{"id":118363,"date":"2026-03-13T10:49:42","date_gmt":"2026-03-13T16:49:42","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=118363"},"modified":"2026-03-13T10:49:43","modified_gmt":"2026-03-13T16:49:43","slug":"asi-es-el-hospital-mas-hermoso-del-mundo-tradicion-y-vanguardia-en-el-taller-de-restauracion-del-museo-del-prado-la-lectura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/asi-es-el-hospital-mas-hermoso-del-mundo-tradicion-y-vanguardia-en-el-taller-de-restauracion-del-museo-del-prado-la-lectura\/","title":{"rendered":"As\u00ed es el hospital m\u00e1s hermoso del mundo: tradici\u00f3n y vanguardia en el taller de restauraci\u00f3n del Museo del Prado | La Lectura"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-pale-cyan-blue-background-color has-background has-medium-font-size\">Recorremos con un gu\u00eda de excepci\u00f3n la trastienda de la pinacoteca madrile\u00f1a para descubrir una combinaci\u00f3n de experiencia y juventud, artesan\u00eda y tecnolog\u00eda que es puro arte: \u00abEs un trabajo muy an\u00f3nimo, cuando hemos terminado nadie lo nota\u00bb<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"910\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/17732158369720-910x1024.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-118364\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/17732158369720-910x1024.webp 910w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/17732158369720-267x300.webp 267w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/17732158369720-768x864.webp 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/17732158369720.webp 1200w\" sizes=\"(max-width: 910px) 100vw, 910px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-0f07718d7ddc3838418bcef062a70ba0\"><strong><a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/autor\/sara-polo.html\">Sara Polo<\/a> \/ Texto \/ La Lectura<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Carlos Garc\u00eda Pozo \/ Fotograf\u00edas<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>La sensaci\u00f3n es indescriptible cuando las dos gigantescas puertas met\u00e1licas se abren hacia los lados y de los ventanales del claustro brota la luz tamizada del cielo nublado. El asalto casi f\u00edsico de la belleza era de esperar, pero la emoci\u00f3n es impredecible, incontenible, mareante.&nbsp;<strong>Algo as\u00ed deben de sentir quienes acusan eso que llaman s\u00edndrome de Stendahl<\/strong>. Reina un silencio pac\u00edfico en el amplio espacio que se abre en torno a las cristaleras. Preside la escena un inmenso cuadro desnudo del Greco, con todos sus rojos brillantes, sus azules profundos, sus impresionantes amarillos al aire. Tambi\u00e9n sus heridas, que ara\u00f1an los rostros, el cielo, los ropajes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-dailymotion wp-block-embed-dailymotion wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"As\u00ed es el hospital m\u00e1s hermoso del mundo: El Laboratorio Invisible del Museo del Prado\" frameborder=\"0\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/geo.dailymotion.com\/player.html?video=xa1ugwe&#038;\" allowfullscreen allow=\"autoplay; fullscreen; picture-in-picture; web-share\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Una mujer se inclina sobre el lienzo encaramada a una escalera met\u00e1lica, ataviada con unas gafas como salidas de una pel\u00edcula de ciencia ficci\u00f3n y un pincel fin\u00edsimo como un bistur\u00ed que devuelve al presente. Incluso, al pasado. Alrededor de ambos, de la mujer y de la obra de arte, reposan perfectamente alineados lienzos llenos de flores, de vegetaci\u00f3n, de escenas mitol\u00f3gicas, religiosas o, simplemente, de puro hedonismo bot\u00e1nico. Frente a algunas de ellas,&nbsp;<strong>m\u00e1s mujeres; m\u00e1s gafas futuristas; m\u00e1s precisi\u00f3n quir\u00fargica<\/strong>, m\u00e1s murmullo suave de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Enrique Quintana<\/strong>&nbsp;suelta el dato clave cuatro horas despu\u00e9s de entrar en sus dominios, desandando ya el laberinto de pasillos y ascensores camino a la salida, todav\u00eda con la belleza clavada en el coraz\u00f3n y en la boca del est\u00f3mago y una ligera borrachera de datos, nombres y caras. Lo dice de paso, como si no tuviera mayor importancia: \u00abF\u00edjate si es \u00fanico el taller de restauraci\u00f3n del Prado que el Louvre, el museo m\u00e1s grande del mundo, no tiene taller propio. Encarga cada trabajo fuera\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Presume de haza\u00f1a el coordinador jefe de Restauraci\u00f3n y Documentaci\u00f3n T\u00e9cnica del Museo del Prado y no es para menos, porque la pinacoteca madrile\u00f1a oculta tras sus muros expositivos uno de los talleres de restauraci\u00f3n m\u00e1s punteros del mundo, donde artesan\u00eda y tecnolog\u00eda, experiencia y modernidad confluyen en&nbsp;<strong>un verdadero hospital del arte<\/strong>&nbsp;en el que el coraz\u00f3n, el taller de restauraci\u00f3n de pintura, es s\u00f3lo el principio. La escultura, las artes gr\u00e1ficas y hasta los marcos y los soportes de madera tienen sus propios servicios, por seguir con la met\u00e1fora m\u00e9dica, y el laboratorio de an\u00e1lisis qu\u00edmicos y gabinete de documentaci\u00f3n t\u00e9cnica ejercen de unidades de diagn\u00f3stico y de consulta. El conjunto forma un mecanismo bien engrasado en constante comunicaci\u00f3n, y eso, dice el jefe, es la clave de su \u00e9xito: evitar la burocracia innecesaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-ast-global-color-4-background-color has-background\">Para saber m\u00e1s<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed trabajan los museos para detener el tiempo frente a la crisis&nbsp;de&nbsp;atenci\u00f3n.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/la-lectura\/2025\/11\/06\/6904ddb5e85ece68338b457a.html\">\u00abEl arte no escapa a la fugacidad del consumo que define esta era, pero podemos condicionarla\u00bb<\/a><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Redacci\u00f3n:SARA POLO\u00a0(Texto)<\/li>\n\n\n\n<li>Redacci\u00f3n:\u00a0ALBERTO DI LOLLI\u00a0(Fotograf\u00edas)<\/li>\n\n\n\n<li><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Alva No\u00eb, el fil\u00f3sofo encerrado en el Museo del Prado.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/la-lectura\/2025\/11\/25\/691afc81fc6c83bf4c8b4594.html\">\u00abLa mente no es m\u00e1gica, pero tampoco puramente natural\u00bb<\/a><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Redacci\u00f3n:RICARDO F. COLMENERO<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"cardTitle_signUp\"><\/h2>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>La primera vez que la restauraci\u00f3n de un cuadro salt\u00f3 a los medios de comunicaci\u00f3n, Enrique Quintana era un joven aprendiz de restaurador de 26 a\u00f1os. Corr\u00eda el a\u00f1o 1984 y el brit\u00e1nico John Brealey, jefe de conservaci\u00f3n del Museo Metropolitano de Nueva York, recal\u00f3 en la pinacoteca madrile\u00f1a con el encargo de&nbsp;<strong>devolver el lustre perdido a&nbsp;<\/strong><em><strong>Las meninas<\/strong><\/em><strong>&nbsp;de Vel\u00e1zquez.<\/strong>&nbsp;Tras 23 d\u00edas de limpieza pr\u00e1cticamente a escondidas de un sonor\u00edsimo revuelo en las calles -\u00a1\u00bfC\u00f3mo el Gobierno hab\u00eda osado permitir que un extranjero interviniera un s\u00edmbolo nacional?!- Brealey dej\u00f3 una primera capa de barniz sobre la obra y un regalo a sus cuatro disc\u00edpulos locales: ellos ser\u00edan los encargados de dar los retoques finales.<\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda antes de abordar tan imponente misi\u00f3n,&nbsp;<strong>Quintana se rompi\u00f3 la mu\u00f1eca<\/strong>. La revancha contra la mala suerte se la tom\u00f3 24 a\u00f1os despu\u00e9s, cuando recay\u00f3 sobre \u00e9l la responsabilidad de coordinar aquel taller puntero que hizo brillar de nuevo la obra maestra de Vel\u00e1zquez. Dicen quienes le conocen que su cualidad de moverse por el estudio sin molestar pero guardando un control exhaustivo sobre cada obra en rehabilitaci\u00f3n la hered\u00f3 de aquel brit\u00e1nico llegado de Nueva York. Est\u00e1 a punto de cumplir la mayor\u00eda de edad en el cargo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abUna cosa te pido, no hables de m\u00ed. Que hablen los restauradores, yo soy un mero gu\u00eda\u00bb. Nos perdonar\u00e1 Quintana haber incumplido su petici\u00f3n, pero la pasi\u00f3n del hombre al frente de uno de los talleres de restauraci\u00f3n m\u00e1s importantes del mundo, tambi\u00e9n gracias a \u00e9l, es inseparable de la vida que bulle detr\u00e1s de la puerta de seguridad que separa el Prado abierto al p\u00fablico del que discurre all\u00ed donde s\u00f3lo los elegidos pueden llegar,<strong>&nbsp;donde sucede la magia<\/strong>. Abre la puerta como si fuera la primera vez, tiene bien calibrado el&nbsp;<em>efecto guau<\/em>. \u00abVamos a subir por el montacargas por el que transportamos las obras de arte. Como ver\u00e9is, el suelo es todo liso, sin resaltos, para evitar vibraciones\u00bb, va explicando mientras la caja met\u00e1lica alcanza la cuarta planta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e01-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2026\/03\/11\/17732158618516.jpg\" alt=\"La restauradora Marta M\u00e9ndez trabaja en 'La diosa Flora', del taller de Pedro Pablo Rubens.\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La restauradora Marta M\u00e9ndez trabaja en &#8216;La diosa Flora&#8217;, del taller de Pedro Pablo Rubens.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Pasado el impacto inicial, cumplimos las \u00f3rdenes del gu\u00eda y nos adentramos en el taller de pintura en busca del relato en primera persona de sus protagonistas. La mujer de la escalera se sube las gafas y baja un par de escalones. Es&nbsp;<strong>Almudena S\u00e1nchez, restauradora decana del Prado<\/strong>, su hogar profesional desde 1982. \u00abEs un aut\u00e9ntico privilegio\u00bb, reconoce. \u00abTen en cuenta que recorremos la pintura mil\u00edmetro a mil\u00edmetro, es imposible contemplarla con este nivel de intensidad en ninguna otra circunstancia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante ella se alza&nbsp;<em>El bautismo de Cristo<\/em>&nbsp;del Greco, la \u00faltima gran obra del pintor cretense en manos del Prado que queda por rehabilitar. Almudena convive con ella desde septiembre y su labor se extender\u00e1, seguramente, un a\u00f1o. \u00abHe terminado ya la fase de limpieza, de eliminaci\u00f3n de las capas de barniz envejecido que apagaban la obra y le daban un aspecto amarillento, y hace muy poquito he empezado con la reintegraci\u00f3n crom\u00e1tica, que va a ser muy larga por el gran n\u00famero de p\u00e9rdidas que tiene.&nbsp;<strong>\u00bfVes, aqu\u00ed, c\u00f3mo la pintura parece mejor conservada, sin da\u00f1os? Es la parte que ya he intervenido<\/strong>\u00bb, se\u00f1ala el lugar en el que hace un rato aplicaba pigmentos con su pincel milim\u00e9trico. \u00abMi labor es recuperar al artista, decirle: &#8216;No te preocupes, vas a volver a respirar y te van a volver a ver tal como t\u00fa quisiste que te vieran&#8217;\u00bb, relata.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-ast-global-color-4-background-color has-background\"><strong>\u00abNuestra misi\u00f3n es mejorar la comunicaci\u00f3n entre el visitante y la obra. Facilitar su conversaci\u00f3n\u00bbEnrique Quintana, coordinador jefe de Restauraci\u00f3n y Documentaci\u00f3n T\u00e9cnica del Museo del Prado<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>La voz de alarma para iniciar una restauraci\u00f3n la pueden dar los propios profesionales, que tienen repartida la colecci\u00f3n para revisiones peri\u00f3dicas, pero tambi\u00e9n los vigilantes de sala, encargados de comunicar cualquier anomal\u00eda y que cuentan, incluso, con un peque\u00f1o malet\u00edn de emergencia para facilitar una eventual intervenci\u00f3n en caso de desastre, ya sea accidental o vand\u00e1lico. Tambi\u00e9n pasan por el taller las obras destinadas a exposiciones temporales, muchas salidas del almac\u00e9n y necesitadas de una buena puesta a punto antes de exhibirse al p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p>La exhuberancia floral que puebla los caballetes del taller hoy responde, de hecho, a la muestra&nbsp;<em><strong>La bot\u00e1nica en el arte. Las plantas en las colecciones del Museo del Prado<\/strong><\/em>, organizada en colaboraci\u00f3n con la&nbsp;<strong>Fundaci\u00f3n la Caixa<\/strong>&nbsp;y que ya arranc\u00f3 su andadura el pasado verano en Girona. \u00abNuestro objetivo \u00faltimo es mejorar la comunicaci\u00f3n con el espectador, que el visitante entable una conversaci\u00f3n fluida e intensa con la obra, que le sugiera una reflexi\u00f3n y lo abstraiga de sus problemas como cuando leemos un libro, vemos una pel\u00edcula o escuchamos una canci\u00f3n\u00bb, explica Quintana. \u00abY dir\u00e1s: \u00bfc\u00f3mo vas a relacionarte con un \u00e1ngel o con una escena religiosa del siglo XV o XVI? Pues fant\u00e1sticamente bien, seguimos siendo humanos y nuestros problemas siguen siendo similares. Los cuadros contienen m\u00e1s historias de las que se pueden apreciar de un vistazo,&nbsp;<strong>hay que escucharlos bien y nosotros debemos facilitar esa conversaci\u00f3n<\/strong>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Perdona, Enrique, es que te qued\u00f3 muy bonito.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e01-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2026\/03\/11\/17732158652310.jpg\" alt=\"El experto en soportes de madera Jos\u00e9 de la Fuente transporta un retrato de Catalina de Austria de Antonio Moro.\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El experto en soportes de madera Jos\u00e9 de la Fuente transporta un retrato de Catalina de Austria de Antonio Moro.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Volvamos a Almudena y al espectacular Greco de tres metros y medio de alto que repinta puntito a puntito. \u00ab<strong>Encuentras un ojo, una boca, algo min\u00fasculo que se pierde en el conjunto<\/strong>. Lo miras muy de cerca y con lupa y descubres esas min\u00fasculas pinceladas que est\u00e1n construyendo algo aut\u00e9nticamente genial, que de cerca a veces funciona como un borr\u00f3n y, de lejos, forma una construcci\u00f3n perfecta con todo lujo de detalles\u00bb, se maravilla mientras apunta, con el final del pincel, a diminutos reflejos blancos en el iris de Cristo y en el agua que cae sobre su cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>En 44 a\u00f1os de carrera, la restauradora se queda con dos obras especialmente emocionantes:&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.museodelprado.es\/coleccion\/obra-de-arte\/la-anunciacion\/9b02b6c9-3618-4a92-a6b7-26f9076fcb67\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>La Anunciaci\u00f3n<\/em>&nbsp;de Fra Angelico<\/a>&nbsp;-\u00abCuando pensamos en ella no hace falta explicar por qu\u00e9, es sublime\u00bb-, y&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/la-lectura\/2024\/05\/28\/664cbb7321efa0144f8b4577.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">la&nbsp;<em>Gioconda<\/em><\/a>, que bajo sucesivas capas de barniz escond\u00eda una revelaci\u00f3n tan misteriosa como su sonrisa: no era una copia cualquiera de la&nbsp;<em>Mona Lisa<\/em>&nbsp;de Leonardo da Vinci, sino una obra salida de su taller y pintada al tiempo que la original por uno de sus alumnos. Almudena fue quien retir\u00f3 el velo amarillento:&nbsp;<strong>\u00abAlgo as\u00ed solo ocurre una vez en la vida. O ninguna\u00bb<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-ast-global-color-4-background-color has-background\"><strong>\u00abMi labor es recuperar al artista, decirle: &#8216;No te preocupes, te van a volver a ver tal como t\u00fa quisiste que te vieran'\u00bbAlmudena S\u00e1nchez, restauradora de pintura<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Espalda con espalda de Almudena S\u00e1nchez y su lienzo descomunal una joven se sumerge en una tabla peque\u00f1ita y llen\u00edsima de peque\u00f1os detalles bot\u00e1nicos. Es&nbsp;<strong>Elisa Baronti Marchi\u00f2<\/strong>, nacida en Roma, formada en Florencia y que lleg\u00f3 al Prado con la primera de sus numerosas becas sin hablar una palabra de espa\u00f1ol. A\u00f1os despu\u00e9s, se expresa pr\u00e1cticamente sin acento y lleva un mes como personal fijo del museo.&nbsp;<strong>Es la \u00faltima en llegar<\/strong>. Esa combinaci\u00f3n de experiencia y juventud es un esquema que se repite en cada \u00e1rea de este taller de restauraci\u00f3n, todas con becarios que garanticen su futuro. Cada especialidad funciona como un oficio en el que los maestros como Almudena forman a sus disc\u00edpulos. \u00abLo que m\u00e1s me sorprendi\u00f3 durante mi periodo de aprendizaje fue la enorme generosidad de todos los profesionales a la hora de compartir sus conocimientos. Eso no es habitual\u00bb, reconoce Elisa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEs un sue\u00f1o estar aqu\u00ed, espero estar a la altura\u00bb. Dice la italiana que ha sabido convertir su s\u00edndrome de la impostora -\u00abInevitable para una mujer joven\u00bb, apunta- en un arma de trabajo: \u00ab<strong>A las obras hay que acercarse siempre con mucha humildad<\/strong>&nbsp;y con la idea de que a\u00fan no sabes pr\u00e1cticamente nada de ellas aunque las hayas estudiado durante a\u00f1os\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e01-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2026\/03\/11\/17732158660844.jpg\" alt=\"La decana del taller de restauraci\u00f3n Almudena S\u00e1nchez interviene el 'Bautismo de Cristo' del Greco.\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La decana del taller de restauraci\u00f3n Almudena S\u00e1nchez interviene el &#8216;Bautismo de Cristo&#8217; del Greco.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>De entre las puertas abiertas del montacargas emerge un hombre, uno de los pocos que veremos en este taller a lo largo de la ma\u00f1ana, tal es la feminizaci\u00f3n de la profesi\u00f3n art\u00edstica. Sus manos enguantadas transportan con un cuidado exquisito una pintura sobre tabla, un retrato de la reina Catalina de Austria de Antonio Moro. Es&nbsp;<strong>Jos\u00e9 de la Fuente<\/strong>, una instituci\u00f3n a nivel mundial,&nbsp;<strong>uno de los poqu\u00edsimos expertos en soportes de madera que quedan en activo<\/strong>. Suyas han sido intervenciones tan trascendentes como la de<em>&nbsp;Las tres Gracias<\/em>, de Rubens;&nbsp;<em>La adoraci\u00f3n de los pastores<\/em>, de Mengs;&nbsp;<em>Ad\u00e1n y Eva<\/em>, de Durero;&nbsp;<em>David con la cabeza de Goliat<\/em>, de Caravaggio; o&nbsp;<em>La Sant\u00edsima Trinidad<\/em>, de Boticcelli. Sin embargo, el trabajo que recuerda con mayor cari\u00f1o es, quiz\u00e1, el que realiz\u00f3 con&nbsp;<em>El Descendimiento<\/em>&nbsp;de Rogier van der Weyden, en 1991, por aquello de que fue el que le cambi\u00f3 la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abYo trabajaba en el taller de pintura y la direcci\u00f3n del museo me puso a trabajar con George Bisacca, conservador en el Metropolitan de Nueva York. Mi primera sensaci\u00f3n al conocer su forma de ver y entender la pintura sobre tabla fue que pasaba del siglo XIX al siglo XX\u00bb, rememora. \u00ab<strong>La vida me llev\u00f3 a una especialidad que en Espa\u00f1a no exist\u00eda y que en el mundo no cuenta con m\u00e1s de cinco o seis personas<\/strong>. Y date cuenta de que, hasta 1470, todos los cuadros est\u00e1n pintados sobre madera\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-ast-global-color-4-background-color has-background has-medium-font-size\"><strong>\u00abA las obras hay que acercarse siempre con mucha humildad y con la idea de que no sabes pr\u00e1cticamente nada de ellas aunque las hayas estudiado durante a\u00f1os\u00bbElisa Baronti Marchi\u00f2, restauradora de pintura<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>La disciplina de Jos\u00e9 de la Fuente est\u00e1 en la perfecta intersecci\u00f3n entre el arte y la ingenier\u00eda y necesita de ambos ingredientes. No, no es solo una suerte de maestro ebanista:&nbsp;<strong>\u00abNo basta con entender el material, hay que entender la pintura. Yo no trabajo con madera. Trabajo con cuadros\u00bb<\/strong>, zanja. Sobre su mesa se extienden todo tipo de cachivaches, todos dise\u00f1ados por \u00e9l. Suyos son tambi\u00e9n unos peculiares tornillos articulados de nailon que emergen de un bastidor trenzado apoyado sobre un caballete. \u00abEs para poder transportar los cuadros sin da\u00f1arlos. Este ingenio permite todo tipo de movimientos en la madera: dilataci\u00f3n, contracci\u00f3n, flexi\u00f3n en vertical&#8230; El lienzo es casi un soporte inerte, pero la madera no lo es, se mueve con los cambios de humedad y eso lo hace mucho m\u00e1s fr\u00e1gil. A menudo me preocupa m\u00e1s el transporte que la propia restauraci\u00f3n\u00bb, asume.<\/p>\n\n\n\n<p>Dice De la Fuente que el suyo es un trabajo muy an\u00f3nimo:&nbsp;<strong>\u00abUna vez hemos terminado, nadie sabe lo que hay detr\u00e1s\u00bb<\/strong>. Tambi\u00e9n, que en su especialidad corren m\u00e1s riesgos que ning\u00fan otro restaurador, y recoge unas peque\u00f1as cu\u00f1as de madera que sirven para rellenar las peque\u00f1as grietas a las que el paso del tiempo y los cambios atmosf\u00e9ricos condenan a la mayor\u00eda de obras anteriores al siglo XVI. \u00abLas tallamos a medida para encajarlas desde atr\u00e1s, pero siempre vamos al filo. Cuanto m\u00e1s te aproximas a la superficie pintada, mejor queda el resultado. Pero si te descuidas, sales por la pintura. Es un equilibrio muy delicado\u00bb, describe.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan fascinados por la demostraci\u00f3n t\u00e9cnica de un maestro exigente, que ha formado a un par de decenas de disc\u00edpulos pero no encargar\u00eda un trabajo importante a m\u00e1s de tres, cambiamos de escenario para recalar en el&nbsp;<strong>taller de escultura<\/strong>, donde&nbsp;<strong>Sonia Tortajada<\/strong>&nbsp;se encuentra inmersa en la limpieza de un retrato de Isabel de Portugal, obra de Leone Leoni. \u00abEsta joya del Renacimiento estuvo en los Jardines de Aranjuez sobre un suelo de tierra de albero, as\u00ed que toda la parte de abajo estaba llena de salpicaduras de color naranja. Mira, a\u00fan quedan algunas\u00bb, se\u00f1ala.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e01-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2026\/03\/11\/17732158650999.jpg\" alt=\"Sonia Tortajada limpia con l\u00e1ser el 'Retrato de Isabel de Portugal' de Leone Leoni.\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Sonia Tortajada limpia con l\u00e1ser el &#8216;Retrato de Isabel de Portugal&#8217; de Leone Leoni.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfY el l\u00e1ser qu\u00e9 hace, una especie de&nbsp;<\/strong><em><strong>peeling<\/strong><\/em><strong>? Pregunta equivocada.<\/strong>&nbsp;\u00ab\u00a1No, por Dios, no! \u00a1Eso ser\u00eda pecado mortal!\u00bb, salta como un resorte. \u00abLa superficie original no se sacrifica jam\u00e1s. Este l\u00e1ser nos permite disparar en tres longitudes de onda y provocar un fen\u00f3meno que se conoce como fotoablaci\u00f3n. Para entendernos, saca del poro lo malo y deja todo lo bueno\u00bb. Tras ella, un imponente busto de Antonino P\u00edo luce la mitad inferior del rostro envuelta en pl\u00e1stico.&nbsp;<strong>\u00abLe estamos haciendo un tratamiento de hidrataci\u00f3n en la barba\u00bb<\/strong>, r\u00ede la restauradora. \u00abEn realidad, le hemos aplicado una soluci\u00f3n en gel que hemos hecho nosotros mismos para retirar un recubrimiento de cera muy envejecido y muy, muy incrustado; tanto, que ser\u00eda imposible limpiarlo y recuperar la superficie de m\u00e1rmol con un hisopo empapado en disolvente por mucho que insisti\u00e9ramos durante horas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Si lo visto hasta el momento no ha desprendido suficiente magia, queda sumergirse en las profundidades de cada obra. Literalmente. Esa es la labor del gabinete de documentaci\u00f3n t\u00e9cnica, creado en 1975, al que se a\u00f1adi\u00f3, en 2007, el&nbsp;<strong>laboratorio de qu\u00edmica<\/strong>, encargado de analizar los materiales de los que est\u00e1n compuestas las obras.&nbsp;<strong>Maite Jover<\/strong>&nbsp;muestra, orgullosa, la \u00faltima tecnolog\u00eda en an\u00e1lisis por fluorescencia de rayos X que ha adquirido el Prado para trazar mapas superpuestos de pigmentos que descubren, en ocasiones, obras escondidas bajo lo visible. En la pantalla de su ordenador aparece un Ferrer Bassa. Con cada clic, la imagen torna en espectro, cada vez de un color. Clic. \u00abAqu\u00ed ponemos de manifiesto d\u00f3nde hay oro\u00bb. Clic. \u00abLo verde son los pigmentos que contienen cobre\u00bb.&nbsp;<strong>Y de repente, de una manga lisa, dorada, emerge una inscripci\u00f3n oculta en lat\u00edn<\/strong>. \u00abEl cuadro estaba absolutamente repintado. Hace unos a\u00f1os este trabajo casi de arqueolog\u00eda era impensable. Pod\u00edas llegar a ciertos pigmentos, pero esta imagen tan completa era pura ciencia ficci\u00f3n\u00bb, se congratula Jover.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-ast-global-color-4-background-color has-background\"><strong>\u00abHace unos a\u00f1os este trabajo casi de arqueolog\u00eda era impensable, analizar as\u00ed una obra era pura ciencia ficci\u00f3n\u00bbMaite Jover, restauradora en el laboratorio de qu\u00edmica<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>En la puerta contigua, al fondo de una sala llena de ordenadores, se enciende una pantalla blanca cubierta de radiograf\u00edas. \u00abA diferencia de otros museos, seguimos trabajando con pel\u00edcula para analizar pintura, porque su gama de grises nos permite llegar a un grado de detalle y de foco al que el digital no llega. Si puedo, me jubilar\u00e9 con pel\u00edcula\u00bb, asegura una apasionada&nbsp;<strong>Laura Alba<\/strong>&nbsp;en el&nbsp;<strong>gabinete de documentaci\u00f3n t\u00e9cnica<\/strong>. Para escultura, en cambio, el equipo ha dise\u00f1ado un tom\u00f3grafo industrial con un eje rotatorio. \u00abEs como un TAC en medicina, pero aqu\u00ed lo que gira es la pieza\u00bb, explica la restauradora, y vuelve a su ordenador para desplegar todas las posibilidades que la tecnolog\u00eda abre en el estudio de una escultura.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante nuestros ojos se despliega la imagen tridimensional de una obra de Pedro de Mena llegada del Museo Nacional de Escultura. Y de repente, la vista muestra un corte tangencial que deja al aire&nbsp;<strong>cada empalme, cada material, cada truco<\/strong>. \u00abAqu\u00ed vemos los dientes, hay siete arriba y seis abajo, pero apenas tres son visibles, y en el ojo ha metido media esfera de vidrio pintada por dentro y ha colocado, al fondo, una l\u00e1mina met\u00e1lica. La luz atraviesa el cristal, rebota en el metal y sale de nuevo, de ah\u00ed esa sensaci\u00f3n de que la cultura est\u00e1 viva\u00bb, narra Alba.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e01-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2026\/03\/11\/17732158619591.jpg\" alt=\"Mayte Camino restaura un marco dorado y repone las decoraciones faltantes con resina modelada.\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Mayte Camino restaura un marco dorado y repone las decoraciones faltantes con resina modelada.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Un largo paseo entre pasillos subterr\u00e1neos, flanqueado por los almacenes que albergan el tesoro oculto de la mayor pinacoteca espa\u00f1ola, lleva hasta un taller at\u00edpico en un museo que aqu\u00ed, en cambio, ha recibido la mayor inversi\u00f3n reciente en tecnolog\u00eda del museo, tal es la importancia que se le otorga.&nbsp;<strong>Gemma Garc\u00eda<\/strong>&nbsp;es restauradora y responsable de la&nbsp;<strong>colecci\u00f3n de marcos del Museo del Prado<\/strong>. \u00abEl marco lleva un recorrido hist\u00f3rico art\u00edstico, como el resto de piezas, e influye decisivamente en la forma en que se percibe la obra\u00bb, afirma. \u00abNuestra idea es devolverles la imagen m\u00e1s cercana al original, pero tambi\u00e9n encontrar un marco para las piezas que llegan sin \u00e9l, y eso no es nada f\u00e1cil. Tenemos casi mil disponibles en nuestro almac\u00e9n, si ninguno encaja intentamos buscar materiales originales y los encargamos y, en \u00faltimo caso,&nbsp;<strong>recurrimos a la impresi\u00f3n 3-D<\/strong>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasa a la sala del fondo para hacer una demostraci\u00f3n. Con ayuda de un brazo robotizado, realiza un escaneado tridimensional de la pieza a clonar, lo reescala a la medida necesaria para la obra a enmarcar y los datos pasan a una impresora que lo reproduce en resina. El toque final, el dorado, se hace siempre a mano.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.museodelprado.es\/museo\/publicacion\/proyecto-de-investigacion-y-desarrollo-3d\/6ff25a0b-55bb-73d8-c168-07003e066fe9\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">El primer prototipo de este proyecto pionero<\/a>&nbsp;ya encuadra&nbsp;<em>La Piedad con donante<\/em>, obra del siglo XV del taller de Rogier van der Weyden. Nadie dir\u00eda nunca que lo que rodea al cuadro no es original debido al milim\u00e9trico detalle proporcionado por una maquinaria de \u00faltima generaci\u00f3n pagada con fondos europeos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa tecnolog\u00eda es cara y compleja de mantener y, adem\u00e1s, queda obsoleta demasiado r\u00e1pido\u00bb, apunta Enrique Quintana, ide\u00f3logo de tan futurista plan. \u00ab<strong>Si en siete a\u00f1os no le hemos dado suficiente rendimiento, estamos tirando el dinero p\u00fablico<\/strong>. Eso es algo que tenemos siempre presente\u00bb. En julio, el taller de restauraci\u00f3n del Prado inaugurar\u00e1 su \u00faltimo servicio, el que llaman informalmente&nbsp;<em>el b\u00fanker<\/em>, una c\u00e1mara multiespectral para profundizar al m\u00e1ximo en el estudio t\u00e9cnico de las obras. Tradici\u00f3n y vanguardia se dar\u00e1n de nuevo la mano en la trastienda del Museo del Prado.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/la-lectura\/2026\/03\/12\/69ab015efc6c8324088b4578.html\">https:\/\/www.elmundo.es\/la-lectura\/2026\/03\/12\/69ab015efc6c8324088b4578.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Recorremos con un gu\u00eda de excepci\u00f3n la trastienda de la pinacoteca madrile\u00f1a para descubrir una combinaci\u00f3n de experiencia y juventud, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":118364,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[47125,243,47124],"class_list":["post-118363","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-hospital-del-arte","tag-museo-del-prado","tag-restauracion-museo-del-prado"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/118363","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=118363"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/118363\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":118365,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/118363\/revisions\/118365"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/118364"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=118363"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=118363"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=118363"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}