dijo su hija.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Fred, parece que has tenido amigos maravillosos \u2014dijo Kerr. Ten\u00eda una pregunta m\u00e1s. Quer\u00eda saber si las visiones de Fred hab\u00edan influido en sus pensamientos sobre el paradero de sus amigos y su propio futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfCrees que los ver\u00e1s? \u2014pregunt\u00f3 Kerr.<\/p>\n\n\n\n<p>Fred sonri\u00f3. \u00abEso espero.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"220\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1-1024x220.avif\" alt=\"\" class=\"wp-image-124681\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1-1024x220.avif 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1-300x64.avif 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1-768x165.avif 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1.avif 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Shirley nunca hab\u00eda compartido muchos detalles de su infancia. \u00abSab\u00eda que de ni\u00f1a vivi\u00f3 en una granja en Pensilvania\u00bb, dijo Debbie. \u00abEso era todo\u00bb. Debbie tampoco le hab\u00eda preguntado nunca a su madre sobre esa \u00e9poca; su familia no era dada a la introspecci\u00f3n, y siempre ten\u00edan suficiente con lo que lidiar en el presente sin indagar en el pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>Debbie entend\u00eda que la madre de Shirley hab\u00eda fallecido cuando Shirley era reci\u00e9n nacida y que su padre no hab\u00eda solicitado la custodia, por lo que fue as\u00ed como Shirley termin\u00f3 siendo criada por sus abuelos maternos en la granja. Shirley vivi\u00f3 all\u00ed hasta los diez a\u00f1os, cuando muri\u00f3 su abuela; Debbie no sab\u00eda con certeza c\u00f3mo, pero supuso que fue por una enfermedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Shirley hab\u00eda hecho varias veces, en su vida adulta, el viaje de casi cuatro horas desde Buffalo hasta Sagamore, deteni\u00e9ndose para visitar la l\u00e1pida de su abuela en el cementerio local antes de conducir hasta la granja donde hab\u00edan vivido juntas. Shirley nunca hab\u00eda hablado mucho de esos viajes; solo hab\u00eda mencionado que le dol\u00eda ver c\u00f3mo hab\u00eda cambiado el lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, sin embargo, parec\u00eda que su mente le permit\u00eda revivir la versi\u00f3n infantil de su hogar, y Debbie finalmente quiso saber m\u00e1s al respecto.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"710\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-4-710x1024.avif\" alt=\"\" class=\"wp-image-124684\" style=\"width:364px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-4-710x1024.avif 710w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-4-208x300.avif 208w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-4-768x1108.avif 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-4-1065x1536.avif 1065w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-4.avif 1402w\" sizes=\"(max-width: 710px) 100vw, 710px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto familiar de Shirley cuando era ni\u00f1a, aproximadamente a la edad en que viv\u00eda en la granja de sus abuelos. (Debbie Eichensehr)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>\u2014Cu\u00e9ntame sobre la granja \u2014dijo una tarde de enero, despu\u00e9s de que Shirley reapareciera tras una de sus visiones\u2014. Fuiste all\u00ed cuando muri\u00f3 tu madre, \u00bfverdad?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No \u2014respondi\u00f3 Shirley. Dijo que hab\u00eda ido all\u00ed porque su madre la hab\u00eda dado en adopci\u00f3n cuando era reci\u00e9n nacida.<\/p>\n\n\n\n<p>Debbie estaba at\u00f3nita; Shirley nunca hab\u00eda dicho nada al respecto. \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 te abandon\u00f3?\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEra alcoh\u00f3lica. No le gustaban los ni\u00f1os. No pod\u00eda cuidar de m\u00ed.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de que Debbie pudiera comprender del todo lo que dec\u00eda su madre, Shirley dijo algo m\u00e1s: que se hab\u00eda marchado de la granja despu\u00e9s de que muriera su abuela, y que su abuela hab\u00eda muerto porque le hab\u00edan disparado.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014\u00bfQu\u00e9?<\/em>&nbsp;\u2014dijo Debbie\u2014. \u00bfDe qu\u00e9 est\u00e1s hablando?<\/p>\n\n\n\n<p>Un hombre que viv\u00eda cerca la asesin\u00f3, explic\u00f3 Shirley; m\u00e1s tarde supo que \u00e9l estaba enamorado de su abuela, un sentimiento que ella no correspond\u00eda. Le dispar\u00f3 en la cocina y luego corri\u00f3 a un cobertizo \u2014que Shirley sol\u00eda usar como casita de juegos\u2014, cerr\u00f3 la puerta con llave y se suicid\u00f3. Fue Shirley quien encontr\u00f3 a su abuela desplomada en el suelo, en la entrada de la cocina. El abuelo de Shirley estaba fuera del alcance del o\u00eddo, trabajando con el ganado.<\/p>\n\n\n\n<p>Debbie qued\u00f3 at\u00f3nita y desconsolada por estas revelaciones: que su madre hab\u00eda sido abandonada de beb\u00e9 por una madre alcoh\u00f3lica; que la abuela que adoraba a Shirley y la cri\u00f3 hasta los diez a\u00f1os hab\u00eda sido asesinada. El crimen ocup\u00f3 las portadas de los peri\u00f3dicos de toda Pensilvania en enero de 1953, pero Shirley hab\u00eda mantenido la historia en secreto para sus hijos durante toda su vida, hasta ahora.<\/p>\n\n\n\n<p>Debbie recuerda que apart\u00f3 la cara, intentando ocultar sus l\u00e1grimas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Oh, no llores \u2014dijo Shirley.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPero mam\u00e1\u201d, dijo Debbie, \u201ces tan triste\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No, no es as\u00ed \u2014insisti\u00f3 Shirley. Quer\u00eda decir que la tragedia y el trauma ya no eran lo que sent\u00eda. No estaban presentes en sus visiones, ni defin\u00edan esa \u00e9poca de su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Shirley le sonri\u00f3 a su hija. \u00abMi abuela me quiere\u00bb, dijo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"261\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-3-1024x261.avif\" alt=\"\" class=\"wp-image-124683\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-3-1024x261.avif 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-3-300x76.avif 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-3-768x196.avif 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-3.avif 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Afinales de febrero, Shirley fue trasladada a la unidad de hospitalizaci\u00f3n de Hospice Buffalo despu\u00e9s de que su salud empeorara dr\u00e1sticamente en casa. Completamente inm\u00f3vil, hab\u00eda empezado a negarse a comer; cuando comenz\u00f3 a tener dificultades para respirar, Debbie supo que necesitaba ayuda para que estuviera c\u00f3moda.<\/p>\n\n\n\n<p>En el hospicio, en su habitaci\u00f3n con vistas a los jardines exteriores, Shirley no dejaba de ver a su abuela y la granja.<\/p>\n\n\n\n<p>Kerr visit\u00f3 a Shirley la ma\u00f1ana despu\u00e9s de su llegada. Quer\u00eda conocerla mejor: qui\u00e9n era, c\u00f3mo se sent\u00eda, qu\u00e9 estaba experimentando.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfHas estado so\u00f1ando? \u2014le pregunt\u00f3.M\u00e1s de Estilo de vidaPr\u00f3ximo<a href=\"https:\/\/www.washingtonpost.com\/lifestyle\/2026\/06\/19\/an-end-of-life-vision-helped-young-mother-accept-her-death\/\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Kerr le explic\u00f3 a Debbie que los sue\u00f1os y las visiones de Shirley eran una parte bien documentada del proceso de morir, Debbie dijo que su ansiedad dio paso a la gratitud.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abMe facilit\u00f3 mucho la comprensi\u00f3n\u00bb, me dijo. Le sorprendi\u00f3 y conmovi\u00f3 profundamente la sinceridad con la que su madre se hab\u00eda sincerado con su m\u00e9dico: \u00abNunca hablaba con&nbsp;<em>nadie<\/em>&nbsp;sobre su vida en la granja\u00bb, dijo Debbie, \u00abpero con \u00e9l se abri\u00f3 por completo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Kerr considera que es una parte esencial de su trabajo ayudar a los familiares a interpretar las experiencias de los moribundos, acercando a los cuidadores a lo que \u00e9l llama \u00abla perspectiva desde la cama\u00bb. Sin esa sinton\u00eda, afirma, muchos podr\u00edan sentirse inclinados a rechazar las visiones de un ser querido o a intentar \u00abcorregir\u00bb su versi\u00f3n de la realidad, lo cual puede resultar profundamente desestabilizador para el paciente.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero cuando se comprenden las visiones del final de la vida, los cuidadores suelen empezar a hacer preguntas al respecto y a descubrir cosas que desconoc\u00edan sobre su familiar moribundo, explic\u00f3 Kerr. En los \u00faltimos d\u00edas o semanas, puede producirse un v\u00ednculo extraordinariamente profundo, un crecimiento emocional que se intensifica y acelera.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso tan cerca de la muerte, dijo Kerr, \u00abse sigue&nbsp;<em>viviendo<\/em>&nbsp;profundamente \u00ab.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"220\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1-1024x220.avif\" alt=\"\" class=\"wp-image-124681\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1-1024x220.avif 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1-300x64.avif 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1-768x165.avif 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1.avif 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Shirley hab\u00eda empezado a dormir periodos m\u00e1s largos y segu\u00eda sin comer mucho, pero estaba despierta y alerta una ma\u00f1ana de un d\u00eda laborable de marzo cuando Debbie lleg\u00f3 para su visita diaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Shirley estaba sentada en la cama, con el rostro p\u00e1lido enmarcado por su corta melena plateada y los ojos brillantes, cuando su hija me present\u00f3 como periodista visitante. Parec\u00eda ansiosa por hablar de su abuela, la mujer que ve\u00eda en sus sue\u00f1os, aunque no la noche anterior, se\u00f1al\u00f3 con pesar; no hab\u00eda dormido particularmente bien.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa veo tal como era, cari\u00f1osa, atenta y servicial\u00bb, me dijo Shirley. En sus visiones, volv\u00eda a ser una ni\u00f1a, regresando a la granja despu\u00e9s de la escuela. Encontraba a su abuela en la cocina, o a veces cuidando el jard\u00edn, con los macizos de flores repletos de fragantes flores. \u00abMe pregunto qu\u00e9 me ense\u00f1ar\u00e1\u00bb, dijo Shirley, explicando que aprendi\u00f3 a tejer a ganchillo y a cocinar de su abuela.<\/p>\n\n\n\n<p>En la granja no hab\u00eda agua corriente, cont\u00f3 Shirley, y a veces so\u00f1aba que iba a buscar agua al pozo para su abuela. Otras veces, o\u00eda a su abuela cantar, como sol\u00eda hacerlo cuando Shirley llegaba a casa por las tardes. \u00abCuando cantaba, lo hac\u00eda en lituano\u00bb, dijo Shirley,&nbsp;un idioma que Debbie no hab\u00eda reconocido la primera vez que oy\u00f3 a su madre cantar a altas horas de la noche.<\/p>\n\n\n\n<p>La granja de las visiones de Shirley era exactamente como la conoc\u00eda, hasta el m\u00e1s m\u00ednimo detalle: el papel tapiz floral de su habitaci\u00f3n, el columpio de cuerda que su abuelo colgaba de su \u00e1rbol favorito en el jard\u00edn. Su abuela tambi\u00e9n parec\u00eda haberse quedado congelada en el tiempo, con casi 60 a\u00f1os, luciendo un delantal cosido a mano con la arpillera de viejos sacos de pienso para ganado y su larga melena recogida en un mo\u00f1o. Hablaba poco, pero a veces, justo antes de que una visi\u00f3n se desvaneciera, dec\u00eda&nbsp;<em>\u00abAdi\u00f3s\u00bb<\/em>&nbsp;o&nbsp;<em>\u00abTe quiero\u00bb<\/em>&nbsp;, cont\u00f3 Shirley.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 crees que ves la granja tan a menudo \u00faltimamente? \u2014le pregunt\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"821\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-2-1024x821.avif\" alt=\"\" class=\"wp-image-124682\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-2-1024x821.avif 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-2-300x241.avif 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-2-768x616.avif 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-2.avif 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Una foto familiar de la casa de Pensilvania donde creci\u00f3 Shirley. (Debbie Eichensehr)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>\u2014Porque me encantar\u00eda volver a eso \u2014dijo. Hizo una pausa para respirar hondo; le costaba hablar tanto. Le temblaba la mano al tomar un sorbo de agua. \u2014Seguir\u00eda con ella si las cosas no hubieran sucedido como sucedieron.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego habl\u00f3 de c\u00f3mo termin\u00f3 su tiempo en la granja, de los destellos de memoria que nunca la abandonaron: estaba jugando en el granero despu\u00e9s de la escuela cuando oy\u00f3 un disparo y vio, a trav\u00e9s de las rendijas de las paredes, la silueta de un hombre corriendo. Corri\u00f3 a la casa de campo, donde encontr\u00f3 el cuerpo de su abuela desplomado en el suelo, en la entrada de la cocina. Entonces Shirley sali\u00f3 corriendo tras el asesino, que ya se hab\u00eda encerrado en el cobertizo antes de apretar el gatillo por \u00faltima vez. \u00abNo pude entrar\u00bb, dijo, \u00aby menos mal que no pude\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Este horror no aparece en sus visiones. Pero volver a ver la granja la impuls\u00f3 a contarle a su familia lo sucedido. Antes de irse, dijo: \u00abQuiero que los ni\u00f1os sepan todo sobre m\u00ed\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Mir\u00f3 a Debbie. \u2014Vamos a volver \u2014dijo Shirley, refiri\u00e9ndose a la granja\u2014. Creo que vamos a ir a dar una vuelta hasta all\u00ed. Pens\u00e9 en el padre de Kerr, dici\u00e9ndole a su hijo que se preparara para un vuelo que en realidad no iban a realizar.<\/p>\n\n\n\n<p>Le pregunt\u00e9 a Shirley: Cuando ve\u00eda la granja en sus sue\u00f1os y visiones, \u00bfsent\u00eda que&nbsp;<em>realmente<\/em>&nbsp;estaba all\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p>Sus ojos azules se abrieron ligeramente. \u2014Oh \u2014dijo\u2014,&nbsp;<em>s\u00e9<\/em>&nbsp;que estuve all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"220\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1-1024x220.avif\" alt=\"\" class=\"wp-image-124681\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1-1024x220.avif 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1-300x64.avif 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1-768x165.avif 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1.avif 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Una fr\u00eda ma\u00f1ana de viernes de marzo, Debbie estaba sentada junto a la cama de su madre mientras dorm\u00eda, con las luces tenues y la habitaci\u00f3n en silencio. Se estaba preparando para aceptar lo que se avecinaba, la separaci\u00f3n a la que se hab\u00eda resistido toda su vida.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Dime que me ver\u00e1s por la ma\u00f1ana.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda momentos del pasado de su familia que Debbie ve\u00eda ahora de otra manera. Se hab\u00eda dado cuenta de que pensaba m\u00e1s en c\u00f3mo las autoridades amenazaron con quitarle los hijos a Shirley despu\u00e9s de la muerte de su primer marido, y en lo que debi\u00f3 significar para Shirley mantenerlos juntos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPodr\u00eda haberse rendido, igual que su madre\u201d, dijo Debbie. \u201cPodr\u00eda haber dicho: \u2018No, olv\u00eddalo\u2019, y habernos dejado ir. Pero no lo hizo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Debbie pens\u00f3 en que ten\u00eda 11 a\u00f1os cuando se mud\u00f3 con su madre y sus hermanos a una nueva casa, casi la misma edad que ten\u00eda Shirley cuando dej\u00f3 la granja.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abElla sab\u00eda lo que eso deb\u00eda sentirse\u00bb, dijo Debbie. Shirley nunca minimiz\u00f3 lo que sus hijos estaban pasando, incluso cuando les inculc\u00f3 una perspectiva a largo plazo: \u00ab&nbsp;<em>S\u00e9 que duele, pero van a estar bien\u00bb,<\/em>&nbsp;les dec\u00eda&nbsp;<em>.<\/em>&nbsp;Shirley pose\u00eda una profunda empat\u00eda que siempre la hab\u00eda caracterizado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEra tan diferente a las dem\u00e1s madres\u201d, dijo Debbie. \u201cLo supe toda la vida\u201d. Ahora, con un retrato m\u00e1s completo de los a\u00f1os formativos de Shirley y los traumas que aprendi\u00f3 a soportar, \u201ccreo que s\u00e9 por qu\u00e9\u201d, dijo Debbie.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n hay detalles m\u00e1s peque\u00f1os. Cuando Shirley habl\u00f3 de sus sue\u00f1os para la granja, mencion\u00f3 un columpio mecedor favorito en el jard\u00edn, con dos bancos enfrentados; a ella y a su abuela les encantaba sentarse all\u00ed a charlar. Debbie comprendi\u00f3 entonces por qu\u00e9 su madre siempre se alegraba al ver ese mismo columpio en un parque; \u00ab&nbsp;<em>Si\u00e9ntense aqu\u00ed conmigo\u00bb,<\/em>&nbsp;les dec\u00eda a sus hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAhora s\u00e9 mucho m\u00e1s sobre lo realmente feliz que era\u201d, dijo Debbie, \u201cy eso ya me est\u00e1 ayudando\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Kerr pas\u00f3 a ver c\u00f3mo estaban y se sent\u00f3 en el sof\u00e1 junto a los grandes ventanales. Llov\u00eda en el jard\u00edn, donde los ciervos deambulaban bajo los \u00e1rboles y hozaban en los comederos para p\u00e1jaros. En la cama, la respiraci\u00f3n de Shirley era lenta y pesada.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Seguir\u00e1 as\u00ed \u2014dijo Kerr en voz baja, asintiendo hacia ella\u2014. No habr\u00e1 ning\u00fan dolor nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>Debbie exhal\u00f3, observando a su madre dormir. \u2014Eso es bueno \u2014dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>En su regazo, Debbie sosten\u00eda una p\u00e1gina que hab\u00eda arrancado de uno de los \u00e1lbumes de fotos de Shirley y que hab\u00eda tra\u00eddo consigo, por si su madre quer\u00eda verla: cuatro im\u00e1genes de la granja, de una visita que Shirley y Bob hicieron a la propiedad en 1983. Era tan diferente entonces del lugar que Shirley recordaba. Esas fotos eran todo lo que Debbie sab\u00eda de la granja, m\u00e1s all\u00e1 del simple hecho de que exist\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero ahora comprend\u00eda d\u00f3nde hab\u00eda estado su madre y ad\u00f3nde quer\u00eda ir. En esas \u00faltimas semanas, Shirley lo describi\u00f3 todo con tanta viveza que Debbie casi pod\u00eda verlo tambi\u00e9n: el largo camino de entrada serpenteando entre los campos, pasando junto al columpio de cuerda colgado de un imponente arce. Abundantes macizos de gladiolos y lirios junto a la puerta de la casa de campo roja. La cocina justo dentro, y la voz de una mujer cantando all\u00ed, esperando a que su nieta volviera a casa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1024x683.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-124680\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-1024x683.webp 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-300x200.webp 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs-768x512.webp 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/imrs.webp 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Shirley falleci\u00f3 el 29 de marzo. Est\u00e1 enterrada junto a Bob en Cheektowaga, Nueva York. (Lauren Petracca\/Para The Washington Post)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><em>Acerca de esta historia:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Edici\u00f3n a cargo de&nbsp;<\/em><a href=\"https:\/\/www.washingtonpost.com\/people\/ann-gerhart\/\"><em>Ann Gerhart<\/em><\/a><em>&nbsp;y Steve Kolowich. Correcci\u00f3n de estilo a cargo de&nbsp;<\/em><a href=\"https:\/\/www.washingtonpost.com\/people\/emily-morman\/\"><em>Emily Morman<\/em><\/a><em>&nbsp;. Edici\u00f3n de dise\u00f1o a cargo de&nbsp;<\/em><a href=\"https:\/\/www.washingtonpost.com\/people\/christine-ashack\/\"><em>Christine Ashack<\/em><\/a><em>&nbsp;. Edici\u00f3n de fotograf\u00eda a cargo de&nbsp;<\/em><a href=\"https:\/\/www.washingtonpost.com\/people\/toni-l-sandys\/\"><em>Toni L. Sandys<\/em><\/a><em>&nbsp;. Edici\u00f3n de video a cargo de&nbsp;<\/em><a href=\"https:\/\/www.washingtonpost.com\/people\/mariana-trujillo-valdes\/\"><em>Mariana Trujillo Valdes<\/em><\/a><em>&nbsp;. Apoyo adicional en la edici\u00f3n a cargo de&nbsp;<\/em><a href=\"https:\/\/www.washingtonpost.com\/people\/christine-loman\/\"><em>Christine Loman<\/em><\/a><em>&nbsp;,&nbsp;<\/em><a href=\"https:\/\/www.washingtonpost.com\/people\/ellen-mccarthy\/\"><em>Ellen McCarthy<\/em><\/a><em>&nbsp;y&nbsp;<\/em><a href=\"https:\/\/www.washingtonpost.com\/people\/amanda-finnegan\/\"><em>Amanda Finnegan<\/em><\/a><em>&nbsp;.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.washingtonpost.com\/lifestyle\/2026\/06\/19\/deep-meaning-mystery-deathbed-visions\/\">https:\/\/www.washingtonpost.com\/lifestyle\/2026\/06\/19\/deep-meaning-mystery-deathbed-visions\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras Shirley agonizaba, segu\u00eda viendo a la abuela que hab\u00eda perdido hac\u00eda mucho tiempo. Por\u00a0Caitlin Gibson \/ The Washington Post [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":124679,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[50301,50300],"class_list":["post-124678","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-lecho-de-mueerte","tag-visiones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/124678","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=124678"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/124678\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":124693,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/124678\/revisions\/124693"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/124679"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=124678"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=124678"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=124678"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}