{"id":123480,"date":"2026-06-02T06:50:36","date_gmt":"2026-06-02T12:50:36","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=123480"},"modified":"2026-06-02T06:50:37","modified_gmt":"2026-06-02T12:50:37","slug":"david-samson-antropologo-los-humanos-pasamos-por-un-experimento-evolutivo-radical-somos-los-primates-que-menos-duermen-el-pais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/david-samson-antropologo-los-humanos-pasamos-por-un-experimento-evolutivo-radical-somos-los-primates-que-menos-duermen-el-pais\/","title":{"rendered":"David Samson, antrop\u00f3logo: \u201cLos humanos pasamos por un experimento evolutivo radical. Somos los primates que menos duermen\u201d | El Pa\u00eds"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\">Un nuevo ensayo combina etnograf\u00eda, neurobiolog\u00eda y primatolog\u00eda para argumentar que nuestras escasas horas de sue\u00f1o no son resultado de la estresante vida moderna, sino de una mejora evolutiva<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"928\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/HYSYGNGTLRADTJU6FUAR7NNQBA-1024x928.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-123481\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/HYSYGNGTLRADTJU6FUAR7NNQBA-1024x928.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/HYSYGNGTLRADTJU6FUAR7NNQBA-300x272.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/HYSYGNGTLRADTJU6FUAR7NNQBA-768x696.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/HYSYGNGTLRADTJU6FUAR7NNQBA.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">David Samson, antrop\u00f3logo | Blake Eligh<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong><a href=\"https:\/\/elpais.com\/autor\/enrique-alpanes-buesa\/#?rel=author_top\">Enrique Alpa\u00f1\u00e9s<\/a> \/ El Pa\u00eds<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Madrid<\/p>\n\n\n\n<p>Los sue\u00f1os ya no son lo que eran. O al menos esa es la sensaci\u00f3n generalizada. Desde hace a\u00f1os, se viene alertando de una silenciosa pandemia de insomnio. El problema ya no se interpreta como una cuesti\u00f3n individual o m\u00e9dica, sino como un fen\u00f3meno social ligado a jornadas laborales extensas, hiperconexi\u00f3n digital, ansiedad y ritmos de vida locos. Hay algunos datos que podr\u00edan refrendar esta idea. En Espa\u00f1a, la Sociedad Espa\u00f1ola de Neurolog\u00eda calcula que m\u00e1s de la mitad de los adultos duerme menos horas de las recomendadas y que cerca del 50% no logra un descanso reparador.&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2025-08-10\/los-espanoles-tienen-una-deuda-de-sueno-insomnio-farmacos-y-fatiga-en-un-pais-que-no-descansa-bien.html\">El consumo de somn\u00edferos se ha triplicado en menos de 20 a\u00f1os<\/a>, como si la sociedad hubiera terminado convirtiendo el descanso \u2014una necesidad biol\u00f3gica\u2014 en otra variable que optimizar, potenciar,&nbsp;<em>hackear<\/em>. El sue\u00f1o es esencial para eliminar los desechos metab\u00f3licos del cerebro, mejorar las sinapsis y maximizar la eficiencia del procesamiento cognitivo. As\u00ed que si este est\u00e1 menguando a pasos acelerados estar\u00edamos ante un problema may\u00fasculo. O no.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/davidrsamson.com\/\">David Samson<\/a>, antrop\u00f3logo evolutivo de la Universidad de Toronto en Canad\u00e1, plantea una pregunta provocadora: \u00bfY si la reducci\u00f3n de horas de sue\u00f1o no fuera una consecuencia de nuestra ajetreada vida moderna, sino una ventaja evolutiva? Se basa para argumentar esta idea en estudios cient\u00edficos y en su propia experiencia. Durante a\u00f1os, Samson estudi\u00f3 a los chimpanc\u00e9s, a los orangutanes, a los l\u00e9mures. Convivi\u00f3 (y durmi\u00f3) con dos poblaciones de cazadores-recolectores: los Hadza en Tanzania y los BaYaka en la Rep\u00fablica del Congo. Y constat\u00f3 c\u00f3mo los humanos somos los primates que menos dormimos, pero los que vivimos m\u00e1s a\u00f1os, m\u00e1s sanos y con m\u00e1s capacidad cognitiva. Esta es la \u201cparadoja del sue\u00f1o humano\u201d, el tema central de su libro&nbsp;<a href=\"https:\/\/press.princeton.edu\/books\/hardcover\/9780691259734\/the-sleepless-ape?srsltid=AfmBOoprOZHSrx3B0x-TKaJ2LfzXu76XVuJl-W-lpNKvjcuF-ICvNeO6\"><em>The Slepless Ape.<\/em><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Samson accede a hablar con El Pa\u00eds por videollamada aunque, avisa, ha dormido poco esta noche. Su segundo hijo tiene apenas una semana de vida as\u00ed que su sue\u00f1o es fragmentario, irregular. Pasa las noches haciendo la guardia del llanto. Aunque reconoce que esta vez (es su segundo hijo) lo est\u00e1n llevando mucho mejor, pues est\u00e1n poniendo en pr\u00e1ctica una costumbre que \u00e9l aprendi\u00f3 en su convivencia con tribus de cazadores-recolectores, una costumbre algo extravagante en Estados Unidos: el colecho. Esta an\u00e9cdota personal pone encima de la mesa uno de los temas del libro, la enorme variedad cultural que existe en el mundo respecto a la forma de dormir.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pregunta<\/strong>. El sue\u00f1o es esencial para la salud y la cognici\u00f3n, y sin embargo los humanos dormimos menos que cualquier otro primate, vivimos m\u00e1s y somos m\u00e1s inteligentes. \u00bfC\u00f3mo es esto posible?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Respuesta<\/strong>. Es una paradoja. Cuando empec\u00e9 a investigar el sue\u00f1o en grandes simios salvajes, en orangutanes en entornos de cautividad y despu\u00e9s con l\u00e9mures en el laboratorio, fuimos los primeros en acumular datos sobre m\u00e1s de 30 especies de primates, un n\u00famero que permite hacer an\u00e1lisis filogen\u00e9ticos muy sofisticados. Eso significa que puedes tomar los patrones de sue\u00f1o de todo el orden de los primates y modelarlos controlando la historia evolutiva: el tama\u00f1o del cerebro, el tama\u00f1o corporal, la dieta, la sociolog\u00eda\u2026 Vimos que los grandes simios duermen en torno a las nueve horas y media o 10. El mono b\u00faho puede llegar a 17 horas de sue\u00f1o al d\u00eda. Los tarseros duermen 15 horas, los lemur, entre 13 y 14. Pero los humanos\u2026 lo que descubrimos fue extraordinario: dado nuestro tama\u00f1o corporal, tama\u00f1o cerebral, sociolog\u00eda y el hecho de que nuestra vida se desarrolla en la tierra, el modelo predice que deber\u00edamos dormir 11 horas y media por cada per\u00edodo de 24 horas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero los humanos, si haces la media a escala mundial, tanto en sociedades a peque\u00f1a escala como en grandes sociedades industrializadas, dormimos unas siete horas. Esto significa que pasamos por un experimento evolutivo radical para convertirnos en los primates que menos duermen de todo el orden. Y no es porque seamos una especie salvaje propensa a malos h\u00e1bitos, sino por nuestra evoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>No dormimos menos por este ritmo de vida loco y estresante, es que somos m\u00e1s eficientes\u2026<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R<\/strong>. Exacto. Si escuchas las noticias, pensar\u00edas que somos la generaci\u00f3n de humanos que peor ha dormido en toda la historia, a causa de la tecnolog\u00eda, los m\u00f3viles y la luz artificial por la noche. Pero resulta que no es as\u00ed. En un art\u00edculo que publicamos el a\u00f1o pasado en [la revista cient\u00edfica]&nbsp;<a href=\"https:\/\/royalsocietypublishing.org\/rspb\/article\/292\/2041\/20242319\/104812\/Are-humans-facing-a-sleep-epidemic-or\"><em>Proceedings B<\/em>,<\/a>&nbsp;analizamos culturas de todo el mundo y vimos que las culturas de peque\u00f1a escala, como los hadza en Tanzania o los baka del Congo, duermen significativamente menos, una media de 6,4 horas, y su sue\u00f1o es mucho m\u00e1s fragmentado que el nuestro. As\u00ed que ese argumento no tiene peso emp\u00edrico. En realidad hemos mejorado en t\u00e9rminos de sue\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;\u00bfQu\u00e9 aprendi\u00f3 sobre el sue\u00f1o conviviendo con estas sociedades de cazadores recolectores?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R<\/strong>. Duermen 45 minutos menos por noche de media, lo cual es fisiol\u00f3gicamente enorme. En cuanto a la eficiencia del sue\u00f1o, en las sociedades a gran escala ronda el 88%, por encima del 85% que la Fundaci\u00f3n Nacional del Sue\u00f1o considera de alta calidad. En las de peque\u00f1a escala ronda los 70, es decir unos 15 puntos menos. Duermen menos y de forma m\u00e1s fragmentada.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero aqu\u00ed viene lo interesante: cuando analizas el \u00edndice de funci\u00f3n circadiana, sus ritmos circadianos son m\u00e1s fuertes. Sus relojes biol\u00f3gicos est\u00e1n mucho m\u00e1s sincronizados con su entorno. Y eso importa enormemente. Los himba, que en promedio duermen unas cuatro horas y media por la noche, pero tienen m\u00e9tricas de salud bastante buenas en t\u00e9rminos cardiovasculares, salud mental y enfermedades modernas. Creo que gran parte de eso se debe al tiempo metab\u00f3lico de todos los relojes independientes de su cuerpo, sincronizados con su entorno. Ellos no separan sus cuerpos del entorno como hacemos t\u00fa y yo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>Entonces, \u00bfno es tanto cuesti\u00f3n de cu\u00e1ntas horas duermes sino de cu\u00e1ndo duermes, y si lo haces siguiendo el ritmo de la naturaleza?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R<\/strong>. Exactamente. Hay investigaciones muy interesantes al respecto. Un&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pnas.org\/doi\/10.1073\/pnas.2419269122\">art\u00edculo publicado el a\u00f1o pasado en&nbsp;<em>PNAS<\/em><\/a>&nbsp;analiz\u00f3 el sue\u00f1o y la salud en 30 pa\u00edses distintos. Todos mostraban una curva similar: dormir muy poco es malo para la salud, pero dormir mucho, 10 o 11 horas, tambi\u00e9n lo es. Sin embargo, dependiendo de la cultura, puedes desplazar ese punto \u00f3ptimo. Para algunas culturas el \u00f3ptimo son siete u ocho horas, y para otras, que tienen una salud perfecta, son seis. Mi hip\u00f3tesis es que las culturas que duermen menos pero est\u00e1n sanas tienen dietas de luz mucho m\u00e1s acordes con su entorno, y probablemente no est\u00e9n priv\u00e1ndose de las oscilaciones de temperatura y luz que le indican al cuerpo cu\u00e1ndo realizar funciones cruciales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>\u00bfC\u00f3mo sucedi\u00f3 y cu\u00e1les fueron las ventajas evolutivas de este cambio?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R<\/strong>. Ocurri\u00f3 hace aproximadamente 1,8 millones de a\u00f1os, cuando comenz\u00f3 la innovaci\u00f3n del refugio humano. A lo largo de unos pocos cientos de miles de a\u00f1os, se produjo una reducci\u00f3n gradual del tiempo total de sue\u00f1o: la selecci\u00f3n natural fue recortando el sue\u00f1o no-REM. Al mismo tiempo, gracias al fuego, pasamos de masticar cinco o seis horas al d\u00eda como un chimpanc\u00e9, u once horas como un gorila a masticar aproximadamente una hora al d\u00eda. No solo redujimos nuestro presupuesto de sue\u00f1o de once a siete horas, sino tambi\u00e9n el de masticaci\u00f3n. Y lo que ganamos con eso fue un inmenso tiempo adicional para socializar, fortalecer v\u00ednculos, cazar, aprender a tallar s\u00edlex o a usar herramientas. Ganamos m\u00e1s tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.<\/strong>&nbsp;\u00bfY es esta una evoluci\u00f3n en curso? \u00bfSeguimos reduciendo poco a poco el n\u00famero de horas?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.<\/strong>&nbsp;Creo que ser\u00eda interesante ver hasta d\u00f3nde podr\u00eda llegar la selecci\u00f3n natural, pero mi intuici\u00f3n es que ya hemos optimizado bastante la duraci\u00f3n total del sue\u00f1o. Dicho esto, existen variantes gen\u00e9ticas \u00fanicas, como el gen DEC2: si eres homocigoto para DEC2, con dos copias grandes, puedes funcionar bastante bien sin d\u00e9ficit cognitivo con unas cinco horas por noche. Hay familias con este rasgo gen\u00e9tico. Puede que la evoluci\u00f3n tenga algo m\u00e1s que hacer para reducir el sue\u00f1o, pero hay cosas que el sue\u00f1o hace que simplemente necesitan tiempo. El sue\u00f1o de ondas lentas, por ejemplo, est\u00e1 asociado a la generaci\u00f3n de leucocitos, de c\u00e9lulas asesinas naturales T, de la funci\u00f3n inmunol\u00f3gica. El sistema necesita ese tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>Hay una parte cultural e identitaria en la forma en la que dormimos. En Espa\u00f1a la siesta sigue siendo relativamente popular. \u00bfEs esta una buena costumbre?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R<\/strong>. Esa es una pregunta extraordinariamente complicada. Formo parte del panel de siestas de la Academia Nacional del Sue\u00f1o, con otros 30 expertos. Llevamos 18 meses revisando la literatura cient\u00edfica disponible y debatiendo para establecer un consenso. Yo veo la siesta como un suplemento. Si estuvieras en Canad\u00e1, en invierno, y no produjeras suficiente vitamina D porque apenas hay sol, te suplementar\u00edas. De la misma manera, si est\u00e1s privado de sue\u00f1o, probablemente sea beneficioso hacer una siesta de 20 a 30 minutos. Los datos muestran que m\u00e1s de una hora puede ser perjudicial. Lo importante es ser consciente de que la siesta puede reducir el impulso homeost\u00e1tico del sue\u00f1o, ese proceso de acumulaci\u00f3n de presi\u00f3n de sue\u00f1o mientras est\u00e1s despierto. Si sufres de insomnio y te despiertas a las tres de la madrugada, te recomendar\u00eda prescindir de las siestas, levantarte una hora antes y acostarte un poco m\u00e1s tarde para acumular ese impulso homeost\u00e1tico y conseguir que el sue\u00f1o cruce de largo las tres de la madrugada sin despertarte.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P.&nbsp;<\/strong>En su libro vaticina que en el futuro llegaremos a una \u00e9poca de \u2018Ilustraci\u00f3n del Sue\u00f1o\u2019 \u00bfC\u00f3mo podemos mejorar la forma en la que dormimos?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>R.&nbsp;<\/strong>La Ilustraci\u00f3n del Sue\u00f1o consiste en aprovechar lo que ya hacemos bien y a\u00f1adir lo que nos falta. Recibimos muchas cr\u00edticas por nuestra mala higiene del sue\u00f1o, los m\u00f3viles y todo eso. Pero lo cierto es que tenemos entornos de sue\u00f1o f\u00edsicamente seguros y c\u00f3modos, lo que permite un sue\u00f1o profundo y de alta calidad. Lo que hemos perdido es la conexi\u00f3n con el mundo exterior. Si consolidamos los avances en tecnolog\u00eda del sue\u00f1o que ya hemos logrado, y a la vez recuperamos la sinton\u00eda con nuestros ritmos circadianos, estaremos en el umbral de esa Ilustraci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo? Ancla tu d\u00eda con la luz de la ma\u00f1ana. Pasa m\u00e1s del 15% de tu tiempo diario al aire libre, con luz solar de espectro completo en distintos momentos del d\u00eda. Si puedes, camina por entornos verdes: las hojas absorben la luz infrarroja, que alimenta nuestras mitocondrias. Existe un crom\u00e1toforo en las mitocondrias, la citocromo C oxidasa, la enzima terminal que permite a las mitocondrias respirar, convertir ox\u00edgeno en agua y generar ATP. Sin suficiente luz infrarroja, no podemos alimentar nuestro cuerpo. Y cuando est\u00e9s en interiores, elige luz c\u00e1lida de unos 2.000 Kelvin, luz de fuego. Si hacemos todo eso y mantenemos los beneficios de la tecnolog\u00eda que hemos desarrollado en torno al sue\u00f1o, creo que estamos al borde de una Ilustraci\u00f3n del Sue\u00f1o como especie.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/elpais.com\/salud-y-bienestar\/2026-06-02\/david-samson-antropologo-los-humanos-pasamos-por-un-experimento-evolutivo-radical-somos-los-primates-que-menos-duermen.html\">https:\/\/elpais.com\/salud-y-bienestar\/2026-06-02\/david-samson-antropologo-los-humanos-pasamos-por-un-experimento-evolutivo-radical-somos-los-primates-que-menos-duermen.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un nuevo ensayo combina etnograf\u00eda, neurobiolog\u00eda y primatolog\u00eda para argumentar que nuestras escasas horas de sue\u00f1o no son resultado de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":123481,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[49758,49760,49761,49762,49759],"class_list":["post-123480","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-antropologo-david-samson","tag-etnografa","tag-neurobiologia","tag-primatologia","tag-rimates-con-poco-sueno"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/123480","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=123480"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/123480\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":123482,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/123480\/revisions\/123482"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/123481"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=123480"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=123480"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=123480"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}