{"id":117096,"date":"2026-02-21T10:14:23","date_gmt":"2026-02-21T16:14:23","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=117096"},"modified":"2026-02-21T10:14:24","modified_gmt":"2026-02-21T16:14:24","slug":"la-vida-y-la-muerte-por-correo-electronico-eps","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/la-vida-y-la-muerte-por-correo-electronico-eps\/","title":{"rendered":"La vida y la muerte por correo electr\u00f3nico | EPS"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-pale-cyan-blue-background-color has-background has-medium-font-size\">El catedr\u00e1tico de Filosof\u00eda Enrique Bonete recibi\u00f3 un correo de una antigua alumna que contaba que ten\u00eda c\u00e1ncer, que ten\u00eda miedo y que recordaba sus clases de \u00c9tica de la muerte. Pasaron dos a\u00f1os escribi\u00e9ndose. De ah\u00ed sali\u00f3 un libro<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"683\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/FGSULU4EXNHTDCE33NH5M53BNI-683x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-117097\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/FGSULU4EXNHTDCE33NH5M53BNI-683x1024.jpg 683w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/FGSULU4EXNHTDCE33NH5M53BNI-200x300.jpg 200w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/FGSULU4EXNHTDCE33NH5M53BNI-768x1152.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/FGSULU4EXNHTDCE33NH5M53BNI-1024x1536.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/FGSULU4EXNHTDCE33NH5M53BNI.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 683px) 100vw, 683px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El catedr\u00e1tico de Filosof\u00eda Moral Enrique Bonete, autor de &#8216;Querido profe, me invaden las tinieblas&#8217;, fotografiado en su despacho de la Universidad de Salamanca. Ximena y Sergio<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong><a href=\"https:\/\/elpais.com\/autor\/borja-hermoso\/#?rel=author_top\">Borja Hermoso<\/a> \/ EPS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Salamanca <\/p>\n\n\n\n<p>Hay asuntos \u2014unos capitales, otros banales\u2014 con capacidad comprobada de dividir al g\u00e9nero humano. Entre los banales pongamos el f\u00fatbol, la pol\u00edtica, la comida y tantas chucher\u00edas m\u00e1s. Entre los capitales, y obviando las crecientes desigualdades mundiales y su odiosa consecuencia \u2014la miseria de los que menos tienen\u2014, hay que incluir el de la visi\u00f3n de la muerte como ingrediente de la vida. La cuesti\u00f3n puede parecer obvia pero no lo es y, desde luego, dividir, divide. Hubo, hay y habr\u00e1 gente capaz de contemplar la fatalidad del final con frialdad y hasta con serenidad, sabedora de que una cosa (la vida) sin la otra (la muerte) y viceversa es directamente imposible, con lo cual mejor no convertir el tema en tab\u00fa. Incluso hay gente interesada en bucear en los argumentos que en torno a la parca elaboraron algunos gigantes de la historia de la filosof\u00eda. Y hubo, hay y habr\u00e1 quienes a la m\u00ednima menci\u00f3n del concepto muerte apenas aciertan a salir corriendo pronunciando, verbal o mentalmente, las palabras \u201c\u00a1lagarto, lagarto!\u201d. A la primera especie de humanos les interesar\u00e1, en principio, la cuesti\u00f3n que aqu\u00ed se trata. La segunda ya estar\u00e1 cerrando estas p\u00e1ginas o la versi\u00f3n digital de este art\u00edculo. Al grano.<\/p>\n\n\n\n<p>En la nota introductoria de su libro&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.planetadelibros.com\/libro-querido-profe-me-invaden-las-tinieblas\/427936\"><em>Querido profe, me invaden las tinieblas. Di\u00e1logos sobre c\u00f3mo vivir y morir<\/em>&nbsp;(editorial Ariel)<\/a>, el catedr\u00e1tico de Filosof\u00eda Moral de la Universidad de Salamanca&nbsp;<a href=\"https:\/\/produccioncientifica.usal.es\/investigadores\/55893\/detalle\">Enrique Bonete<\/a>&nbsp;(Valencia, 66 a\u00f1os) expone as\u00ed las dos motivaciones principales de esta obra conmovedora, trist\u00edsima y luminosa a la vez: uno, \u201cdar a conocer en un lenguaje asequible algunas sensatas reflexiones \u00e9ticas de fil\u00f3sofos que puedan contribuir a fortalecer nuestra actitud ante la fatalidad\u201d; dos, \u201cel bien moral que puede generar en quienes lean las inquietudes existenciales de una persona tan l\u00facida y sensible, que supo mantener hasta el final una entereza loable\u201d. Nuria, para entendernos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/65GO2QW2YRAQLNVT7F7P2EIRYU.JPG?auth=b65a8f80b0e4bf6e35c7d25462499aacd101ec3da8154c75cdbb9e7a8a6011c0&amp;width=414\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Bonete y sus alumnos, en plena clase de la asignatura Textos de \u00c9tica, donde discuten en torno al problema de la muerte.Ximena y Sergio<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Nuria no existi\u00f3, o no existi\u00f3 con ese nombre, ni con esa edad (33), ni tampoco con ese lugar de residencia (Girona). Pero s\u00ed que existi\u00f3. A saber c\u00f3mo se llamaba realmente, d\u00f3nde viv\u00eda, c\u00f3mo llev\u00f3 su enfermedad, qu\u00e9 \u00e1ngeles y demonios poblaron su cabeza. \u201cNuria\u201d es tan solo el nombre de guerra que Enrique Bonete decidi\u00f3 dar a su personaje, a aquella antigua alumna de la Universidad de Salamanca a quien imparti\u00f3, adem\u00e1s de clases de Filosof\u00eda, aquel curso de&nbsp;<a href=\"https:\/\/wpd.ugr.es\/~eirene\/wp-content\/files\/publicaciones\/ColeccionEirene\/eirene28\/eirene28cap8.pdf\">Tanato\u00e9tica (\u00e9tica de la muerte)<\/a>&nbsp;que tanto la marc\u00f3. Aquella chica que un d\u00eda decidi\u00f3, tratando de ahuyentar o aliviar los fantasmas del c\u00e1ncer, escribir al profesor en busca de ayuda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEran las vacaciones de Navidad, exactamente el 4 de enero de 2017, y yo estaba con mi familia\u201d, recuerda hoy Enrique Bonete sentado en su despacho del campus Miguel de Unamuno de la Universidad de Salamanca. \u201cRevisando el correo, vi que me hab\u00eda entrado uno nuevo. Era de una exalumna m\u00eda de Humanidades que me contaba que estaba enferma y que de pronto se hab\u00eda acordado de m\u00ed y de mis clases de \u00c9tica de la muerte porque hab\u00eda encontrado los apuntes que guardaba desde entonces; yo no recordaba qui\u00e9n era y me sorprendi\u00f3 que acudiera a m\u00ed para contarme todo eso. Bueno, no tanto, porque yo soy alguien que piensa en la muerte, que escribe sobre la muerte, que ense\u00f1a sobre la muerte\u201d. Desde luego, no le sorprendi\u00f3 tanto como aquella vez en la que le llam\u00f3 una amiga de una alumna suya dici\u00e9ndole que quer\u00eda suicidarse: \u201cMe quiero matar\u201d. \u201cYo trat\u00e9 de calmarla un poco. Aquello s\u00ed que me sorprendi\u00f3, esto de Nuria no tanto. El caso es que al cabo de unos d\u00edas contest\u00e9 a su correo, y empezamos a escribirnos\u201d. Se pasaron un a\u00f1o y medio cruzando mensajes. De amargura, de ira y de incomprensi\u00f3n. Tambi\u00e9n de alivio, de confesi\u00f3n y de luz, sin que \u2014colmo de los colmos\u2014 faltara algunas veces el humor.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/7ZMRTXWNFJFVZOIUXK3TIRPWVY.JPG?auth=fa2dd97be4964859111fba77ddcfe8252732ec22757bde4af111a81d68aa78b7&amp;width=414\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Enrique Bonete, autor de &#8216;Querido profe, me invaden las tinieblas&#8217;, en su despacho de la Universidad de Salamanca, donde escribi\u00f3 el libro.Ximena y Sergio<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Tiempo despu\u00e9s, aquel intercambio epistolar v\u00eda ordenador acabar\u00eda convertido en libro. En \u00e9l, la alumna aquejada de un c\u00e1ncer de colon con pron\u00f3stico oscuro se dirige al profesor para pedir ayuda, ayuda en forma no tanto de consuelo (\u201ccon mis padres y mi hermano resulta dif\u00edcil la comunicaci\u00f3n\u201d, \u201ccon las amistades no puedo ser sincera: las conversaciones resultan superficiales\u201d) como de argumentos s\u00f3lidos. De porqu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>En uno de los correos, Nuria le pregunt\u00f3 en qu\u00e9 andaba metido, si estaba publicando mucho desde que fue su profe, y \u00e9l le dijo que estaba ultimando un libro y que no sab\u00eda si lo iba a titular&nbsp;<em>Fil\u00f3sofos ante la muerte<\/em>, o algo as\u00ed. Finalmente se titular\u00eda&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.tecnos.es\/libro\/filosofia-y-ensayo\/el-morir-de-los-sabios-enrique-bonete-perales-9788430977024\/\"><em>El morir de los sabios. Una mirada \u00e9tica sobre la muerte<\/em>&nbsp;(editorial Tecnos)<\/a>. En \u00e9l, su autor no solo desplegaba un rico abanico de ideas y reflexiones filos\u00f3ficas sobre la posibilidad de convivir con el temor al final de la vida, sino que tambi\u00e9n relataba minuciosamente c\u00f3mo fueron los \u00faltimos d\u00edas de aquellos fil\u00f3sofos y pensadores de los que extra\u00eda aquellas ideas: desde Epicuro hasta Nietzsche y desde S\u00e9neca hasta Freud, pasando por Unamuno, Cicer\u00f3n, Spinoza, Descartes, Heidegger, Sartre, Eugenio Tr\u00edas o Hannah Arendt, hasta un total de 24 autores. Algunos de ellos desfilan tambi\u00e9n por las p\u00e1ginas de&nbsp;<em>Querido profe, me invaden las tinieblas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda, Nuria, tras hacer ver al profesor lo contenta que le pon\u00eda aquel intercambio epistolar que ella lleg\u00f3 a llamar \u201cclases particulares de Filosof\u00eda\u201d, le expres\u00f3 su convencimiento de que si alguna vez aquellas conversaciones ve\u00edan la luz en forma de libro, podr\u00edan ayudar a gente enferma, como la ayudaban a ella misma. \u201cY yo le dije que vale\u2026 La verdad es que esto no estaba llamado a convertirse en un libro, pero al final ya ves\u2026, quedamos en que cada martes yo le enviar\u00eda un texto, y ella encantada\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Preguntas, respuestas, confesiones, lamentos, esperanzas, consuelos, luces, sombras, dudas\u2026 y certezas. Creencias de creyente y practicante cat\u00f3lico, como Enrique Bonete, y no-creencias de atea convencida desde jovencita, como Nuria. \u201cCreo recordar que en clase discut\u00eda con ella y con su grupo de amigas sobre Dios y todo eso\u2026 Ellas eran unas ate\u00edllas y, claro, deb\u00edan de pensar que yo era un beatorro\u201d, explica Bonete con una sonrisa dibujada en el rostro, y a\u00f1ade: \u201cPero al final, a ella le acab\u00f3 interesando el tema de Dios, ten\u00eda como un anhelo. Un d\u00eda quiso hacerse con un Nuevo Testamento para leer algo, pero le dio verg\u00fcenza pedirle a su madre que se lo comprara\u201d. \u201cBueno\u201d, prosigue el catedr\u00e1tico de Salamanca, \u201ces que el problema de Dios est\u00e1 presente en toda la historia de la filosof\u00eda, est\u00e1 en Descartes, en Hegel, en Kant\u2026 T\u00fa podr\u00e1s creer o no, pero es un problema filos\u00f3fico, y yo creo que a ella le pasaba como a Unamuno, a quien ante la muerte se le suscita el interrogante de Dios. El problema de Dios no es solo una cuesti\u00f3n intelectual, es una cuesti\u00f3n existencial\u201d. En uno de sus correos, Nuria le acaba confesando a su antiguo profesor que casi le parecer\u00eda bien poder creer en Dios, pero que no sab\u00eda c\u00f3mo se hac\u00eda eso. \u201c\u00bfC\u00f3mo se cree en Dios, profe?\u201d. Pero en otro correo, meses despu\u00e9s, le hace la pregunta del mill\u00f3n: \u201c\u00bfNo ser\u00e1 el catolicismo una ficci\u00f3n construida por hombres temerosos del m\u00e1s all\u00e1?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/PI7IBJIJV5FZJKIAFYYXJ2X7AQ.JPG?auth=5a9125933507ec4cdad766bb310f7d43451ec322666c1c1af8d540b2ebb6e866&amp;width=414\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El catedr\u00e1tico de Salamanca cree que no es posible hablar de la vida sin tener en cuenta la muerte como uno de sus ingredientes.Ximena y Sergio<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Enrique Bonete cree que Nuria debi\u00f3 de fallecer en los \u00faltimos d\u00edas de 2018. Un buen d\u00eda ya no hubo respuesta al correo enviado. El 10 de enero de 2019, como dos semanas despu\u00e9s del \u00faltimo intercambio, \u00e9l insisti\u00f3: \u201c\u00bfPodr\u00edas enviarme, por favor, un breve mensaje? Te lo suplico. Ser\u00eda estupendo recibir alguna noticia tuya. No me dejes en la incertidumbre\u201d. Nada.&nbsp;<em>El morir de los sabios<\/em>&nbsp;lleg\u00f3 a las librer\u00edas en septiembre de 2019 (<em>Querido profe, me invaden las tinieblas<\/em>&nbsp;lo hizo el pasado diciembre). Su autor hab\u00eda planeado \u2014y as\u00ed lo hab\u00eda llegado a hablar con Nuria\u2014 ir a visitarla a su casa. No pudo ser. Los padres de la chica nunca tuvieron conocimiento de nada de esto. Ella prefiri\u00f3 mantenerlo en secreto. Es de suponer que ahora, con la publicaci\u00f3n de este libro, habr\u00e1n podido atar cabos, hilar la historia de manera retrospectiva y sacar sus propias conclusiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante el confinamiento por la pandemia de la covid, Enrique Bonete se dedic\u00f3 a seleccionar los que a su juicio eran los mejores intercambios, y ah\u00ed lo dej\u00f3, como quien dice, en un caj\u00f3n. Estuvo tentado de tirarlo todo a la basura, \u201cera demasiado insoportable, me apenaba demasiado, aunque ella me ocultaba el declive, pero en las \u00faltimas semanas s\u00ed que ya me dec\u00eda que estaba muy mal\u201d. Hasta que un buen d\u00eda, durante el acto de presentaci\u00f3n de un libro en la librer\u00eda Ariel de Salamanca, el fil\u00f3sofo&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/mamas-papas\/expertos\/2023-07-27\/eduardo-infante-filosofo-la-justicia-social-no-es-poner-un-ipad-en-las-manos-de-un-nino-de-un-barrio-obrero-sino-darle-un-texto-de-homero.html\">Eduardo Infante<\/a>&nbsp;se le acerc\u00f3 con una copa de vino en la mano y le pregunt\u00f3 en qu\u00e9 andaba metido. Y entonces Enrique Bonete le cont\u00f3 que ten\u00eda algo guardado desde hac\u00eda tiempo, un largo intercambio de correo con una exalumna enferma de c\u00e1ncer, y que la alumna hab\u00eda fallecido. \u201c\u00a1Tienes que difundir eso!\u201d, le lanz\u00f3 el autor de Filosof\u00eda en la calle. Bonete pas\u00f3 horas rebuscando entre los archivos guardados en su ordenador hasta que lo encontr\u00f3. Se lo envi\u00f3 a Caterina Da Lisca, de la editorial Ariel, y se convirti\u00f3 en el libro que ahora tenemos entre manos.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u00e9l, unas veces Nuria exhibe sin disfraces la desesperaci\u00f3n de quien cree enfilar la recta final (\u201cEstoy bloqueada, las ilusiones se han desvanecido\u201d, p\u00e1gina 21, 24 de enero de 2017). Otras, la puerta se reabre (\u201cLa reflexi\u00f3n acerca de la muerte no tiene por qu\u00e9 generar miedo o angustia, m\u00e1s bien todo lo contrario: aprovechamiento del tiempo, goce de lo cotidiano, disfrute m\u00e1ximo de la vida, de las personas queridas\u201d (p\u00e1gina 25, 20 de febrero de 2017). O: \u201cHe ido asimilando con sus correos, poco a poco, que morir es menos tremendo de lo que empec\u00e9 a pensar\u201d (p\u00e1gina 159, 10 de diciembre de 2018). En cualquier caso, Nuria le deja bien claro a su viejo profe, a modo de agradecimiento, lo que para ella supon\u00edan estas conversaciones en una situaci\u00f3n as\u00ed: \u201cUn asidero personal en medio del naufragio\u201d (p\u00e1gina 52, 8 de junio de 2017).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/VETTIXPIBVHCLMDTKIWEWTPQUY.JPG?auth=e1d175dcd34c068fc2074b3aa307fdb71c9486308211a448d2b510d201efeabe&amp;width=414\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Una alumna toma notas en plena clase de \u00c9tica de la muerte, impartida por Enrique Bonete.Ximena y Sergio<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>No se sale indemne de una experiencia personal as\u00ed. No sali\u00f3 indemne Enrique Bonete, a quien una angina de pecho a punto estuvo hace tres a\u00f1os de poner, esa vez s\u00ed, mirando muy de frente a la muerte. \u201cPara m\u00ed, todo lo que pas\u00f3 fue una lecci\u00f3n de vida\u201d, reflexiona con serenidad en esta ma\u00f1ana del invierno salmantino. \u201cY me quedan las grandes preguntas que nos surgieron en aquellos intercambios: al final, \u00bftiene sentido la vida? \u00bfTiene sentido todo lo que hacemos? \u00bfMerece la pena tanto esfuerzo intelectual, profesional, sentimental, afectivo, sexual\u2026? Todo lo que hacemos en una vida\u2026 \u00bfquedar\u00e1 en nada? \u00bfEs la nada lo que nos espera? \u00bfLa nada de la que habla Schopenhauer? \u00bfSer\u00e1 Dios? Ella era una chica l\u00facida, inteligente, reflexiva, y a m\u00ed me ense\u00f1\u00f3 mucho. Tuve una angina de pecho poco despu\u00e9s de acabar el libro, y mientras pensaba que igual me mor\u00eda, me acordaba mucho de ella, de muchas de las cosas que me contaba por escrito\u201d. Y a Nuria, \u00bfqu\u00e9 le qued\u00f3 de aquel reencuentro con el profesor? \u201cPues no s\u00e9\u2026, pero quiero creer que todo aquello la consol\u00f3, y pienso de verdad que al final no ten\u00eda miedo. Un d\u00eda me dijo: \u2018Profe, esto de morirse ya no me parece tan tremendo\u2026 y, claro, si Dios existiera ya ser\u00eda la repera\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque ya con la idea de la jubilaci\u00f3n bien instalada en la cabeza \u2014quiere volver con su esposa a su Valencia natal y comprarse all\u00ed una casita en la playa para disfrutar de sus hijos y de sus nietos\u2014, este profesor de hablar nervioso, gesto tranquilo y bonhom\u00eda a prueba de bombas sigue disfrutando de su magisterio. Es un convencido del valor intr\u00ednseco de la educaci\u00f3n no como m\u00e1quina expendedora de competencias, curr\u00edculos y puestos de trabajo, sino como arma de formaci\u00f3n personal. \u201cEnse\u00f1ar no es solo transmitir conocimientos. Tambi\u00e9n es transmitir actitudes ante la vida, y en mi caso actitudes ante la muerte, porque es esa la materia que m\u00e1s he tratado. Y esto me conforta. Yo soy muy feliz explic\u00e1ndoles las cosas a mis alumnos, porque veo que escuchan y se interesan. Solo con que a uno de entre todos ellos le hayan servido mis clases para enfrentarse mejor a la adversidad de la muerte, habr\u00e1 merecido la pena todo lo que yo haya podido hacer\u201d, explica mientras compartimos el men\u00fa del d\u00eda en el bar El P\u00edcaro, enfrente de la Universidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es en este punto donde Enrique Bonete reivindica con furia la filosof\u00eda \u2014\u201cy la \u00e9tica, que es filosof\u00eda pr\u00e1ctica\u201d\u2014 como instrumento no ya de aprendizaje, que tambi\u00e9n, sino de orientaci\u00f3n\u2026, partiendo de la base de que en nuestras sociedades actuales (lo que incluye las aulas de colegios, institutos y universidades) la t\u00e9cnica es mucho m\u00e1s valorada que la orientaci\u00f3n. \u201cSi uno lee bien a los cl\u00e1sicos, a S\u00e9neca, a Epicuro, a Cicer\u00f3n, a san Agust\u00edn, a Montaigne, a Spinoza\u2026, ver\u00e1 que aunque ah\u00ed hay una filosof\u00eda m\u00e1s o menos elevada, m\u00e1s all\u00e1 de eso lo que pretenden es orientar la vida de sus oyentes, de sus lectores. Arist\u00f3teles dijo que el problema fundamental de la vida es ser felices, pero que hay que saber en qu\u00e9 consiste la felicidad. \u00c9l ten\u00eda una visi\u00f3n totalmente pr\u00e1ctica de la \u00e9tica, y dej\u00f3 dicho que de lo que se trata es de que no se puede ser feliz sin ser virtuoso\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero antes de estas confesiones a la hora del almuerzo, el viejo profesor se habr\u00e1 ganado con creces las lentejas en el aula 115-A del aulario del edificio FES. Una vez a la semana, durante un trimestre, Enrique Bonete imparte ah\u00ed a un grupo de una veintena de alumnos de varios pa\u00edses la asignatura optativa Textos de \u00c9tica. Cada a\u00f1o, en el arranque del curso, dedica un rato de clase, a modo de homenaje, a contarles a sus alumnos lo que pas\u00f3 entre \u00e9l y Nuria. Ahora, directamente les recomienda leer el libro. Hoy, en el aula, se ha hablado de Heidegger y de la muerte como posibilidad constante, de su condici\u00f3n de destino fatal y a la vez azaroso y de por qu\u00e9 no tiene demasiado sentido esquivarlo. Tambi\u00e9n del amor \u2014el que sea\u2014 como demostraci\u00f3n cotidiana del apego a la vida y como desaf\u00edo a la muerte. Y de la egolatr\u00eda de Miguel de Unamuno. Y de Juli\u00e1n Mar\u00edas y la dificultad de aceptar la idea del adi\u00f3s. Y de c\u00f3mo, a su juicio, la tanato\u00e9tica o \u00e9tica de la muerte es una especie de laboratorio intelectual donde se puede llegar a frenar el miedo a pensar en ella, a hablar de ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Claudia, An\u00edbal, Abril, Edoardo, Tom\u00e1s\u2026 escuchan y toman notas. Algunos de ellos, despu\u00e9s, desfilan por la pizarra y exponen sus ideas\u2026 y sus dudas. \u201cPor desgracia, hablamos de un tema que es tab\u00fa, que pr\u00e1cticamente no existe\u201d, lamenta el catedr\u00e1tico, \u201cpero es un error de la cultura occidental, que no de otras culturas: yo estoy convencido de que la gente vive m\u00e1s feliz cuanto m\u00e1s piensa en la muerte. Y el ejemplo soy yo. Soy muy feliz porque pienso bastante en ella. As\u00ed que cada d\u00eda nuevo es una maravilla\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Se acaba la clase, se acaba el almuerzo y se acaba la charla. Silencio sepulcral en los pasillos de la Universidad. Se ha ido la gente. \u00bfD\u00f3nde se habr\u00e1 ido Nuria?\u2002<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/elpais.com\/eps\/2026-02-21\/la-vida-y-la-muerte-por-correo-electronico.html\">https:\/\/elpais.com\/eps\/2026-02-21\/la-vida-y-la-muerte-por-correo-electronico.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El catedr\u00e1tico de Filosof\u00eda Enrique Bonete recibi\u00f3 un correo de una antigua alumna que contaba que ten\u00eda c\u00e1ncer, que ten\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":117097,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[46494,46495],"class_list":["post-117096","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-filosofo-enrique-bonete","tag-la-vida-y-la-muerte-por-correo-electronico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/117096","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=117096"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/117096\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":117098,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/117096\/revisions\/117098"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/117097"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=117096"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=117096"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=117096"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}