{"id":120188,"date":"2026-04-11T09:18:39","date_gmt":"2026-04-11T15:18:39","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=120188"},"modified":"2026-04-11T09:18:40","modified_gmt":"2026-04-11T15:18:40","slug":"como-conseguir-que-la-segunda-mitad-de-tu-vida-sea-decisiva-la-respuesta-esta-en-carl-gustav-jung-telva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/como-conseguir-que-la-segunda-mitad-de-tu-vida-sea-decisiva-la-respuesta-esta-en-carl-gustav-jung-telva\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo conseguir que la segunda mitad de tu vida sea decisiva (la respuesta est\u00e1 en Carl Gustav Jung) | TELVA"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\">Dec\u00eda el psiquiatra y psic\u00f3logo Carl Gustav Jung (Suiza, 1875-1961) que la tarde de la vida (a partir de la madurez) tiene su propio significado y no deber\u00eda ser una ampliaci\u00f3n de la ma\u00f1ana (la juventud). Hablemos de la teor\u00eda psicol\u00f3gica que&nbsp;<strong>desmiente que la vida sea una l\u00ednea ascendente al principio y decadente al final.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/17254514228606-1024x682.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-120189\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/17254514228606-1024x682.jpeg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/17254514228606-300x200.jpeg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/17254514228606-768x512.jpeg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/17254514228606.jpeg 1280w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">C\u00f3mo conseguir que la segunda mitad de tu vida sea decisiva (la respuesta est\u00e1 en Carl Gustav Jung)\u00a0Spotlight Launchmetrics<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong><a href=\"https:\/\/www.telva.com\/autor\/laura-rodriganez.html\">LAURA RODRIG\u00c1\u00d1EZ<\/a> \/ TELVA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>partir de la madurez, que hace un siglo estaba en torno a los 40 a\u00f1os (y quiz\u00e1 hoy no ande mucho m\u00e1s lejos, pero si m\u00e1s tarde), se suele producir un giro decisivo que transforma la segunda mitad de la vida en una mejor etapa que la primera. Con m\u00e1s sustancia. Una tarde cualquiera, de repente, est\u00e1s que no te encuentras. Literal. Un pensamiento inc\u00f3modo, no invitado, libera una idea rompedora: \u00ab<strong>No s\u00e9 si quiero seguir como hasta ahora\u00bb<\/strong>. No se refiere a nada y hace alusi\u00f3n a todo: el trabajo, el hogar, las relaciones&#8230; \u00bfAlgo falla? \u00bfEs todo? \u00bfNada en realidad?<\/p>\n\n\n\n<p>No es un drama. No es una crisis. Es un v\u00e9rtigo repentino pero maduro. Carl Gustav Jung dir\u00eda que ese instante es una frontera invisible. La vida, sin previo aviso, deja de pedirte que demuestres y empieza a preguntarte qui\u00e9n eres cuando ya no tienes nada que demostrar. Es un cambio sutil pero decisivo, como girar el tim\u00f3n apenas unos grados para descubrir, tiempo despu\u00e9s, que el barco entero tom\u00f3 otra direcci\u00f3n. Comienza entonces lo que el psic\u00f3logo y psiquiatra suizo llamaba&nbsp;<strong>\u00abla tarde de la vida\u00bb, un tiempo con significado propio<\/strong>&nbsp;(m\u00e1s profundo que la ma\u00f1ana). No un declive ni un camino cuesta abajo hasta el final. Mas bien se trata de una metamorfosis que enriquece y es decisiva.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-telva.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2026\/04\/11\/17758623793553.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Carl Gustav Jung<\/h2>\n\n\n\n<p>En la primera mitad de la vida, explicaba Jung, nos dedicamos a construir. Trabajo, pareja, familia, estatus, pertenencia&#8230; Es la etapa del ego, de levantar estructuras y de sostenerlas. Hasta que llega el momento en que ese edificio empieza a pesar.<br>No porque est\u00e9 mal hecho, sino porque deja de parecer suficiente. Se empieza a cocer ese malestar silencioso en versi\u00f3n murmullo interno por el que te cuestionas todo: desde qui\u00e9n eres hasta qu\u00e9 haces.&nbsp;<strong>\u00ab\u00bfQui\u00e9n soy m\u00e1s all\u00e1 de mis roles?\u00bb<\/strong>. Madre, empleada, hija, hermana, vecina&#8230; \u00abLa tarde de la vida debe tener un significado propio y no puede ser una mera ampliaci\u00f3n de la ma\u00f1ana\u00bb, escrib\u00eda el psic\u00f3logo y psiquiatra.<\/p>\n\n\n\n<p>No se pueden seguir las mismas reglas. Ya no se construye hacia afuera, ahora se pule lo de dentro. No hace falta competir, demostrar o acumular. La tarde pide otra cosa: dejar de mirar afuera y girar la mira a ti misma. Se busca encontrar sentido. A este proceso, Carl Gustav Jung lo llam\u00f3 individuaci\u00f3n: la integraci\u00f3n de nuestras sombras, talentos ocultos, deseos postergados y posibilidades dormidas. Es una tarea radicalmente adulta: no se basa en empujarnos hacia el mundo, sino en permitir que emerjamos desde dentro.<\/p>\n\n\n\n<p>Precisamente por eso, el suizo cre\u00eda a pies juntillas que esta segunda etapa puede ser mejor: sin animo de asumir pretensiones ajenas llega el momento de elegir qui\u00e9n queremos y vamos a ser. Parad\u00f3jicamente,&nbsp;<strong>cuando dejamos de esforzarnos en ser alguien, empezamos a ser nosotras mismas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-ast-global-color-4-background-color has-background\">M\u00c1S EN TELVA<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-telva.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2024\/10\/11\/17286375896829.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.telva.com\/bienestar\/album\/2024\/10\/11\/6708de5002136e95be8b45af.html?intcmp=galeria_not\">Estas famosas est\u00e1n mejor a los 50 y 60, que a los 20: as\u00ed han cambiado<\/a><a href=\"https:\/\/www.telva.com\/bienestar\/album\/2024\/10\/11\/6708de5002136e95be8b45af.html?intcmp=galeria_not\">Estas famosas est\u00e1n mejor a los 50 y 60, que a los 20: as\u00ed han cambiado<\/a><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La madurez no es un ocaso<\/h2>\n\n\n\n<p>El psic\u00f3logo Erik Erikson habl\u00f3 de algo muy parecido. Para \u00e9l, en la adultez se juega una partida a cara o cruz entre la integridad y la desesperaci\u00f3n. La primera llega al aceptar la vida vivida en su totalidad mientras que la segunda es esa extra\u00f1a sensaci\u00f3n de traici\u00f3n a algo esencial que no acabas de comprender ni localizar. De lo que se trata, pues, es de alcanzar la serenidad que aparece cuando, por fin,&nbsp;<strong>dejamos de pedirnos ser perfectas&nbsp;<\/strong>y empezamos a ser verdaderas. Abrazar la integridad y despedir la desesperaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El edadismo se empe\u00f1a en negar que la realizaci\u00f3n personal no pertenece a la juventud, sino al di\u00e1logo con uno mismo que aprendemos a tener m\u00e1s tarde.<strong>&nbsp;Lo que necesitar\u00edamos hoy es empezar a dejar de decirnos que llegamos \u00abtarde\u00bb<\/strong>&nbsp;a nosotras mismas, porque en realidad llegamos cuando estamos preparadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Vale la pena hacerse preguntas que den perspectiva. Por ejemplo, alguna vez te has cuestionado si hay alguna parte de ti que no has vivido y que has ido ocultando porque no era el momento. Si la segunda parte de tu vida fuera una oportunidad creativa, \u00bfqu\u00e9 har\u00edas? \u00bfQu\u00e9 estoy viviendo que pueda dejar ir para quedarme m\u00e1s ligera? \u00bfHay alg\u00fan deseo de juventud que merezca ser rescatado y no archivado? No vayamos a negar la edad, pero quiz\u00e1 si convendr\u00eda dejar de temerla. Entender que el tiempo no es un enemigo, sino un maestro exigente que nos invita a afinar, elegir y profundizar.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una segunda mitad decisiva<\/h2>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>El edadismo se empe\u00f1a en que el valor vital declina a partir de la madurez porque se sostiene en medidores ef\u00edmeros y sin sentido vital. La est\u00e9tica, la apariencia, la velocidad, la productividad o la novedad no gu\u00edan ni aportan valor. Son indicadores superficiales que no alcanzan lo esencial. Y mientras el psicoanalista suizo (y m\u00e1s pensadores) se empe\u00f1an en dar otro punto de vista,&nbsp;<strong>no es hasta que llega esa d\u00e9cada m\u00e1gica que nos damos cuenta de ello<\/strong>. Que si, que se puede vivir con sentido y m\u00e1s liviana.<\/p>\n\n\n\n<p>El tiempo no resta, revela. Y llega el d\u00eda que sabes discernir qu\u00e9 merece tu energ\u00eda y qu\u00e9 no. A veces porque has tenido un peque\u00f1o gesto, que ni siquiera ten\u00edas pensado, pero te obliga a detenerte diez minutos para dar rienda suelta a ese malestar que pide salir. Aparece la pregunta inc\u00f3moda, te sale un \u00abno\u00bb a algo que antes habr\u00edas aceptado por inercia, retomas algo que te hab\u00edas convencido que no importaba. Y ah\u00ed empieza el giro. Entiendes que todav\u00eda est\u00e1s a tiempo de no ser la que dicen otros. Y libre, eres, por fin, tu misma.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.telva.com\/bienestar\/psicologia\/2026\/04\/11\/69d81ebc01a2f13e0f8b4584.html\">https:\/\/www.telva.com\/bienestar\/psicologia\/2026\/04\/11\/69d81ebc01a2f13e0f8b4584.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dec\u00eda el psiquiatra y psic\u00f3logo Carl Gustav Jung (Suiza, 1875-1961) que la tarde de la vida (a partir de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":120189,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[48056,48059,48057,48058],"class_list":["post-120188","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-karl-gustav-jung","tag-la-segubda-mitad-de-la-vida","tag-vida-ascendente","tag-vida-decadente"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/120188","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=120188"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/120188\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":120190,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/120188\/revisions\/120190"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/120189"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=120188"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=120188"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=120188"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}