{"id":123880,"date":"2026-06-08T05:24:21","date_gmt":"2026-06-08T11:24:21","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=123880"},"modified":"2026-06-08T05:24:22","modified_gmt":"2026-06-08T11:24:22","slug":"opinion-llorar-la-incompletud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/opinion-llorar-la-incompletud\/","title":{"rendered":"Opini\u00f3n | Llorar la incompletud*"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-ast-global-color-4-background-color has-background has-medium-font-size\" style=\"text-decoration:underline\"><strong>ENTREPANES<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-04-at-6.51.32-PM-1024x576.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-123881\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-04-at-6.51.32-PM-1024x576.jpeg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-04-at-6.51.32-PM-300x169.jpeg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-04-at-6.51.32-PM-768x432.jpeg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-04-at-6.51.32-PM.jpeg 1365w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong><a href=\"https:\/\/lajornadadeoriente.com.mx\/author\/alejandra\">Alejandra Fonseca<\/a> \/ Entrepanes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group has-ast-global-color-4-background-color has-background is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<p>\u201cElla est\u00e1 en el horizonte.<br>Yo me acerco dos pasos y ella se aleja dos pasos.<br>Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos m\u00e1s all\u00e1.<br>Por mucho que yo camine, nunca la alcanzar\u00e9.<br>\u00bfPara qu\u00e9 sirve la utop\u00eda? Para eso sirve, para caminar.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u2013Eduardo Galeano<\/em><\/strong><\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<p>La frase del psiquiatra argentino coet\u00e1neo, Lucas Raspall: \u201cLa misi\u00f3n del cerebro no es que seamos felices\u201d,&nbsp;<strong>cuestiona una de las creencias m\u00e1s arraigadas de nuestra \u00e9poca: la idea de que la felicidad deber\u00eda ser el estado natural y permanente del ser humano<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Vivimos rodeados de mensajes que prometen bienestar continuo. La publicidad, las redes sociales, ciertos discursos de autoayuda e incluso algunas corrientes psicol\u00f3gicas, nos sugieren que existe una versi\u00f3n ideal de la vida donde el sufrimiento desaparece y la satisfacci\u00f3n se vuelve constante. Sin embargo, la experiencia humana parece desmentir una y otra vez esa promesa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mucho antes de que la cultura contempor\u00e1nea convirtiera la felicidad en una obligaci\u00f3n, Jacques Lacan<\/strong>, psiquiatra franc\u00e9s del siglo pasado,&nbsp;<strong>ya advert\u00eda que el malestar no era una falla del sistema, sino una condici\u00f3n inherente a la existencia humana<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Lacan se\u00f1al\u00f3 que a los seres humanos nos atraviesa una falla estructural: la del lenguaje, que nos permite habitar el mundo y construir una identidad, pero a la vez nos introduce a una p\u00e9rdida fundamental: nunca coincidimos plenamente con nosotros mismos, nunca alcanzamos una satisfacci\u00f3n completa y nunca encontramos un objeto capaz de colmar definitivamente nuestros deseos, lo que lleva a la utop\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Siempre hay algo en nosotros que permanece incompleto<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Te recomendamos:<\/strong>&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.lajornadadeoriente.com.mx\/puebla\/memento-mori-te-ancla-recuerda-que-moriras\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Memento mori, te ancla: \u201cRecuerda que morir\u00e1s\u201d<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, cuando obtenemos aquello que cre\u00edamos necesitar para ser felices \u2013una meta, una relaci\u00f3n, un reconocimiento o una posesi\u00f3n\u2013, lejos de producirse una satisfacci\u00f3n definitiva, algo nuevo aparece en el horizonte. Por lo que el deseo no se extingue al satisfacerse; simplemente se desplaza.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido, la met\u00e1fora de Galeano resulta extraordinariamente precisa: la utop\u00eda se aleja a medida que avanzamos hacia ella. No porque sea un enga\u00f1o, sino porque su funci\u00f3n no es ser alcanzada. Su funci\u00f3n es mantenernos en movimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mismo ocurre con el deseo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La felicidad absoluta ser\u00eda equivalente al fin del deseo.<\/strong>&nbsp;Y un sujeto completamente satisfecho ser\u00eda un sujeto sin b\u00fasqueda, sin preguntas, sin creaci\u00f3n, sin inquietud y sin movimiento. Parad\u00f3jicamente, ser\u00eda un sujeto ps\u00edquicamente detenido, est\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto no significa glorificar el sufrimiento ni romantizar el dolor. Significa reconocer que cierta dosis de malestar forma parte de la condici\u00f3n humana. Porque no toda tristeza es depresi\u00f3n. No toda angustia es una enfermedad. No toda incertidumbre requiere una soluci\u00f3n inmediata.<\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos derecho a no estar bien.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora vivimos en una \u00e9poca que tiende a patologizar cualquier forma de sufrimiento, por lo que es necesario recuperar el valor de algunas experiencias inc\u00f3modas. La angustia, por ejemplo, se\u00f1ala algo verdadero acerca del sujeto. Porque es all\u00ed donde las certezas se derrumban y los sentidos habituales vacilan y, seg\u00fan Lacan, es de desde donde puede emerger una pregunta m\u00e1s profunda: \u201c\u00bfQu\u00e9 es lo que realmente deseo?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El problema no es sufrir<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El problema es creer que el sufrimiento deber\u00eda estar completamente ausente de la vida<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Puedes leer:<\/strong>&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.lajornadadeoriente.com.mx\/puebla\/habitar-el-tiempo-habitar-la-vida\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Habitar el tiempo, habitar la vida<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta de c\u00f3mo alcanzar una felicidad permanente, debe mutar a construir con solidez una relaci\u00f3n m\u00e1s aut\u00e9ntica con el propio deseo. Mientras la felicidad aparece como un ideal homog\u00e9neo y universal, el deseo es singular. Es espont\u00e1neo. Es heterog\u00e9neo. Es abierto. No responde a recetas, algoritmos ni modelos prefabricados.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso es conveniente desplazar la mirada: en lugar de preguntarnos si somos suficientemente felices, podr\u00edamos preguntarnos qu\u00e9 deseamos, qu\u00e9 repetimos, qu\u00e9 evitamos y qu\u00e9 estamos dispuestos a asumir como propio.<\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos ya la certeza de que la biolog\u00eda no garantiza la felicidad. Y la condici\u00f3n humana, tampoco.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos hechos de b\u00fasquedas, contradicciones e incompletudes. Padecemos una carencia que ninguna conquista puede cancelar definitivamente, y es precisamente esa escasez la que nos mueve, la que nos impulsa a crear, amar, pensar, construir y transformar nuestra vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, la tarea no consiste en perseguir una felicidad sin fisuras, sino en aprender a habitar el deseo, que es motor y no destino, porque nunca se alcanza pero da sentido al camino, al transitar hacia ese horizonte que siempre se aleja, sabiendo que no est\u00e1 all\u00ed para ser alcanzado, sino para mantener viva la marcha.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Te puede interesar:&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.lajornadadeoriente.com.mx\/puebla\/locura-concepto-que-se-vuelve-carne\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Locura, concepto que se vuelve carne<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lo mejor que podemos hacer cuando uno de nuestros seres amados padece precisamente al descubrir que su deseo es inalcanzable, es darle sentido a su camino, acompa\u00f1arlo a llorar las incompletudes que somos, para despu\u00e9s, seguir caminando.<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong>*Incompletud: inacabado, inconcluso, parcial, fragmentario, imperfecto, rudimentario, inmaduro, verde, defectuoso, falto, insuficiente, escaso.<\/strong><\/h6>\n\n\n\n<p><a href=\"mailto:alefonse@hotmail.com\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">alefonse@hotmail.com<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>+ OPINI\u00d3N : Las opiniones expresadas son responsabilidad del autor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ENTREPANES Alejandra Fonseca \/ Entrepanes \u201cElla est\u00e1 en el horizonte.Yo me acerco dos pasos y ella se aleja dos pasos.Camino 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